Viaje de vuelta: del abismo a la salud. Mi acompañamiento (II)

 

Una mano inquieta busca el contacto del móvil. Apresurada, reviso la pantalla. No hay llamadas. Es una buena señal. Las horas nocturnas transcurridas te habrán acogido en un abrazo homeostático. Despierta la ciudad somnolienta. Un tibio sol acaricia mis mejillas enrojecidas. Regalo de primavera en el calendario festivo. Las calles desiertas invitan al silencio. Regreso al lugar que nos separa. A las 12 horas me tendré noticias de ti. Ansiadas noticias que tensan mi espera. Miro a los otros esperantes. Compartimos una causa común. Esperamos noticias de familiares. Esperamos con esperanza. Nombres, apellidos. El reloj corre. El tiempo se para. La tensión aumenta. Mi estómago es una espiral dentada. Me perfora los adentros. Mi soledad, ahora  acompañada, permanece sola.

Tú mejoras. Un tímido destello de luz asoma a tus ojos. Te van a  trasladar “a planta”; en el argot hospitalario, significa que te acercas al equilibrio. Inicias un ascenso lento, pausado. Las horas marcan el paso del tiempo: mañana, tarde, noche. Tu energía limitada. La palabra “ayuda” es un espejismo costoso de digerir. Denostada en un sociedad que sobredimensiona  la independencia, el individualismo, la autosuficiencia…Ilusiones de humo para continuar la espiral del sistema.

Reconocerse, permitirse, aceptar, aprender a pedir,  es un ejercicio costoso. Un trabajo personal que nos acerca a nuestra esencia. Me veo reflejada. Hago un repaso rápido por situaciones propias. El esfuerzo de pedir ayuda, de aceptar la vulnerabilidad, de mostrarse. ¿Qué hay detrás?, ¿Emoción contenida?, ¿Miedo al juicio?… “Cuando aparezca el miedo optaré  por entrar el él. El miedo es algo muy primitivo. Es importante buscar un lugar propio donde encontrarme segura”. Si me veo como la mujer adulta que soy,  puedo protegerme y defenderme.

 

Tú reconquistas tus fuerzas al ritmo que transcurren los días. Cada cable liberado, cada anexo desechado, son batallas ganadas. Bromeamos: tu mejoría  contrasta con la paradoja de mis ojeras crecientes. Me reconforta la leve sonrisa que embellece tu rostro.

Una tristeza antigua me escuece en las mejillas; disfrazada de cansancio se asoma a mi sentir. Cuando estamos tristes es porque estamos procesando algo. Cuando lloramos, estamos conectando. Hay algo que me ha sucedido, que tiene que recolocarse

¿Qué guardo detrás de tantas emociones? ¿Puedo ver de dónde viene? Miro atrás. Procesos interrumpidos. El dolor de un rechazo. Una pérdida ambigua. Un abandono improvisado. Palabras no dichas. Obligados silencios. Un duelo incierto. Una digestión indigesta… Se despierta un dolor dormido que me recuerda donde estoy: en la trinchera de mis cuarenta y algunos;  con prismáticos de aprendizaje. Con filtro de conciencia. Quedarme postrada entre mente y cuerpo, es quedarme en la tristeza. Las cosas, cuando terminan se reestructuran y son diferentes.

Estamos inmersos en un juego que nos juega. No se parte de un objetivo. Ese es el poder presente.

 

Henchida de agradecimiento, abrazo tu presencia.

Tú mejoras y eso me basta hoy.

 

 

Yolanda Jiménez. Abril 2017

 

Viaje desde la salud al abismo. Mi acompañamiento (I)

 

La tarde es calurosa y tú sientes cansancio. Más tarde aparece el dolor con punzadas intensas que te roban el aliento. Arrogante y agresivo se instala en tu cuerpo. Los calmantes  que te inyectan  juegan a engañarle durante dos horas. El sol se ha escondido bajo el manto de la noche. Imposible dormir. Salimos de nuevo, hacia el hospital. Preguntas, pinchazos, calmantes,  suero, tensión, espera, tiempo. Más calmantes. Amanece y volvemos a casa.

