Las 6 emociones básicas: características y funciones

 

Tenemos la vieja costumbre, heredada de la filosofía, de enfrentar siempre a la razón y a las emociones, como si estas últimas alteraran el raciocinio. Atribuimos a la emoción ese carácter hedónico, transcendental e irracional que nos hace pensar que las emociones carecen de utilidad. Pero eso es un grave error, las emociones cumplen un papel muy importante, nos ayudan a dirigir nuestra conducta y a actuar rápidamente. Entre ellas las más relevantes son las emociones básicas: sorpresa, asco, miedo, alegría, tristeza e ira.

Estas emociones básicas aparecen durante el desarrollo natural de cualquier persona con independencia del contexto en el que se desarrolle. En general, estas son procesos relacionados con la evolución y la adaptación, los cuales tienen un sustrato neural innato, universal y un estado afectivo, que podríamos llamar sentimiento, asociado característico.

La sorpresa

La sorpresa se puede definir como una reacción causada por algo imprevisto, novedoso o extraño. Es decir, cuando aparece un estímulo que el sujeto no contemplaba en sus previsiones o esquemas. La vivencia subjetiva que la acompaña es una sensación de incertidumbre junto a un estado en el que la persona tiene la sensación de tener la mente en blanco.

 

Respecto a las reacciones fisiológicas, nos encontramos con una desaceleración de la frecuencia cardíaca y un aumento del tono muscular y la amplitud respiratoria. Además aparece un tono de voz alto, junto a vocalizaciones espontáneas.

La función de la sorpresa es vaciar la memoria de trabajo de toda actividad residual para hacer frente al estímulo imprevisto. Por lo tanto, este estado activa los procesos atencionales, junto con la conducta de exploración y la curiosidad. Esta emoción es frecuentemente seguida por otra emoción que va a depender de la cualidad del estímulo imprevisto, mostrando así su positividad (alegría) o negatividad (ira).

El asco

El asco es una de las emociones básicas que se conocen desde los trabajos de Darwinacerca de la emoción animal. Esta se caracteriza por una sensación de repulsión o evitación ante la posibilidad, real o imaginaria, de ingerir una sustancia nociva, que tenga propiedades contaminantes. La sensación subjetiva es un gran desagrado y de una marcada aversión al estímulo elicitador.

Los efectos fisiológicos centrales son la aparición de diversos malestares gastrointestinales acompañados de náuseas. Además, observamos un aumento general de la activación; visible a través del aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, conductancia de la piel y tensión muscular.

La función adaptativa que cumple el asco es rechazar todos aquellos estímulos que puedan provocar una intoxicación. Las náuseas y el malestar contribuyen a evitar cualquier ingestión dañina para el cuerpo. Además, con el tiempo, esta emoción se ha tomado también un carácter social, rechazando aquellos estímulos sociales tóxicos para nosotros.

El miedo

Es la emoción más estudiada en los animales y en el ser humano. El miedo es un estado emocional negativo o aversivo con una activación muy elevada que incita la evitación y el escape de situaciones peligrosas. La vivencia de la misma es una sensación de gran tensión junto a una preocupación por la propia seguridad y salud.

Los correlatos fisiológicos nos muestran una elevación rápida de la activación y una preparación para la huida. La actividad cardíaca se dispara y la actividad respiratoria se acelera, produciendo una respiración superficial e irregular.

El miedo es un legado evolutivo que tiene un valor de supervivencia obvio. Esta emoción nos es útil para preparar el cuerpo y producir conductas de huida o afrontamiento ante estímulos potencialmente peligrosos. Además, facilita el aprendizaje de nuevas respuestas que apartan a la persona del peligro.

 

La alegría

La alegría es, de todas las emociones básicas, quizás la más positiva: está asociada de manera directa con el placer y la felicidad. Esta aparece, por ejemplo, en respuesta a la resolución de alguna meta personal o ante la atenuación de un estado de malestar. Debido a la forma que tenemos de manifestarla, puede parecer que no cumple ninguna función para nuestra supervivencia más allá de ser un mero reflejo de nuestro estado interno.

