La libertad. Joan Margarit

La libertad

Es la razón de nuestra vida,
dijimos, estudiantes soñadores.

Yolanda Jiménez. Técnica: pastel sobre papel. 50 x 70 cm

La razón de los viejos, matizamos ahora,
su única y escéptica esperanza.

La libertad es un extraño viaje.

Son las plazas de toros con las sillas
sobre la arena en las primeras elecciones.

Es el peligro que, de madrugada,
nos acecha en el metro,

son los periódicos al fin de la jornada.

La libertad es hacer el amor en los parques.

Es el alba de un día de huelga general.

Es morir libre. Son las guerras médicas.

Las palabras República y Civil.

Un rey saliendo en tren hacia el exilio.

La libertad es una librería.

Ir indocumentado.

Las canciones prohibidas.

Una forma de amor, la libertad.
-Joan Margarit –

“Batalla de primavera”. Poesía para un hombre y su familia

 

Batalla de primavera

 

(C) Yolanda Jiménez

Sucesos en sucesión

flotan en la corriente,

en los impulsos de agua

o en la tinta de sangre.

 

La luz es cambiante

como la primavera de mayo:

de mañana soleada,

de aguacero de tarde.

 

La llanura manchega

se viste de arcoíris;

Un  tic-tac de colores

sostiene la esperanza,

(C) Yolanda Jiménez

de los cinco que suman,

el circuito de amor.

 

Crecidos  los brotes,

ensanchan la familia

en ternura de ramas

y caricias invisibles.

Mayo extraño de contrastes y brisas.

 

 

-Yolanda Jiménez –

El club de los poetas muertos: frases para recordar

 

“El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, lo que no significa alocadamente; sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro; y examinándote de la asignatura fundamental: el amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida.”

John Keating (Robin Williams)

Han pasado ya más de un cuarto de siglo del estreno de ‘El club de los poetas muertos, una de las películas más destacadas de finales de los 80, pero muchos de nosotros seguimos recordando algunas escenas de esta película y algunas de sus frases. El film, dirigido por Peter Weir (‘Gallipoli, ‘El show de Truman‘, ‘Master and Commander’) y protagonizado, de manera notable, por Robin Williams, cuenta con un guión  sobresaliente que nos ofrece varias oraciones y párrafos de altura. Por ello, he decidido recopilar las mejores frases de ‘El club de los poetas muertos

 

“La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos, la estiras, la extiendes pero nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas pero desde que llegamos llorando a que nos vamos muriendo, solo nos cubre la cara mientras gemimos, lloramos y gritamos.”

Todd Anderson (Ethan Hawke)

“Robert Frost dijo: dos caminos se abrieron ante mí, pero tomé el menos transitado y eso marcó la diferencia.”

John Keating (Robin Williams)

“Muéstrame un corazón que esté libre de necios sueños, y te enseñaré a un hombre feliz.”

McAllister (Leon Pownall)

 

 

“Me he subido a mi mesa para recordar que hay que mirar las cosas de un modo diferente. El mundo se ve distinto desde aquí arriba.”

John Keating (Robin Williams)

“Me interné en los bosques porque quería vivir intensamente; quería sacarle el jugo a la vida. Desterrar todo lo que no fuese vida, para así, no descubrir en el instante de mi muerte que no había vivido.”

Neil Perry (Robert Sean Leonard)

 

“Oh capitán, mi capitán.”

John Keating (Robin Williams)

“Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre así será.”

John Keating (Robin Williams)

“Coged las rosas mientras podáis,
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.”

Gerard Pitts (James Waterson)

 

“Amigos míos, aún no es tarde para hallar un nuevo mundo, mantengo el propósito de ir más allá del ocaso, es cierto, no tenemos la misma fuerza que en los viejos días, movía cielo y tierra, somos lo que somos, hombres de idéntico temple en corazones heroicos, débiles por el tiempo, más fuertes por voluntad para luchar, hallar descubrir y no rendirse.” (Citando a Alfred Lord Tennyson)

Neil Perry (Robert Sean Leonard)

“Hay que desafiar la adversidad, enfrentar al enemigo sin temor”

John Keating (Robin Williams)

“No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (…). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería, son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos.”

John Keating (Robin Williams)

“Oh, mi yo, oh, vida de sus preguntas
que vuelven del desfile interminable de los desleales,
de las ciudades llenas de necios
¿qué hay de bueno en estas cosas?
Que tú estás aquí,
que existe la vida y la identidad,
que prosigue el poderoso drama
y que tú puedes contribuir con un verso
¡que prosigue el poderoso drama
y que tú puedes contribuir con un verso!”

