Sabiduría del árbol.

 

Aceptar, resistir, fluir…Comparto un bello poema de Susana Sánchez

SABIDURIA DE ARBOL

 

Ritmo de Vida,

silencioso y cadente,

inexorable y tierno.

Pleno.

 

Sangre y oxígeno en todos los seres

donde tu fuerza se expande.

Sinuoso camino

de bucles y laberintos,

de ciclos que abren y cierran

siguiendo el proceso:

Aceptas… continúas

Resistes… sufres

Fluyes… disfrutas.

 

Ritmo de Vida

te abrazo desde la Esencia.

Desde ahí mi Presencia

con los demás –en el mundo-

es la correspondiente. 

 

SSP, 28-913

Resistir siendo felices.

entregar, felicidad

Tras la resaca de unas fiestas austeras y la incertidumbre por delante, resulta refrescante leer artículos como éste, donde se nos anima a ser felices…para resistir.

Feliz año nuevo

Yo les voy a pedir que sean felices

 31 DIC 2012 . El País.

Empezamos mal, lo sé. La detestable herencia de 2012 proyecta una borrasca de negros nubarrones sobre nuestras cabezas. Hemos dado sangre, sudor y lágrimas, a cambio de más sangre, de más sudor y de más lágrimas, pero todavía quieren más, aún dicen que no es suficiente. Que, de momento, no van a subir el IVA, así que lo subirán. Que quizás ha llegado el día de revisar el derecho a la huelga, así que lo limitarán. Que tanta manifestación da muy mala imagen de nuestro país, así que buscarán una fórmula para seguir despojándonos de nuestro patrimonio, vendiendo empresas públicas, desmontando servicios, deteriorando la democracia y endureciendo las condiciones de vida de los más débiles, sin que la gente salga a la calle a protestar. Ahora la estupidez sucede al crimen. Nada tan oportuno como este viejo verso de Luis Cernuda para saludar al año que empieza.

Y sin embargo, yo les voy a pedir que sean felices. Que busquen en su interior la llama de una ilusión pequeña, pero tenaz, y la alimenten con mimo durante los 365 días que nos esperan. Que se cuiden, y cuiden a los que tienen cerca. Que sonrían a los adultos, que les hagan cosquillas a los niños. Que canten viejas coplas, alegres o nostálgicas, y bailen agarrados, que se besen mucho, todo lo que puedan, y se esmeren en cocinar platos sabrosos, barrocos, para disfrutarlos juntos en mesas vestidas con manteles blancos. Que aprovechen las mañanas de sol y las tardes de lluvia. Que se muestren orgullosos de su amor. Que lo derrochen.

La amargura nos hará débiles. La indiferencia, la desesperanza, la desunión de las víctimas, fortalece siempre a los culpables. No lo consientan. No les dejen entrar en su casa, emborronar sus paredes, secar sus macetas, acechar el sueño de sus hijos. Sean fuertes, por favor, y sean felices. Porque la felicidad es la mejor manera de resistir