Luces y sombras

 

Conocerse a uno mismo es comprender que está habitado tanto por luces como por sombras. Conocerse a uno mismo es descubrir que la frontera que separa las propias luces de las propias sombras no es más que un hilo fino y delicado. Y, así, conocerse a uno mismo es saber que la única posibilidad de libertad en el ser humano radica, justamente, en entender que tiene elección entre sus luces y sus sombras. Y, después, elegir con verdadera conciencia
y seguir caminando.
Podría acariciarte. Podría abofetearte.
Podría reír. Podría llorar.
Podría ser dulce. Podría ser cruel.
Podría cantar. Podría gritar.
Podría brindar. Podría beber hasta perder el control.
Podría unir. Podría separar.
Podría crear. Podría destrozar.
Podría ser justa. Podría ser víctima. O, incluso, ser verdugo.
Podría amar. Podría odiar.
Podría comprender. Podría criticar.
Podría hacerme feliz. Podría machacarme.
Podría ser humilde. Podría ser orgullosa.
Podría abrir puertas y ventanas. Podría encerrarme a cal y canto.
Podría disfrutar. Podría sufrir.
Podría apreciar. Podaría menospreciar.
Podría dar vida. Podría matar.
Publicado por BUENAS NOTICIAS. Fotografía de Manuel Daniel Rivera: “La sombra autónoma” (a través de fotocommunity).