Como expresar la poesía. Leonard Cohen

 

“How to Express Poetry”. Traducido por: Violeta Villalba 

Publicado en la revista Buenos Aires Poetry el 12 de junio de 2018

 

Piensa en la palabra mariposa. Para decirla no hace falta que la voz pese menos de una onza o que le pongas unas alitas polvorientas. No es necesario inventar un día soleado o un campo de narcisos. No es preciso estar enamorado de alguien o amar a las mariposas. La palabra mariposa no es una mariposa real. Existe la palabra y existe la mariposa. Si confundes estas dos cosas, los demás tendrán derecho a reírse de ti. No hagas tanto de una palabra. ¿Intentas sugerir que tu amor por las mariposas es mucho más profundo que el de cualquier otra persona o que en realidad comprendes su naturaleza? La palabra mariposa es simplemente información, no la oportunidad de revolotear, flotar, simpatizar con las flores, simbolizar belleza y fragilidad o, de ninguna manera, encarnar una mariposa. No actúes las palabras. Nunca lo hagas.

Poema visual I : Ernesto Pentón

Nunca trates de elevarte del suelo cuando hables de volar. No cierres los ojos y niegues con la cabeza cuando hables de la muerte. No fijes tus ojos ardientes en mí cuando hables del amor. Si lo que deseas es impresionarme cuando hablas del amor, mete una mano en tu bolsillo o bajo tu vestido y juega contigo mismo. Si la ambición y la sed de aplausos te han llevado a hablar del amor, debes aprender a hacerlo sin ponerte en ridículo o degradar el material.

¿Qué tipo de expresión exige esta época? Ninguna. Hemos visto fotografías de madres asiáticas¹ que perdieron a sus hijos, no nos interesa el espectáculo de tus órganos expuestos. Nada que muestres con tu rostro puede igualar el horror de este tiempo. Ni siquiera lo intentes: lo único que lograrás es causar el desprecio de aquellos que sienten profundamente. Hemos visto noticias sobre personas en situaciones de dolor y segregación extremos. Todos saben que te alimentas bien e incluso te pagan por estar allí. Te presentas ante personas que han experimentado una catástrofe, debes ser discreto. Expresa las palabras, transmite la información, hazte a un lado. Todos saben que sufres. No puedes decirle al público todo lo que sabes acerca del amor en cada verso de amor. Hazte a un lado; así ellos sabrán lo que tú sabes solo por el hecho de que ya lo sabes. No tienes nada que enseñarles. No eres más bello que ellos. No eres más sabio. No les grites. No fuerces la entrada, eso es mal sexo. Si muestras los límites de tus genitales, entonces cumple con lo que prometes. Y recuerda: la verdad es que las personas no quieren un acróbata en la cama. ¿Cuál es nuestra necesidad? Estar cerca del hombre natural, estar cerca de la mujer natural. No pretendas ser un cantante amado y admirado por una vasta audiencia que ha seguido fielmente los altibajos de tu vida hasta este momento. Las bombas, los lanzallamas y toda esa porquería han destruido mucho más que los árboles y las poblaciones. También han derribado el escenario. ¿Creías que tu profesión escaparía de la destrucción masiva? No quedan escenarios. No hay más candilejas. Estás entre la gente, así que sé modesto. Expresa las palabras, transmite la información, hazte a un lado. Estás solo. En tu habitación. No te disfraces de ti mismo.

Este es un paisaje interior. Está adentro. Es privado. Respeta la privacidad del material. Estos textos fueron escritos en silencio. Expresarlos en público implica coraje; debes tener la disciplina para no deshonrarlos. Permite que la audiencia sienta tu amor por la privacidad pese a que no hay privacidad. Sé una buena ramera. El poema no es un eslogan. No puede hacerte publicidad. No puede promocionar tu sensibilidad. No eres un semental. No eres una mujer fatal. Toda esa basura de los forajidos del amor. Eres estudiante de la disciplina. No actúes las palabras; cuando lo haces, las marchitas, las matas, y lo único que perdura es tu ambición.

