Blacha, un lugar habitado de poesía

 

Tarde de verano. Curiosidad. Ganas de compartir… Y la magia de la poesía desborda de creatividad los rigores veraniegos de cosechas y rastrojos.

Mi libro “De mi cuerpo habitado” en su viaje de expansión, llega a Blacha. Allí, arropados por el aplomo de un  entorno conocido, un grupo de personas abrimos nuestras almas al encuentro. Una doble mirada hacia adentro, con uno mismo y hacia afuera, buscando la comunicación con los otros.

El proceso creativo es un proceso interior; allí es donde el poeta se sincera con su esencia, se reconoce. Y desde ese lugar profundo se abre la vía para expresar, para alumbrar versos, sensaciones, deseos, fantasías, sueños.

(C) Yolanda Jiménez

El ambiente de calidez que construimos nos abrió las puertas del abismo: un escenario donde experimentar y exponer el alma creativo que todos llevamos dentro. A partir de la lectura de algunos de mis poemas, conversamos con libertad y nos lanzamos a la apasionante aventura de mezclar letras, inventar palabras y jugar a versos. El resultado sorprendente, quedo impregnado de tintas y belleza.

Gracias a tod@s los que allí estuvimos bailando las danzas sutiles de la poesía.

Recojo aquí algunos poemas colectivos, surgidos con la ilusión de un momento. Ellos, los participantes, vosotros que os atrevisteis a crear y expresar, sois los porotagonistas hoy en este espacio.

 

POEMA Nº 1

Tu alma se expande en abanico multicolor;

paleta de juguete en el jardín

que emana el aroma de tu presencia,

amor y arte.

vida que nace desde lo más profundo de mi alma

 

POEMA Nº 2

El río de tus ojos me enamora.

El río y su sonido, la luz y su manto

de flores y alegrías.

Queda la tarde roja

que rodea el crepúsculo

 

(C) Yolanda Jiménez

Dibujo: Yolanda Jiménez

POEMA Nº 3

Bello tu torso desnudo de primavera.

Verde de luz y colores,

municipio de vida

y alegria de una tarde con amigos .

Sentimientos de belleza iluminan tu camino,

que recorro sin saber donde me lleva.

Asciendo por la vereda tortuosa que conduce a la cima de tu ser.

Desde las colinas hacia el valle verde

como el color de tus ojos.

 

POEMA Nº 4:

La luz de tus ojos ilumina mi mundo.

Mundo de desigualdades, de personas que sufren.

Tierra que tanto me gustas, alivias mi soledad,

acompañas el camino de mi vida

encarnada en tu cuerpo femenino

 

POEMA Nº 5

Fotografía: Yolanda Jiménez

Rosas y penas en tu ausencia,

ineludible inesperanza, caballerosa de la vida.

Vida: me dueles, me renaces y pasas.

Todo alrededor de mi y de ti,

gira la brisa que acaricia mi piel;

luz que ilumina tu rostro cada mañana

 

“De mi cuerpo habitado” se puede encontrar en Bubok:  https://www.bubok.es/libros/256468/De-mi-cuerpo-habitado.

 

 

 

Poemas sorprendentes en la tarde de Cuidad Real…desde “Mi cuerpo habitado”

 

El sol aprieta, el fútbol reclama y la poesía emerge con la sorprendente creatividad de un grupo de personas entregadas a compartir. Desde el fondo de la librería La Madriguera, de Ciudad Real, nacen los ecos de poemas improvisados. Allí presento mi libro de poemas “De mi cuerpo habitado”. Interactuamos la calidez del ambiente y propuse algunas dinámicas de creación poética. El resultado  son estos poemas, surgidos de la creatividad de los asistentes, a partir de la lectura de uno de  mis poemas, titulado “Primer encuentro” :

 

Poema colectivo:

(C) Yolanda Jiménez. Dibujo sobre papel

“La tarde es calurosa y yo estoy alegre.

Voy por el campo con mi bicicleta,

vehículo tan practico,

que soy en cuanto al verso.

Verso que remueve mi cerebro

necesitado de calma

ante fabulosos filibusteros

de paralepípedas formas.

