Promesas de alambre… poema en el 10º día de recogimiento*

Escriben versos

(C) Vicente Ruiz

en el sol de la mañana;

enredan palabras

en los días de lluvia;

tejen las telas

de poemas de agua.

Desde las letras de adentro

hasta las humedades de afuera,

los poetas riegan la tierra.

En el recogimiento de ahora

aprendemos a ser faquires

sobre promesas de alambre.

 

-Yolanda Jiménez –

 

* Hoy es el décimo día de confinamiento en casa. El gobierno de España decretó el Estado de Alarma desde el día 14 de marzo y la mayoría de los ciudadanos tenemos la obligación de permanecer en nuestros domicilios.

Acequia secreta… Poema en el 9º día de recogimiento*

 

Las campanillas en los prados

son hoy sueños urbanos.

(C) Magin Jiménez

La soledad hurga,

las cicatrices renuevan

como brota la primavera

en los rincones del alma.

Las pelusas se rebelan,

se escapan cada noche

del lugar confinadas;

llenan de vida la casa

en el silencio de su danza.

Los límites se rebasan,

el café se derrama.

El acompañador desacompañado

se retira a su caverna

a meditar sus alientos.

Por la noche brotaron lágrimas,

que regaron la almohada.

Hay una acequia secreta

que siempre corre desnuda

alimentando la tierra

abonada de pasado.

A veces lloran los poetas

y repiten su lugar,

en el mismo lado de la cama.

Por eso escriben sus versos

al sol de la mañana.

 

-Yolanda Jiménez –

 

* Hoy es el noveno día de confinamiento en casa. El gobierno de España decretó el Estado de Alarma desde el día 14 de marzo y la mayoría de los ciudadanos tenemos la obligación de permanecer en nuestros domicilios.

A las ocho… Poema para el 8º día de encierro*

 

Te pienso en los respiros

de los ritmos enlazados.

En las noches del tiempo

(C) Magin Jiménez

se asoman los soles,

se desbordan los balcones

de manos rebrotadas,

de percusiones sonoras

que lanzamos al encuentro.

Cada tarde a las ocho

nos citamos en el limbo

para imaginar las estrellas

y cantarle a la luna.

Millones de nanas

y despertar mañana

con la cíclica sorpresa

de las campanillas en los prados.

 

-Yolanda Jiménez –

 

* Hoy es el octavo día de confinamiento en casa. El gobierno de España decretó el Estado de Alarma desde el día 14 de marzo y la mayoría de los ciudadanos tenemos la obligación de permanecer en nuestros domicilios.

Baño de tiempo… Poema para el 7º día de encierro

 

(C) Magin Jiménez

El reloj olvidado

me hace guiños de tiempo.

Recargo mis pilas

en mi centro

y en tu extremo,

con elipses de caminos

que conectan los circuitos.

Con el sol me hago lagarto

con la noche, refugiada;

todos los días son distintos,

cada uno en su corriente.

Impasibles los manantiales

fluyen corrientes de aguas

en cascadas y en remansos.

Me baño entre la bruma,

me seco con cuidado.

Me mimo y escribo,

te pienso en los respiros.

 

-Yolanda Jiménez –

 

* Hoy es el séptimo día de confinamiento en casa. El gobierno de España decretó el Estado de Alarma desde el día 14 de marzo y la mayoría de los ciudadanos tenemos la obligación de permanecer en nuestros domicilios.

Bailar la existencia… Poema para el 6º día de encierro*

 

(C) Yolanda Jiménez

Y bailar la existencia

desde mi rincón soleado

en un encuentro conmigo

con la mesa dispuesta,

y el teclado compañero;

con los versos al aire,

con las ganas de todo.

Y bailara la existencia

con mi alma viajera

en los idus de marzo,

con las redes abiertas

con las danzas de letras

con los guisos caseros.

Y bailar la existencia,

agradecer este día

con el sol en sonrisa,

con la luz en mi alma

y el reloj olvidado.

