Las 6 emociones básicas: características y funciones

 

Tenemos la vieja costumbre, heredada de la filosofía, de enfrentar siempre a la razón y a las emociones, como si estas últimas alteraran el raciocinio. Atribuimos a la emoción ese carácter hedónico, transcendental e irracional que nos hace pensar que las emociones carecen de utilidad. Pero eso es un grave error, las emociones cumplen un papel muy importante, nos ayudan a dirigir nuestra conducta y a actuar rápidamente. Entre ellas las más relevantes son las emociones básicas: sorpresa, asco, miedo, alegría, tristeza e ira.

Estas emociones básicas aparecen durante el desarrollo natural de cualquier persona con independencia del contexto en el que se desarrolle. En general, estas son procesos relacionados con la evolución y la adaptación, los cuales tienen un sustrato neural innato, universal y un estado afectivo, que podríamos llamar sentimiento, asociado característico.

La sorpresa

La sorpresa se puede definir como una reacción causada por algo imprevisto, novedoso o extraño. Es decir, cuando aparece un estímulo que el sujeto no contemplaba en sus previsiones o esquemas. La vivencia subjetiva que la acompaña es una sensación de incertidumbre junto a un estado en el que la persona tiene la sensación de tener la mente en blanco.

 

Respecto a las reacciones fisiológicas, nos encontramos con una desaceleración de la frecuencia cardíaca y un aumento del tono muscular y la amplitud respiratoria. Además aparece un tono de voz alto, junto a vocalizaciones espontáneas.

La función de la sorpresa es vaciar la memoria de trabajo de toda actividad residual para hacer frente al estímulo imprevisto. Por lo tanto, este estado activa los procesos atencionales, junto con la conducta de exploración y la curiosidad. Esta emoción es frecuentemente seguida por otra emoción que va a depender de la cualidad del estímulo imprevisto, mostrando así su positividad (alegría) o negatividad (ira).

El asco

El asco es una de las emociones básicas que se conocen desde los trabajos de Darwinacerca de la emoción animal. Esta se caracteriza por una sensación de repulsión o evitación ante la posibilidad, real o imaginaria, de ingerir una sustancia nociva, que tenga propiedades contaminantes. La sensación subjetiva es un gran desagrado y de una marcada aversión al estímulo elicitador.

Los efectos fisiológicos centrales son la aparición de diversos malestares gastrointestinales acompañados de náuseas. Además, observamos un aumento general de la activación; visible a través del aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, conductancia de la piel y tensión muscular.

La función adaptativa que cumple el asco es rechazar todos aquellos estímulos que puedan provocar una intoxicación. Las náuseas y el malestar contribuyen a evitar cualquier ingestión dañina para el cuerpo. Además, con el tiempo, esta emoción se ha tomado también un carácter social, rechazando aquellos estímulos sociales tóxicos para nosotros.

El miedo

Es la emoción más estudiada en los animales y en el ser humano. El miedo es un estado emocional negativo o aversivo con una activación muy elevada que incita la evitación y el escape de situaciones peligrosas. La vivencia de la misma es una sensación de gran tensión junto a una preocupación por la propia seguridad y salud.

Los correlatos fisiológicos nos muestran una elevación rápida de la activación y una preparación para la huida. La actividad cardíaca se dispara y la actividad respiratoria se acelera, produciendo una respiración superficial e irregular.

El miedo es un legado evolutivo que tiene un valor de supervivencia obvio. Esta emoción nos es útil para preparar el cuerpo y producir conductas de huida o afrontamiento ante estímulos potencialmente peligrosos. Además, facilita el aprendizaje de nuevas respuestas que apartan a la persona del peligro.

 

La alegría

La alegría es, de todas las emociones básicas, quizás la más positiva: está asociada de manera directa con el placer y la felicidad. Esta aparece, por ejemplo, en respuesta a la resolución de alguna meta personal o ante la atenuación de un estado de malestar. Debido a la forma que tenemos de manifestarla, puede parecer que no cumple ninguna función para nuestra supervivencia más allá de ser un mero reflejo de nuestro estado interno.