Sin embargo, la alegría es uno de los sistemas que tiene el cuerpo para incentivar la acción. Además, sirve de recompensa para aquellas conductas beneficiosas para uno mismo. Cuando realizamos una acción que satisface una meta, es cuando se dispara la alegría, y gracias a ello esa conducta se repetirá para volver a vivir esa sensación de placer. Es quizás el reforzados más natural con el que contamos.

A nivel fisiológico nos encontramos con un aumento de la tasa cardíaca y un mayor ritmo respiratorio. Además, en la química cerebral nos encontramos con una mayor liberación de endorfinas y dopamina.

La tristeza

Dentro de las emociones básicas, la tristeza es la que encarna una mayor negatividad. Esta emoción se caracteriza por un decaimiento del estado de ánimo y una reducción significativa en su nivel de actividad cognitiva y conductual. A pesar de la mala fama que tiene esta emoción, cumple funciones igual o más importantes incluso que el resto de emociones básicas.

La función de la tristeza es actuar en situaciones donde el sujeto se encuentra impotente o no puede llevar a cabo ninguna actuación directa para solucionar aquello que le apena, como el fallecimiento de un ser querido. Por ello la tristeza baja el nivel de actividad, con el objetivo de economizar recursos y evitar que hagamos esfuerzos innecesarios.

Además, actúa de manera autoprotectora, generando un filtro perceptivo que centra la atención en uno mismo en lugar del estímulo dañino. Y lo más importante, instiga a la búsqueda de apoyo social que te facilite la huida de la situación depresora.

 

La ira

La ira es el sentimiento que emerge cuando la persona se ve sometida a situaciones que le producen frustración o que le resultan aversivas. La vivencia que surge de la misma se categoriza como desagradable, junto a una sensación de tensión que nos anima a actuar. Es una emoción polifacética y en muchos casos ambigua, debido que dependiendo de la situación puede verse más o menos justificada o con un objeto más o menos identificado.

A nivel fisiológico, vemos en el cuerpo un aumento excesivo de la activación y una preparación para la acción. Observamos un aumento de la actividad cardíaca, el tono muscular y la amplitud respiratoria. Además, de un aumento significativo de la adrenalinaen sangre, que a su vez aumentará la tensión cognitiva.

La ira tiene una función evolutiva clara, nos dota de los recursos necesarios para hacer frente a una situación frustrante. Cuando tenemos que hacer frente a un peligro o superar un reto, ese gasto de recursos para aumentar la activación nos ayuda a lograr el éxito. Si aun así, tras la aparición de la ira no se consigue el objetivo, es cuando aparecerá la tristeza; para solventar el problema a través de otras herramientas.

Sean de valencia positiva, negativa o neutra, lo cierto es que todas las emociones cumplen con funciones que favorecen nuestra supervivencia. Por otro lado, también entrañan el peligro, por su intensidad, de hacerse con el dominio de nuestra conducta. Es en estos casos es cuando la regulación emocional es especialmente importante, ya que es ella la que puede apartar lo negativo de este secuestro emocional de nuestro timón vital.

 

Por:Alejandro Sanfeliciano

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com

 

La pipa o nada es lo que parece

 

Una tarde de otoño, el artista la recibió su estudio. A  Amanda le fascinaban esos lugares íntimos de creación, donde el artista enfrenta sus fantasmas. Letras, rotuladores, pinceles, papeles, telas, bocetos. Algunas esculturas diseminadas, cerámicas, dibujos, óleos, cuadernos… Se sentía seducida por el ambiente  del templo creativo. Tuvo que esperar algunos meses para esa invitación. Entró segura, con la devoción de saberse en un lugar único, de penetrar en un abismo de intimidad. Un laberinto mental de ideas a medio hacer.

Aquella magia se había repetido muchas veces en su vida. Amanda ya había estado en muchos lugares singulares. En aquellos encuentros, había aprendido de arte, pero sobre todo de la sutilidad de las relaciones. Con el aprendizaje, afinó su intuición.

Hoy, la recibe un hombre en su piso madrileño. Un amante de las plantas, conocedor de especies, cultivador esmerado en su tiempo de ocio. Ernesto es un hombre con el corazón grande y los ojos verdes. Un soñador cariñoso con mirada de niño.

