Desconocimiento de uno mismo y sufrimiento. Una relación proporcional

 

“El desconocimiento de uno mismo provoca mucho sufrimiento superfluo”. Esteban Fernández-Hinojosa es médico internista del hospital Virgen del Rocio de Sevilla. Médico de tradición y vocación humanista, su trabajo diario en una Unidad de Cuidados Intensivos le hace mirar todos los días cara a cara a la muerte y la angustia.

Hacía tiempo que queríamos hablar de temas considerados lóbregos y difícilmente abordables por una sociedad que intenta obviar todo lo que no puede digerir: la muerte, el dolor, la angustia… Por eso nos acercamos al doctor Esteban Fernández-Hinojosa, miembro de esa tribu cada vez más minoritaria que componen los médicos humanistas. Licenciado en Medicina y Cirugía por Facultad de Medicina de Cádiz (1985), optó por especializarse en Medicina Intensiva, por lo que durante casi 30 años ha tenido que vivir casi a diario situaciones extremas en las que la ciencia médica no es suficiente para sanar y consolar a personas que, en muchos casos, afrontan sus últimos días. De sus inquietudes humanísticas da buena prueba su blog, en el que practica un ensayismo muy pegado a las inquietudes del hombre y a los grandes retos de la medicina y la ciencia actual. Además, es autor de varios artículos y capítulos en revistas y libros de su especialidad. Actualmente, trabaja en el Hospital Virgen del Rocío.

-Cuidados intensivos… Debe ser duro.

-Muchísimo, no sólo por el esfuerzo físico e intelectual, sino porque tratas con un tipo de enfermo que está muy mal, que requiere un gran nivel de intervencionismo e invasividad…

-¿Se pierde sensibilidad hacia el sufrimiento?

-En absoluto, este trabajo te enseña que el ser humano no es sólo un cuerpo. Uno cae en la cuenta que hay otras dimensiones. He tenido la fortuna de poder acercarme a ellas y estudiarlas.

-¿Habla del alma?

-Hablo de la dimensión espiritual, social, cultural y ecológica del ser humano. Cuando se habla de una enfermedad se tiende a pensar sólo en la carne, cuando detrás de eso se esconden muchas otras cosas.

-El hombre actual niega la muerte, la esconde, hace como si no existiese.

-Hoy en día no tenemos razones para morir. La gran mayoría de las personas no se entregan a su vocación auténtica y, al final de su vida, siente que la han desperdiciado y que ya no tienen margen para recuperar el tiempo perdido. Eso produce en el moribundo una angustia. Sin embargo, el ser humano que se entrega a su vocación y la culmina encuentra razones para aceptar la muerte. Eso lo hemos olvidado hoy en día.

-¿Se sabe algo sobre lo que hay después de la muerte?

-La ciencia ni sabe ni puede saber qué hay tras la muerte. Desconocemos completamente qué ocurre. A partir de ahí, hay narraciones literarias y religiosas que pueden ayudar a salir de la angustia que supone ese desconocimiento.

-¿Una fe religiosa ayuda a aceptar la muerte?

-La creencia en el más allá puede ayudar a ciertas personas, pero no ocurre siempre. Volvemos a lo de antes: hay personas que tienen una fuerte fe religiosa que, por no haber desarrollado su vocación, llegan al final cargados de deudas y sienten la angustia de la muerte.

-Antiguamente existían los tratados del buen morir. Había una preparación para la muerte. Ya sé que suena un tanto extraño, pero quizás habría que recuperar algún tipo de enseñanza para afrontar ese momento decisivo y final.

-Ese concepto de “buen morir” es cristiano. La gran ayuda que da esta religión es la confesión de los pecados, que es una manera de redimir los errores y tranquilizar el alma. El problema es que antes había muchos creyentes sinceros, pero actualmente hay muy pocos.

-¿Alguien se le ha confesado en sus últimos momentos?