Sin embargo, la alegría es uno de los sistemas que tiene el cuerpo para incentivar la acción. Además, sirve de recompensa para aquellas conductas beneficiosas para uno mismo. Cuando realizamos una acción que satisface una meta, es cuando se dispara la alegría, y gracias a ello esa conducta se repetirá para volver a vivir esa sensación de placer. Es quizás el reforzados más natural con el que contamos.

A nivel fisiológico nos encontramos con un aumento de la tasa cardíaca y un mayor ritmo respiratorio. Además, en la química cerebral nos encontramos con una mayor liberación de endorfinas y dopamina.

La tristeza

Dentro de las emociones básicas, la tristeza es la que encarna una mayor negatividad. Esta emoción se caracteriza por un decaimiento del estado de ánimo y una reducción significativa en su nivel de actividad cognitiva y conductual. A pesar de la mala fama que tiene esta emoción, cumple funciones igual o más importantes incluso que el resto de emociones básicas.

La función de la tristeza es actuar en situaciones donde el sujeto se encuentra impotente o no puede llevar a cabo ninguna actuación directa para solucionar aquello que le apena, como el fallecimiento de un ser querido. Por ello la tristeza baja el nivel de actividad, con el objetivo de economizar recursos y evitar que hagamos esfuerzos innecesarios.

Además, actúa de manera autoprotectora, generando un filtro perceptivo que centra la atención en uno mismo en lugar del estímulo dañino. Y lo más importante, instiga a la búsqueda de apoyo social que te facilite la huida de la situación depresora.

 

La ira

La ira es el sentimiento que emerge cuando la persona se ve sometida a situaciones que le producen frustración o que le resultan aversivas. La vivencia que surge de la misma se categoriza como desagradable, junto a una sensación de tensión que nos anima a actuar. Es una emoción polifacética y en muchos casos ambigua, debido que dependiendo de la situación puede verse más o menos justificada o con un objeto más o menos identificado.

A nivel fisiológico, vemos en el cuerpo un aumento excesivo de la activación y una preparación para la acción. Observamos un aumento de la actividad cardíaca, el tono muscular y la amplitud respiratoria. Además, de un aumento significativo de la adrenalinaen sangre, que a su vez aumentará la tensión cognitiva.

La ira tiene una función evolutiva clara, nos dota de los recursos necesarios para hacer frente a una situación frustrante. Cuando tenemos que hacer frente a un peligro o superar un reto, ese gasto de recursos para aumentar la activación nos ayuda a lograr el éxito. Si aun así, tras la aparición de la ira no se consigue el objetivo, es cuando aparecerá la tristeza; para solventar el problema a través de otras herramientas.

Sean de valencia positiva, negativa o neutra, lo cierto es que todas las emociones cumplen con funciones que favorecen nuestra supervivencia. Por otro lado, también entrañan el peligro, por su intensidad, de hacerse con el dominio de nuestra conducta. Es en estos casos es cuando la regulación emocional es especialmente importante, ya que es ella la que puede apartar lo negativo de este secuestro emocional de nuestro timón vital.

 

Por:Alejandro Sanfeliciano

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com

 

Alimentar nuestros demonios: una integración interna

 

Alimentar a nuestros demonios en lugar de combatirlos contradice el enfoque convencional de luchar contra lo que nos asalta. Pero resulta ser un camino notablemente efectivo para la integración interna.

(c) Yolanda Jiménez

Los demonios (maras en sánscrito) no son espíritus sanguinarios que nos esperan en los rincones oscuros. Los demonios están dentro de nosotros. Son energías que experimentamos todos los días, como el miedo, la enfermedad, la depresión, la ansiedad, el trauma, las dificultades de relación y la adicción.

Cualquier cosa que drena nuestra energía y nos bloquea de estar completamente despierto es un demonio. El enfoque de dar forma a estas fuerzas internas y alimentarlas, en lugar de luchar contra ellas, fue originalmente articulado por una maestra budista tibetana del siglo XI llamada Machig Labdrön (1055-1145). La práctica espiritual que desarrolló se llamó Chöd, y generó resultados tan sorprendentes que se hizo muy popular, extendiéndose ampliamente a través de Tíbet y más allá.