Se habían conocido en un viaje de verano y ambos se entregaron a la fantasía de quererse. Con la libertad que procura la distancia, las caminatas por las montañas, la ensoñación de los paisajes y la quietud de los abrazos. Se amaron con una pasión auténtica. No había mañana para aquel amor, aunque, en aquellos días, ninguno de ellos lo sabía.

Él la recibe inquieto, con té preparado y una vela por encender. Se esfuerza en una acogida agradable, quiere mostrarse tranquilo, pero Amanda percibe su nerviosismo. Ella es hoy una mujer segura. Camina con decisión por el largo pasillo que conduce a la terraza. Allí  admira las plantas que él mima, de las que tanto le había hablado.

Detrás de su bella sonrisa, Ernesto esconde su indecisión. Atrapado ente dos mares, no se atreve a mirar a Amanda. Ella lo adivina y calla. Otra mujer planea en el ambiente denso de aquel piso, en la mirada turbia del hombre inquieto.

 

Amanda se rompe una vez más. Se había prometido que no lo repetiría. Se le escaparon las emociones y lágrimas silenciosas surcan sus mejillas enrojecidas.  Por su mente pasan fotogramas de los instantes compartidos, de libros leídos, de pinturas y museos, de fantasías apostadas. Recuerda los dibujos de Saint-Euxpery en El principito: lo que para un adulto es un sombrero, para el principito es una boa digiriendo un elefante.  “Nada es lo que parece” se repite a sí misma… como en “la pipa”,  aquel cuadro de Magritte, hoy, nada es lo que pareceLas imágenes están incompletas, pero sin embargo, a veces nos engañan, nos traicionan.

 

Yolanda Jiménez

 

Apágame los ojos… poesía para hoy

 

Apágame los ojos

 

Quiero ver la luna mientras me enredo en tus brazos

Y saborear tu boca jugosa,

mientras mis manos se deslizan en tu torso de seda.

Quiero verme en tus ojos explorar universos, expandirme en cometas.

Quiero tu esencia de savia.

Quiero escuchar tus latidos, ver tu placer silencioso.

Pedirte que me hagas lo innombrable.

Apágame los ojos  que no quiero ver tu mano en otra mano,

Tus labios en otros besos, ni tu piel en otras caricias.

Mis pupilas de sal y sol se mecen al vaivén de la brisa.

Sé que mañana seré YO.

Yolanda Jiménez

 

 

Nota: Escribí este poema, inspirada por  la lectura de algunos versos de Rilke

“La espuma”. Poema para hoy

 

LA ESPUMA

 

Mi alma perdida en el calmo violinista de tu voz.

 Juntos tu canción de rechazo te hace indiferente.

Mis aguas se derraman entre valles de espacio.

Una máscara tapa tus ojos que miran los barrotes de mi mundo.

Mis pies caminan en círculo y

tus pupilas peinan mi voluntad de silencio.

Se ciega mi corazón despacio en el azar de mis ojos.

Luz encogida de obstáculos y

heridas mis alas

yacen en húmeda espuma.

 

– Yolanda Jiménez –

 

 

Una mujer independiente: Gusta y se asustan

 

Una mujer independiente goza de  su camino, trabaja en su crecimiento, en su autoestima, en sus relaciones con los demás. Es un ser consciente que se cuida y cuida a los otros desde una perspectiva holística. Se hace responsable de sus asuntos  y gestiona su independencia emocional desde la coherencia consigo misma. Es un camino no exento de vunerabilidad, incluso de dolor. Como parte de la vida, acepta su sombra y las sombras de los demás.

Una mujer independiente es una mujer apasionada. Se entrega. Ama profundamente. Da. Ofrece su corazón. Es generosa en sus afectos sin exigir nada a cambio. Se siente libre en el darse y en el recibir. Cree en la entrega y en la honestidad de los demás. Cree en los otros porque está segura de ella.  