Expresa las palabras con la precisión con la que pones a lavar tu ropa. No te pongas sentimental con la blusa de encaje. No es preciso tener una erección al decir la palabra pantis. No te pongas friolento al ver la toalla. Las sábanas no deben poner tus ojos somnolientos. No hay necesidad de usar el pañuelo para llorar. Las medias no están allí para traer el recuerdo de extraños y remotos viajes. Solo es tu ropa sucia. Son prendas de vestir; no te asomes dentro de ellas, vístelas.

Poema visual II: Ernesto Pentón

El poema no es nada más que información. Es la Constitución del país interior. Si lo declamas y lo agrandas con nobles intenciones, entonces no eres mejor que los políticos a quienes desprecias. Te conviertes en alguien que ondea una bandera y hace el llamado más ruin que puede haber a una especie de patriotismo emocional. Considera las palabras ciencia, no arte. Son un informe. Hablas frente a los miembros del club de exploradores de la Sociedad Geográfica Nacional, quienes conocen todos los riesgos del alpinismo. Te honran al darlo por hecho. Si les restriegas esto en la cara, podría ser un insulto a su hospitalidad. Háblales de la altura de la montaña y del equipo que usaste; especifica cómo eran las superficies y el tiempo que tardaste en escalar. No los manipules para que jadeen y suspiren. En caso de que te merezcas que las personas jadeen y suspiren por ti, no será por tu propio juicio, sino porque el público cree que eres digno de ello. Se deberá a las estadísticas más que al temblor en tu voz o a la forma en que tus manos cortan el aire. Será por la discreta organización de tu presencia y la información que esta transmite.

Evita la ostentación. No temas ser débil. No te avergüences de estar cansado; te ves bien cuando estás cansado. Te ves como si pudieras continuar por siempre. Ahora ven a mis brazos: eres la imagen de mi belleza.

LEONARD COHEN

 

Traducción de: Violeta Villalba.

Publicado en la revista Buenos Aires Poetry el 12 de junio de 2018

Cómo expresar la poesía | Leonard Cohen

Invierno de poesía en Coca

Abrigo de poesía envuelve la tarde de Coca. Los rigores invernales de la meseta castellana habitan las calles adoquinadas, resguardadas de sillares y castillo. Teodosio, impasible contempla la puerta ojival que abre la muralla. Huele a humo y a resina.  A pinos y a escarcha…

Hay almas de poetas que acompasan sus versos de tarde: Siento la calidez que desprenden y la magia del encuentro nos acoge de emociones, de circuitos convergentes, de creatividad expresada.

He tenido la fortuna de facilitar un taller de poesía sensual y presentar mi libro “De mi cuerpo habitado”, en Coca. Un grupo de personas nos entregamos al placer de escribir, conversar, fluir de sensualidad, construimos encuentro de poesía. Estas palabras son un agradecimiento a tod@s los participantes, que con su presencia y apertura, se entregaron a compartir y expresar tanta belleza. Hoy, ellos, vosotros, sois los protagonistas.

Comparto aquí algunos trabajos que surgieron:

Poema colectivo, surgido a partir de la lectura  mi poema: Primer encuentro,  incluido en mi libro “De mi cuerpo habitado”:

 

(C) Yolanda Jiménez

POEMA COLECTIVO:

La tarde lluviosa

humedece mi alma reseca,

como la viña que

logra el próximo vino.

Vino que vio, que  venció

al calor de brasa y pinares castellanos.

Árbol verde,

hinchado de orgulloso bosque,

de allí vengo entregado

al laberinto de vivir.

 

Otros poemas de los diferentes participantes:

(C) Yolanda Jiménez

Al timón sorteo vaivenes

en la noche oscura de oquedades

y en un instante dormido

encuentro tu sonrisa olvidada.

Tus pupilas inmediatas

reclaman voces lejanas

y en el manantial de tu querer

me asomo al abismo cercano.

-Rocío Yusta-

 

Soy un manantial de mujer

en el abismo de tus pupilas.

Soy un lago invitado

en tu sonrisa inesperada.

Soy un instante

en el vaivén

de nuestras voces.

-Sofía Arranz-

 

(C) Yolanda Jiménez

Piel

Eres mi hombre

amable de pupilas en luz.

