No te rindas

Un precioso vídeo motivacional. Para tí. Para hoy.

 

Apurando agosto

La última semana de Agosto, de algún modo, nos marca una transición desde esa cierta  “desidia” en que se sumerga la cotidianiedad , hacia la vorágine que supone la llegada de Septiembre, con la sensación de que el tiempo pasa demasiado rápido y se nos acorta el periodo de reacción. Ya sean los que vuelven, los que se marchan, los que se quedaron, los desempleados, los que aman en soledad,  los que perdieron el amor y los que lo encontraron, todos arribamos a septiembre como un inicio, con la sensación de repetir un ritual temido o deseado y con la esperanza de un nuevo comienzo… mientras tanto, es posible disfrutar apurando Agosto…

Hoy me ha reconfortado releer un artículo de Almudena Grandes sobre los beneficios de disfrutar el tiempo de verano, que  también es septiembre y que os presento más abajo:

Hi5 and Myspace Glitter Graphics: Fin de Semana Graphics

 

Por lo que nos espera‏. Almudena Grandes

Hay muchas cosas buenas que salen gratis. Pasear por la mañana temprano, cuando el sol es tierno, tímido como la brisa que coquetea con las hojas de los árboles. Caminar de madrugada por calles tan llenas de gente como en los mediodías del invierno, para asombrarse de la euforia silenciosa de las parejas que se besan en los bancos, o apoyadas en los pilares de las plazas porticadas. Los que viven cerca del mar lo tienen fácil, pero también es una fiesta meter en una tartera la comida prevista para consumir en casa, despacharla sobre una manta, en la hierba de algún parque, y tumbarse después a la sombra. Asistir a los conciertos de las bandas que suelen tocar en quioscos de parques y plazas mayores los domingos por la mañana. Y frecuentar las bibliotecas públicas, mientras duren.

Hay muchas cosas buenas que salen muy baratas. Una botella de vino para beberla despacio, en casa, al atardecer y entre amigos. Un buen libro de bolsillo, que proporciona una emoción que dura más que el vino y cuesta casi lo mismo. Un cine de verano, el lugar ideal para hacer manitas. Una ración de ensaladilla rusa y dos cañas, en la terraza de un bar cualquiera, antes o después del cine de verano. Enamorarse es un milagro todavía más barato, tan caro que, sin embargo, no se puede fabricar.

El verano es el tiempo de la felicidad. Apúrenlo y no piensen en el invierno que nos espera. Porque nuestros abuelos lo tuvieron muchísimo peor que nosotros y si no hubieran vivido, si no hubieran sabido disfrutar de la vida, si no se hubieran enamorado en tiempos atroces, nosotros no estaríamos aquí. Si existe una cosa que sabemos hacer bien los españoles es ser pobres. Lo hemos sido casi siempre, pero eso no nos ha hecho más desgraciados, ni más tristes que los demás. Recuérdenlo y sean felices, porque la felicidad también es una forma de resistir.