-Yolanda Jiménez –

* Hoy es el sexto día de confinamiento en casa. El gobierno de España decretó el Estado de Alarma desde el día 14 de marzo y la mayoría de los ciudadanos tenemos la obligación de permanecer en nuestros domicilios.

Palpita la primavera… poema para el 5º día de encierro*

 

Palpita la primavera

en mi jarrón de las flores.

Siento la savia

(c) Magin Jiménez

en mis canales ocultos.

Me brotan los sueños

de placeres inmensos,

de los goces pequeños,

de los días ayeres,

de los futuros mañanas.

Compartir un momento,

disfrutar las reuniones,

reirnos en grupo,

acariciar los segundos.

Sueño con verte

vestida de agua

y bailar la existencia.

 

 

-Yolanda Jiménez –

 

* Hoy es el quinto día de confinamiento en casa. El gobierno de España decretó el Estado de Alarma desde el día 14 de marzo y la mayoría de los ciudadanos tenemos la obligación de permanecer en nuestros domicilios.

Una tarde de Planiverso en Ciudad Real

 

Febrero amaina de quietud y de niebla. Imprevisible la luz del mediodía ilumina la ciudad manchega, entibia fachadas, contrasta las sombras.

Los poemas bailan al vaivén de las imágenes suspendidas en las cuerdas. Las voces poetas acarician versos. Los sueños del viaje despliegan sus aromas. Emoción, intercambio, Arte, poesía; una coreografía de creación y encuentro.

En la geografía del panisferio, mujeres poetas vuelan aviones de versos; los dedos del artista inventan juegos de papel y colores.

Los amigos llenan la sala, acogen, suman, crean. Y ocurre la magia de miradas encontradas, de abrazos de alma, de seres personas.

Planiverso se expande crecido con la amistad recibida, con el apoyo de los presentes. Se multiplica en vuestras manos, en vuestras voces, en vuestras vidas.

Una tarde de belleza compartida para seguir creciendo y creando.

Gracias a Ciudad Real, a sus gentes y a tantos amigos que con su calidez acogieron la presentación de Planiverso

 

-Yolanda Jiménez –

 

“Planiverso” llega a Ciudad Real

 

La luz de febrero alarga la tarde mientras conduzco desde mi ciudad a la otra ciudad, a la que viajo a menudo y que ahora acoge la presentación de mi proyecto “Planiverso” Un libro de poesía que da visibilidad a diez mujeres poetas desconocidas del mundo. Ilustrado y diseñado por Vicente Ruiz, artista plástico, ciudarealeño y profesor en la Escuela de Arte “Pedro Almodóvar” .

La primavera temprana se asoma desde los brotes de los olivos. El atardecer grandioso contemplado desde La Atalaya pinta colores sobre horizonte y llanura. Luego, la noche  cubre la Puerta de Toledo. La luna creciente ilumina la majestuosidad de la catedral y las iglesias de San pedro y de Santiago. Desde el silencio nocturno, el convento de la Merced y la Plaza mayor rezuman ecos de historia, de la Orden de Calatrava y de las prebendas que llevaron a Alfonso X el sabio a fundar la Villa Ral, posteriormente convertida en cuidad, por Juan II en 1420: Ciudad Real, de ahí su nombre.

Desde sus inicios, habitada por cristianos, musulmanes y judíos, conserva el carácter amable del encuentro que caracteriza a los manchegos. Hay en sus gentes una acogida especial que me emociona: la alegría de compartir una conversación tranquila al amparo de uno de sus cientos de vinos, quesos, mieles, tortas y demás exquisiteces, reconfortadoras de quijotes y escuderos, de viajeros y poetas.

Es un gran placer compartir la presentación de mi proyecto-libro “Planiverso” en Ciudad Real: Viernes 7 de febrero, a las 20:00 horas en el museo López-Villaseñor (calle Reyes 11). Un viaje de poesía, diversidad, creatividad, acogimiento…y todo el encuentro que allí nos surja.

