Pasión por la ciencia

 

La pasión por la ciencia y el deseo de contarle sus avances a todo el mundo son dos sentimientos que han ido parejos en figuras como Stephen Jay Gould, Isaac Asimov, Carl Sagan o George Gamow, algunos de los grandes divulgadores científicos de todos los tiempos.

Isaac Asimov (1920-1992)

BBVA-OpenMind-grandes-divulgadores-asimov

Asimov, dibujado por la ilustradora de ciencia ficción Rowena

Niño superdotado, Asimov empezó sus estudios universitarios con tan sólo quince años. Llegó a ser profesor de bioquímica pero, en cuanto tuvo la oportunidad, dejó la docencia e inició su productiva carrera como escritor científico: publicó más de 500 libros, alternando entre la ciencia ficción y la divulgación.

«La ciencia es una sola luz, e iluminar con ella cualquier parte es iluminar con ella el mundo entero»

«Yo no quería investigar, quería escribir», confesó en su autobiografía. Escribiendo ciencia ficción concibió las tres leyes de la robótica que aparecieron por primera vez en el relato “Runaround” (1942), publicado en la revista Astounding Science Fiction, y que luego desarrolló ampliamente en “Yo, Robot” (1950).

Borroneando su primera pieza de no ficción, dedicada a la hemoglobina, descubrió, para su sorpresa, «que escribir un artículo así me llevaba menos tiempo y era más fácil y mucho más divertido que una pieza de ciencia ficción». En 1954 salió a la luz su primer libro de divulgación: “The Chemicals of Life”, redactado en solo seis semanas. Al principio su público objetivo eran los adolescentes: «Creo que son los que más necesitan una introducción a la ciencia. Una vez que pasan de los dieciocho es más difícil influirles», aseguraba.

Roger Penrose (1931)

BBVA-OpenMind-grandes-divulgadores-penrose

Roger Penrose, en 2011. Créditos: Biswarup Ganguly

Profesor de Matemáticas Aplicadas en la Universidad de Oxford y estudioso de los agujeros negros, Roger Penrose está considerado como uno de los científicos que más ha aportado a la Relatividad General desde Einstein. Entre sus muchas contribuciones a la geometría y a la física teórica, en 1965 probó juntó al físico Stephen Hawking que las singularidades del espacio-tiempo (como las de los agujeros negros) pueden formarse a partir del colapso de inmensas estrellas moribundas.

«No puede existir inteligencia sin comprensión»

Penrose ha dedicado además gran parte de su ingenio a las matemáticas recreativas y las paradojas. Pero son sus trabajos acerca de la ciencia de la mente los que le han convertido en una celebridad dentro del mundo científico.

En “La nueva mente del emperador” (1989), Penrose defiende que hay facetas del pensamiento humano que nunca podrán ser emuladas por un ordenador. Y para defenderlo condensa una amplia gama de conocimientos científicos, que van desde la máquina de Turing hasta la entropía o la estructura del cerebro. Todo ello con una lucidez y claridad que permiten a cualquier profano entender sus textos.

Richard Feynman (1918-1988)

BBVA-OpenMind-grandes-divulgadores-feynman

Richard Feynman, en 1984. Crédito: Tamiko Thiel

Feynman solía increpar a sus alumnos diciéndoles: «Enamórate de alguna actividad y ¡practícala!». Y, sin duda, él mismo predicó con el ejemplo. Enamorado de la física, ayudó a construir la bomba atómica, creó un modelo para la interacción débil (una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza), emprendió trabajos precursores de la nanotecnología y ganó en 1965 el Nobel de Física por sus trabajos en física cuántica, que ayudaron a entender el comportamiento de las partículas elementales.

«Hay que tener la mente abierta. Pero no tanto como para que se te caiga el cerebro»

Y no acaba ahí la cosa. Además, el físico neoyorquino fue una de los primeros en proponer la idea de las computadoras cuánticas; y dirigió la comisión que demostró que la explosión del transbordador Challenger en 1986 fue debida a un equipo defectuoso y no a un error humano.

Pero Feynman está en esta selecta lista porque consiguió contagiar como pocos su pasión por la física. Su capacidad pedagógica y comunicativa es considerada por muchos la máxima demostración de su genialidad. Sus divertidas clases y charlas, publicadas e incluso grabadas para la televisión, siguen inspirando a nuevas generaciones de científicos y acercando al público general la ciencia más compleja.

