El mito de la caverna…hoy

Salir de la caverna supone romper  con lo establecido, con lo normal, con lo considerado sentido común, con la ortodoxia. Requiere un gran sacrificio personal. El camino hacia lo nuevo y lo desconocido está lleno de obstáculos. Ascender hacia un conocimiento superior y hacia la libertad supone romper con la comodidad rutinaria, romper con la masa y arriesgarse.
Una de las grandes enseñanzas de Platón en el mito es que la ignorancia nos hace esclavos y el conocimiento nos lleva hacia la liberación de esa esclavitud.

Sócrates que representa al hombre que sale de la caverna, quiso poner en marcha la Ilustración griega y lo pagó con su propia vida. Pero ahí quedó su ejemplo, su testimonio que dura a través de los siglos. La actitud de aquellos compañeros suyos también quedó como ejemplo de lo que no debe ser, del hombre de la masa, de la actitud fácil y cómoda que hoy tanto pulula en nuestros sistemas educativos y en nuestra sociedad en general.
La prisa, la idea de velocidad, la música ruido, la masa de información, las nuevas tecnologías programadas para un consumismo programado y sin límites, son los nuevos factores de alienación. No hay tiempo para el silencio y la reflexión.

Fuente: La oscuridad radiante. Lecturas del mito de la caverna de Platón. Ediciones de la Universidad de Oviedo. Homenaje a Santiago González Escudero. Vicente Domínguez (Ed.)
Publicado por: Rosacruz Áurea

¿Musas o creadoras?

 

Mujeres creadoras, que  se relacionaron con hombres también creadores, con la lógica de  compartir inquietudes intelectuales, artísticas, creativas. Ambos, hombres y mujeres, de mentes inquietas, buscadores y/o inspiradores, considerados de manera diferente en función de su género. La etiqueta de artistas para ellos; la de musas para ellas. La historia está llena de mujeres obviadas, no reconocidas por su talento, solo por ser compañeras, amantes o inspiradoras de las obras de ellos. Son las musas que además  de serlo, fueron artistas como ellos. Comparto a continuación un texto de Elena Villena, con algunos ejemplos:

 

(C) Yolanda Jiménez. Lápiz sobre papel

“La cola del cometa”. Publicó una veintena de libros y fue una pieza clave de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Sin embargo, a María Teresa León se la recuerda por haber sido la mujer de Rafael Alberti. En sus propias palabras, “Yo soy la cola del cometa. Él va delante”. La historia está llena de mujeres brillantes relegadas a un segundo plano. Ahora, el ciclo de conferencias Ni ellas musas, ni ellos genios, organizado por la asociación Clásicas y Modernas en CaixaForum Madrid, reflexionará sobre las relaciones entre creación e igualdad de género a través de la historia de ocho célebres parejas artísticas en las que ellas también fueron “genias”.

En esta vida, dos son los únicos culpables de absolutamente todo. Uno es el chachachá. Y el otro (más bien, la otra), Yoko Ono. Y es que, para los fans de los Beatles, fue mucho más fácil colgarle el sambenito a la artista japonesa y culparla de haber abducido a John Lennon y haberle metido movidas raras en la cabeza, que admitir que los fab four quizás ya no eran tan fab y que Lennon encontró en ella una compañera con la que explorar nuevos caminos. Por si esto no fuera suficiente, también se la ha acusado de aprovecharse del éxito y el dinero del hombre que fue “más popular que Jesucristo”.

De nada sirve saber que Yoko Ono es de familia aristocrática y dinero precisamente no le falta ni le faltó nunca. Ni que cuando conoció a John Lennon ella era ya una artista consagrada (de hecho, se conocieron en una exposición de ella), que fue una de las pioneras del arte conceptual (inolvidable es su performance Cut Piece), que colaboró con John Cage o Jonas Mekas, que fue la primera mujer en ser admitida en la carrera de Filosofía de la prestigiosa universidad japonesa de Gakushūin y que Imagine está basada en un poema suyo.

Sin embargo, quizás casi sea mejor ser recordada por ser la mala de la película que directamente no ser recordada en absoluto, como es el caso de Alma Reville. Fue a quien se le ocurrió que la famosa escena de la ducha de Psicosisfuncionaría mejor con música. Aunque ahora sea imposible imaginar a Janet Leigh gritando en completo silencio, al marido de Reville,  Alfred Hitchcock, ni se le había ocurrido. Experimentada montadora y guionista, Hitchcock siempre confió en su criterio y le dio la última palabra en muchas decisiones, aunque ella aparezca en pocos créditos. Pero, como María Teresa León, dicen que ella fue feliz siendo la cola del cometa.