Un círculo vicioso

perfecto, perfecto.

Hoy será el día perfecto”

 

Poemas individuales:

 

(C) Yolanda Jiménez. Lápiz sobre papel

“Amable ternura

contenida en tus pupilas.

Un manantial de luz

sobre tu paleta

de sostenidos susurros”

  – Vicente Ruiz –

 

“Amable sonrisa

Que vierte al manantial verde

Del abismo de tus pupilas.

Con fuerte timón cubre las oquedades

Con caricias y con sueños.”

  -Ana Trujillo –

 

“Amable invitado,

 

de vaivenes inesperados

en el abismo grisáceo,

manantial y despertares.”

  -Alberto Domínguez –

 

(C) Yolanda Jiménez. Fotografía

“A veces tus miradas

Te llevan al abismo.

Quisiera ser invisible

Y escaparme con los ángeles

Almas amables.”

  -Consuelo Hortal –

 

“Invisible mujer ahora,

nos encontramos en el lago

que engrandece nuestro espíritu,

sobre las barcas de paseo

en el parque del Retiro.”-

  -Matilde Peñalta –

(C) Yolanda Jiménez. Fotografía

“Tarde amable

vestida de sonrisas.

En un instante

nos encontramos;

hombre y mujer.

Pintamos caricias

de ternura deseada.”

  -Manuel Mejía –

 

(C) Yolanda Jiménez. Fotografía

“Amable primavera,

ante tu sonrisa

son tus pupilas manantial,

también abismo grisáceo.

Como dos veleros azules

Navegamos bajo una luna

de ternura abrazados.”

   -Arsenio Ruiz –

 

 

 

 

 

Escribiendo poesía erótica: una entrevista desde “Mi cuerpo habitado”

 

Conversamos sobre poesía y erótica. Exploramos, leemos, escribimos y jugamos con palabras, erotismo, limites,libertades:

Comparto una entrevista realizada para acompañar a la presentación de mi libro de poemas “De mi cuerpo habitado” y  publicada en el programa “Sexo nómada”

 

Escritura terapéutica: ejercicios sencillos

Todos hemos pasado por etapas de gran ansiedad y angustia en nuestra vida. Ningún ser humano está exento de problemas, y hay veces que debemos sobrellevar pesadas cargas. Los ejercicios de escritura terapéutica son una fantástica manera de enfrentarnos a estos sentimientos dañinos, que además de dolorosos, una vez escuchados no valen para nada.

Hace siglos que la pluma y el papel han demostrado ser más que meros elementos. Su labor no es solo tomar notas o redactar: son el vehículo que da rienda suelta a nuestras emociones, que nos permite expresarnos sin temor y que moldea nuestros sentimientos. ¿No es acaso la lectura la mejor (y más sana) actividad para evadirse? Gracias a ella nos transportamos a mundos recónditos y nos encontramos con nosotros mismos. Así pues, ¿no debe cumplir la escritura una función similar?

En los años 60, el psicólogo estadounidense Ira Progoff estableció por primera vez el Método de Diario Intensivo, que consistía, efectivamente, en escribir un diario. Desde entonces, numerosos estudios avalan la utilidad de esta práctica, que se ha convertido en algo cada vez más usual. Pensemos que los ejercicios de escritura terapéutica cumplen una función muy importante. Son fáciles y pueden realizarse en cualquier lugar, y cualquiera, tenga el problema que tenga, puede llevarlos a cabo. Vamos a conocerlos un poquito mejor.

5 ejercicios de escritura terapéutica

Para empezar, solo necesitamos de un bolígrafo y una hoja de papel. Debemos colocarnos en un lugar donde podamos sentirnos relajados y cómodos, a ser posible lejos del ruido. Si así lo deseamos, es posible añadir algo de música suave que armonice el ambiente.

Las velas aromáticas y los ambientadores también son una buena recomendación. Tenemos que tratar de estar tranquilos, y a ser posible, solos.

El diario de las cosas positivas

Hay mucha gente que desde pequeña lleva un diario. En él se escriben datos curiosos, anécdotas y cosas interesantes que nos hayan pasado (aunque eso no siempre signifique noticias alegres). En este caso, el diario debe servir únicamente para apuntar todo lo positivo que veamos cada día.

