Frases para hoy

 

Hay personas que por más que se alejen, por más que no les hablemos, siempre tendrán un espacio en nuestro corazón.

El silencio no es una respuesta, es la pobre excusa de no asumir el compromiso de decir algo, de afrontar las cosas. Lo tomamos como respuesta porque ante el silencio se muestra evidente la postura de las personas…

Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron fuertemente. Uno de ellos le dio una bofetada al otro. Este, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
“Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro.”
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde decidieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por su amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
“Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida.”
Intrigado, el amigo preguntó:
¿Por qué después de que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió:
“Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón de donde ningún viento podrá hacerlo desaparecer.”

La gente arruina las cosas bonitas de los demás. Por eso, a veces, lo mejor es no contarlo, no decirlo, no publicarlo. Sólo ser feliz, que nada importe…

Y te prometo que si algún día llego a verte por la calle, no agacharé la cabeza, mucho menos miraré a otro lado. Haré frente al destino y te veré de su mano al igual que alguna vez estuviste de la mía, no sé lo que pasará conmigo, tal vez el corazón se me quiera salir, quizá la nostalgia me invada por dentro en aquel momento, pero no… no me iré, tan sólo dispararé una de esas sonrisas que saben a lagrimas, una de esas que dicen adiós.

Quedamos en vernos pronto. Me dio vergüenza decirle que deseaba verle al otro día o que deseaba seguir viéndole allí mismo… Espero ese día

Orgasmo femenino.Un 8 de marzo

 

Mitos, expresiones, imágenes…¿Como poner en palabras una experiencia sutil e íntima?

La mujer es. Es en cuanto a su ser sexual. Los encuentros  compartidos son una fiesta para los cuerpos. Sexólogas comentan sobre el orgasmo femenino:

 

 

Las mujeres y las quejas

 

La psicoanalista y coodirectora de la revista Registros, Gabriela Grinbaum, sostiene que al contrario que la cobardía, que es un rasgo masculino, la audacia es femenina, y que esa ausencia de proporción acaso sea causa de que las mujeres se quejen de los hombres en una escena social dominada por la declinación de la virilidad, la omnipotencia de la mirada y el supuesto borramiento de la diferencia entre los sexos.

Grinbaum está diplomada en Estudios Superiores por el Departamento de Psicoanálisis de París VIII, y es docente en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Es miembro de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL) y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP).
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Esta es la conversación que sostuvo con Télam.

T : ¿Se quejan las mujeres, de qué (haciendo la salvedad de que las mujeres existen una por una?
G : ¿Y de qué se quejan las mujeres? ¡Hoy y siempre! ¡De los hombres! Ya sea porque no hay, ya sea porque el que hay no la cuida o no la mira o no la escucha o la aburre o no la desea lo suficiente o la corre del espejo para mirarse él (habitual en la época). Las mujeres siempre se quejan, la queja es femenina para la cultura. Pero no lo es para el psicoanálisis. Para el psicoanálisis la queja es histérica y no un rasgo de femineidad. Para las mujeres es fundamental el reconocimiento. Ser reconocidas por el partenaire, por la jefa, por la amiga, por los hijos. Y cuando una mujer no se siente reconocida en su ser se queja por eso, lo sufre. La mujer actual, lo sabemos, no se satisface con ser madre, quiere tener un lugar de reconocimiento que no pasa en absoluto por la maternidad. No todas las mujeres quieren hijos hoy, muchas esperan su realización personal y si después de eso y aseguradas de no perder su libertad acceden al hijo, bueno. Pero no es aquello que las mueve verdaderamente en la vida.

T : Estos días leí que los hombres se suicidan más que las mujeres, en una proporción de 4 a 1. ¿Qué puede decir de eso una psicoanalista lacaniana?
G : No tengo esa data pero entiendo que sea así. Un hombre puede decidir quitarse la vida por haber perdido el trabajo, por ejemplo. Eso no lo creería posible en el campo de las mujeres. Aun cuando en la época del Otro que no existe, tal como la bautizó Jacques-Alain Miller, las mujeres tienen un lugar de acceso a los ámbitos laborales, desde las conducciones en las empresas, en la cultura hasta en las direcciones políticas de los países. Una mujer puede quitarse la vida por amor, no importa la edad que tenga; te sorprenderías cuán lejos puede ir una mujer en su dolor por no ser amada por ese hombre. Pero no va a suicidarse porque no llega a fin de mes o a mantener a su familia o porque no consigue trabajo. A ese nivel podría decir que es el narcisismo la trampa mortal. La relación del hombre al trabajo es una relación a su falo. Si es tocado ahí puede que el narcisismo no lo resista y eso lo lleva a identificarse a un deshecho y producir un pasaje al acto como el suicidio. Una mujer es más flexible y menos narcisista en esos casos. Desde chica ya sabe que no tiene (el falo) y eso le da más libertad, más audacia, no tiene que cuidar tanto lo que tiene porque en el fondo sabe que no tiene nada que perder. Una mujer sabe mucho más que un hombre cómo funcionar con el no tener. Aun las mujeres más identificadas a lo masculino. La labilidad de los hombres en muchos casos los deja sin recursos frente a las contingencias de pérdidas y por eso entiendo que haya más suicidios masculinos que femeninos.

