La ausencia de juicio favorece la liberación del trauma

 

“Los traumas se liberan si son escuchados sin juicio”

Mike Boxhall es un terapeuta craneosacral con una sensibilidad exquisita y una inmensa sabiduría. Sus manos sanan en lo más profundo.

ENTREVISTA A MIKE BOXHALL

Por: Silvia Díez

    Sus manos son tan grandes en la realidad como poderosas cuando se posan sobre sus pacientes. A través de ellas asegura poder escuchar el alma de las personas que, según nos cuenta, se expresa siempre en el cuerpo de estas. Y la escucha profunda las transforma.

    Mike Boxhall, psicoterapeuta y terapeuta craneosacral británico con una amplia trayectoria, expresidente de la Craniosacral Therapy Association (CTSA) del Reino Unido, hace 15 años que pasa la mayor parte del tiempo viajando por Estados Unidos, Sudamérica y Europa para enseñar su particular técnica de contacto a terapeutas craneosacrales.

    Una forma de trabajar que llenó durante años su consulta de parejas que buscaban resolver su infertidad y que lo ha convertido en «abuelo» de más de cincuenta niños.

    Mike Boxhall, psicoterapeuta y terapeuta craneosacral

    Dibujo: Vicente Ruiz

    Su técnica se enraiza en la terapia craneosacral, un método desarrollado por el doctor estadounidense Andrew Taylor Still, que descubrió que los huesos del cráneo, el cerebro, la médula espinal y las meninges están conectados con el sacro y en todos ellos existe un movimiento rítmico impulsado por el fluido cerebroespinal. Este ritmo expresa los desequilibrios del organismo.

    Pero Mike Boxhall, que se nutre también del psiquiatra Carl Gustav Jung y se asienta en el budismo, después de años de práctica ha llegado a sus propias conclusiones sobre la vida, la enfermedad y los misterios que las conforman.

    —¿Cómo se define?
    —Me gusta verme a mí mismo como un puente entre la ciencia y la sabiduría ancestral. Soy psicoterapeuta y terapeuta craneosacral; es decir, trabajo con la mente y con el cuerpo. Soy también el puente entre ambos y me gusta contribuir a que las personas descubran e integren la espiritualidad en su cuerpo.

    Se habla mucho de espiritualidad sin tener en cuenta que cualquier experiencia espiritual tiene lugar en el cuerpo y corresponde a una sensación. La espiritualidad es ante todo una experiencia sensorial, de lo contrario estaríamos ante un concepto, hablaríamos de ella, pero sin saber realmente qué es.

    —Y este asentamiento de la espiritualidad que usted propicia, ¿es realmente sanador?
    —La sanación tanto del cuerpo como de la mente y el alma es el resultado de la completa aceptación, lo más fácil y lo más difícil a la hora de vivir. Lo digo muy a menudo: no hay ningún sitio al que se tenga que ir, todo está en su sitio, solo tenemos que despertar. Buscando la felicidad, nos alejamos de ella.

    Solo hace falta presencia y quietud. La quietud es un estado en el que somos conscientes de lo que está ocurriendo sin dejarnos atrapar por ello ni apegarnos. Lo que yo facilito es que las personas entren en contacto consigo mismas y vean quiénes son, de dónde proceden…

    Y en el núcleo de mi trabajo está la integración de los principios femenino y masculino, tal y como fueron definidos por Jung. No estoy hablando de géneros. Lo femenino y lo masculino solo pueden ser integrados mediante la confianza.

    Se dice que el pensar es masculino y la intuición es femenina. El mundo en todos los ámbitos –y también en la medicina– tiene exceso de masculino y ha ido suprimiendo lo femenino. En estas condiciones nunca podremos sentirnos ni completos ni equilibrados.

    El trabajo espiritual significa también para mí reequilibrar estos dos principios y regresar a la sensación de plenitud.

    “Todo parece conducir hacia una misma dirección: honrar el corazón, cuya máxima expresión es la confianza y no la búsqueda”.

    —¿Y cómo podemos recuperar el equilibrio; es decir, recuperar nuestro aspecto femenino?
    —Se trata básicamente de rendirse, de entregarse. Se trata de abandonar los procesos que tienen lugar en la cabeza para permitir que emerja la Inteligencia con mayúsculas, una Inteligencia localizada en el corazón.

    Es aprender a funcionar con el corazón, que es la fuente de sabiduría auténtica –sofía en griego–, acompañados por el cerebro, pero de una forma más equilibrada. Actualmente los científicos cuestionan la soberanía del cerebro y son muchos los que aseguran que es el corazón quien nos dirige.

    Todo parece conducir hacia una misma dirección: honrar el corazón, cuya máxima expresión es la confianza y no la búsqueda. Cuanto más dejamos ir, más cerca estamos de la Inteligencia misma, que es la fuente del universo.

    —¿Y esto es la salud?
    —Absolutamente. Mi trabajo es un viaje emprendido entre dos o más personas a un nivel del ser donde no hay enfermedad. Cuanto más capaces somos de rendirnos, de deshacernos de corazas y de aceptar lo que somos, más cerca estamos de la fuente de Todo.

    Y al visitar o tocar este sitio tan profundo, entonces, según mi experiencia, es posible regresar a tu vida cotidiana sin que vuelvan tus patologías contigo. Es un renacimiento en el presente porque descubres una dimensión más profunda de ti, tu esencia, lo que eres en realidad.

    Y para mí en eso consiste el trabajo espiritual: no se trata de ir en busca de un objeto, sino de recuperar el sujeto que eres.

    —Uno de sus lemas, y algo que repite a sus alumnos, es: “Deja que el trabajo haga el trabajo”.
    —Sí. La mayoría del conocimiento acaba siendo una limitación. Así que yo regreso al “no sé”. Los científicos aseguran que el 90% de nuestras patologías surgen del estrés, que toma forma a nivel físico y psicológico. Después alguien viene, lo etiqueta y acaba tratando la etiqueta, olvidándose de la persona.

    Embarcarse en una travesía espiritual significa entrar en lo desconocido y en lo ilimitado, y eso puede asustar porque no sabemos lo que estamos haciendo. Es lo que enseño a mis alumnos: ningún objetivo, y aprender a confiar en el proceso. Si supieras a dónde vas ya sería una limitación.

    Muestro que me puedo dejar ir, y ¿qué es lo que suelto? Mis limitaciones. Mi pequeño “yo” para acercarme a lo infinito. No hay éxito ni fracaso, no hay copas de plata, solo hay aprendizaje y expansión de la conciencia.

    —¿Y cuál es, en concreto, el papel de la terapia craneosacral en este trabajo espiritual?

    Dibujo: Vicente Ruiz

    —La terapia craneosacral es una forma muy bella de entrar en contacto y de establecer una primera conexión con el cuerpo, pero después voy más allá y me digo: “No sé. Yo confío”. Y allí empiezan a suceder cosas…

    Pongamos que trabajo ahora con Diana, que está aquí con nosotros. Estaría en contacto físico con ella, pero mis manos no son emisoras, sino que simplemente reciben a la persona. Las dos grandes necesidades de un ser humano son ser sostenido y ser escuchado. Y casi nunca las tenemos cubiertas.

    Mi trabajo simbólico se basa en sostener y escuchar a la persona a través de mis manos.

    —¿Es importante colocar las manos en el sitio adecuado?
    —No es relevante el lugar donde se colocan las manos en el cuerpo de la persona porque no trato órganos ni partes, sino que sostengo el Ser.

    Y a medida que ese Ser se siente escuchado, sin ser juzgado ni analizado –lo que en muchas ocasiones es algo extraordinario para él–, entonces empieza a confiar en que está bien tal como es y puede encontrar el coraje suficiente para adentrarse de forma profunda en su sufrimiento.

    El paciente confía en que va a seguir siendo sostenido aunque visite sus lugares más oscuros y se permite a sí mismo explorarlos. Lo mágico es que esos traumas enterrados durante años, ahora escuchados y recibidos sin juicio, se sueltan, aquello contra lo que se han pasado la vida reaccionando de pronto desaparece por el simple hecho de ser atendido.

    —Se puede decir que el cuerpo le cuenta su historia…
    —No sé cuál es la historia porque esto sería una limitación. Lo que sepa siempre será una limitación en el proceso. Lo importante es lo que siente la otra persona, el paciente. Yo animo a mis alumnos a crear las condiciones para que el paciente se empodere y tome conciencia de sus patrones habituales de comportamiento. Pero incluso bajo esas condiciones hay historias.

    Una mujer que estoy tratando actualmente tenía unos cuatro años cuando cogió el teléfono tal y como cogen las niñas el teléfono a esa edad, descolgando rápidamente y diciendo: “Hola”. Entonces una voz le dijo: “Deberías ir a buscar a tu madre porque tu padre ha sido asesinado”.

    A lo largo de los años siguientes fue perdiendo audición gradualmente y ahora está totalmente sorda. Limitó su escucha debido a este episodio. Estoy ahora trabajando con ella y espero que también, de forma gradual, vaya mejorando, pero ya veremos.

