De mujer-guerrera a mujer-amor

 

Dejemos de decretar que somos mujeres guerreras

Aprendamos a vivir en la energía de la mujer amante, la mujer que ama y va con fuerza y empoderada por todo lo que desea, el Universo es muy sabio, si decretamos ser GUERRERAS entonces más y más luchas, más y más guerras llegarán.

(c) Yolanda Jiménez

Luchar por tener una pareja, luchar con conseguir un mejor empleo, luchar por mantener en equilibrio con una misma, luchar por salir de una enfermedad, sigamos decretando más y más luchas y tendremos más y más experiencias que nos dejaran con las alas, con el alma y el corazón herido, seamos mujeres de luz que vibran en AMOR.
El Amor, todo lo logra en paz, en armonía, en alegría, en la bella danza de la vida.
La mujer Guerrera carga con una pesada armadura en su cuerpo toda su vida, ¿como está tu espalda? ¿hay dolor? dolor en la espalda, dolor de cabeza, dolor y más dolor, la mujer amante, la mujer de luz recorre su vida con los brazos abiertos dispuesta a vivir experiencias de aprendizaje por medio del amor y la melena danzando con el viento porque se sabe viviendo en la frecuencia del amor.
Seamos mujeres FUERTES, mujeres empoderadas, mujer de luz, mujeres de amor, pero no más mujeres guerreras. Por ti, por todas las mujeres por el planeta escuela que necesita transmutar de la guerra a la paz.

 

-Zuhari Mk-

“Planiverso”. Presentación en Madrid de mi nuevo proyecto

 

“PLANIVERSO”

Luz en el universo de las mujeres poetas.

Planiverso es un proyecto internacional de poesía. Recoge poemas de diez Mujeres “desconocidas” de los cinco continentes.  Exploradas y compartidas por un grupo de otra decena de poetas (hombres y mujeres) de diferentes procedencias que las desvelan y les rinden homenaje.

Trata de visibilizar lo diverso, lo Femenino, la creación, la poesía, el Mundo del sentir desde la perspectiva mujer. Un homenaje a lo sutil.

La edición multilingue incluye los idiomas originales y sus traducciones al español.

Madrid es la ciudad donde nace la iniciativa en la que se ha desarrollado el proyecto. También lugar donde viven los poetas que participan.

El libro se presentará en varias embajadas, correspondiendo a las nacionalidades de las poetas.

En esta ocasión y en primicia, “Planiverso” se abre al mundo en la Biblioteca Pablo Neruda. Será el viernes 29 de noviembre, a las 19:00horas. C/ Ascao, 4 (junto al metro Ascao), Madrid.

Yolanda Jiménez García, es la creadora y coordinadora del proyecto en el que participa además, como poeta.

Licenciada en Sociología. Diplomada en Trabajo Social y Terapeuta Gestalt.

Ha sido publicada en la editorial La Biblioteca del Laberinto con su libro “ De mi cuerpo habitado”  y en varios libros colectivos: “Versos que se abrazan”, “Refugio” y “Verso Blanco”.

Colabora y publica poemas y relatos de manera regular en diversas revistas culturales: “Almiar. Margen cero”, “La Ignorancia”, “ Revista Manxa”. Y de forma habitual en su página web: https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/  Así como, lleva a cabo talleres de creación poética en todo el territorio español.

 

Participan :
Poetas: ©Jadiyetu Omar Ali, Yolanda Jiménez García, Noémia de Sousa, J. Mariano Velázquez, Ali Cobby Ekerman, Juan Peláez Gómez, Hinemoana Baker, Leticia Rejas Rujas, Lee Sumeyong, Kay Woo, Madhumita Das, Isabel Jiménez Moreno, Iryna Fedirko, Ernesto Pentón, Catalina Clara Ramírez de Guzmán, Virginia García Falagán, Phillis Wheatley, María José Gómez Sánchez-Romate, María Clara González De Urbina y Andrea Vidal Escabí

Ilustraciones: ©Vicente Ruiz. Prólogo: ©Giusseppe Domínguez

Creación y coordinación del proyecto: Yolanda Jiménez García
http://www.yolandajimenezescritora.wordpress.com

Diseño de cubierta y maquetación: ©Vicente Ruiz

Editor: Juan Peláez Gómez

Primera edición: octubre 2019
Imprime: La Biblioteca del laberinto, S.L.