Stephen Jay Gould (1941-2002)

BBVA-OpenMind-grandes-divulgadores-jay-gould

Stephen Jay Gould, en 1982. Crédito: Museum of Natural History

Considerado por muchos el mejor paleontólogo del siglo XX, este reputado profesor de la Universidad de Harvard completó las teorías de Darwin con nuevas hipótesis. Pero también simultaneó la investigación con la divulgación científica.

«No hay nada que limite más la innovación que una visión dogmática del mundo»

El libro que lo lanzó a la fama fue “El pulgar del panda”, con el que obtuvo el premio American Book Award. En sus páginas, y partiendo de esa rareza de la naturaleza (el extraño falso pulgar de los osos panda) logró explicar magistralmente los mecanismos naturales de la evolución.

La mejor estrategia de Gould fue siempre apelar a la curiosidad natural de sus lectores. Así, explicaba los conceptos más complejos de la biología a partir de preguntas como ¿por qué ningún animal se desplaza sobre ruedas?, o ¿cómo pueden algunas moscas desarrollar patas en la boca?, o ¿las cebras son blancas con franjas negras, o negras con franjas blancas?

George Gamow (1904-1968)

BBVA-OpenMind-grandes-divulgadores-gamow

George Gamow, hacia 1950. Crédito: American Institute of Physics

Imaginación sin pérdida de rigor eran los ingredientes que empleaba George Gamow para explicar la relatividad y la teoría cuántica en libros como “El Sr. Tompkins en el País de las Maravillas” (1940), cuyo protagonista es un banquero que asiste a conferencias sobre problemas de la física moderna. Y es que la compleja física teórica parecía un juego de niños cuando la contaba este científico ruso, que además de divulgar pasó buena parte de su carrera estudiando el Big Bang y la formación de las estrellas.

«Así que solo estoy sentado y esperando, escuchando, y si llega algo interesante, simplemente me incorporo»

Gamow pretendía que las ideas correctas de espacio, tiempo y movimiento, que la nueva ciencia había alcanzado «tras investigaciones tan largas como complejas», se convirtieran en un patrimonio común con el que cualquier persona de a pie estuviera familiarizado. Y por eso ganó el premio Kainga, concedido por la UNESCO. Su texto “Un, dos, tres… Infinito” (1947) aún es popular hoy, ya que combina de un modo original y brillante conceptos de matemáticas, biología, física y astronomía.

Mary Somerville (1780-1872)

BBVA-OpenMind-grandes-divulgadores-sommerville

Mary Sommerville, retratada en 1834 por Thomas Phillips. Crédito: National Gallery of Scotland

Entre las mujeres que han divulgado la ciencia, la británica Mary Somerville ocupa un lugar destacado. De hecho, se le apodó la reina de la ciencia. Aunque fue una observadora nata, su interés por la ciencia nació de manera casi, casi accidental. De adolescente, su profesor de pintura le explicó que “Los Elementos” de Euclides permitían entender la perspectiva, pero también la astronomía. Ni corta ni perezosa, empezó a estudiar a Euclides por su cuenta. Y las matemáticas se quedaron con ella el resto de su vida.

«A veces encuentro dificultades en los problemas matemáticos, pero mi vieja terquedad persiste. Y si no lo consigo hoy lo abordo de nuevo al día siguiente»

Cuando en 1831 la Sociedad para la Difusión del Conocimiento Útil le pidió que tradujera “La Mecánica Celeste”, del francés Laplace, Somerville no solo tradujo las palabras al inglés, sino al lenguaje común. Poco después se atrevió a escribir “Sobre la conexión de las ciencias físicas” (1834) , un libro en el que hizo hincapié en la interdependencia creciente entre las diferentes ramas de la ciencia y sugirió la posibilidad de que existiera otro planeta más alejado que Urano (poco antes de que se descubriera ese planeta: Neptuno).

Somerville trató con grandes científicos como Laplace, Poisson, John Herschel, Ada Lovelace o Charles Baggage, que por aquel tiempo inventaba las máquinas calculadoras programables. Fue miembro de la Real Sociedad Astronómica, de la Real Academia Irlandesa y de la Sociedad Americana de Geografía y Estadística.