Y no, no es imposible. Tómatelo como un reto: cuando te levantes cada mañana, debes fijarte en todas las cosas buenas que haya a tu alrededor. Ve apuntándolas y por la noche, antes de dormir, léelas. Te asombrará comprobar que la vida no es tan gris como piensas.

Pon en orden tus ideas

Coge el bolígrafo y, durante media hora, escribe todo aquello que se te pase por la cabeza. Da igual que sean frases inconexas o sin sentido. También puedes dibujar, hacer listas de cualquier cosa que se te ocurra o apuntar nombres aleatorios.

Aunque parezca una locura, te servirá para poner en orden tus ideas y para saber cuáles son tus sentimientos más íntimos. Es una buena forma de conocerte un poco más y de ahondar en tu propia psique.

“Escribir es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos”

-Alejandra Pizarnik-

Desahógate

Si algo te está haciendo sentir mal, escríbelo. Imagina que es una carta dirigida al motivo de tu descontento y desahógate. Expresa todo lo que piensas; tu dolor; tus miedos y tu rabia. Notarás un enorme desahogo y te sentirás mucho mejor cuando acabes.

Luego, puedes elegir entre quemar la carta o dársela a la persona a quién va dirigida. Solo tú sabes si es buena idea o no: puede que te quites un peso de encima, pero también puede ocurrir lo contrario. Piensa en las consecuencias fríamente antes de actuar.

Diseña tus sueños

Redacta en un folio cuáles son tus metas. Seguramente sean muchas, algunas imposibles de visualizar en tu cabeza. Piensa en ellas y pregúntate, ¿de verdad es imposible conseguirlas? ¿No será que tengo miedo a fracasar? ¿Existe alguna alternativa más realista?

Decidas lo que decidas, solo tú puedes saber hasta dónde estás dispuesto a llegar. Nadie va a juzgarte si fracasas, y de hacerlo, debe darte igual. Diseña la vida que quieres, visualízala y motívate. Motívate para seguir luchando por aquello que deseas, porque es mucho mejor intentarlo y caer, que quedarse siempre con la duda.

La carta de los días malos

Habrá días en los que todo lo verás negro. La tontería más insignificante hará que te enfades; discutirás con todo el mundo y pensarás que te has levantado con el pie izquierdo. Para estos malos momentos, procura tener una carta guardada en tu mesilla o en un sitio seguro: la carta de los días malos.

Para ello, elige un día en el que te sientas muy feliz, y escríbete una carta a ti mismo. Dile a tu otro yo lo orgulloso que estás de él, y todas las cosas buenas que tiene.Posiblemente necesites ese chute de energía positiva cuando tengas el famoso “día malo”, así que mantenla a buen recaudo.

Los ejercicios de escritura terapéutica son una gran ayuda, especialmente en las épocas en las que no nos sentimos bien o necesitamos un extra de confianza. Nos enseñan a poner orden en nuestros pensamientos y a reciclar los sentimientos; constituyen, en definitiva, un gran apoyo emocional que muchas veces las personas no pueden o no son incapaces de brindarnos.

 

 

Fuente: http://www.lamenteesmaravillosa.com

Sueño lúcido: un potencial terapéutico

 

El potencial terapéutico del sueño lúcido es una de las ramas  que más interés suscita en la comunidad de estudiosos profesionales de este fenómeno de conciencia, a la vez que una de las que menos atención ha recibido.

(C) Yolanda Jiménez

Esto es comprensible porque la gente cree que ya en sí mismo acceder al sueño lúcido es suficientemente difícil, y todo va cubierto de un halo mítico y misterioso que no permite tomar en cuenta la siguiente perspectiva: si nuestros miedos o padecimientos psicológicos están hechos de la misma materia que nuestro inconsciente, y a través de los sueños accedemos naturalmente (durante un tercio de nuestra vida) a la experiencia onírica, ¿por qué no permitirnos explorar su potencial terapéutico, incluso por el hecho de que de todas formas vamos a pasar muchos años de nuestra vida durmiendo?