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T : ¿Cómo entender el apartado pornografía que aparece en el volumen preparatorio del próximo congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) Descartamos la cosa moral, ¿cómo lo entiende una mujer, que además es psicoanalista?
G : No podía faltar pornografía en el volumen del próximo congreso Un real para el siglo XXI. Si lo que más se consume en internet es pornografía. Lo único que le preocupa a los padres de los chicos es la facilidad de acceso a la pornografía que proviene de la misma máquina que los tiene atrapados todo el día. Hay mujeres que revisan el historial de la computadora del día de sus parejas para comprobar -una vez más- que la infidelidad se ha jugado ahí. La pornografía que consumían mis compañeros de colegio rateándose a los cines de Lavalle una vez cada tanto, hoy está con una facilidad apabullante. Comodísimo. Y obvio que va de la mano con la inmediatez de la satisfacción que la hipermodernidad impone. Goce-express, sin hacer nada de nada, ni levantar el tubo, nada. Goce del idiota. Goce del soltero lo llama Lacan, es la satisfacción masturbatoria que no requiere el pasaje por el cuerpo del otro, viene de perillas para la época. Menos esfuerzo, mayor goce. En mi adolescencia había que conseguir Trópico de cáncer o algún cuento de Anais Nin o de D.H Lawrence. Y casi leerlos a escondidas. No soy de melancolizarme añorando aquellos tiempos pero respecto a esta pregunta, no puedo evitarlo.

T : Esta es mi experiencia: cierta cobardía del hombre frente a la nueva mujer. ¿Esto es así? ¿Cómo pensar no hay relación sexual en la época de la agitación de lo real?
G : La cobardía es masculina, la audacia es femenina. ¡Al revés del pepino! Pero no tengo dudas que es así. Si a eso le sumamos las mujeres contemporáneas, que avanzan, con todo esto se evidencia más. Lo ilimitado es desde la audacia hasta el goce en las mujeres, contra la limitación masculina. Y eso no es un rasgo contemporáneo, mirala a Antígona en su acto, a Medea en su venganza, y ya en el siglo XIX el portazo final que da Nora en Casa de muñecas (la pieza teatral de Henrik Ibsen), y no porque Torvaldo Helmer no la amaba, es porque no supo amarla, la amaba en tanto madre de sus hijos y no como mujer y fue eso que la decide a la protagonista a abandonar la casa. Y esto nos orienta respecto a las dificultades de los hombres para amar, porque solo es posible amar si se ha pasado por la falta. Eso las mujeres lo sabemos muy bien. ¿Cómo puede amar un hombre? Hay algo de la feminización en el hombre, necesaria para que ame. Y eso no muchos lo toleran. Claro que el estilo y los semblantes de las nuevas femineidades dejan a los hombres muchas veces turbados, incluso castrados; las nuevas mujeres no esperan que sea él quien invite, proponga… Y el amor es una respuesta al no hay relación sexual. Las dificultades para amar son un síntoma de la época, por la inconsistencia, la liquidez, la prisa, los imperativos de ¡hay que gozar ya! Es un asunto.