En el mundo de hoy, sufrimos niveles récord de lucha interna y externa. Nos encontramos cada vez más polarizados, interior y exteriormente. Necesitamos un nuevo paradigma, un nuevo enfoque del conflicto. La estrategia de Machig de nutrir en lugar de combatir a nuestros enemigos internos y externos ofrece un camino revolucionario para resolver conflictos y conduce a la integración psicológica y la paz interior.

El método que he desarrollado, llamado “Feeding Your Demons”™, se basa en los principios de Chöd adaptados para el mundo occidental. Esto es una versión abreviada de la práctica, en cinco pasos.

Paso 1: Encuentra el demonio en tu cuerpo

Después de generar una motivación sincera para practicar para el beneficio de tí mismo y de todos los seres, decide con qué demonio deseas trabajar. Elige algo que se sienta como si estuviera drenando tu energía ahora mismo. Si se trata de un asunto de relación, trabaja con la sensación que está surgiendo en ti en la relación como el demonio, en lugar de la otra persona.

Pensando en el demonio con el que has elegido trabajar, tal vez recordando un incidente en particular cuando apareció con fuerza, examina tu cuerpo y pregúntate: ¿Dónde está el demonio agarrado en mi cuerpo más fuertemente? ¿Cuál es su forma? ¿Cuál es su color? ¿Cuál es su textura? ¿Cuál es su temperatura?

Ahora intensifica esta sensación.

Paso 2: Personifica al demonio

Permite que esta sensación, con su color, textura y temperatura, se mueva fuera de tu cuerpo y se personifique delante tuyo como un ser con miembros, cara, ojos, etc.

Observa lo siguiente sobre el demonio: tamaño, color, superficie de su cuerpo, densidad, género, si tiene uno, su carácter, su estado emocional, la mirada en sus ojos, algo sobre el demonio que no viste antes.

Ahora pregunta al demonio las siguientes preguntas: ¿Qué quieres? ¿Qué es lo que realmente necesitas? ¿Cómo te sentirás cuando obtengas lo que realmente necesitas?

Paso 3: Conviértete en el demonio

Cambia de lugar, manteniendo los ojos cerrados tanto como sea posible. Tómate un momento para instalarse en el cuerpo del demonio. Siente lo que es ser el demonio. Observa cómo tu yo normal se ve desde el punto de vista del demonio. Responde estas preguntas, hablando como el demonio: Lo que quiero es… Lo que realmente necesito es… Cuando consiga lo que realmente necesito, me sentiré… (Ten en cuenta esta respuesta en particular.)

Paso 4: Alimenta al Demonio y Conoce al Aliado

(c) Yolanda Jiménez

Tómate un momento para volver a instalarte en tu propio cuerpo. Mira al demonio frente a ti. Luego disuelve tu propio cuerpo en néctar. El néctar tiene la calidad de la sensación que tendría el demonio cuando obtenga lo que realmente necesita (es decir, la respuesta a la tercera pregunta). Observa el color del néctar.

Imagínate que este néctar se está moviendo hacia el demonio y alimentándolo. Observa cómo el demonio lo toma. Tienes un suministro infinito de néctar. Alimenta al demonio a su completa satisfacción y observa cómo se transforma en el proceso. Esto puede llevar algún tiempo.

Observa si hay un ser presente después de que el demonio esté completamente satisfecho. Si hay un ser presente, pregúntale: «¿Eres el aliado?» Si lo es, trabajarás con ese ser. Si no lo es, o si no hay ningún ser presente después de alimentar al demonio hasta su satisfacción completa, invita al aliado a aparecer.

Cuando veas al aliado, observa todos los detalles del aliado: tamaño, color, superficie de su cuerpo, densidad, sexo (si lo tiene), su carácter, su estado emocional, la mirada en sus ojos, algo sobre el demonio que no viste antes.

Cuando realmente te sientas conectado con la energía del aliado, hazte estas preguntas: ¿Cómo me ayudarás? ¿Cómo me protegerás? ¿Qué promesa me haces? ¿Cómo puedo acceder a ti?