 

 

 

 

El primer poeta de la historia fue una mujer

 

Con tu veneno llenas la tierra

Aúllas como el dios de la tormenta

Cual semilla languideces en el suelo

Eres río henchido que se precipita bajo la montaña

Eres Inanna

Suprema en el cielo y la tierra.

 

-Enheduanna –

El primer poeta de la historia fue mujer y gobernó la ciudad más importante de Sumeria.

Hija del rey Arcadio Sargón I, fue suma Sacerdotisa de la ciudad de Ur, donde escribió los primeros poemas que conoce la humanidad.

 

Por: Julen Berrueta

Los diferentes géneros literarios siempre han clasificado de forma independiente al arte producido por las mujeres. Existe la literatura fantástica, la literatura erótica, la literatura juvenil y la literatura de mujeres; como si los libros escritos por ellas necesitaran una clasificación propia.

Nuestra diferencia respecto de los varones es esta: somos extranjeras de su civilización. Los varones con poder han construido su cultura, excluyéndonos como seres humanas y, en un mismo movimiento, incluyéndonos como femeninas”, responde la escritora feminista chilena Andrea Franulic. Algo similar ocurre con el término ‘poeta’, a priori neutro, pero que la historia ya se ocupó de crear el concepto de ‘poetisa’. La Fundeu explica cómo muchas escritoras han rechazado a lo largo de la historia la feminización de la palabra ‘poeta’, la cual “lleva a veces asociada la connotación de ‘poeta menor'”.

En resumen, la poesía, al igual que cualquier ámbito artístico y literario, es independiente al género de la persona. De hecho, si se buscan los primeros resquicios poéticos de la humanidad, cabe destacar cómo el primer poeta fue una mujer llamada Enheduanna.

Suma Sacerdotisa de Acadia

Enheduanna nació alrededor del año 2.300 a.C. y era hija del rey Sargón I de Acad, quien expandió por Mesopotamia el Imperio Acadio. De esta manera, el emperador derribó las murallas de la ciudad sumeria de Ur, la cual se convertiría tras Uruk en el núcleo de población más importante entre los ríos Tigris y Éufrates.

 

La princesa fue elegida sacerdotisa de Nannar, el dios-Luna sumerio. Por aquel entonces el poder religioso y el político estaban unificados, por lo que Enheduanna ejercía competencias en relación al gobierno de Ur. Su estatus le sirvió para ser una de las primeras mujeres en la historia de cuyo nombre se tiene identificación. Además, es considerada actualmente la primera poeta de la humanidad.

Restos arqueológicos del complejo en el que vivió Enheduanna.

Restos arqueológicos del complejo en el que vivió Enheduanna. Irak

La poesía de Enheduanna se basaba en temática religiosa escrita en cuneiforme sobre tablillas de barro. Por una parte, escribía al dios Nannar y a su templo de Ur y por otra dedicaba himnos a a la diosa Inanna, protectora de la dinastía de Akkad. El escritor Eduardo Galeano dedicó unas palabras a la pionera mujer en su novela Los hijos de los días: “Enheduanna vivió en el reino donde se inventó la escritura, ahora llamado Irak, y ella fue la primera escritora, la primera mujer que firmó sus palabras, y fue también la primera mujer que dictó leyes, y fue astrónoma, sabia en estrellas, y sufrió pena de exilio…”.

Y es que, pese a establecer un gobierno duradero, hubo un tiempo en el que el pueblo se rebeló y fue exiliada de su nuevo hogar. Fue durante el reinado de su hermano Rimush, donde se implicó más a fondo políticamente. No obstante, no pasaría mucho tiempo hasta que la princesa volviese a su posición de Suma Sacerdotisa y terminase sus días representada casi como una semi-diosa, donde continuó dedicando aquellos poemas a la diosa Inanna. Poemas que, 4.000 años más tarde, han sido traducidos por los especialistas en Mesopotamia.

 

Encontrado en la página de Facebok de Rula Fiuza Pérez.

Fuente: https://www.elespanol.com

Dadaísmo: diez mujeres imprescindibles

 

Las corrientes artísticas que nacieron a principios del siglo XX fueron fundamentales para el desarrollo del arte moderno y contemporáneo; hubo una que especialmente fue la base para las nuevas formas de expresión. El dadaísmo fue una corriente opositora al arte tradicional, no sólo de la pintura o la escultura, también se opuso a la literatura y a la poesía. Esta corriente sentó las bases para el arte conceptual, el performance y las instalaciones; formas de expresión artísticas novedosas para ese tiempo y tan comunes en la actualidad.

collage dada

Son varios los artistas que pertenecen a este movimiento, pero entre los más conocidos se encuentran Marcel Duchamp, Man Ray y Tristán Tzara. Cabe destacar que en esta época las mujeres comenzaron a tener un rol más activo, no sólo en ámbitos políticos y sociales, sino también artísticos.