Richard Dawkins (1941)

BBVA-OpenMind-grandes-divulgadores-dawkins

Richard Dawkins, en 2008. Crédito: Mike Cornwell

Si hay una obra imprescindible para entender la evolución esa es “El gen egoísta” (1976). El primer libro del biólogo evolucionista Richard Dawkins consigue explicar el papel que juegan los genes en la evolución, describiendo cómo compiten y, a la vez, cooperan en la generación de la diversidad biológica.

«Prefiero no establecer una separación clara entre la ciencia y su divulgación»

Tan claro tenía que investigar y divulgar debían ir a la par que, además de convertirse en profesor del Departamento de Zoología de Oxford, logró ser el primer titular de la cátedra para la Comprensión Pública de la Ciencia de esa universidad. En una entrevista explicó así su vocación divulgadora: «La comprensión científica del mundo, del universo –y en mi caso, especialmente de la vida– es tan inmensamente excitante, emocionante, poética, maravillosa, que sería una lástima enorme si alguien se fuese a la tumba sin haber podido apreciarla. Por eso siento un tremendo deseo de enseñar a la gente lo maravillosa que es la ciencia.»

Dawkins considera que la mezcla de asombro y admiración es lo que impulsa a los científicos a averiguar todo lo que se pueda sobre el funcionamiento del mundo. Y ha defendido a ultranza que la ciencia ofrece mejores respuestas que las religiones y creencias. De hecho, Dawkins combate activamente el creacionismo y se le considera la máxima figura actual del ateísmo militante.

Carl Sagan (1934-1996)

BBVA-OpenMind-grandes-divulgadores-sagan

Carl Sagan en “Cosmos” (1980). Crédito: PBS

A través de la serie televisiva “Cosmos, este astrofísico logró transmitir como nadie su asombro ante el universo a 400 millones de personas de más de 60 países. Fue un divulgador nato que hizo que el mundo entero mirara al cielo con curiosidad sobre las galaxias, las nebulosas, los sistemas solares, los planetas, etc. Además de su éxito televisivo, Sagan ganó el Premio Pulitzer de 1978 de Literatura General de No Ficción por “Los Dragones del Edén”.

«Después de todo, cuando estás enamorado, quieres contarlo a todo el mundo. Por eso, me parece aberrante que los científicos no hablen al público de la ciencia»

Sagan fue profesor de Astronomía y Ciencias Espaciales en la Universidad de Cornell e investigador en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) del Instituto de Tecnología de California. Participó en las primeras misiones del programa Mariner de la NASA a Venus, e incluso dio instrucciones a los astronautas del programa Apollo antes de partir hacia la Luna.

Defensor acérrimo de la búsqueda de vida alienígena, Sagan preparó los mensajes (potencialmente comprensibles para cualquier inteligencia extraterrestre) lanzados al espacio exterior en la sonda espacial Pioneer 10 (1972) y en las sondas Voyager (1977). También fue suya la idea de que la Voyager 1, a 6.000 millones de kilómetros, girase su cámara y tomase en 1990 la famosa fotografía de la Tierra como “Un punto azul pálido”. Y es que siempre quiso ponernos en nuestro lugar en el Universo: «Somos seres pequeños, a medio camino en tamaño entre un átomo y una estrella; somos vulnerables», dijo una vez en televisión.

Oliver Sacks (1933-2015)

BBVA-OpenMind-grandes-divulgadores-sacks

Oliver Sacks en 2009. Créditos: Steve Jurvetson

Este médico, neurólogo y profesor universitario londinense, fallecido el pasado agosto, fue un entusiasta divulgador científico. Los libros de Sacks, el poeta de las neuronas, explican el cerebro de un modo creativo que ha cautivado a todos los públicos y que ha instruido incluso a muchos médicos.

«Hablamos no solo para explicarles a otros lo que pensamos, sino también para contarnos a nosotros mismos lo que pensamos»

De sus 30 años dedicados a divulgar la neurociencia destacan tres obras, todas ellas basadas en las historias de sus pacientes, narradas con un innegable talento literario. En “Un antropólogo en Marte” (1995) describió casos clínicos de autismo, párkinson, alucinación musical, epilepsia, síndrome del miembro fantasma, esquizofrenia o alzhéimer. Otro libro suyo, “Despertares” (1973), basado en un grupo de enfermos con casos raros de encefalitis, se hizo popular cuando fue llevado al cine en una película protagonizada por Robin Williams y Robert De Niro en 1990.