Cambia de lugar y conviertete en el aliado. Tómate un momento para instalarte en el cuerpo del aliado y observa cómo se siente al estar en el cuerpo del aliado. ¿Cómo se ve tu yo normal desde el punto de vista del aliado? Cuando estés listo, responde a estas preguntas, hablando como el aliado: Te ayudaré por… Te protegeré por… Prometo que haré… Puedes acceder a mí por…

Tómate un momento para instalarte de nuevo en tu propio cuerpo y ve al aliado frente a ti. Mira en sus ojos y siente su energía que se vierte en tu cuerpo.

Ahora imagina que el aliado se disuelve en luz. Observa el color de esta luz. Siente que se disuelve en ti e integra esta luminosidad en cada célula de tu cuerpo. Toma nota de la sensación de la energía integrada del aliado en tu cuerpo. Ahora tú, con la energía integrada del aliado, también te disuelves.

Paso 5: Descansa en la conciencia

Descansa en cualquier estado que esté presente después de la disolución. Haz una pausa hasta que los pensamientos discursivos comiencen de nuevo, entonces regresa gradualmente a tu cuerpo. Al abrir los ojos, mantén la sensación de la energía del aliado en tu cuerpo.

(Artículo aparecido en la revista Lion’s Roar).

El libro Alimentando tus demonios, de Tsultrim Allione, está publicado en castellano por La Liebre de Marzo.

Puedes descargarte un fragmento o adquirir el libro aquí.

Fuente: Lions Roar.

Publicado en: www.liebremarzo.com

Medicina tibetana: una perspectiva global

 

 La salud como eje, como conjunto de todas las dimensiones que somos: física, psicológica, espiritual; es el modo de entender la medicina tibetana. Un abordaje de la salud y la enfermedad, como una polaridad: dos extremos del mismo eje. se trata de prestar atención y tratar todas las dimensiones de nuestra existencia.   
Comparto aquí una entrevista a un médico tibetano ayurvédico: Lama Tulku Lobsan:
– _Cuando un paciente viene a su consulta,¿cómo descubre cuál es su enfermedad?_
*– Mirando cómo se mueve, su postura, la forma de mirar. No hace falta que me hable ni me explique qué le pasa. Un doctor de medicina tibetana experimentado, solo con que el paciente se le acerque a unos 10 metros, puede saber qué dolencia sufre.*
– _Pero también escucha los pulsos._
*– Así obtengo la información que necesito de la salud del enfermo. Con la lectura del ritmo de los pulsos se pueden diagnosticar un 95% de las enfermedades, incluso psicológicas. La información que dan es rigurosa como la de un ordenador. Pero leerlos requiere mucha experiencia.*
– _Y después, ¿cómo cura?_
*– Con las manos, la mirada, y preparados de plantas y minerales.*
– _Según la medicina tibetana, ¿cuál es el origen de las enfermedades?_
*– Nuestra ignorancia.*
– _Pues perdone la mía, pero, ¿qué entiende usted por ignorancia?_
*– No saber que no sabes. No ver con claridad. Cuando ves con claridad, no tienes que pensar. Cuando no ves claramente, pones en marcha el pensamiento. Y cuanto más pensamos, más ignorantes somos y más confusión creamos.*
– _¿Cómo puedo serlo menos?_
*– Le daré un método muy simple: practicando la COMPASIÓN. Es la manera más fácil de reducir tus pensamientos. Y el AMOR. Si quieres a una persona de verdad, es decir, si no la quieres sólo para ti, aumenta tu compasión.*
– _¿Qué problemas ve en Occidente?_
*– El miedo. El miedo es el asesino del corazón humano.*
– _¿Por qué?_
*– Porque con miedo es imposible ser feliz, y hacer felices a los otros.*
– _¿Cómo afrontar el miedo?_
*– Con aceptación. El miedo es resistencia a lo desconocido.*
– _Y como médico, ¿en qué parte del cuerpo ve más problemas?_
*– En la columna, en la parte baja de la columna: ustedes se sientan demasiado tiempo en la misma postura. Vitalmente, tenéis demasiada rigidez.*
– _Tenemos muchos problemas…_
*– Creemos que tenemos muchos problemas, pero en realidad nuestro problema es que no los tenemos.*
– _¿Qué quiere decir?_
*– Que nos hemos acostumbrado a un nivel de necesidades básicas cubiertas, de modo que cualquier pequeña contrariedad nos parece un problema. Entonces, activamos la mente y empezamos a darle vueltas y más vueltas sin solucionarlo.*
– _¿Alguna recomendación?_
*– Si el problema tiene solución, ya no es un problema. Si no, tampoco.*
– _¿Y para el estrés?_
*– Para evitarlo, lo mejor es estar loco*.
– _¿…..?_
*– Es una broma. No, no tan broma. Me refiero a ser o parecer normal por fuera, y por dentro estar loco: es la mejor manera de vivir.*
– _¿Qué relación tiene usted con su mente?_
*– Soy una persona normal, o sea que a menudo pienso. Pero tengo entrenada la mente. Eso quiere decir que no sigo a mis pensamientos. Ellos vienen, pero no afectan ni a mi mente ni a mi corazón.*
– _¿Usted se ríe a menudo?_
*– Cuando alguien ríe, nos abre su corazón. Si no abres tu corazón, es imposible tener sentido del humor. Cuando reímos, todo es claro. Es el lenguaje más poderoso: nos conecta a unos con otros directamente.*
– _También acaba de editar un CD de Mantras con una base electrónica, para el público occidental._
*– La música, los Mantras y la energía del cuerpo son lo mismo. Como la risa, la música es un gran canal para conectar con el otro. A través de ella, podemos abrirnos y transformarnos: así la usamos en nuestra tradición.*
– _¿Qué le gustaría ser de mayor?_
*– Me gustaría estar preparado para la muerte.*
– _¿Y nada más?_
*– El resto no importa. La muerte es lo más importante de la vida. Creo que ya estoy preparado. Pero antes de la muerte, debemos ocuparnos de la vida. Cada momento es único. Si damos sentido a nuestra vida, llegaremos a la muerte con paz interior.*
– _Aquí vivimos de espaldas a la muerte._
*– Mantenéis la muerte en secreto. Hasta que llegará un día de vuestra vida en que ya no será un secreto: no se podrán esconder de ella.*
– _Y la vida, ¿qué sentido tiene?_
*– La vida tiene sentido, y no. Depende de quién seas. Si realmente vives tu vida, entonces la vida tiene sentido. Todos tenemos vida, pero no todo el mundo la vive. Todos tenemos derecho a ser felices, pero tenemos que ejercer ese derecho. Si no, la vida no tiene sentido.*