-El enfermo grave, cuando está lúcido, suele confesarse, aunque ya no se le llama así. Te comenta sus problemas, sus angustias, sus necesidades. Todo médico que muestre un poco de compasión -lo que ahora se llama empatía- lo ha experimentado alguna vez. Una de las obligaciones de un buen médico es estar ahí, escucharlo, estar a su lado…

-¿Y eso se enseña en las facultades de Medicina?

-No. Eso depende mucho de las inquietudes de cada médico, de tu propia trayectoria vital… La carrera de Medicina es meramente técnica y te enseña sólo patología, diagnóstico y tratamiento. Ni siquiera se trata la estructura antropológica del ser humano.

-En La casa encendida, Luis Rosales dejó escrito que “Las personas que no conocen el dolor son como iglesias sin bendecir”. ¿El dolor imprime carácter?

-Tengo ese poemario recitado por él grabado en un CD. El dolor humano es natural, inexorable, porque la existencia es dura y, a veces, tenemos que beber del cáliz ácido de la vida. Este dolor, incluso, te puede ayudar a reflexionar y a crecer. Pero luego está ese otro sufrimiento superfluo que crea la mente, los miedos, los hábitos inconscientes que todos portamos y que son peligrosísimos. Ese sufrimiento no está al servicio del crecimiento del hombre, sino, muy al contrario, terminan por oscurecerlo.

-¿Y qué es lo que provoca ese sufrimiento superfluo?

-En general el autodesconocimiento de uno mismo. Todo ser humano, desde que nace, está calibrado por dos cuestiones fundamentales: su genética y su cultura. Esto va a determinar, sobre todo en los primeros años, los hábitos interiores de cada cual. Pero hay una tercera cuestión, la dimensión consciente, gracias a la cual uno es capaz de afrontar y explorar los miedos, las malas palabras que nos habitan porque un día nos las introdujeron. Podemos modelar ese mundo interior para afrontar con más deportividad la vida. Pero para eso es importante el autoconocimiento.

-¿Qué opina de la sedación extrema? Fue un debate muy candente hace no tanto.

-Ya Santo Tomás aprobaba que había que sedar al enfermo moribundo con dolor para mejorar su situación, aún sabiendo que como efecto colateral vendría la muerte. Lo que los teólogos del medievo no aceptaban, con razón, es sedar para producir inmediatamente la muerte. Ése es un capítulo muy delicado y difícil de entender. Evidentemente, el final de la vida hay que afrontarlo de la mejor manera que conozcamos en cada momento. En ese sentido, he de decir que la Ley Andaluza de Limitación del Esfuerzo Terapéutico es muy avanzada y positiva, porque cuenta con el paciente y sus inquietudes, y obliga al médico a consultar con la familia y su equipo, incluida la enfermería. Es asombroso el grado de delicadeza con el que se trata en Andalucía el final de la vida, al menos en el lugar donde yo trabajo, el Hospital Virgen del Rocío.

-¿Y la eutanasia?

-No me parece correcta. Probablemente, en esto intervienen mis creencias, mi educación, mi entorno íntimo. Pero insisto, el modelo actual andaluz es de lo mejor que hay.

-¿Sirve para algo el dolor? Nos hemos criado en una religión en la que hay personas que glorifican el dolor… Lo consideran purificador…

-Al final de la vida, cuando el ser humano está en sus últimos momentos, el dolor tiene poco sentido. Por lo que he visto y vivido, el dolor no tiene un sentido trascendente.

-¿Y científicamente, podemos ya evitar el dolor a cualquier persona en estado terminal?

-El dolor y la asfixia, que son los dos grandes problemas de la agonía, ya se pueden paliar muy bien mediante la sedación y la analgesia disponible.

-Siento la deriva lúgubre de esta primera parte de la conversación, pero no siempre se puede hablar de las rosas. Usted pertenece a ese grupo cada vez más minoritario d e los médicos humanistas.

