Ser mujer

 

Yolanda Jiménez (Técnica: Lápiz sobre papel)

“Una mujer es la historia de sus actos y pensamientos, de sus células y neuronas, de sus heridas y entusiasmos, de sus amores y desamores. Una mujer es inevitablemente la historia de su vientre, de las semillas que en el fecundaron, o no lo hicieron, o dejaron de hacerlo, y del momento aquél, el único en que es diosa.

Una mujer es la historia de lo pequeño, de lo cotidiano, de lo trivial, la suma de lo callado. Una mujer es siempre la historia de muchos hombres. Una mujer es la historia de su pueblo y de su raza. Y es la historia de sus raíces y de su origen, de cada mujer que fue alimentada por la anterior para que ella naciera: una mujer es la historia de su sangre. Pero también es la historia de una conciencia y de sus luchas interiores. Una mujer es la historia de su utopía.”

Mujer y empática: Más cualidades y más retos para encontrar un hombre

Los empáticos son las personas más increíbles que puedes conocer. Y aunque tener una pareja empática puede ser una de las cosas más maravillosas que te pasen, es un reto para algunos hombres tener una relación con una mujer empática.

Esto se debe a que los empáticos son muy honestos, y no pueden tener una relación con alguien que no está preparado para estar al lado de una persona como ellos.

Aquí te dejo 12 razones por las que una mujer empática se tiene que esforzar tanto para encontrar al hombre adecuado para ella.

1. Sabe lo que quiere
Una mujer empática no busca una aventura. Sabe que lo que quiere es una relación de amor y respeto. Quiere una pareja que pueda estar con ella en los malos momentos. Si el hombre no es serio desde el principio, nunca empezará una relación con él.

2. Es intensa
Los empáticos son personas que sólo quieren tener conexiones profundas y significativas con otras personas. No son superficiales ni les interesa lo ordinario. Hay hombres a los que les gusta esta intensidad de las mujeres empáticas, y para otros, es demasiado y no pueden aguantar estar con ellas durante mucho tiempo.

3. Valora la formalidad
Los hombres inseguros, nunca deben intentar tener una relación con una mujer empática pues ella, necesita estabilidad más que ninguna otra cosa en su vida. No está interesada en alguien que no responda a sus llamadas, que llegue tarde, o que cancele su cita en el último momento.

4. Es demasiado sincera
Una empática no es buena ocultando una mentira o endulzando las cosas. Ella no te va a decir lo que quieres escuchar, siempre te va a decir la verdad y, para la mayoría de la gente, es muy duro tener que enfrentarse a la verdad en todo momento.

5. Necesita su libertad
Nadie puede enjaular a una mujer empática. Cuando siente que un hombre intenta cortarle las alas, lo deja sin ninguna duda.

6. A menudo se le mal interpreta
La mayoría de los hombres no pueden entender lo que supone estar con una mujer empática hasta que empiezan una relación con una. Ella es más compleja de lo que la mayoría cree. Esta mujer es un misterio andante y el hombre siempre siente que le oculta algo.

7. Necesita satisfacción emocional
Para que una mujer empática se sienta totalmente plena en una relación, necesita estar satisfecha tanto emocional como físicamente. No puede concebir lo físico sin lo emocional, y viceversa.

8. No tiene relaciones a corto plazo
Una mujer empática no se involucra en relaciones cortas. Su lema es: todo o nada. Prefiere estar soltera que estar con un hombre que no está preparado para estar con ella.

9. Hace muchas preguntas
Una mujer empática quiere ser clara con todo el mundo y con todas las cosas. Así que un hombre que tenga una relación con una mujer empática, puede esperar un montón de preguntas porque quiere saberlo todo (no para manipular a nadie, sino para saciar su naturaleza curiosa).

10. Ve lo mejor y lo peor de la gente
Esta mujer ve lo mejor y lo peor en los demás. Esto hace que a veces, sea difícil seguirla. Cuando piensas que va a hacer una cosa, te puede sorprender por completo y hacer justo lo contrario. Tampoco es de extrañar que salga con alguien con mala reputación, pues ella ve lo bueno que hay en él.

11. Tiende a tomarse las cosas de forma muy personal
Las emociones están muy presentes en una mujer empática. Se le puede herir incluso con la cosa más insignificante debido a su naturaleza hipersensible. Pero no guarda rencor y siempre está dispuesta a perdonar cuando alguien se disculpa. El problema es que, no muchos hombres, son capaces de admitir sus errores.

12. Ama con todo su corazón
Una mujer empática ama con más intensidad que ninguna otra. Ella lo da todo, y espera lo mismo de la otra persona. Estar con una mujer así, es muy duro para algunos hombres.

Que una mujer empática te ame, puede ser la cosa más maravillosa que te puede pasar. Sin embargo, muchos hombres no están preparados para este tipo de relación. Muchos, se dan cuenta del gran regalo que tienen pero, cuando lo hacen, es demasiado tarde.