Orgasmo femenino: asombrosos datos científicos

La respiración se entrecorta. El movimiento de caderas aumenta en un vaivén violento, como un sutil desenfreno. Las pupilas se dilatan, los pezones se endurecen y la piel se enchina, mientras cada poro de la piel se abre y el cuerpo enrojecido se entrega al clímax sin pensarlo. Las pulsaciones aumentan y las zonas del cerebro encargadas del control y la inhibición se desconectan, quedan en blanco ante la tórrida marea que persigue incesante al placer.

Se trata del orgasmo femenino, un fenómeno tan estudiado como incomprendido. En la cultura occidental, el placer de la mujer, suprimido durante siglos y subyugado a la excitación masculina, se convirtió en tabú a través de la religión: caracterizado como una fuerza maligna, el deseo de la mujer fue utilizado por el cristianismo como sinónimo de debilidad, presa fácil para la entrada de posesiones demoniacas, conocidas por su apetito sexual. El pecado original, culpable de la expulsión del ser humano del paraíso también se le atribuye al placer femenino, motivos suficientes para que el tema quedara clausurado en nuestra cultura hasta tiempos recientes.

(c) Juan Peláez

No así en otras latitudes, como en la tribu Bantú del sur de África, donde la tradición obligaba a los hombres a eyacular fuera de sus parejas, por el gran misterio que esconde cada una de las contracciones de las paredes vaginales cuando se aproxima el clímax. El orgasmo femenino, la fertilidad y la anchura de las caderas estaban relacionados con la tierra como una gran fuerza enigmática y dadora de vida. De ahí la figura de Venus, diosa romana de la fertilidad.