    —¿Qué es lo que nos enferma?
    —Creo que en buena medida tiene que ver con no estar presentes y estar atados a asuntos no digeridos que continúan fermentando dentro de nosotros. La tendencia a castigarnos cuando no somos perfectos, una energía que nos mantiene atrapados en la insatisfacción.

    Y el cuerpo encuentra la manera de expresar su descontento, su sufrimiento o el trauma vivido, que puede no ser propio sino de los padres y también puede afectarnos. La solución pasa por regresar al presente, donde la causa de este sufrimiento ya no existe, y responsabilizarse en lugar de seguir en el papel de víctimas.

    En ese momento de consciencia presente se encuentra la posibilidad de abrir una puerta para soltar lo que nos atormenta. Simplemente expandiendo la conciencia se observa la transformación de las personas.

    A sus 85 años, Mike Boxhall irradia energía. Lleva 45 años como terapeuta craneosacral y psicoterapeuta, pero antes fue empresario, militar y plantador de caucho. El acercamiento al budismo y la psicología de Jung cambió su vida. Ahora busca crear un modelo coherente de terapia corporal que integre mente y cuerpo. Entre sus libros destacan Conversaciones en quietud (Ed. Advaitia, 2015), y La silla vacía (Ed. El grano de mostaza, 2012).

     

    Por: Silvia Díez

     

      La ventana de Johari. Una herramienta de conocimiento

       

      Podemos pensar que tenemos un amplio conocimiento de nosotros mismos, al fin y al cabo nos hemos pasado la vida conviviendo con nosotros así que lo más lógico es que ya conozcamos cuales son nuestros defectos, carencias, virtudes o fortalezas, verdad? 

      La realidad es que esto no es del todo cierto, quiero decir, conocemos parte de nosotros pero hay algo oculto que no acabamos de conocer. Una herramienta de la psicología y el coaching lo detalla muy simplificadamente, se llama “La ventana de Johari” y voy a compartirla contigo para que puedas hacer un simple ejercicio para avanzar en tu búsqueda de autoconocimiento. 

      En la ventana de Johari se distinguen 4 áreas dependiendo de los rasgos que conocemos, conocen los demás sobre nosotros y aquellos que son desconocidos:

      • Lo que conozco de mí y los demás también conocen.

      Son aspectos de nuestra personalidad que solemos tener bastante controlados, puede ser la simpatía, el don de gentes, la cobardía, la sinceridad…..no importa cual sea, lo importante de este apartado es que son aspectos que reconocemos en nosotros y que nuestro entorno también nos identifica claramente con ellos. Esta será tu área libre.

      Estos aspectos te dan comodidad y seguridad, te hacen sentir fiel a ti mismo porque no tienes ni que ocultarlos ni que limitarlos. Lo ideal es tener la mayor parte de tus defectos y virtudes expuestos en esta parte de la ventana.

      • Lo que conozco de mí pero los demás no conocen

      En este caso siguen siendo partes de tu personalidad que tu conoces bien pero que por el motivo que sea, no los muestras a tu entorno. Suelen ser aspectos que no te apetece contar por vergüenza, por vulnerabilidad o porque pienses que pueden dañar tu imagen. Esta será tu área oculta.

      El reto es posicionarlos en tu área libre de la venta, la que hemos visto en el primer punto. El reto es relativamente fácil porque son aspectos que ya conoces de ti, así que en lo que tienes que esforzarte es en comunicarlos a los demás. Ánimo!

      • Lo que los demás reconocen en mí pero que yo desconozco
         

      Aquí entramos en nuestra primera zona oculta a nosotros. Son defectos o virtudes que los demás ven en nosotros de una forma clara pero que nosotros no somos capaces de reconocer. Sueles ser los generadores de nuestros problemas de comunicación con las personas. Esta será tu área ciega.

      Posicionar estos aspectos en tu área libre será algo más complicado porque al no ser reconocidos por ti, te va a costar integrarlos. Cuando se trate de defectos no querrás verlos o los justificarás de alguna forma y cuando se trate de virtudes, tu humildad no te dejará creerlas. Escucha lo que te dicen, acéptalo y trabájalo!  Hay un proverbio que dice: “Si una persona te dice que tienes cara de camello no le creas, si te lo dicen dos personas, mírate al espejo!”

      • Lo que no conozco ni conocen de mí. 

      Esta es la parte más oculta, más desconocida y misteriosa. En esta parte se esconden tus talentos, habilidades, creencias limitantes, fobias, miedos ocultos y emociones reprimidas. .Esta será tu área desconocida.

      Supongo que es la que más te apetece conocer y la que te despierta más curiosidad, máxime sabiendo que son aspectos que están dentro de ti. Te propongo un ejercicio para oientarte a conseguirlo.

      En la siguiente tabla, encontrarás varios ejemplos de rasgos de personalidad, puedes añadir algunos más si quieres. El ejercicio consiste en lo siguiente:

       

      1. Elige aquellos rasgos con los que te identifiques

      2. Pide a 5 personas de tu entorno que elijan los rasgos que te definen según sus puntos de vista. Ellos no deben saber lo que han elegido el resto de personas ni lo que has elegido tú.

      3. Con los datos que tienes podrás observar que:

      • Aquellos rasgos en los que estén señalados al menos 2 veces, pertenecerán a tu área libre.

      • Aquellos rasgos que sólo han sido elegidos por ti, pertenecerán a tu área oculta.

      • Aquellos rasgos que sólo han sido elegidos por los demás, pertenecerán a tu área ciega.

      • Del resto, que no están elegidos por nadie, céntrate en aquellos que despierten en ti alguna sensación, ya sea de admiración o de rabia. Probablemente estos sean los que puedan pertenecer a tu área desconocida.

      Espero que te animes a hacer el ejercicio y me encantaría que compartieses los resultados, eso significaría que los estás mostrando y posicionando en tu área libre!

      Por: Alberto Pujol Cruz

      Fuente: http://www.albertopujolcruz.com

      Estados de ánimo

       

      “Los estados de ánimo positivos generan confianza y autostima, pero los negativos también son muy útiles, nos sirven para descubrir los peligros”. “La actividad física y el contacto social son los dos grandes antidepresivos” afirma  Chistophe André. Psiquiatra y psicoterapeuta francés.

      ¿Por qué tendemos más hacia los estados de ánimo negativos?

      ¡Es la desgracia del ser humano! (Ríe). En todos los idiomas hay dos veces más adjetivos para designar los estados de ánimo negativos que los positivos. ¿Por qué? Seguramente porque la vida es difícil y peligrosa, y los estados de ánimo negativos nos sirven para centrar la atención sobre los peligros. La evolución seleccionó primero a los individuos más ansiosos o más agresivos, porque sobrevivían más.

      Entonces, ¿qué papel tienen los estados de ánimo positivos?

      También son muy útiles para nuestra supervivencia. Cuando nuestros antepasados vivían en la sabana y vigilaban la presencia de predadores o enemigos –gracias a la inquietud y al miedo–, después descansaban y se relajaban. Miraban a su alrededor y veían frutas, cosas para comer…

      Los estados de ánimo negativos hacen que nos centremos en los detalles, mientras que los positivos nos permiten tomar distancia frente a las cosas.

      ¿Algún ejemplo actual?

      Por ejemplo, imaginemos que estamos tristes, estresados o enfadados y hablamos con un amigo durante una hora. Si en un momento concreto nos dice algo negativo, curiosamente, pondremos la atención en ese detalle. En cambio, si estamos de buen humor, podremos mantener distancia; pensaremos que quien nos ha dicho algo negativo es nuestro amigo y le quitaremos importancia.

      ¿Se hereda la tendencia a tener estados de ánimo negativos?

      Hay una influencia genética que propone una fragilidad, pero no un destino obligatorio. Las personas somos dueñas de nuestra vida, y si nuestro entorno o nuestra familia nos enseña a utilizar esos estados de ánimo heredados, podemos transformarlos en capacidad poética, de reflexión, sensibilidad, receptividad… Hay, por tanto, influencias mezcladas: genética, experiencias de vida y la cultura en la que vivimos.

      ¿Las personas positivas desarrollan mayor confianza, autoestima y creatividad?

      Los estudios científicos confirman que existe un vínculo entre los estados de ánimo positivos y la confianza y la autoestima. Pero con relación a la creatividad no está tan claro. Mucha gente piensa que el sufrimiento te vuelve más creativo, aunque es un pensamiento romántico. En el siglo XIX se creía que, para ser poeta, había que sufrir.

      Pero imagino que no es así…

      Hoy vemos que hay diferentes formas de vivir la creatividad: hay quienes crean más cuando están felices, y otros que necesitan haber sido un poco infelices para poder crear. Pero, atención, es el sufrimiento pasado el que te hace más creativo, el presente puede impedirte dar un paso.

      ¿Cómo podemos estar bien cuando el mundo va mal?