Pero su mayor bestseller fue “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” (1995). De este libro escribió un crítico: «Oliver Sacks empieza donde muchos informes psiquiátricos terminan… Con la intensidad orquestal de su prosa e ideas, partiendo de una profunda compasión, Sacks juega con nuestras experiencias rutinarias para conducirnos por las maravillosas aventuras de la mente».

 

Publicado en: http://www.bbvaopenmind.com

Elena Sanz, para Ventana al Conocimiento

 

 

¿Qué le pasa a tu cerebro cuando te rompen el corazón? La ciencia responde

 

El amor tiene que ver con hormonas, neuroquímica y funcionamiento del sistema cerebral. Obviando los sentimentalismos y hablemos con la verdad, el amor no es más que estimulaciones cerebrales.

Años de estudios demostraron que el cerebro es el mayor perjudicado durante una separación amorosa. El cerebro capta la pérdida de una relación especial y su reacción es muy intensa, de hecho el cerebro percibe una ruptura de la misma forma que el rechazo social.

Durante este proceso hay 6 áreas del cerebro que se ven afectadas:

1. El sistema de uniónmujer-y-luna

Es el sistema que libera la oxitocina y la vasopresina, las hormonas del amor y enamoramiento. Cuando se produce una ruptura este sistema nos intenta empujar nuevamente hacia la fuente de felicidad (o sea nuestro ex) para poder segregar estas hormonas y nos sentirnos solos como consecuencia.

2. El sistema de recompensa

Esta parte de tu cerebro se comporta de la misma forma en la que se comporta el sistema de un adicto en período de abstinencia. Esta parte del cerebro está asociada a la motivación y es la encargada de la dopamina y los opioides (las hormonas que nos hacen sentir placer y dolor). La falta de motivación dada por una ruptura es lo que causa que anhelamos volver con nuestra expareja. La falta de estos neurotransmisores nos causan pensamientos negativos, impulsivos y obsesivos.

3. El sistema del estrés

Las hormonas que rigen este sistema son la corticotropina y la norepinefrina, cuando estamos expuestos a situación estresantes solemos segregar estas hormonas. El exceso de ellas causan sobre excitación en la personas, por eso es que durante la ruptura amorosa (y algunas semanas después) puedes sentirte ansiosa, sin apetito, sin sueño y con palpitaciones cardíacas.

4. El sistema de regulaciónsone-que-me-querias

Si rompen tu corazón la corteza prefrontal comienza a trabajar algunas horas extra para equilibrar tus emociones e impulsos, sin embargo no siempre lo hace con éxito.

5. El sistema del dolor

Este es el responsable de la tristeza, el dolor y la desesperación. Este es el sistema que nos engaña y nos hace sentir que tenemos el corazón roto, sin embargo hay una explicación científica para esto. La baja de opioides endógenos disminuyen luego de la ruptura amorosa, lo que genera la angustia y el dolor.

6. Las redes cognitivas

Donde manda el corazón no hay lugar para la razón y eso es exactamente lo que sucede cuando terminas con tu pareja, no le prestas atención a tu mente y mucho menos haces uso del sentido común para equilibrar tu acciones. Por esto es que puedes sentirte desconcentrado, perdido o sin memoria.

El tiempo todo lo cura, incluso los estímulos cerebrales generados por una ruptura amorosa. De todas maneras, si ves que estos síntomas se agudizan lo mejor es consultar con un profesional de la salud mental.

No todos atravesamos las pérdidas de la misma forma y es por eso que a veces necesitamos de un empujoncito extra. Pero no te dejes caer, el destino es sabio y por eso tu relación terminó, aprende la lección y sigue adelante.

 

Fuente: Vix

Publicado en: utopico.co

El cuerpo como una proyección de la conciencia: Una mirada desde la Fisica Cuántica

despiertavivimosenunamentira.com

 

En este artículo, vamos a explorar la posibilidad de que su cuerpo sea una proyección holográfica de su conciencia a medida que influye directamente en el holograma y, por tanto, tener un control total sobre la salud física de su cuerpo. También exploraremos específicamente el mecanismo exacto detrás de este principio.

El pensamiento humano determina la realidad, este es uno de los principios fundamentales de la física cuántica.

A principios de 1900 demostraron que sin lugar a dudas, con un experimento llamado la doble rendija. Encontraron que el factor determinante del comportamiento energético (“partículas”) a nivel cuántico es la conciencia del espectador. Por ejemplo, los electrones en la misma condición a veces actúan como partículas, y luego en otras ocasiones se cambiarían a actuar como onda (energía) sin forma.