¿Por qué no?…¡Porque sí!

 

(c) Yolanda Jiménez

Mil vacíos,

mil objetos,

relojes inertes,

tiempo de frío

en las dudas recurrentes.

Enero es confuso;

ahora nadie está desnudo

bajo la luna de agosto

recurrente como las dudas.

Conocerte es lo que quiero,

entender tus huecos,

amueblarte de besos,

escribir nuestros nombres

en la arena de los sueños.

Queríamos habitar el espacio

para llenarlo

con pocas cosas,

con todo el alma.

Ahora dibujamos diseños

hasta que encajen los planos.

 

-Yolanda Jiménez –

Me acuerdo… Poema para terminar el año

Me acuerdo

El amor es siempre amor, venga de donde venga.

Un corazón que late con su acercamiento, un ojo que llora cuando se va,

son cosas tan raras, tan dulces, tan preciosas que nunca deben de ser despreciadas”

-Guy de Maupassant –

(c) Yolanda Jiménez

Me acuerdo del impacto de encontrarnos.

Me acuerdo de tu expresión de sorpresa.

Me acuerdo de verte sumiso y temeroso

Me acuerdo que no tenias espacio.

Me acuerdo que parecías invisible y alguien se interpuso.

Me acuerdo que no pudiste ni hablarme.

Me acuerdo que diste un paso atrás para terminar el saludo.

Me acuerdo que tu siempre eliges.

Me acuerdo que querías ser libre pero siempre te enganchabas a mujeres dominantes.

Me acuerdo que querías ser nómada pero siempre regresabas al control de la “ella” de turno.

Me acuerdo que yo quise amarte en libertad.

Me acuerdo de la primera noche.

Me acuerdo de mil noches.

Me acuerdo de la última noche, aunque entonces, yo no sabía que te marcharias.

Me acuerdo del primer encajable que no encajaba.

Me acuerdo del puzle de  piezas-mentiras en continua construcción.

Me acuerdo de creerte, aún sabiendo lo que sabía.

Me acuerdo de mi admiración insostenible.

Me acuerdo de como me explicabas las relaciones que “te surgían”

Me acuerdo de que aprendí a mantenerme erguida.

Me acuerdo de habitar el paraíso.

Me acuerdo de los picnis de los martes.

Me acuerdo de la luna en tu balcón.

Me acuerdo de las siestas de libido.

Me acuerdo que te ibas a largos viajes y no tenias un espacio para despedirme.

(c) Yolanda Jiménez

Me acuerdo de tus silencios.

Me acuerdo de tu voz.

Me acuerdo de tus correos escritos para otra, pero versátiles “con copia oculta” para mi.

Me acuerdo de tu ausencia cuando dos de nosotras coincidimos en “la ceremonia”.

Me acuerdo cuando comprendí que eras hombre de poliamantes.

Me acuerdo del taladro que destrozaba mi estómago.

Me acuerdo de la mujer del este, la del sur, la del centro.

Me acuerdo de mis noches sin sueño.

Me acuerdo que quise desaparecer, morir ignorada.

Me acuerdo de mi inapetencia y mi pecho huesudo.

Me acuerdo del desmayo que me dejó una cicatriz con forma una estrella en mi frente.

Me acuerdo de tantas veces que te pedí claridad.

Me acuerdo de la oscuridad de tu alma.

Me acuerdo de acostumbrarme a tus palabras confusas

Me acuerdo de tus regalos bajo la almohada.

Me acuerdo de mil veces que te dije “Te amo”.

Me acuerdo de los desayunos eternos.

Me acuerdo de la intimidad sublime.

Me acuerdo del primer viaje, rumbo al sur.

Me acuerdo del deseo desbordado que compartimos muchos años.

Me acuerdo de dormir enroscados.

Me acuerdo de las notas matutinas.

Me acuerdo de los baños compartidos.

Me acuerdo de que borrabas mis huellas impregnadas en tu casa.

Me acuerdo de como hacías desaparecer mis regalos creativos.