      Hay investigaciones que demuestran que sentirnos positivos nos hace más altruistas. En cambio, si nuestros estados de ánimo son negativos, nos replegamos, nos encerramos sobre nosotros mismos. Si me digo a mí mismo que no tengo derecho a ser feliz mientras haya personas infelices a mi alrededor, además de estar equivocado, coartaré mi felicidad.

      Creemos que la felicidad nos hace egoístas, pero ocurre lo contrario: cuanto más feliz soy, más poder tengo para ayudar a los demás.

      Entonces, ¿cómo podemos hacer frente a nuestra negatividad?

      Nuestro cuerpo necesita moverse. Pero la vida moderna nos priva de esta necesidad: nos movemos en coche o en metro, cogemos el ascensor… Por eso nos surge la necesidad de hacer deporte. Del mismo modo, nuestro espíritu necesita lentitud, continuidad y calma. Pero la vida de hoy impide la lentitud y la continuidad, ya que estamos rodeados de ruido. La tendencia en auge de hacer meditación o retiro responde a una carencia que tenemos en nuestro mundo.

      ¿Qué le sugiere la frase ‘Más Platón y menos Prozac’?

      Es una verdad a medias. Parece sugerir que con la sabiduría o la reflexión es suficiente. Pero es la mitad del trabajo. La otra mitad es caminar, hablar con la gente…, porque los dos grandes antidepresivos son la actividad física y el contacto social.

      El buen humor también es un antídoto natural contra los momentos bajos. ¿Cómo podemos fomentarlo?

      El buen humor aumenta con el contacto social, la gratitud, la amabilidad… Se ha demostrado que ser solidario no solo beneficia a los demás, también a uno mismo. Hay un ejercicio que consiste en pensar en tres cosas buenas que hemos hecho durante el día. Pero aún es más beneficioso pensar en “a quién debemos esas tres cosas buenas que me han ocurrido hoy”. Por ejemplo, si escuchamos una buena pieza de música, damos las gracias mentalmente al músico que ha hecho el esfuerzo de crearla. O si estamos comiendo un buen plato, podemos pensar en el agricultor que lo ha cultivado. Parece un pequeño detalle, pero la gratitud permite en los estados de ánimo positivos doblar los efectos; nos conecta con los otros seres humanos y nos da seguridad.

      “La felicidad es creer que la alegría es posible”  – André Comte-Sponville –

      Los estados de ánimo negativos nos ayudan a conocernos…

      El equilibrio psicológico es una mezcla entre estados de ánimo positivos y negativos. En esta mezcla tiene que primar lo positivo sobre lo negativo, pero los estados de ánimo negativos son importantes también. El sentimiento de culpa, por ejemplo, es muy importante para la persona y la sociedad.

      ¿Para que sirve el sentimiento de culpa?

      Alguien que nunca se siente culpable no se cuestiona y puede dañar a los demás. El aburrimiento también es necesario, ya que ayuda a tomar conciencia de uno mismo y, en vez de huir, uno se pone a reflexionar.

      ¿Pero hay estados de ánimo menos definidos?

      Muchas veces los estados de ánimo son mixtos. La nostalgia es un estado de ánimo positivo-negativo: positivo porque nos acordamos de cosas buenas del pasado, y triste, porque esas cosas quedaron atrás.

      ¿Es partidario de medicar a las personas depresivas o ansiosas?

      Yo prefiero disminuir los medicamentos y aumentar los esfuerzos del equilibrio emocional. Me interesa la psicoeducación, explicar a las personas que la salud psicológica es el resultado de ciertos esfuerzos: así como nuestra salud física depende de lo que comemos, la salud de nuestro espíritu depende de cómo nos entregamos a reequilibrar nuestros estados de ánimo. Los medicamentos, a veces, son necesarios, porque actúan como salvavidas: durante una crisis, a una persona que está viviendo una depresión fuerte no se le puede enseñar un método.

      “Escuchemos más y mediquemos menos”

      Chistophe André es psiquiatra y psicoterapeuta francés. La lectura de la obra de Freud a una edad muy temprana le hizo dedicarse a la investigación de la mente y a la práctica clínica. En la actualidad es uno de los estudiosos de las emociones más influyentes.Es autor de Prácticas de autoestimaPsicología del miedoLos estados de ánimo: el aprendizaje de la serenidadEl placer de vivir o La fuerza de las emociones –este último en colaboración con François Lelord–, todos publicados en España por Kairós.

       

       

      Por : Gema Salgado

      Publicado en: http://www.mentesana.es

      Frases de psicología. Una selección selecta

       

      A lo largo de la historia han sido muchos los psicólogos que han marcado una época y que, gracias a sus descubrimientos, han influenciado a otros profesionales de esta disciplina.

      Tanto por su innovadora manera de pensar como por su sus aportaciones a la ciencia psicológica, éstos son y siguen siendo referencia en los distintos campos que la psicología abarca: psicología clínica, psicología social, psicología educativa, etc.

       

      Las 29 mejores frases sobre psicología. Una selección de las mejores frases pronunciadas por los psicólogos más importantes de los últimos tiempos:

       

      1. Supongo que es tentador tratar

      todo como si fuera un clavo, si la única herramienta que tienes es un martillo (Abraham Maslow)

      Abraham Maslow es considerado el padre de la corriente psicológica llamada humanismo. Ha influenciado a distintos teóricos, pero posiblemente es recordado por su teoría de las necesidades humanas: La Pirámide de Maslow. Con esta frase, Maslow nos recuerda que debemos tener una mentalidad flexible porque, de lo contrario, cometeremos siempre los mismos errores.

      2. Cuando miro el mundo soy pesimista, pero cuando miro a la gente soy optimista (Carl Rogers)

      Otra referencia de la psicología humanista es Carl Rogers, que hizo grandes aportaciones a la psicoterapia. Con esta frase nos recuerda que el mundo puede ser un lugar hostil. Así que no pasa nada, porque todos, incluso nosotros mismos, tenemos problemas. Es algo normal y lo importante es afrontar estas situaciones con ánimo positivo.

      3. Una mente no puede entenderse sin la cultura (Lev Vygotsky)

      El psicólogo ruso Lev Vygotsky es uno de los grandes psicólogos del aprendizaje. Ni la mente ni el aprendizaje pueden entenderse sin la cultura, pues ésta tiene una gran influencia en nuestro desarrollo.

      4. La desaparición del sentido de responsabilidad es la mayor consecuencia de la sumisión a la autoridad (Stanley Milgram)

      Stanley Milgram contribuyó notablemente a la psicología social gracias a sus investigaciones sobre la obediencia a la autoridad y esta frase fue expresada en sus conclusiones, puesto que Milgram consideraba que el sentido de la responsabilidad desaparecía fruto de la sumisión a la autoridad.

      5. Nunca te enseñaron cómo hablar con tus gestos, pero si fuiste enseñado a hablar con palabras (Paul Ekman)

      Paul Ekman nos recuerda que a lo largo de nuestro aprendizaje nos han enseñado a hablar con palabras y nos han enseñado a desarrollar el lenguaje verbal. Sin embargo, durante nuestro desarrollo, los agentes educativos han prestado poca importancia al aprendizaje de los gestos; a la comunicación no verbal.

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      6. Si no creemos en la libertad de expresión para la gente que despreciamos, no creemos en ella en absoluto (Noam Chomsky)

      Uno de los psicolingüistas y pensadores más importantes del momento, Noam Chomsky, nos recuerda que es fácil respetar las opiniones de los que nos caen en gracia. Pero no ocurre lo mismo con la gente que no es de nuestro agrado.

      7. El gran descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas al alterar sus actitudes mentales (William James)

      Aunque William James ya lo decía en su día, en la actualidad nos repiten constantemente que la actitud marca la diferencia en nuestros resultados. Nuestra actitud marca la diferencia a la hora de relacionarnos con los demás o luchar por nuestros objetivos.

      8. Tú eres aquello que haces, no aquello que dices que harás (C.G. Jung)

      Tus acciones determinan aquello que eres, no tus palabras. Esta frase es interpretable en distintos contextos. Por ejemplo, en las relaciones amorosas, cuando prometes pero no cumples; o cuando quieres lograr algo en la vida, pues puedes tener muchas ideas, pero si no pasas a la acción, se quedaran en eso, en ideas,

      9. Las emociones inexpresadas nunca mueren. Son enterradas vivas y salen más tarde de peores formas (Sigmund Freud)

      Hoy en día la inteligencia emocional está de moda, porque si no gestionamos bien nuestras emociones, nuestro bienestar se ve afectado negativamente. Sigmund Freud ya sabía esto, y por eso nos quería hacer entender que si no gestionamos correctamente nuestras emociones, al final salen a la luz con más fuerza.

