Tu sensualidad y tu sexualidad

 

Tu sensualidad y tu sexualidad como regalo

¿Quieres potenciar tus relaciones contigo? ¿Y con tu pareja? ¿Deseas aumentar tu autoestima? ¿Sería un logro para ti vencer tu timidez y encontrar más recursos a la hora de relacionarte y expresar tu  intimidad?

danza-corazon

Un taller para conectar con:

  • tus emociones y tu intimidad,
  • la esencia de tu sensualidad,
  • el potencial de tu sexualidad.

Mediante ejercicios y diversas técnicas vas a acercarte de manera  sutil al placer y a la escucha de tu cuerpo en todas sus dimensiones.

 

Un don para empezar el año radiante

 

A QUIEN VA DIRIGIDO:

A cualquier persona que desee desplegar su sensualidad y sexualidad y navegar por estos universos maravillosos.

Se puede participar de manera individual o en pareja. No es necesaria experiencia previa. En el centro dispondremos de esterillas de yoga, aunque puedes traer la tuya. Trae ropa cómoda.

CON QUIEN:

Maranta Rubiera es maestra de yoga especializada en pranayama. Imparte talleres de respiración sensual y de sexualidad creativa a nivel internacional. Es autora de la novela “Hembra”, (Premio xPlora de Valencia), así como conductora del programa de radio mexicano “Sexo Nómada“.

Yolanda Jiménez es Terapeuta transpersonal especializada en Terapia Gestalt y Facilitación de Procesos. Trabajadora Social y Socióloga. Ejerce la terapia a nivel individual y grupal. Imparte talleres de crecimiento personal. Facilitadora PSCHY-K.

DÓNDE Y CUÁNDO:

El sábado 28 de enero, de 16:30 a 20:30 horas. En la sala “Emocionarte”. Calle Marqués de Urquijo, 40. Puedes encontrar toda la información en la página: www.yolandajimenezescritora.wordpress.com

INVERSIÓN:

40 euros. Si reservas antes del día 23 de enero o si vienes acompañado, 35 euros cada uno. Plazas limitadas. Reservas o más información en mi correo: jimenezyola@hotmail.com  o por teléfono: 659.673.216.

Tu sensualidad y tu sexualidad

Tu sensualidad y tu sexualidad como regalo­­­

¿Quieres potenciar tus relaciones contigo? ¿Y con tu pareja? ¿Deseas aumentar tu autoestima? ¿Sería un logro para ti vencer tu timidez y encontrar más recursos a la hora de relacionarte y expresar tu  intimidad?danza-corazon

Un taller para conectar con:

  • tus emociones y tu intimidad,
  • la esencia de tu sensualidad,
  • el potencial de tu sexualidad.

Mediante ejercicios y diversas técnicas vas a acercarte de manera  sutil al placer y a la escucha de tu cuerpo en todas sus dimensiones.

 

 

Un don para empezar el año radiante

 

A QUIEN VA DIRIGIDO:

A cualquier persona que desee desplegar su sensualidad y sexualidad y navegar por estos universos maravillosos.

Se puede participar de manera individual o en pareja. No es necesaria experiencia previa. En el centro dispondremos de esterillas de yoga, aunque puedes traer la tuya. Trae ropa cómoda.

CON QUIEN:

Maranta Rubiera es maestra de yoga especializada en pranayama. Imparte talleres de respiración sensual y de sexualidad creativa a nivel internacional. Es autora de la novela “Hembra”, (Premio xPlora de Valencia), así como conductora del programa de radio mexicano “Sexo Nómada“.

Yolanda Jiménez es Terapeuta transpersonal especializada en Terapia Gestalt y Facilitación de Procesos. Trabajadora Social y Socióloga. Ejerce la terapia a nivel individual y grupal. Imparte talleres de crecimiento personal. Facilitadora PSCHY-K.

DÓNDE Y CUÁNDO:

El sábado 28 de enero, de 16:30 a 20:30 horas. En la sala “Emocionarte”. Calle Marqués de Urquijo, 40. Puedes encontrar toda la información en la página: www.yolandajimenezescritora.wordpress.com

 

INVERSIÓN:

40 euros. Si reservas antes del día 23 de enero o si vienes acompañado, 35 euros cada uno. Plazas limitadas. Reservas o más información en: jimenezyola@hotmail.com  o por teléfono: 659.673.216

La libertad de ser uno mismo

 

¿Te muestras como eres? ¿Tienes definida tu vida? ¿Como quieres vivirla? ¿Sientes la necesidad de un impulso para ponerla en practica? ¿Te apetece descubrir todo tu potencial?

Ahora tienes la oportunidad de explorarte, construir o completar tu proyecto vital. En el próximo taller “Tu proyecto vital”, que impartiré en Madrid, el 5 de noviembre. Puedes encontrar toda la información pinchando aquí.  A continuación comparto un artículo sobre la experiencia de ser uno mismo. Escrito por Miriam Subirana y publicado en El País

“En una sociedad donde imperan los juicios de valor es importante la autenticidad. Hay que conocerse bien y no tener miedo a indagar en nuestro interior”

En los años que llevo acompañando a la gente en su desarrollo personal, observo que hay ciertas preguntas que nos planteamos prácticamente todos en algún momentotelarana
de nuestra vida y que prevalecen desde la Antigüedad. Tendemos a darle vueltas a cuestiones del tipo ¿quién soy yo realmente? o ¿cómo puedo llegar a ser yo mismo? Hay una tendencia a martirizarse, a funcionar bajo unas creencias que nos bloquean y estresan ante el cambio y la incertidumbre. Las personas se orientan a menudo por lo que creen que deberían ser y no por lo que son en realidad. Se vive demasiado condicionado por los juicios de la gente y se trata de pensar, sentir y comportarse de la manera en que los demás creen que debe hacerlo. Es como si quisiéramos ser quienes no somos.

