Nada es perfecto: la vida duele a veces

 

“Hay que asumir que la vida duele a veces, que no hay nada perfecto”.

Entrevista a Joan Garriga, que  imparte  un seminario de constelaciones familiares, o cómo resolver conflictos que están enterrados

El concepto «constelaciones familiares» suena un poco extraño. «A estrellas, a universo, a ese tipo de cosas», dice Joan Garriga. Él, que es un experto en la materia, explica que todo viene de una mala traducción. «Yo habría elegido otra palabra. En vez de constelaciones, hablaría de configuraciones familiares», dice. Sea como fuere, Garriga está en Vilagarcía para impartir un seminario al que acuden tanto profesionales que quieren conocer más sobre una terapia «que forma parte de una tradición muy seria», como personas que buscan «revisar sus asuntos».

-¿Qué son las constelaciones familiares? ¿Las tensiones más o menos invisibles que hay alrededor de una mesa durante la comida familiar del domingo?

-Esa escena de comida de domingo sería la superficie de las cosas. Las constelaciones familiares van a la hondura para comprender la dinámica de cosas que a veces no son visibles. Una constelación es una representación de aquellos miembros de la familia o de aquellos vínculos que guardan una relación con un problema que uno tiene y con la solución que necesita. Desde esta perspectiva, lo más importante es qué hechos ha habido en el sistema familiar que no han sido aceptados, integrados, reconocidos, solucionados. Constelaciones es una herramienta que saca a la luz asuntos claves y permite abordarlos, comprenderlos, encararlos y solucionarlos, de manera que algunas dinámicas no tengan que repetirse. Trabaja mucho con los órdenes del amor.

-¿Los órdenes del amor?

-El amor se da, pero no siempre basta. Se necesita que vaya en la dirección del buen amor. Que en la familia no haya personas excluidas, un abuelo que se fue, alguien que mató a otra persona, un aborto… Hechos dolorosos que hacen que se excluya a una persona. Pero la realidad no puede ser burlada. Y los miembros que han sido excluidos, misteriosamente, vuelven, y su papel es representado por otras personas. Además de no excluir a nadie, en la familia es necesario que cada uno esté en el lugar que le corresponde. Que el hijo sea el hijo y el padre sea el padre. Que en la pareja estén el uno al lado del otro.

 

-¿Ante una situación traumática, qué hay que hacer?

-Hay que reconocer lo que ha pasado, llorar, hacer el proceso emocional necesario para al final poder aceptarla e integrarla. La clave de toda cura y de todo bienestar es la aceptación. Y la clave de todo malestar es el rechazo. Si aceptamos, estamos más libres. Si no, estamos atados y va a tener consecuencias: como una vez me ocurrió algo malo, voy a vivir siempre una vida de mierda. Hay demasiada gente atrapada en eso. El buen amor conduce a la vida, el mal amor mira al pasado y pivota sobre el pasado. Demasiados conflictos no resueltos con los padres se llevan a la pareja, a los hijos.

-¿Una cosa pequeña enterrada sin haberla asumido bien puede acarrear problemas?

-Las cosas dependen de la actitud con la que se vivan. Una vez tuve una paciente que decía que cuando tenía 13 años le había pasado algo terrible. Al final era que había pasado un año en un internado. Tengo la sensación de que estaba promoviéndose como víctima, y que si no fuese el internado hubiese sido otra cosa. Hay heridas y heridas. He visto gente con heridas graves que salen bien y se desarrollan bien. Las cosas pequeñas… Creo que hay que retirar de los hijos la idea de que todo debería ser perfecto. Hay que asumir que la vida duele a veces, que nada es perfecto. A fin de cuentas, si dependiera de los padres, todos los hijos estaríamos muy bien.

-Pero a lo mejor no estamos dando a los niños los modelos que necesitan.

-Yo introduciría en el modelo educativo una educación para los afectos, para los sentimientos, para los vínculos. Sería algo más que educación emocional. Podemos decir que un niño tiene derecho a tener rabia, que es una emoción legítima. Y es verdad. Pero a lo mejor ese niño siente rabia porque sus padres no se sujetan bien en la vida. Y es más importante hacer que los padres se sujeten bien en la vida porque la rabia, si se cronifica, acaba siendo disfuncional. Sí que hay que permitir las emociones, pero hay que entender a dónde se dirigen. Y si se repiten mucho, hay que estar atentos, buscar cuál es su origen, cuál es su función, cuál es su sentido.

-Ahora está de moda el concepto «gente tóxica», pero más que la gente, lo tóxico serían algunas relaciones…

-Si nos ponemos a hablar en este lenguaje, que levante la mano quien no tenga toxicidad. Dicho esto, a mi no me gusta pensar en personas buenas y malas. Sí es cierto que hay personas más beneficiosas y otras más problemáticas. Evitar a las personas tóxicas es un buen consejo, pero habría que preguntarse qué es lo que hace que a uno le atraigan este tipo de personas. Yendo más allá, las personas que tienen a generar relaciones turbulentas, seguramente son corazones heridos. No me parece interesante ir condenando a la gente. En un mundo que perpetúa la idea de buenos y malos, la sola idea ya es violencia. Yo no veo claro eso de decir este al cielo, este al infierno. Eso que lo haga Donald Trump, que lo hace muy bien. Este hombre vive con la idea de que hay enemigos, y si eso es así es porque la agresión está dentro de él. Habría que hacer un buen análisis psicológico de los políticos. Habría unos cuantos que saldrían muy bien parados, por su vocación de servicio, pero la política está sembrada de narcisistas y psicópatas.