Una mujer independiente gusta, es deseada y comparte con toda la intensidad de su corazón, de su sensualidad, de su sexualidad, de su fuerza primigenia de mujer ancestral…Pero a veces, muchas veces, esos “otros” se asustan. No pueden sostener por mucho tiempo el regalo de encontrase con una mujer así. Se marchan. Desaparecen sin explicaciones. Se establecen con otro prototipo de mujer. Con el tipo opuesto del que querían huir. La mujer independiente es sensible. Sufre con  cada abandono. Siente incomprensión. Se hace preguntas. Tiene la capacidad de romperse y  recomponerse, de aprender, de situarse en diferentes perspectivas, de continuar su camino, de abrirse a nuevas experiencias y volver a empezar. Volver a pasar por los mismos puntos, pero trazando recorridos nuevos. Sonríe. Cree en nuevas oportunidades, en nuevos encuentros. Una mujer independiente lleva sus cicatrices con la dignidad de una vida intensa…

A continuación comparto un artículo sobre este tema que encontré en la página: elvasomediolleno.guru , que me invitó a esta reflexión:

 

 

“Hay muchas razones por las que las mujeres independientes destacan entre las demás, son personas determinadas, opinadas, cómodas consigo mismas y únicas en su especie. Hay algo acerca estas mujeres que genera respeto y admiración a los demás, pero ¿por qué a todos les gusta una mujer independiente?”

1. Porque no necesita pedir permiso.

Una mujer independiente no necesita que alguien le diga que está bien. Tiene su propio set de reglas, las cuales ha escrito con su propia pluma. Era el tipo de chica que llevaba todos los proyectos escolares a otro nivel, que practicaba el deporte que quería, no el que era esperado para ella, la chica que tenía más amigos hombres que mujeres y no sentía que tenía que dar explicaciones, la clase de chica que al crecer desarrolló su propio look y no se interesó demasiado en la opinión de los demás al respecto y la clase de chica que sigue su instinto para tomar decisiones, no la corriente. ¿Por qué las personas respetan a este tipo de mujer? Porque no sólo no le teme a “meterse en problemas”, sino porque está por sobre las convenciones sociales y elige ser quien es a diario.  

2. Porque no le teme a tener una opinión.

Una mujer independiente tiene un pensamiento independiente. Tiene la libertad más poderosa de todas, la libertad de pensamiento. Y ten claro que ella no teme expresar su perspectiva novedosa sobre las cosas, ni su punto de vista. Ella no puede ni será lavada de cerebro para pensar, sentir o actuar de una manera determinada, especialmente si se trata sobre algo que a ella le importa mucho. Esta mujer tiene la genética de una revolucionaria y su moral es inquebrantable.

3. Porque no necesita que la valides.

Como dijo la divina mujer independiente, Mohadesa Najumi dijo una vez: “La mujer que no requiere de la validación de alguien más es la mujer más temida del planeta.”

¿Qué será lo de esa declaración que me recuerda tanto a tantas mujeres independientes que conozco y admiro?

La confianza de una mujer independiente no depende de otros, viene de un lugar más poderoso y estable que eso: desde ella misma. Cuando tu autoestima es absolutamente tuya y no depende de cumplidos superficiales o de la validación de otros, entonces la confianza es real. No se debilita ni cambia con los ánimos de aquellos que le rodean, y eso es algo que las personas respetan mucho.

4. Porque no teme sentir orgullo por sus logros.

Una mujer independiente no se oculta tras la máscara de la falsa modestia. No va a doblarse de brazos y fingir que no está orgullosa de ella misma por lograr algo increíble.

¿Por qué la sociedad tiende a empujar a las mujeres a que no reconozcan sus propios logros? Cuando a una mujer independiente se le da un cumplido, ella en vez de decir “no fue nada” dice, “gracias” y se muestra feliz por lo que le estés felicitando.

Una mujer independiente es ferozmente honesta, y fingir como que no estuviera orgullosa de ella misma sería mentir, que es lejos el peor atributo que puede tener una persona.

5. Porque ella no se intimida, es intimidante.

Una mujer independiente no se siente intimidada por la jerarquía. Ella sabe que puede defenderse en cualquier territorio, y que no hay absolutamente ninguna razón por la que sentirse intimidada, al menos de que se encuentre frente a una amenaza física.

En cambio, ella es vista como una criatura altamente intimidante, especialmente para aquellos que intentan lograr cosas a través de la manipulación o por trucos básicos. No intimida por que sea agresiva, al contrario, intimida porque es consecuente en lo que dice y hace y porque no le hace falta recurrir a mentiras, violencia ni manipulaciones para lograr lo que quiere ni para dar su opinión.

