Deseo, miedo, duda… Compañeros de viaje

 

DESEO

“El deseo de mi alma es la bondad para todos los seres humanos”

“El deseo de mi alma es la paz, la convivencia. Es fundirme entre la luz del Universo. Es trascender esta existencia, en otra forma, en algo etérico y sutil”

 

“Encrucijada”. Eslovenia. Fotografía: Yolanda Jiménez

MIEDO

“Lo que me bloquea es el miedo a arriesgarme, a perderme”

“Lo que me bloquea es la costumbre de un camino ya conocido”

“Lo que me bloquea es la inseguridad de no reconocer mi poder”

 

Alpes julianos. Eslovenia Fotografía: Mariano Velázquez

 

DUDA

Yo dudo de mi

Dudo de ti

Dudo de tus palabras

Dudo de mi elección

Dudo de mi alegría

Dudo de mi tristeza

Dudo de mi perseverancia

 

 

QUIERO

Quiero sentirme priorizada, amada, confiada de mi, de ti, del regalo de reconocernos.

Quiero sentir tu atención y tu amor

Quiero tu ternura

 

Lago de Bled. Eslovenia Fotografía: Manu k

AMO

Amo tu sonrisa

Amo la luz de tus ojos

Amo tu esencia

Amo despertarme en tu aroma

Amo que me ames

Amo amarte

Amo amarme

 

 

 

 

Yolanda Jiménez

 

 

 

Alabanza del sentir. Aplaudir las emociones

“Hay que aplaudir cuando alguien llora, cuando alguien siente”

Jordi Montero, neurofisiólogo, experto en dolor
Tengo 65 años. Barcelonés. Divorciado, dos hijas, dos nietos. Me he jubilado del hospital Universitario de Bellvitge. Trabajo en el Institut Dexeus y la clínica Tres Torres. La política se ha convertido en una profesión, pero debería hacerse en la calle, mirando alrededor. Soy agnóstico.

El ‘emocionólogo’

Es uno de los neurólogos que más saben sobre el dolor en nuestro país, durante más de cuarenta años ha combinado la docencia, la clínica y la investigación y ha sido uno de los impulsores del Grupo de Estudio de Dolor Neuropático de la Sociedad Española de Neurología. Resume su experiencia y conclusiones en Permiso para quejarse (Ariel). Pertenece a ese pequeño grupo de médicos que reivindican el buen trato y la calidad de tiempo con el paciente porque sabe que el dolor crónico está relacionado con problemas emocionales y es el motivo del 80% de las consultas de una unidad del dolor. “El siglo XXI es el siglo de las emociones, de las neurociencias y de las mujeres, este es el gran cambio en el que estamos inmersos”.

espejo-de-agua

Más de seis millones de españoles sufren dolor crónico.

Sí, una de cada seis personas. Y, a diferencia del dolor agudo, el crónico no tiene una causa física.

¿No hay nada objetivo que lo produzca?

No, hasta ahora los médicos decíamos: “tiene cuento”, “es histérico”. Pero gracias a las neurociencias hemos podido observar que la actividad cerebral de las personas con dolor crónico es idéntica a la del dolor agudo.

¿Por fin tienen permiso para quejarse?

Sí, y su fuente son factores emocionales. Al fin y al cabo las emociones son lo que nos gobierna, lo más importante de nuestro cerebro.

¿Por encima de la razón?

Muy por encima. La razón, decía Einstein, es la servidora de la emoción. Puede que hayas tenido un dolor agudo y que cuando desaparezca la lesión continúes teniéndolo.

¿Emoción y memoria están ligados?

Sí, por eso explicarle al paciente por qué le duele hará que se encuentre mejor, y a partir de ahí hay que ayudarle a cuidar sus emociones con movimiento, fisioterapia, caricias, masajes.

¿Caricias?

La caricia es comunicación, y tiene un efecto clarísimo sobre el dolor. El contacto táctil es necesario en el animal. Si impides que la madre rata acaricie a sus crías, lo que hacen durante horas, las crías mueren.

¿Y qué ocurre con los humanos?

Hay estudios que demuestran que los bebés humanos que han tenido poco contacto con la madre tienen problemas en el aprendizaje.

frailecillo-blanco-y-negro

¿El movimiento ayuda a paliar el dolor?