 

El mundo cuántico nos está esperando para tomar una decisión para él saber cómo comportarse. Es por eso que los físicos cuánticos tienen tales dificultades para explicar y definir el mundo cuántico. Somos verdaderamente, en todo el sentido de la palabra, maestros de la creación porque decidimos lo que se manifiesta.
danza

La cosa es que el nivel cuántico de la realidad no es un aspecto local e insignificante de la creación. Lo que nos rodea es el nivel más fundamental de la creación, además del campo unificado. El campo energético humano está interactuando e influye en el campo cuántico que nos rodea en todo momento y el poder de nuestras creencias e intenciones se infunde en nuestro campo de energía, debido a que son fijados por la energía de nuestros pensamientos y emociones.

Por lo tanto, la fusión de nuestros pensamientos, emociones, creencias e intenciones, que llamaré el campo energético humano para simplificar, es la realidad cuántica perpetuamente dentro de nosotros y alrededor de nosotros, en cada momento de nuestra existencia.

Tenemos el control y la responsabilidad total y completa sobre lo que elegimos con nuestra atención a manifestarse fuera del campo en el momento siguiente, nuestro poder y capacidad de hacer esto depende totalmente de lo que creemos, y la forma en que lo estamos sintiendo.

El caso Vittorio Michelli

En 1962, fue admitido en el Hospital Militar de Verona, Italia, con un gran tumor en su cadera izquierda. Los médicos sabían que no podían ayudarle porque su caso era considerado imposible y fue enviado a casa sin tratamiento, y después de unos 10 meses, el hueso de la cadera izquierda lo tenía completamente desintegrado.

Como último recurso, viajó a Lourdes, Francia, y bañado en la primavera de allí (que es un famoso lugar sagrado cristiano para producir milagros). Inmediatamente comenzó a sentirse mejor, recuperó su apetito, y se bañó en la primavera unas cuantas veces.

Después de unos meses de estar en casa, sintió un fuerte sentido de bienestar por lo que le pidió a los médicos que le hicieran radiografías de nuevo, y se sorprendieron al encontrar que su tumor se había reducido. En los próximos meses se mantuvo una estrecha vigilancia sobre él, y sus rayos X mostraron que su tumor continuó disminuyendo, hasta que con el tiempo el tumor ¡había desaparecido!

Puesto que su tumor había desaparecido, su cadera comenzó a regenerarse. Después de dos meses, estaba caminando de nuevo, y unos años más tarde, su hueso de la cadera se regeneró completamente.

La Comisión Médica del Vaticano, en su informe oficial, dijo: “Una notable reconstrucción del hueso pélvico” se hizo rayos X en 1964, 1965, 1968 y 1969 confirman categóricamente que una reconstrucción ósea imprevista e incluso misteriosa a sorprendió al mundo de la medicina “.

Normalmente este caso sería considerado milagroso y, de hecho, realmente lo es. Pero parece milagroso en el sentido de la verdadera fuerza de la intención humana y la creencia que muestra. Además, este es una poderosa evidencia que sugiere que hay una estructura energética que está más allá de nuestros “cuerpos materiales ”, ya que es uno de las únicas explicaciones lógicas para el hueso de la cadera de Vittorio Michelli, a menos que hubiera algún tipo de modelo energético que estaba instruyendo a su crecimiento, que, al igual que la comisión médica del Vaticano claramente, era “desconocido en los anales de la medicina mundial”.

En la medicina, tal vez este caso era desconocido, pero lo mismo no puede decirse de la física. A nivel atómico, los átomos que unen se unen entre sí para formar moléculas que tienen estructuras geométricas específicas como si no hubiera un modelo energético que diga que se adhieran a las formas que las mantienen unidas.

Si nuestros cuerpos son una proyección de la conciencia, entonces nuestra conciencia crearía un modelo energético para que nuestros átomos y moléculas se alineen para crear nuestros cuerpos. Hay evidencia que sugiere fuertemente la existencia de este modelo energético (o campo de energía humana) en la nueva investigación sobre el ADN que demuestra que transmite, recibe, y por lo tanto lee la energía directamente del campo.

El caso de Michelli es un ejemplo perfecto de nuestra capacidad humana para volver a organizar esta estructura de vacío con nuestra energía y así manifestar lo que queremos, de manera que lo que ocurre verdaderamente parecen resultados milagrosos.