-El humanismo es absolutamente necesario en la profesión médica. Cuando llevas treinta años viendo enfermos te das cuenta de que hace falta algo más que la tecnociencia. El ser humano necesita recuperar la medicina de los hombres libres, médicos que sean capaces de acompañar a las personas en momentos de gran tribulación. El hombre actual se ha quedado a la intemperie y necesita de estas cosas.

-Me consta que es usted un lector voraz. El médico es una de las grandes figuras de la literatura de todos los tiempos. También han existido grandes médicos escritores.

-En España hay dos grandes figuras indiscutibles al respecto: Marañón y Pío Baroja…

-Pero Pío Baroja, al contrario que Marañón, huyó de la Medicina…

-Sí, pero su condición de médico enriquece toda su obra. Si se lee entre líneas, uno se da cuenta de que siempre está presente.

-¿Y Chéjov, el médico-escritor por excelencia?

-La poética de su narrativa me llama especialmente la atención. Aunque no de forma explícita, su obra recoge muy bien las distintas dimensiones del hombre de las que hablábamos antes. Habla del ser humano en toda su amplitud antropológica, y eso es importante para un médico.

-Un gran libro sobre la agonía y la angustias del fin es La muerte de Ivan Ilich, de Tolstoi.

-Sí, es un libro que recoge muy bien la necesidad de solucionar ciertos problemas antes del fin de la vida. Es de lo que trabábamos antes.

-¿Pasamos demasiado tiempo en los hospitales?

-Sí, se ha patologizado la fisiología…

-Explíqueme eso.

-Al mínimo disconfor, al mínimo dolor, queremos ser vistos por el médico para que nos mande un tratamiento: píldoras para un pequeño dolor, píldoras ante el estrés, píldoras para ir al cuarto de baño, píldoras para dormir… Se abusa de la medicación. Queremos dormir, olvidar, estar siempre en el más completo confort… Pero al estar empastillado uno se introduce en la dimensión del sueño y no tiene capacidad de reflexión, de saber por qué tiene insomnio, de por qué está estresado, porque sus intestinos están descompensados…

-¿Y qué hacer?

-Como decía Pascal, el individuo debe ser capaz de estar tranquilo en su habitación, sentado en una silla, sin moverse, durante un buen rato. Reflexionar sobre sí mismo.

-La vida laboral de hoy no permite ese relax, exige una continua tensión.

-Eso es cierto, las circunstancias son las que son. Pero hay que saber enfrentarse a ellas, recapitular continuamente y saber cuando hay que cambiar.

-Qué opina del mindfulness, esa técnica de relajación tan de moda en la actualidad. Algunos dicen que es autoayuda de garrafa.

-He estudiado los trabajos científicos sobre el mindfulness y puedo decir que avalan esta técnica. Sencillamente, el mindfulness es una técnica que te ayuda a pararte, a focalizar la atención sobre la respiración y el latido del corazón. Esto tiene unas repercusiones neurológicas muy positivas, lo cual está absolutamente comprobado científicamente y publicado.

-Saber prestar atención…

-Históricamente no hemos valorado la atención, cuando la atención es la gran virtud del ser humano elevado. Lo que diferencia a un hombre sabio de otro que no lo es es su capacidad de atender lo que tiene entre manos. El mindfulness enseña a no tener la mente dispersa, que es cuando se cometen los errores. El sentido último de la palabra pecado es “la mente que comete errores”. El sentido último de los ejercicios espirituales de todas las religiones no es poner la mente en blanco, algo que no se puede hacer, sino concentrar toda la atención en un punto. Toda la tradición psicoanalítica está centrada en localizar las sombras, los problemas interiores, las heridas, simplemente atendiendo a ellas. Ahora bien, otra cosa es el mercadeo que se ha organizado alrededor del mindfulness.

-Actualmente están causando furor libros como Biografía del silencio, de Pablo d’Ors.

-Tengo una cierta amistad con él. D’Ors recupera, de alguna manera, la tradición del Monte Athos: el silencio, la meditación, la respiración… En su Biografía del silenciobusca, en primer lugar, aquietar la mente, centrar la atención; en segundo, aquietar el cuerpo, relajarlo, y, en tercer lugar, atravesar las sombras, ponerse en contacto con el interior, con las heridas, con los problemas de vínculos y relaciones….

