Seamos…

 

Seamos solo un dulce amor platónico. 

No te toco. No me tocas.

No te hiero. No me hieres.

Ni me alejo, ni te acercas.

Solo la distancia necesaria para seguir sintiéndonos.

No te tengo. No me tienes.

Sí. Me importas.

Frases para hoy

 

Hay personas que por más que se alejen, por más que no les hablemos, siempre tendrán un espacio en nuestro corazón.

El silencio no es una respuesta, es la pobre excusa de no asumir el compromiso de decir algo, de afrontar las cosas. Lo tomamos como respuesta porque ante el silencio se muestra evidente la postura de las personas…

Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron fuertemente. Uno de ellos le dio una bofetada al otro. Este, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
“Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro.”
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde decidieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por su amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
“Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida.”
Intrigado, el amigo preguntó:
¿Por qué después de que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió:
“Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón de donde ningún viento podrá hacerlo desaparecer.”

La gente arruina las cosas bonitas de los demás. Por eso, a veces, lo mejor es no contarlo, no decirlo, no publicarlo. Sólo ser feliz, que nada importe…

Y te prometo que si algún día llego a verte por la calle, no agacharé la cabeza, mucho menos miraré a otro lado. Haré frente al destino y te veré de su mano al igual que alguna vez estuviste de la mía, no sé lo que pasará conmigo, tal vez el corazón se me quiera salir, quizá la nostalgia me invada por dentro en aquel momento, pero no… no me iré, tan sólo dispararé una de esas sonrisas que saben a lagrimas, una de esas que dicen adiós.

Quedamos en vernos pronto. Me dio vergüenza decirle que deseaba verle al otro día o que deseaba seguir viéndole allí mismo… Espero ese día

Alejarse puede ser una gran muestra de amor

A veces la mejor manera de demostrar que alguien te importa es alejándote. ¿Cómo es esto posible? Pues así…

Muchas veces damos por sentado que ciertas personas estarán siempre con nosotros y eso no es verdad. Por eso llega el momento en que alejarse es la mejor solución, la mayor muestra de interés, de cariño y en algunos casos, de amor.

Alejarse de esa persona cuando ella lo requiera, cuando necesite dejar de dar por sentado lo que tiene, cuando necesite estar en soledad y en silencio, cuando precise encontrarse a sí mismo y tal vez recuperarse y tener de vuelta todo lo que ha perdido.

Tal vez pienses: ¿cómo puedo ayudar si no estoy cerca? La respuesta es estando lejos. Muchas veces la lejanía es necesaria para sobrevivir, para sobrellevar las cosas para recuperar el camino. A veces  alejarnos de esa persona no es lo más fácil, pero sí es la mayor muestra de interés y cariño que puede haber de nuestra parte.

Me alejo porque me importas, porque deseo que te recuperes, que descubras que eres capaz de encontrar tu camino tú solo, para que descubras tu autosuficiencia. No lo olvides, me alejo porque te aprecio, por el cariño que te tengo y que deseo que tu también te tengas, para que analices tus errores para que te conozcas para que seas capaz de ver tus cualidades, de alabar tus logros y de saberte especial por ti y para ti.

Me alejo porque me importas y deseo verte bien, deseo verte feliz y pleno, sonriente y orgulloso de ti, tanto como yo lo estoy.

Pero ten presente que cuando sientas que valoras lo que tienes que al fin te has reencontrado y que la lejanía ha sido suficiente, puedes buscarme y podré entonces acompañarte de nuevo en tu camino…

 

Fuente: viajesdelcorazon.net

Crónica de un abandono. Reflexión y despliegue

Me pesa una sensación de pérdida, de abandono, de incomprensión, de que me quedo a medias, sin explicación. Algo me pasa con los abandonos de algunas personas que pasaron por mi vida y se marcharon. Un paso intenso, lento y una marcha rápida. Me quedé con la sensación de que no hubo cabida para resolver, para hablar y expresar, para la escucha, para la comprensión. Aquí hay algo sutil que me impide quedarme satisfecha.