Cuando una mujer se queda en la sombra, ¿se trata de voluntad o de resignación? ¿Es falta de talento o falta de reconocimiento? No son preguntas fáciles de responder. Pero no deja de ser curioso que incluso a Simone de Beauvoir, que si algo hizo fue crear y escribir, se la llame “musa” del feminismo. Es tan absurdo como si a alguien se le ocurriera decir que André Breton fue la musa del surrealismo, en lugar de uno de sus genios y pioneros.

 

 

Fuente: miradasconalma.org

Texto: Elena Villena

Carta a una mujer que ama y no es amada

Si un hombre no te llama, es porque no quiere llamarte. Si no te invita a salir, es porque no quiere  verte. Si el tiempo que pasa contigo es pequeño y siempre para resolver algo, no disfruta de tu compañía. Si no tienes sitio en sus vacaciones, ni en su tiempo libre, no quiere estar contigo. Si te segundea es porque no le gustas bastante. Si te deja ir es porque no quiere estar contigo.

Si te dice que es un alma libre, que no quiere sentirse atado, que está organizando su vida, es que no te quiere a su lado

Si sientes un desequilibrio entre lo que aportas tú y lo que aporta él, ese desequilibrio existe

Si te ama “a su manera”, le interesas  porque le vienes bien, porque tú le aportas beneficios. Pero no te ama.

Algo es claro: Cuando un hombre quiere estar contigo, está! Es así de fácil. Sin excusas, sin medias verdades, sin  mentiras. Cuando un hombre te ama, puede que le de miedo, claro que sí, pero lo enfrenta porque no va a arriesgarse a perderte.

¿Y si dejas de justificarle cada rechazo, cada desplante y cada excusa? ¿Y si te pones TÚ en un primer lugar? No necesitas a alguien que no ve lo mucho que vales, que no ve todo lo que aportas a su vida.

¿Y si dejas ir la intranquilidad y las dudas envueltas en explicaciones sin sentido? Tú mereces, MERECES un hombre que sepa mirarte de frente, que te valore y se esfuerce cada día por él y por ti. Puedes preguntarte por algo que no es  tan bueno como tú piensas. Puedes darte la oportunidad de recibir y de dar todo lo que mereces con un hombre que si te quiera.

Hay hombres que te aman y hombres que no te aman. 

 

 

Arte: Los circuitos de Eugenio Benet

Viernes por la tarde en una pequeña  ciudad. Febrero  relaja  sus rigores y un aroma primaveral se asoma al atardecer manchego. Un artista, muchos amigos y una muestra de ARTE personal  y única: “Reload sources on Motherboard”.

“Reload sources on Motherboard”. Eugenio Benet

Entro en la sala con la emoción  que siempre me mueve adentrarme en los espacios creativos.  Un suculento menú de formas, colores, sugerencias, detalles, despliega delicatessen  de creatividad, de movimientos imaginados, de memoria, de vida. Aspiro los efluvios que perfuman el espacio;  aroma  de clásicos marida armonía con la alquimia del autor.

La exclusiva mirada del artista y amigo Eugenio Benet plasmada en una serie de sus últimos trabajos sobre circuitos impresos. Un homenaje a maestros de la pintura y el cómic  en la Escuela de Arte de Ciudad Real. Una muestra absolutamente recomendable que remueve la esencia profunda que nos conforma.

Gracias a todos los artistas: a los maestros que nos precedieron, a los que son en el ahora, a los que nos atrevemos, a los curiosos, a tantos amigos allí reunidos,… a Eugenio Benet por deleitarnos con su magia creativa.

El poder del contacto físico

Somo seres de piel y por lo tanto de contacto. En éste reside un gran potencial básico para sentir y expresar el cuerpo, las emociones, los afectos, la seguridad , la madurez, el aprendizaje, etc. En definitiva, el contacto físico es fundamental para la vida. Son muchas las evidencias que demuestran como condiciona la influencia de ejercer más o menos contacto físico. Desde el campo de las actuales terapias breves, se aborda como punto de partida en el conocimiento de uno mismo y de las relaciones que establecemos con los demás, con nosotros y con el mundo. En Terapia Gestalt, el contacto físico es la base en el desarrollo de la profundización terapéutica.