 

Por: rosa Estévez.

Publicado en: http://www.lavozdegalicia.es

 

Somatizar: mis reflexiones de terapeuta gestáltica

 

¿Te has preguntado alguna vez qué hay detrás de de tu malestar físico? A veces el cuerpo acaba tan cansado que acabamos rompiéndonos porque no ha habido conciencia:  ahí ocurre la somatización. Cuando se somatiza, hay algo que no pasa ni siquiera por el subconsciente, va directamente al cuerpo.

El cuerpo influye en nuestra manera de percibirnos, de sentirnos. El cuerpo influye en el pensamiento y por lo tanto en la emoción. También ocurre al revés: llevar al cuerpo emociones o pensamientos negativos. Esto se llama somatizar.

Si no tomamos conciencia de la funciones corporales. Si no conseguimos llevar al cuerpo los pensamientos y sentimientos que nos surgen, Estamos obviando diálogos que son importantes porque tendemos a disociarnos”

Cuando estamos postrados entre mente y cuerpo, el resultado es la tristeza. El estado de la culpa es el estado de la culpa permanente.

Si las cosas no se dicen donde hay que decirlas, sino, fuera, pierden fuelle. Esto trasladado a cualquier situación (lo que no se dice en el lugar que correspondería), lleva a una situación de desenergetización.

No expresar la  rabia, nos desenergetiza. Se asocia la poca energía con una expresión no manifestada especialmente. En un silencio puede haber dos cosas contradictorias: no se dice que no, pero tampoco se dice que si.Cuando hay dobles mensajes, uno de los dos es falso. No puedes obedecer y desobedecer al mismo tiempo. Lo más difícil de la realidad es que le ponemos la fantasía encima.

Cuando hemos sido reprimidos y castigados, no escuchamos, estamos preparando estrategias. Esto puede ocurrirnos. Somatizar no es algo cuantificable. Hay que ser prudente. Siempre hay múltiples factores”.

La agresión de la somatización viene a nosotros para hacernos conscientes de lo que está pasando. Son sincronías que ocurren. Si notamos lo que nos pasa, no necesitamos agredirnos.

“Nudos”. Yolanda Jiménez

Te invito desde aquí  a que  tomes conciencia de tu proceso, de tu molestia, de tu dolor, de tu tristeza, de tu cuerpo. Te invito a que des un paso en el camino de tu propia responsabilidad. Desde ahí puedes descubrir tus “darte cuenta”. Puedes iniciar los cambios que desees en tu vida . O puedes aceptar tu situación. Desde ahí, puedes elegir tu opción y  acercarte al lugar en el que quieres estar.

Iniciar este camino, tu camino de trabajo personal, a veces, requiere del acompañamiento de un terapeuta. ¿Quieres tomar las riendas de tu vida? Tú decides.

 

Yolanda Jiménez. Terapeuta Gestalt.

https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/terapeuta-2/

 

Vacio existencial…o terapia Gestalt

 

¿Como te sientes?…Nos pasamos la vida entera tratando de llenar desesperadamente un vacío interno que nunca conseguimos llenar. Un vacío que va más allá de tener “una pareja que me quiera”, “una casa nueva”, “un coche grande”, “un trabajo que me gusta”, “una biblioteca llena de libros” o “más de tres mil amigos en Facebook”.

Seguimos buscando fuera, el alimento que no conseguimos darnos a nosotros mismos. Y por eso llenamos nuestras agendas de actividades…y llenamos nuestro estómago de comida y bebida, nuestra cocina de utensilios varios, nuestros móviles de aplicaciones, el fin de semana de citas, nuestra maleta de ropa y cachivaches, nuestro curriculum de experiencias, nuestros pulmones de tabaco…nos llenamos una y otra vez para no sentirnos vacíos.

Y en el momento en que empezamos a atisbar ese vacío, volvemos a salir al mundo a llenarlo, o a permanecer en casa también llenándolo.

Hay quien llena su vacío con actividades “más saludables” (gimnasio, danzas terapeúticas, cine de autor, libros, música, paseos por el monte, amigos…) y quienes optan por algo “más tóxico” (bebidas espirituosas, drogas, glucosa, televisión, relaciones conflictivas…). En cualquier caso seguimos llenando inconscientemente “no sabemos qué” pero algo que incomoda, un vacío con el que no conseguimos estar, que nos queremos quitar de en medio, que llevamos pegado desde que éramos niños y que resulta ser un agujero insaciable.

No es fácil estar en el vacío, no es fácil sentir el vacío interno y no querer salir corriendo. En realidad, nadie nos enseñó a estar con nosotros mismos y a querernos sin nada más (vacíos). Por eso buscamos llenarnos con todo lo de fuera (incluyendo el reconocimiento y la mirada del otro) y nos empeñamos más en hacer que en ser, en demostrar que en liberarnos, en asegurar que en soltar.

Nadie nos dijo que este vacío podría traernos dicha. Que este vacío es el principio de todo, que es un vacío lleno de confianza, de amor, de verdad. Frtiz Perls decía que la Terapia Gestalt es la transformación del vacío estéril al vacío fértil. Y este es el fin del trabajo terapéutico, poderte vaciar de lo conocido, despojarnos de todas la mochilas que cargamos, de los patrones aprendidos, de los condicionamientos y des-identificarnos para que desde ahí surja una visión nueva y que de lugar a la creatividad.