Occidente ha creado una sociedad competitiva en la que aspiramos al éxito y la excelencia, y no se lleva bien el fracaso. Desde la infancia aprendemos juegos de competición y somos considerados por otros como hábiles o torpes, buenos o malos. En el colegio nos juzgan los profesores y compañeros de clase. Sentimos la presión de tener que ser el número uno en nuestra promoción, en el deporte, en definitiva, en nuestro ámbito. En vez de disfrutar de cada etapa, nos centramos en procurar ganar para alcanzar el primer puesto en todo, y esto va configurando la identidad de cada uno.

Para afrontar la vida hay que abandonar las barreras defensivas

El papel de los padres también es básico: frases como “esto es bueno”, “no seas malo” o “esto no se hace” son típicas en el vocabulario de los progenitores. Pero el abuso de este tipo de indicaciones puede menguar el carácter del niño. Crecemos dando importancia a la opinión de los demás y a su mirada, ya que determinan nuestro valor en la comunidad. Una vez adentrados en el mundo universitario y laboral, la cantidad de maneras en las que podemos fracasar sube en escalada. Cada encuentro con alguien puede recordarnos algo en lo que somos inadecuados. Desde el estilo de ropa hasta el corte de pelo. Alguien le dirá que se relaje y disfrute más, otro le reclamará que no trabaja suficiente y que está desperdiciando su talento; alguno le recomendará que se centre en la lectura o que hinque más los codos. Por otro lado, la imagen que proyectan los medios de comunicación también puede generar frustraciones personales. ¿Tiene la presión normal, ha viajado suficiente, cuida a su familia, está al día de política, su peso es el adecuado, hace suficiente deporte, ha visto la última película más taquillera? Este tipo de cuestiones hace sentir que cualquiera no está a la altura de las circunstancias.

El filósofo existencialista Sören Kierkegaard (1813-1855) señalaba que la forma más profunda de desesperación es la de aquel que ha decidido ser alguien diferente. El psicoterapeuta estadounidense Carl R. Rogers decía al respecto: “En el extremo opuesto a la desesperación se encuentra desear ser el sí mismo que uno realmente es; en esta elección radica la responsabilidad más profunda del ser humano”.

Cuando el individuo decide mostrar su verdadera personalidad debe tomar consciencia de qué visión tiene de su persona. Cuando logramos tener esa imagen realista no nos ahogamos con objetivos inalcanzables ni nos infravaloramos con propósitos que nos empequeñecen. Para ello debemos plantearnos metas adecuadas a nuestro carácter. Un ejemplo: el que quiere adelgazar pero no se ve más delgado. Por mucho esfuerzo que haga, no será duradero y volverá a ganar peso, porque sigue sin verse más flaco. Si quiere perder peso de verdad tendrá que cambiar la imagen que tiene de sí mismo y modificar ciertos hábitos mentales y de conducta.

Para ser uno mismo es necesario conocerse y ser consciente de hasta qué punto la imagen que uno tiene de su persona coincide con su yo real y auténtico. Se trata de dejar de verse como una persona inaceptable, indigna de respeto, inútil, poco competente, sin creatividad, obligada a vivir según normas ajenas e insegura. Hay que aceptar las imperfecciones. Cuando logre verse como alguien con fallos que no siempre actúa como quisiera, disfrutará más y se cuidará mejor.

Los epicúreos griegos reseñaban la importancia de ejercitarse en evocar el recuerdo de los placeres pasados para protegerse mejor de los males actuales. Sin ir tan lejos, la indagación apreciativa, un método basado en la nueva psicología positiva que surgió en los ochenta, nos invita a buscar las experiencias más significativas de nuestra vida, descubrirlas y revivirlas. Todos hemos vivido alguna historia positiva y significativa. Rescatarla del pasado y apreciarla en el presente nos dará confianza. Por otro lado, para poder ser uno mismo, uno debe conocer su núcleo vital, es decir, todo aquello que le mueve y motiva para seguir adelante. Esta esencia vital le llena de esperanza, mientras que si uno vive en sus sombras acaba desesperándose, se angustia, se apaga y se deprime. Incluso puede llegar a ser agresivo consigo mismo. Nietzsche decía al respecto: “El mal amor a uno mismo hace de la soledad una cárcel”.

 

Cuando esto ocurre, es fácil que uno se enclaustre en su pequeño mundo, donde su percepción se vuelve borrosa porque se ha desconectado del importante núcleo vital.paisaje-1 Entonces vienen a la cabeza preguntas como estas: ¿qué debería hacer en esta situación, según los demás? o ¿qué esperarían mis padres, mi pareja, mis hijos o mis maestros que yo hiciera? En este estado se actúa según pautas de conducta que, de alguna forma, le impone la gente que le rodea. Esto le reprime y su capacidad creativa queda mermada. Entonces es fácil entrar en rutinas para “quedar bien” y se dejan de explorar nuevas posibilidades.