Un día, una noche.  Inapetente,  bebes agua. Tu cuerpo no lo admite. El tiempo transcurre y algo no encaja. Algo no va bien. Tercer día extraño y volvemos al hospital.  Tercer día. Desciendes el primer peldaño de una escalera perversa. Aún no lo sabemos. Un desierto te espera.  Un huracán árido seca tu piel, tus jugos, mi garganta. En algún momento  de la secuencia estuve mareada. La burbujas ascendían por mi nuca y el calor se apoderó de mi pecho. Conozco esta  la sensación previa al desmayo. En ese momento, recuerdo que, en mi bolso  tengo una botella de agua (el hospital da mucha sed). Guardo silencio  y respiro. Respiro sentada en una silla de plástico blanco. Vacié el líquido elemento sobre mi cabeza. Recuperado el resuello, me recompongo. Te cojo la mano para hacerme más presente… Viajamos  por pasillos y estancias de colores: amarillo, naranja… Cada vez más intensos. Cada vez más críticos. Tú sobre la cama, yo te sigo. Todo se acelera en una coreografía de  médicos,  cables, monitores, noticias. Es como una carrera de obstáculos.  Un improvisado protagonismo en una  película surrealista. Alguien pronuncia  la palabra “grave”.

Tres días a tu lado, hasta aquella puerta de la UCI que nos separa. Me quedo allí, viendo cómo te alejas a toda prisa  por un largo pasillo, sobre una cama con ruedas.  Permanezco allí, incrédula, impotente,  sujetando mi bolso y tus objetos. He perdido la noción del tiempo. Las imágenes se suceden en mi memoria… Trato de ordenar los hechos. Me derrumbo. Exploto en  llanto. No sé cuánto tiempo permanecí así, entre sollozos. Me llega una voz que no reconozco:  “¿qué te pasa mi niña?” No veo. No puedo hacer otra cosa que llorar. Hago un gesto para que no se acerque nadie… Me calmo y veo a dos señoras que me miran con esa complicidad que ahora nos une. Ellas esperan la hora de visitas para ver a sus familiares.  La hora deseada, en la que nos permiten acceder a la Unidad de Cuidados Intensivos. Palabras para consolarme y ecos que resuenan en mi cabeza: “Esto es así”. “Siempre pasa al principio”. “Hay que llorar. Luego te acostumbras”.  La mujer que me habla está a mi lado. Parece fuerte y resignada. Su mirada cálida sostiene la mía.

El hecho de estar presente. La responsabilidad de saber lo que otros no saben, me pesa. Me doy cuenta de los cambios ocurridos. Tengo que compartir las noticias. Ordeno los hechos en mi cabeza. Un ejercicio de síntesis antes de transmitir la situación. Varias llamadas. Repito el esquema con cada interlocutor. Me escucho y me creo un poco más.

 

Luego, me permiten entrar a verte. Me hablas bajito. Busco el contacto de tu piel en tus manos prisioneras. Salgo de allí con el peso de  una gran soledad que me perfora el estómago. De una forma automatizada, conduzco hacia mi casa. Tengo la corazonada de que esta noche remontas… acaso es mi deseo.  Mañana será un gran día.

 

Yolanda Jiménez. Abril del 2017.

Alabanza del sentir. Aplaudir las emociones

“Hay que aplaudir cuando alguien llora, cuando alguien siente”

Jordi Montero, neurofisiólogo, experto en dolor
Tengo 65 años. Barcelonés. Divorciado, dos hijas, dos nietos. Me he jubilado del hospital Universitario de Bellvitge. Trabajo en el Institut Dexeus y la clínica Tres Torres. La política se ha convertido en una profesión, pero debería hacerse en la calle, mirando alrededor. Soy agnóstico.

El ‘emocionólogo’

Es uno de los neurólogos que más saben sobre el dolor en nuestro país, durante más de cuarenta años ha combinado la docencia, la clínica y la investigación y ha sido uno de los impulsores del Grupo de Estudio de Dolor Neuropático de la Sociedad Española de Neurología. Resume su experiencia y conclusiones en Permiso para quejarse (Ariel). Pertenece a ese pequeño grupo de médicos que reivindican el buen trato y la calidad de tiempo con el paciente porque sabe que el dolor crónico está relacionado con problemas emocionales y es el motivo del 80% de las consultas de una unidad del dolor. “El siglo XXI es el siglo de las emociones, de las neurociencias y de las mujeres, este es el gran cambio en el que estamos inmersos”.

espejo-de-agua

Más de seis millones de españoles sufren dolor crónico.

Sí, una de cada seis personas. Y, a diferencia del dolor agudo, el crónico no tiene una causa física.

¿No hay nada objetivo que lo produzca?