Sí, en la zona dolorida, porque es antiálgico. El neurocientífico Ramachandran, un sabio, ha ideado algo genial para las personas que tienen miembros fantasma.

Suelen doler.

Ramachandran engaña al cerebro: si al paciente le falta el brazo derecho, le pone un espejo frente al brazo izquierdo, le hace mover la mano mirando el espejo y el dolor se reduce.

El cerebro ve el brazo que le falta.

Exacto. La mayoría de los parapléjicos tienen dolor en las piernas y ahora los someten a realidad virtual, se ven corriendo y mejoran. Rizzolatti, el neurólogo que desarrolló la idea de las neuronas espejo, demostró que sólo podemos entender algo si lo imaginamos, si lo reproducimos en nuestra mente.

Complejo.

Cuando Messi chuta, los cuádriceps de los espectadores se contraen en su cerebro. Cuando imagino el movimiento, neurológicamente estoy haciendo el movimiento.

¿Por qué las mujeres padecen más dolor crónico que los hombres?

La cultura tiene mucho que ver; por ejemplo, la religión católica imbuida de culpa, el dolor como castigo divino, es algo que, aunque seas agnóstico, está dentro de ti, y las mujeres en este sentido han sido más castigadas. Por eso es tan necesario que los médicos tengan tiempo para hablar con los pacientes y reflexionar sobre estos temas. Necesitamos emocionólogos.

Buen término.

Es muy difícil vencer el dolor crónico con la medicina convencional, debemos afrontarlo desde otro punto de vista, más humanista y más cariñoso. Hay que ponerse en el lugar del paciente y respetarle.

¿La migraña es emocional?

Los factores son emocionales y cognitivos con cambios físicos reales.

¿Y los dolores de espalda?

Hemos prolongado nuestra esperanza de vida. Tenemos un cerebro y un estilo de vida joven en una estructura vieja, y eso crea desajuste.

¿Cómo evitar el dolor crónico?

No distorsionando nuestras emociones. Frans De Waal se ha pasado años estudiando los bonobos, el animal más cercano al Homo sapiens. Tienen fantásticas relaciones sociales: de entrada, en vez de macho alfa tienen abuela alfa.

Lo resuelven todo con la relación afectiva.

Sí, táctil y sexual, se besan, se acarician, confían entre ellos, y no tienen conflictos.

¿Propone copiar su modelo?

Habría menos hipertensión arterial y dolores de cabeza. Estamos en un cambio de era y hay que vivir sin miedo a las emociones, clasificarlas, estudiarlas. Abordarlas desde la ciencia.

Nos tocamos poco.

Yo pedí oficialmente que se suprimieran las mesas de las consultas externas. Poder poner tu mano sobre la mano de un paciente es decirle “yo no soy un peligro para ti y te voy a ayudar”, y eso es magnífico contra el dolor crónico.

Hay que canalizar las emociones.

Hay que aplaudir cuando alguien llora, cuando alguien siente. No debemos reprimir las emociones, porque estamos expresando nuestra verdadera esencia. Reprimirlas es crearte problemas en tus redes neuronales.

Nos queda un largo camino.

Los humanos, por ejemplo, tenemos la esclerótica blanca, que nos permite ver los movimientos oculares del otro, leerle y ponernos en su lugar. Es la forma más sofisticada de caricia. Hay que poner las emociones en el centro de nuestras investigaciones, esta es la revolución.

¿Una revolución pendiente?

Como no exijamos que los médicos de familia tengan más tiempo para hablar con sus pacientes con dolor crónico, los políticos no nos lo van a dar. Valoremos lo importante.