Cuando uno logra de nuevo conectar consigo mismo se vuelve más creativo y las preguntas cambian: ¿cómo experimento esto?, ¿qué significa para mí? Si me comporto de cierta manera, ¿cómo puedo llegar a darme cuenta del significado que tendrá para mí? Es decir, por fin ha pasado de plantearse qué estarían esperando los demás y empieza a considerar qué es lo que realmente quiere usted. Para ello es necesario abandonar las barreras defensivas con las que se ha enfrentado a lo largo de su vida y experimentar lo que ha estado oculto en el interior. Así podrá llegar a convertirse en una persona más abierta, desarrollará una mayor confianza en sí misma, aceptará pautas internas de evaluación, aprenderá a vivir participando del proceso dinámico y fluyente que es la vida.

Ser uno mismo y vivir sin máscaras implica sinceridad y autenticidad. Para el jesuita Francisco Jálics, ser auténtico es más valioso que ser sincero: la persona sincera dice lo que piensa; la auténtica, en cambio, lo que efectivamente siente.

Para ser uno mismo hay que ser soberano de la propia personalidad, es decir, plenamente autónomo y completamente propio. Para ello, además de quitarse las máscaras, debe deshacerse de los malos hábitos y de las opiniones falsas. Debe desaprender. Los filósofos de la Antigüedad aconsejaban incorporar las siguientes prácticas para lograr esta independencia mental: encender la luz de la razón y explorar todos los rincones del alma, filosofar, dedicar tiempo para ocuparse de sí mismo, prestar atención a cada una de nuestras necesidades, evitar las faltas o los peligros, establecer relaciones consigo mismo, adquirir el coraje que le permitirá combatir las adversidades, cuidarse de manera que uno se cure y convertir estos ejercicios mentales en una forma de vida. Como decía el filósofo griego Epicuro, nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para que uno se ocupe de su propia alma.

PARA SABER MÁS: “La hermenéutica del sujeto” -( Michel Foucault ) . “El proceso de convertirse en persona” ( Carl R. Rogers ). “Proyecto Vital” ( https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/terapeuta-2/ )

 

 

 

 

 

Tu proyecto vital: Descubre todos tus recursos

 

¿Tienes definida tu vida? ¿Como quieres vivirla? ¿Sientes la necesidad de un impulso para ponerla en practica? ¿Te apetece descubrir todo tu potencial?

Te presento aquí el próximo taller coofacilitado, que realizaremos en Madrid, sobre “Proyecto vital”, el sábado 5 de noviembre.

 

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Un taller experiencial donde descubriremos todos tus talentos. Exploraremos sensaciones. Viajaremos hasta tus lugares de poder. Percibiremos tus capacidades desconocidas. A través de tus propias sensaciones, reconocerás los mensajes que te lleguen desde tu parte más auténtica. Recorreremos un camino sorprendente y encontrarás las claves que necesitas

 

CON QUIEN:

Yolanda Jiménez. Terapeuta Transpersonal, especiaalizada en Terapia Gestalt y facilitación de procesos personales y grupales. Trabajadora social y Socióloga. facilitadora PSCHY-K.

Fernando Recondo. Experto en Terapia Transpersonal y Mentor en procesos de Cambio.

 

DONDE Y CUANDO:

El sábado 5 de noviembre, de 10 a 14 y de 16 a 20 hrs.

en el Centro Mandala. Calle cabeza 15, Madrid. Teléfono: 915 39 98 60 (metro Tirso de Molina)

Young woman walking alone on the sand beach in the sunset and the water is lapping at her feet.

 

INVERSIÓN:

50 euros. 45 euros si reservas antes del 30 de octubre o vienes con un amig@.

 

PLAZAS LIMITADAS: imprescindible reservar por correo electónico:

jimenezyola@hotmail.com

fernandorecondo@gmail.com

 

 

 

Técnicas para conectar a tus pacientes con sus emociones

En Terapia Gestáltica, intentamos conectar a nuestro paciente con sus emociones. Consideramos que estas reflejan las necesidades no cubiertas y los conflictos que generan malestar en la persona, y en casos más extremos, patología.