No, hasta ahora los médicos decíamos: “tiene cuento”, “es histérico”. Pero gracias a las neurociencias hemos podido observar que la actividad cerebral de las personas con dolor crónico es idéntica a la del dolor agudo.

¿Por fin tienen permiso para quejarse?

Sí, y su fuente son factores emocionales. Al fin y al cabo las emociones son lo que nos gobierna, lo más importante de nuestro cerebro.

¿Por encima de la razón?

Muy por encima. La razón, decía Einstein, es la servidora de la emoción. Puede que hayas tenido un dolor agudo y que cuando desaparezca la lesión continúes teniéndolo.

¿Emoción y memoria están ligados?

Sí, por eso explicarle al paciente por qué le duele hará que se encuentre mejor, y a partir de ahí hay que ayudarle a cuidar sus emociones con movimiento, fisioterapia, caricias, masajes.

¿Caricias?

La caricia es comunicación, y tiene un efecto clarísimo sobre el dolor. El contacto táctil es necesario en el animal. Si impides que la madre rata acaricie a sus crías, lo que hacen durante horas, las crías mueren.

¿Y qué ocurre con los humanos?

Hay estudios que demuestran que los bebés humanos que han tenido poco contacto con la madre tienen problemas en el aprendizaje.

frailecillo-blanco-y-negro

¿El movimiento ayuda a paliar el dolor?

Sí, en la zona dolorida, porque es antiálgico. El neurocientífico Ramachandran, un sabio, ha ideado algo genial para las personas que tienen miembros fantasma.

Suelen doler.

Ramachandran engaña al cerebro: si al paciente le falta el brazo derecho, le pone un espejo frente al brazo izquierdo, le hace mover la mano mirando el espejo y el dolor se reduce.

El cerebro ve el brazo que le falta.

Exacto. La mayoría de los parapléjicos tienen dolor en las piernas y ahora los someten a realidad virtual, se ven corriendo y mejoran. Rizzolatti, el neurólogo que desarrolló la idea de las neuronas espejo, demostró que sólo podemos entender algo si lo imaginamos, si lo reproducimos en nuestra mente.

Complejo.

Cuando Messi chuta, los cuádriceps de los espectadores se contraen en su cerebro. Cuando imagino el movimiento, neurológicamente estoy haciendo el movimiento.

¿Por qué las mujeres padecen más dolor crónico que los hombres?

La cultura tiene mucho que ver; por ejemplo, la religión católica imbuida de culpa, el dolor como castigo divino, es algo que, aunque seas agnóstico, está dentro de ti, y las mujeres en este sentido han sido más castigadas. Por eso es tan necesario que los médicos tengan tiempo para hablar con los pacientes y reflexionar sobre estos temas. Necesitamos emocionólogos.

Buen término.

Es muy difícil vencer el dolor crónico con la medicina convencional, debemos afrontarlo desde otro punto de vista, más humanista y más cariñoso. Hay que ponerse en el lugar del paciente y respetarle.

¿La migraña es emocional?

Los factores son emocionales y cognitivos con cambios físicos reales.

¿Y los dolores de espalda?

Hemos prolongado nuestra esperanza de vida. Tenemos un cerebro y un estilo de vida joven en una estructura vieja, y eso crea desajuste.

¿Cómo evitar el dolor crónico?

No distorsionando nuestras emociones. Frans De Waal se ha pasado años estudiando los bonobos, el animal más cercano al Homo sapiens. Tienen fantásticas relaciones sociales: de entrada, en vez de macho alfa tienen abuela alfa.

Lo resuelven todo con la relación afectiva.

Sí, táctil y sexual, se besan, se acarician, confían entre ellos, y no tienen conflictos.

¿Propone copiar su modelo?

Habría menos hipertensión arterial y dolores de cabeza. Estamos en un cambio de era y hay que vivir sin miedo a las emociones, clasificarlas, estudiarlas. Abordarlas desde la ciencia.

Nos tocamos poco.

Yo pedí oficialmente que se suprimieran las mesas de las consultas externas. Poder poner tu mano sobre la mano de un paciente es decirle “yo no soy un peligro para ti y te voy a ayudar”, y eso es magnífico contra el dolor crónico.

Hay que canalizar las emociones.

Hay que aplaudir cuando alguien llora, cuando alguien siente. No debemos reprimir las emociones, porque estamos expresando nuestra verdadera esencia. Reprimirlas es crearte problemas en tus redes neuronales.

