“De mi cuerpo habitado” llega a Ciudad Real

 

El tren acorta la distancia que me transporta desde mi ciudad a la otra ciudad, a la que viajo a menudo con gran placer y que ahora, acoge la presntación de mi libro de poesía “De mi cuerpo habitado”. El verano esperado, asoma imparable de sol poderoso y luz manchega. El atardecder grandioso, contemplado desde La Atalaya, embriaga el alma de una infinidad exquisita. Luego, la noche cubre la Puerta de Toledo con un manto que envuelve a la par, la majestuosa catedral o las iglesias de San Pedro y de Santiago. Desde el silencio nocturno,  el convento de la Merced, y la Paza Mayor rezuman ecos de historia,  de la orden de Calatrava y de las prebendas que llevaron a Alfonso X el sabio a fundar la Villa Ral, posteriormente convertida en ciudad, por Juan II en 1420: Ciudad Real, de ahí su nombre. Desde sus inicios, habitada por cristianos, musulmanes y judios, conserva el caracter amable del encuentro de los manchegos de raza.  Hay en sus gentes una acogida especial que me emociona: la alegría de compartir una conversación tranquila al amparo de uno de sus cientos de vinos, quesos, mieles y demás exquisiteces, reconfortadoras de quijotes y escuderos; de viajeros o poetas.

Es un inmenso placer compartir la presentación de mi libro “De mi cuerpo habitado” en Ciudad Real: Viernes 15 de junio,  a las 20:00horas en la librería La Madriguera (Calle Toledo 53). Un viaje emocionante de sensaciones, creatividad, erotismo, complicidad, apertura, delicadeza…y acogimiento a lo que allí nos surja.

 

Un encuentro de poemas inesperados: la sorpresa creativa de compartir

 

La tarde es de primavera con  lluvia de otoño; la proximidad del monte refresca los termómetros y las ganas de compartir emergen sobre la calidez de nuestras voces, al abrigo de poemas contenidos y desbordados.

Hace unos días, tuve la oportunidad de presentar mi libro de poesía “De mi cuerpo habitado” entre un grupo de personas tan transparentes como el horizonte sobre Las Machotas o la austeridad del Abantos. Hablé, hablamos del proceso creativo, de emociones, de las posibilidades múltiples de expresar, sentir, compartir.  Leí, leímos algunos de mis poemas y el ambiente se elevó de calidez y almas; de versos y energías; de creatividad y sonrisas.

 

Comparto a continuación, poemas surgidos a partir de la lectura de mi poema: “Primer encuentro”

 

Cecilia Liao: Escultura

Me siento invitado 

bajo tu mirada contenida.

Se excitan mis pupilas

justo ahora.

Ni luz, ni noche

solo tú, sostenida, inesperada,

esperando tus susurros,

tus caricias, tus abrazos

siempre ahora.

– Alfonso Urgel –

 

Te vi, vi tu luz

y después… tus susurros,

pieles, almas y caricias

– Elena Cachafeiro –

 

 

Te escucho,

Yolanda Jiménez: fotografía

anoto palabras.

“Ahora, contenida, invisible

sostenida, nueva,

entregada, abrazados”

Me pides un poema,

te entrego siete palabras

que son tuyas,

que forman tus versos.

Siete como las letras de mi nombre

y tus palabras son.

– Angeles Fraile –

 

 

Mujer azul

que manejas el timón

de la ternura.

Asomada a la tarde

en el azulgrisáceo de la noche

– Oscar de Don Pablo Muñoz –

 

 

Amable ternura

Diego Canogar: Escultura

en la pupila

del encuentro

– Tucha –

 

 

Te imagino invisible

vestida de noche

junto al lago,

mientras el timón

de mi luz contenida

se dirige hacia ti.

Invento una paleta de colores

sobre nuestras pieles

y dibujo con besos

cada estrella de tu cielo

– Daniel Mustieles –

 

 

La tarde era

de primavera entretenida

y me asomé al manantial de tus ojos.

Asomada al abismo,

como timón de la noche

nuestras miradas sostenidas,

nuestros ecos

de pieles y de algas,

de ternura olvidada

y despertar abrazados.

– Pilar Guijarro –

 

 

Me despierto

Juan Peláez: Dibujo

con caricias de luz

conteniendo la sonrisa…

Mujer manantial,

pupilas de lago.

– Arantxa Montero –

 

 

Abismo de mar

en la noche contenida.

Pintamos caricias

con pieles, con almas

y suave es la espuma

en mi alma al reposo

de tu silencio.