 A continuación,  comparto un artículo interesante sobre esta tema:

En 1945, el médico austriaco René Spitz estudió un orfanato que le ofrecía cuidados adicionales a los niños para asegurarse de que no contrajeran enfermedades. Los niños recibían alimentación y atención médica de primera calidad pero, con el fin de reducir su contacto con microbios, prácticamente no los tocaban. El enfoque fue un desastre. El 37 por ciento de los bebés murió antes de los 2 años.

Resulta que el contacto físico empático es esencial para la vida. El contacto físico cercano involucra emociones y contribuye a que se produzcan las conexiones del cerebro.

El poder de este tipo de contacto físico amoroso es perdurable. El famoso estudio Grant analizó a un grupo de hombres que habían asistido a Harvard en la década de los cuarenta. Los hombres que crecieron en hogares amorosos percibieron un 50 por ciento más de ganancias en el transcurso de su carrera profesional que aquellos que no recibieron tanto cariño. También padecieron muchas menos enfermedades crónicas y presentaron un índice menor de demencia en la edad avanzada. Un hogar amoroso era el mejor predictor de buenos resultados en la vida.

Así como el poder del contacto amoroso es sorprendente, el poder del contacto físico invasivo es terrorífico. Christie Kim, de la Universidad de Nueva York, analizó las investigaciones acerca de las víctimas de abuso sexual infantil. Esas personas experimentan altos niveles de ansiedad a lo largo de su vida; reportan mayores niveles de depresión durante décadas, así como un gran sentimiento de culpa. Son dos veces más propensas a volver a experimentar una victimización sexual.

Las personas pueden tener diversos tipos de interacción y experimentar distintas clases de maltrato durante cada año. Pero hay un aspecto único acerca del contacto físico positivo o negativo. El contacto físico emocional altera el corazón y el alma en formas, sobre todo, inconscientes. Tener apenas un atisbo de sus implicaciones puede requerir toda una vida de análisis.

Por esta razón, las culturas de todo el mundo han abordado el contacto físico emocional como algo aparte. Los griegos utilizaron la palabra “eros” para describir el impulso de tocar y con ella se referían a algo más grande y profundo que el mero placer sexual. “Los animales se reproducen y los humanos tienen eros, y no se puede abordar ninguna ciencia exacta sin hacer esta distinción”, señaló Allan Bloom.

Las religiones abrahámicas tratan el sexo como algo sagrado y hermoso cuando se hace bajo el amparo del amor y la ley, pero lo ven como algo trastornado y con el poder de destruir la paz cuando no se rige por dichas normas.

Durante los últimos cien años, más o menos, los pensadores vanguardistas de Occidente han trabajado para eliminar el aspecto vergonzoso del sexo, lo que en definitiva es algo bueno. Pero también han eliminado los mitos a su alrededor. Recientemente, Elizabeth Bruenig escribió en el Washington Post: “Uno de los principales resultados de la revolución sexual fue establecer que el sexo es igual que cualquier otra interacción social —no hay nada prohibido ni nada que merezca respeto—”. El sexo es visto como un asunto físico superficial y social, no como algo que altera el corazón y el alma.

Uno de los efectos involuntarios de esta desilusión radica en que se torna sencillo subestimar los riesgos inherentes a cualquier encuentro. Ahora se está criticando a la mujer que habló en un artículo sobre su cita con el comediante Aziz Ansari, pues lo que le ocurrió no se parecía a lo que pasó con las víctimas de Harvey Weinstein y Louis C. K. No había una dinámica de lugar de trabajo con una relación de poder y no hubo una evidente violación del consentimiento. Al parecer, la suposición reside en que, mientras haya consentimiento entre dos adultos, todo lo demás es aceptable.

Por supuesto que esa idea establece un límite muy bajo. Todo lo que sabemos acerca del contacto físico sugiere que, incluso teniendo plena autorización, la calidad emocional de un encuentro puede tener profundos efectos positivos o negativos. Si, en efecto, Ansari trató a la chica con frialdad o negligencia, es razonable pensar que la vergüenza que ella sintió solo era la superficie de una herida mucho más profunda. El sexo negligente y deshumanizante no es acoso, pero sí es otra de las formas de provocar un daño grave.