Y tú, ¿cómo llenas tu vacío? 

 

 

Fuente: www.cuerpoygestalt.com

Crónica de un abandono. Reflexión y despliegue

Me pesa una sensación de pérdida, de abandono, de incomprensión, de que me quedo a medias, sin explicación. Algo me pasa con los abandonos de algunas personas que pasaron por mi vida y se marcharon. Un paso intenso, lento y una marcha rápida. Me quedé con la sensación de que no hubo cabida para resolver, para hablar y expresar, para la escucha, para la comprensión. Aquí hay algo sutil que me impide quedarme satisfecha.

Cuando alguien se marcha sin palabras, queda silencio e incertidumbre. Deseable haberlo trabajado de una forma más profunda. ¿Se puede evitar tanto dolor? Sentirse acusada, juzgada, ignorada. Sin espacio para expresarse. Sin ser tenida en cuenta. Roles fantasmas planean el espacio: un rol de miedo al vínculo provoca la huida del que se va; Un rol de miedo a la pérdida, la tortura del que se queda. Silencios y porqués. Sin miramientos. Oscuridad. Incomprensión. Abismo.

COLUMPIO CORAZON

Cuando el otro tiene dificultad para ser claro, puedo perderme en la ambigüedad. Es probable que el que se marcha se sienta ofendido, incluso dolido. Sin espacio para la expresión. La incomunicación alimenta la distancia.

¿Y yo?, ¿Dónde queda mi dolor?, ¿Qué hago con el?, ¿Qué puedo aprender?

 

Aquí hay dos procesos: estoy aquí implicada pero también para aprender, consciente de lo que pasa. Lo que acontece, acontece:

  • Hay un nivel: del hacer, lo que pasa.
  • Hay otro nivel: lo que hacemos.

 

Aquí ocurrió algo perturbador que es el foco, pero quizá no es para mí. El proceso necesita hacerse presente poco a poco. Cada uno ha de hacerse cargo de su dolor, como adulto.

Si la persona que se va, asume su responsabilidad, el poder y la decisión, todo va bien, Sino, no queda limpia la separación. Si el que se va, pone la responsabilidad fuera, en los otros, se dificulta la separación.

A veces la agresión viene por lo no dicho. Cuando me expreso exigiendo,  incluso de manera silenciosa, de forma evitativa, no dejando espacio al otro para que se exprese, estoy agrediendo.

También  puede ser lo evitado como seducción. En ambos casos, hay una doble manipulación expresada desde lo dicho y desde lo evitado. Hay una parte consciente y otra inconsciente.

  • “No me digas esto”: es una orden. Yo soy victima.
  • “A mi no me gusta eso que me dices”: es lo que me pasa a mi.

Si tu mandas o exiges al otro, estas agrediendo. Tú te sitúas en un nivel desigual al que me sitúas a mí y esto también es un fenómeno de campo. Me ves desde otra altura. Hay una perspectiva que te da poder.

Exigencia/culpa son dos extremos de la misma polaridad. Debajo de la exigencia hay una culpa, precisamente por no satisfacer las exigencias de todo el mundo.

Nadie que no este perseguido se convierte en perseguidor. Los roles se aprenden. La relación exigencia/culpa no te deja ser libre. Es un juego y en todos los juegos, los roles son intercambiables.

EL PASADO

Cuando no hay límites claros, hay sometimiento por ambas partes. Esto es el emergente (culpa, dominio, sometimiento). Recojo esto.

A una “buena victima” no le proponemos una salida. No es el dolor, es el poder lo que está pendiente, lo que esta en juego.

¿Qué tendría que ver el abandono con el dominio, la sumisión?

 

Yo soy libre de estar donde estoy. Y me merece la pena. Pago un peaje. Mientras estás (con alguien, o en algún sitio), te vale. En este sentido, es interesante explorar las polaridades propias.

Cuando estamos más expuestos, somos más fuertes, con más recursos para defendernos.

 

La perdida y el abandono que expresé  al principio del texto (no me siento recogida, me siento abandonada,) es el emergente. Tiene que ver con que hubo una marcha y con el conflicto triangular: Tú, yo, otras personas, grupo.

Aquí hay una relación de unidad. En el todo, hay una parte que no tenía su sitio y la integro. Si tengo angustia, puedo mirar: El cuerpo físico es como el campo social y como el campo “ello”. Es una cuestión de lo común universal.

Integramos la escucha. Si en un lugar integramos las partes,  la situación cobra sentido. No es aceptar, es lo que “es”. Darle un vistazo a todo lo que hay proporciona una perspectiva amplia.

Es importante evitar juicios. Es importante el respeto al misterio que hay detrás de cada opción.

 

Siento un profundo respeto hacia la elección del que se va. Me pregunto como me quedo yo. Intento sentirme y no hacer culpable al que se va. Pongo el acento en conectarme conmigo, con lo que  a mi me provoca esto. Aceptar que quien se va, lo hace a su manera, no según mis expectativas.

Con el duelo llega la aceptación. ¿Dónde quiero estar? No seré un obstáculo en el camino del otro. ¿Qué elijo para mi?, ¿Cuál es mi camino?