En la actualidad, la liberación sexual abrió la puerta a las prácticas negadas al placer femenino por siglos. El orgasmo femenino es un tema prioritario en la ciencia y conocer más de él es una de las claves para comprender la evolución del ser humano y uno de los más grandes misterios de la humanidad. Éstos son siete datos científicos que explican la petite mort y aclaran algunos mitos alrededor del mismo:

* El orgasmo femenino varía en intensidad según el lugar de estímulo. El clítoris, la vagina o el cérvix generan sensaciones distintas en el cerebro, pero todos coinciden en el sistema límbico, la corteza frontal y el hipotálamo. No existe un lugar único donde se produzca el clímax, porque involucra más de 30 procesos cerebrales y tiene reacciones en todo el cuerpo: el orgasmo está en todas partes.

* No existe un mejor analgésico. Durante un orgasmo, las mujeres aumentan su umbral de dolor hasta 107 %, una cifra inimaginable que podría hacer casi insensible un parto natural o la ruptura de un hueso para el organismo durante el clímax.

* Los besos son el mejor camino hacia el clímax femenino. Son indispensables para subir la temperatura y su efectividad es tal, que cerca del 20 % de mujeres declaran haber tenido un orgasmo después de una larga sesión de besos sin tocar las áreas genitales.

* El sexo anal es juzgado por la sociedad como algo antinatural, tachado de práctica homosexual u obsesión masculina; sin embargo, cerca del 94 % de las mujeres que lo practicaron durante su último encuentro sexual, afirmaron llegar al orgasmo.

(c) Yolanda Jiménez

* La actividad que se genera en la amígdala y la corteza orbitofrontal durante el punto más alto de la excitación sexual femenina, “desconecta” los sentimientos asociados al miedo y el control de impulsos. El clímax “apaga” ambas sensaciones como ningún otro fenómeno en el cuerpo humano, de ahí que la pérdida de control que describe la mayoría de mujeres sea tan excitante.

* Llegar al orgasmo a través de la penetración vaginal es complicado para la mayoría de las mujeres. Sólo el 25 % que no acompaña la excitación otro tipo de estimulación logra conseguirlo. Sin embargo, si es acompañada de actividad en el clítoris, la cifra se eleva hasta el 80 %.

* El instante de mayor excitación está acompañado de alteraciones de la consciencia. No sólo se reduce el dolor o desaparece el miedo y el autocontrol, se trata de un estado integral en el que no existe nada más allá del placer, ni siquiera los sentimientos, contrario a la creencia popular.

Si quieres conocer más sobre la sexualidad femenina y descubrir un sinfín  técnicas  de cama para dejar de lado la obsesión por la penetración, mira  la técnica del petting, la única forma de llegar al orgasmo sin penetración. ¿Qué pensamientos recorren la mente femenina en medio de una relación sexual que no es satisfactoria? Éstas son las  cosas que piensan las mujeres antes de un orgasmo y nunca lo dicen.

New Scientist
The Independent
Vox
Fuente: culturacolectiva.com

 

 

Sexo y espiritualidad: Un camino a la trascendencia

Durante el coito puede llegarse a una especie de nirvana espiritual; se accede a otro plano de la existencia que supera el placer carnal. No se trata de un asunto poético o metafórico. La ciencia tiene una explicación y, fundamentalmente, ésta está sustentada en quelas hormonas que se liberan durante el acto sexual y las de las experiencias espirituales son muy similares a nivel fisiológico.

Esta vivencia —también conocida como sexo trascendente— no es un orgasmo intenso; según quienes lo han vivido, explican que es una sensación que supera al cuerpo. Es decir, no se focaliza en los genitales o en alguna otra parte de él. Es, como un momento de iluminación total. Pese a que es imposible definirlo —debido a la inefabilidad propia de la experiencia— es una dicha completa, una especie de luz que inunda el alma.

Sí, el amor se refuerza mucho más, se da una especie de comunión con el otro. Sin embargo, la intensidad de este momento es tal que incluso se produce una especie de trance donde el espacio y el tiempo, tal y como los conocemos, se diluye para dar paso a una conexión espiritual.