-¿Pero cuáles son esas sombras?

-Normalmente están vinculadas a las relaciones que hemos tenido con las personas que nos han acompañado: padres, hermanos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo… La calidad de esos vínculos son los que determinan en gran parte las heridas que portamos, las sombras que desencadenan la ira, el rencor… que nos llevan a la enfermedad. El significado profundo de la palabra salud es “salvación”. Es imposible vivir en paz con esas heridas.

Por:Luis Sánchez Moliní

Publicado en: http://www.diariodesevilla.es

Frases para hoy

 

Hay personas que por más que se alejen, por más que no les hablemos, siempre tendrán un espacio en nuestro corazón.

El silencio no es una respuesta, es la pobre excusa de no asumir el compromiso de decir algo, de afrontar las cosas. Lo tomamos como respuesta porque ante el silencio se muestra evidente la postura de las personas…

Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron fuertemente. Uno de ellos le dio una bofetada al otro. Este, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
“Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro.”
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde decidieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por su amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
“Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida.”
Intrigado, el amigo preguntó:
¿Por qué después de que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió:
“Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón de donde ningún viento podrá hacerlo desaparecer.”

La gente arruina las cosas bonitas de los demás. Por eso, a veces, lo mejor es no contarlo, no decirlo, no publicarlo. Sólo ser feliz, que nada importe…

Y te prometo que si algún día llego a verte por la calle, no agacharé la cabeza, mucho menos miraré a otro lado. Haré frente al destino y te veré de su mano al igual que alguna vez estuviste de la mía, no sé lo que pasará conmigo, tal vez el corazón se me quiera salir, quizá la nostalgia me invada por dentro en aquel momento, pero no… no me iré, tan sólo dispararé una de esas sonrisas que saben a lagrimas, una de esas que dicen adiós.

Quedamos en vernos pronto. Me dio vergüenza decirle que deseaba verle al otro día o que deseaba seguir viéndole allí mismo… Espero ese día

La Sincronicidad según la Mecánica Cuántica: las Causalidades como producto de nuestra mente

 

Cuando ocurren coincidencias sorprendentes, parece que estuviéramos conectados al mundo de una forma misteriosa. Por ejemplo, estás pensando en una canción que no has escuchado durante años y tienes este pensamiento justo cuando la canción comienza a sonar en la radio. En este caso, parece que tu mente estuviera conectada al mundo a tu alrededor, la coincidencia ocurren entre un estado mental y un estado físico.

“Los fenómenos de sincronía están caracterizados por una coincidencia significativa que aparece entre un estado mental (subjetivo) y un evento que ocurre en el mundo externo (objetivo)”, así lo explican los físicos actuales que están llegando a las mismas conclusiones que el Budismo, la Psicología de Carl G Jung y El Cuarto Camino de G. I. Gurdjieff.

Incluso, hay científicos que afirman que la sincronía no puede ser explicada con la física clásica. Ellos ven al entrelazamiento cuántico como explicación para la conexión entre mente y materia y entre las mentes de varias personas.

 

“El entrelazamiento cuántico es un fenómeno en el cual pares o grupos de partículas que estuvieron en contacto parecen seguir conectadas sobre vastas distancias”

 

Ellos usan la mecánica cuántica para examinar la relación entre la mente consciente y la inconsciente y examinar el libre albedrío.

¿Cómo interactúa la mente consciente con el inconsciente?1

En física cuántica, un electrón existe en una forma oscilante de onda, no está en un estado fijo hasta que se mide. La medición hace colapsar a la función de onda.

La mente inconsciente es similar a un electrón en ese sentido. Está en varios estados potenciales y la mente consciente actúa como instrumento de medición que lo fija (al menos temporalmente) en un estado particular. La mente consciente colapsa la función de onda de la mente inconsciente.