 

Yolanda Jiménez

 

 

 

 

 

 

El espejo de la vida

 

Buda decía: somos el resultado de nuestros pensamientos. Gandhi afirmaba que una persona no es más que el producto de lo que piensa. Cada vez más filósofos, intelectuales y maestros espirituales hacen hincapié en nuestra capacidad de creación con nuestro pensamiento.

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Si yo creo con el pensamiento y me esfuerzo en depurar mis pensamientos y en tener pensamientos positivos, ¿por qué se me manifiestan cosas desagradables en mi vida?

Esto tiene mucho que ver con el iceberg de la personalidad, si asumimos que un 7% es el consciente y el otro 93% restante es el inconsciente, estamos creando de forma inconsciente. Es como un barco enorme que va navegando a la deriva sin capitán, por mucho que un marinero (nuestra parte consciente) se dedique a remar en una dirección. Por eso no merece la pena obsesionarse con controlar y seleccionar nuestros pensamientos porque nuestro inconsciente seguirá dominando nuestra vida. Es decir, no tenemos ni idea de quien somos.

Por eso los procesos de ampliación de la consciencia, que no es otra cosa que bajar la raya del mar del iceberg y que más parte del mismo salga a la superficie son procesos deseables y la vida está continuamente llevándonos a procesos de ampliación de la consciencia. Cuando nos abandonamos al “fluir” de la vida estamos entrando paulatinamente en procesos expansivos de ampliación de la consciencia. La vida nos está llevando continuamente a ver quién somos.

 

“Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tú le llmarás destino” – Carl Jung –

La vida nos provee de una herramienta muy potente para nuestro autoconocimiento que es el espejo de las relaciones humanas. Todas las personas con las que nos relacionamos y que parecen en nuestras vidas son una parte de nosotros y nos están haciendo de espejo de quien somos. Ningún encuentro es casual, la vida siempre me está enseñando lo que tengo dentro de mí, aunque a veces no sea agradable. La vida siempre está mostrándome mis creencias inconscientes acerca de mí mismo, así que si inconscientemente no me valoro, se manifestaran fuera, en el teatro de mi vida, múltiples personajes que no me valoren.

 

Las reglas de “matrix”

Se manifestará fuera, en el teatro de mi vida, mi belleza interior, pero también mis miedos más profundos y mis traumas y heridas emocionales. Todo lo que ocurre fuera es una manifestación de mi inconsciente y todo está relacionado conmigo.iceberg

Por eso no tiene mucho sentido apartarse de unas personas u otras, porque al tratarse de tus manifestaciones inconscientes te volverás a encontrar con la misma situación en otro formato, en otro escenario porque al fin y al cabo esa situación está en tu interior. Son las reglas de “matrix”.

Si tú no te amas, el mundo te devuelve rechazo y da igual la persona o el escenario. La vida, en un infinito acto de amor, te está poniendo delante de tu miedo al rechazo para que puedas abrazar esa parte de ti, abrazarla con ternura y trascenderla.

En una ocasión fui a dar una conferencia y en mi conferencia apenas había gente en paralelo en otra sala transcurría la conferencia de alguien muy flojo, (o que yo consideraba muy flojo y superficial, hablando del mismo tema) su sala estaba llena. Yo pataleaba, no podía entender como alguien con un mensaje tan superficial podía tener público y yo que navegaba en las profundidades del ser y ofrecía respuestas reales, apenas tener acogida. En aquel momento no fui capaz de verlo, ahora entiendo que era la vida mostrándome mi miedo al rechazo y mi necesidad de reconocimiento. Tenía tanto miedo a que no se me valorase que estaba creando esa situación, evidentemente si alguien me preguntase a nivel consciente estaba segura de que los contenidos de mi conferencia eran potentes y yo sentía que me auto-valoraba. Pero la situación poco o nada tenía que ver con mi profesionalidad o contenidos, sino con mi miedo inconsciente a no ser reconocida y la situación era perfecta para poder verlo.

Hace muchos milenios que la humanidad conoce su poder creador, la tabla esmeralda un texto críptico, escrito sobre una piedra, data del año 3000 antes de Cristo se le atribuye al mítico Hermes Trimegisto y en ella describe los principios de funcionamiento del universo. En el principio de correspondencia postula que como es arriba es abajo, como es dentro es fuera. Que es lo mismo que decir que la vida es un espejo.

En el año 1908 se publicó el Kybalion por los tres iniciados, mantuvieron su nombre en anonimato porque la sociedad no estaba preparada para hablar de esto de forma abierta, como hacemos ahora. En el Kybalion reiteran los principios del hermetismo.

La vida es un espejo de nuestros juicios y creencias, de nuestro inconsciente o de aquello que necesitamos para nuestra evolución y desarrollo.

“No vemos las cosas como son, sino como somos” Krishnamurti

“Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos” F. Pessoa

“Siempre estoy frente a mí mismo y no soy consciente de ello” Covadonga

 

 

 

Fuente: http://www.tunuevainformacion.com

Por Covadonga Pérez Lozana

 

 

Masaje de amor incondicional. Una experiencia única

 

Espacio cálido. Luz tenue. Aceite caliente. Música para meditar. Conexión con los adentros. Un viaje al origen. Una energía poderosa se despierta. Se expande llenándolo todo. Cuerpos desnudos danzan al son de una Kundalini inquieta. Un hombre sabio. Una mujer curiosa. DELICADEZAEntregados al sentir. Unas manos  expertas deslizan tactos de seda sobre una piel de fuego. Un manantial generoso riega  sentidos sedientos. Delicado abono sobre tierra fértil. El corazón se estremece. Belleza desbordada en lágrimas silenciosas. Dos pares de  pupilas se encuentran, mudas, se dicen todo. El alma colmada.Trascendencia.Sutileza espiritual. Místicos aromas envuelven el profundo éxtasis. Un estado de amor incondicional emerge de las profundidades. Él generoso. Ella agradecida.