Robert Waggoner es uno de los expertos en el sueño lúcido que se ha dado a la tarea de analizar este fenómeno con mayor detenimiento. Después de la publicación de su libro Lucid Dreaming: Gateway to the Inner Self, Waggoner comenzó a recibir correspondencia de personas que afirmaban haber superado padecimientos como estrés postraumático o ansiedad extrema utilizando sus sueños lúcidos como zona de pruebas o simulacros para superar los sentimientos destructivos y tomar el control de sus vidas en sus propias manos.

Según Waggoner, soldados que vuelven de la guerra así como personas que han experimentado terribles dolores físicos (como el trauma de la amputación de un miembro) han encontrado alivio al volver a ponerse en la situación traumática durante el sueño lúcido. Y es que la lucidez onírica no es accidental: va de la mano con la intención del onironauta, intención que debe ser perseguida en la vigilia.

Así, si alguien desea volver a vivir una situación angustiante para analizar sus reacciones y sentimientos puede hacerlo en la seguridad del sueño lúcido: cosas tan “simples” como reunir el valor para subirse a un vuelo comercial o presentar una tesis de doctorado pueden ser experimentadas sin salir de  nuestra cama.

El potencial curativo del sueño lúcido es descrito en forma de una larga tirada de preguntas retóricas, a las que por descontado (y con diversos ejemplos contenidos en sus libros), Waggoner responde con un sonoro “sí”:

“¿Podrías utilizar el sueño lúcido para curar otras enfermedades mentales y emocionales? ¿Podría el sueño lúcido resolver fobias de la vigilia, como el miedo a volar? ¿Podría el sueño lúcido ayudar a un adicto a mantenerse limpio y sobrio? ¿Podría el sueño lúcido resolver el sentimiento de vaga ansiedad de una persona que sufre de ella?”

A diferencia de aprendizajes tan poco costosos monetariamente como los libros, soñar no cuesta nada y puede ayudarnos a traspasar esos umbrales imaginarios, esas jaulas invisibles en las que nos hemos encerrado a nosotros mismos.

Fuente: pijamasurf.com

 

En Terapia Gestalt, trabajamos con los sueños, por medio de representaciones, interpretando diferentes personajes. Se trata de averiguar qué mensaje existencial nos traen los sueños. Reconocerse, en resonancia con partes de uno mismo. Encontrar un sentido  y descifrar el contenido.

Si te interesa este trabajo terapéutico, puedes dejarme un comentario (arriba a la izquierda), con tu email y te contactaré.

Yolanda Jiménez. Terapeuta

 

Imagina … Haz. Para tí, ser de luz, para hoy

 

Imagina que hoy es un día amable. El tibio sol invernal calienta tu bella cara. Luces una sonrisa. Gorriones revoltosos juguetean entre los árboles. Recibes noticias de amig@s que extrañas. Una brisa suave te envuelve de caricia. Respiras tranquilo, abres tu corazón, recibes amor, emites amor. Sientes la vida en tus moléculas. Ríos energéticos recorren tu cuerpo. Corrientes de adrenalina viajan tersando tu piel. Presencia de mandarina colorea tu horizonte y exóticos sabores bailan en tu paladar… Haces todo con la consciencia de hacerlo, con la seguridad del momento presente, con el aplomo de la coherencia…Quizá algo cambie en tu vida…Quizá, imagina…Quizá, hazlo!

 

 

“Rameau: Les Boréades / Act 4 – Entrée de Polymnie (Live At Theatre, Salle Molière, Poissy / 2003)”, de Les Musiciens du Louvre

 

 

Yolanda Jiménez

Sexo y espiritualidad: Un camino a la trascendencia

Durante el coito puede llegarse a una especie de nirvana espiritual; se accede a otro plano de la existencia que supera el placer carnal. No se trata de un asunto poético o metafórico. La ciencia tiene una explicación y, fundamentalmente, ésta está sustentada en quelas hormonas que se liberan durante el acto sexual y las de las experiencias espirituales son muy similares a nivel fisiológico.