Cuando alguien se marcha sin palabras, queda silencio e incertidumbre. Deseable haberlo trabajado de una forma más profunda. ¿Se puede evitar tanto dolor? Sentirse acusada, juzgada, ignorada. Sin espacio para expresarse. Sin ser tenida en cuenta. Roles fantasmas planean el espacio: un rol de miedo al vínculo provoca la huida del que se va; Un rol de miedo a la pérdida, la tortura del que se queda. Silencios y porqués. Sin miramientos. Oscuridad. Incomprensión. Abismo.

COLUMPIO CORAZON

Cuando el otro tiene dificultad para ser claro, puedo perderme en la ambigüedad. Es probable que el que se marcha se sienta ofendido, incluso dolido. Sin espacio para la expresión. La incomunicación alimenta la distancia.

¿Y yo?, ¿Dónde queda mi dolor?, ¿Qué hago con el?, ¿Qué puedo aprender?

 

Aquí hay dos procesos: estoy aquí implicada pero también para aprender, consciente de lo que pasa. Lo que acontece, acontece:

  • Hay un nivel: del hacer, lo que pasa.
  • Hay otro nivel: lo que hacemos.

 

Aquí ocurrió algo perturbador que es el foco, pero quizá no es para mí. El proceso necesita hacerse presente poco a poco. Cada uno ha de hacerse cargo de su dolor, como adulto.

Si la persona que se va, asume su responsabilidad, el poder y la decisión, todo va bien, Sino, no queda limpia la separación. Si el que se va, pone la responsabilidad fuera, en los otros, se dificulta la separación.

A veces la agresión viene por lo no dicho. Cuando me expreso exigiendo,  incluso de manera silenciosa, de forma evitativa, no dejando espacio al otro para que se exprese, estoy agrediendo.

También  puede ser lo evitado como seducción. En ambos casos, hay una doble manipulación expresada desde lo dicho y desde lo evitado. Hay una parte consciente y otra inconsciente.

  • “No me digas esto”: es una orden. Yo soy victima.
  • “A mi no me gusta eso que me dices”: es lo que me pasa a mi.

Si tu mandas o exiges al otro, estas agrediendo. Tú te sitúas en un nivel desigual al que me sitúas a mí y esto también es un fenómeno de campo. Me ves desde otra altura. Hay una perspectiva que te da poder.

Exigencia/culpa son dos extremos de la misma polaridad. Debajo de la exigencia hay una culpa, precisamente por no satisfacer las exigencias de todo el mundo.

Nadie que no este perseguido se convierte en perseguidor. Los roles se aprenden. La relación exigencia/culpa no te deja ser libre. Es un juego y en todos los juegos, los roles son intercambiables.

EL PASADO

Cuando no hay límites claros, hay sometimiento por ambas partes. Esto es el emergente (culpa, dominio, sometimiento). Recojo esto.

A una “buena victima” no le proponemos una salida. No es el dolor, es el poder lo que está pendiente, lo que esta en juego.

¿Qué tendría que ver el abandono con el dominio, la sumisión?

 

Yo soy libre de estar donde estoy. Y me merece la pena. Pago un peaje. Mientras estás (con alguien, o en algún sitio), te vale. En este sentido, es interesante explorar las polaridades propias.

Cuando estamos más expuestos, somos más fuertes, con más recursos para defendernos.

 

La perdida y el abandono que expresé  al principio del texto (no me siento recogida, me siento abandonada,) es el emergente. Tiene que ver con que hubo una marcha y con el conflicto triangular: Tú, yo, otras personas, grupo.

Aquí hay una relación de unidad. En el todo, hay una parte que no tenía su sitio y la integro. Si tengo angustia, puedo mirar: El cuerpo físico es como el campo social y como el campo “ello”. Es una cuestión de lo común universal.