El hecho de que él comenzó a sentirse mejor y empezó a creer que fue sanado sugiere que fue la clave de su cura. Algunos pueden querer seguir con la creencia de que Dios ha sanado a este hombre, y estoy de acuerdo con ellos. Pero nosotros probablemente discordaremos sobre la naturaleza de Dios.

La fuerza que llamamos Dios es el poder y la conciencia infinita detrás de la creación y por lo tanto, cuando se estableció contacto con nuestra conciencia, es decir, sin pensar y a través de la meditación, nos abrimos a la infinidad de nuestra propia conciencia.

Cuando nos abrimos a esta energía, nos permitimos sentir “una poderosa sensación de bienestar” y saber que este poder tiene el asombroso poder para crear la realidad, y directamente afectan a nuestra biología.

El cuerpo como una proyección de la conciencia.mariposas-y-manos

Esto es absolutamente crucial para la comprensión de nuestra capacidad de curación. Nuestros cuerpos son una proyección holográfica de nuestra conciencia y que son la suma total de nuestras creencias sobre nosotros mismos.

 

Si podemos cambiar nuestras creencias sobre nosotros mismos, podemos cambiar la energía que define nuestro campo energético humano, entonces podemos cambiar el modelo energético con el que nuestro cuerpo está alineado.

Deepak Chopra contó una historia que ilustra esto a la perfección en su libro, cómo conocer a Dios. Un amigo suyo se lesionó el pie mientras que entrenaba en un gimnasio porque no estaba acostumbrado a utilizar una de las máquinas. El dolor en la pierna creció durante los días, y cada vez era más difícil caminar, y luego en el “examen médico se descubrió que tenía una condición común conocida como fascitis plantar, se produce cuando el tejido conectivo entre el talón y la parte delantera del pie se estira o se rompe.

Su amigo decidido no hacerse cirugía y en su lugar aguantar un poco más, pero con el tiempo se encontró con mucho dolor y dificultad para caminar. Buscó un sanador chino en tiempos de desesperación. Este hombre chino fue la aparición común, y no dio “ninguna evidencia de ser místico o espiritual, o de otra manera dotado con la curación.”

El amigo herido Deepak Chopra sigue: “Después de tocar mi pie suavemente, se levantó e hizo algunas señales en el aire detrás de mi espalda, nunca realmente me tocó, y cuando le pregunté qué estaba haciendo, dijo que simplemente estaba activando algunos interruptores en mi campo de energía, lo hizo por un minuto y luego me pidió que me levantara, ya no había ninguna sensación de dolor

Para mi sorpresa le pregunté qué había hecho. Me dijo que el cuerpo era una imagen proyectada por la mente, y un estado saludable de mente sigue esta imagen intacta y equilibrada. Sin embargo, las lesiones y el dolor pueden causarnos a retirar nuestra atención de la zona afectada.

En este caso, la imagen del cuerpo comienza a deteriorarse; sus patrones de energía se dañan, poco saludable. Así que el sanador restauró el estándar correcto­. Después la propia mente del paciente asume la responsabilidad de que sigue siendo así

Esta historia me ha fascinado y me inspiró desde entonces. Como hemos visto, la realidad parpadea dentro y fuera numerosas veces por segundo, oscilantes entre la forma y lo informe, y la física cuántica sabe que nuestros pensamientos y creencias influyen en la realidad cuántica que es el origen del mundo material. Por lo tanto, es natural suponer que hay una fuente de energía.

Creo que está absolutamente claro que debemos comenzar a considerarnos a nosotros mismos como algo más que un cuerpo físico. De hecho, es mucho más coherente de pensar en nosotros mismos como un campo de energía luminosa organizarnos en un cuerpo, o la conciencia como manifiesto y experiencia temporalmente de este nivel de realidad a través de nuestros cuerpos.

Somos mucho más de lo que pensamos que somos, e infinitamente más de lo que hemos hecho creer. El siguiente paso que tiene que tomar nuestra evolución humana implica que nosotros aprendemos cómo utilizar y mejorar este poder que tenemos para influir en la realidad. Todo lo que necesitamos hacer es purificar nuestra energía a la proyección de energía de nuestro cuerpo.