      10. Las personas que creen que tienen la facultad de ejercer cierto grado de control sobre sus vidas son más saludables, más eficaz y más éxito que aquellos que no tienen fe en su capacidad para llevar a cabo cambios en sus vidas (Albert Bandura)

      Albert Bandura es uno de los más distinguidos psicólogos. Sus aportaciones, como por ejemplo en lo que se refiere al aprendizaje por observación, han marcado un antes y un después en la psicología. Con esta frase hace clara referencia a su teoría de la autoeficacia, en la que explica que las personas que creen en sí mismas tienen mayores probabilidades de lograr el éxito en las metas que se han marcado.

      Conoce más sobre este afamado psicólogo y psicopedagogo ucraniano-canadiense en nuestros artículos:

      La Teoría del Aprendizaje Social de Albert Bandura
      La Teoría de la Personalidad de Albert Bandura
      Albert Bandura, galardonado con la Medalla Nacional de la Ciencia

      11. Si un individuo es pasivo intelectualmente, no conseguirá ser libre moralmente (Jean Piaget)

      Piaget fue un psicólogo, biólogo y epistemólogo nacido en Suiza que pasó a la historia por su teoría constructivista del desarrollo de la inteligencia. Para Piaget, desde pequeños somos exploradores y vamos construyendo nuestros propios esquemas mentales en la interacción con el mundo.

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      12. Nunca pienses que lo sabes todo. Por muy alto que te valores, ten siempre el coraje de decirte a ti mismo: soy un ignorante (Ivan Pavlov)

      Ivan Pavlov fue un fisiólogo ruso que, tras sus experimentos con perros, contribuyó notablemente a la corriente psicológica llamada conductismo, concretamente al condicionamiento clásico. Con su frase nos dice que hay que ser humildes y seguir aprendiendo cada día.

      Te invitamos a que leas nuestro post sobre el condicionamiento clásico en el siguiente enlace:

      El condicionamiento clásico y sus experimentos más importantes

      13. Todas las personas hablan de la mente sin titubear, pero se quedan perplejos cuando les piden que la definan (B.F. Skinner)

      B. F. Skinner nos quiere decir con esta frase que la mente es sumamente compleja. ¿Quizás por eso se centró solamente en la conducta observable en sus experimentos? Sea lo que sea que llevó a Skinner a realizar sus investigaciones con ratas, sus conclusiones han sido de gran utilidad tanto para psicología como para la educación.

      14. Soy lo que sobrevive de mí (Erik Erikson)

      Este psicoanalista de origen alemán nos recuerda con esta frase que somos lo que aprendemos. Es decir, que lo que sobrevive en nosotros a través de la experiencia, nos convierte en lo que somos. Un gran teórico que formuló la Teoría del Desarrollo Psicosocial.

      15. Incluso cuando no es completamente alcanzable, nos convertimos en mejores al intentar perseguir una meta más alta (Viktor Frankl)

      Tener objetivos y metas que perseguir es sano y favorecer al bienestar de una persona. No solo esto, sino que es motivante y da sentido a la vida.

      ¿Sabes quién es Viktor Frankl? Échale un vistazo a su biografía pinchando aquí.

      16. El mensaje enviado no es siempre el mensaje recibido (Virgina Satir)

      Virginia Satir es una de las psicólogas más influyentes de la historia. Esta frase expresa un principio innegable: cuando interactuamos con alguien, tenemos que tener en cuenta su punto de vista y no solo el nuestro, puesto que el otro interlocutor tiene su propia visión del mundo. Lo que para nosotros puede tener mucho sentido, para él no.

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      17. La mayoría de actos sociales deben ser entendidos en su contexto, ya que pierden significado si son aislados (Solomon Asch)

      Las personas somos seres biopsicosociales y, por tanto, el contexto es importante en influye en cómo actuamos. Hay psicólogos que afirman que la gente no es ni buena ni mala, es la situación lo que nos hace buenos o malos.

      18. Si una persona ama solo a una persona y es indiferente ante todos los demás, su amor no es amor, sino apego simbiótico o egoísmo ampliada (Erich Fromm)

      Cuando estamos enamorados de alguien, daríamos la vida por esa persona. Esto puede hacernos parecer grandes personas, pues nos desvivimos por ese otro. Pero incluso las personas más egoístas pueden perder la cabeza por alguien y parecer personas entregadas. En el fondo, lo único que quieren es satisfacer sus propios deseos.

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      19. Los objetivos transforman un paseo aleatorio en una persecución (Mihaly Csikszentmihalyi)

      Tener objetivos en la vida y metas que perseguir nos motiva y hace que el viaje sea ilusionante. Mihaly Csikszentmihalyi es una de las grandes figuras de la psicología positiva y es conocido por el concepto de zona de confort.

      20. Existe correlación negativa entre recuperación y terapia psicológica: a más terapia psicológica, menor recuperación del paciente (Hans Eysenck)

      Hans Eysenck es, sin duda, uno de los psicólogos más importantes del estudio de la personalidad. Nacido en Alemania pero afincado en el Reino Unido, llevó a cabo muchas investigaciones. Para Eysenck, no es mejor hacer más sesiones de terapia. Sino que lo importante es la calidad de las sesiones y que el paciente este dispuesto a cambiar. Conoce la Teoría de la Personalidad de Hans Eysenck pinchando en este enlace.

      21. Todo lo que merece la pena enseñar puede ser presentado de distintas maneras. Estas múltiples maneras pueden hacernos utilizar nuestras inteligencias múltiples (Howard Gardner)

      Howard Gardner es conocido por su Teoría de las Inteligencias Múltiples. Una teoría que sugiere que los seres humanos poseemos distintos tipos de inteligencia, y no solamente una inteligencia unitaria. Por tanto, es crucial que estas inteligencias se desarrollen a través de la enseñanza.

      22. No estoy en esta vida para cumplir las expectativas de otras personas, ni siento que el mundo deba cumplir las mías (Fritz Perls)

      Para Fritz Perls, un individuo debe centrarse en uno mismo y luchar por lo que le hace feliz, en vez de pensar en lo que los demás piensen de ellos.

      Puedes leer la biografía de Fritz Perls aquí.

      23. Un prejuicio, a diferencia de una idea equivocada, es activamente resistente en todas las pruebas que lo intentan desmentir (Gordon W. Allport)

      Los prejuicios nos convierten en personas con poca flexibilidad mental y no nos permiten ser realistas, tal y como nos recuerda Gordon W. Allport, un reconocido psicólogo social.

      24. Si quieres entender algo de verdad, intenta cambiarlo (Kurt Lewin)

      Kurt Lewin, un afamado psicólogo de la Gestalt que ha influenciado a muchos profesionales de la psicología con su teoría sobre los tipos de liderazgo, nos recuerda que las situaciones complicadas que nos llevan al cambio, son realmente enriquecedoras porque nos ayudan a aprender.

      25. Solo la liberación de la capacidad natural del amor de un ser humano puede contrarrestar su destrucción sádica (Wilhelm Reich)

      Solo hay que echar un vistazo alrededor para ver lo destructivo que puede llegar a ser el ser humano. Ahora bien, el ser humano también puede ser una persona amorosa y considerada. La clave se encuentra en la educación.

      26. Sigue a tu corazón pero lleva contigo a tu cerebro (Alfred Adler)

      Está bien seguir lo que tu corazón te dice, porque eso te hará feliz. Ahora bien, hay que usar la cabeza y no dejarse llevar por todo lo que corazón te dice, porque puede estar equivocado.

      citaspsicologia culturainquieta1

      27. La frontera entre lo bueno y lo malo es permeable y cualquiera puede cruzarla cuando es presionada por las fuerzas de la situación (Anónimo)

      Es muy fácil decir que alguien es buena persona cuando lo tiene todo en esta vida. Pero cuando la situación nos es favorable, los seres humanos podemos ser personas hostiles.

      28. Lo que un niño puede hacer al cooperar hoy, podrá hacerlo sólo mañana (Lev Vygotsky)

      En sus investigaciones, Lev Vygotsky prestó mucha importancia al aprendizaje cooperativo. Este tipo de aprendizaje aporta muchos beneficios para el desarrollo y el aprendizaje de los más pequeños (y también los mayores).

      29. Cuando nos tomamos un tiempo para darnos cuenta de las cosas que nos van bien, significa que estamos recibiendo pequeños premios a lo largo del día (Martin Seligman)

      Es frecuente que nos pasemos el día rumiando, pensando en el futuro y en todo lo que podemos conseguir. Pero si nos centramos en el presente y valoramos lo que tenemos y lo que hemos logrado, esto nos hará sentir realmente bien.

       

      Fuente: culturainquieta.com

      Por Juan Armando Corbin. Licenciado en Psicología por la Universidad de Buenos Aires. Máster en Recursos humanos y experto en comunicación empresarial y coaching.

      Vía Psicología y Mente

      Ansiedad y creatividad: una relación dual

       

      La ansiedad es una fuerza dual que puede ser tanto destructiva como generativa, dependiendo de cómo lidiemos con ella. Kierkegaard, el filósofo danés, en su tratado El concepto de la ansiedad,  explica la ansiedad como el efecto mareador de la libertad y la inmensidad de la existencia humana: una posibilidad que o te paraliza o te invita a actuar. Escribe:

      “La ansiedad es completamente diferente al miedo y a conceptos similares que se refieren a algo definitivo; la ansiedad es la realidad de la libertad como la posibilidad de la posibilidad”.