Comparto un artículo  de Buenaventura del Charco Olea, publicado en la interesante página de Juan Peláez
Aunque estas son técnicas de corte gestáltico, son fácilmente aplicables a otras terapias humanistas (como la Terapia Focalizada en la Emoción o la Rogeriana), pero también en otras terapias, como la cognitivo-conductual o la terapia de aceptación y compromiso, que cada vez más postulan la exposición a las emociones como estrategia de regulación emocional. ¿Qué mejor forma de exponer a nuestros pacientes a sus emociones que conectarlas con ellas de manera activa, incrementando su vivencia en terapia?poesia-visual
conexión emocional
Cuando se lo explico a mis alumnos, ya sean de las universidades donde soy profesor o ponente o en Aprende Viendo Terapia en los Grupos de Gestalt en los que ellos pueden practicar y hacer terapia, como en aquellos Grupos de Visionado de Terapia en los que me ven hacer Terapia Gestalt con pacientes, les planteo siempre la misma metáfora:
“Las emociones, son la música de fondo de nuestros pacientes. Es una melodía que está siempre presente, desde la cual interpretan el mundo y reaccionan a lo que les ocurre. El problema, es que muchas veces esa música es desagradable, tremendamente dolorosa, y, como señalaba Perls, el individuo decide desconectar de sus emociones, de su brújula interna, por evitar el malestar. La fobia al dolor, es lo que genera el sufrimiento.
El Gestaltista, no sólo escucha esa música y se la devuelve al paciente mediante reflejos para que pueda escucharla y entenderla (tal y como hacen los terapeutas Rogerianos), sino que además, emplea una serie de técnicas para subir el volumen de esa música a fin de que el paciente pueda tomar consciencia de ella y ponerse en marcha para cubrir las necesidades que implican.”
Las personas, tienden a protegerse detrás de máscaras, bien por protegerse del dolor, o por evitar el rechazo de otros. El problema, es que hay un hábito, un automatismo en funcionar desde esas máscaras, lo que dificulta conectar con las propias emociones y poder aprender de ellas y permitírselas sentir.
Máscaras emocionales0c243ab93f9106cb868197052a207461
Esto es especialmente importante, en pacientes con una baja capacidad de conexión emocional o aquellos que evitan el sufrimiento de manera muy evitativa y activa, ahí es donde el psicólogo debe subir el volumen de esa música, para que sea tan intensa y evidente que el paciente no pueda hacer otra cosa que vivenciar ese malestar, para poder aprender de él y poner en marcha mecanismos que cubran la necesidad que hay detrás de él. Para cambiar un proceso, primero hemos de tomar consciencia de él, conocerlo en el mayor grado de detalle posible, para entenderlo y poder ejercer cambios sobre el.
Tras este encuadre de la necesidad de conectar a nuestros pacientes con sus propias emociones, os cuento algunas pequeñas técnicas, que puedes incorporar en tu propio diálogo terapéutico, para ayudar a tus pacientes a conectar con sus emociones.
Algunos de los recursos más habituales para conseguir ese hacer grande la emoción son:
Hablar en primera persona: El paciente debe hablar de lo que le ocurre en primera persona, ya lo contrario, es una forma de tomar distancia de su emoción y desresponsabilizarse de ella. Esto se observa cuando un paciente dice cosas como “a veces sientes miedo cuando crees que te van rechazar” en lugar de decir “me da mucho miedo ser rechazado”.

Hablar en el Aquí y el Ahora: El paciente puede conectar con una emoción sobre hechos pasados, e incluso, sobre posibles hechos futuros, pero la realidad, es que cuando nos emocionamos es en el momento presente: tenemos una respuesta fisiológica determinada ante estímulos que la provocan (aunque sean recuerdos o futuribles). Por esto, el psicoterapeuta gestáltico mantendrá al paciente en el foco de lo que ocurre en el momento presente, a fin de poder observarlo juntos, experienciarlo y discutirlo después. “¿Cómo te sientes ahora que me hablas del día del funeral de tu padre y nadie te explicaba nada porque tenías 8 años?”0b4ee412ffd7157e81c4387fbfd31a0e

Lenguaje Descriptivo y Evocador: Las emociones son respuestas automáticas que se producen antes estímulos concretos. (Los individuos no experimentamos miedo ante la idea de miedo, sino ante algo que nos lo provoca. Cuento de fantasmas vs tratado psicológico del miedo). Es por esto, por lo que el psicólogo Gestáltico utilizará un lenguaje lo más descriptivo y evocador posible, para tratar de hacer “reales” las situaciones y los procesos de las que habla el paciente, a fin de que pueda tener una experiencia real en ese instante con ellos. Lo sensorial suele ser más efectivo. “¿Cómo te sientes cuando me hablas de que llegaste a tu habitación y viste las sábanas deshechas, la luz tenue, y a tu hija llorando y con los cabellos enmarañados con los restos de la carta de su novio en el suelo?”, esto es mucho más evocador y le ayudará a conectar más que “¿Cómo te sientes cuando me dices que tu hija estaba triste porque la dejó su novio?”. Si el paciente cuenta las cosas de forma declarativa, le pediremos que nos las relate de forma más detallada y descriptiva

musgo

Centrar en el cuerpo: Dado que las emociones poseen un componente fisiológico, conectar con sensaciones corporales pueden ayudarnos a conectar de forma más intensa con una emoción o a aclararla si es confusa o vaga. “¿Cómo sientes esa tristeza en tu cuerpo?” “Es un nudo en la garganta” “Háblame sobre cómo es y cómo te sientes con ese nudo en la garganta”

Hablar desde su lenguaje: Los pacientes cuando conectan emocionalmente, suelen narrar las cosas con un lenguaje descriptivo, realizan gestos determinados, expresan una frase concreta que se dicen a sí mismos cuando experimentan esa emoción… Incluir en nuestras intervenciones es tremendamente efectivo, porque eso es lo que “encaja” con la vivencia del paciente. “Esta soledad que me cuentas sentir, es tan dura, que se te clava como una aguja en el estómago” (mientras el psicoterapeuta se señala la zona del diafragma, repitiendo el gesto que hizo el paciente al hablar de esa soledad que se clava).7ef98169cfcbdc1acf2ecba8dc42223c

Lenguaje Corporal: Observar cual es el lenguaje corporal del paciente y poner el foco en él. “¿Por qué cuando me hablas del enfado que sientes hacia tu hermano aprietas los puños?”