 

Fuente: http://www.lavanguardia.com/lacontra

Realidades Autocreadas: El poder de nuestros pensamientos

 

Los seres humanos construimos la realidad, al igual que todos los seres vivos, y esto es así ya que las células sensoriales están «ciegas» para la calidad de los estímulos y responden únicamente a su intensidad. De manera que lo que transmiten es sólo un «cuánto», una cantidad, pero no un «qué».
Por ejemplo, nuestros ojos no proyectan imágenes al cerebro, tal y como lo hace una lente fotográfica sobre la película. Los millones de células sensoriales sensibles a la luz en la retina únicamente son estimuladas a partir de las diferencias de intensidad en las ondas electromagnéticas, y el cerebro es el que calcula formas claras y oscuras y colores.

gotas-de-colores
Fuera de nuestra percepción no hay ni luz ni color, sólo hay ondas electromagnéticas; no hay ni sonido, ni música, sino sólo fluctuaciones periódicas de la presión del aire; «ahí fuera» no hay ni calor ni frío, sino sólo moléculas que se mueven a mayor o menor velocidad. Es el cerebro el que crea la variedad imponente de un mundo multicolor. El cerebro «calcula» su realidad basándose en impresiones sensoriales y recuerdos.
Todo lo que creemos encontrar o haber descubierto en la naturaleza podríamos decir que lo hemos inventado, pero no somos conscientes de ello. Creemos haber encontrado algo ajeno a nosotros y, sin embargo, sólo encontramos lo que corresponde a nuestra manera de percibir y ver la realidad que, supuestamente, existe de manera objetiva «ahí fuera», aproximándonos a ella siempre con prejuicios que se consideran también, objetivamente ,reales.

La consciencia del yo está continuamente forjando llaves que le abren las puertas de la percepción el mundo y, ciertamente, esto se debe a su fe en las regularidades en la repetición de los fenómenos y sucesos, por lo que la forma de plantear una pregunta suele determinar el camino en el que encontrar una respuesta.
Así, vivimos esforzándonos continuamente por mantener nuestra realidad en un proceso que cuesta mucho tiempo y energía, y en ese continuo esfuerzo por mantener el equilibrio entre el mundo exterior e interior, se desencadenan conflictos.
Consideramos que no solo se trata de desenmascarar nuestras pequeñas construcciones cotidianas del yo, sino también las grandes, las que son vitales. Esto significa, por ejemplo, no aferrarse a los sistemas de enseñanza espiritual del pasado y desenmascarar un apego ciego a ellas. Se puede aceptar el trabajo de los Grandes con respeto y agradecimiento, pero sus sistemas ya están construidos, como los antiguos templos. Ahora de lo que se trata es de que el ser humano construya el nuevo templo en su propio microcosmos. Sin la transformación y adaptación de la sabiduría antigua al momento actual, los esfuerzos serían vanos, ya que el ser humano , si se estanca en su evolución, es incapaz de comprender la manifestación divina del tiempo que le corresponde vivir. Entonces es como una estatua de sal en medio de la manifestación universal.
Si comprendemos, cada vez con más profundidad, que nuestra realidad la creamos nosotros mismos hasta el último detalle, dejamos de hacer elucubraciones respecto a la realidad y vivimos en el presente. No tenemos que buscar suerte, perfección, unidad, armonía, o Dios, porque sabemos que todas ellas son creaciones humanas. En este momento se puede manifestar, en y por nosotros, la REALIDAD.

 

Fuente: Revista Pentagrama 4-1994

Publicado en: http://www.rosacruzaurea.org

Porqués o paraqués. Preguntas incontestables

Yolanda Jiménez

Había llegado al ecuador de su vida, al menos desde su imaginación. Nunca se sabe hasta cuando estaremos en este modo de existencia. Transitaba por esa mediana edad de los cuarenta y tantos, con la curiosidad abierta y con el aprendizaje que conservaba de las experiencias vividas.

 

En los últimos años tenía por costumbre sonreír sin cortapisas desde el corazón. Desechaba las tristezas con determinación. Sus fantasías encajaban con aquella forma de expandirse y de sentir

.reloj-tiempo

Dicen que tras la tempestad, viene la calma, ¿o es al revés? En aquel tramo de su ascensión por la montaña de la vida, sintió ahogo. Se detuvo en un repecho. Sus ojos solo podían mirar detrás. Se asomó al abismo. Era una mañana soleada de invierno. Sintió frío. Un frío intenso que se colaba hasta sus entrañas, lastimando su ser.