 

 

Fuente: http://eurovidas.com

Orgasmo espontáneo

 

Una mujer puede “venirse” sin necesidad de tocarse. Este fenómeno, conocido como orgasmo espontáneo, sólo precisa de un estímulo visual o auditivo —o ambos— para comenzar a generar una idea excitante que va creciendo poco a poco hasta desembocar en el máximo placer.

Pocas mujeres tienen la capacidad de llegar al éxtasis de esta manera, pero los casos existen y los científicos aún no tiene una respuesta precisa para explicarlo

(c) Yolanda Jiménez

Orgasmo femenino: asombrosos datos científicos

La respiración se entrecorta. El movimiento de caderas aumenta en un vaivén violento, como un sutil desenfreno. Las pupilas se dilatan, los pezones se endurecen y la piel se enchina, mientras cada poro de la piel se abre y el cuerpo enrojecido se entrega al clímax sin pensarlo. Las pulsaciones aumentan y las zonas del cerebro encargadas del control y la inhibición se desconectan, quedan en blanco ante la tórrida marea que persigue incesante al placer.

Se trata del orgasmo femenino, un fenómeno tan estudiado como incomprendido. En la cultura occidental, el placer de la mujer, suprimido durante siglos y subyugado a la excitación masculina, se convirtió en tabú a través de la religión: caracterizado como una fuerza maligna, el deseo de la mujer fue utilizado por el cristianismo como sinónimo de debilidad, presa fácil para la entrada de posesiones demoniacas, conocidas por su apetito sexual. El pecado original, culpable de la expulsión del ser humano del paraíso también se le atribuye al placer femenino, motivos suficientes para que el tema quedara clausurado en nuestra cultura hasta tiempos recientes.

(c) Juan Peláez

No así en otras latitudes, como en la tribu Bantú del sur de África, donde la tradición obligaba a los hombres a eyacular fuera de sus parejas, por el gran misterio que esconde cada una de las contracciones de las paredes vaginales cuando se aproxima el clímax. El orgasmo femenino, la fertilidad y la anchura de las caderas estaban relacionados con la tierra como una gran fuerza enigmática y dadora de vida. De ahí la figura de Venus, diosa romana de la fertilidad.

En la actualidad, la liberación sexual abrió la puerta a las prácticas negadas al placer femenino por siglos. El orgasmo femenino es un tema prioritario en la ciencia y conocer más de él es una de las claves para comprender la evolución del ser humano y uno de los más grandes misterios de la humanidad. Éstos son siete datos científicos que explican la petite mort y aclaran algunos mitos alrededor del mismo:

* El orgasmo femenino varía en intensidad según el lugar de estímulo. El clítoris, la vagina o el cérvix generan sensaciones distintas en el cerebro, pero todos coinciden en el sistema límbico, la corteza frontal y el hipotálamo. No existe un lugar único donde se produzca el clímax, porque involucra más de 30 procesos cerebrales y tiene reacciones en todo el cuerpo: el orgasmo está en todas partes.

* No existe un mejor analgésico. Durante un orgasmo, las mujeres aumentan su umbral de dolor hasta 107 %, una cifra inimaginable que podría hacer casi insensible un parto natural o la ruptura de un hueso para el organismo durante el clímax.

* Los besos son el mejor camino hacia el clímax femenino. Son indispensables para subir la temperatura y su efectividad es tal, que cerca del 20 % de mujeres declaran haber tenido un orgasmo después de una larga sesión de besos sin tocar las áreas genitales.

* El sexo anal es juzgado por la sociedad como algo antinatural, tachado de práctica homosexual u obsesión masculina; sin embargo, cerca del 94 % de las mujeres que lo practicaron durante su último encuentro sexual, afirmaron llegar al orgasmo.

(c) Yolanda Jiménez

* La actividad que se genera en la amígdala y la corteza orbitofrontal durante el punto más alto de la excitación sexual femenina, “desconecta” los sentimientos asociados al miedo y el control de impulsos. El clímax “apaga” ambas sensaciones como ningún otro fenómeno en el cuerpo humano, de ahí que la pérdida de control que describe la mayoría de mujeres sea tan excitante.

* Llegar al orgasmo a través de la penetración vaginal es complicado para la mayoría de las mujeres. Sólo el 25 % que no acompaña la excitación otro tipo de estimulación logra conseguirlo. Sin embargo, si es acompañada de actividad en el clítoris, la cifra se eleva hasta el 80 %.

* El instante de mayor excitación está acompañado de alteraciones de la consciencia. No sólo se reduce el dolor o desaparece el miedo y el autocontrol, se trata de un estado integral en el que no existe nada más allá del placer, ni siquiera los sentimientos, contrario a la creencia popular.

Si quieres conocer más sobre la sexualidad femenina y descubrir un sinfín  técnicas  de cama para dejar de lado la obsesión por la penetración, mira  la técnica del petting, la única forma de llegar al orgasmo sin penetración. ¿Qué pensamientos recorren la mente femenina en medio de una relación sexual que no es satisfactoria? Éstas son las  cosas que piensan las mujeres antes de un orgasmo y nunca lo dicen.