Una mujer independiente reconoce de inmediato a una persona que intenta ganarse el respeto de los demás a través de medios negativos, ella sabe que la real autoridad se logra mediante el respeto y no a través de palabras agresivas ni actos mal intencionados.

6. Porque es autosuficiente.

A todos les gusta una mujer independiente porque se gana el respeto de las demás personas porque realmente no depende de nadie y es autosuficiente. Nuestra sociedad tiende a atemorizar a las mujeres a pensar que no son capaces de valerse por ellas mismas, pero está completamente equivocada. Las mujeres independientes han demostrado que todas las mujeres tienen la capacidad de valerse por sí mismas, que no necesitan a un hombre al lado para hacer lo que desean ni para sentirse realizadas. Las mujeres independientes tienen la misma necesidad de afecto que cualquier mujer, sólo que no necesita afecto para sostenerse.

La parte hermosa es que: Si te enamoras de una mujer independiente y ella te ama de vuelta, es porque verdaderamente te quiere, porque te necesita. Y ese es el amor más puro de todos.

7. Porque no necesita caer bien.

Una mujer independiente, que dice sus pensamientos y que es inteligente ha aceptado que no va a caer bien a todo el mundo, pero a diferencia de otras mujeres, eso no la tira para abajo.  

Ella es dueña de sus pensamientos, de sus sentimientos y de sus opiniones y les representan tan intensamente, que naturalmente hay personas que se sienten intimidadas por ella y dicen que “no les cae bien”, pero eso no la detiene para ser una persona increíble y auténtica.

Al final, todas las personas independientes, ya sean hombres o mujeres, no son del tipo que toma la salida fácil de las cosas. Es por eso que son personas grandiosas y necesarias para que este mundo avance. Las personas que terminan en libros de historia lo hicieron por su convicción, su valentía y su creencia en la auto-expresión.

 

 

Poema para un indeciso

 

“INDECISIÓN”

 

No quiero que te vayas,

ni que te quedes.

Quiero tan solo…

No quiero nada.

¡Lo quiero todo!

 

 

 

Cerebro y bondad. Una relación recíproca

 

“La base de un cerebro sano es la bondad, y se puede entrenar”, Afirma Richard Davidson, doctor en Neuropsicología, investigador en neurociencia afectiva.

Su investigación se centra en las bases neuronales de la emoción y los métodos para promover desde la ciencia el florecimiento humano, incluyendo la meditación y las prácticas contemplativas. Fundó y preside el Centro de Investigación de Mentes Saludables en la Universidad de Wisconsin-Madison, donde se llevan a cabo investigaciones interdisciplinarias con rigurosidad científica sobre las cualidades positivas de la mente, como la amabilidad y la compasión. Ha cosechado importantes premios y está considerado una de las cien personas más influyentes del mundo según la revista Time. Tiene multitud de investigaciones y varios libros publicados. Ha ofrecido un seminario para Estudios Contemplativos en Barcelona.

 

Cecilia Liao (Czily). Escultura

Yo investigaba los mecanismos cerebrales implicados en la depresión y en la ansiedad.

…Y acabó fundando el Centro de Investigación de Mentes Saludables.

Cuando estaba en mi segundo año en Harvard se cruzó en mi camino la meditación y me fui a la India a investigar cómo entrenar mi mente. Obviamente mis profesores me dijeron que estaba loco, pero aquel viaje marcó mi futuro.

…Así empiezan las grandes historias.

Descubrí que una mente en calma puede producir bienestar en cualquier tipo de situación. Y cuando desde la neurociencia me dediqué a investigar las bases de las emociones, me sorprendió ver cómo las estructuras del cerebro pueden cambiar en tan sólo dos horas.

¡En dos horas!

Hoy podemos medirlo con precisión. Llevamos a meditadores al laboratorio; y antes y después de meditar les tomamos una muestra de sangre para analizar la expresión de los genes.

¿Y la expresión de los genes cambia?

Sí, y vemos como en las zonas en las que ha-bía inflamación o tendencia a ella, esta des­ciende abruptamente. Fueron descubrimientos muy útiles para tratar la depresión. Pero en 1992 ­conocí al Dalái Lama y mi vida cambió.