      La ansiedad puede compararse al mareo. Aquél que por casualidad se encuentre mirando hacia el ancho abismo se mareará. Pero, ¿cuál es la razón para esto? Está tanto en su propio ojo como en el abismo, porque supón que no hubiera mirado hacia abajo. Es así como la ansiedad es el mareo de la libertad, que emerge cuando el espíritu quiere proponer la síntesis y la libertad se asoma al abismo hacía su propia posibilidad, echando mano de la finitud para soportarse a sí misma. La libertad se rinde ante el mareo. En ese preciso momento todo ha cambiado, y la libertad, cuando vuelve a surgir, se encuentra con culpa. Entre estos dos momentos está el salto, que ninguna ciencia ha explicado y que ninguna ciencia puede explicar. Aquél que se vuelve culposo en la ansiedad se vuelve tan ambiguamente culposo como es posible volverse.

      PROHIBIDO-PIANO

      Quizá sin tantos conceptos figurativos podamos entender que la ansiedad de la que habla Kierkegaard es esa parálisis ante lo indefinido. Estamos educados a actuar y tomar decisiones basados en lo limitado, lo finito, lo mesurable. O al menos eso creemos. Pero cuando estamos parados frente al acaso, entonces surge el mareo. Y el mareo es la ansiedad. Pero el filósofo lleva ese concepto un paso más allá diciendo que una vez que hemos sentido ese mareo y esa parálisis ante la libertad, cuando volvemos a sentirlo ya va cargado de culpa. Y la combinación de la culpa y la ansiedad, apunta, “es el peligro de caer; en otras palabras, el suicidio”.

      Sin embargo, para Kierkegaard la ansiedad también es una gran educación para los hombres, y argumenta que el fracaso o la fecundidad dependen de cómo nos orientemos en la ansiedad. “Quien esté educado [en la posibilidad] se queda con ansiedad; no se permite a sí mismo ser engañado por su falsificación incontable y recuerda claramente el pasado. Así los ataques de ansiedad, incluso si son aterradores, no lo serán tanto como para que corra de ellos. Para él, la ansiedad se vuelve un espíritu de servicio que contra su voluntad lo lleva a donde realmente desea ir”.

      Así, para Kierkegaard la relación entre la creatividad y la ansiedad es muy estrecha. Es precisamente porque es posible crear (crearnos a nosotros mismos, crear nuestras innumerables actividades diarias, escoger un camino y seguirlo) que uno siente ansiedad. Nadie sentiría ansiedad si no hubiera posibilidades. Y naturalmente crear significa destruir algo previo. La culpa de la que habla Kierkegaard tiene mucho que ver con defraudarnos a nosotros mismos al paralizarnos ante las posibilidades y no atrevernos a destruir y crear.  

       

      Fuente: pijamasurf.com

       

       

      La biología del amar y del conocer: Maturana para principiantes

      ¿Existe una realidad objetiva? ¿Somos seres totalmente racionales? ¿Cómo afecta eso nuestra vida? Revisemos qué tiene que decir el biólogo Humberto Maturana al respecto y, de pasada, sabremos por qué es tan famoso.

      Hace poco, Humberto Maturana (1928) se vio envuelto  en una polémica respecto al coaching y la naturaleza de sus propias investigaciones. Y aunque sería interesante desarrollar el tema de hasta donde el autor de un avance científico, puede intervenir en los posteriores desarrollos y aplicaciones de ese avance, preferí enfocarme en lo que me parece que ha sido el gran legado del Dr. Maturana: La biología del amar y del conocer.

      ESPIRAL

      Algunos antecedentes: autopoiesis, realidad y lenguaje.

      Humberto Maturana, como biólogo, es reconocido a nivel mundial por establecer una definición del fenómeno de la vida, inexistente anteriormente. Con la ayuda de su estudiante, el recordado Dr. Francisco Varela, definió el concepto de autopoiesis, a comienzos de la década de 1970. Para entender este concepto, debemos considerar a todo organismo vivo, como un sistema dinámico, o sea, una colección de elementos relacionados entre sí, y que pueden variar sus relaciones con el tiempo.

      Entonces, un sistema autopoiético es aquél que se reproduce, crea y repara sus propios elementos, y para Maturana y Varela, se trata de la propiedad básica y distintiva de los seres vivos, pues al no existir autopoiesis, o sea, al no poder renovar sus células, limpiar las toxinas, etc., el ser vivo muere. Este concepto ha tenido un profundo impacto en la cibernética, la sociología, la psicología y múltiples otros campos.

      Respecto a la naturaleza de la realidad, Maturana nos indica que para uno, como organismo, la realidad existe únicamente si la percibimos. Y que además, nuestros cerebros no pueden distinguir en primera instancia la ilusión de la realidad, necesitamos un contexto para darnos cuenta de cuál es cual. Esto tiene interesantes consecuencias para el concepto de “objetividad”, que abarcaremos más adelante.

      Sobre el lenguaje, Maturana estima que es básicamente una coordinación de coordinaciones y es lo que, además, nos hace humanos. Al relacionarme con otros a través del lenguaje, voy cambiando mi propia forma de entender las cosas y produciendo cambios palpables a nivel físico, al interactuar desde el lenguaje, pues se establecen nuevas conexiones neuronales. En otras palabras, nuestros cuerpos se van transformando según lo que hacemos desde el lenguaje y, naturalmente, también hacemos en nuestro lenguaje según lo que se transforme en nuestros cuerpos.

      Sobre estas bases, Maturana ha ido construyendo un aporte esencial al entendimiento de nuestra experiencia como seres humanos, y que se manifiesta en sus propuestas sobre la biología del amar y del conocer.

      En esta interesante entrevista, el Dr. Maturana se explaya sobre la autopoiesis y otros temas. MW Producciones.

      Las bases biológicas del conocimiento

      Humberto Maturana, partiendo desde la biología, vincula el lenguaje con las emociones, la cultura y el amor. Nos dice que todo el quehacer humano se da dentro del lenguaje, por lo que si no hay lenguaje, no hay quehacer humano. Y simultáneamente, como todo lo que hacemos se hace desde la emoción, entonces todo nuestro quehacer, como seres humanos, ocurre dentro del cruce entre el lenguaje con la emoción. Plantea además que el lenguaje surge desde la aceptación del otro, o sea, desde el amor.

      Pero vamos por partes.

      El planteamiento básico de Maturana, es que el hecho de conocer, debe tener bases biológicas… porque es claro, sin un sustento biológico, es imposible que podamos tener experiencia humana alguna. Por lo tanto, pensó él, debe haber bases biológicas que determinen la manera en que conocemos las cosas. Algo esencial en esto, es la emoción, que es una respuesta biológica a nuestras necesidades como organismos.

      En general, tratamos lo racional como si fuera un fundamento universalmente válido para todo lo que hacemos. Y no es así. Porquetodo sistema racional está basado en premisas aceptadas a priori, de forma arbitraria, desde las preferencias personales. En el fondo, somos seres emocionales, que buscamos validar racionalmente esas emociones. Esto es efectivo incluso en ámbitos tan “fríos” o “abstractos” como la matemática y las ciencias exactas, pues las premisas fundamentales, los puntos de partida, uno los acepta porque quiere hacerlo, lo hace por motivos emocionales, no racionales. (No hace mucho escribí un artículo sobre las premisas de la ciencia que, irónicamente, no pueden ser probadas y que, de demostrarse equivocadas, podrían echar por tierra todo lo que conocemos. Los invito a leerla).

      A partir de esta conciencia de nuestra propia emocionalidad, nos podemos dar cuenta que hay dos tipos de desacuerdos. El primero, se centra en cómo entendemos los procedimientos lógicos: si uno dice, por ejemplo, que 1 mas 1 suma tres, o bien explico qué quiero decir con eso o debemos ponernos de acuerdo sobre las reglas. O sea, si yo pienso que 1+1=3, y todo el resto del mundo piensa que es 2, es un tema de cómo se entienden los procedimientos lógicos, y nadie se siente realmente agredido o amenazado por ello.

      En cambio, en el segundo tipo de desacuerdos, sí nos sentimos atacados. Cuando estamos en desacuerdo en las premisas fundamentales, esas premisas emocionales que validamos racionalmente, entonces uno siente que el otro es una amenaza para nuestra existencia, pues niega los fundamentos de nuestro pensamiento y nuestra coherencia interior. Muy mal. Entonces, ahí sí que tenemos reacciones explosivas.

      Por ejemplo, en el tema del fútbol: si yo soy del equipo A y mi archienemigo del equipo B, dice que el equipo A es de lo peorcillo y que son feítos, si mi identificación con el equipo es muy grande, reaccionaré de forma violenta, pues en el fondo lo que percibo no es que se hable de fútbol… sino que se habla de mí mismo. Y ante esa negación de mi propia existencia, reacciono con muchísimo vigor, con consecuencias que tristemente están a la vista de todos. Situaciones similares ocurren cuando hablamos de nuestra visión política o religiosa, donde es casi imposible mantenerse impasible. Ambas cosas definen, en buena medida, nuestra construcción del mundo.