New Scientist
The Independent
Vox
Fuente: culturacolectiva.com

 

 

Menstruación: estereotipos que la ciencia derrumba

 

Menstruar es traumático. La primera vez que encontramos una mancha roja en nuestra ropa interior, nos llenamos de dudas y de miedos; nuestra madre nos dijo que era la señal de que ya éramos “señoritas”, en la escuela nos dijeron que nos habíamos “convertido en mujeres” y en la televisión se nos sugirió que debíamos ocultar este proceso a como diera lugar.

La menstruación es un trauma porque nos han obligado a tomarlo como tal, no por sí mismo. Miles de mitos se han tejido en torno a este proceso natural y lo han convertido en algo sucio, indigno e incluso humillante. Muy probablemente a nadie le guste reglar, para ninguna persona es grato tener un chorro de sangre debajo de las piernas cada mes durante varios días. Sin embargo, si a esto le sumamos todos los prejuicios que se han encargado de imponernos, terminamos odiando este proceso y a nosotras mismas. Sin embargo, la ciencia se ha encargado de desmontar esos horribles prejuicios y recientemente, terminó con uno de los más grandes:

La menstruación no altera la mente de las mujeres

Así lo confirmó un estudio dado a conocer por Frontiers Media, donde se concluyó que «No existe una asociación consistente entre los niveles hormonales de las mujeres, en particular el estrógeno y la progesterona con la atención, la memoria de trabajo y el sesgo cognitivo». Es decir, no es verdad que durante nuestro periodo, los procesos metales sufran alguna alteración.

En la investigación participaron 5 especialistas de diversas universidades europeas, instituciones de Alemania, Suiza e Italia, entre otras. La diferencia entre este y otros estudios sobre el tema, es que en el más reciente se consideraron dos ciclos, y en los anteriores, sólo uno, por lo que se pudo descubrir que las diferencias eran más bien circunstanciales.

El estudio llamado “Falta de asociaciones entre los niveles hormonales femeninos y la memoria de trabajo visuoespacial, atención dividida y sesgo cognitivo a través de dos ciclos menstruales consecutivos” condensa la información recabada a partir del estudio de 68 mujeres que estuvieron bajo observación. Ninguna de ellas mostró un cambio notorio.

En entrevista para la revista MIC, Brigitte Leeners, una de las investigadoras participantes en el estudio aseveró: «en la medicina, no es como la matemática. Siempre hay excepciones, Siempre hay hombres o mujeres que son más sensibles a algo. No es una norma tan estricta en la naturaleza como en la física».

La susceptibilidad emocional que vivimos en nuestros periodos hormonales no son determinantes ni exclusivos de las mujeres. Existen muchos otros factores que contribuyen a un estado de ánimo fluctuante y especialmente sensible.

Millones de veces hemos escuchado cosas como “es que está en sus días” o “seguro le está bajando”, frases que usa la gente a nuestro alrededor para indicar que las mujeres estamos “locas” en “esos días”. Eso es sólo un prejuicio machista que no sólo acrecienta el de por sí incómodo momento de la menstruación hasta convertirlo en algo completamente desagradable, sino que se traduce en un odio contra nosotras mismas, nuestro cuerpo y nuestros procesos naturales.

Reconciliarse con la propia menstruación, puede volverse un acto complejo y difícil debido a toda la carga de prejuicios que la rondan. Sin embargo, desmontar este tipo de mitos ayuda, sin duda, a eliminar estas aseveraciones.

 

 

Fuente: culturacolectiva.com

Coñoescritura: escribir desde la mujer que somos

 

Ser mujer abarca muchos registros.Uno de ellos, la menstruación, nos distingue y nos define. Ser mujer es tener la capacidad de generar vida. Es viajar en un ciclón de hormonas cada 28 días. Es crear, expresar, percibir, sentir, con diferentes matices. La riqueza de tantas posibilidades emerge del ciclo menstrual y nos genera múltiples horizontes. Si nos hacemos visibles de manera integral, con nuestro ciclo y nuestra menstruación, los beneficios se multiplican. Se hacen extensibles a toda la sociedad y a todas las personas que la conformamos: hombres o mujeres; niños o ancianos.

Comparto a continuación una iniciativa, en este caso de escribir, desde una consciencia plena de  mujer, con todo lo que incluye serlo: menstruar.

 

Erika Irusta, la catedrática en “coñoescritura”, creadora de este arte literario escribe para “descubrir heridas”, pero la semana del mes importa: en premenstrual es más libre, después de tener la regla es más intelectual. Cientos de mujeres quieren ser sus alumnas.

Paloma es periodista y “coñoescritora”. Aprendió el oficio en la Universidad Complutense y a coñoescribir en una comunidad de menstruantes. Como periodista apenas ejerce —ya saben, la crisis—; como mujer documenta su día a día al dictado de su coño. Escribe, a diario, dando rienda suelta a su voz variable, como su propio ciclo. Así ha aprendido que es una y cuatro.