 

Lo sexualidad y la espiritualidad nunca estuvieron separadas. Así lo explica Linda E. Savage para un artículo del Huffington Post:

«Esta perspectiva era la norma en muchas culturas anteriores a la época griega o romana, y estas sociedades datan de 30.000 años atrás. Incluso hace ya 3.500 años, los que vivían en la isla de Creta reconocían el placer sexual como una forma maravillosa de conectarse con el espíritu, renovar la abundancia de la tierra y unirse profundamente entre sí. En esta cultura la sexualidad era ampliamente entendida como un camino hacia el éxtasis espiritual».

 

Para llegar a esta experiencia única no hay un procedimiento lineal, ¿por qué? Porque no es una especie de receta de cocina, no podría serlo. Sin embargo, segun las experiencias de quienes lo han vivido, éstas son las técnicas que lo facilitan:

Respiración sincronizada

Sin forzarse, la exhalación y la inhalación pueden coordinarse en una misma sintonía; esto creará un vínculo emocional entre ambos y eliminará las tensiones.

Besos por varios minutos sin detenerse

Acrecentará la excitación y, al mismo tiempo, despejará de la mente cualquier pensamiento que la perturbe. Si la relajación ocurre, podrá estarse en el aquí y el ahora.

Contracciones de los músculos vaginales —en el caso de las mujeres—

En el caso de las mujeres, los ejercicios de contracción de los músculos de la vagina pueden ayudar a controlar mejor los movimientos. Con el paso de la experimentación y de la práctica puede adquirirse más control en la contracción y relajación, lo que ayuda a ser una relación más consciente.

Sexo tántrico —en caso de los hombres—

Aunque es una practica difícil además de extraña, evitar eyacular puede ser una manera de conservar el autocontrol y almacenar toda la energía que se pone en juego durante las relaciones sexuales.

Atención plena

Si el boleto del estacionamiento, si el cambio climático, si los pendientes del trabajo, si la fiesta de mañana… nada debe obstruir el pensamiento. No hay otro tiempo ni otro lugar que el aquí y el ahora. El acto sexual debe tener una atención total.

Usar todos los sentidos

Mirar la piel del otro, lamerla, respirar su aliento, escuchar los íntimos sonidos en el goce, tocar no sólo con las manos sino con todo el cuerpo. Todos los sentidos deben estar completamente inmersos en la experiencia. Es una entrega completa.

Perder miedos

Muchos miedos salen al paso durante las relaciones sexuales; temores sobre el cuerpo propio, sobre las consecuencias, sobre “si le está gustando al otro también” o si “le falta mucho para acabar”. Para que este tipo de experiencias tenga lugar, es necesario que exista una plena confianza en el otro. Esto porque no debe existir ni un solo sitio para la duda o las reservas.

Probablemente el paso más importante de todos sea reconocer que el sexo no es una práctica “baja”, sucia, repugnante inmoral. Debe entenderse que, además de la función reproductiva y de fuente de placer, tiene la capacidad de conectarnos —literalmente— con el otro y con el Universo.

Para algunos es cosa de locos, algo que a “algún hippie se le ocurrió” porque no tenía nada mejor que hacer o porque se encontraba bajo el influjo de alguna droga. Pero no es así. Miles de personas han dados sus testimonios —asombrosamente parecidos entre ellos— y sostienen que esta experiencia ha enriquecido su vida. Comprenden que son parte de un todo absoluto y que la vida tiene otros ámbitos invisibles pero esenciales, el sexo sólo es una vía más de acceso hacia esa otra realidad.

 

 

Por: Carolina Romero

Fuente: culturacolectiva.com

 

“Que tengas un buen día”. Un hermoso poema de Benedetti

Diariamente tenemos la oportunidad de decidir qué es lo que efectivamente queremos hacer con nuestros días, a  qué le prestaremos atención y hacia donde dirigiremos nuestros esfuerzos.

Solemos soltar esa elección, solemos dejar que nos ocurra la vida, en lugar de entender que solo nosotros tenemos la capacidad de hacer que las cosas nos ocurran, tenemos opciones cada segundo, podemos decidir ser amables, ser alegres, ser optimistas, amar, perdonar… o sencillamente decidir lo contrario. Podemos hacer de cada uno de nuestros días una experiencia que nos produzca placer recordar o que deseemos desaparecer.