En el movimiento dadaísta surgieron mujeres con una capacidad creativa admirable en el uso de colores, materiales y habilidades para dar forma a obras únicas, así como en la expresión sentimental a través de la poesía, actuaciones y representaciones sobre el rol de la mujer en la sociedad; las artistas dadaístas crearon obras con un  trasfondo sobre la posición de la mujer en la sociedad y un fuerte deseo de cambio.
A continuación te presentamos algunas de las artistas dadaístas más representativas:

Hannah Höch

Mujeres dadaístas

Con sus collage y fotomontajes, Hannah Höch transmite gran inconformidad hacia distintas situaciones de su época: el gobierno alemán, el rol de la mujer y la creación de ideales de belleza en los medios de comunicación, es esta crítica hacia la forma de ver la figura femenina a través de lo que dicen los medios, por lo que ha sido considerada una de las primeras feministas; en su obra descompone esos ideales de belleza creando imágenes abstractas y amorfas.

hannah hoch mascara

Suzanne Duchamp

dadaismo

Hermana del emblemático Marcel Duchamp, Suzanne afrontó varios obstáculos para desarrollarse como artista, no obstante, gracias a su hermano pudo superarlos y obtener el debido reconocimiento como pintora. Su trabajo es la expresión pura del dadaísmo: pintura, collage y poesía, están siempre presentes en sus obras, sobre todo en Multiplication brisée et rétablie, su obra más representativa.

suzanne duchamp representativo

Sophie Taeuber-Arp

dadaismo

Pintura, baile, escultura y diseño de vestuario, son sólo algunas de las disciplinas que dominaba Sophie Taeuber-Arp, una mujer con grandes habilidades artísticas y perteneciente a diversas corrientes, Sophie utilizaba la libertad que le daba el arte para expresar todo lo que su personalidad tímida y reservada no le permitía. Colores vibrantes, formas geométricas, habilidad de diseño textil y de interiores, son algunas de las características del trabajo de una de las artistas más prominentes del siglo XX.

Sophie Taeuber formas y colores

Beatrice Wood

beatrice wods

“Mamá Dada” fue el apodo dado a Beatrice Wood en el círculo dadaísta. Ella no era pintora o escultora, sino ceramista. Muchos pensarían en el oficio de la cerámica como una forma de crear objetos con el fin de adornar algún espacio, pero Beatrice Woods lo adopto como su forma de expresión. Combinando la cerámica y el dibujo, nos transmite su gran humor, ingenio y alegría por la vida a través de sus piezas.

Beatrice Wood mujeres

Emmy Hennings

emmy hennings y marioneta

Fundadora y dueña del Cabaret Voltaire, centro de reunión de los pertenecientes al circulo dadaísta, Emmy Hennings fue también esposa del poeta dadaísta Hugo Ball. El Cabaret Voltaire era donde Emmy presentaba sus poemas, además de ser cantante, bailarina y performer. La obra de Emmy Hennings nos habla de temas muy controversiales para la época: el amor libre, la anarquía y el deseo de una revolución social eran las preocupaciones de Emmy.

dadaismo

Elsa von Freytag-Loringhoven

baronesa vetimenta

Un collage viviente era Elsa von Freytag-Loringhoven. Poeta provocativa, artista atrevida, Elsa von Freytag-Loringhoven no sólo utilizaba la pintura y la escultura para expresarse, su herramienta principal era su cuerpo, capaz de convertir cualquier utensilio en un pieza de ropa o pasear desnuda por las calles de Greenwich Village. Tuvo un performance en compañía de Man Ray y Marcel Duchamp, en el cuál ella rasuraba su vello púbico y al finalizar paseaba desnuda por las calles de Nueva York, en compañía de sus amigos dadaístas.

baronesa depilación

Mina Loy

mina loy sepia

Una prominente escritora, capaz de incomodar a los miembros de la élite y enfurecer a los hombres por medio de sus letras, Mina Loy fue de las escritoras dadaístas más importantes. Además de ser escritora y poeta, Mina creaba sus obras utilizando cualquier cosa que encontrara en los basureros de Nueva York.