Esta vivencia —también conocida como sexo trascendente— no es un orgasmo intenso; según quienes lo han vivido, explican que es una sensación que supera al cuerpo. Es decir, no se focaliza en los genitales o en alguna otra parte de él. Es, como un momento de iluminación total. Pese a que es imposible definirlo —debido a la inefabilidad propia de la experiencia— es una dicha completa, una especie de luz que inunda el alma.

Sí, el amor se refuerza mucho más, se da una especie de comunión con el otro. Sin embargo, la intensidad de este momento es tal que incluso se produce una especie de trance donde el espacio y el tiempo, tal y como los conocemos, se diluye para dar paso a una conexión espiritual.

 

Lo sexualidad y la espiritualidad nunca estuvieron separadas. Así lo explica Linda E. Savage para un artículo del Huffington Post:

«Esta perspectiva era la norma en muchas culturas anteriores a la época griega o romana, y estas sociedades datan de 30.000 años atrás. Incluso hace ya 3.500 años, los que vivían en la isla de Creta reconocían el placer sexual como una forma maravillosa de conectarse con el espíritu, renovar la abundancia de la tierra y unirse profundamente entre sí. En esta cultura la sexualidad era ampliamente entendida como un camino hacia el éxtasis espiritual».

 

Para llegar a esta experiencia única no hay un procedimiento lineal, ¿por qué? Porque no es una especie de receta de cocina, no podría serlo. Sin embargo, segun las experiencias de quienes lo han vivido, éstas son las técnicas que lo facilitan:

Respiración sincronizada

Sin forzarse, la exhalación y la inhalación pueden coordinarse en una misma sintonía; esto creará un vínculo emocional entre ambos y eliminará las tensiones.

Besos por varios minutos sin detenerse

Acrecentará la excitación y, al mismo tiempo, despejará de la mente cualquier pensamiento que la perturbe. Si la relajación ocurre, podrá estarse en el aquí y el ahora.

Contracciones de los músculos vaginales —en el caso de las mujeres—

En el caso de las mujeres, los ejercicios de contracción de los músculos de la vagina pueden ayudar a controlar mejor los movimientos. Con el paso de la experimentación y de la práctica puede adquirirse más control en la contracción y relajación, lo que ayuda a ser una relación más consciente.

Sexo tántrico —en caso de los hombres—

Aunque es una practica difícil además de extraña, evitar eyacular puede ser una manera de conservar el autocontrol y almacenar toda la energía que se pone en juego durante las relaciones sexuales.

Atención plena

Si el boleto del estacionamiento, si el cambio climático, si los pendientes del trabajo, si la fiesta de mañana… nada debe obstruir el pensamiento. No hay otro tiempo ni otro lugar que el aquí y el ahora. El acto sexual debe tener una atención total.

Usar todos los sentidos

Mirar la piel del otro, lamerla, respirar su aliento, escuchar los íntimos sonidos en el goce, tocar no sólo con las manos sino con todo el cuerpo. Todos los sentidos deben estar completamente inmersos en la experiencia. Es una entrega completa.

Perder miedos

Muchos miedos salen al paso durante las relaciones sexuales; temores sobre el cuerpo propio, sobre las consecuencias, sobre “si le está gustando al otro también” o si “le falta mucho para acabar”. Para que este tipo de experiencias tenga lugar, es necesario que exista una plena confianza en el otro. Esto porque no debe existir ni un solo sitio para la duda o las reservas.

Probablemente el paso más importante de todos sea reconocer que el sexo no es una práctica “baja”, sucia, repugnante inmoral. Debe entenderse que, además de la función reproductiva y de fuente de placer, tiene la capacidad de conectarnos —literalmente— con el otro y con el Universo.

Para algunos es cosa de locos, algo que a “algún hippie se le ocurrió” porque no tenía nada mejor que hacer o porque se encontraba bajo el influjo de alguna droga. Pero no es así. Miles de personas han dados sus testimonios —asombrosamente parecidos entre ellos— y sostienen que esta experiencia ha enriquecido su vida. Comprenden que son parte de un todo absoluto y que la vida tiene otros ámbitos invisibles pero esenciales, el sexo sólo es una vía más de acceso hacia esa otra realidad.

 

 

Por: Carolina Romero

Fuente: culturacolectiva.com

 

Anteriores Entradas antiguas