Gracias, hombre de corazón grande y mirada profunda.

 

Yolanda Jiménez  

La vía del vacío fértil (IIª parte)

Continuación del texto de Francisco. Peñarrubia. Resumen libre de Yolanda Jiménez :

 

REFLEXIONES SOBRE EL TERAPEUTA Y SU OFICIO

Perls formuló la “oración gestáltica”, propuesta como una orientación:

Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo.

No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.

Y tú no estás en este mundo para llenar las mías.

Tú eres tú y yo soy yo.

Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.

Si no, puede remediarse.

 

Alude claramente a una orientación de la actitud. A la actitud del terapeuta en el encuentro, enfatizando el aspecto existencial, derivado de la conciencia y la responsabilidad de los interlocutores.

 

Las tareas del terapeuta gestáltico, según Joen Fagan:Terapeuta

  • Pautamiento
  • Control
  • Técnicas frente a no-directividad
  • Humanidad
  • Compromiso
  • Inclusión
  • Presencia
  • Compromiso con el diálogo
  • No-explotación
  • Vivir la relación

 

Para Claudio Naranjo, ser terapeuta es ser uno y viceversa. Lo esencial del terapeuta es su autenticidad. En ella se basa su potencial curativo.

 

Perls confiaba en que el hecho de ser era contagioso y el aprendizaje intrínseco de la psicoterapia era suficiente. De este modo, el trabajo interno y la maduración personal tienen más peso que el aprendizaje externo y desplazan la idea de rol.

 

La implicación del terapeuta

 

Las técnicas tienen poco alcance si solo son trucos. Claudio Naranjo, añade: “Las ideas son igual de peligrosas que las técnicas, como sustitutos de la experiencia real”.

Hace falta tacto y talento para ir ajustando el flujo entre el paciente y el terapeuta, para que responda a los intereses de ambos. Es ahí donde el terapeuta tiene una gran responsabilidad con su propia autenticidad. No podemos enseñar a nuestros clientes a ser ellos mismos si nosotros no somos auténticos en la relación.

 

No existe el terapeuta ideal. Es de carne y hueso y mostrará su personalidad, sus limitaciones y sus propios prejuicios en la relación terapéutica.

 

El grado de implicación de un terapeuta es difícil de definir. Cada terapeuta, desde la honestidad, mostrará el punto humano de desarrollo en el que se encuentra, sin forzarse o exigirse.

 

La terapia Gestalt no solo despenaliza, sino que, alienta la expresividad fisica y emocional del terapeuta. Esto incluye que haya contacto corporal entre él y sus pacientes.

 

Sexualidad y agresividad

 

Son los componentes básicos del ser humano y por lo tanto, intrínsecos en la relación terapéutica. La postura gestáltica es evitar hablar del asunto y analizarlo. Por el contrario, sí abordarlo desde el darse cuenta de la experiencia en curso. Perls avisa del componente fantasioso que distorsiona la experiencia, al colocarnos en lo peor o en lo mejor.

 

Uno de los riesgos derivados de la relación terapéutica y temidos por el terapeuta, es la erotización  y la posibilidad de que derive en una relación sexual. La erotización puede surgir de una de las partes o de ambas. La actitud ante esta situación no es negarlo o prohibirlo, sino explorarlo. Lo que está prohibido en Gestalt no es mantener relaciones sexuales, sino, no darse cuenta, no responsabilizarse e interrumpir la experiencia aquí y ahora.

Por el lado del terapeuta, la explicitación de sus sentimientos o autorrevelación, es parte de su trabajo. Cada terapeuta resuelve el riesgo a u manera, según su madurez y según la situación.

 

Respecto a la agresividad, Perls la consideró como un componente básico del crecimiento, ya que, sin agresión no se transforma el medio para que sea asimilable por el organismo.

 

En la situación terapéutica, paciente y terapeuta temen la agresión propia tanto como la del otro. Esta angustia, al igual que con la sexualidad, solo puede atravesarse experiencialmente. La agresividad del paciente puede descargarse sobre un cojín o de cualquier otra manera que la libere sin riesgos.

Cuando la agresión va directamente contra el terapeuta, éste toma sus medidas, pero no la prohíbe.

 

Cuando la agresividad surge del terapeuta, tampoco se penaliza. Se intenta convertir en herramienta de trabajo. El grado en que el terapeuta exprese sus sentimientos negativos depende se su congruencia. No es un asunto de estrategia o de técnica.

 

La sexualidad y la agresividad son afrontadas por el terapeuta como experiencia. El nivel de riesgo y de cautela es diferente para cada terapeuta. No hay un modelo único.

En el fondo, todo se reduce a la madurez del terapeuta, es decir a su propio proceso de terapia y a la supervisión, como un espacio de reflexión personal y profesional.

 

Transparencia y transferenciaTERAPIA

La transferencia se produce desde el paciente hacia el terapeuta. Puede ser positiva (sentimientos tiernos) o negativa (sentimientos hostiles)

El fenómeno contrario es la contratransferencia, que se produce desde el terapeuta hacia el paciente.