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T : Roman Polanski acaba de estrenar su versión de La venus de las pieles. Acabo de leer un libro -de una mujer- titulado Defensa del masoquismo. ¿Cómo entender estos fenómenos político-culturales?
G : ¡Amo a Polanski! ¡Incluso con todo su prontuario!! No vi su versión de Sacher Masoch. Simplemente te voy a decir que Lacan nunca aceptó la idea freudiana del masoquismo femenino. Lacan respondió a Freud diciendo que el masoquismo femenino es un fantasma del hombre. Es decir, es el hombre que goza creyendo que la mujer goza del masoquismo. Que la mujer tolere más el sufrimiento en el cuerpo, muchísimo más que el hombre, no habla de su gusto por el dolor en el cuerpo. Lo tolera más. Todo el mundo sabe lo que un hombre hace cuando algo lo aqueja en su cuerpo. Los recorridos que hace por los médicos, el mal humor que eso le produce, la intolerancia al dolor en el cuerpo es ya graciosa, mirá como Woody Allen armó de eso un personaje. De una mujer ni te enteras si está a punto de ser intervenida mañana. Hoy muchos hombres se depilan, ¡pero cómo gritan! Volviendo a la cuestión del masoquismo y las mujeres. Lo que ocurre es que al contrario que el hombre, las mujeres tienen una gran elasticidad en su fantasma. En especial la histérica, que puede llegar a identificarse al fantasma del hombre que coloca a la mujer en el goce masoquista y terminar en ese lugar.

T : En la entrevista que le hiciste a Maitena, ella hace una reflexión muy a fondo sobre el amor. ¿Creés que una idea como esa puede nacer de alguien que no haya pasado por un análisis?
G : Maitena sabe del amor y tiene la genialidad de saber decir lo que las mujeres sufren por amor y además nos lo cuenta con humor. En la entrevista que le hicimos para Registros Mujeres, ella nos decía que finalmente encontró como la solución frente a las penurias amorosas por las que transitó en su vida, la tolerancia y la distancia. Eso le permitió sostener lo que llama su encuentro amoroso de los últimos 15 años. No tengo la menor idea si hubiera encontrado esa solución sin un análisis. Ella se analizó, se sigue analizando, supongo que el análisis habrá hecho lo suyo. El amor fue siempre lo que la movió al análisis, no el tema laboral, al que le encontró salida muy tempranamente en la vida. Cuando en la entrevista se refiere a la distancia y a la tolerancia me parece que hace hincapié a dejarse tomar, dejarse mirar por el partenaire pero no quedarse capturada persecutoriamente en esas miradas. Da el ejemplo de las parejas que terminan matándose simplemente porque ella pregunta ¿por qué me miraste así? Frente a la cual él responde por que vos me miraste así. La distancia es una buena solución para no aplastar el amor con la demanda, y la tolerancia de la diferencia: no es posible el estado de enamoramiento siempre, hay que trabajar para inventar cada vez porque el amor no dura porque sí toda la vida. 

Por Pablo E. Chacón

 

Cerrar un ciclo. Comenzar lo nuevo: Poema de los átomos

Hoy es un día para el cambio. Para que llegue algo nuevo a nuestra vidas. Dejar ir. Cerrar un ciclo. Comenzar otro. Limpiarse y abrazar lo nuevo.

“Poema de los átomos”. Rumí

 

 

Soy libre cuando…

 

Cuando mis pensamientos vuelan y llegan hasta los tuyos, soy libre.

Cuando una caricia mía se escapa y sientes que te rozo, soy libre.

Cuando lo que pienso puede plasmarse en las notas de mi alma, y te enteras, soy libre.

Cuando mis pies dan pasos hacia tí, sin tener que explicarlos, soy libre.

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Cuando el sentimiento fluye como agua del río, desbordándose, soy libre.

Cuando una palabra sale de mi boca diciendo te quiero y no puedo tenerla, soy libre.

Cuando mis versos te describen y la poesía se hace realidad, soy libre.

Cuando el amanecer llega y con él las ganas de que despiertes, soy libre.

Cuando tu presencia me rodea, mientras corro en mis pensamientos, soy libre.

Cuando en caída libre o al borde del precipicio tu mano me sostiene, soy libre.

Cuando miro el cielo inmenso, y su grandeza me recuerda lo que siento, soy libre.

Cuando un beso mío, traspasa tus pensamientos, lo sientes… soy libre.

Cuando el atardecer llega como el preámbulo de lo que viene, soy libre.

Cuando las estrellas titilan y su luz muestra el camino para seguirte, soy libre.

Cuando en las páginas de un libro, se va contando la historia de lo que siento, soy libre.

Cuando tus ojos acarician mis letras y me descubres, soy libre.