Un contacto físico emocional que resulta desilusionante también ocasiona que las personas subestimen la forma en la que las experiencias pasadas moldean la conducta. Dos escritores que admiro profundamente criticaron a la mujer que protagonizó el episodio con Ansari por no ejercer su voluntad. Si estaba incómoda, podía haberse vestido y subido a un taxi.

Pero así no funciona la voluntad. No se trata de una tarjeta que se pueda sacar del bolsillo y colocar sobre la mesa. Se aprende, no se nace con ella. Y una de las cosas que merma la voluntad con mayor fuerza es el daño sexual.

Abusar de la intimidad merma todos los cimientos de la voluntad: la autoestima, la resiliencia y la autosuficiencia (la creencia de que puedes controlar la situación). Una persona que vive inmersa en una cultura de encuentros supuestamente breves y apasionados es más propensa a no ejercer su voluntad si se siente incómoda. Es responsabilidad de su compañero ser sensible ante esta posibilidad.

Todo ser humano ha tenido mejores y peores experiencias. Todos nos equivocamos. Y yo detesto la manera en la que el sitio Babe, el que publicó la historia de la cita con Ansari, violó la privacidad de todos los involucrados en ese caso. Pero me parece que el inicio del sentido común es tomarse en serio el poder del contacto físico y considerarlo como algo que puede tener profundos efectos positivos y negativos.

Al parecer, mientras más diestros somos con los aspectos tecnológicos, más torpes nos volvemos en las relaciones sociales. Vivimos en una sociedad en la que la soledad, la depresión y el suicidio están al alza. Al parecer cada vez nos tratamos peor. El principio moral rector no es complicado: intenta tratar a los demás como si tuvieran corazones valiosos y almas infinitas. Lo demás llegará por sí solo.

Por  David Brooks

Fuente: www.nytimes.com

 

Tener o ser: Tú eliges

 

La necesidad de aprender a soltar, a perder el control en dominio, a dejar ir mediante el desapego a los objetos.

(C) Yolanda Jiménez

En su libro To Have or To Be? (1976), el psicólogo, psicoanalista y filósofo humanista Erich Fromm habla sobre la diferencia entre el estado de tener y de ser. En el primero, la naturaleza de la existencia se enfoca en la propiedad privada, en tanto obtener como coleccionar objetos y, como tal, se goza del derecho a reclamarlo: “El modo de tener excluye a otros; no requiere ningún otro esfuerzo de mi parte que mantener mi propiedad o hacer uso productivo de él”. En el segundo, “Ser significa renovarse a sí mismo, crecer, dejarse fluir, amar, trascender de la prisión de un ego aislado, interesarse, estar presente, dar”.

Ambos modos de existencia alteran la conducta y la actitud de una persona; en especial cuando se trata de los vínculos emocionales. Por ejemplo, mientras tener una relación implica que la otra persona forma parte de mi propiedad normalizando conductas de celos y envidia, ser o estar en una relación es una “actividad productiva. Implica cuidar, conocer, responder, afirmar, disfrutar a la persona, al árbol, a la pintura, a la idea. Significa traer a la vida su esencia. Es un proceso, de autorrenovación y autocrecimiento”.

Pero para Ser se requiere aprender a soltar, a perder el control en dominio, a dejar ir mediante el desapego a los objetos. Para dejar en claro este mensaje, el diseñador Kaukab Basheer realizó un cortometraje de animación, cuyos protagonistas –un monje tibetano y su aprendiz– enseñan a Ser soltando el control y el apego.

 

Comparto a continuación “Dechen”:

El amor…propio

“Yo creo que se confunde el amor propio con el egoísmo. Es un pobre sustituto cuando las personas no se aman a sí mismas. Tienen que volverse egoístas para sentir que son algo (…) El amor propio es algo como un abrazo a la criatura en nosotros. No es un amor a nosotros por nuestro méritos, por los frutos de nuestro trabajo. No es un amor que nos puede dar el mundo por lo que hacemos o por cómo nos mostramos. El amor a la persona, hacia sí misma, es algo mucho más simple, como cuando se acoge a un niño incondicionalmente. Una voluntad… es algo como sentirse amigo de uno mismo”.  Claudio Naranjo.

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