Confianza

 

Pregunta: ¿Su confianza en sí mismo nace de que Ud. está libre del miedo, o proviene de la convicción de que se halla sólidamente respaldado por grandes seres como Buda y Cristo?

Krishnamurti: Antes que nada, señores, ¿cómo surge la confianza? Ella es de dos tipos.

Existe la confianza que proviene de la adquisición de conocimientos técnicos. Un mecánico, un ingeniero, un físico, un hombre que domina el violín, tiene confianza en sí porque ha estudiado o practicado durable un número de años y ha adquirido una técnica. Eso da un tipo de confianza: la confianza que es puramente superficial, técnica.

Pero hay otro tipo de confianza que proviene del conocimiento propio, del hecho de conocerse uno mismo enteramente, tanto lo consciente como lo inconsciente, la mente oculta a la vez que la mente al descubierto. Yo digo que es posible conoceros a ustedes mismos completamente; y entonces surge una confianza que no es agresiva, ni autoafirmativa, ni solapada, ni esa confianza que proviene del logro, sino la confianza que brinda el ver las cosas sin deformación, tal cuales son de instante en instante. Tal confianza surge naturalmente cuando el pensamiento no se basa en el logro personal, en el engrandecimiento o en la salvación personal, y cuando cada cosa revela su verdadera significación. Entonces están respaldados por la sabiduría, sea ella la de Buda o la de Cristo. Esa sabiduría, esa confianza, esa flexibilidad mental extraordinariamente veloz, no es la exclusividad de unos pocos.

No hay jerarquía en la comprensión. Cuando comprenden un problema de interrelación, ya sea con objetos físicos, con ideas o con el prójimo, esa comprensión os libera de todo sentido de tiempo, de posición, de autoridad. Ya no se trata, por lo tanto, de Maestro y discípulo, de que el “gurú” se siente en una tribuna y ustedes os sentéis más abajo. Señores, esa confianza es amor, afecto; y cuando aman a alguien no hay diferencias, no hay alto ni bajo. Cuando existe el amor, esa extraordinaria llama, él es en sí su propia eternidad.

 

Belleza para hoy

 

A veces me despierto y te busco. Se me olvida que duermes dentro de mi

 

Poema para un indeciso

 

“INDECISIÓN”

 

No quiero que te vayas,

ni que te quedes.

Quiero tan solo…

No quiero nada.

¡Lo quiero todo!

 

 

 

Deja ganar a quien juegue a perderte

 

Los encuentros con las personas que nos cruzamos nos aportan un continuo aprendizaje. A veces, no somos capaces de reconocerlo  y necesitamos que pase el tiempo para encontrarle un sentido. A veces la intensidad de un momento puede deslumbrarnos. Se dispara la fantasía y nos sumergimos en un lago salado. Nos mece entre aguas cálidas, sin esfuerzo, a flote, sobre el gozo de sentir una plenitud efímera. El cerebro se inunda de de serotonina y de todas las “inas”. Es importante prestar atención a nuestra intuición, a nuestro eje. Buscar el tiempo de estar con nosotros mismos, en una comunicación íntima. Mantener el equilibrio. Desde ahí, desde la honestidad con nuestro ser interior, podemos contemplar con perspectiva. Aceptar los regalos que la vida nos ofrece y dejar pasar lo que no nos corresponde. Saber retirarse y seguir el apasionante camino de la xistencia. Con los ojos de la curiosidad. Con la calma de lo vivido. Con el agradecimiento del intercambio. Con dignidad.

A continuación comparto una reflexión encontrada en la página http://www.mujer.guru  sobre dejar pasar:

 

“Deja que gane a quien juega a perderte regalándote un amor con sabor a egoísmo. Quien juega a quererte solo para saciar sus vacíos emocionales, permite que gane también ese mismo premio: tu adiós. Porque quien juega contigo no te merece, y si hay algo que nunca debemos perder en ese tablero, es la dignidad.” 

Existe un libro muy interesante realizado por los neurólogos Amir Levine y Rachel Heller titulado “La nueva ciencia del cerebro adulto: cómo encontrar pareja” que nos explica algo muy revelador sobre este mismo tema.El cerebro de las personas está programado para buscar y recibir apoyo. Necesitamos seguridad afectiva en cada uno de nuestros vínculos, ya sean familiares, de amistad o de pareja.

“Tuve miedo de perder a alguien especial y termine perdiéndolo ¡pero sobreviví! ¡Y todavía vivo!”
-Charles Chaplin-

Ahora bien, a pesar de que a muchos no les agrade el siguiente término, a nivel neuronal existe una clara evidencia: el ser humano es “emocionalmente dependiente”. Sin embargo, no hemos de ver esta dependencia como un anclaje total y absoluto hacia una o varias personas. Hablamos de nuestra necesidad por sabernos amados, por dar por sentado que vamos a ser respetados y que podemos contar para cualquier cosa con ese ser amado.