Entonces nuestros átomos y moléculas se alinean perfectamente con esta estructura, porque no hay interferencias energía para romper la imagen de nuestro cuerpo como fue diseñado por nuestra conciencia. Y al hacerlo nos estamos alineando con los principios universales. Nuestro campo de energía luminosa es, por supuesto, vibrante y nuestra energía fluye naturalmente sin obstáculos como una poderosa corriente de la conciencia, pero los niveles inferiores de la conciencia por los que hemos sido condicionados para vivir como parte de nuestro adoctrinamiento social interrumpe este flujo y obstaculiza su perfección en todas partes.

Otro concepto clave para entender es que su cuerpo siempre se regenera. En una conferencia de Deepak Chopra señaló que los átomos no envejecen. Ellos no mueren, y existen los mismos átomos que existían en el Big Bang hace unos 14 mil millones años aún hoy, algunos de los cuales todavía están en ti.

Cada año, el 98% de los átomos en su cuerpo se sustituyen por “nuevos” átomos. Estás constantemente muriendo y renaciendo.

Cada tres días tienes un nuevo revestimiento del estómago y cada mes tienes la piel nueva, cada tres meses tiene un nuevo esqueleto y cada año hay casi un organismo completamente nuevo.

Deepak Chopra lo describe muy bien, diciendo que nuestros átomos “son como las aves migratorias.” Ellos no son permanentes, son completamente independientes, y están a la deriva en el espacio y tiempo y sólo se organizan en estructuras como nuestros cuerpos por nada menos que nuestro campo de energía que organiza cómo un campo magnético organiza presentaciones, sólo un poco más complejo. Tu cuerpo no es el verdadero tú. Tu cuerpo es sólo una proyección de lo que tú crees sobre ti mismo.

Tú eres conciencia pura, y lo que realmente eres es una conciencia creativa infinita que se manifiesta en la realidad y la realidad de la co­creación con otros aspectos de ti mismo (ya que cada ser es una conciencia universal infinita de expresión que lleva la etiqueta de Dios), entonces puedes comenzar a tomar el control total sobre tu cuerpo, tu salud y tu vida.

El dolor crónico, enfermedad o lesiones antiguas que tienes en tu cuerpo no es realmente en tu cuerpo, es tu mente. Más específicamente, son una función de su percepción. Así que tú estás sosteniendo la enfermedad y el dolor dentro de su conciencia, y por lo tanto está impreso en su campo de energía, y sólo entonces comienzan a manifestarse en su fisiología.

IMG_2534

Entonces no es sólo nuestra salud la que está completamente fuera de nuestro control intencional, la velocidad a la que envejecemos, incluso puede estar bajo nuestro control también. No estoy sugiriendo que puedas ser inmortal, porque ya somos seres de conciencia infinita. Lo que estoy sugiriendo es que, en un tiempo olvidado, y en un futuro próximo, los seres humanos se darán cuenta de nuevo y tenendrás la capacidad de vivir de este campo, y vivir conscientes de su naturaleza como energía pura de seres luminosos.

En ese momento los seres humanos se darán cuenta de que el cuerpo es una manifestación más alta. Y un día vamos a llegar a un punto en que podamos regenerar continuamente nuestros cuerpos a voluntad porque vivimos en el campo de la energía infinita, y por lo tanto nuestros cuerpos simplemente operarán a una frecuencia más alta para que podamos vivir en ellas hasta que nuestro trabajo esté completo y decidamos seguir adelante.

¿Fantástico? Sí. El único obstáculo para llegar a esta naturaleza del universo es su propia conciencia, su nivel de atención, y sus creencias. Nuestra capacidad de curar está directamente relacionado con nuestro nivel de atención y nuestro nivel de creencias. Por ejemplo, podemos sanar de cualquier afección, enfermedad o lesión, ya que tenemos la certeza absoluta, la comprensión, de que vamos a ser sanados.

Esto se consigue directamente mediante el acceso al nivel más fundamental de la realidad a través de la meditación profunda. Esto se debe a que el nivel fundamental de la realidad, todo es posible, y la reestructuración de la realidad se basa únicamente en nuestras creencias y expectativas.

Somos pura energía, y hay un potencial infinito en nuestra energía. Tú no tienes limitaciones, y nada es imposible. Sólo son tus creencias que dictan lo que puedes y no puedes hacer. “Los milagros suceden, no en oposición a la naturaleza, pero a diferencia de lo que sabemos de la naturaleza.” ­

 

Fuente: despiertavivimosenunamentira.com

 

El azar carente de sentido

Para el físico Michio Kaku, “el azar no tiene sentido, existe una fuerza inteligente que lo gobierna todo”.