Entonces, según esta teoría, hay un proceso cuántico entre las diferentes partes de la mente. Pero el proceso se extiende más allá de la mente del individuo en eventos de sincronía. Entonces, ¿es posible que la mente de un individuo está conectada a un inconsciente colectivo a través del entrelazamiento?

El entrelazamiento de la mente consciente con el inconsciente colectivo (de la gente con la que tenemos lazos emocionales, etc.) explica las coincidencias en las cuales las psiquis de dos o más personas parecen estar conectadas.

Pero la mente consciente está también entrelazada con la materia, dicen, y explican que las coincidencias con el mundo físico a nuestro alrededor parecen esperar nuestros pensamientos.

 

“Uno puede ver posiblemente eventos en sincronía entre los dominios materiales y mentales como consecuencia de un entrelazamiento cuántico entre mente y materia”

 

El universo está lleno de misterios que desafían nuestro conocimiento actual. Existen fenómenos que parecen extraños con el conocimiento del que disponemos y que estimulan la imaginación y abren posibilidades inimaginables. ¿Son verdad? Para poder responder este interrogante consideramos que es necesario investigar y llegar al fondo del conocimiento del Ser Humano, Del Universo y sus Leyes.

 

Fuente: aztlan.com.ar

El misterio de la atracción mental: dos almas que se acarician

 

A veces, dos almas se encuentran como lo hacen las estrellas más antiguas del firmamento. Casi sin saber cómo, entramos en un mismo campo gravitacional donde casi todo encaja. Hablamos de esa seducción mental que va más allá de la física, porque atrapa y encandila, ahí donde dos almas se acarician y navegan con el mismo rumbo.

Este tipo de atracción que va más allá de la piel y que se ahonda en otro tipo de procesos, en realidad, es más común de lo que pensamos. Ello no quita, no obstante, que el peso de la apariencia física siga teniendo su notable importancia. De hecho, tal y como demostró el psicólogo social Solomon Ash en sus “Teorías implícitas de la personalidad” las personas seguimos pensando que todo lo hermoso es bueno, y por tanto, beneficioso. 

 

Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte el dedo encima, eso es admirable
-Mario Benedetti-

 

 GIF LENTO LENTO

No hablamos en absoluto de “almas gemelas“, sino de personalidades que conectan, que están en perfecta sintonía y que son capaces de crear un vínculo fuerte y enriquecedor. Un tema interesante y con muchos matices del que deseamos reflexionar contigo.

 

La atracción mental no busca almas gemelas, busca compañeros de viaje

Empezaremos hablando de un dato curioso que debe invitarnos a la reflexión. Según un estudio llevado a cabo por el doctor Raymond Knee, director del laboratorio de psicología social de la Universidad de Rochester, más de la mitad de las personas creen que las almas gemelas existen. Es decir, que las personas estamos destinadas entre nosotros y que ese tipo de atracción trasciende a lo que a simple vista, es comprensible.

Dentro de la visión del concepto de las almas gemelas, el aspecto de la atracción mental  es sin duda un pilar básico. No obstante, tal y como nos explica este mismo autor a través de artículos como “The Science of Soulmates”, este tipo de atracción iría más allá de los simples procesos mentales asociados a la conjunción en cuanto a valores, necesidades y afectos para llegar a un campo más bien espiritual.

Queda claro que para una visión científica este enfoque no es válido.  No lo es porque hay quien deja en manos del destino aspectos que deben estar bajo nuestro control. Porque la auténtica atracción mental no entiende de magia ni de destinos, sino de la conjunción de dos personalidades maduras que, más allá de un amor eterno, lo que buscan es una relación presente, un compañero/a de viaje por el cual,  luchar cada día.

 

Unidos por el destino o unidos para crecer:

El doctor Raymond Knee sigue a día de hoy inmerso en el estudio sobre la concepción social de las “almas gemelas” . Desde su departamento podemos realizar un test con el cual evaluar nuestra visión sobre el tema. Tras realizar esta prueba sabremos si pertenecemos a alguno de estos dos grupos.