Freud, a partir del psicoanálisis, enfatizó en la contratransferencia. Designó como meta el conocer y dominar la contratransferencia para la comprensión de los procesos psicológicos del analizado. Plantea al psicoanalista como un mero espejo.

Posteriormente hay aportaciones de Jung, Rank y Ferenczi sobre la situación terapéutica, que discrepan de Freud.

Ferenczi, por ejemplo, mantiene que los sentimientos del psicoanalista hacia su paciente son provocados por el propio paciente. El analista no puede ayudar más que al paciente por el que siente afecto. Este enfoque despenaliza la contratransferencia.

 

La transparencia

Es una técnica gestáltica que se basa en: atención al presente; darse cuenta; y hacerse responsable de sí en el encuentro Yo-Tú.

Para la Gestalt, el terapeuta y su cliente son dos personas comprometidas en una relación dual, autentica. Aunque sus estatus y sus tareas sean diferentes. Cada uno desarrolla una atención a sí y al entorno, donde el entorno es el otro, el Tú.

 

Desde la Gestalt se pide al terapeuta una actitud muy clara como parte de su crecimiento personal. El terapeuta gestaltico utiliza sus propios sentimientos, su resonancia afectiva, de forma activa en terapia. Desde esta perspectiva, él es propia técnica. Tal respeto solo puede ser válido si el terapeuta comprende que las dificultades de sus pacientes en el vivir, no son muy diferentes de las suyas.

 

En la terapia grupal la oportunidad de proyectar es mayor que en las sesiones individuales. Perls se interesó especialmente por las proyecciones, a la vez que consideraba la situación grupal como un espacio privilegiado, donde contrastar dichas proyecciones y distorsiones. Valora en el grupo, su autoridad y fiabilidad ante el paciente resistente.

 

Encuadre, diagnóstico y supervisión

 

El encuadre se acuerda entre el terapeuta y el paciente. Habitualmente se pautan sesiones semanales de 45 minutos. Pueden ser sesiones individuales, con parejas o con varios miembros de la familia.

 

Sobre el diagnostico, está muy relacionada con el estilo del terapeuta. Perls, por ejemplo  no hablaba de diagnóstico, pero tenía un ojo clínico para ver la esencia del juego neurótico existencial del paciente.

A mayor experiencia y madurez del terapeuta, menor importancia y necesidad de diagnóstico.

 

La supervisión es la terapia del terapeuta. Ser terapeuta es tan difícil y arriesgado como ser persona. Peñarrubia no lo concibe como un rol ni como una profesión. Como máximo, lo considera un oficio, una vocación. Un oficio artístico que se enraíza en el trarapeuta.

La supervisión del terapeuta es importante en toda la práctica, pero especialmente entre los terapeutas principiantes. Ocurre que los principiantes atraviesan un estado de euforia. A medida que se acumula más experiencia y más sabiduría, más somos conscientes de lo poco que sabemos.

 

El grupo en terapia Gestalt

 

La terapia Gestalt se imparte con frecuencia en formato grupal. El grupo gestaltico es una terapia en grupo. Perls insistió en la idea de autorregulación organísmica en cuanto a la salud personal. Sin embargo, no tenía fe en la autorregulación del propio grupo, al igual que sí la tenia Rogers. Perls introdujo un modelo de terapeuta más directivo, pero por otro lado, muy respetuoso: es decir, que no apoyar al paciente más allá de sus mínimos es infantilizarlo y es no respetar que sea él mismo el que eche mano de su propio autoapoyo.

 

Modelos de grupos gestalticos:

 

  • El de Zinker que define el grupo como una comunidad creativa de aprendizaje.
  • Kepner plantea la interacción de la terapia Gestalt dinámica de grupos. Considera una doble función: el desarrollo de los individuos en el grupo y el desarrollo del grupo como un sistema social
  • Frew relaciona los cinco mecanismos neuróticos clásicos: introyección, proyección, retroflexión, deflexión y confluencia. Los considera como cinco estilos de contacto, con las fases del grupo.
  • Castanedo aporta diferentes ejercicios grupales y fantasías dirigidas para trabajar desde lo emocional con el grupo
  • Modelo mixto: Gestalt grupal: no directividad o al contrario, intervención (devolver lo obvio que el grupo no percibe). Rondas grupales. Juegos de acercamiento/distanciamiento. Fantasías dirigidas.

 

El trabajo corporal

 

La terapia Gestalt ocupa un lugar  relevante entre las terapias psicocorporales. Desde la libido freudiana, pasando por los aportes de Kepner y Reich, hasta Perls.  Éste describe  su técnica para restablecer por medio de la concentración  las funciones del ego; diluir la rigidez del cuerpo y el ego petrificado en el carácter.

Entre los gestaltistas, algunos piensan que el abordaje corporal clásico de la terapia Gestalt es suficiente. Y hay otros que lo perciben deficiente y se inclinan por una síntesis de  Gestalt y otras metodologías. Este es el caso de Claudio Naranjo.

 

La espiritualidad. Gestalt transpersonalPREGUNTATE

 

Al hablar de espiritualidad, es fácil asociarlo con el pensamiento no científico y con connotaciones religiosas. El término “transpersonal” evita esta concepción y permite encuadrar la espiritualidad en la experiencia interior, personal. Ésta es única e individual, aunque, a la vez esté recogida en todas las grandes tradiciones metafísicas de Oriente y Occidente.

