Música contra la marginalidad: Proyecto “barrios orquestados”

En tiempo  de invierno, de hogueras y de hielos, más allá de la semiología de las palabras y calendarios climatológicos, hay hombres y mujeres que creen en lo que hacen , que perciben con sensibilidad social, que tienen las ganas de poner en marcha proyectos, de contagiar implicación, de motivar, de luchar contra las desigualdades sociales, de mirar con optimismo al futuro. Sus herramientas son la música y el empeño. Desde aquí el reconocimiento  a su impulso, a su labor educativa, a su profesionalidad , a su Persona, con mayúsculas.

Comparto un artículo de Rosae Martín (Tendencias XXI)

“Barrios Orquestados” es una iniciativa que surge en el año 2011 como un proyecto piloto en el Barrio de Tamaraceite, en Las Palmas de Gran Canaria, que promueve la participación de niños y jóvenes en la música. Actualmente hace posible el proyecto un grupo de personas, músicos y profesores, con sensibilidad hacia la problemática social y conscientes de la importancia de las artes y la cultura en la sociedad. La iniciativa está fuertemente enfocada al apoyo de los Derechos de la Infancia y a la Educación gratuita y de calidad en zonas apartadas y con cierta marginalidad.

 

En el siglo V a.c., Pitágoras ya investigó sobre la naturaleza de los sonidos musicales, tanto que vivió obsesionado por explicarlo matemáticamente. Hasta que un día quedó maravillado por el golpeteo de unos martillos que escuchó al pasar frente a una herrería. La escuela pitagórica creía que la música purificaba el alma, funcionaba como una auténtica medicina.

Siglos después, el poder de la música del que ya hablaron los pitagóricos, ha llegado al proyecto Barrios Orquestados, una iniciativa puesta en marcha por su director José Brito López, que es además violinista y pedagogo.

Las bases de Barrios Orquestados

El proyecto crea orquestas de cuerda frotada (violines, violas, cellos y contrabajos) en todos los barrios periféricos de la capital de la isla del archipiélago que cuentan con necesidades a nivel social y cultural.

La admisión para formar parte de la iniciativa depende del nivel de respeto y compromiso por el proyecto por parte de cada aspirante, y de sus familiares más cercanos, así como de las aptitudes musicales de cada uno, teniendo en cuenta que este no es un valor excluyente en sí mismo.

El aprendizaje se realiza en grupo y comienza con las pautas básicas de sujeción del instrumento, para seguir con la formación en lenguaje musical y la ejecución de la partitura.

La enseñanza es gratuita y es el amor a la música y a la actividad grupal lo que hace a los participantes permanecer en el proyecto. Los niños y jóvenes que no sepan aprovechar esta oportunidad quedan relegados de su puesto y alguien nuevo que está en las listas de suplencia pasa a ocupar esa plaza.


La necesidad de la iniciativa

El proyecto de Barrios Orquestados nace fruto de la necesidad de ayudar a muchos niños y jóvenes que se ven abocados a una situación personal no deseable, producto muchas veces de una baja motivación y sujetos a unas condiciones de vida que rozan la pobreza y la marginalidad.

En este mundo carente de sentido y desmotivador para niños y jóvenes, muchas veces las drogas se convierten en el mejor aliado para hacer frente a un entorno hostil.

Para el violonchelista y musicólogo Dávide Payser Ayala, profesor de Barrios Orquestados: “Este tipo de pedagogía está interesada efectivamente en la transformación social desde la cultura de base, y busca procesos de participación que ayuden a activar los barrios a través de una experiencia artística comunitaria como es la práctica orquestal. Las experiencias del Sistema de Orquestas de Venezuela y otros proyectos americanos, han puesto de manifiesto el valor de las enseñanzas musicales en contextos sociales desfavorecidos”.

La música como camino

Entre las iniciativas sociales a través de la música, que han obtenido un gran reconocimiento en los últimos años cabe destacar el Proyecto de la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles(FESNOJIV) de José A. Abreu en Venezuela, o el Proyecto Palenque de Colombia.