      Una interesantísima entrevista al Dr. Francisco Varela, colaborador de Humberto Maturana, sobre los mismos temas tratados en esta columna. Canal 13 Cable.

      Sobre la objetividad

      Viendo así las cosas, habría dos formas de entender la realidad. En una de ellas, podemos intentar convencer a alguien de la verdad de nuestras ideas, a través de “argumentos objetivos”. Usando estos argumentos, pretendemos que la realidad es universal y que precisamente esa realidad, la hemos aprehendido de forma racional. Por lo tanto, si la otra persona persiste en sus propios argumentos, la tacharemos de ilógica o de absurda, porque nuestra verdad, sería la verdad absoluta.

      Aquí lo que debemos pensar, es cómo accedemos a la realidad. Y es donde aparece esta segunda mirada sobre las cosas.

      Para Maturana, no podemos tener acceso a una realidad objetiva independiente, sino que existe un “Multiverso”, donde hay tantas realidades como experiencias. Por lo tanto, lo que existe son dominios, campos, sistemas de explicaciones para nuestras distintas experiencias, los que pueden o no coincidir con los de otras personas.

      Uno podrá decir: “pero entonces, ¿cómo es posible el progreso científico, si no hay una sola realidad?”. Y bien, es posible porque existe coincidencia sobre las premisas básicas a utilizar y la lógica que se aplica a ellas. Y dentro de ese campo, que es uno de los tantos posibles, se puede avanzar. De la misma forma que se puede progresar en otros campos que no sean los científicos, en tanto exista coherencia entre las descripciones de la realidad aceptadas por las personas participantes, o sea, que estén de acuerdo en cómo entienden el mundo.

      Las bases emocionales de nuestras relaciones

      Para Maturana, a medida que crecemos, vamos uniendo las emociones al lenguaje. Al entrelazamiento de emociones y lenguaje, Maturana le llama conversaciones. Y plantea que todo lo que hacemos como seres humanos, lo hacemos en conversaciones.

      Y en dichas conversaciones, entonces, se expresan las emociones subyacentes. Por ejemplo, a través de la agresión, el otro es negado en forma directa o indirecta como un otro que puede coexistir legítimamente con uno. En cambio, a través de la indiferencia, sencillamente no vemos al otro como un otro. No tiene presencia y queda fuera de nuestro ámbito de preocupaciones.

      En cambio, el amor, es la emoción donde el otro tienen una existencia legítima, donde no se le niega, sino que se le acepta como un otro válido. Y es desde ahí que se puede construir una vida en sociedad, nos dice Maturana.

      Otra interesante entrevista al Dr. Maturana, sobre los temas tratados en esta columna. Radio Cooperativa.

      La biología del amar

      La definición que Maturana da del amor, es desde su perspectiva como biólogo, y considera que es la emoción fundamental que hace posible nuestra evolución como seres humanos. La define de la siguiente forma: “… cuando hablo de amor no hablo de un sentimiento ni hablo de bondad o sugiriendo generosidad. Cuando hablo de amor hablo de un fenómeno biológico, hablo de la emoción que especifica el dominio de acciones en las cuales los sistemas vivientes coordinan sus acciones de un modo que trae como consecuencia la aceptación mutua, y yo sostengo que tal operacion constituye los fenómenos sociales”.

      En ese sentido, los seres humanos somos intrínsecamente amorosos, y podemos comprobarlo fácilmente, observando lo que ocurre cuando a una persona se le priva del amor, o sea, se les niega el derecho a existir o se les quita validez a sus propios fundamentos básicos, emocionales, para la existencia. Esta carencia afectiva produce trastornos, como la ansiedad, la agresividad, desmotivación, inseguridad, tristeza y estrés crónico, etc.

      Entonces, el amor es una manera de vivir en sociedad. Surge cuando al interactuar con otras personas, no importa quienes sean o su lugar en la comunidad, las consideramos como un legítimo otro, que puede coexistir con nosotros. Esta emoción, entonces, amar, es el fundamento de la vida social, al aceptar la existencia de los demás, sin querer anularlos o negar su propia visión del mundo.

      Entonces, ¿qué recomienda Maturana?

      Maturana nos indica que lo mejor es aceptar nuestra naturaleza, nuestra propia forma de sentir y experimentar la realidad, no negarla, pues eso genera un estrés innecesario y nos hace la vida más difícil e incluso miserable. En otras palabras, nos recomienda aceptar que no existe una realidad objetiva donde se imponga una sola forma de entender las cosas, pues cada ser humano posee su propia realidad, y de esta forma, no excluimos al resto.

      Asimismo, esto obedece al hecho que nuestra naturaleza biológica está fundada en el amor, por lo que la no exclusión de distintas miradas, responde a ello mismo. Así, nuestros pensamientos o creencias no excluyen o niegan las de los demás y viceversa.

      Para ello, además, debemos abrirnos al espectro emocional de nuestra existencia y recordar que no constituye una interferencia con el campo intelectual, sino que a la inversa, las emociones entregan sentido y profundidad a nuestro razonamiento.

      Además, al relacionarnos desde la aceptación del otro y no desde el conflicto, se producen numerosas reacciones en cadena, que efectivamente nos hacen la vida más llevadera con los demás. Resulta sumamente interesante, que una teoría científica tenga una aplicación tan directa en nuestra vida diaria.

      Ustedes dirán que todo esto es un poco “soñador”, pero como dijo un gran sabio, el mundo ideal está a sólo un día de distancia… si todos nos pusiéramos de acuerdo en respetar la existencia del otro.

      ¿Consideras que es útil este aporte de Humberto Maturana?

       Fuente: http://www.eldefinido.cl
      Por Alvaro Lopez B

       

      La vía del vacío fértil (IIª parte)

      Continuación del texto de Francisco. Peñarrubia. Resumen libre de Yolanda Jiménez :

       

      REFLEXIONES SOBRE EL TERAPEUTA Y SU OFICIO

      Perls formuló la “oración gestáltica”, propuesta como una orientación:

      Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo.

      No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.

      Y tú no estás en este mundo para llenar las mías.

      Tú eres tú y yo soy yo.

      Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.

      Si no, puede remediarse.

       

      Alude claramente a una orientación de la actitud. A la actitud del terapeuta en el encuentro, enfatizando el aspecto existencial, derivado de la conciencia y la responsabilidad de los interlocutores.

       

      Las tareas del terapeuta gestáltico, según Joen Fagan:Terapeuta

      • Pautamiento
      • Control
      • Técnicas frente a no-directividad
      • Humanidad
      • Compromiso
      • Inclusión
      • Presencia
      • Compromiso con el diálogo
      • No-explotación
      • Vivir la relación

       

      Para Claudio Naranjo, ser terapeuta es ser uno y viceversa. Lo esencial del terapeuta es su autenticidad. En ella se basa su potencial curativo.

       

      Perls confiaba en que el hecho de ser era contagioso y el aprendizaje intrínseco de la psicoterapia era suficiente. De este modo, el trabajo interno y la maduración personal tienen más peso que el aprendizaje externo y desplazan la idea de rol.

       

      La implicación del terapeuta

       

      Las técnicas tienen poco alcance si solo son trucos. Claudio Naranjo, añade: “Las ideas son igual de peligrosas que las técnicas, como sustitutos de la experiencia real”.

      Hace falta tacto y talento para ir ajustando el flujo entre el paciente y el terapeuta, para que responda a los intereses de ambos. Es ahí donde el terapeuta tiene una gran responsabilidad con su propia autenticidad. No podemos enseñar a nuestros clientes a ser ellos mismos si nosotros no somos auténticos en la relación.

       

      No existe el terapeuta ideal. Es de carne y hueso y mostrará su personalidad, sus limitaciones y sus propios prejuicios en la relación terapéutica.

       

      El grado de implicación de un terapeuta es difícil de definir. Cada terapeuta, desde la honestidad, mostrará el punto humano de desarrollo en el que se encuentra, sin forzarse o exigirse.

       

      La terapia Gestalt no solo despenaliza, sino que, alienta la expresividad fisica y emocional del terapeuta. Esto incluye que haya contacto corporal entre él y sus pacientes.

       

      Sexualidad y agresividad

       

      Son los componentes básicos del ser humano y por lo tanto, intrínsecos en la relación terapéutica. La postura gestáltica es evitar hablar del asunto y analizarlo. Por el contrario, sí abordarlo desde el darse cuenta de la experiencia en curso. Perls avisa del componente fantasioso que distorsiona la experiencia, al colocarnos en lo peor o en lo mejor.