– Sylvia Arcas –

I

 

Invitada al encuentro de miradas.

Palabras en el mar,

despertar en la ternura

y el susurro de tu voz

entre caricias.

– Ana Olivares –

 

 

Ternura de miradas

Yolanda Jiménez: Dibujo

en el encuentro

del abismo.

Pintamos azules

en el lago del ahora.

– Maribel López –

Aquella primavera

sobre el lago, la luna nueva.

Mirada sostenidas sobre el manantial.

Pintamos caricias

y despertamos abrazados.

– Ana Olivares –

 

 

Estaba invitado

por tu sonrisa de mujer.

Me asomaba al abismo

perdido el timón.

Las miradas nuevas

Guian a los susurros

y saborean las caricias

que mueren en el sueño.

– Nuria pascual –

 

Gracias a tod@s por participar y crear con tanta emoción. Hoy sois los protagonistas, los poetas: Alfonso Urgel. Elena Cachafeiro. Angeles Fraile. Oscar De don Pablo. Tucha.  Daniel Mustieles. Pilar Guijarro. Arantxa Montero. Sylvia Arcas. Ana Olivares. Maribel lópez. Ana.

Conversaciones en la radio: poesía para una tarde

 

Una mesa ocupa el centro del espacio,, rodeada de sillas y sobre ella varios micrófonos. Al fondo el cristal que nos separa y nos conecta la visión del técnico de sonido. Enfrente, Mirari, una locutora amable de mirada profunda y voz cálida. Entre ambos, una sincronía perfecta encaja los tiempos, la música y las voces.

(C) yoloanda Jiménez: “Autoretrato”

Alrededor de la mesa, un grupo de 4 poetas: Mª José Sánchez- Romate, Isabel Jiménez Moreno, Andrea Vidal Cascabí y yo misma, Yolanda Jiménez García. Nos acompaña Giusseppe Domínguez, director de la Asociación Cultural Clave 53.  Hablamos de poesía y emociones.  Ponemos voz a la poesía y hablamos de nuestro libro (escrito con otros poetas que participan), “Versos que se abrazan”. Un testigo surgido de la creatividad de este grupo de poetas.  Un libro coqueto que se presentará  el  próximo 24 de Junio en Madrid: una fiesta para los sentidos, unos versos que se abrazan y unos abrazos con tango.

La magia de la radio y la emocion de nuuestras voces, llenan el espacio de poesía: “Con todas las letras” es un programa de Radio Vallekas, que se emite en directo, los lunes a las 19 horas.

Aquí comparto el podcast del programa:

 

http://radiovallekas.org/spip/spip.php?article6155

 

El Recital

Desde el alma emergente los enviados auténticos, como este “Recital”, escrito por la poeta y amiga Isabel Jiménez Moreno. Ella estuvo presente en la presentación de mi libro “De mi cuerpo habitado” y puso voz a mis poemas. Este texto es un regalo que me ha emocionado y que comparto aquí:

El Recital

Todo listo: el libro de poemas con los papelitos amarillos marcando las páginas con los poemas seleccionados que quiero que lea cada una de ellas.

No me ha costado mucho elegir: conozco mis poemas, los he parido yo. Y las conozco a ellas: por lo que escriben; por cómo lo leen; por la manera en que tiene una razón para escuchar a los demás, por cómo ser, y porque a veces fue visto una lágrima asida a sus pestañas.

(C) Yolanda Jiménez

(C) Yolanda Jiménez

Él me va a sorprender, no él logró que me diga cuál ha elegido, ni el momento, ni el orden en el que leerá cada una de ellas. Déjate que te sorprenda, yo los dados. Y estoy tranquilo, porque sé que soy agradable.

Y mi amigo con su voz quebrada, apoyándome todo este tiempo y hoy enfrentándose a su propio miedo. Gracias amigo.

Me preguntan si estoy nerviosa, y lo estoy, un poco, pero lo más duro ya ha pasado. Ya hay escritos, corregidos, seleccionados, impresos. El ejercicio está hecho. Ahora solo falta el momento final de mostrarlo.

La espera es una tormenta de sentimientos y emociones. Es el deseo de mostrar mi alma desnuda y el temor a hacerlo. Es la alegría de compartir con mis hermanos y con mis amigos. También conó que extraña que apareció por allí. Es el descanso después del exorcismo que ha supuesto escribir, como a la ducha larga que te das tras un penoso esfuerzo.

Ya solo me queda esperar, compartir, agradecer. Y mañana seguiré soñando.