Nos queda un largo camino.

Los humanos, por ejemplo, tenemos la esclerótica blanca, que nos permite ver los movimientos oculares del otro, leerle y ponernos en su lugar. Es la forma más sofisticada de caricia. Hay que poner las emociones en el centro de nuestras investigaciones, esta es la revolución.

¿Una revolución pendiente?

Como no exijamos que los médicos de familia tengan más tiempo para hablar con sus pacientes con dolor crónico, los políticos no nos lo van a dar. Valoremos lo importante.

 

Fuente: http://www.lavanguardia.com/lacontra

Así habla el clítoris

Voy a ser sincero: lo mejor para ponerme las pilas es un buen beso en la boca. Muchos hombres apresurados acaban pasando demasiado rápido por esa etapa tan simple y tan importante a la vez. El estímulo que provoca un buen beso hace que mis terminaciones nerviosas se pongan en funcionamiento y de esa forma yo me voy preparando e, incluso, mi compañera la vagina se va lubricando.

clitoris-arbol

Para que te hagas una idea de cuánta excitación puedo provocar en una mujer, acuérdate de lo que puedes sentir cuando el glande de tu pene es tocado o chupado correctamente. ¿Eso te vuelve loco? Cuando me tocan bien, las mujeres también se lo pasan en grande.

Ah, y aquel dicho de que el pene grande es éxito asegurado en la cama es puro mito. El gran secreto radica en dejarme extasiado; para eso es necesario explorarme y conocerme mejor. Toma buena nota de los siguientes consejos.

LLÉVALA AL CIELO

Hasta ahora, he sido un poco criticón y parece que sólo saque los defectos de los hombres que me han conocido. Sin embargo, hay algunos que me han tratado muy, muy bien.

Uno, por ejemplo, mojó los dedos en saliva y me golpeaba suavemente con leves toques y hacía movimientos circulares de arriba a abajo. Empecé a animarme. La vagina se manifestó lubricando la zona. El sujeto aprovechó el líquido que ella soltaba para empaparme entero mientras me estimulaba. Cuando menos lo esperaba sentí algo diferente, pero suave, texturizado, mojado… Delicioso… ¡Era su lengua!

El tío abrió los grandes labios con los dedos y exploró la región con la lengua. Pasó por los pequeños labios, por la entrada de la vagina, allí abajo alrededor del ano y subió a mi encuentro. Vino sin miedo, me besó, chupó, me metió entero en la boca. Me encanta cuando el hombre empieza con lamidas suaves y lentas y, poco a poco, aumenta la intensidad. La lengua debe ser activa, jamás dura.

Dedicó atención especial a mi persona, me estaba gustando mucho, pero fue más allá y siguió sorprendiéndome. Introdujo el dedo en la vagina mientras me seguía provocando con la lengua, todo eso en un ritmo ininterrumpido y que adoraba. Éxtasis puro.

AL ORGASMO EN 20 MINUTOS

Hay detalles que pueden marcar la diferencia en el momento de los preliminares: a la hora de acercarme la boca, ponte en una posición cómoda, prepárate para trabajar unos veinte minutos la zona. Ese es el tiempo medio que lleva a la mujer a llegar al orgasmo según los especialistas. Usa la misma delicadeza del beso a la hora del sexo oral. Después, serás recompensado con la misma dedicación4-giphy

Las reacciones de ella te dirán si estás en el camino correcto. La comunicación, tanto verbal como corporal, es importantísima. Ni por un momento deja de sentir los movimientos de la cadera, la respiración, las expresiones faciales durante las que ella susurra. Cuando la chica está disfrutando con el ritmo, la presión y la intensidad con la que la acaricias, agarra la ola y no intentes cambiar de postura en ese momento: no pares y mantente concentrado; el gol está asegurado.

El sujeto lo hizo así y consiguió lo que quería. Quedé rendido ante él. Y no sólo yo; ella estaba respondiendo a los estímulos que yo recibía. Ella se retorcía, mordía los labios y enterraba el rostro de su amante en mí. Yo me vi inundado y experimenté un placer increíble. Realmente, aquel tipo me trató como me merezco.

¿Estás viendo cómo puedo ayudarte a tener una noche increíble de sexo? Es ella la que goza, pero tú sales satisfecho. ¿Qué más se puede pedir? Espero haberte convencido de que esto es el principio de una gran amistad.