 

Bibliografía
del Charco Olea, Buenaventura (2015). Apuntes de Terapia Gestalt. Aprende Viendo Terapia. Madrid.
Greenberg, L. (1996) Facilitando el Cambio Emocional. Buenos Aires. Paidós Ibérica.
Perls, Fritz (1974) Sueños y existencia. Santiago de Chile: Cuatro Vientos Editorial.

Acerca de estos anuncios

Creavivo: Una experiencia grupal compartida, creativa, vivida…

musica

Escultura de Czili (Cecilia Liao)

Primavera. Madrid. Un grupo de personas con curiosidad. Desarrollo personal. Exploración.Un taller de escultores. Creatividad…

Ayer tuve la fortuna de compartir una experiencia grupal, enmarcada en mi proyecto “creaVivo”: Una serie de talleres  vivenciales de exploración personal, de creatividad, de conexión, de descubrimiento, de diversión…  Un heterogéneo grupo de personas, de distintas edades, profesiones, expectativas, sexos y un lugar especial: un taller de dos escultores, un espacio impregnado de magia creativa. Animados por la confianza espontánea que fue surgiendo  y  que flotaba entre nosotros,   iniciamos un viaje de descubrimiento. Una apertura cálida nos llevó a sentirnos, a conectar con nuestra parte más íntima. Llegaron  sensaciones profundas. Exploramos por senderos de emociones. Por las relaciones vitales: desde como me relaciono conmigo, con los demás, con el mundo.  El poder de la imaginación conectado con nuestra forma de estar, ahí, en ese preciso instante. Y observamos,  sentimos, arropados por una energía grupal, bella, surgida de ese ambiente, de las personas que allí compartimos juegos, sueños, fantasías, tiempo, oxigeno.

El grupo es un espejo de lo que me pasa. Solo el hecho de “tomar conciencia”, ya nos sitúa en un lugar de crecimiento. Ver, vernos, identificar sentimientos, polaridades, mirar desde otra perspectiva. Reconocernos desde lo íntimo y poner atención a cada

 

movimiento, a cada acción, a la forma de estar. El grupo tiene vida propia. Dentro de él ocurren cosas que serían inexistentes de forma individual. Se produce una homeostasis que compensa. Un equilibrio entre lo que aporto y lo que recibo. Una relación proporcional entre individuo y grupo. Y a la vez, una tercera dimensión, una relación profunda con el espíritu grupal, como un ente independiente del que soy parte y también puedo ver desde mi.

Escultura de Diego Canogar

Escultura de Diego Canogar

Ayer fue un día grande. Agradezco a tod@s los que allí compartimos experiencia, intimidad, emociones, libertad, energía …. y tanta autenticidad, desde el corazón.

 

Yolanda Jiménez.

Ser uno mismo: sinceridad contigo

¿Te conoces?, ¿te reconoces?, ¿eres sincero contigo?, ¿sientes tu libertad?, ¿y tu poder?… ¿Y si pones consciencia  en cada acción, en cada reflexión, en cada cuidarte… Un ejercicio continuo para una vida plena. Te propongo una exploración de tus emociones, sensaciones, de tu “darte cuenta”. Un viaje por tu interior creativo, por tu universo exclusivo… En mi próximo taller de desarrollo personal y creatividad (últimas plazas). Puedes encontrar toda la información en :  https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/2016/05/13/taller-de-desarrollo-personal-en-un-estudio-de-artistas-creavivo/

 

 

Comparto aquí un artículo de Miriam Subirana, publicado en El País: La libertad de ser uno mismo.MUJER

En una sociedad donde imperan los juicios de valor es importante la autenticidad. Hay que conocerse bien y no tener miedo a indagar en nuestro interior

En los años que llevo acompañando a la gente en su desarrollo personal, observo que hay ciertas preguntas que nos planteamos prácticamente todos en algún momento de nuestra vida y que prevalecen desde la Antigüedad. Tendemos a darle vueltas a cuestiones del tipo ¿quién soy yo realmente? o ¿cómo puedo llegar a ser yo mismo? Hay una tendencia a martirizarse, a funcionar bajo unas creencias que nos bloquean y estresan ante el cambio y la incertidumbre. Las personas se orientan a menudo por lo que creen que deberían ser y no por lo que son en realidad. Se vive demasiado condicionado por los juicios de la gente y se trata de pensar, sentir y comportarse de la manera en que los demás creen que debe hacerlo. Es como si quisiéramos ser quienes no somos.

Occidente ha creado una sociedad competitiva en la que aspiramos al éxito y la excelencia, y no se lleva bien el fracaso. Desde la infancia aprendemos juegos de competición y somos considerados por otros como hábiles o torpes, buenos o malos. En el colegio nos juzgan los profesores y compañeros de clase. Sentimos la presión de tener que ser el número uno en nuestra promoción, en el deporte, en definitiva, en nuestro ámbito. En vez de disfrutar de cada etapa, nos centramos en procurar ganar para alcanzar el primer puesto en todo, y esto va configurando la identidad de cada uno.