Isabel Jiménez Moreno

Con todo mi cariño y agradecimiento para Yolanda Jiménez García, por habernos hecho parte de la presentación de su libro de poemas “De mi cuerpo habitado” .

 

Crónica de una presentación: Mi libro de poemas “De mi cuerpo habitado”

 

Poesía, amigos, emociones, ecos de voces, de tonos estrenados.  Miradas, encuentros, abrazos. Mayo inquieto alterna lluvia y sol en la tarde madrileña. Acogidos en  Menosdiez, la  librería escogida, un grupo de personas compartimos  alrededor de mis poemas, la entrañable presentación de mi libro: ”De mi cuerpo habitado”.

La magia de la improvisación y la presencia de tantos amigos, acompañaron mis poemas, sostenidos  de palabras, de sorpresas, de sonrisas y complicidad.

La calidez del ambiente que construimos  nos impregnó de sensaciones. La lectura abrió la puerta a la expresión, a la participación, a la libertad de crear y compartir desde el corazón.

La apasionante aventura de escribir es un proceso interior donde el poeta, se encuentra con sus más recónditos circuitos. Es desde ahí, en la profundidad del ser, donde  alumbra versos, que, como hilos invisibles son germen de redes caprichosas.

Y enredados entre hilos, poemas, sentimientos  y cariño, apuramos la tarde de belleza y poesía.

Gracias a tod@s los que allí estuvimos cruzando sinergias y encuentro.

 

“De mi cuerpo habitado”. Un libro para compartir mis poemas

 

Desde la profundidad de mi alma mujer, me permito expandir las ideas creativas, mezclar letras, inventar palabras o jugar a versos. La poesía es presencia en mí, como forma de expresión, de mi evolución personal, el camino por donde transito con la serenidad que soy.

 

Compartir estos poemas es un viaje desde lo íntimo hasta lo global. Es abrir las ventanas y facilitar el vuelo de las emociones, dibujar el horizonte de caricias entintadas. Aspirar profundamente los aromas de la vida y permitir que penetren en mi esencia femenina.

 

La aventura de publicar un libro, abarca mucho más allá del acto creativo. Contar con la amistad y ayuda de tantos amigos ha sido definitivo para realizar este proyecto

 

Con ilusión y placer, os comparto aquí la presentación de Mi cuerpo habitado… de ternura, emociones, erotismo, miradas, amor, evolución, creatividad, amistad, inviernos, espiritualidad, palabras, esencia, primaveras, aromas, sabores, texturas…vosotros… yo.

 

 

El poder del contacto físico

Somo seres de piel y por lo tanto de contacto. En éste reside un gran potencial básico para sentir y expresar el cuerpo, las emociones, los afectos, la seguridad , la madurez, el aprendizaje, etc. En definitiva, el contacto físico es fundamental para la vida. Son muchas las evidencias que demuestran como condiciona la influencia de ejercer más o menos contacto físico. Desde el campo de las actuales terapias breves, se aborda como punto de partida en el conocimiento de uno mismo y de las relaciones que establecemos con los demás, con nosotros y con el mundo. En Terapia Gestalt, el contacto físico es la base en el desarrollo de la profundización terapéutica.

 A continuación,  comparto un artículo interesante sobre esta tema:

En 1945, el médico austriaco René Spitz estudió un orfanato que le ofrecía cuidados adicionales a los niños para asegurarse de que no contrajeran enfermedades. Los niños recibían alimentación y atención médica de primera calidad pero, con el fin de reducir su contacto con microbios, prácticamente no los tocaban. El enfoque fue un desastre. El 37 por ciento de los bebés murió antes de los 2 años.

Resulta que el contacto físico empático es esencial para la vida. El contacto físico cercano involucra emociones y contribuye a que se produzcan las conexiones del cerebro.

El poder de este tipo de contacto físico amoroso es perdurable. El famoso estudio Grant analizó a un grupo de hombres que habían asistido a Harvard en la década de los cuarenta. Los hombres que crecieron en hogares amorosos percibieron un 50 por ciento más de ganancias en el transcurso de su carrera profesional que aquellos que no recibieron tanto cariño. También padecieron muchas menos enfermedades crónicas y presentaron un índice menor de demencia en la edad avanzada. Un hogar amoroso era el mejor predictor de buenos resultados en la vida.

Así como el poder del contacto amoroso es sorprendente, el poder del contacto físico invasivo es terrorífico. Christie Kim, de la Universidad de Nueva York, analizó las investigaciones acerca de las víctimas de abuso sexual infantil. Esas personas experimentan altos niveles de ansiedad a lo largo de su vida; reportan mayores niveles de depresión durante décadas, así como un gran sentimiento de culpa. Son dos veces más propensas a volver a experimentar una victimización sexual.

