“De mi cuerpo habitado”. Un libro para compartir mis poemas

 

Desde la profundidad de mi alma mujer, me permito expandir las ideas creativas, mezclar letras, inventar palabras o jugar a versos. La poesía es presencia en mí, como forma de expresión, de mi evolución personal, el camino por donde transito con la serenidad que soy.

 

Compartir estos poemas es un viaje desde lo íntimo hasta lo global. Es abrir las ventanas y facilitar el vuelo de las emociones, dibujar el horizonte de caricias entintadas. Aspirar profundamente los aromas de la vida y permitir que penetren en mi esencia femenina.

 

La aventura de publicar un libro, abarca mucho más allá del acto creativo. Contar con la amistad y ayuda de tantos amigos ha sido definitivo para realizar este proyecto

 

Con ilusión y placer, os comparto aquí la presentación de Mi cuerpo habitado… de ternura, emociones, erotismo, miradas, amor, evolución, creatividad, amistad, inviernos, espiritualidad, palabras, esencia, primaveras, aromas, sabores, texturas…vosotros… yo.

 

 

Alma libre… Un poema para hoy

 

Desde la orilla azulada

emergen delicadas ondas

(C) Yolanda Jiménez

de tu mar calmado .

El alma libre

y los efluvios cálidos

vuelan valles de primavera,

escalan montañas

de rotunda permanencia.

Y entre los hielos recios

se funde la nieve tierna

del encuentro afortunado.

 

Yolanda Jiménez

 

 

¿A qué huelen las palabras?…Poesía para ti.Poesía para hoy

¿A qué huelen las palabras?

Las palabras son la vida

que explosiona por tu boca.

Son aliento en tu escritura.

Tus palabras y las mías,

Pronunciadas,  juguetonas,

ausentes y enredadas.

Las palabras de ayer,

son ya palabras opacas.

Amo tus palabras de hoy,

sin olfato

y tan sabrosas.

-Yolanda Jiménez –

 

Dibujo de Juan Peláez

“El sueño de un curioso o una curiosa”. Poesía para hoy

 

Tantas veces imaginé estar aquí

que ya reconozco el lugar.

Y no me hace daño tu indiferencia

ni tirita el frío en mi piel.

Ya no recuerdo tus caricias

y el verano eterno

calienta mi fuego fatuo.

Aquí me quedo ignorada

y  desnuda al fin de mis harapos,

vuelo  etérea hacia mí

 

– Yolanda Jiménez –

Nota: ejercicio poético, imaginando que he muerto y me hallo en otro nivel de existencia

 

 

“Vive”… Un poema para ti.

 

 

Ya perdoné errores casi imperdonables.

Trate de sustituir personas insustituibles,

de olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.

Ya me decepcioné con algunas personas,

mas también yo decepcioné a alguien.

Ya abracé para proteger.

Ya me  reí cuando no podía.

Ya hice amigos eternos.

Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.

Ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de felicidad.

Ya viví de amor e hice juramentos eternos,

pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos.

Ya llamé sólo para escuchar una voz.

Ya me enamoré por una sonrisa.

Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y…

Tuve miedo de perder a alguien especial

y terminé perdiéndolo

¡pero sobreviví!

¡y todavía vivo!

No paso por la vida

y tú tampoco deberías sólo pasar… ¡Vive!

Bueno es ir a la lucha con determinación

abrazar la vida y vivir con pasión.

Perder con clase y vencer con osadía,

porque el mundo pertenece a quien se atreve

y la vida es mucho más para ser insignificante.”

– Charles Chaplin – 

Para ti. Para hoy

 

No hay resquicio de mí que no sea tuyo.
Ni hay un palmo de ti que me sea ajeno.

Porque tú y yo somos una misma esencia,
con distinta manifestación y estado,
con distinta vibración y nota.
Una misma gota de agua
habitando simultánea en dos mares.

Somos una misma música
interpretada en distintos instrumentos.
Una misma pincelada
expresada con distintas manos.

Tu llanto brota en mis ojos
tanto como mi risa nace en tu garganta.

No necesito tenerte porque te soy.
No precisas poseerme porque ya me eres.

Sé que tú eres como eres
porque te necesito así
para que el juego de mi alma prosiga.
Sé que me necesitas tal como soy
para colaborarte en el camino
de cumplimiento de tu misión vital.

Salud y paz.

 

Fuente: Magos del Alma (Facebok)

No corras, ve despacio. Un poema para hoy

No corras. Ve despacio

¡No corras. Ve despacio,
que donde tienes que ir
es a ti solo!

¡Ve despacio, no corras,
que el niño de tu yo, recién nacido
eterno,
no te puede seguir!

Si vas deprisa,
el tiempo volará ante ti, como una
mariposilla esquiva.

Si vas despacio,
el tiempo irá detras de ti,
como un buey manso.

 

Juan Ramón Jiménez, Eternidades 1918 poema (XXXVI)

Juan Ramón Jiménez, poeta español y ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956, nos invita reflexionar sobre esto.

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