minaloy

Clara Tice

tice

Mujer revolucionaria e icónica, Clara Tice es llamada “Reina de Greenwich Village”; fue de las primeras en recortar su cabello, subir el dobladillo de su falda y usó la moda y la ilustración para exaltar las cualidades de la mujer moderna. Su preocupación por el desarrollo del individuo fue manifestada de diversas maneras. En sus ilustraciones se aprecia movimiento y despreocupación, una obra que llama a la libertad.

clara tice lineas

Toyen

toyen

Una vida independiente, sin ataduras a la familia, la negación del nombre dado por sus padres: Toyen es un ejemplo de una vida de anarquía. Su verdadero nombre es Marie Cerminova, y su lucha por la independencia la llevó a expresarse por medio de imágenes eróticas, siendo éstas la forma más contundente de dar a conocer su opinión y su mensaje.

toyen

Juliette Roche

juliette roche

De origen aristócrata, rodeada de discusiones de política y arte, Juliette Roche perteneció a dos de los movimientos más importantes en la historia del arte: el cubismo y el dadaísmo. Juliette en su obra poética y pictórica mostraba a una mujer independiente, capaz de valerse y expresarse por sí misma. Aprovechaba el cliché a favor de su obra literaria, conjugándolo con diversas tipografías. Experimentó con poesía acompañada de diseño.

juliette roche paisaje

Florine Stettheimer

dadaismo

Rompiendo con la percepción de los artistas solitarios, incomprendidos y amargados, Florine Stettheimer retrataba paisajes y salones llenos de color, crítica sutil y contundente del comportamiento de las clases privilegiadas en el periodo entre guerras. Florine Stettheimer además de ser pintora, era una poeta consciente y preocupada por su entorno, sobre todo en cuestiones como el consumismo y la verdad oculta del matrimonio.

Florine Stettheimer ciudad

 

Fuente: culturacolectiva.com

“El río de las cosas”…Un poema liberador

El río de las cosas

 

(c) Yolanda Jiménez

Mi primera muñeca que tenía el pelo quemado, al río.

El diente de leche que se quedó clavado en una manzana, al río.

El cuento en el que la princesa despierta tras un beso, al río.

Los leotardos blancos que me cortaban la respiración, al río.

Aquellas botas que no dejaron crecer mis pies, al río.

La maestra que me introdujo el Catecismo a golpe de regla, al río.

El primer sujetador que me torturó sin consideración, al río.

La amiga que me dejó por otros, y por mi culpa, mi gran culpa, al río.

El novio que solo me quería como amiga… íntima, al río.

La jefa y el jefe que gritan y me empequeñecen, al río.

Los desahucios, la censura, la corrupción,

los malos de verdad que no salen en los cuentos,

a un pozo ciego desde donde el río no los pueda arrastrar al mar.

 

Isabel Jiménez Moreno * 

*Isabel Jiménez es poeta, mujer, cálida y amiga.

“El río de las cosas” es un poema que me resulta liberador y divertido, desde la perspectiva de las mujeres que ambas somos hoy.

 

 

 

“Ella también”. La historia silenciada de Mileva Maric, esposa de Einstein

Matemática, física y mujer. Mileva Maric fue una brillante investigadora cuyos trabajos y aportaciones fueron sumados (quizá previos) y en silencio a los trabajos de Einstein, su esposo.

A partir de su historia, me surgen muchas preguntas y el convencimiento, una vez más del silencio al que se condenó a esta científica de mente privilegiada, por su condición de mujer. Hoy, desde la mujer que soy, quiero contribuir a que se conozca su historia, desde está página. Para ello comparto el artículo de

Rosa Montero: “Ella también”

 

Einstein obligó a firmar a su primera esposa un contrato humillante. Quemó sus cartas y jamás mencionó la aportación que hizo a su trabajo.

(C) Yolanda Jiménez

La lectura  de la reciente novela de Nativel Preciado, El Nobel y la corista, en donde hace un genial retrato del Einstein mujeriego, me ha hecho recordar la perturbadora historia de Mileva Marić, la física y matemática serbia que fue la primera esposa del científico. Mileva y Einstein se conocieron en 1896 en el Instituto Politécnico de Zúrich, del que eran alumnos. Ella tenía 21 años; él, 17. Fue un amor a primera vista. Mileva había mostrado desde niña tanto talento que su padre decidió darle la mejor educación. Para comprender hasta qué punto esta actitud era rompedora, baste decir que el padre tuvo que pedir un permiso especial para que su hija pudiera estudiar Física y Matemáticas, dos carreras solo para varones. Era un mundo que les negaba todo a las mujeres.