Construir una relación basada en un juego de fuerzas donde hay uno que siempre gana, duele. A su vez, contar con una pareja “adicta” a hacer promesas que no cumple o a ofrecer un amor siempre interesado, quien primero se resiente es nuestro cerebro: aparece el estrés. Es una reacción biológica instintiva que nos alerta de que hay algo que no va bien.

Se acaba de fragmentar en nuestro interior ese esquema donde dábamos por sentado algo tan elemental como que quien te quiere, te respeta, quien te ama te ofrece apoyo, cercanía y seguridad. Si no sentimos esto, sino lo percibimos, entraremos de inmediato en un ciclo marcado por la desconfianza, la vulnerabilidad y la ansiedad.

 

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El amor como sistema y juego de fuerzas

Todos sabemos que el éxito de una relación depende de muchos factores, pero uno de ellos es sin duda la capacidad de ambos miembros para dar y recibir apoyo. Si uno de los dos no se involucra o deja las necesidades del otro en segundo plano, la relación irá lentamente a la deriva.

Ahora bien, por curioso que nos parezca, este tipo de realidades no son tan fáciles de ver. En ocasiones, juegan con nosotros y no nos damos cuenta, nos usan como peones de un tablero donde hay un rey o una reina implacables que van devorando una por una, todas nuestras ilusiones, todas nuestras esperanzas y fortalezas. Según la teoría de sistemas aplicada al campo emocional, esto ocurre por unos factores muy concretos.

Cuando dos personas se unen en una relación se crea algo mucho más grande que sus dos miembros. Es un sistema, es como una esfera llena de complejas dinámicas que nos trascienden y donde a su vez, también nosotros le conferimos unas características a veces “demasiado” ideales. Nos decimos a nosotros mismos que esa relación es la definitiva, que va a ser perfecta y que juntos, vamos a crecer como personas además de como pareja.

Energy Sphere

Mantenemos este tipo de creencias y de diálogo interno porque nuestra mente así lo necesita: ansiamos sentir seguridad afectiva y psicológica. Sin embargo, día a día ese sistema perfecto va enturbiándose con pequeñas pero implacables dinámicas y serios embistes, como el desprecio, la decepción, el chantaje emocional…

Pocas personas suelen reaccionar a la primera al ver y sentir estos primeros golpes. El cerebro está programado para la resistencia al cambio, y hará uso de razonamientos poco adecuados como “esto es temporal”, “seguro que cambiará”, “si me quiere se dará cuenta de que me está haciendo daño”.

Si embargo, el sistema que nos contiene se debilita día a día hasta que se derrumba como un castillo de naipes. Hemos de ser capaces de irnos a tiempo para no convertirnos en las cenizas de un triste ensueño, de un juego implacable donde fuimos los perdedores.

Quien te quiere, no juega contigo: la inmadurez emocional y el amor como juego

En el libro citado al inicio de los neurólogos Amir Levine y Rachel Heller nos indican que las personas emocionalmente inmaduras son las que suelen entender el amor como un juego. Son perfiles que reaccionan solo ante la novedad del momento, ante la gratificación inmediata y a la necesidad de satisfacer las propias necesidades.

“A veces perder es ganar y no encontrar lo que se busca es encontrarse”
-Alejandro Jodorowsky-

No dudarán en alcanzar la Luna por ti solo si tú les ofreces el Sol. Te harán promesas cuando son felices y te culpabilizarán de todos sus problemas cuando se sientan frustrados. Ahora bien… ¿por qué en ocasiones llegamos a enamorarnos de personas con este tipo de personalidad? No hay una razón concreta, podríamos decir que nos atrae su intensidad, su dinamismo o el que en ocasiones, nos busquen como quien necesita aire para respirar.

mariposas alrededor de perilla de luz representando a quien juega a perderte

No debemos dejarnos engañar. El amor no es un juego, y quien juegue a perdernos, debemos permitir que ganen, es lo mejor que podemos hacer. Porque al fin y al cabo también nosotros saldremos triunfantes: habremos ganado en dignidad, en autoestima y en valentía.

No podemos olvidar que la madurez emocional se define también por nuestra capacidad para saber observar la realidad de las cosas y saber actuar ante ellas, aunque nos duela, aunque se nos parta el corazón durante un tiempo. La satisfacción de haber actuado como debíamos hará que nos repongamos antes de lo que pensamos.

 

 

Una mujer que se ama

 

¿Por qué un hombre ama a una Mujer que se AMA?  

1. El hombre ama a la mujer que no depende de él emocionalmente.

2. Un hombre valora y agradece que la mujer pueda hacerle ver sus errores cuando estos son expresados desde una posición no humillante ni castrante; y la mujer que se ama a si misma no necesita hacerlo desde esta perspectiva.