 

Contempló sus últimos años. Su vida desde aquella primera parada importante. Recordó aquel momento del pasado en el que atravesó un nuevo septenio vital. Dicen que cada siete años hay un momento significativo en nuestras vidas. Entonces, ella no lo sabía. Hubo mucha emoción, dolor, reflexiones y aparentes sinsentidos. Se desbordaron sus ríos.

 

Hoy se vio. Había remontado desde un hoyo, esforzándose en cada paso. Había sentido la felicidad explotando por todos sus poros. Había experimentado la libertad de elegir su camino. De aprender. De acometer nuevos proyectos. De abrir nuevos caminos. De expandir su corazón con toda la fuerza del amor. Descubrió riqueza. Se autodescubrió.

 

Hoy, de nuevo, allí parada en el ahogo de sus dudas, le asaltaban preguntas incontestables. Los porqués torturan. Incapaz de formular un para qué. ¿Acaso no era suficiente? ¿Suficiente para quién? ¿Para él? ¿Para sí misma? No podía evitar el regusto antiguo del fracaso en su paladar. La exclusión de quedarse fuera, desplazada a un lugar y un tiempo pequeños, invisible. Quería sentirse en una prioridad que la vida le negaba. Ni siquiera una igualdad. La balanza estaba descompensada. Ella perdía. El hombre  amado se deslizaba sobre otra feminidad. Se repetía su papel secundario en un doloroso reparto teatral

.

errores

El estómago cerrado y el sueño ausente. La tristeza instalada en su alcoba y las lágrimas acompañando sus días, sus noches inquietas. Encogida, imaginaba el confort del útero materno, desde la postura fetal en la que se consolaba. Ahora ya no sabía si lo vivido fue real…(continuará)

 

Pero ¿Qué es realidad?, ¿Puede ser lo mismo para dos o más personas?, ¿Quieres sentirTE, TÚ?, ¿Quieres conectar contigo y acariciar tus emociones?

 

Me permito sugerirte un taller de descubrimiento: “Tu sensualidad y Tu sexualidad”. El 28 de enero en Madrid. Tienes toda la información en:

https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/2017/01/09/tu-sensualidad-y-tu-sexualidad-2/

 

Yolanda Jiménez.

Carta a una conocida desconocida

Yolanda Jiménez

Te escribo a ti. A ti que sonríes. A ti que amas con la valentía de tu corazón generoso. A ti que te expandes. A ti que te valoras. A ti que hoy estás triste. A ti que estás inquieta. Tus manos tiemblan conteniendo una emoción que se desliza por tus mejillas, humedeciendo tu enrojecida piel. Te traiciona. Te muestra. A ti, que hoy te flojean las rodillas y te castañetean los dientes. A ti, cálida sirena desorientada en un mar incierto.

sirena-2

Un frío excepcional te paraliza las entrañas. Una conocida sensación se apodera de ti. Una vez más inmersa en un triángulo no elegido, o quizá sí, por omisión, consentido. Es difusa la línea que separa el respeto y el sigilo de la hipocresía y el vacío existencial. Apátrida de una intimidad minada de áspera desconfianza. Un recuerdo de otro tiempo pinta el dolor de tocar fondo. Agudas pinceladas sobre un delicado fondo componen un bodegón repetido.

 

Asomada al abismo de la exclusión, existes en otra forma. Imposible no compararte en esta. Te exiges. Te preguntas lo incontestable. Resentida tu autoestima cuestionas tu feminidad poderosa…¿Cómo y cuánto de poderosa si él prefiere otros manantiales? Te rindes ante la evidencia de un reparto teatral donde otra vez te tocó un papel secundario. Interpretarlo es mendigar. Es recibir las migajas de un tiempo que desearías grande. Un tiempo negado. Un tiempo que no existe para ti.

 

“Sea fácil o difícil, el amor nos tortura por igual: cuando es fácil, nos hace prisioneros; cuando es difícil, peleamos con él”

– Séneca –  Traducción libre de Juan Luis Conde 

 

“¿Estás seguro de que tu Eros es tan atípico de estas décadas? A lo mejor sí, cómo puedo saberlo. Yo no puedo juzgar. La voluntad de cada cual es su reino de los cielos. Bueno sí, yo siempre te querré, no importa cuántas veces cambies de amante

– Juan Luis Conde – (El abrigo de Thomas Mann). Extracto de una carta de Golo Mann al autor

 

¿Cómo estas? – Tristecorazon

¿Cómo es esa sensación? – Estoy inquieta. Me tiemblan el pulso y las rodillas. Mi estómago se pierde en un vacío de dolor agudo.