Mileva y Albert empezaron a vivir y trabajar juntos, pese a la furibunda oposición de la madre de él. Que su amado la defendiera frente a su propia madre debió de crear en la joven un sentimiento de gratitud inacabable. Y así, cuando el profesor Weber admitió a Mileva para el doctorado, después de haber rechazado a Albert porque no le consideraba preparado, ella supeditó su aceptación a la inclusión de Einstein. Mileva, mejor matemática que él, revisaba los errores de su amante; sus correcciones abundan en los apuntes de Albert: “Ella resuelve mis problemas matemáticos”. A la joven le obsesionaba encontrar un fundamento matemático para la transformación de la materia en energía; compartió con Albert esta fascinación (las cartas se conservan) y a Einstein le pareció interesante la idea de su pareja. En 1900 terminaron un primer artículo sobre la capilaridad; era un trabajo conjunto (“le di una copia [al profesor Jung] de nuestro artículo”, escribió Einstein), aunque solo lo firmó él. ¿Por qué? Porque una firma de mujer desacreditaba el trabajo. Porque Mileva quería que Einstein triunfara para que se casara con ella (él había dicho que hasta que no pudiera mantenerla económicamente no lo haría). Por la patológica gratitud, dependencia psicológica y enfermiza humildad que el machismo inocula.

Y entonces comenzó, insidiosamente, la desgracia. En 1901, Mileva fue a Serbia a dar a luz secretamente a una niña de la que no volvió a saberse nada: quizá acabara en un orfanato. Poco después Einstein consiguió un empleo como perito en la Oficina de Patentes de Berna y, ya con un sueldo, se casaron. Según varios testimonios, mientras Albert trabajaba sus ocho horas al día, Mileva escribía postulados que luego debatía con él por las noches. Además cuidaba de la casa y del primer hijo, Hans Albert. “Seré muy feliz (…) cuando concluyamos victoriosamente nuestro trabajo sobre el movimiento relativo” (carta de Einstein a Mileva). En 1905 aparecieron en los Anales de la Física los tres cruciales artículos de Einstein firmados solo por él, aunque hay un testimonio escrito del director de los Anales, el físico Joffe, diciendo que vio los textos con la firma de Einstein-Marić.

Y la desgracia engordó. Tuvieron un segundo hijo, aquejado de esquizofrenia; Einstein se hizo famoso, se enamoró de su prima, quiso dejar a Mileva y ella se aferró enfermizamente a él. Comenzó entonces (hasta la separación en 1914) un maltrato psicológico atroz; hay un contrato que Einstein obligó a firmar a su mujer, un texto humillante de esclavitud. Pero siendo ese contrato aberrante, aún me parece peor lo que el Nobel hizo con el legado de Mileva: quemó sus cartas, no mencionó jamás su aportación, solo la citó en una línea de su autobiografía. Los agentes de Einstein intentaron borrar todo rastro de Marić; se apropiaron sin permiso de cartas de la familia y las hicieron desaparecer. También desapareció la tesis doctoral que Mileva presentó en 1901 en la Politécnica y que, según testimonios, consistía en el desarrollo de la teoría de la relatividad. No estoy diciendo que Einstein no fuera un gran científico: digo que ella también lo era. Pero él se empeñó en borrarla, y lo consiguió hasta 1986, cuando, tras la muerte de su hijo Hans Albert, se encontró una caja llena de cartas que tuvieron grandes repercusiones científicas. Pese a ello, Mileva sigue aplastada bajo el rutilante mito de Einstein. Así de mezquinas y de trágicas son las consecuencias del sexismo.

 

Por: Rosa Montero

Publicado en elpais.com

Vacío. Poema para un cajón

 

Vacío

 

“Oprimo espinas en mi corazón”

-Emmy Hennings –

 

 

(C fotofrafía) Yolanda Jiménez

El cajón estaba vacío.

Por un momento imaginó

que sus cosas habían sido trasladadas

a otro lugar más visible

a la misma altura,

al mismo lugar que seguramente ocuparían

las otras cosas, de otra persona.

Imaginó que él se sentía libre.

Y quizá él había decidido igualar sus prioridades,

sus tiempos, sus afectos.

Pero el vacío

despertó la metáfora de plástico.

Las medias ausentes, la camiseta invisible,

la bolsa opaca, el color del fondo.

Los fantasmas convocados

habitaron la alcoba.

El cajón estaba vacío,

y se vació su sueño,

su noche,

su luna.

 

-Yolanda Jiménez

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