Integramos la escucha. Si en un lugar integramos las partes,  la situación cobra sentido. No es aceptar, es lo que “es”. Darle un vistazo a todo lo que hay proporciona una perspectiva amplia.

Es importante evitar juicios. Es importante el respeto al misterio que hay detrás de cada opción.

 

Siento un profundo respeto hacia la elección del que se va. Me pregunto como me quedo yo. Intento sentirme y no hacer culpable al que se va. Pongo el acento en conectarme conmigo, con lo que  a mi me provoca esto. Aceptar que quien se va, lo hace a su manera, no según mis expectativas.

Con el duelo llega la aceptación. ¿Dónde quiero estar? No seré un obstáculo en el camino del otro. ¿Qué elijo para mi?, ¿Cuál es mi camino?

 

Yolanda Jiménez

 

 

 

 

 

 

La biología del amar y del conocer: Maturana para principiantes

¿Existe una realidad objetiva? ¿Somos seres totalmente racionales? ¿Cómo afecta eso nuestra vida? Revisemos qué tiene que decir el biólogo Humberto Maturana al respecto y, de pasada, sabremos por qué es tan famoso.

Hace poco, Humberto Maturana (1928) se vio envuelto  en una polémica respecto al coaching y la naturaleza de sus propias investigaciones. Y aunque sería interesante desarrollar el tema de hasta donde el autor de un avance científico, puede intervenir en los posteriores desarrollos y aplicaciones de ese avance, preferí enfocarme en lo que me parece que ha sido el gran legado del Dr. Maturana: La biología del amar y del conocer.

ESPIRAL

Algunos antecedentes: autopoiesis, realidad y lenguaje.

Humberto Maturana, como biólogo, es reconocido a nivel mundial por establecer una definición del fenómeno de la vida, inexistente anteriormente. Con la ayuda de su estudiante, el recordado Dr. Francisco Varela, definió el concepto de autopoiesis, a comienzos de la década de 1970. Para entender este concepto, debemos considerar a todo organismo vivo, como un sistema dinámico, o sea, una colección de elementos relacionados entre sí, y que pueden variar sus relaciones con el tiempo.

Entonces, un sistema autopoiético es aquél que se reproduce, crea y repara sus propios elementos, y para Maturana y Varela, se trata de la propiedad básica y distintiva de los seres vivos, pues al no existir autopoiesis, o sea, al no poder renovar sus células, limpiar las toxinas, etc., el ser vivo muere. Este concepto ha tenido un profundo impacto en la cibernética, la sociología, la psicología y múltiples otros campos.

Respecto a la naturaleza de la realidad, Maturana nos indica que para uno, como organismo, la realidad existe únicamente si la percibimos. Y que además, nuestros cerebros no pueden distinguir en primera instancia la ilusión de la realidad, necesitamos un contexto para darnos cuenta de cuál es cual. Esto tiene interesantes consecuencias para el concepto de “objetividad”, que abarcaremos más adelante.

Sobre el lenguaje, Maturana estima que es básicamente una coordinación de coordinaciones y es lo que, además, nos hace humanos. Al relacionarme con otros a través del lenguaje, voy cambiando mi propia forma de entender las cosas y produciendo cambios palpables a nivel físico, al interactuar desde el lenguaje, pues se establecen nuevas conexiones neuronales. En otras palabras, nuestros cuerpos se van transformando según lo que hacemos desde el lenguaje y, naturalmente, también hacemos en nuestro lenguaje según lo que se transforme en nuestros cuerpos.

Sobre estas bases, Maturana ha ido construyendo un aporte esencial al entendimiento de nuestra experiencia como seres humanos, y que se manifiesta en sus propuestas sobre la biología del amar y del conocer.

En esta interesante entrevista, el Dr. Maturana se explaya sobre la autopoiesis y otros temas. MW Producciones.