Para afrontar la vida hay que abandonar las barreras defensivas

El papel de los padres también es básico: frases como “esto es bueno”, “no seas malo” o “esto no se hace” son típicas en el vocabulario de los progenitores. Pero el abuso de este tipo de indicaciones puede menguar el carácter del niño. Crecemos dando importancia a la opinión de los demás y a su mirada, ya que determinan nuestro valor en la comunidad. Una vez adentrados en el mundo universitario y laboral, la cantidad de maneras en las que podemos fracasar sube en escalada. Cada encuentro con alguien puede recordarnos algo en lo que somos inadecuados. Desde el estilo de ropa hasta el corte de pelo. Alguien le dirá que se relaje y disfrute más, otro le reclamará que no trabaja suficiente y que está desperdiciando su talento; alguno le recomendará que se centre en la lectura o que hinque más los codos. Por otro lado, la imagen que proyectan los medios de comunicación también puede generar frustraciones personales. ¿Tiene la presión normal, ha viajado suficiente, cuida a su familia, está al día de política, su peso es el adecuado, hace suficiente deporte, ha visto la última película más taquillera? Este tipo de cuestiones hace sentir que cualquiera no está a la altura de las circunstancias.

El filósofo existencialista Sören Kierkegaard (1813-1855) señalaba que la forma más profunda de desesperación es la de aquel que ha decidido ser alguien diferente. El psicoterapeuta estadounidense Carl R. Rogers decía al respecto: “En el extremo opuesto a la desesperación se encuentra desear ser el sí mismo que uno realmente es; en esta elección radica la responsabilidad más profunda del ser humano”.

Cuando el individuo decide mostrar su verdadera personalidad debe tomar consciencia de qué visión tiene de su persona. Cuando logramos tener esa imagen realista no nos ahogamos con objetivos inalcanzables ni nos infravaloramos con propósitos que nos empequeñecen. Para ello debemos plantearnos metas adecuadas a nuestro carácter. Un ejemplo: el que quiere adelgazar pero no se ve más delgado. Por mucho esfuerzo que haga, no será duradero y volverá a ganar peso, porque sigue sin verse más flaco. Si quiere perder peso de verdad tendrá que cambiar la imagen que tiene de sí mismo y modificar ciertos hábitos mentales y de conducta.

MENSAJE EN BOTELLA

Para ser uno mismo es necesario conocerse y ser consciente de hasta qué punto la imagen que uno tiene de su persona coincide con su yo real y auténtico. Se trata de dejar de verse como una persona inaceptable, indigna de respeto, inútil, poco competente, sin creatividad, obligada a vivir según normas ajenas e insegura. Hay que aceptar las imperfecciones. Cuando logre verse como alguien con fallos que no siempre actúa como quisiera, disfrutará más y se cuidará mejor.

Los epicúreos griegos reseñaban la importancia de ejercitarse en evocar el recuerdo de los placeres pasados para protegerse mejor de los males actuales. Sin ir tan lejos, la indagación apreciativa, un método basado en la nueva psicología positiva que surgió en los ochenta, nos invita a buscar las experiencias más significativas de nuestra vida, descubrirlas y revivirlas. Todos hemos vivido alguna historia positiva y significativa. Rescatarla del pasado y apreciarla en el presente nos dará confianza. Por otro lado, para poder ser uno mismo, uno debe conocer su núcleo vital, es decir, todo aquello que le mueve y motiva para seguir adelante. Esta esencia vital le llena de esperanza, mientras que si uno vive en sus sombras acaba desesperándose, se angustia, se apaga y se deprime. Incluso puede llegar a ser agresivo consigo mismo. Nietzsche decía al respecto: “El mal amor a uno mismo hace de la soledad una cárcel”.

 

Cuando esto ocurre, es fácil que uno se enclaustre en su pequeño mundo, donde su percepción se vuelve borrosa porque se ha desconectado del importante núcleo vital. Entonces vienen a la cabeza preguntas como estas: ¿qué debería hacer en esta situación, según los demás? o ¿qué esperarían mis padres, mi pareja, mis hijos o mis maestros que yo hiciera? En este estado se actúa según pautas de conducta que, de alguna forma, le impone la gente que le rodea. Esto le reprime y su capacidad creativa queda mermada. Entonces es fácil entrar en rutinas para “quedar bien” y se dejan de explorar nuevas posibilidades.

Cuando uno logra de nuevo conectar consigo mismo se vuelve más creativo y las preguntas cambian: ¿cómo experimento esto?, ¿qué significa para mí? Si me comporto de cierta manera, ¿cómo puedo llegar a darme cuenta del significado que tendrá para mí? Es decir, por fin ha pasado de plantearse qué estarían esperando los demás y empieza a considerar qué es lo que realmente quiere usted. Para ello es necesario abandonar las barreras defensivas con las que se ha enfrentado a lo largo de su vida y experimentar lo que ha estado oculto en el interior. Así podrá llegar a convertirse en una persona más abierta, desarrollará una mayor confianza en sí misma, aceptará pautas internas de evaluación, aprenderá a vivir participando del proceso dinámico y fluyente que es la vida.

ARCO IRIS

Ser uno mismo y vivir sin máscaras implica sinceridad y autenticidad. Para el jesuita Francisco Jálics, ser auténtico es más valioso que ser sincero: la persona sincera dice lo que piensa; la auténtica, en cambio, lo que efectivamente siente.