Cada proyecto ha estado sujeto a las condiciones sociales y culturales en las que se implantaba. Con estos proyectos se pretende integrar a todos los ciudadanos en una sociedad que se pretende más igualitaria en oportunidades y posibilidades, en donde el camino sea el gran objetivo y no sólo el resultado final que se pueda ofrecer en un auditorio.

En el caso concreto del proyecto de Barrios Orquestados en la capital de las islas canarias, su director José Brito afirma que, “la gente ha reaccionado de manera tremendamente positiva. Muchas personas se han acercado a ver el proyecto de cerca y han quedado muy sorprendidas por el entusiasmo de los alumnos y también de los padres. El ambiente de colaboración y alegría que se respira nos invita a seguir por la senda iniciada y nos proporciona fuerzas para dar comienzo, en 2014, a la que será nuestra tercera temporada, en la cual atenderemos a 120 estudiantes entre los 6 y los 13 años de edad y a sus entornos familiares y sociales”.

 
La filosofía central del proyecto

Para Brito el aprendizaje de cualquier individuo tiene que ver con la conexión de infinitos acontecimientos, tanto los que le rodean como los que le han precedido en el espacio y en el tiempo. De ahí que “el aprendizaje se haga realmente significativo cuando es vivido, compartido, cuestionado, criticado y, en definitiva, reciclado constantemente”.

La enseñanza que se plantea Barrios Orquestados es de fuera hacia adentro, de manera exocéntrica para revertir su experiencia desde el momento de su acogida y alimentar las necesidades socio-culturales de sus integrantes.

Así y tal como comenta José Brito, “cada componente (alumnos, familiares, gestores, mecenas y profesores) es una parte fundamental en este proceso de identificación con el espíritu de liberación, que nos reconoce como seres creativos y, por lo tanto, con una capacidad de crecimiento independiente, sin el yugo de los sistemas impositivos de cualquier estamento de poder, sea del carácter que sea (político, religioso, financiero, etc)”.

Fuentes de financiación 

El proyecto cuenta por un lado con financiación privada, sobre todo de la Fundación canaria Mapfre Guanarteme y de la Fundación DISA, y también con el apoyo del Vicerrectorado de Cultura, Deporte y Atención Integral de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la Fundación SGAE, La Obra Social La Caixa y la Obra Social la Caja de Canarias.

Asimismo,  José Brito señala otras formas de financiación, “en concreto hemos llevado a cabo una experiencia de micromecenazgo muy positiva. Ese apoyo posibilita que el proyecto sea absolutamente gratuito para las familias, que no tienen que pagar ni un céntimo por las clases ni deben asumir la compra de los 120 instrumentos de cuerda: contrabajos, violonchelos, violas y violines, además de la pequeña percusión, que actualmente necesitamos en las zonas donde estamos trabajando”.

Un proyecto gratuito y de calidad

El proyecto Barrios Orquestados enseña, según el violonchelista y profesor de esta iniciativa Dávide Payser Ayala,  “que frente a unos dogmas que afirman que todo debe convertirse en mercancía y que sólo quien paga por algo es capaz de valorarlo, la cultura y la música en concreto tienen raíces más profundas, que conectan con aspectos esenciales del ser humano, y que compartir la experiencia del aprendizaje musical puede constituir el primer paso para un cambio de mayor envergadura”.

 

 

Solidaridad ciudadana para tiempos difíciles

Hay un elemento ligado a la condición humana de la vida en sociedad, que históricamente siempre emerge en momentos adversos : la solidaridad, como una forma de empatía y una forma de tender puentes entre personas, que se comprometen, que tejen lazos y que construyen redes de apoyo. De igual a igual, esta interacción solidaria, nos permite ayudar, pero también ser ayudados. Nos permite  tomar conciencia de que tod@s  somos vulnerables en potencia. Nos hace más y mejores  personas . Nos permite desdeñar las formas antisociales imperantes en las políticas actuales, donde las diferencias se polarizan entre las grandes riquezas acaparadas por una minoría y las crecientes bolsas de pobreza de una gran mayoría.