Un hombre muy nutridor.

“Admiro vuestro trabajo, me dijo, pero considero que estáis muy centrados en el estrés, la ansiedad y la depresión; ¿no te has planteado enfocar tus estudios neurocientíficos en la amabilidad, la ternura y la compasión?”.

Un enfoque sutil y radicalmente distinto.

Le hice la promesa al Dalái Lama de que haría todo lo posible para que la amabilidad, la ternura y la compasión estuvieran en el centro de la investigación. Palabras jamás nombradas en ningún estudio científico.

¿Qué ha descubierto?

Que hay una diferencia sustancial entre empatía y compasión. La empatía es la capacidad de sentir lo que sienten los demás. La compasión es un estadio superior, es tener el compromiso y las herramientas para aliviar el sufrimiento.

¿Y qué tiene que ver eso con el cerebro?

Los circuitos neurológicos que llevan a la empatía o a la compasión son diferentes.

¿Y la ternura?

Forma parte del circuito de la compasión. Una de las cosas más importantes que he descubierto sobre la amabilidad y la ternura es que se pueden entrenar a cualquier edad. Los estudios nos dicen que estimulando la ternura en niños y adolescentes mejoran sus resultados académicos, su bienestar emocional y su salud.

¿Y cómo se entrena?

Les hacemos llevar a su mente a una persona próxima a la que aman, revivir una época en la que esta sufrió y cultivar la aspiración de librarla de ese sufrimiento. Luego ampliamos el foco a personas que no les importan y finalmente a aquellas que les irritan. Estos ejercicios reducen sustancialmente el bullying en las escuelas.

De meditar a actuar hay un trecho.

Una de las cosas más interesantes que he visto en los circuitos neuronales de la compasión es que la zona motora del cerebro se activa: la compasión te capacita para moverte, para aliviar el sufrimiento.

Ahora quiere implementar en el mundo el programa Healthy minds (mentes sanas).

Fue otro de los retos que me lanzó el Dalái Lama, y hemos diseñado una plataforma mundial para diseminarlo. El programa tiene cuatro pilares: la atención; el cuidado y la conexión con los otros; la apreciación de ser una persona saludable (encerrarse en los propios sentimientos y pensamientos es causa de depresión)…

…Hay que estar abierto y expuesto.

Sí. Y por último tener un propósito en la vida, algo que está intrínsecamente relacionado con el bienestar. He visto que la base de un cerebro sano es la bondad, y la entrenamos en un entorno científico, algo que no se había hecho nunca.

¿Cómo se puede aplicar a nivel global?

A través de distintos sectores: educación, sanidad, gobiernos, empresas internacionales…

¿A través de los que han potenciado este mundo oprimido en el que vivimos?

Tiene razón, por eso soy miembro del consejo del Foro Económico Mundial de Davos, para convencer a los líderes de que hay que hacer accesible lo que sabe la ciencia sobre el bienestar.

¿Y cómo les convence?

Mediante pruebas científicas. Les expongo, por ejemplo, una investigación que hemos realizado en distintas culturas: si interactúas con un bebé de seis meses a través de dos marionetas, una que se comporta de forma egoísta y otra amable y generosa, el 99% de los niños prefieren el muñeco cooperativo.

Cooperación y amabilidad son innatas.

Sí, pero frágiles, si no se cultivan se pierden, por eso yo, que viajo muchísimo (una fuente de estrés), aprovecho los aeropuertos para enviar mentalmente a la gente con la que me cruzo buenos deseos, y eso cambia la calidad de la experiencia. El cerebro del otro lo percibe.

Apenas un segundo para seguir en lo suyo.

La vida son sólo secuencias de momentos. Si encadenas esas secuencias, la vida cambia.

El mindfulness es hoy un negocio.

Cultivar la amabilidad es mucho más efectivo que centrarse en uno mismo. Son circuitos cerebrales distintos. A mí no me interesa la meditación en sí misma sino cómo acceder a los circuitos neuronales para cambiar tu día a día, y sabemos cómo hacerlo.

 

 

Por: Ima Sanchís

Publicado en : http://www.lavanguardia.com

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