Si está en nuestras manos tener o no un buen día, ¿por qué sencillamente no elegimos esa opción, a consciencia, con la responsabilidad que implica comprometernos con nuestra experiencia y cada una de sus vivencias? Mario Benedetti, poeta uruguayo de grandes mensajes para el mundo, nos lo sugiere a través de este hermoso poema:

Niña-feliz-sonriendo-entre-amapolas (1)

Que tengas un gran día… a menos que tengas otros planes.

Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes que el reloj sonara.
Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.
Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso…. o puedo dar gracias porque las plantas están siendo regadas.
Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero…. o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.
Hoy puedo quejarme de mi salud…. o puedo regocijarme de que estoy vivo.
Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo…. o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas …. o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.
Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos…. o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar…. o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela…. o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.
Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar…. o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente y cuerpo.
Hoy el día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma y aquí estoy, soy el escultor.
Lo que suceda hoy depende de mi. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.
Que tengan un gran día… a menos que tengan otros planes…
Por: Sara Espejo – Rincón del Tibet
felicidad

El poder de las afirmaciones

 

Las afirmaciones son herramientas poderosas que actúan tanto en nuestros procesos conscientes como inconscientes, nos ayuda a trabajar a favor de lo que queremos conseguir y convencernos a nosotros y al universo mismo de que nuestra energía está centrada en aquello que deseamos, sin dudas, con plena confianza de que no habrá obstáculos que se interpongan entre lo que en nuestra mente está presente y lo que llegaremos a manifestar.

Las afirmaciones pueden ser redactadas a nivel personal o pueden tomarse algunas guías que nos logren inspirar y que cubran aquello que deseamos plasmar. Podemos utilizarlas de muchas maneras: escoger un momento específico del día para decirlas o hacerlo de manera aleatoria, verbalizarlas o solo pensarlas, leer un listado o tener en mente una sola, repetirlas como un mantra o solo repetirlas una vez, decirlas en tiempo presente o enfocadas a futuro.

falta algo para ser feliz

Lo cierto es que la mayor efectividad se logra cuando mayor es la confianza que se tiene en que aquello es o será parte de nuestras vidas. En lo personal las uso cada vez que lo recuerdo y menciono varias veces una o varias asociada a una determinada meta y procuro mencionarlas en tiempo presente como si aquello que deseo ya formase parte de mi vida.

Acá dejamos un listado que puede resultar de utilidad, clasificado por aspectos de la vida:

Afirmaciones espirituales:

Soy un ser espiritual en una experiencia humana.

Aprendo de cada una de mis experiencias.

Todo lo que está ocurriendo es para el mayor beneficio de la mayoría de los involucrados.

Soy más de lo que puedo ver y entender.

Todos estamos en un camino de evolución, haciendo lo mejor que podemos con nuestros recursos.

Veo en los otros lo que debo revisar en mí.

Afirmaciones para el amor:

Nota-5751-pareja-feliz

Tengo el amor que soy capaz de dar.

En mi vida está presente el amor incondicional.

Atraigo siempre a las personas que necesito.

Soy una persona amada por lo que soy.

Quienes me aman me respetan y consideran.

Afirmaciones para la salud:

Mi salud es perfecta.

Estoy completamente san@.

Mi cuerpo funciona y reacciona a la perfección.

Mi cuerpo tiene la sabiduría necesaria para sanarse.

Acepto mi cuero, lo cuido y lo bendigo.

La mejor medicina para mi vida es el amor.

Mi alma siempre sabrá que hacer en situación de emergencia.

Afirmaciones para la abundancia:

como-ser-feliz

Gracias por todas las bendiciones presentes hoy y siempre en mi vida.

Soy una persona próspera.

Mi vida está llena de bendiciones

Tengo todo lo que necesito.

Tengo la capacidad necesaria para generar riqueza en mi vida.

Tengo suficiente tiempo para todo lo que necesito hacer.

El dinero es una energía y le doy entrada a mi vida.

Todo lo que quiero está disponible para mí, solo tengo que pedirlo.

Utilízalas como quieras, pero de cualquier manera introdúcelas en tu vida y mira como los milagros comienzan a ocurrir a partir de una “sencilla” afirmación.

 

 

Por: Sara Espejo

Fuente: rincondeltibet.com

Anteriores Entradas antiguas