John Keating (Robin Williams)

Frases El club de los poetas muertos 2 - MagaZinema

 

“Muchos viven en una muda desesperación.” (citando a Thureau)

John Keating (Robin Williams)

“Todos necesitamos ser aceptados, pero deben entender que sus convicciones son suyas, les pertenecen (…) aunque toda la manada diga: ¡no está bien! Robert Frost dijo: Dos caminos divergen en un bosque, y yo tomé el menos transitado de los dos, y aquello fue lo que cambió todo. Quiero que encuentren su propio camino.”

John Keating (Robin Williams)

 

“Hay un momento para el valor y otro para la prudencia y el que es inteligente los distingue.”

John Keating (Robin Williams)

“Que tú estas aquí, que existe la vida y la identidad, que prosigue el poderoso drama y tú puedes contribuir con un verso.”

John Keating (Robin Williams)

“Carpe diem. Vive el momento.”

John Keating (Robin Williams)

 

 

Por: Alvaro Luque Reca

La emoción que somos

Somos. Más allá de nuestro sexo, condición y circunstancias, somos materia viva. Un cerebro, un corazón, millones de conexiones, un cuerpo físico,  un cuerpo mental, un cuerpo astral, un cuerpo etérico, etc. Percibimos y  procesamos, pero, ¿expresamos?

El campo emocional es nuestra propia condición de seres vivos.  Una linea siempre paralela a la vida. A veces convergente, coincidente o divergente. Desarrollar nuestra parte emocional nos ayuda a reconocernos y vivir con la coherencia de lo que somos.

Comparto una reflexión sobre las emociones que encontré en la página “Mujer Holística” (facebok):

(C) Yolanda Jiménez

Nos educan para amoldar nuestras expresiones emocionales a  cánones socialmente aceptados,  pero nos engañamos al pretender meter nuestras emociones en un molde, y etiquetarlas como

buenas o malas, positivas o negativas. Las emociones son  expresiones naturales de nosotras mismas que buscan exteriorizar una realidad interna, una necesidad.

Existen muchas maneras de controlar las emociones. Se pueden racionalizar, reprimir, negar o tratar de desconectar. Pero el resultado de este “esfuerzo disciplinado” por controlar las emociones, es la insanidad emocional, la pérdida del contacto con una misma, la inautenticidad, la desintegración del alma.

 

La represión emocional daña nuestra salud psicológica y física

Negar o reprimir “emociones indeseadas” como el miedo, la tristeza o la rabia, no hará que desaparezcan, seguirán presentes pero expresándose de otras formas, quizá como insomnio, rigidez corporal, falta de seguridad de expresión.

La emoción es energía que busca expresarse. La energía, por principio físico, no se destruye sino que se transforma. Así que cuando reprimimos la emoción evitando que se exprese en forma de  llanto,  palabras, risa, etc. se transforma en enfermedades como gastritis, problemas digestivos, problemas cardiovasculares, males físicos  o en insanidad psicológica, como culpa, depresión, ansiedad, etc. “Las emociones no mueren. Las enterramos, pero enterramos algo que todavía está vivo”. -Don Colbert –

 

Fuente: Mujer Holistica. (Facebook)

“De mi cuerpo habitado”. Un encuentro en La Gomera

 

Marzo habitado de viento, de sol, de isla, de encuentro, de poesía.

Es por la tarde. Es marzo. La poesía esparce su magia sobre nuestras miradas. Calidez y encuentro bailan la danza creativa en la sala que nos acoge. La humedad de la laurisilva, el salitre del océano, los corazones abiertos…

He tenido la fortuna de presentar mi libro de poesía “De mi cuerpo habitado” y de facilitar un taller de creación poética en la biblioteca municipal de San Sebastian de La Gomera. El encuentro surgido entre las personas nos regaló alas de poesía. Aquí comparto algunos poemas colectivos surgidos en este precioso encuentro. Elllos, los poetas improvisados, son, sois hoy los protagonistas. Gracias.

 

UNO

Una tarde de marzo me preguntaste ¿Tu hablas inglés?

Inglese, bebese, embelese cada noche de estrellas

con luz, aire, espacio, corriente, descendiente.

Mis hijos, mi alma, mi luz, mi vida.

Vida que se escapa entre las manos vacías

de un bienestar que quiero,

memoria de momentos eternos.

 

DOS

Una tarde de marzo me preguntaste si aún te recordaba;

The timewole kew a differesciens monde.