Las bases biológicas del conocimiento

Humberto Maturana, partiendo desde la biología, vincula el lenguaje con las emociones, la cultura y el amor. Nos dice que todo el quehacer humano se da dentro del lenguaje, por lo que si no hay lenguaje, no hay quehacer humano. Y simultáneamente, como todo lo que hacemos se hace desde la emoción, entonces todo nuestro quehacer, como seres humanos, ocurre dentro del cruce entre el lenguaje con la emoción. Plantea además que el lenguaje surge desde la aceptación del otro, o sea, desde el amor.

Pero vamos por partes.

El planteamiento básico de Maturana, es que el hecho de conocer, debe tener bases biológicas… porque es claro, sin un sustento biológico, es imposible que podamos tener experiencia humana alguna. Por lo tanto, pensó él, debe haber bases biológicas que determinen la manera en que conocemos las cosas. Algo esencial en esto, es la emoción, que es una respuesta biológica a nuestras necesidades como organismos.

En general, tratamos lo racional como si fuera un fundamento universalmente válido para todo lo que hacemos. Y no es así. Porquetodo sistema racional está basado en premisas aceptadas a priori, de forma arbitraria, desde las preferencias personales. En el fondo, somos seres emocionales, que buscamos validar racionalmente esas emociones. Esto es efectivo incluso en ámbitos tan “fríos” o “abstractos” como la matemática y las ciencias exactas, pues las premisas fundamentales, los puntos de partida, uno los acepta porque quiere hacerlo, lo hace por motivos emocionales, no racionales. (No hace mucho escribí un artículo sobre las premisas de la ciencia que, irónicamente, no pueden ser probadas y que, de demostrarse equivocadas, podrían echar por tierra todo lo que conocemos. Los invito a leerla).

A partir de esta conciencia de nuestra propia emocionalidad, nos podemos dar cuenta que hay dos tipos de desacuerdos. El primero, se centra en cómo entendemos los procedimientos lógicos: si uno dice, por ejemplo, que 1 mas 1 suma tres, o bien explico qué quiero decir con eso o debemos ponernos de acuerdo sobre las reglas. O sea, si yo pienso que 1+1=3, y todo el resto del mundo piensa que es 2, es un tema de cómo se entienden los procedimientos lógicos, y nadie se siente realmente agredido o amenazado por ello.

En cambio, en el segundo tipo de desacuerdos, sí nos sentimos atacados. Cuando estamos en desacuerdo en las premisas fundamentales, esas premisas emocionales que validamos racionalmente, entonces uno siente que el otro es una amenaza para nuestra existencia, pues niega los fundamentos de nuestro pensamiento y nuestra coherencia interior. Muy mal. Entonces, ahí sí que tenemos reacciones explosivas.

Por ejemplo, en el tema del fútbol: si yo soy del equipo A y mi archienemigo del equipo B, dice que el equipo A es de lo peorcillo y que son feítos, si mi identificación con el equipo es muy grande, reaccionaré de forma violenta, pues en el fondo lo que percibo no es que se hable de fútbol… sino que se habla de mí mismo. Y ante esa negación de mi propia existencia, reacciono con muchísimo vigor, con consecuencias que tristemente están a la vista de todos. Situaciones similares ocurren cuando hablamos de nuestra visión política o religiosa, donde es casi imposible mantenerse impasible. Ambas cosas definen, en buena medida, nuestra construcción del mundo.

Una interesantísima entrevista al Dr. Francisco Varela, colaborador de Humberto Maturana, sobre los mismos temas tratados en esta columna. Canal 13 Cable.

Sobre la objetividad

Viendo así las cosas, habría dos formas de entender la realidad. En una de ellas, podemos intentar convencer a alguien de la verdad de nuestras ideas, a través de “argumentos objetivos”. Usando estos argumentos, pretendemos que la realidad es universal y que precisamente esa realidad, la hemos aprehendido de forma racional. Por lo tanto, si la otra persona persiste en sus propios argumentos, la tacharemos de ilógica o de absurda, porque nuestra verdad, sería la verdad absoluta.