  • Personas que creen en la existencia de las almas gemelas. Desde este enfoque, la atracción mental se entiende como ese proceso mediante el cual, nuestra unión con la otra persona es tan íntima y excepcional, que no necesitamos decir qué queremos o qué nos falta para que el otro miembro lo sepa. Somos un mismo ser.
  • Personas que creen en las relaciones afectivas como parte de su crecimiento personal y emocional. En este caso, el destino tiene poca o ninguna importancia. Nadie está predestinado a nadie, somos nosotros quienes lo creamos invirtiendo tiempo, voluntad y esfuerzo cuando encontramos a ese compañero de viaje.

La atracción mental responde en este último caso a una concordancia en cuanto a intereses, pasiones, valores y la facilidad con la que negociamos, con la que nos entendemos para llegar a acuerdos sin esperar a que la otra persona “adivine” qué nos ocurre. Entenderlo de otro modo nos podría llevar a una profunda frustración.

Las claves de la atraccion mentalAMOR ALEGRIA

La atracción física es algo fuerte, intenso, descontrolado… Lo sabemos y nos encanta. Sin embargo, la auténtica magia que caracteriza a esas relaciones más auténticas y estables se halla en un equilibrio ideal entre ambas dimensiones, ahí donde la seducción mental es cada día el ingrediente más descarado, el más vívido y emocionante.

El amor hace posible la paradoja de dos que se vuelven uno sin dejar de ser dos
-Erich Fromm-

Asimismo, si nos detenemos a ahondar un poco en las claves de la auténtica atracción mental nos daremos cuenta de que, efectivamente, hay muy poco de sobrenatural en ella, pero sí mucho de emociones, de pulsiones, de química y de ese tipo de intuición enterrada en nuestro inconsciente que nos dice que es él o ella la persona que en este momento presente, más nos conviene.

Veamos algunos aspectos.

El primer aspecto es sin duda la reciprocidad, algo tan básico como ser respondidos de forma positiva, sentirnos reconocidos valorados y vernos como figuras importante a ojos de otra persona, conforma una atracción muy significativa.

  • La atracción mental confluye también en intereses semejantes, en ver el mundo desde una misma perspectiva y bajo unos mismos principios. Pueden haber diferencias en algunos aspectos, claro está, pero esas pequeñas disonancias son respetadas e incluso valoradas.

Asimismo, la atracción mental se enciende a través del desafío. Hay personas que nos hacen sentirnos vivos, que nos retan con su mirada, con sus conocimientos, con esa sutil combinación donde lofamiliar se entremezcla con lo desconocido. Poco a poco, se configura algo que nos emociona, que llena nuestra mente para, irremediablemente, encender nuestro corazón y dejar que nuestras almas se acaricien.

 

Fuente: http://www.mujer.guru

Vía: lamenteesmaravillosa

Masaje de amor incondicional. Una experiencia única

 

Espacio cálido. Luz tenue. Aceite caliente. Música para meditar. Conexión con los adentros. Un viaje al origen. Una energía poderosa se despierta. Se expande llenándolo todo. Cuerpos desnudos danzan al son de una Kundalini inquieta. Un hombre sabio. Una mujer curiosa. DELICADEZAEntregados al sentir. Unas manos  expertas deslizan tactos de seda sobre una piel de fuego. Un manantial generoso riega  sentidos sedientos. Delicado abono sobre tierra fértil. El corazón se estremece. Belleza desbordada en lágrimas silenciosas. Dos pares de  pupilas se encuentran, mudas, se dicen todo. El alma colmada.Trascendencia.Sutileza espiritual. Místicos aromas envuelven el profundo éxtasis. Un estado de amor incondicional emerge de las profundidades. Él generoso. Ella agradecida.

Gracias, hombre de corazón grande y mirada profunda.

 

Yolanda Jiménez  

“Trascendencia”. Un poema para ti

 

TRASCENDENCIA

 

Busco el espejo de tus pupilas verdes.