Las personas pueden tener diversos tipos de interacción y experimentar distintas clases de maltrato durante cada año. Pero hay un aspecto único acerca del contacto físico positivo o negativo. El contacto físico emocional altera el corazón y el alma en formas, sobre todo, inconscientes. Tener apenas un atisbo de sus implicaciones puede requerir toda una vida de análisis.

Por esta razón, las culturas de todo el mundo han abordado el contacto físico emocional como algo aparte. Los griegos utilizaron la palabra “eros” para describir el impulso de tocar y con ella se referían a algo más grande y profundo que el mero placer sexual. “Los animales se reproducen y los humanos tienen eros, y no se puede abordar ninguna ciencia exacta sin hacer esta distinción”, señaló Allan Bloom.

Las religiones abrahámicas tratan el sexo como algo sagrado y hermoso cuando se hace bajo el amparo del amor y la ley, pero lo ven como algo trastornado y con el poder de destruir la paz cuando no se rige por dichas normas.

Durante los últimos cien años, más o menos, los pensadores vanguardistas de Occidente han trabajado para eliminar el aspecto vergonzoso del sexo, lo que en definitiva es algo bueno. Pero también han eliminado los mitos a su alrededor. Recientemente, Elizabeth Bruenig escribió en el Washington Post: “Uno de los principales resultados de la revolución sexual fue establecer que el sexo es igual que cualquier otra interacción social —no hay nada prohibido ni nada que merezca respeto—”. El sexo es visto como un asunto físico superficial y social, no como algo que altera el corazón y el alma.

Uno de los efectos involuntarios de esta desilusión radica en que se torna sencillo subestimar los riesgos inherentes a cualquier encuentro. Ahora se está criticando a la mujer que habló en un artículo sobre su cita con el comediante Aziz Ansari, pues lo que le ocurrió no se parecía a lo que pasó con las víctimas de Harvey Weinstein y Louis C. K. No había una dinámica de lugar de trabajo con una relación de poder y no hubo una evidente violación del consentimiento. Al parecer, la suposición reside en que, mientras haya consentimiento entre dos adultos, todo lo demás es aceptable.

Por supuesto que esa idea establece un límite muy bajo. Todo lo que sabemos acerca del contacto físico sugiere que, incluso teniendo plena autorización, la calidad emocional de un encuentro puede tener profundos efectos positivos o negativos. Si, en efecto, Ansari trató a la chica con frialdad o negligencia, es razonable pensar que la vergüenza que ella sintió solo era la superficie de una herida mucho más profunda. El sexo negligente y deshumanizante no es acoso, pero sí es otra de las formas de provocar un daño grave.

Un contacto físico emocional que resulta desilusionante también ocasiona que las personas subestimen la forma en la que las experiencias pasadas moldean la conducta. Dos escritores que admiro profundamente criticaron a la mujer que protagonizó el episodio con Ansari por no ejercer su voluntad. Si estaba incómoda, podía haberse vestido y subido a un taxi.

Pero así no funciona la voluntad. No se trata de una tarjeta que se pueda sacar del bolsillo y colocar sobre la mesa. Se aprende, no se nace con ella. Y una de las cosas que merma la voluntad con mayor fuerza es el daño sexual.

Abusar de la intimidad merma todos los cimientos de la voluntad: la autoestima, la resiliencia y la autosuficiencia (la creencia de que puedes controlar la situación). Una persona que vive inmersa en una cultura de encuentros supuestamente breves y apasionados es más propensa a no ejercer su voluntad si se siente incómoda. Es responsabilidad de su compañero ser sensible ante esta posibilidad.

Todo ser humano ha tenido mejores y peores experiencias. Todos nos equivocamos. Y yo detesto la manera en la que el sitio Babe, el que publicó la historia de la cita con Ansari, violó la privacidad de todos los involucrados en ese caso. Pero me parece que el inicio del sentido común es tomarse en serio el poder del contacto físico y considerarlo como algo que puede tener profundos efectos positivos y negativos.

Al parecer, mientras más diestros somos con los aspectos tecnológicos, más torpes nos volvemos en las relaciones sociales. Vivimos en una sociedad en la que la soledad, la depresión y el suicidio están al alza. Al parecer cada vez nos tratamos peor. El principio moral rector no es complicado: intenta tratar a los demás como si tuvieran corazones valiosos y almas infinitas. Lo demás llegará por sí solo.

Por  David Brooks

Fuente: www.nytimes.com

 

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