       

      Uno de los riesgos derivados de la relación terapéutica y temidos por el terapeuta, es la erotización  y la posibilidad de que derive en una relación sexual. La erotización puede surgir de una de las partes o de ambas. La actitud ante esta situación no es negarlo o prohibirlo, sino explorarlo. Lo que está prohibido en Gestalt no es mantener relaciones sexuales, sino, no darse cuenta, no responsabilizarse e interrumpir la experiencia aquí y ahora.

      Por el lado del terapeuta, la explicitación de sus sentimientos o autorrevelación, es parte de su trabajo. Cada terapeuta resuelve el riesgo a u manera, según su madurez y según la situación.

       

      Respecto a la agresividad, Perls la consideró como un componente básico del crecimiento, ya que, sin agresión no se transforma el medio para que sea asimilable por el organismo.

       

      En la situación terapéutica, paciente y terapeuta temen la agresión propia tanto como la del otro. Esta angustia, al igual que con la sexualidad, solo puede atravesarse experiencialmente. La agresividad del paciente puede descargarse sobre un cojín o de cualquier otra manera que la libere sin riesgos.

      Cuando la agresión va directamente contra el terapeuta, éste toma sus medidas, pero no la prohíbe.

       

      Cuando la agresividad surge del terapeuta, tampoco se penaliza. Se intenta convertir en herramienta de trabajo. El grado en que el terapeuta exprese sus sentimientos negativos depende se su congruencia. No es un asunto de estrategia o de técnica.

       

      La sexualidad y la agresividad son afrontadas por el terapeuta como experiencia. El nivel de riesgo y de cautela es diferente para cada terapeuta. No hay un modelo único.

      En el fondo, todo se reduce a la madurez del terapeuta, es decir a su propio proceso de terapia y a la supervisión, como un espacio de reflexión personal y profesional.

       

      Transparencia y transferenciaTERAPIA

      La transferencia se produce desde el paciente hacia el terapeuta. Puede ser positiva (sentimientos tiernos) o negativa (sentimientos hostiles)

      El fenómeno contrario es la contratransferencia, que se produce desde el terapeuta hacia el paciente.

      Freud, a partir del psicoanálisis, enfatizó en la contratransferencia. Designó como meta el conocer y dominar la contratransferencia para la comprensión de los procesos psicológicos del analizado. Plantea al psicoanalista como un mero espejo.

      Posteriormente hay aportaciones de Jung, Rank y Ferenczi sobre la situación terapéutica, que discrepan de Freud.

      Ferenczi, por ejemplo, mantiene que los sentimientos del psicoanalista hacia su paciente son provocados por el propio paciente. El analista no puede ayudar más que al paciente por el que siente afecto. Este enfoque despenaliza la contratransferencia.

       

      La transparencia

      Es una técnica gestáltica que se basa en: atención al presente; darse cuenta; y hacerse responsable de sí en el encuentro Yo-Tú.

      Para la Gestalt, el terapeuta y su cliente son dos personas comprometidas en una relación dual, autentica. Aunque sus estatus y sus tareas sean diferentes. Cada uno desarrolla una atención a sí y al entorno, donde el entorno es el otro, el Tú.

       

      Desde la Gestalt se pide al terapeuta una actitud muy clara como parte de su crecimiento personal. El terapeuta gestaltico utiliza sus propios sentimientos, su resonancia afectiva, de forma activa en terapia. Desde esta perspectiva, él es propia técnica. Tal respeto solo puede ser válido si el terapeuta comprende que las dificultades de sus pacientes en el vivir, no son muy diferentes de las suyas.

       

      En la terapia grupal la oportunidad de proyectar es mayor que en las sesiones individuales. Perls se interesó especialmente por las proyecciones, a la vez que consideraba la situación grupal como un espacio privilegiado, donde contrastar dichas proyecciones y distorsiones. Valora en el grupo, su autoridad y fiabilidad ante el paciente resistente.

       

      Encuadre, diagnóstico y supervisión

       

      El encuadre se acuerda entre el terapeuta y el paciente. Habitualmente se pautan sesiones semanales de 45 minutos. Pueden ser sesiones individuales, con parejas o con varios miembros de la familia.

       

      Sobre el diagnostico, está muy relacionada con el estilo del terapeuta. Perls, por ejemplo  no hablaba de diagnóstico, pero tenía un ojo clínico para ver la esencia del juego neurótico existencial del paciente.

      A mayor experiencia y madurez del terapeuta, menor importancia y necesidad de diagnóstico.

       

      La supervisión es la terapia del terapeuta. Ser terapeuta es tan difícil y arriesgado como ser persona. Peñarrubia no lo concibe como un rol ni como una profesión. Como máximo, lo considera un oficio, una vocación. Un oficio artístico que se enraíza en el trarapeuta.

      La supervisión del terapeuta es importante en toda la práctica, pero especialmente entre los terapeutas principiantes. Ocurre que los principiantes atraviesan un estado de euforia. A medida que se acumula más experiencia y más sabiduría, más somos conscientes de lo poco que sabemos.

       

      El grupo en terapia Gestalt

       

      La terapia Gestalt se imparte con frecuencia en formato grupal. El grupo gestaltico es una terapia en grupo. Perls insistió en la idea de autorregulación organísmica en cuanto a la salud personal. Sin embargo, no tenía fe en la autorregulación del propio grupo, al igual que sí la tenia Rogers. Perls introdujo un modelo de terapeuta más directivo, pero por otro lado, muy respetuoso: es decir, que no apoyar al paciente más allá de sus mínimos es infantilizarlo y es no respetar que sea él mismo el que eche mano de su propio autoapoyo.

       

      Modelos de grupos gestalticos:

       

      • El de Zinker que define el grupo como una comunidad creativa de aprendizaje.
      • Kepner plantea la interacción de la terapia Gestalt dinámica de grupos. Considera una doble función: el desarrollo de los individuos en el grupo y el desarrollo del grupo como un sistema social
      • Frew relaciona los cinco mecanismos neuróticos clásicos: introyección, proyección, retroflexión, deflexión y confluencia. Los considera como cinco estilos de contacto, con las fases del grupo.
      • Castanedo aporta diferentes ejercicios grupales y fantasías dirigidas para trabajar desde lo emocional con el grupo
      • Modelo mixto: Gestalt grupal: no directividad o al contrario, intervención (devolver lo obvio que el grupo no percibe). Rondas grupales. Juegos de acercamiento/distanciamiento. Fantasías dirigidas.

       

      El trabajo corporal

       

      La terapia Gestalt ocupa un lugar  relevante entre las terapias psicocorporales. Desde la libido freudiana, pasando por los aportes de Kepner y Reich, hasta Perls.  Éste describe  su técnica para restablecer por medio de la concentración  las funciones del ego; diluir la rigidez del cuerpo y el ego petrificado en el carácter.

      Entre los gestaltistas, algunos piensan que el abordaje corporal clásico de la terapia Gestalt es suficiente. Y hay otros que lo perciben deficiente y se inclinan por una síntesis de  Gestalt y otras metodologías. Este es el caso de Claudio Naranjo.

       

      La espiritualidad. Gestalt transpersonalPREGUNTATE

       

      Al hablar de espiritualidad, es fácil asociarlo con el pensamiento no científico y con connotaciones religiosas. El término “transpersonal” evita esta concepción y permite encuadrar la espiritualidad en la experiencia interior, personal. Ésta es única e individual, aunque, a la vez esté recogida en todas las grandes tradiciones metafísicas de Oriente y Occidente.

      El surgimiento de la Psicología Humanista en Occidente, se llamó “tercera fuerza”, respecto al Psicoanálisis y al conductismo y se posicionó:

       

      “Sobrepasar los límites tradicionales de la Psicología para incluir métodos de comprensión de la experiencia humana y la experiencia del potencial de cada uno. Insistir en las experiencias que favorecen la realización de sí mismo, la responsabilidad individual, autenticidad y trascendencia. Proponer una percepción de la persona total: corporal, mental, emocional, espiritual…”

       

      A partir de aquí se ha desarrollado la Psicología Transpersonal. Apunta al campo de la investigación psicológica, incluyendo otras áreas de la experiencia, más allá de la concepción clásica. El término tanspersonal se refiere a las experiencias que afectan a la conciencia y a una extensión de la identidad que va más allá de la individualidad y de la personalidad. Se nutre de la ciencia occidental y de la sabiduría oriental, en un intento de integrar ambos conocimientos en el desarrollo del potencial humano.

      Esto tiene que ver con trascender los límites del ego. Entendiendo por ego el autoconcepto, la imagen condicionada y empobrecida de nosotros mismos con la que nos identificamos.

       

      La psicoterapia constituye un tipo de abordaje espiritual. El simple hecho de prestar atención a lo que está ocurriendo en nuestro interior, puede ser considerado como un acto espiritual.

       

      La terapia Gestalt en el contexto transpersonal

       

      A nivel del “ego”, se alude a la identificación del hombre con una representación o imagen mental, más o menos precisa de su organismo total… Aquí están las dualidades psique/cuerpo, consciente /inconsciente. El proceso terapéutico consiste en restablecer el contacto con la sombra y reapropiarse de lo proyectado fuera hasta qu el individuo adquiera una imagen de sí más exacta y aceptable. Más correcta con su organismo total.