Iniciativas como la que recojo a continuación, nos alientan a construir  otra realidad posible, más igualitaria, más justa, más propia de la humanidad:

 

Nace una Red de Solidaridad Popular que huye de la caridad y trata de recuperar un espacio de la izquierda

Su objetivo es el de “cubrir las necesidades básicas e inmediatas de las familias que se han quedado sin recursos por culpa de las políticas neoliberales”.

 

“A diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera ni un poquito las relaciones de poder: en el mejor de los casos, alguna vez habrá justicia, pero en el alto cielo. Aquí en la tierra, la caridad no se perturba la injusticia. Sólo se propone disimularla”. El discurso, escrito por Eduardo Galeano y publicado en su libro Patas arriba, podría servir de reclamo para la recién creada Red de Solidaridad Popular, una asociación de ámbito estatal que busca “cubrir las necesidades básicas e inmediatas de las familias que se han quedado sin recursos por culpa de las políticas neoliberales”. Quien habla así es Ismael González, responsable de la Red.

La Red de Solidaridad Popular, que este miércoles presentará una de sus vertientes en el Puente de Vallecas, Madrid, nace con el objetivo de emular a Socorro Rojo Internacional (SRI), la organización impulsada por la Internacional Comunista en los años 20 que pretendía internacionalizar la solidaridad, o a los Programas de Superviviencia de los Panteras Negras. La idea de crear la Red germina, cuenta González, hace un año: “Varios compañeros nos planteamos la urgencia de cubrir las necesidades de esa parte de la población que se ha quedado sin recursos, en situación de emergencia social, y no pueden hacer frente a algo tan básico como son, sobre todo, la alimentación y la educación. Están desarticulando el Estado del Bienestar y nosotros queremos recuperar todos esos derechos e incluso conseguir otros nuevos”.

“No vale con donar alimentos, o libros escolares, y luego retirarse; ni tampoco recogerlos y volver a casa”Desde el principio, los promotores de la Red están convencidos de que hay que apostar por el modelo de solidaridad y no por el de caridad. “El planteamiento -señala González- es el de trabajar desde la igualdad y la dignidad”. Esto significa que no vale con donar alimentos, o libros escolares, y luego retirarse; ni tampoco recoger alimentos, o libros escolares, y volver a casa. El coordinador de la Red se explica: “Tanto las personas que aportan como las que reciben tienen el mismo tratamiento. Quien reciba algo, debe seguir trabajando en ayudar a cubrir las necesidades de otras familias en la misma situación. Lo mismo sucede con quien entrega. Siempre que hay recogida de alimentos o libros, tratamos de explicar en qué consiste la Red y por qué deberían participar en ella. Lo mismo ocurre cuando realizas entrega de alimentos o libros: se habla con todas las personas que acuden al lugar y se les comenta que en dos semanas hay que realizar otra actividad similar y que ellos deberían ayudar”.

Ahora mismo, el trabajo de la Red se centra principalmente en las Despensas de Alimentos (suelen conocerse como Banco de Alimentos, aunque la Red opina que también es importante incidir en el tema del lenguaje), y en la contribución a la Educación, a través de ayudas para comedores, libros escolares, etc. En algunos lugares, sin embargo, ya se ha comenzado a laborar en el tema de huertos: “Las mismas personas que están afectadas por la crisis abogan, a través de huertos populares, por una soberanía alimentaria”. Si bien no hay programas implantados respecto a la Sanidad, es algo que está en estudio, afirma González. “Hay cuestiones que tienen su dificultad: no es lo mismo repartir alimentos que medicamentos, sobre todo por asuntos legales”. No obstante, sí se han realizado, por ejemplo, acompañamientos a personas inmigrantes a las que no dejaban entrar en determinados Centros de Salud. Con el tiempo, también se crearán programas de apoyo a los mayores y de intercambio con jóvenes, aquello que se conoce como Banco de Recurso del Tiempo.