Aquí lo que debemos pensar, es cómo accedemos a la realidad. Y es donde aparece esta segunda mirada sobre las cosas.

Para Maturana, no podemos tener acceso a una realidad objetiva independiente, sino que existe un “Multiverso”, donde hay tantas realidades como experiencias. Por lo tanto, lo que existe son dominios, campos, sistemas de explicaciones para nuestras distintas experiencias, los que pueden o no coincidir con los de otras personas.

Uno podrá decir: “pero entonces, ¿cómo es posible el progreso científico, si no hay una sola realidad?”. Y bien, es posible porque existe coincidencia sobre las premisas básicas a utilizar y la lógica que se aplica a ellas. Y dentro de ese campo, que es uno de los tantos posibles, se puede avanzar. De la misma forma que se puede progresar en otros campos que no sean los científicos, en tanto exista coherencia entre las descripciones de la realidad aceptadas por las personas participantes, o sea, que estén de acuerdo en cómo entienden el mundo.

Las bases emocionales de nuestras relaciones

Para Maturana, a medida que crecemos, vamos uniendo las emociones al lenguaje. Al entrelazamiento de emociones y lenguaje, Maturana le llama conversaciones. Y plantea que todo lo que hacemos como seres humanos, lo hacemos en conversaciones.

Y en dichas conversaciones, entonces, se expresan las emociones subyacentes. Por ejemplo, a través de la agresión, el otro es negado en forma directa o indirecta como un otro que puede coexistir legítimamente con uno. En cambio, a través de la indiferencia, sencillamente no vemos al otro como un otro. No tiene presencia y queda fuera de nuestro ámbito de preocupaciones.

En cambio, el amor, es la emoción donde el otro tienen una existencia legítima, donde no se le niega, sino que se le acepta como un otro válido. Y es desde ahí que se puede construir una vida en sociedad, nos dice Maturana.

Otra interesante entrevista al Dr. Maturana, sobre los temas tratados en esta columna. Radio Cooperativa.

La biología del amar

La definición que Maturana da del amor, es desde su perspectiva como biólogo, y considera que es la emoción fundamental que hace posible nuestra evolución como seres humanos. La define de la siguiente forma: “… cuando hablo de amor no hablo de un sentimiento ni hablo de bondad o sugiriendo generosidad. Cuando hablo de amor hablo de un fenómeno biológico, hablo de la emoción que especifica el dominio de acciones en las cuales los sistemas vivientes coordinan sus acciones de un modo que trae como consecuencia la aceptación mutua, y yo sostengo que tal operacion constituye los fenómenos sociales”.

En ese sentido, los seres humanos somos intrínsecamente amorosos, y podemos comprobarlo fácilmente, observando lo que ocurre cuando a una persona se le priva del amor, o sea, se les niega el derecho a existir o se les quita validez a sus propios fundamentos básicos, emocionales, para la existencia. Esta carencia afectiva produce trastornos, como la ansiedad, la agresividad, desmotivación, inseguridad, tristeza y estrés crónico, etc.

Entonces, el amor es una manera de vivir en sociedad. Surge cuando al interactuar con otras personas, no importa quienes sean o su lugar en la comunidad, las consideramos como un legítimo otro, que puede coexistir con nosotros. Esta emoción, entonces, amar, es el fundamento de la vida social, al aceptar la existencia de los demás, sin querer anularlos o negar su propia visión del mundo.

Entonces, ¿qué recomienda Maturana?