¿Dónde estás? – En un triangulo isósceles. Muy lejos de la base. Haciendo equilibrios en un vértice elevado y peligroso.

 

¿Qué haces con esto?, ¿Puedes sostenerlo?, ¿Quieres encontrar un sentido, un aprendizaje?, ¿Quieres descubrir todo tu potencial y recuperar tu autoestima?

Te propongo un taller para explorar y descubrir, más allá de tus emociones:

 “Tu Sexualidad y tu Sensualidad” https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/

 

Yolanda Jiménez

 

El viaje de un poeta

 

Marcos Ana: Un poeta encarcelado…Un niño que se hace hombre en la penumbra de su celda. Un hombre que torna en poeta. Un recuerdo de horizontes, de campos, de puesta de sol, de amores fantaseados. Recuerdos borrado por el tiempo. Largo tiempo de libertad interrupida. Compañerismo forjado de apoyos y silencios. De miedos y triunfos…. Hoy nos queda su poesía. Nos queda su ejemplo. Su honestidad. Su cara de hombre bueno. Su eterna mirada de niño curioso. Gracias.

 

Decidme cómo es un árbol

Decidme cómo es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas, del aire.

Recitadme un horizonte sin cerradura
y sin llave como la choza de un pobre,
decidme cómo es el beso de una mujer,
dadme el nombre del amor
no lo recuerdo.

¿Aún las noches se perfuman de enamorados
tiemblos de pasión bajo la luna
o solo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mi rosa?

22 años, ya olvidé
la dimensión de las cosas,
su olor, su aroma,
escribo a tientas el mar,
el campo, el bosque, digo bosque
y he perdido la geometría del árbol.

Hablo por hablar asuntos
que los años me olvidaron.

No puedo seguir:
escucho los pasos del funcionario.

Mi corazón es patio

La tierra no es redonda:
es un patio cuadrado
donde los hombres giran
bajo un cielo de estaño.

Soñé que el mundo era
un redondo espectáculo
envuelto por el cielo,
con ciudades y campos
en paz, con trigo y besos,
con ríos, montes y anchos
mares donde navegan
corazones y barcos.

Pero el mundo es un patio
(Un patio donde giran
los hombres sin espacio)

A veces, cuando subo
a mi ventana, palpo
con mis ojos la vida
de luz que voy soñando.
y entonces, digo: “El mundo
es algo más que el patio
y estas losas terribles
donde me voy gastando”.

Y oigo colinas libres,
voces entre los álamos,
la charla azul del río
que ciñe mi cadalso.

“Es la vida”, me dicen
los aromas, el canto
rojo de los jilgueros,
la música en el vaso
blanco y azul del día,
la risa de un muchacho…

Pero soñar es despierto
(mi reja es el costado
de un sueño
que da al campo)

Amanezco, y ya todo
-fuera del sueño- es patio:
un patio donde giran
los hombres sin espacio.

¡Hace ya tantos siglos
que nací emparedado,
que me olvidé del mundo,
de cómo canta el árbol,
de la pasión que enciende
el amor en los labios,
de si hay puertas sin llaves
y otras manos sin clavos!

Yo ya creo que todo
-fuera del sueño- es patio.
(Un patio bajo un cielo
de fosa, desgarrado,
que acuchillan y acotan
muros y pararrayos).

Ya ni el sueño me lleva
hacia mis libres años.
Ya todo, todo, todo,
-hasta en el sueño- es patio.

Un patio donde gira
mi corazón, clavado;
mi corazón, desnudo;
mi corazón, clamando;
mi corazón, que tiene
la forma gris de un patio.
(Un patio donde giran
los hombres sin descanso)

Mi vida

Mi vida,
os la puedo contar en dos palabras:
Un patio.
Y un trocito de cielo
por donde a veces pasan
una nube perdida
y algún pájaro huyendo de sus alas.