 

Publicado en: http://www.menshealth.es

 

 

 

Clítoris: una anatomía poderosa y fascinante

 

El pasado sábado por la noche, la artista australiana Alli Sebastian Wolf acompañó sobre el escenario de la Casa de la Ópera de Sídney a la música Amanda Palmer para dar una pequeña clase sobre el órgano más maravilloso del cuerpo humano: el clítoris.

1

1. El clítoris es como un iceberg

Solo vemos la punta, pero dentro hay mucho más: rodea el conducto vaginal y se extiende hacia los muslos. “ La parte que vemos y sentimos es la pequeña glándula que crea la cabeza del clítoris”, dice Wolf. “A partir de ahí, toda la magia está pasando debajo de la superficie”.

2. Solo en la punta del clítoris hay 8.000 terminaciones nerviosas, el doble que en un pene

Un clítoris está formado por 18 partes diferentes, mezcla de tejido eréctil, músculo y nervios. “Todas esas pequeñas piezas trabajan juntas para crear las increíbles sensaciones que una persona con clítoris siente cuando tiene un orgasmo”.

De hecho, la vagina en sí apenas tiene sensibilidad. “Dar a luz a través de algo tan sensible como el clítoris sería extremadamente doloroso”, dice Wolf.

3. Pueden crecer hasta un 300%

El clítoris tiene un tamaño de entre 7 y 12 cm de largo y se puede hinchar de un 50 a un 300% cuando es estimulado. No es algo “de cero a cien” dice Wolf, pero cuando te acercas al orgasmo, su tamaño se incrementa.

Cuando están en reposo, los “brazos” del clítoris se alargan hacia tus muslos, pero cuando estás estimulada, se curvan y “le dan a tu cuerpo interno un pequeño abrazo”.

4. Los orgasmos del punto G y por penetración también son clitorianos

Sí, sorpresón: estos orgasmos también se consiguen estimulando partes internas del clítoris. “Puedes correrte desde puntos diferentes, pero todos ellos están usando el clítoris de diferente forma”, explica Wolf.

5. Es la única parte del cuerpo que solo tiene el objetivo de proporcionar placer

Aun así, 1 de cada 10 mujeres nunca ha tenido un orgasmo. Wolf culpa a la “cultura de la vergüenza” en torno a la sexualidad femenina, que ha suprimido tanto las investigaciones científicas sobre el tema y nuestra propia exploración personal.

6. Pero el clítoris no siempre nos ha dado buenos momentos2-giphy

A lo largo de la historia ha habido doctores que han recomendado su extracción (sí, hablamos de mutilar los genitales femeninos) para curar enfermedades mentales como la depresión o la esquizofrenia.

7. El clítoris puede formar un pene (y viceversa)

En algunas cirugías de cambio de sexo el clítoris puede incrementar su tamaño con hormonas formando un pene. En otros casos, las glándulas del pene pueden ser reducidas y relocalizadas para crear un clítoris.

8. Es la única parte del cuerpo que nunca envejece

El clítoris de una señora de 80 años funciona exactamente igual que el de una veinteañera. Eso sí, sigue creciendo, así que c uando lleguemos a viejas lo tendremos 2,5 veces más grande que cuando estábamos en el instituto.

9. Cada uno es único

Los clítoris tiene infinidad de formas y colores, desde el rosa claro al negro. Según Wolf, son “tan variados como nuestras caras”.

Fuente: http://www.playgroundmag.net [Vía The Guardian]

Te propongo un taller para conectar con tu energía más vital: “Tu sensualidad y tu sexualidad”. Para hombres o mujeres. Solos o en pareja.  Este sábado 28 en Madrid. Últimas plazas. Para apuntarte, tienes toda la información en: https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/2017/01/09/tu-sensualidad-y-tu-sexualidad-2/

Mujer Sensual… Mujer hermosa… Mujer libre

Es sabido desde siempre que las mujeres tenemos mayor capacidad de sentir los orgasmos que los hombres; la razón es muy sencilla: nuestra anatomía es diferente y nosotras no nos debilitamos al expulsar fluidos de nuestro cuerpo. Por el contrario, las mujeres nos fortalecemos con nuestros propios fluidos ya que la mayor parte de ellos se quedan dentro de nuestra anatomía y de igual manera nos fortalecemos con los fluidos de nuestro compañero, ya que son la esencia hormonal y las hormonas son la vida.

mujer-perfil

Además, anatómica y energéticamente estamos diseñadas para disfrutar mayormente de nuestra sexualidad ya que físicamente las contracciones orgásmicas son más prolongadas, y en mayor cantidad e intensidad que las contracciones de los hombres.