La Red, aunque quiere estar presente en todo el Estado, cuenta actualmente con afluentes en diversos barrios de Madrid (Retiro -que se unirá a Puente de Vallecas-, Rivas, Fuenlabrada y Parla), en Cartagena, Murcia, en Camargo, Cantabria, y próximamente se constituirá en Aragón. Pese a tratarse de una asociación registrada en el Ministerio del Interior, no tiene un contenido “excesivamente formal”, sino que funciona por asambleas locales. “Por nodos”, dice González. Esto quiere decir que la Red no está planteada de forma que “nosotros lo planteamos, nosotros lo creamos”, sino que ofrece apoyo metodológico a cada localidad que quiera propulsarla.

Un proyecto independiente desde la perspectiva política y autonómico en la organización

En principio, se trata de un proyecto independiente desde la perspectiva política y autonómico en lo referido a la organización. Cuenta, de todos modos, con el apoyo de Izquierda Unida, que la potenció. Con todo, al igual que sucedió en el pasado con Socorro Rojo Internacional, la Red de Solidaridad Popular no esconde su ideología y aboga por recuperar un espacio que antaño, con experiencias justamente como la de SRI, ocupaba la izquierda y que en los últimos años, véase el caso de Amanecer Dorado en Grecia, ha tratado de utilizar la extrema derecha para lograr el apoyo popular.

Por ello, uno de los aspectos más importantes es el de darse a conocer. Por ahora, el método utilizado es el del boca a boca. “La gente que es ayudada por la Red y al mismo tiempo trabaja para ella se lo cuenta a otras personas y así vamos generando los nodos”, apunta el responsable de la Red, que añade además que quien lo desee puede contactar con ellos y enterarse de todo lo que hacen a través de su página web.

 

Publicado en : publico.es

 

Cafés pendientes

Hace algunas semanas circula por internet esta linda historia que se está expandiendo por los bares y cafeterías de España sin prisa pero sin pausa. Es la historia de una iniciativa que invita a realizar una acción solidaria, sin ánimo de lucro y basada en la confianza.

”Un café para mi y otro pendiente”

“Entramos en un pequeño café, pedimos y nos sentamos en una mesa. Luego entran dos personas.:
– Cinco cafés. Dos son para nosotros y tres “pendientes”.
Pagan los cinco cafés, beben sus dos cafés y se van. Pregunto:

– ¿Cuáles son esos “cafés pendientes”?
Me dicen:
– Espera y verás.

Luego vienen otras personas. Dos chicas piden dos cafés – pagan normalmente. Después de un tiempo, vienen tres abogados y piden siete cafés:
– Tres son para nosotros, y cuatro “pendientes”.
Pagan por siete, se toman los tres y se marchan. Después un joven pide dos cafés, bebe sólo uno, pero paga los dos.

Estamos sentados, hablamos y miramos a través de la puerta abierta la plaza iluminada por el sol delante de la cafetería. De repente, en la puerta aparece un hombre vestido muy pobre y pregunta en voz baja:
– ¿Tienen algún “café pendiente”?”

Esta muestra de generosidad apareció por primera vez en Nápoles. La gente paga anticipadamente el café a alguien que no puede permitirse el lujo de una taza de café caliente. Allí dejaban en los establecimientos de esta manera no sólo el café, sino también comida. Esa costumbre ya ha salido de las fronteras de Italia y se ha extendido a muchas ciudades de todo el mundo.

Cafés pendientes en España

Gonzalo SV se enamoró de la idea y quiso divulgarla a través de una web en la que además de contar la historia promueve la participación de establecimientos de restauración en la misma.

Sumarse a la campaña es gratuito, permite la descarga de material gráfico para tu establecimiento e inscribe tu local en el mapa para dar a conocer a tus conciudadanos donde pueden dejar sus cafés pendientes.

La lista de establecimientos puede consultarse online y el lugar y número de “cafés pendientes” se facilita a entidades sin ánimo de lucro que apoyan a colectivos en dificultades para que los más necesitados puedan beneficiarse de una bebida y/o caliente.

Además de participar en la iniciativa dejando “cafés pendientes” junto con tu consumición, también puedes ayudar a divulgarla en los bares donde tomas tú café.

Más información en:
www.cafespendientes.es