Es tarde y Paloma coloca sus manos sobre el teclado de su portátil. Ahí escribe su novela, por profesión; también lo que siente su cuerpo, por convicción. Paloma, la periodista, es recta, normativa, reflexiva; la coñoescritora es visceral, espontánea y dúctil. Por eso escribe su novela en un serio escritorio y su diario, algo muy personal, en el jardín.

Explica Paloma que la coñoescritura le ha enseñado a cuestionarse paradigmas, incluso a replantearse la naturaleza de los signos ortográficos. A zafarse de un lenguaje regulado y masculino, a encontrar puntos de encuentro con el resto de mujeres en textos escritos con tinta roja, sangre de mujer.

Paloma es una de las ochenta participantes que ha conseguido terminar el curso de coñoescritura que propone la pedagoga, investigadora y divulgadora del ciclo menstrual, Erika Irusta, creadora de la primera escuela menstrual del mundo. Lo empezaron 282 mujeres, más de la mitad de las integrantes de la comunidad Soy una, soy cuatro, un espacio privado en el que comparten experiencias privadas a salvo del escrutinio de mirones. Un lugar seguro, vetado para los hombres, donde expresarse.

¿Qué es coñoescritura?

Pero, ¿qué es la coñoescritura? La voz española de cuntwriting hace referencia a una forma de escritura orgánica, corporal, que nace del cuerpo cíclico y cambiante. Se trata, según su autora, de “un proceso creativo en el que la coñoescritora exorciza la grandilocuente Gramática Universal aprendida para escribir, por fin, desde su cuerpo; no a pesar de este, ni por encima de este”.

Tal definición aparece en el libro Diario de un cuerpo (Casa Catedral, 2016), el primer ejemplo práctico de coñoescritura, la referencia para quienes se inician en este proceso creativo. Un encuentro fortuito, según explica Erika, que surgió como la deformación de un encargo de la editorial.

“Querían que hablara sobre la menstruación y pensé en escribir un libro sobre el ciclo, algo muy canalla sobre la cultura y el sistema, pero no podía; no me salía. Hablé de nuevo con mi editora y les ofrecí mi cuerpo, tratar en primera persona los cambios que ocurrían en mí de manera química, y que me afectan anímica, física y mentalmente”, recuerda Irusta, miembro de la Society for Menstrual Cycle Research de Estados Unidos. “Quería que la lectora se topase con todas las personas que hay en mí —revela a EL ESPAÑOL— y lo quería hacer en forma de diario, para que mi cuerpo me contase qué pasaba”.

Así se percató de que escribía diferente en función del momento del ciclo en el que se encontraba. “No era igual escribir en premenstrual que en preovulatoria, me sentía más libre. Después de tener la regla era más rígida, más intelectual. El proceso creativo depende del estado químico del cuerpo. Porque escribes desde el cuerpo, por mucho que quieras silenciarlo”, argumenta Irusta.

Escuchando a su cuerpo, Erika se topó con una serie de acontecimientos latentes, algunos muy traumáticos, que han ido forjando su carácter. Poniendo en negro sobre blanco su diálogo con su cuerpo admitió lo que tanto le había costado verbalizar: era una mujer maltratada, por su padre, y víctima de los abusos sexuales de su tío.

Escribir para descubrir heridas

“Cuando haces coñoescritura —detalla la especialista— permites que el cuerpo empiece a decir las cosas, le vas quitando los filtros, le vas dando permisos, te echas hacia detrás y permites que él deje contar su historia, aparecen cosas que tú has mandado a callar. Es una chispa que está ahí, algo que silencias porque no tienes palabras y que, por lo tanto, es un fantasma: algo sin un cuerpo de realidad. La coñoescritura me permitió ver donde estaba la herida”.

El curso, que se ha desarrollado durante tres meses, consta de una parte teórica, en el que se profundiza en qué es esta forma de escritura, “que no es —advierte Erika— escribir lo que te salga del coño”; y una práctica en la que las alumnas documentaban su día a día bajo la pregunta “Cuerpo, ¿qué quieres decir hoy?” para que los textos sirvieran de ejemplo para el resto.

“Es importante saber coñoleer”, apunta Irusta. “Leer desde el cuerpo. No desde la cabeza. Te tiene que dejar tocar. Y así salen cosas muy fuertes, duras de asimilar porque nunca te las habías planteado”, detalla.

—¿Y qué ha salido?

—Temas sobre el propio cuerpo, de maltratos, violaciones, relaciones de abusos… hay textos que son muy difíciles de leer. La conclusión es que nos parecemos mucho en las heridas, es una epidemia. ¿Cómo puede ser que todas tengamos las mismas heridas? Abusos, violaciones, maltratos… ¿Cómo puede ser? Y no estoy en un grupo de violadas anónimas. Vivimos abusos constantemente. Estamos tocadas y heridas en los mismos sitios.

“También que, a día de hoy, las mujeres decimos que conocemos nuestro ciclo menstrual cuando no tenemos ni idea de lo que nos está pasando”, apuntilla.

—¿La menstruación sigue siendo un tabú?