La libertad no solo tiene que ver con extender las alas y volar, sino además, con la posibilidad de aterrizar donde el corazón quiera.  No es ir de un lado a otro sin rumbo fijo, sino más bien poder escoger hasta dónde queremos llegar y sobre todo estar dispuestos a quedarnos allí.  La libertad la ejerzo cada vez que te pienso, porque eso es algo que nadie me puede quitar…

Por: Wilda Castillo

Publicado en su interesante blog: escriboloquesientoypienso.wordpress.com

 

Hacer el amor: Contacto entre almas. Encuentro de cuerpos

 

Cuando hablamos de hacer el amor muchas veces nos limitamos a dar por entendido que estamos refiriéndonos al acto sexual entre dos personas, independientemente de la intensidad del vínculo, de los sentimientos que unan a las personas involucradas

Pero cuando realmente hacemos el amor con alguien, la entrega va más allá de lo físico, más allá de lo tangible, la conexión excede considerablemente lo que se puede sentir con un mero encuentro sexual.

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Cuando del cuerpo no solo se segrega pasión, sino que con ella se transpiran los sentimientos en sí, se puede sentir, se puede captar, no hace falta decir te amo, para que un sencillo y profundo acto hable a través de nosotros, no hay dudas, no hay peros, solo hay entrega, entrega pura más allá del cuerpo, son nuestras almas conectándose de la manera más sublime.

Nada se compara a una entrega donde lo que caracteriza la relación es el amor que dos personas sienten el uno por el otro, puede haber un sinfín de contactos, relaciones candentes que sean sustentadas por el acto sexual y su compatibilidad, sin embargo, lo que hace flotar, lo que hace estremecer más allá de lo tangible, más allá de un punto específico, se sustenta en el amor.

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Lo cierto es que se puede entablar relaciones sexuales con cualquier persona, pero la realidad es que hacer el amor, no se puede llevar a cabo con cualquiera. Inclusive cuando no tenemos idea de qué es el amor y solo decimos te amo, identificando algún sentimiento superior a un te quiero, la conexión no se siente de la misma manera… Y muchas veces solo lo sabemos cuando estemos con quien verdaderamente amamos.

No se trata de palabras, se trata de la conexión que nos integra a otra persona, que cuando se basa en el amor, el real, el que brota de nosotros sin hacer mucho, el que se da con la mirada, con el roce, con el pensamiento, con la admiración, con la comprensión, ese amor… que busca la felicidad en el otro, que siente el dolor del otro como propio, que no llena espacios, sino que prefiere, busca y procura estar con quien ama desde la libertad, sencillamente se traduce en un acto perfecto.

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Solo quien ha amado realmente y ha hecho el amor… sabrá que la conexión va más allá de nuestros cuerpos, que son nuestras almas manifestándose a través de ellos.

Inmensidad, Naturaleza, Sentimientos…

 

Yolanda Jiménez

Glaciar Vatnajökull. Yolanda Jiménez

Luz cegadora ilumina una naturaleza exuberante y ríos caudalosos se precipitan al vacío en recias cascadas. El reflejo de las entrañas de la tierra se asoma en abrumadora penumbra de misteriosos volcanes. La dureza de los campos de lava tupidos de musgo jugoso atraen al tacto, imaginado de caricias, de pieles, de atractivas texturas. Una mano de artista difumina  claroscuros en los verdes de praderas infinitas. Geysers poderosos elevan sus chorros de calidez acuosa … Islandia, un lugar donde sentir la fuerza de la tierra, del clima, del alma. Una fusión desde lo íntimo hasta lo universal. Sentir la insignificancia del ser ante tanta grandiosidad y fundirse con  el todo… Mis pasos vírgenes sobre un glaciar milenario, exaltada de esa curiosidad de tantas primeras veces, me emociona. Un hombre curtido de hielos y montañas camina  seguro, emana sabiduría. Me siento acompañada. La sutil caricia del viento helado resbala por mi cara y una lágrima asoma en mis ojos ocultos  tras unas gafas de espejo. Corrientes de agua improvisan canciones bajo mis pies. Poderosos sentimientos asoman a mi alma, ebria ya de sensaciones, de idas y retornos, de ascensos y bajadas, de ilusiones y sorpresas, de tempestades y calmas..

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Aurora Boreal 24 agosto 2016. Yolanda Jiménez

En la noche estrellada surge un espectáculo maravilloso de colores rotundos, de potencia grandiosa, de intensidad sobrecogedora. La belleza de un momento efímero que acompaña la Aurora Boreal me envuelve de gozo. Me reconozco en un placer primigenio; en mi esencia femenina; en mi naturaleza ancestral de mujer salvaje.

Tiempo compartido entre risas y palabras. Miradas afines y horizontes comunes. Calma arropada por la noche cómplice despliega su magia. Esencia de vida perfuma un instante mi memoria olvidada…

 

Yolanda Jiménez

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