Maturana nos indica que lo mejor es aceptar nuestra naturaleza, nuestra propia forma de sentir y experimentar la realidad, no negarla, pues eso genera un estrés innecesario y nos hace la vida más difícil e incluso miserable. En otras palabras, nos recomienda aceptar que no existe una realidad objetiva donde se imponga una sola forma de entender las cosas, pues cada ser humano posee su propia realidad, y de esta forma, no excluimos al resto.

Asimismo, esto obedece al hecho que nuestra naturaleza biológica está fundada en el amor, por lo que la no exclusión de distintas miradas, responde a ello mismo. Así, nuestros pensamientos o creencias no excluyen o niegan las de los demás y viceversa.

Para ello, además, debemos abrirnos al espectro emocional de nuestra existencia y recordar que no constituye una interferencia con el campo intelectual, sino que a la inversa, las emociones entregan sentido y profundidad a nuestro razonamiento.

Además, al relacionarnos desde la aceptación del otro y no desde el conflicto, se producen numerosas reacciones en cadena, que efectivamente nos hacen la vida más llevadera con los demás. Resulta sumamente interesante, que una teoría científica tenga una aplicación tan directa en nuestra vida diaria.

Ustedes dirán que todo esto es un poco “soñador”, pero como dijo un gran sabio, el mundo ideal está a sólo un día de distancia… si todos nos pusiéramos de acuerdo en respetar la existencia del otro.

¿Consideras que es útil este aporte de Humberto Maturana?

 Fuente: http://www.eldefinido.cl
Por Alvaro Lopez B

 

El misterio de la atracción mental: dos almas que se acarician

 

A veces, dos almas se encuentran como lo hacen las estrellas más antiguas del firmamento. Casi sin saber cómo, entramos en un mismo campo gravitacional donde casi todo encaja. Hablamos de esa seducción mental que va más allá de la física, porque atrapa y encandila, ahí donde dos almas se acarician y navegan con el mismo rumbo.

Este tipo de atracción que va más allá de la piel y que se ahonda en otro tipo de procesos, en realidad, es más común de lo que pensamos. Ello no quita, no obstante, que el peso de la apariencia física siga teniendo su notable importancia. De hecho, tal y como demostró el psicólogo social Solomon Ash en sus “Teorías implícitas de la personalidad” las personas seguimos pensando que todo lo hermoso es bueno, y por tanto, beneficioso. 

 

Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte el dedo encima, eso es admirable
-Mario Benedetti-

 

 GIF LENTO LENTO

No hablamos en absoluto de “almas gemelas“, sino de personalidades que conectan, que están en perfecta sintonía y que son capaces de crear un vínculo fuerte y enriquecedor. Un tema interesante y con muchos matices del que deseamos reflexionar contigo.

 

La atracción mental no busca almas gemelas, busca compañeros de viaje

Empezaremos hablando de un dato curioso que debe invitarnos a la reflexión. Según un estudio llevado a cabo por el doctor Raymond Knee, director del laboratorio de psicología social de la Universidad de Rochester, más de la mitad de las personas creen que las almas gemelas existen. Es decir, que las personas estamos destinadas entre nosotros y que ese tipo de atracción trasciende a lo que a simple vista, es comprensible.

Dentro de la visión del concepto de las almas gemelas, el aspecto de la atracción mental  es sin duda un pilar básico. No obstante, tal y como nos explica este mismo autor a través de artículos como “The Science of Soulmates”, este tipo de atracción iría más allá de los simples procesos mentales asociados a la conjunción en cuanto a valores, necesidades y afectos para llegar a un campo más bien espiritual.

Queda claro que para una visión científica este enfoque no es válido.  No lo es porque hay quien deja en manos del destino aspectos que deben estar bajo nuestro control. Porque la auténtica atracción mental no entiende de magia ni de destinos, sino de la conjunción de dos personalidades maduras que, más allá de un amor eterno, lo que buscan es una relación presente, un compañero/a de viaje por el cual,  luchar cada día.