—Sí, joder. No solo es silenciado. Hemos pasado por muchos periodos en relación al tabú menstrual. Vivimos en una época más perversa, ya no se silencia, ahora se ignora. Se niega que el ciclo hormonal afecta. Y claro que afecta. La química, los cambios hormonales, afectan totalmente: nos regulan a nivel psicológico, anímico, comportamiento…

—¿Y qué hay de la frase: “Déjala que está con la regla”?

—Es horrorosa. Se invalida a la mujer por su momento hormonal. Es algo que nos ha dado mucha rabia. La cárcel de la mujer siempre ha sido el cómo han interpretado los hombres nuestro cuerpo. Nos han hecho creer que el problema no era su interpretación, sino nuestro cuerpo. Esa es la trampa. Tus hormonas no son el problema, es cómo se leen tus hormonas en esta sociedad. Y, cito a Violencia Rivas, un humorista argentino: “Yo menstrúo una vez al mes, pero vos sos un boludo todo el año”.

Erika concede esta entrevista a EL ESPAÑOL un par de días antes de su menstruación. Y habla su voz Lútea, la progestágena, la libre. La pedagoga, nacida en Ezkerraldea, Vizcaya, y residente en Sevilla, es un torrente de verbo rápido. Sonríe y se autodefine como un animal vulnerable. Antes siquiera de idear el término ‘coñoescritura’ recorría pueblos de Cataluña, primero, y del resto de España ofreciendo talleres a mujeres.

“Soy una, soy cuatro”

El éxito no fue inmediato. A su primer taller, destinado a adolescentes, no acudió nadie. Ahí reenfocó cuál era su público objetivo: las mujeres adultas. Idea que jamás abandonó, primero de forma presencial; después, mediante un blog, ‘El camino rubí’, y una comunidad online, ‘Soy una, soy cuatro’, un foro de encuentro en el que participan activamente 470 mujeres o personas menstruantes. “El género es una construcción social, hay transexuales que menstrúan. O mujeres que no menstrúan porque no tiene útero”, explica Erika.

En datos, más de 800 personas ha pasado por la comunidad en sus dos años de vida. Más de 2.000 mujeres esperan poder ocupar una de las 470 plazas, un número cerrado. Las pocas plazas que salen, solo si hay alguna baja, se vuelven a ocupar a las pocas horas. Cada usuaria tiene un tiempo de vida medio de 18 meses, muchas jamás lo han abandonado. El tiempo medio de permanencia a diario por casa suscriptora es de 41 minutos y 57 segundos. El 70% son españolas, sobre todo del País VascoCataluña y Madrid, aunque hay representadas 90 países, entre los que destacan México, Argentina, Reino Unido, Rusia, Chile, Colombia, Estados Unidos, Alemania y Andorra. El precio de la suscripción, a elegir: 19,99 euros al mes; 99,90 euros cada semestre; o 149,90 euros al año.

Todas son mujeres, no hay hombres. No se admiten. “No tienen cabida —apunta— Erika, es ilógico que entren en una escuela en la que tratan temas que no les interesa”.

“La idea es crear un entorno de confianza real, trabajar vínculos; la idea es poder hablar de cosas de las que nunca hablas, porque hay mujeres que solo se sueltan aquí, porque en sus casas no pueden”, asegura Erika.

Se trata, según profundiza Irusta, de un proyecto pedagógico de conocimiento horizontal en el que la propia comunidad instruye a sus integrantes en investigadoras del ciclo menstrual. Con contenido didáctico para generar un  conocimiento propio. “Aprender de nosotras mismas —resume Erika—, de nuestro cuerpo”.

—¿Qué ha aprendido que no sabía de tu coño?

He aprendido que no era mío. Es una realidad incómoda. Le pertenecía a mi padre y luego le pertenecerá a mi marido, aparte de los abusos sexuales de mi tío. También es del ginecólogo, que es el que se mete ahí, mira como una vaca, es algo muy desagradable, él te dice lo que tomar o lo que no. Hay mujeres que sentirán que su coño pertenece a la iglesia o a Dios, por el pecado, sucio… No he podido, ni a pesar de los años, dejar de sentirme sucia después de masturbarme, es como si tuviese la Inquisición en las bragas. El coño también le pertenece a tus hijos, porque salen de él. También es de las modas, soy de la generación de la hipersexualización, pero antes se dieron otras.

Erika es tajante. De palabra rápida. Cita a Virginia Woolf: “Ninguna mujer ha conseguido escribir la verdad sobre la experiencia de su propio cuerpo”; y a Ludwig Wittgenstein: “Las fronteras de mi lengua son los límites de mi mundo”.

“Hay que incomodar, usar nombres demoledores, que te pongan en alerta, que te predispongan a hacer y generen curiosidad. Eso es la coñoescritura”.