Para ser uno mismo hay que ser soberano de la propia personalidad, es decir, plenamente autónomo y completamente propio. Para ello, además de quitarse las máscaras, debe deshacerse de los malos hábitos y de las opiniones falsas. Debe desaprender. Los filósofos de la Antigüedad aconsejaban incorporar las siguientes prácticas para lograr esta independencia mental: encender la luz de la razón y explorar todos los rincones del alma, filosofar, dedicar tiempo para ocuparse de sí mismo, prestar atención a cada una de nuestras necesidades, evitar las faltas o los peligros, establecer relaciones consigo mismo, adquirir el coraje que le permitirá combatir las adversidades, cuidarse de manera que uno se cure y convertir estos ejercicios mentales en una forma de vida. Como decía el filósofo griego Epicuro, nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para que uno se ocupe de su propia alma.

 

Para saber más.

“La hermenéutica del sujeto” Michel Foucault. (Akal; Madrid, 2005)

“El proceso de convertirse en persona”. Carl R. Rogers. (Paidós; Barcelona, 2014)

 

 

Queremos sin querer… pero ¿Sabemos querernos?

 

¿Como te relacionas contigo?,¿Y con los otros?. ¿Quieres entenderte y entender mejor tu relación con el mundo? ¿Te gustaría cambiar algo?, ¿Quieres crear?,¿Como será tu Vida si lo haces?… ahora tienes la oportunidad de mirarte, construir, expandir tu creatividad, aprovechar todo tu potencial…. Y divertirte mientras lo haces, en un ambiente lúdico, relajado, creativo. Donde puedes experimentar tus sensaciones y  emociones más profundas. Será en mi  próximo taller de desarrollo personal y creatividad, el 8 de junio, abierto a tod@s. Solo quedan unos días para participar en este encuentro y aprovechar las últimas plazas disponibles. Puedes encontrar toda la información en:   https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/2016/05/13/taller-de-desarrollo-personal-en-un-estudio-de-artistas-creavivo/  .

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Comparto aquí una reflexión sobre la manera de “querer sin querernos”. Un mar de contradicciones en el que navegar a la deriva… o manejar el timón. Tú eliges:

Queremos una segunda taza de café para las fotos que subimos a Instagram los domingos por la mañana, otro par de zapatos en nuestras fotos artísticas de pies. Queremos poner en Facebook que tenemos una relación para que todo el mundo pueda darle a “me gusta” y poner un comentario, queremos una publicación digna del hashtag #parejaperfecta. Queremos tener a alguien con quien ir de brunch los domingos, con quien quejarnos los lunes, con quien comer pizza los martes y que nos desee buenos días los miércoles. Queremos llevar acompañante a las bodas a las que nos inviten (¿Cómo lo habrán hecho? ¿Cómo habrán conseguido un felices para siempre?). Pero somos de la generación que no quiere relaciones.

Buceamos por Tinder en un intento de encontrar a la persona adecuada. Como si tratáramos de hacer un pedido a domicilio de nuestra alma gemela. Leemos artículos como Cinco maneras de saber que le gustas o Siete formas de gustarle, con la esperanza de ser capaces de moldear a una persona para tener una relación con ella, como si de un proyecto de artesanía que hemos visto en Pinterest se tratase. Invertimos más tiempo en nuestros perfiles de Tinder que en nuestra personalidad. Y aun así no queremos tener una relación.

Hablamos y escribimos mensajes de texto, mandamos fotos o vídeos por Snapchat y tenemos conversaciones subidas de tono. Salimos y aprovechamos la happy hour, vamos a tomar un café o a beber cerveza; cualquier cosa con tal de evitar tener una cita de verdad. Nos mandamos mensajes para quedar y mantener una charla insustancial de una hora solo para volver a casa y seguir manteniendo una charla insustancial mediante mensajes de texto. Al jugar mutuamente a juegos en los que nadie es el ganador, renunciamos a cualquier oportunidad de lograr una conexión real. Competimos por ser el más indiferente, el de la actitud más apática y el menos disponible emocionalmente. Y acabamos ganando en la categoría el que acabará solo.

Queremos la fachada de una relación, pero no queremos el esfuerzo que implica tenerla. Queremos cogernos de las manos, pero no mantener contacto visual; queremos coquetear, pero no tener conversaciones serias; queremos promesas, pero no compromiso real; queremos celebrar aniversarios, pero sin los 365 días de esfuerzo que implican. Queremos un felices para siempre, pero no queremos esforzarnos aquí y ahora. Queremos tener relaciones profundas, pero sin ir muy en serio. Queremos un amor de campeonato, pero no estamos dispuestos a entrenar.

Queremos alguien que nos dé la mano, pero no queremos darle a alguien el poder para hacernos daño. Queremos oír frases cutres de ligoteo, pero no queremos que nos conquisten… porque eso implica que nos pueden dejar. Queremos que nos barran los pies, pero, al mismo tiempo, seguir siendo independientes y vivir con seguridad y a nuestro aire. Queremos seguir persiguiendo a la idea del amor, pero no queremos caer en ella.