 

Unidos por el destino o unidos para crecer:

El doctor Raymond Knee sigue a día de hoy inmerso en el estudio sobre la concepción social de las “almas gemelas” . Desde su departamento podemos realizar un test con el cual evaluar nuestra visión sobre el tema. Tras realizar esta prueba sabremos si pertenecemos a alguno de estos dos grupos.

  • Personas que creen en la existencia de las almas gemelas. Desde este enfoque, la atracción mental se entiende como ese proceso mediante el cual, nuestra unión con la otra persona es tan íntima y excepcional, que no necesitamos decir qué queremos o qué nos falta para que el otro miembro lo sepa. Somos un mismo ser.
  • Personas que creen en las relaciones afectivas como parte de su crecimiento personal y emocional. En este caso, el destino tiene poca o ninguna importancia. Nadie está predestinado a nadie, somos nosotros quienes lo creamos invirtiendo tiempo, voluntad y esfuerzo cuando encontramos a ese compañero de viaje.

La atracción mental responde en este último caso a una concordancia en cuanto a intereses, pasiones, valores y la facilidad con la que negociamos, con la que nos entendemos para llegar a acuerdos sin esperar a que la otra persona “adivine” qué nos ocurre. Entenderlo de otro modo nos podría llevar a una profunda frustración.

Las claves de la atraccion mentalAMOR ALEGRIA

La atracción física es algo fuerte, intenso, descontrolado… Lo sabemos y nos encanta. Sin embargo, la auténtica magia que caracteriza a esas relaciones más auténticas y estables se halla en un equilibrio ideal entre ambas dimensiones, ahí donde la seducción mental es cada día el ingrediente más descarado, el más vívido y emocionante.

El amor hace posible la paradoja de dos que se vuelven uno sin dejar de ser dos
-Erich Fromm-

Asimismo, si nos detenemos a ahondar un poco en las claves de la auténtica atracción mental nos daremos cuenta de que, efectivamente, hay muy poco de sobrenatural en ella, pero sí mucho de emociones, de pulsiones, de química y de ese tipo de intuición enterrada en nuestro inconsciente que nos dice que es él o ella la persona que en este momento presente, más nos conviene.

Veamos algunos aspectos.

El primer aspecto es sin duda la reciprocidad, algo tan básico como ser respondidos de forma positiva, sentirnos reconocidos valorados y vernos como figuras importante a ojos de otra persona, conforma una atracción muy significativa.

  • La atracción mental confluye también en intereses semejantes, en ver el mundo desde una misma perspectiva y bajo unos mismos principios. Pueden haber diferencias en algunos aspectos, claro está, pero esas pequeñas disonancias son respetadas e incluso valoradas.

Asimismo, la atracción mental se enciende a través del desafío. Hay personas que nos hacen sentirnos vivos, que nos retan con su mirada, con sus conocimientos, con esa sutil combinación donde lofamiliar se entremezcla con lo desconocido. Poco a poco, se configura algo que nos emociona, que llena nuestra mente para, irremediablemente, encender nuestro corazón y dejar que nuestras almas se acaricien.

 

Fuente: http://www.mujer.guru

Vía: lamenteesmaravillosa

Oscuridad…Un poema de invierno en primavera

 

“OSCURIDAD”

 

Escalo nubes.ARRIBA ABAJO

Persigo sueños.

Tú te escurres entre grietas de seda y esparto, hacia tu abismo de sombra.

Ya no me dejas lugar a tu lado.

Elegiste otra presencia para atravesar tu desierto.

Mi oasis rebosa de amor inútil.

Corazón dinamitado esparce pedazos de mieles y amargos sobre  tierra baldía.

Rastrojo de invierno hiela mis entrañas.

Tu oscuridad y la mía… Tan distintas y tan iguales.

Caminamos a ciegas entre brumas inciertas.

Somos desconocidos en un paraíso de sombras.

Febrero extraño  de contrastes y ocasos.

 

Yolanda Jiménez

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