El reputado físico teórico norteamericano Michio Kaku, famoso por formular la revolucionaria teoría de las cuerdas (modelo fundamental de la física que asume que las partículas materiales aparentemente puntuales son, en realidad, “estados vibracionales”), causó recientemente un pequeño remezón en la comunidad científica luego que afirmara haber encontrado pruebas de la existencia de una fuerza inteligente y desconocida por el hombre que gobierna la naturaleza, es decir, algo bastante parecido al concepto que muchos tienen de Dios como ente creador y rector del universo.

Para llegar a esta conclusión Michio Kaku utilizó una inédita tecnología creada el año 2005 que le permitió analizar el comportamiento de la materia a escala subatómica, valiéndose para ello de un “semi-radio primitivo de taquiones”. Los taquiones, por cierto, son todas aquellas partículas hipotéticas capaz demoverse a velocidades superlumínicas, es decir, son partículas teóricas capaces de “despegar” la materia del universo o el contacto de vacío con ella, dejando así a esta materia en estado puro, totalmente libre de las influencias del universo que las rodea.

Según el físico, al observar el comportamiento de estos taquiones en varios experimentos, llegó a laconclusión que los seres humanos vivíamos en una especie de “Matrix”, vale decir, un mundo regido por leyes y principios concebidos por una especie de gran arquitecto inteligente. “He llegado a la conclusión de que estamos en un mundo hecho por reglas creadas por una inteligencia, no muy diferente de un juego de ordenador favorito, pero, por supuesto, más complejo e impensable”, aseguró el científico.

Michio Kaku agregó que “analizando el comportamiento de la materia a escala subatómica, afectada por el semi radio primitivo de taquiones, por primera vez en la historia, un diminuto punto en el espacio, totalmente libre de cualquier influencia del universo, materia, fuerza o ley, se percibe de una forma inédita el caos absoluto. Así, todo lo que llamamos azar ya no tiene más sentido, porque estamos en un plano regido por reglas creadas y no determinado por azares universales. Esto quiere decir que, con toda probabilidad, existe  una fuerza desconocida que lo gobierna todo”, dijo el científico.

Michio Kaku afirma  que “alguien le hizo una vez a Einstein la gran pregunta: ¿Hay un Dios? A lo que contestó que creía en un Dios representado por el orden, la armonía, la belleza, la simplicidad y la elegancia, el Dios de Spinoza. El universo podía ser caótico y feo, pero en cambio es bello, simple y regido por reglas matemáticas sencillas”.

La teoría de las cuerdas y la música de Dios

Con respecto a la formulación de la famosa “String Field Theory”, o teoría de las cuerdas, modelofundamental de la física que asume que las partículas materiales aparentemente puntuales son, en realidad, “estados vibracionales” de un objeto extendido más básico llamado “cuerda” o “filamento”, lo que convertiría a un electrón, por ejemplo, no en un “punto” sin estructura interna y de dimensión cero, sino que un amasijo de cuerdas minúsculas que vibran en un espacio-tiempo de más de cuatro dimensiones, Kaku afirmó que “desde hace mucho tiempo trabajo en esta teoría, que se basa en la música o pequeñas cuerdas vibrantes que nos dan las partículas que vemos en la naturaleza. Las leyes de la química con las que hemos tenido problemas en la escuela secundaria serían las melodías que se pueden ejecutar en estas cuerdas vibrantes. El Universo, así, sería una sinfonía de estas cuerdas vibrantes y la mente de Dios, sobre la que Einstein escribió ampliamente, sería música cósmica resonando a través de este nirvana a través de las 11 dimensiones hiper espaciales”.

El físico norteamericano de origen japonés concluyó que “los físicos son los únicos científicos que puede decir la palabra “Dios” y no sonrojarse. El hecho esencial es que se trata de preguntas cósmicas de existencia y significado. Thomas Huxley, el gran biólogo del siglo pasado, dijo que la cuestión de todas las preguntas de la ciencia y la religión es determinar nuestro lugar y nuestro verdadero rol en el Universo. Por tanto, la ciencia y la religión se tratan de la misma pregunta. Sin embargo, ha habido esencialmente undivorcio en el último siglo, más o menos, entre la ciencia y el humanismo, y creo que es muy triste que no hablemos ya el mismo idioma”.