El surgimiento de la Psicología Humanista en Occidente, se llamó “tercera fuerza”, respecto al Psicoanálisis y al conductismo y se posicionó:

 

“Sobrepasar los límites tradicionales de la Psicología para incluir métodos de comprensión de la experiencia humana y la experiencia del potencial de cada uno. Insistir en las experiencias que favorecen la realización de sí mismo, la responsabilidad individual, autenticidad y trascendencia. Proponer una percepción de la persona total: corporal, mental, emocional, espiritual…”

 

A partir de aquí se ha desarrollado la Psicología Transpersonal. Apunta al campo de la investigación psicológica, incluyendo otras áreas de la experiencia, más allá de la concepción clásica. El término tanspersonal se refiere a las experiencias que afectan a la conciencia y a una extensión de la identidad que va más allá de la individualidad y de la personalidad. Se nutre de la ciencia occidental y de la sabiduría oriental, en un intento de integrar ambos conocimientos en el desarrollo del potencial humano.

Esto tiene que ver con trascender los límites del ego. Entendiendo por ego el autoconcepto, la imagen condicionada y empobrecida de nosotros mismos con la que nos identificamos.

 

La psicoterapia constituye un tipo de abordaje espiritual. El simple hecho de prestar atención a lo que está ocurriendo en nuestro interior, puede ser considerado como un acto espiritual.

 

La terapia Gestalt en el contexto transpersonal

 

A nivel del “ego”, se alude a la identificación del hombre con una representación o imagen mental, más o menos precisa de su organismo total… Aquí están las dualidades psique/cuerpo, consciente /inconsciente. El proceso terapéutico consiste en restablecer el contacto con la sombra y reapropiarse de lo proyectado fuera hasta qu el individuo adquiera una imagen de sí más exacta y aceptable. Más correcta con su organismo total.

 

Un paso más allá está la cuestión existencial. Aquí se ubica la Terapia Gestalt. Se trata de alejarse de escindir el organismo (psique/cuerpo, consciente/inconsciente). Sí de concebir a la persona de manera holística, como un organismo total. Aquí la polaridad es entre el organismo y el medio: se trata de restablecer el equilibrio entre las necesidades del individuo y las de su entorno. Se ocupa de las crisis que ocurren  y de apoyar las potencialidades de la persona, para desarrollarse mejor e intervenir más adecuadamente en su medio.

En el nivel de la mente, operan las terapias o practicas espirituales, que trascienden el sutil dualismo del testigo frente al testimoniado. Cuando despierta la mente, ambos son la misma cosa. Es la experiencia del universo por el universo. Es la conciencia cósmica intemporal e inespacial de la que hablan el budismo mahayana, el taoísmo, el sufismo, algunas formas de misticismo cristiano, etc.

Es difícil describir el proceso terapéutico. Igualmente es difícil describir el desarrollo espiritual.

 

 

La espiritualidad de la Gestalt

 

Dentro de la terapia Gestalt es innegable el carácter existencial. También lo es la influencia de la teoría holística. De ahí deriva el concepto de polaridad gestaltico. Es un salto cualitativo para trascender la dualidad y entenderla como polaridad, como equilibrio entre opuestos,

    • La integración gestaltica de polaridades. Tiene un sentido espiritual: para vivir la experiencia mística es necesario ir más allá de todas las dualidades. En Gestalt no hablamos de dualismo, sí de integración.
    • La influencia del Zen también está presente en la terapia gestalt. Perls lo conoció a través de Weiss y ya en California, lo practicó en un monasterio durante dos meses. Le interesó  el Zen como una posibilidad de religión sin dios; como sabiduría y actitud no moralista. La gestalt que Perls desarrolló en esta época es la plasmación de esta búsqueda.
    • Para Claudio Naranjo “la conciencia meditativa constituye el autoapoyo más profundo.
    • La iluminación o satori, el budismo lo define como la paz que viene en si misma, la revelación. Para Perls era el descubrimiento de la verdad personal, de la esencia o del ser.
    • La maya, término budista también, se refiere a la fantasía, a una concepción del mundo sustentada por la cultura. Para Perls era la zona intermedia, esa que distorsiona la experiencia interna/externa. Maya Es lo que  confunde fantasía con realidad  y hay que atravesarla. No se trata de destruir a maya, sino de verla tal como es, o ver a través de ella.
    • Continuum of awarness gestáltico o meditación vipassana: la terapia gestalt ha desarrollado una metodología de la conciencia que, en esencia es una práctica meditativa. El continuum of awrnwess o continuo atencional es atención focalizada en el presente. Abierta a todos los contenidos que emergen puntualmente a la conciencia. El budismo alude a esta práctica como una perdida del yo. Cuando se ejercita este continuo darse cuenta, se enfoca la actividad en la mente (pensar, imaginar, recordar) y se acentúa la atención en los contenidos emocionales y sensoriales. El Zen mantiene que el hombre liberado s el hombre sin mente. Perls habla de abandonar la mente y volver a los sentidos.
    • El chamanismo es otro aspecto esencial de la espiritualidad gestáltica. El chamán es el antecesor del rol del terapeuta gestaltico: el rol de un guía experimentado, un conductor consciente. Lo que le hace chamannístico es su versatilidad, su movimiento orgánico entre los dominios sensorial, afectivo, cognitivo, interactivo e imaginativo. (Claudio Naranjo)
    • Otras resonancias espirituales en la terapia gesatat: el taoismo, con su fe en la sabiduría espontánea. Del sufismo, en concreto del cuarto camino, la insistencia en el trabajo, la no evasión del sufrimiento: el sufrimiento consciente, el trabajo con la atención.