Yo denuncio

Yo no pido clemencia. Yo no pido
con un hilo de voz descolorida
perdón para la vida que me deben.
Odio la voz delgada que se postra
y el corazón que llora de rodillas
y esas frentes vertidas en el polvo,
hecha añicos la luz del pensamiento.

Yo no pido clemencia. Yo no junto
las manos temblorosas en un ruego.
Arden voces de orgullo en mi palabra
cuando exigen -sin llanto- que las puertas
de la venganza oscura se derriben
y a los hombres descuelguen de sus cruces.

Yo no pido clemencia. Yo denuncio
al dictador cadáver que gobierna
la vida de los hombres con un hacha
y ahora quiere dejar para escarmiento
mi cabeza cortada en una pica.

Yo no pido clemencia.
Doy banderas.
Paso de mano el golpeado
corazón de mi pueblo prisionero.

Carta urgente a la juventud del mundo

Si la juventud quisiera
mi pena se acabaría,
y mis cadenas.

(Decid ¡basta!
Haced la prueba.)

Vuestros brazos son un bosque
que llena toda la tierra;
si enarboláis vuestras manos
el cielo cubrís con ellas.
¿Qué tiranos, qué cerrojos,
qué murallones, qué puertas
no vencieran vuestras voces
en un alud de protesta?

(Todos los tiranos tienen
sus pedestales de arena,
de sangre rota, y de barro
babilónico sus piernas.)

Pronunciad una palabra,
decid una sola letra,
moved tan solo los labios
a la vez y la marea
juvenil atronaría
como un mar cuando se encrespa.

Pero, ¿quién soy yo, qué barco
de dolor, qué espuma vieja,
qué aire sin luz en el viento
acerco a vuestras riberas?

Como campanario de oro
vuestros corazones sueñan.
La juventud es la hora
del amor, su primavera.
¿Por qué mover vuestras ramas
alegres con mi tristeza?
¿No es mejor que yo me coma
mi pan solo en las tinieblas;
que mis pies cuenten las losas
veinte años más, mientras sueñan
mis alas entre las nubes
de un cielo roto en mis rejas?

Pero la vida -mi vida-
me está clamando en las venas;
abrasa loca las palmas
de mis manos; lanzaderas
clava y desclava en mi frente
y el pensamiento me quema.

Ved nuestros tonos. Ya somos
como terribles cortezas;
claustrales rostros, salobres
ojos que buscan a tientas
-sedientos de luz y sol-
una grieta entre las piedras.

No sabéis lo que es vivir
muriéndose a vida llena;
grises, sobre grises patios,
sin más luz que una bandera
de amor…

Ni lo sepáis nunca…
Más si queréis que esta lepra
jamás os alcance el pecho,
no dejéis “mi muerte” quieta.
No dejadme, no dejadnos
con nuestras sienes abiertas
y en un cerrojo sangrante
crucificada la lengua.

Levad vuestros pechos. ¡Pronto!
( Es bueno que esta gangrena
os revuelva las entrañas.)
¡Echad abajo mi celda!
Abrid mi ataúd; que el mundo
en pie de asombro nos vea
indomables, pero heridos,
sepultos bajo la tierra.
¡Que no queden en silencio
mis cadenas!

marcos-ana

Pensamientos que curan

¿Alguna vez te has dado cuenta de que algo está bloqueando tus proyectos? ¿Has pensado alguna vez que tu subconsciente es poderoso y puede estar boicoteandote?. Si quieres descubrir y  eliminar tus posibles creencias limitantes, existe una técnica rápida y poderosa: PSYCH-K . Desarrollada a partir de los estudios de Bruce Lipton y las conclusiones extraidas de sus trabajos. Comparto  aquí una interesante información sobre este tema:

Bruce Lipton reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la capacidad de curar de la energía, mucho más eficaz que los medicamentos.

Bruce Lipton (Estados Unidos, 1944) ha conseguido aunar ciencia y espíritu. No es poco mérito el suyo si tenemos en cuenta lo “alérgicos” que son los científicos a los temas trascendentales. Es doctor en Biología Celular y fue pionero en la investigación con células madre. Sus estudios sobre la membrana celular y las modificaciones de las células según el entorno sentaron las bases de la nueva epigenética. Sus descubrimientos (que iban en contra de la opinión científica establecida de que la vida es controlada por los genes) y el estudio de la física cuántica le han llevado a criticar duramente la medicina convencional. Es autor de libros como La biología de la creencia y La biología de la transformación.