 

Fuente: www.elespanol.com
Por: Pepe Barahona  Fernando Ruso

El útero. Un órgano asombroso

 

Los cuerpos de las mujeres guardan en su interior un órgano precioso, fuerte, poderoso lleno de creatividad y de una enorme capacidad orgásmica: El útero o matriz

Es hora de que celebremos las asombrosas capacidades y misterios del fantástico útero

A lo largo de la historia, cada ser humano que ha logrado llegar a este planeta, lo ha hecho a través de las bondades fisiológicas del útero.

Por lo tanto, algo que tenemos en común todos los humanos es que estamos ligados de manera íntima al útero femenino, desde el comienzo de nuestra vida microscopica hasta el momento en que fuímos expulsados del cielo acuático uterino para arribar a nuestra madre tierra, el útero fue nuestro primer hogar.

Sin embargo, el útero ha sido relegado a un papel secundario que no tiene nada de mágico ni divino, sino todo lo contrario, despierta dudas, miedos, incertidumbres y dolor, condenandolo a estar en peligro de extinción.

Actualmente la histerectomía (extirpación total de útero) se ha vuelto la respuesta a las diversas patologías ginecológicas, negandole al cuerpo su propia sanación emocional y física, y aunque muchas veces es necesaria dicha cirugía, NO APLICA para todos los casos, conozco de cerca mujeres que se han sanado de miomas, endometriosis, ovario poliquístico, pólipos, etc, sin necesidad del bisturí.

En México la cirugía más común de útero es la cesárea, ya que el 50% de los niños que nacen en hospitales públicos o privados es  a través de dicha cirugía, que en muchos casos tampoco es necesaria y las consecuencias  quedan impresas en los cuerpos de las madres y de sus hijas e hijos…

El útero tiene mucho más poder del que imaginamos:

FB_IMG_1470109636019# 1: El útero es el músculo más fuerte del cuerpo humano y lo tenemos nosotras!!!
El útero es un órgano formado por capas musculares, lo que lo hace tremendamente fuerte y elástico, el útero pesa 75 gramos y normalmente mide 7 cm de alto por 4 cm de ancho por 2 cm de espesor, si lo compararamos con una fruta, el útero sería una naranja, si lo piensas bien es realmente pequeño, cabe en la palma de tu mano; pero es el único músculo que durante la gestación tiene la capacidad de crecer hasta 10 veces su propio tamaño y soportar hasta 150 veces su propio peso, ningún otro músculo puede cargar tanto peso….Durante el trabajo de parto, la presión y fuerza que ejerce el útero para expulsar al bebé, es sobre natural!!! ningún músculo puede ejercer tal presión o fuerza.

Algunas personas no valoran el poder y fuerza del útero, porque no todos lo tienen (hombres), por lo que, el útero a pasado a segundo plano y visto desde una mirada de menosprecio.

# 2: El útero es hiperflexible
El útero es más flexible que el hombre elástico de los 4 fantásticos y a diferencia de él, el útero si existe!!!! El útero de una mujer tiene el tamaño de una naranja está guardado en la pelvis justo detrás del hueso púbico, durante la gestación crece tanto que llegar a ser como una enorme sandía, extendiendose hasta la caja torácica, estirando el abdomen hacia afuera, donde podemos verlo como una bella pancita de gestante; pero una vez que bebe nace el útero se encoge y vuelve hacerse pequeñito hasta volverse a meter en la pelvis, ¡Esto es maravillosamente mágico! ¿No lo crees? ¡¡¡el útero es eslástico!!!

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# 3: El útero es un corazón
El útero esta ubicado en el segundo chakra donde dicen los hindúes que es el lugar de las emociones, así mismo está formado por tres capas musculares, algunas son longitudionales, otras como anillos y otras corren en distintas direcciones formando espirales alrededor del útero, este precioso musculo uterino al igual que el corazón late y su latido normal es suave, pero durante el orgasmo aumenta su frecuencia y latido ¡cómo el corazón!, además antiguamente se le considero el corazón arcaico, el corazón que no miente, vinculado con el corazón de la madre tierra y el universo.

Este corazoncito uterino tiene dos adversarios, uno es el calambre, la tensión, deribada del cólico característico en úteros espásticos, y dos los problemas deribados de la sexualidad y la vida en pareja, ya que, las afecciones en el plano amoroso (traiciones, engaños, abusos, violencia, maltrato) afectaran la salud uterina.

uteroflorido2# 4: El útero es muy sensible,  llora y también se enoja.
Cómo el útero es un corazón y es un órgano espejo femenino, cuando vivimos situaciones de violencia o insatisfacciones con nuestra vida, cuando no nos sentimos realizadas en los aspectos que anhelamos, cuando vivimos humillaciones, maltrato o auto-maltrato, nuestro corazoncito uterino se duele con nosotras.
Hay mujeres que se han endurecido por las distintas situaciones dolorosas en su vida, y se niegan la expresión de la emoción, es decir, que, no se permiten sentir el dolor y el enojo, por lo que, los orgános pelvicos (útero y ovarios) se verán duramente afectados.