Monde lironde, redonde de dedo y luz

que calienta mi alma triste.

Triste  porque  no le conoces;

serena, sentada en la playa,

mira la mar calmada

como el amor, como tu.

Tu cabeza de alcornoque se impone

tozuda  y constante ante mi;

Y yo, mi yo y mi vida, mi fiesta.

 

TRES

Una tarde de marzo me preguntaste

¿cuantas horas le sobran al reloj?

Reloj de agujas rotas

my soul, heart bones and will…

Will, el alguacil de dos eles

que esperaba que ocurriera algo.

De su fuerza de voz, ovaciones en nuestras almas

al viento de la noche, al viento del sur…

Eres tú, tú, tú, ti,

estás aquí , allí,

vienes  y saltamos hacia el sol.

 

CUATRO

Una tarde de marzo me preguntaste

¿esxiste una sola palabra llena de significado?

El viento. El viento es el lenguaje que hablamos;

un alma grande que ilumina las letras;

las oscuridades del pasado son futuro de luz.

Medioambiental aroma de paz respirada,

off the alma, apareces en el reino

de mi vida,

de misterios descubiertos.

 

CINCO

Una tarde de marzo me preguntaste

¿el viento tiene puertas?

Puertas abiertas a la persona que eres, que estás;

eres luz en el brillo de tus ojos,

briar, rielar, saltar, disfrutar.

Partieron los pensamientos amargos

quedan flores, palabras, emociones, gracias.

 

SEIS

Una tarde de marzo me preguntaste

si acaso sueño en la noche,

sin faro, sin luz, sin locura destructiva.

Camisa de tinto, color de cielo,

me perdí en el mundo infinito,

eterno, efímero…

y tu eres perenne.

 

SIETE 

Una tarde de marzo me preguntaste

¿donde está la luna?

Llena, nueva, clara, mía…

Me quitaste cuando yo solo me pertenecía

sin saberlo, sin quererlo

la poesía todo assome

assome que te asom, fui asomándome

Y ocurrió

el viento y tú se enamoraron.

 

Poetas: María Dolores Montáñez Díaz. Rebeca Sánchez Rodriguez. Andrea López Ramirez. Alicia Arteaga Darias. Toine Den Teuling. Ana Trujillo Méndez. Manuel Muñoz Monzón. L G.

 

“Te quiero” ¿Puedes decirlo? ¿puedes sostenerlo?

 

“Te quiero” Dos palabras sencillas, amables, universales, ligeras y tan estigmatizadas. A veces las cargamos de un peso innecesario y se convierten en dificultad para decirlas, para escucharlas, para sostenerlas. Quizá solo son palabras, un medio de expresar, una forma de vínculo, de libertad, de respeto.

Os invito a perder el miedo, fluir, acoger y si lo sentís, a practicarlas.

 

“Te quiero sin mirar atrás”. Un bellisimo poema de Benedetti.

 

Te quiero mansamente, entre las sombras

de las falsas ilusiones…

 

Te quiero como para leerte cada noche,

como mi libro favorito quiero leerte,

linea tras linea, letra por letra,

espacio por espacio…

 

Te quiero para tomarte de la mano bajo el firmamento

y mostrarte los te amo escondidos entre las estrellas…

 

Te quiero para buscarte entre las frases,

entre los pensamientos enterrados,

entre las maneras complicadas.

Quiero encontrarte y no dejarte…

 

Te quiero como para llevarte a mis lugares favoritos

y contarte que es ahí donde me siento a buscarte

en la niebla de miradas que no son tuyas

pero aún así te busco…

 

Te quiero para volvernos locos de risa,

ebrios de nada y pasear sin prisa por las calles,

eso si, tomados de la mano,

mejor dicho, del corazón…

 

Te quiero como para sanarte y sanarme y sanemos juntos,

para reemplazar la herida por sonrisas

y las lágrimas por miradas

en donde podremos decir más que en las palabras…

 

Te quiero por las noches en las que faltas,

te quiero como para escuchar tu risa toda la noche

y dormir en tu pecho, sin sombras ni fantasmas,

te quiero como para no soltarte jamás…

 

Te quiero como se quiere a ciertos amores, a la antigua,

con el alma y sin mirar atrás…

 

-Mario Benedetti –

 

Esencia

 

(C) Yolanda Jiménez

“Aunque obtuviera la fortuna

y aunque alcanzase la gloria,

experimentaría seguramente

la impresión de haber perdido la mía

si dejara un solo día de contemplar el universo”

 

-Margueritte Yourcenar – Peregrino y extranjera.

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