No queremos relaciones: queremos amigos con derecho a roce, “mantita y peli” y fotos sin ropa por Snapchat. Queremos todo aquello que nos haga vivir la ilusión de que tenemos una relación, pero sin tener una relación de verdad. Queremos todas las recompensas sin asumir ningún riesgo, queremos todos los beneficios sin ningún coste. Queremos sentir que conectamos con alguien lo suficiente, pero no demasiado. Queremos comprometernos un poco, pero no al cien por cien. Nos lo tomamos con calma: vamos viendo a dónde van las cosas, no nos gusta poner etiquetas, simplemente salimos con alguien.jap2

Cuando parece que la cosa empieza a ir en serio, huimos. Nos escondemos. Nos vamos. Hay muchos peces en el mar. Siempre hay más oportunidades de encontrar el amor. Pero hay muy pocas de mantenerlo hoy en día…

Esperamos encontrar la felicidad. Queremos descargarnos a la persona perfecta para nosotros como si fuera una aplicación nueva; que puede actualizarse cada vez que hay un fallo, guardarse fácilmente en una carpeta y borrarse cuando ya no se utiliza. No queremos abrirnos; o, lo que es peor, no queremos ayudar a nadie a abrirse. Queremos mantener lo feo tras una portada, esconder las imperfecciones bajo filtros de Instagram, ver otro episodio de una serie en vez de tener una conversación real. Nos gusta la idea de querer a alguien a pesar de sus defectos, pero seguimos sin dejarle ver la luz del día a nuestro auténtico yo.

Sentimos que tenemos derecho al amor, igual que nos sentimos con derecho a un trabajo a jornada completa al salir de la universidad. Nuestra juventud repleta de trofeos nos ha enseñado que si queremos algo, merecemos tenerlo. Nuestra infancia rebosante de películas Disney nos ha enseñado que las almas gemelas, el amor verdadero y el felices para siempre existen para todos. Y por eso no nos esforzamos ni nos preguntamos por qué no ha aparecido el príncipe o la princesa azul. Nos cruzamos de brazos, enfadados porque no encontramos a nuestra media naranja. ¿Dónde está nuestro premio de consolación? Hemos participado, estamos aquí. ¿Dónde está la relación que merecemos? ¿Dónde está el amor verdadero que nos han prometido?

Queremos a un suplente, no a una persona. Queremos un cuerpo, no una pareja. Queremos a alguien que se siente a nuestro lado en el sofá mientras navegamos sin rumbo fijo por las redes sociales y abrimos otra aplicación para distraernos de nuestras vidas. Queremos mantener el equilibrio: fingir que no tenemos sentimientos aunque seamos un libro abierto; queremos que nos necesiten, pero no queremos necesitar a nadie. Nos cruzamos de brazos y discutimos las reglas con nuestros amigos, pero ninguno conoce el juego al que estamos intentando jugar. Porque el problema de que nuestra generación no quiera relaciones es que, al final del día, sí que las queremos.

Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de ‘The Huffington Post’ y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero.

Deseo… ¿Te lo permites?

¿Tienes deseo?, ¿lo reconoces?, ¿lo atiendes?, ¿te escuchas?… El deseo tiene que ver con nuestros sueños más altos, con la conciencia que ponemos en cada acción, con escucharnos y cuidarnos. Con encontrar nuestro eje. Con construir nuestro proyecto vital.

CORAZON PUZZLE

“No es tener sexo lo que cuenta, sino tener deseo. Hay demasiada gente que tiene sexo sin deseo. Todas esas mujeres escritoras hablan tan mal del tema, cuando es un mundo que a una le cae encima. Yo he sabido desde niña que el universo de la sexualidad era fabuloso, enorme. Y mi vida no ha hecho sino confirmarlo.

Me interesa lo que se encuentra en el origen del erotismo, el deseo. Lo que no se puede, y quizás no se debe, apaciguar con el sexo. El deseo es una actividad latente y en eso se parece a la escritura: se desea como se escribe, siempre.”

*Marguerite Duras, entrevista en Le Nouvel Observateur, 14 de noviembre de 1986.-

 

Si quieres conectarte con tu eje, descubrir tus posibilidades ocultas, experimentar, crear, conectarte, jugar crecer…. ahora tienes la oportunidad: En mi próximo taller “creaVivo”. Rodeados de un ambiente único, en un taller de escultores, cargado de creatividad y creación. Puedes encontrar toda la información en:

https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/2016/05/13/taller-de-desarrollo-personal-en-un-estudio-de-artistas-creavivo/

 

 

 

Proyectos, sueño, vida

¿Tienes proyecto vital? ¿Sabes cuales son tus sueños?

En la actualidad vivimos sobre plataformas inestables, a merced de las directrices de vida que nos imponen, más o menos explicitas. Y perdemos nuestra identidad personal. La automatización en nuestro modo de funcionar se normaliza y nos alejamos de nuestro verdadero eje, de nuestro propósito de vida, de nuestros sueños, de nuestra esencia

¿Quieres crear tu nueva vida? ¿Quieres descubrir las posibilidades que tienes?. En el próximo taller de “creaVivo” nos adentraremos en tus territorios de misterio. Abarcaremos tus millones de posibilidades y descubriremos un mundo mágico de matices, percepciones e intuición. Una experiencia que no te dejará indiferente y donde viajaremos hasta descubrimientos creativos, emocionales y poderosos.CERRADURA

Una exploración de tus emociones, sueños, relaciones contigo y con los demás. A través del movimiento, del juego, de matices y claves prácticas para que tu vida sea la que deseas. Un taller único, diferente. Por primera vez en España compartiremos un espacio íntimo cargado de fuerza, de creatividad y de vida en un estudio privado de escultores.

Puedes informarte de los detalles de este taller en:  https://yolandajimenezescritora.wordpress.com/2016/05/13/taller-de-desarrollo-personal-en-un-estudio-de-artistas-creavivo/

 


	

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