Nuestro cuerpo cuida de nosotras, nuestro útero hace exactamente lo mismo, cuida de cada una,  y si no liberamos las emociones pasadas relacionadas con nuestra sexualidad, con la vida de pareja, con sentirnos fracasadas, decepcionadas de nosotras mismas, de la vida, del amor, sentir que no podemos con “el paquete” de “ser mujer” en un mundo que oprime a las mujeres, etc…nuestro útero vendrá ayudarnos, ¿cómo? pues todo el llanto que no lloremos vendrá entonces como hemorragia, y toda la rabia que no soltemos vendra en enfermedades crónico degenerativas.
El útero es el corazón que no miente, los dolores emocionales que guardes y cayes en tu corazón, el útero los expresará a través de la enfermedad.

# 5: El útero produce medicina
Tal cómo lo lees, el útero cada mes aproximadamente, prepara el endometrio para albergar a un posible embrión, este tejido que se forma, esta lleno de nutrientes, células madre, minerales, de lo mejor y más nutricio, pués servirá de tierra fértil para que se implante un embrión. Si esto no ocurre, el útero se prepara en un danza de expansiones y contracciones para expulsar todo el tejido endometrial en menstruación.

evelyn7Esta preciosa sangre menstrual es rica en células madres, y hoy en día se está haciendo investigación con ella para tratar una amplia variedad de enfermedades cerebrovasculares, como: enfermedades del corazón, Parkinson, Lou Gehrig, diabetes, Alzheimer, heridas, enfermedades neurodegenerativas y más.

Las mujeres somos dueñas de esta preciosa fuente nutricia y sanadora, usar las células de la sangre menstrual es más ético que usar las  células madre de los cordones umbilicales de los bebes, o de los embriones y fetos abortados; pero el tabú que persigue y estigmatiza a la menstruación hace que los resultados científicos sean más lentos.

Por eso es que yo creo que menstruar rifa!, aquí en México cuando decimos que algo rifa es porque queremos enfatizar que de lo que hablamos es algo mucho muy bueno, Aquí te dejo un pequeño rezo que puedes decir cuando siembres tu luna como ofrendita en la tierra, ¿Poequé? simple, porque #MenstruarRifa: “Bendigo está sangre que nos purifica a mí, a mis hermanas, a las futuras y antepasadas, con el propósito de sembrar: paz en la tierra, paz en la tierra, paz en la tierra”

# 6: El útero es orgásmico
La capacidad multiorgásmica de las mujeres se debe a las ramificaciones del nervio pélvico, este maravilloso nervio también abarca al útero, por lo que, nosotras podemos experimentar orgasmos clitorianos, vaginales  y uterinos!!!!

Sexual-de-armoringEl orgasmo úterino es profundo, el útero palpita de placer y danza euforicamente cuando vivimos un orgasmo, sus fibras musculares se extienden y se contraen, recuerdas que el útero es elástico? bueno con estás contracciones y expansiones, el útero aumenta su tamaño y también vuelve a encogerse, en la antigua Creta, el útero era representado por los pulpos, porque se creía que en el orgasmo se movía como un molusco marino, retorciéndose de placer, estirando, apretando y soltando sus fibras musculares como si fueran tentáculos.

Te dejo este fragmento de uno de mis libros favoritos, para que puedas apreciar que sentir a la matriz puede ser realmente erótico y placentero.

“En el fondo de la matriz hay carne que suplica ser penetrada. Curvándose hacia adentro, se abre para que la laman. Las carnosas paredes se mueven como anémonas de mar, tratando de atraer por succión el sexo de el […]. Ella abrió la boca como para revelar la abertura de la matriz, su hambre, y solo entonces él se sumergió hasta el fondo y sintió sus contracciones.”Anaïs Nin en El Delta de Venus

replicasuterinas# 7: El Vientre plano es una amenaza para nuestro útero

¡Aleluya!, está demostrado que las mujeres que poseen un útero feliz y relajado, tienen una pequeña pancita que sobresale, podemos observar a las mujeres que practican danza árabe, son mujeres delgadas (no flacas) con vientres abultados que sobresalen, el tamaño de dichas barrigas dependerá de la estructura ósea y corporal de la mujer.

Cuando a las mujeres se les exige que tengan vientre plano de acuerdo a los cánones de belleza occidental, se le obliga a esconder al útero, a sumir la panza, a realizar ejercicios que en vez de ayudarlas, a la larga dañan el suelo pélvico, esta idea necia de tener un vientre plano, ocasiona que las mujeres tengan un útero tenso, espástico, engarruñado, lo que aumentará sus cólicos en la menstruación y la inflamación pélvica, derivada del aumento natural del útero durante la menstruación.

3c19e96f422beaca58754b0c0222e88b#8: El Útero está conectado al Universo

Los ciclos menstruales de las mujeres y las etapas de su vida están intrínsecamente ligadas a los ciclos de la Tierra, la Luna y el Sol. El ciclo lunar es de 29,5 días, y el ciclo menstrual de la mujer promedio es de 29,5 días. Las mujeres cuyos ciclos están más cerca del ciclo de 29.5 días tienen tasas más altas de fertilidad.