Me acuerdo de tus miedos silenciosos.

Me acuerdo de como me sorprendías al recibirme.

Me acuerdo del goce de celebrar cualquier cosa.

Me acuerdo de tus sabores profundos.

Me acuerdo de todo lo que me enseñaste.

Me acuerdo que me ayudaste a creer en mi.

Me acuerdo de tu cabeza en mi regazo.

Me acuerdo de conversar y fluir.

Me acuerdo de mis esfuerzos por compartir planes.

Me acuerdo de que apenas tenias tiempo para mi.

Me acuerdo de cuanto deseaba enseñarte el lugar que me vio nacer. 

Me acuerdo de una vez marqué tu numero y una voz de mujer me contestó.

Me acuerdo que el teléfono resbaló de mis manos.

Me acuerdo de como te sorprendí con aquel vuelo.

Me acuerdo que unos amigos tuyos me llamaron por el nombre de otra mujer.

Me acuerdo que se detuvieron mis pulmones.

(c) Yolanda Jiménez

Me acuerdo del neceser negro de mujer sobre el mármol de tu lavabo.

Me acuerdo de como aprendí a mirar hacia otro lado.

Me acuerdo del azar que tantas veces me llevó a verte en situaciones que hubiera preferido no ver.

Me acuerdo que ese mismo azar impedía que tu me vieras allí.

Me acuerdo de silenciar mis labios, con el néctar de los tuyos.

Me acuerdo de unas zapatillas que no eran mías.

Me acuerdo del miedo a la enfermedad.

Me acuerdo de la única vez que te ví llorar.

Me acuerdo que me dijiste “Te amo” y desee regalarte mi vida.

Me acuerdo como se partía mi alma viendo tu sufrimiento.

Me acuerdo que no me permitiste acompañarte

Me acuerdo del temblor de mis rodillas.

Me acuerdo de los kilómetros caminando la ciudad desde el hospital hasta mi casa.

Me acuerdo del viaje de fin de semana que te regalé.

Me acuerdo que al volver del viaje te fuiste a dormir a otro lecho.

Me acuerdo de convertir cada encuentro en un festín sensorial.

Me acuerdo que el día de mi exposición, tenias otra cita.

Me acuerdo de celebrar todos tus cumpleaños.

Me acuerdo de las cosquillas

Me acuerdo de reírnos a carcajadas.

Me acuerdo de mis cumpleaños a tu lado.

Me acuerdo del viaje de barcos y aviones.

Me acuerdo del encuentro en un aeropuerto.

Me acuerdo de un viaje de verano, ignorando que era el último.

Me acuerdo de un cajón vacío.

Me acuerdo de cuando me enviaste mis pocas cosas y me dijiste que eso no significaba nada.

Me acuerdo de creerte.

Me acuerdo de amarte sin medida

Me acuerdo de la distancia que pusiste entre nosotros.

Me acuerdo del silencio con que me sacaste de tu vida.

Me acuerdo que salí con respeto.

Me acuerdo de cuidarte.

Me acuerdo de amarte desde el corazón de la nobleza.

Me acuerdo que querías ser buena persona.

Me acuerdo que no querías hacer daño.

Me acuerdo de que siempre lo supe todo.

Me acuerdo que nunca quise dañarte.

Me acuerdo que quizá te hice daño.

(c) Yolanda Jiménez

Me acuerdo de que pasaron 7 años.

Me acuerdo de que cada septenio vienen grandes cambios.

Me acuerdo que te he perdonado.

Me acuerdo que yo también me perdono.

Me acuerdo que soy una mujer visible.

Me acuerdo de cuanto he crecido.

Me acuerdo que hoy un hombre me ama.

Me acuerdo que hoy termina un año.

Me acuerdo de la alegría que siento para recibir el año nuevo.

Me acuerdo de estos versos de Rumi:

Permanecer en el silencio

porque el mundo del silencio

es una vasta plenitud”

 

 

-Yolanda Jiménez –

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