Una profundidad misteriosa me atrae hacia un abismo

corazon-de-corazones

Dibujo: Juan Peláez

Imaginado de caricias y desbordes

Exploro el límite de mi existencia

Vibra mi piel bajo tus besos de susurros narrativos.

Acaricias  mi  melodía de partículas dispersas

Infinitos universos ensanchan mi alma.

Espiral de energías trasciende emociones

Aparece la mujer. Eres hombre.

Sutil imán de otra dimensión intuida

En sublime camino compartido

 

Yolanda Jiménez.

3-febrero-1017

 

 

Realidades Autocreadas: El poder de nuestros pensamientos

 

Los seres humanos construimos la realidad, al igual que todos los seres vivos, y esto es así ya que las células sensoriales están «ciegas» para la calidad de los estímulos y responden únicamente a su intensidad. De manera que lo que transmiten es sólo un «cuánto», una cantidad, pero no un «qué».
Por ejemplo, nuestros ojos no proyectan imágenes al cerebro, tal y como lo hace una lente fotográfica sobre la película. Los millones de células sensoriales sensibles a la luz en la retina únicamente son estimuladas a partir de las diferencias de intensidad en las ondas electromagnéticas, y el cerebro es el que calcula formas claras y oscuras y colores.

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Fuera de nuestra percepción no hay ni luz ni color, sólo hay ondas electromagnéticas; no hay ni sonido, ni música, sino sólo fluctuaciones periódicas de la presión del aire; «ahí fuera» no hay ni calor ni frío, sino sólo moléculas que se mueven a mayor o menor velocidad. Es el cerebro el que crea la variedad imponente de un mundo multicolor. El cerebro «calcula» su realidad basándose en impresiones sensoriales y recuerdos.
Todo lo que creemos encontrar o haber descubierto en la naturaleza podríamos decir que lo hemos inventado, pero no somos conscientes de ello. Creemos haber encontrado algo ajeno a nosotros y, sin embargo, sólo encontramos lo que corresponde a nuestra manera de percibir y ver la realidad que, supuestamente, existe de manera objetiva «ahí fuera», aproximándonos a ella siempre con prejuicios que se consideran también, objetivamente ,reales.

La consciencia del yo está continuamente forjando llaves que le abren las puertas de la percepción el mundo y, ciertamente, esto se debe a su fe en las regularidades en la repetición de los fenómenos y sucesos, por lo que la forma de plantear una pregunta suele determinar el camino en el que encontrar una respuesta.
Así, vivimos esforzándonos continuamente por mantener nuestra realidad en un proceso que cuesta mucho tiempo y energía, y en ese continuo esfuerzo por mantener el equilibrio entre el mundo exterior e interior, se desencadenan conflictos.
Consideramos que no solo se trata de desenmascarar nuestras pequeñas construcciones cotidianas del yo, sino también las grandes, las que son vitales. Esto significa, por ejemplo, no aferrarse a los sistemas de enseñanza espiritual del pasado y desenmascarar un apego ciego a ellas. Se puede aceptar el trabajo de los Grandes con respeto y agradecimiento, pero sus sistemas ya están construidos, como los antiguos templos. Ahora de lo que se trata es de que el ser humano construya el nuevo templo en su propio microcosmos. Sin la transformación y adaptación de la sabiduría antigua al momento actual, los esfuerzos serían vanos, ya que el ser humano , si se estanca en su evolución, es incapaz de comprender la manifestación divina del tiempo que le corresponde vivir. Entonces es como una estatua de sal en medio de la manifestación universal.
Si comprendemos, cada vez con más profundidad, que nuestra realidad la creamos nosotros mismos hasta el último detalle, dejamos de hacer elucubraciones respecto a la realidad y vivimos en el presente. No tenemos que buscar suerte, perfección, unidad, armonía, o Dios, porque sabemos que todas ellas son creaciones humanas. En este momento se puede manifestar, en y por nosotros, la REALIDAD.

 

Fuente: Revista Pentagrama 4-1994

Publicado en: http://www.rosacruzaurea.org

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