Todas las mujeres tenemos el potencial necesario para disfrutar de una vida sexual apasionada y profundamente satisfactoria. Pero aquí es precisamente donde comienza el problema. Muchas mujeres tienen dificultad para experimentar plenamente su deseo y tener orgasmos con regularidad debido a los tabúes sociales. Según un estudio recientemente publicado, un tercio de las mujeres sólo experimentan el orgasmo ocasionalmente, y otro tercio de ellas no lo experimenta en absoluto.

Los mensajes que las mujeres recibimos sobre nuestros cuerpos, nuestro deseo y nuestro placer, son tan insistentes que resulta difícil entregarnos plenamente y formar nuestra identidad sexual. Aunque todas nosotras tenemos el potencial de vivir enormes deseos y grandes pasiones, todas afrontamos obstáculos que dificultan que lo experimentemos de verdad.

El cansancio constituye el mayor obstáculo para disfrutar satisfactoriamente del sexo. El quehacer cotidiano, los niños, la casa, y ahora el rol de ejecutivas, ya que además de todas estas actividades ahora la mayoría de nosotras tiene un trabajo que genera recursos para la familia.

Otro obstáculo que las mujeres solemos interponer al deseo es la sensación de que no somos lo suficientemente atractivas como para ser deseadas, o incluso no somos atractivas ni a nosotras mismas por lo que relegamos nuestro propio deseo.

El paradigma estético social indica que sólo hay un tipo de cuerpo femenino que es hermoso: un cuerpo perfecto e irrealmente delgado. Si tenemos algo de grasa en el abdomen, quizá un poco de celulitis, o tal vez un busto no tan grande como el de las actrices de telenovela, nos sentimos indeseadas y avergonzadas.

Es una pena que nos bombardeen en todos los medios con imágenes de mujeres con cuerpos tan finos, y que los medios de comunicación nos hayan llevado a perder de vista el hecho de que cada cuerpo es hermoso y único. Y más precisamente que cada cuerpo, sin importar su forma ni su tamaño, es capaz de dar y recibir placer.

Como cualquier otra cosa que realmente merezca la pena, la sexualidad requiere que le demos prioridad y le dediquemos tiempo e interés, es la única manera de que realmente florezca nuestra vida sexual. Una mujer satisfecha sexualmente es mucho más feliz y optimista, además de una mejor compañera, madre o trabajadora.

Para tener una vida sexual saludable, tenemos que ejercitar nuestra pasión con regularidad así como ejercitamos nuestros músculos en el gimnasio. Definitivamente… debemos darle prioridad al deseo…

Y entendamos que el deseo no es únicamente el impulso que nos lleva a la cama; es la energía que nos mantiene vivos. El deseo sexual está relacionado directamente  con el deseo que nos motiva en todos los aspectos de nuestra vida.

Dice Osho que la manera en que vives tu sexualidad es la manera en que vives todas tus experiencias… Qué comentario más revelador, no crees???

Según los taoístas, la energía sexual, o ching, es parte esencial de nuestra energía física total, llamada chi. Las personas que están en contacto con su energía sexual (hombres y mujeres), tienen más energía para perseguir sus sueños y conseguir sus objetivos.

Así que para ello debes de cultivar tu energía sexual y saber cómo transformarla, así incrementarás tu energía en general y podrás aplicarla en todos tus proyectos.

 

El primer paso hacia los orgasmos múltiples y una vida sexual más satisfactoria reside definitivamente en aumentar la intensidad de nuestro deseo, pero no solo de nuestro deseo sexual. Estoy refiriéndome a nuestro deseo de vivir, mismo que sale de nuestro deseo más primario que proviene desde nuestro chakra uno: la supervivencia y la continuidad de la especie, el cual está relacionado, como puedes ver, con la sexualidad.

Debemos motivarnos hacia el erotismo amoroso ya que cuanto más deseo vital tengamos, de más vitalidad y energía dispondremos. La práctica del amor sanador te da acceso a tu energía primaria, y esto te permite canalizar la energía correctamente hacia una vida creativa, hacia la salud emocional y el despertar espiritual.

En el tao del amor, uno de los secretos del deseo es que comienza mucho antes de que lleguemos a la cama. Los poetas de todo el mundo han sabido que el camino que recorremos antes de hacer el amor es tan importante como el destino mismo.