Además, hay 13 ciclos lunares en un año gregoriano, y la edad media de la menarquia (la primera menstruación de una chica) es de 13 años. La edad promedio de la menopausia es a los 52 años, que es también el número de semanas que tiene un año. Existen cuatro fases lunares (creciente, llena, menguante y nueva) y existen 4 fases en el ciclo menstrual: Pre ovulatoria, Ovulatoria, Pre menstrual y Menstrual, y por si fuera poco hay cuatro estaciones en el año: Primavera, Verano, Otoño e Invierno, tanto las fases lunares como las estaciones se relacionan de manera energética con las fases del ciclo menstrual.

Las siembras y cosechas de los frutos, en muchas comunidades de México se hacen de acuerdo a las fases lunares.

Los partos son influenciados con las fases lunares habiéndose registrado más partos espontáneos con la luna nueva.

También algunas culturas antiguas cómo la hindú, la antigua creta o los celtas, pensaban que en el útero existía la misma energía creadora del universo, ya que al igual que la tierra, la mujer puede gestar y traer vida a este mundo.

2075c64fecbd2423d58d0c2722875bb4.jpg# 9: El útero puede hacer crecer una placenta

El útero es el único órgano capaz de crear otro órgano diferente dentro de sí mismo (la placenta), y mantener una relación dialéctica y nutricia con ella para beneficiar a un tercero (bebe)…

El útero es capaz de gestar y sostener a la placenta, la placenta es maravillosa, porque es un órgano que funciona como cerebro, glándula, riñón, pulmón, hígado y sustento del bebé, ya que, es la placenta la encargada de proveer de nutrientes necesarios para bebe y también es la encargada de generar el ambiente ideal para que se desarrolle en óptimas condiciones, además la placenta comparte el 100% del ADN del bebé, cómo si ella fuera su hermana gemela!!!!

Aunque la placenta surge durante la división celular después de la fecundación, y está formada de ADN de mamá y de papá, el útero es quien le da forma, quien la sostiene fuertemente, el útero también es el hogar de nuestra sagrada placenta.

e9925d013791ab7144343645e7366f7e#10: En mi útero está registrada la memoria histórica y celular de todas mis ancestras

Increíble, pero totalmente cierto, a través del linaje femenino: “La información se pasa de útero a útero, por la unidad dual madre-hij@. Cada hija trae consigo a su madre, y a todas las madres que existieron antes que ella. Podemos registrar en la etapa gestacional las impresiones y sentimientos de nuestra madre, podemos también reconocernos entre las mujeres de nuestro linaje femenino y encontrar muchas cosas en común, incluso sueños y deseos, hábitos y carácter, pero sobre todo esto de recibir energía de nuestro linaje se da pues nacimos del útero de una mujer, de su copa, de su matriz, del lugar donde ella dirige sus emociones, pero donde también sofoca su sentir, por ende crecer en el vientre de nuestra madre nos conduce necesariamente a entender y sentir a nuestra línea materna y en algún momento empatizar, aprender y por qué no, sanar junto a ellas”. Esther Álvarez Psicológa Clínica, Maestra en Desarrollo Transpersonal.

“Para sanar lo femenino a nivel planetario debemos comenzar por sanar nuestra propia herida. Cada mujer lleva una herida profunda que arrastra –por ser parte del inconsciente colectivo– desde sus antepasadas más lejanas. Hemos sido obligadas a ocultar, reprimir y –en el peor de los casos– olvidar nuestros dones más preciados: la intuición, la sanación natural, el respeto por nuestro cuerpo y sus ciclos, nuestra conexión con la naturaleza y con el cosmos, los vínculos con nuestros espacios sagrados genitales y corazón. Felizmente,todo ello aún duerme en nuestra psique y espera ser despertado.” Germaine

uterocasa#11: El útero tiene un poder Creativo Físico y Espiritual

Por último quiero señalar que el útero es el centro energético de las mujeres, en las comunidades indígenas, se dice que, si el útero no está en su lugar y le falta calor, la mujer será infértil y padecerá de cólicos y dolencias en el vientre, así mismo, su energía andará dispersa, ocasionando que la mujer no concluya ni finalice sus tareas o planes, ya que su energía no está contenida en el centro de la pelvis, sino que anda dispersa.

Por lo que se recomiendan sobadas de acomodo de matriz, vaporizaciones vaginales y tecitos de hierbas que ayuden a dar calor y a conectar a la matriz con su energía creadora universal.

El útero es un órgano de poder y creatividad dentro de las mujeres, al limitarlo, limitamos nuestra capacidad creadora, porque dentro del útero se gestan vidas, pero también se gestan sueños y proyectos, por eso al tener un útero espástico, las mujeres sufren y no pueden aprovechar las ventajas placenteras de sentir el útero (orgasmo, menstruación, embarazo y parto). Es importante señalar que aunque hay mujeres que por diversas razones ya no tienen físicamente el útero, su poder energético existe y puedes sentirlo dentro de ti

 

 

Fuente: yosoyunaloba.com

Por:  Kane (kaurimujer@gmail.com)

 

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