3. Un hombre sano valora que la mujer se haga responsable de su propia calidad de vida, en términos de salud física, emocional y mental. esto no significa que este hombre se aleje hacia la indiferencia, por el contrario, su deseo de proteger y servir a lo que ama se incrementa.

4. Un hombre sano valora y agradece la inteligencia emocional de una mujer, esta inteligencia emocional se eleva exponencialmente en la mujer que se ama a si misma.
5. Las polaridades masculina y femenina, entre mas definidas están generan mas energía de atracción.

6. Una mujer que se ama a si misma desarrolla altos niveles de sensibilidad, acompañados de altos niveles de inteligencia; el hombre se siente atraído y admira dicha combinación de virtudes.

7. Una mujer que se ama a si misma no da para después obtener, por lo tanto lo que da es honesto y transparente. El hombre confía sus sentimientos a esta mujer.

8. El mayor placer de un hombre es proteger y servir a lo que ama, y una mujer que se ama a si misma no se siente amenazada de merecer y recibir esta protección.

9. La mujer que se ama a si misma tiene confianza en si misma, por lo tanto su capacidad para reconocer y admirar al hombre, en 1er lugar: por lo que es, en 2º lugar por lo que hace y en 3er lugar por lo que tiene, es un hombre que se siente amado. El hombre que se siente amado incrementa de manera importante su nivel de compromiso y responsabilidad.

10. La mujer que se ama a si misma pasa del conocimiento a la sabiduría, en donde sabe decidir con asertividad, cuando ser prudente, cuando poner uno o mas limites y cuando dejar que la experiencia tome su propio tiempo. El hombre ama a esta mujer ya que le provee crecimiento personal, libertad y sensación de aceptación.

Dr. Lee

Deseo, miedo, duda… Compañeros de viaje

 

DESEO

“El deseo de mi alma es la bondad para todos los seres humanos”

“El deseo de mi alma es la paz, la convivencia. Es fundirme entre la luz del Universo. Es trascender esta existencia, en otra forma, en algo etérico y sutil”

 

“Encrucijada”. Eslovenia. Fotografía: Yolanda Jiménez

MIEDO

“Lo que me bloquea es el miedo a arriesgarme, a perderme”

“Lo que me bloquea es la costumbre de un camino ya conocido”

“Lo que me bloquea es la inseguridad de no reconocer mi poder”

 

Alpes julianos. Eslovenia Fotografía: Mariano Velázquez

 

DUDA

Yo dudo de mi

Dudo de ti

Dudo de tus palabras

Dudo de mi elección

Dudo de mi alegría

Dudo de mi tristeza

Dudo de mi perseverancia

 

 

QUIERO

Quiero sentirme priorizada, amada, confiada de mi, de ti, del regalo de reconocernos.

Quiero sentir tu atención y tu amor

Quiero tu ternura

 

Lago de Bled. Eslovenia Fotografía: Manu k

AMO

Amo tu sonrisa

Amo la luz de tus ojos

Amo tu esencia

Amo despertarme en tu aroma

Amo que me ames

Amo amarte

Amo amarme

 

 

 

 

Yolanda Jiménez

 

 

 

“Transición”…Poesía para ti. Para mi. Para el Universo

 

“TRANSICIÓN”

 

 

ANTES

Voy a ti. Mis lágrimas o las tuyas.

No caben límites. Incertidumbre desbordada.

Escucho tu voz cansada penetrando en mis adentros.

Dos palabras me bastan para ser infinita

Caricias sin tiempo reconfortan mi alma

 

TÚNEL

Eres ausencia del aquí mientras te imagino en tu luz.

Quédate en este lado. No es aún tu hora de partir.

Siendo ya parte de mí, vuelves sin haberte ido

Tu mirada me habla y mis ojos te escuchan

Desde tu silencio eres mi universo.

 

FLORES 

Mi corazón acelerado en el anhelo de verte

Alborota mis pasos hacia ti.

Brilla tu luz en tus ojos infinitos.

Tus manos me hablan en lenguaje de colores.

 

UNA TARDE 

Me miras desde tu adentro.

Busco tu piel y me entregas tus manos.

Solo emociones. Sobran palabras

Tus pasos seguros sostienen tu ímpetu

Aspiramos la tarde en la ventana abierta

Inexplorado horizonte de nuevas montañas

 

INCERTIDUMBRE 

Mis pasos acortan la distancia que me lleva a ti.

Se me para el tiempo a tu lado.

Llena de tu presencia, agoto la tarde.

Mañana saldrás a la vida.

Mi alegría se desborda. Intuyo mi lugar en otra orilla.

Mi balsa se mece incierta. Navegas en otra barca

En el silencio de mi corazón, te amo.

 

Yolanda Jiménez.

 

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