A continuación te dejamos con una de las tantas entrevistas que se le hicieron a Bruce Lipton durante el lanzamiento de su libro y del cual recomendamos:

La_biologia_creencias

Usted asegura que la medicina convencional va por muy mal camino. ¿Tan peligrosos son los medicamentos que nos recetan?

Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Y esas personas son muchas más que las que mueren por tomar drogas ilegales. Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda. Tiene que aprender cómo funcionan las células.

¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?Bruce-Lipton-1024x731

Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Puse una célula madre en un plato petri y, como cada diez horas se divide en dos, al cabo de dos semanas, tenía miles de células, todas idénticas. Luego cogí algunas de ellas, las coloqué en otro plato y cambié el entorno celular (son más como peces porque viven en un entorno fluido). Cambié la química en ese plato y ahí formaron músculo. Después, cogí otras del primer plato y las puse en un entorno diferente, y se formó hueso, y otras se convirtieron en grasa al volver a cambiar el entorno. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?”¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad. ¡El humano es un plato petri cubierto de piel!

¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?

bruce-liptonDentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por ello, si pongo al ser humano en un entorno nocivo, igual que la célula, también enferma. Si lo trasladas a un entorno sano, entonces sana. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.

En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil?

No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.

La industria farmacéutica no quiere que sanes sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una cápsula?

¿Está diciendo que el efecto placebo –creer que algo nos sanará– es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.

Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una cápsula? Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. Deberíamos poder decir que la ciencia está separada de la industria farmacéutica, pero no es así, porque con el dinero de esta se paga el desarrollo de la ciencia, y ese dinero solo va esos estudios que dicen que las drogas funcionan. El dinero controla la ciencia.

TE PUEDE INTERESAR: EL EFECTO PLACEBO, El poder terapéutico de la mente

Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración.

the brainHe hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se intefiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer. La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.

Eso significa que el estrés nos hace enfermar, ¿no?

Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario. De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas. El 90 por ciento de la gente que va al médico es debido al estrés, y también el cáncer funciona igual.

Si pones al ser humano en un entorno nocivo, igual que la célula, enferma. Si lo trasladas a un entorno sano, entonces sana.

Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía.

Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células. La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible. Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.

Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?

La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo. Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina.

BIOFOTON 2

La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. Uno se llama placebo y el otro nocevo. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas.

La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química.

Y eso enlaza con la física cuántica.

Totalmente. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado.

Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento?

Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo.

Pero no lo podemos controlar.

Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.

Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se ‘programa’ su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!

La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable.

TE PUEDE INTERESAR: Los Campos morfogenéticos: ¿Todos estamos conectados?

Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Sería algo así como conducir un coche: si te enseñaron a conducir mal y has automatizado esa forma de conducir, pues lo más probable es que tengas accidentes. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.

Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño.

¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?

bruce-teaching-smLos comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: “¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?”. Los pensamientos positivos, el conocimiento… solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes. Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente. Técnicas de psicología basadas en la energía como la hipnosis o el Psych-K son una manera de cambiar el subconsciente, es como un aprendizaje rápido.

Con su investigación, ha aunado ciencia y creencia, un binomio que evita la mayoría de los científicos. ¿Usted cree en la eternidad?

Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis celulas y las tralado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno. Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Así que cojo otra, la enciendo, conecto el canal y vuelvo a ver el programa de Bruce, pero en otra tele, o lo que es lo mismo, en otro ser. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.

reincarnation-3

¿Eso le hizo creer que tenemos espíritu?

Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate?  Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado? Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser. Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.

 

Fuente: cosmoplug.com

 

Para eliminar tus posibles creencias limitantes y reprogramar tu subconsciente, se aplican técnicas de psicología basadas en el Psych-K .

Si quieres probar la experiencia, contactame: Yolanda Jiménez. Soy terapeuta y facilitafora PSYCH-K

Anteriores Entradas antiguas