Muchas mujeres descubren que aumentando la sensualidad en su vida cotidiana, su cuerpo se mantiene despierto a disfrutar su potencial sensual y sexual. Te recomiendo que uses prendas que acaricien tu cuerpo, huele velas, flores, o perfumes, escucha música que toque tu corazón, toma baños calientes a la luz de las velas. Según el Tao, la belleza energiza a las mujeres.

sugerencia-sutil

Aportando belleza y sensualidad a tu vida diaria, expandes tu deseo y tu alegría en general. El primer ejercicio que debes empezar a realizar es el de enamorarte de ti misma, acariciarte, verte bonita cuando el espejo te regrese su reflejo, debe gustarte tu apariencia aunque no sea el ideal de la belleza establecida.

Debes conocer tu cuerpo y aprender a amarlo. Desgraciadamente, muchas mujeres sienten ansiedad cuando miran su cuerpo desnudo. El Tao reconoce que cuando celebramos y admiramos nuestro cuerpo, abrimos la energía del amor y dejamos que por él circule el placer.

La sexualidad en las mujeres es mucho más complicada que en los hombres ya que hay una tendencia aprendida a la culpa; debemos alejar la culpa de nuestras vidas; es un veneno que corroe y no permite disfrutar de lo más hermoso que es el placer del amor.

Así que ustedes, mujeres hermosas, deben comenzar por amarse a sí mismas como primer paso para ser no solo orgásmicas sino multiorgásmicas. En los hombres los ejercicios son más directos a la fase física por dos razones: la primera es que necesitan la técnica para controlar la eyaculación y eso requiere práctica y tiempo, y la segunda razón es que ellos no tienen tantos arraigos emocionales en su mente impuestos por la sociedad como las mujeres.

Nosotras debemos empezar por desmitificar que el placer siendo mujer es malo o que es solo para las “chicas fáciles”… El placer es el regalo del amor, de ser humanas y aprovechar que se nos dio el privilegio de sentir nuestros cuerpos…

Así que como primera tarea hacia una sexualidad más sana vamos a trabajar primero en nuestra sensualidad. Vamos a buscarnos el tiempo adecuado y necesario para seducirnos a nosotras mismas, nos empezaremos a consentir, a hablarnos bonito al espejo y a acariciarnos con amor y respeto.

Hazlo todos los días antes de bañarte cuando tengas unos minutos de privacidad, y cuando este acto resulte mas natural para ti y no te cause conflicto, empezaremos a realizar los ejercicios pertinentes para que explores tu cuerpo con mayor intimidad.

Por lo pronto, aunque este ejercicio te parezca simple o tal vez tonto… hazlo!!! Te puedo garantizar que es el primer y más importante paso para que puedas experimentar el sexo sagrado… Necesitas aprender a honrar tu templo.

Por: Francia Anunaya.

publicado en :www.centroanunaya.com

 

Si quieres empezar a desplegar todo tu potencial sensual y sexual, te propongo un taller, el próximo sábado 28 en Madrid: 

“Tu sensualidad y tu sexualidad como regalo”. Tienes toda la información en: https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/2017/01/09/tu-sensualidad-y-tu-sexualidad-2/

 

 

Literata, libre y sexual: Ninon de Lenclos, la musa que erotizó Versalles

Un retrato de Ninon de Lenclos, la cortesana que conquistó a más de 5.000 hombres gracias a su fogosidad y su sabiduría.

Desde que Luis XIV se empeñara en hacer del Palacio de Versalles la capital de la nobleza francesa, la residencia pasó a convertirse en un hervidero de orgías e infidelidades. Con tanto tiempo libre como tenían, los nobles no dudaban en utilizarlo para satisfacer sus ambiciones sexuales, que estaban lejos de ser tan refinadas como las culturales.versalles_plyima20170118_0010_4

Como recoge el libro Un historia erótica de Versalles ( Ediciones Siruela), fueron muchas las aventuras de faldas que se vivieron en la corte francesa desde el siglo XVII en adelante.

Mujeres como la Madame de Maintenon o la Madame de Montespan se alzaron como figuras eróticas, veneradas como poco menos que diosas. Pero, de entre todas ellas, una dama sin raíces nobles pero admirada por todos se alzó como el mayor símbolo erótico de la historia de Francia: Ninon de Lenclos.