       

      Un paso más allá está la cuestión existencial. Aquí se ubica la Terapia Gestalt. Se trata de alejarse de escindir el organismo (psique/cuerpo, consciente/inconsciente). Sí de concebir a la persona de manera holística, como un organismo total. Aquí la polaridad es entre el organismo y el medio: se trata de restablecer el equilibrio entre las necesidades del individuo y las de su entorno. Se ocupa de las crisis que ocurren  y de apoyar las potencialidades de la persona, para desarrollarse mejor e intervenir más adecuadamente en su medio.

      En el nivel de la mente, operan las terapias o practicas espirituales, que trascienden el sutil dualismo del testigo frente al testimoniado. Cuando despierta la mente, ambos son la misma cosa. Es la experiencia del universo por el universo. Es la conciencia cósmica intemporal e inespacial de la que hablan el budismo mahayana, el taoísmo, el sufismo, algunas formas de misticismo cristiano, etc.

      Es difícil describir el proceso terapéutico. Igualmente es difícil describir el desarrollo espiritual.

       

       

      La espiritualidad de la Gestalt

       

      Dentro de la terapia Gestalt es innegable el carácter existencial. También lo es la influencia de la teoría holística. De ahí deriva el concepto de polaridad gestaltico. Es un salto cualitativo para trascender la dualidad y entenderla como polaridad, como equilibrio entre opuestos,

        • La integración gestaltica de polaridades. Tiene un sentido espiritual: para vivir la experiencia mística es necesario ir más allá de todas las dualidades. En Gestalt no hablamos de dualismo, sí de integración.
        • La influencia del Zen también está presente en la terapia gestalt. Perls lo conoció a través de Weiss y ya en California, lo practicó en un monasterio durante dos meses. Le interesó  el Zen como una posibilidad de religión sin dios; como sabiduría y actitud no moralista. La gestalt que Perls desarrolló en esta época es la plasmación de esta búsqueda.
        • Para Claudio Naranjo “la conciencia meditativa constituye el autoapoyo más profundo.
        • La iluminación o satori, el budismo lo define como la paz que viene en si misma, la revelación. Para Perls era el descubrimiento de la verdad personal, de la esencia o del ser.
        • La maya, término budista también, se refiere a la fantasía, a una concepción del mundo sustentada por la cultura. Para Perls era la zona intermedia, esa que distorsiona la experiencia interna/externa. Maya Es lo que  confunde fantasía con realidad  y hay que atravesarla. No se trata de destruir a maya, sino de verla tal como es, o ver a través de ella.
        • Continuum of awarness gestáltico o meditación vipassana: la terapia gestalt ha desarrollado una metodología de la conciencia que, en esencia es una práctica meditativa. El continuum of awrnwess o continuo atencional es atención focalizada en el presente. Abierta a todos los contenidos que emergen puntualmente a la conciencia. El budismo alude a esta práctica como una perdida del yo. Cuando se ejercita este continuo darse cuenta, se enfoca la actividad en la mente (pensar, imaginar, recordar) y se acentúa la atención en los contenidos emocionales y sensoriales. El Zen mantiene que el hombre liberado s el hombre sin mente. Perls habla de abandonar la mente y volver a los sentidos.
        • El chamanismo es otro aspecto esencial de la espiritualidad gestáltica. El chamán es el antecesor del rol del terapeuta gestaltico: el rol de un guía experimentado, un conductor consciente. Lo que le hace chamannístico es su versatilidad, su movimiento orgánico entre los dominios sensorial, afectivo, cognitivo, interactivo e imaginativo. (Claudio Naranjo)
        • Otras resonancias espirituales en la terapia gesatat: el taoismo, con su fe en la sabiduría espontánea. Del sufismo, en concreto del cuarto camino, la insistencia en el trabajo, la no evasión del sufrimiento: el sufrimiento consciente, el trabajo con la atención.

       

      La espiritualidad en la Gestalt, según Naranjo se basa en el equilibrio. El desarrollo de una actitud voluntaria y el desarrollo de la espontaneidad. Si podemos ver lo psicoterapéutico y lo transpersonal, podemos percibir la profunda espiritualidad de la gestalt. Es una perspectiva integradora.

       

      Arte y creatividad en terapia

       

      La dicotomía entre Ciencia y Arte es una constante. Para la mente discursiva, el Arte carece de lógica. A diferencia de la ciencia, el Arte no trabaja para eliminar de su campo el azar, lo irracional o lo espontáneo. Lo utiliza y lo integra.

      Las terapias sicoanalíticas, comparten con el Arte este respeto por la experiencia irracional. Y así lo hace la Terapia Gestalt, especialmente interesada por este fenómeno. Perls lo llamó “el vacío fértil”: Una vivencia similar a la psicosis, atemorizante para la mente controladora, pero familiar para la mentalidad del artista.

       

      El terapeuta como artistaTERAPIA 2

       

      El encuentro terapéutico es una obra de arte sin realizar. Está llena de riesgos, temores y posibilidades. Si terapeuta y paciente no se desprenden de sus preconceptos, difícilmente podrán pasar a otro nivel de conciencia

        • La actitud creativa es inseparable de la disolución. Lo que en gestalt llamamos autoconcepto, ego traspersonal.
        • Perls insistía en el precepto Zen de abandonar la mente y recuperar los sentidos.
        • En la recuperación de lo sensorial, la imaginación es tan engañosa para el artista como las convicciones.
        • La búsqueda del terapeuta, como del artista, ha e abandonar su voluntad en favor de una entrega serena.

       

      En gestalt se trata del “arte de ser uno mismo”. Los artistas, como los terapeutas, buscan su propio estilo. El terapeuta gestaltista lo hace  pasando del apoyo externo al autoapoyo. Atravesando de lo fóbico a lo explosivo. Del vacío estéril al vacío fértil.

      Claudio Naranjo describe entre las aptitudes específicas del gestaltisa:

      • Desprecio de la actividad conceptual
      • La fe en la autenticidad
      • La confianza en la naturaleza
      • La concepción paradójica del cambio

       

      Vista de este modo, la terapia es un arte. Es un proceso espiritual. En este sentido, hay un paralelismo con el jainismo (corriente del judaísmo) y su postulado de la alegría de la salud.

      La figura del terapeuta maduro es una persona sin pretensiones, humilde, lleno de sabiduría, que sabe hacer las cosas. Que ha madurado en el proceso de ser uno mismo. Ha ido afinando (como el artista creador), su propio estilo a través del despojamiento . Su grado de hacer/no-hacer, refleja su grado de autoconocimiento.

       

      Opinión personal

      Leer este libro de Peñarrubia me ha aportado un nuevo punto de vista que no encontré en otras lecturas  sobre Gestalt.

      Creo que  se acerca al mundo de  lo creativo y al mundo espiritual, mostrando las similitudes, más allá de las formas o del lenguaje. Muestra la profundidad y la conciencia de dedicarse a esta profesión.

      En mi resumen, he obviado la parte más teórica básica, de sobra conocida y ya estudiada y recogida en la mayoría de la bibliografía en la que he trabajado en estos tres años de formación en Terapia Gestalt.

      Por el contrario, me ha interesado más sintetizar  los contextos de surgimiento y desarrollo de la Gestalt, así como, las reflexiones sobre el terapeuta y su oficio.

       

      Me ha gustado conocer los detalles de las interacciones entre diferentes profesionales del mundo de la Psicología con otros profesionales del mundo del Arte, la Cultura o El Teatro. Las aportaciones que se han producido, me ayudan a comprender el modo de trabajar del terapeuta gestáltico.

      Por otro lado, la influencia de las distintas filosofías espirituales y el conocimiento y práctica en ellas, aporta un sentido trascendental al trabajo irrepetible que se desarrolla en las sesiones terapéuticas.

       

      El autor, Francisco Peñarrubia recoge en este texto, múltiples  testimonios de los profesionales que más o menos directamente han estado ligados al desarrollo de la Terapia Gestalt. Además, va hilando con acierto los estadíos y avances de este desarrollo. Esto me ha permitido centrar mi interés en los detalles, a partir de los cuales, he comprendido el propio proceso de desarrollo.

       

      En conclusión, es un texto clarificador, que  desgrana los procesos, desde los orígenes.  Por ello y por el empleo de un lenguaje sencillo,  contribuye a una comprensión óptima de la Terapia Gestalt y de la profesión de terapeuta. En este sentido, transmite una gran responsabilidad para con uno mismo y hacia el paciente. Invita a trabajar en el crecimiento personal para desde ahí, ejercer la terapia con honestidad. Me quedo con esta idea que me resulta coherente con todo  estudiado en la teoría y en todo lo experimentado a lo largo de los tres años de  formación en terapia Gestalt.

       

      Yolanda Jiménez.

      Terapeuta Gestalt

       

       

       

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