 

La espiritualidad en la Gestalt, según Naranjo se basa en el equilibrio. El desarrollo de una actitud voluntaria y el desarrollo de la espontaneidad. Si podemos ver lo psicoterapéutico y lo transpersonal, podemos percibir la profunda espiritualidad de la gestalt. Es una perspectiva integradora.

 

Arte y creatividad en terapia

 

La dicotomía entre Ciencia y Arte es una constante. Para la mente discursiva, el Arte carece de lógica. A diferencia de la ciencia, el Arte no trabaja para eliminar de su campo el azar, lo irracional o lo espontáneo. Lo utiliza y lo integra.

Las terapias sicoanalíticas, comparten con el Arte este respeto por la experiencia irracional. Y así lo hace la Terapia Gestalt, especialmente interesada por este fenómeno. Perls lo llamó “el vacío fértil”: Una vivencia similar a la psicosis, atemorizante para la mente controladora, pero familiar para la mentalidad del artista.

 

El terapeuta como artistaTERAPIA 2

 

El encuentro terapéutico es una obra de arte sin realizar. Está llena de riesgos, temores y posibilidades. Si terapeuta y paciente no se desprenden de sus preconceptos, difícilmente podrán pasar a otro nivel de conciencia

    • La actitud creativa es inseparable de la disolución. Lo que en gestalt llamamos autoconcepto, ego traspersonal.
    • Perls insistía en el precepto Zen de abandonar la mente y recuperar los sentidos.
    • En la recuperación de lo sensorial, la imaginación es tan engañosa para el artista como las convicciones.
    • La búsqueda del terapeuta, como del artista, ha e abandonar su voluntad en favor de una entrega serena.

 

En gestalt se trata del “arte de ser uno mismo”. Los artistas, como los terapeutas, buscan su propio estilo. El terapeuta gestaltista lo hace  pasando del apoyo externo al autoapoyo. Atravesando de lo fóbico a lo explosivo. Del vacío estéril al vacío fértil.

Claudio Naranjo describe entre las aptitudes específicas del gestaltisa:

  • Desprecio de la actividad conceptual
  • La fe en la autenticidad
  • La confianza en la naturaleza
  • La concepción paradójica del cambio

 

Vista de este modo, la terapia es un arte. Es un proceso espiritual. En este sentido, hay un paralelismo con el jainismo (corriente del judaísmo) y su postulado de la alegría de la salud.

La figura del terapeuta maduro es una persona sin pretensiones, humilde, lleno de sabiduría, que sabe hacer las cosas. Que ha madurado en el proceso de ser uno mismo. Ha ido afinando (como el artista creador), su propio estilo a través del despojamiento . Su grado de hacer/no-hacer, refleja su grado de autoconocimiento.

 

Opinión personal

Leer este libro de Peñarrubia me ha aportado un nuevo punto de vista que no encontré en otras lecturas  sobre Gestalt.

Creo que  se acerca al mundo de  lo creativo y al mundo espiritual, mostrando las similitudes, más allá de las formas o del lenguaje. Muestra la profundidad y la conciencia de dedicarse a esta profesión.

En mi resumen, he obviado la parte más teórica básica, de sobra conocida y ya estudiada y recogida en la mayoría de la bibliografía en la que he trabajado en estos tres años de formación en Terapia Gestalt.

Por el contrario, me ha interesado más sintetizar  los contextos de surgimiento y desarrollo de la Gestalt, así como, las reflexiones sobre el terapeuta y su oficio.

 

Me ha gustado conocer los detalles de las interacciones entre diferentes profesionales del mundo de la Psicología con otros profesionales del mundo del Arte, la Cultura o El Teatro. Las aportaciones que se han producido, me ayudan a comprender el modo de trabajar del terapeuta gestáltico.

Por otro lado, la influencia de las distintas filosofías espirituales y el conocimiento y práctica en ellas, aporta un sentido trascendental al trabajo irrepetible que se desarrolla en las sesiones terapéuticas.

 

El autor, Francisco Peñarrubia recoge en este texto, múltiples  testimonios de los profesionales que más o menos directamente han estado ligados al desarrollo de la Terapia Gestalt. Además, va hilando con acierto los estadíos y avances de este desarrollo. Esto me ha permitido centrar mi interés en los detalles, a partir de los cuales, he comprendido el propio proceso de desarrollo.

 

En conclusión, es un texto clarificador, que  desgrana los procesos, desde los orígenes.  Por ello y por el empleo de un lenguaje sencillo,  contribuye a una comprensión óptima de la Terapia Gestalt y de la profesión de terapeuta. En este sentido, transmite una gran responsabilidad para con uno mismo y hacia el paciente. Invita a trabajar en el crecimiento personal para desde ahí, ejercer la terapia con honestidad. Me quedo con esta idea que me resulta coherente con todo  estudiado en la teoría y en todo lo experimentado a lo largo de los tres años de  formación en terapia Gestalt.

 

Yolanda Jiménez.

Terapeuta Gestalt

 

 

 

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