De Ninon se cuentan multitud de leyendas. Se dice que se acostó con más de 5.000 personas; que probó a cada uno de los hombres de la Corte a excepción del rey; que provocó suicidios de jóvenes que se enamoraban de ella; o que sirvió de musa para el mismísimo Molière.

La mayoría de estas historias parecen haberse exagerado para realzar la figura de una de las mujeres más revolucionarias de su tiempo. Sin embargo, la fascinación por Ninon no está infundada.

Nacida en una familia acomodada y bastante tradicional —su madre se pasaba el día rezando mientras que su padre, un gentilhombre del duque de Turena, se paseaba por los mejores burdeles de París—, Ninon nunca mostró interés por la vida de cortesana aburrida para la que estaba destinada. Por el contrario, se vio atraída por la cultura y los excesos de su figura paterna, por lo que pronto comenzó a leer la mejor literatura de la época para parecerse a él.

Ninon tenía 17 años cuando se quedó huérfana, heredando a su paso una fortuna que sabría administrar con más sabiduría que la mayoría de nobles de la época. Cualquier mujer hubiera decidido entonces buscar un marido rico con el que poder llevar una vida tranquila. Pero la parisina no tenía las mismas pretensiones que el resto, así que adquirió una casa que pronto convirtió en uno de los mejores salones de París.

En el salón comenzaron a concentrarse nobles de alta categoría para debatir sobre temas literarios y políticos. No obstante, la singularidad de las reuniones es que solían acabar con inolvidables muestras eróticas de una Ninon que no enamoraba tanto por sus pechos –citados hasta la saciedad por los textos que hablan sobre ella– como por su elocuencia y sabiduría.

Al contrario de lo que decían sus rivales, Ninon no era una puta.

Como cita el libro, “las rameras trabajan dentro de tugurios, tabernas, cabarets, garitos y otros malos lugares donde se concentra casi siempre toda la miseria sexual del mundo carente de mujeres. Ninon dirige un salón literario de altos vuelos formidablemente bien frecuentado, donde las mentes brillantes hacen cola”. En definitiva, más que una prostituta era una mujer que aprovechaba su reputación y su buen hacer en la cama para escalar posiciones.

Ninon acabó convirtiéndose en un símbolo del que todo hombre intentaba apropiarse (incluso Voltaire), lo que le costó multitud de enemistades. La señora de Sévigné era la que más calumnias esputaba sobre ella. Aunque no es de extrañar si tenemos en cuenta que Ninon fue amante primero de su marido y después de su hijo –cuando ya tenía más de 50 años–.

Al final, sus ideas revolucionarias sobre el papel de las mujeres acabaron recluyéndola en un convento durante un año, por orden estricta de Ana de Austria. Allí, eso sí, descubrió que el sexo lésbico también era muy atrayente.

Pero, si bien provocó envidias en muchas cortesanas, otras tantas cayeron rendidas ante sus encantos. La veían como un ejemplo a seguir, de manera que se convirtió en una especie de sexóloga que aconsejaba y enseñaba trucos a las mujeres para iniciarse en la conquista de los nobles. La mismísima Madame de Maintenon fue una “alumna” asidua de Ninon, lo que provocó una gran reticencia por parte del rey de Francia.

Sus consejos eran casi más valiosos que las noches de pasión que seguía ofreciendo cuando tenía más de 60 años. De hecho, guardaba los secretos de homosexuales que solo se atrevían a contarle sus fantasías a Ninon, cuyos discursos rompían de raíz con el pensamiento tradicional de los nobles.

Aun así, por más que muchos la consideren un icono feminista, poco se movía para mejorar los derechos de las mujeres de la época.

Ninon miraba siempre por sí misma. Sabía cómo engatusar a los hombres para que cumplieran sus deseos, pero nunca movió un dedo por las demás sin recibir algo a cambio. Ninon no enseñaba a ser una revolucionaria, sino a ser una “diosa durante el día y una puta durante la noche”. Una excelente sumisa del irrebatible poder masculino.

Por: 

Fuente: http://www.playgroundmag.net

 

Me permito sugerirte un taller para descubrir la fuerza de tu sensualidad, la potencia de tu sexualidad, para ti. el próximo día 28 d enero en Madrid:

“Tu sensualidad y tu sexualidad”. Tienes toda la información en:

https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/2017/01/09/tu-sensualidad-y-tu-sexualidad-2/             

Anteriores Entradas antiguas