Soy tu mujer de sonrisa con alma.

Mi piel y tus brazos

conforman el timón

amable de mi vida.

-Isabel Catalina-

 

Sueño amable

De pupilas abrazados,

paleta de luna nueva,

abismo de miradas

en manantial invitado.

-José Luis Pascual-

 

(C( Yolanda Jiménez

Siete almas

Siete almas ahora

en un manantial amable;

como un lago

de verdes sonrisas.

Yo, mujer,

tú, hombre,

en la ternura de la noche,

caminamos en amor de unidad.

-Abel Pedro del Rio-

 

La penumbra

Abrazados en el morir de la tarde,

nos asomamos al abismo.

La oscuridad en dos vaivenes:

del sol en el ocaso;

del negro de nuestras pupilas.

-Mariano Velázquez-

 

Mi poemario “De mi cuerpo habitado” está disponible en Bubok, en formato digital o en soporte de papel. También puedes conseguirlo directamente contactando conmigo.

 

 

 

 

 

“De mi cuerpo habitado” viaja a Coca fomentando la creación poética y sensual

Por primera vez en Coca, La escritora y terapeuta Yolanda Jiménez va a dinamizar el próximo 30 de noviembre, a las 19:00 horas, en la Biblioteca Municipal un taller de “Poesía Sensual”.
Es gratuito y se dirige dirigido a todo tipo de público sin que se necesite ninguna experiencia previa en la escritura. Durante la actividad presentará además su libro “De mi cuerpo habitado”.

Fotografía: C.B. Diseño de cartel: Vicente Ruiz

Con esta actividad pretende fomentar la creatividad y que los participantes se den cuenta de que cualquier persona puede escribir y crear. Según Yolanda Jiménez, se trata también de asegurar un rato de diversión y compartir experiencias. Aprovecha su formación como socióloga, trabajadora social y terapeuta Gestalt para acompañar a los participantes en ese descubrimiento de su propia creatividad. Es una actividad que lleva realizando varios años en toda España.

De su libro, “De mi cuerpo habitado “la autora nos ha comentado que “es un viaje desde lo íntimo, hasta lo global. Es abrir las ventanas y facilitar el vuelo de las emociones. Dibujar el horizonte de caricias entintadas. Aspirar profundamente los aromas de la vida y permitir que penetren en nuestra esencia”.
Un texto intenso, lleno de la experiencia íntima de una mujer con ella misma, con su entorno, con el mundo habitado que vive y disfruta…y mucho más.”

 

Ayuntamiento de Coca: Bilblioteca municipal.19 de noviembre a las 20:30

 

Un encuentro afortunado

 

Fotografía: Vicente Ruiz

Llueve el otoño manchego. Un grupo de personas experimentamos  la  realidad de lo que somos, de lo que está pasando en las aulas, en las redes sociales, en el entorno.

Arropados por la idea de conocer y aportar lo mejor de nosotros mismos, nos reunimos en torno a un taller: “Escenarios habitados: sentir al otro”. Elementos como empatía, profesionalidad, innovación, compartir, etc, llenan el espacio.

Caminamos la tarde sobre un espacio cálido de emociones, pleno de creatividad: un grupo de personas,  profesores entregados a compartir. La magia del encuentro desplegó las alas y abiertos a la luz acogimos y saboreamos el delicioso menú creativo.

Fotografía: Vicente Ruiz

Como facilitadora, he tenido la fortuna de acompañar este taller y surfear las emociones, ideas, y todo lo que allí surgió. Y algo grande, la humanidad de los participantes. Desde aquí mi agradecimiento a ellos por el aprendizaje y la belleza de compartir desde el corazón

Este taller está enmarcado dentro de las I Jornadas  “Prevenir y abordar el ciberacoso en los centros escolares”, celebrado en Ciudad Real, el 20 de noviembre. Co-organizado por la Escuela de Arte “Pedro Almodóvar” y el Centro de Formación del Profesorado de la Consejería de Educación y Deportes (Junta de Castilla – La Mancha).

Gracias a todos los participantes, y organizadores, a Vicente Ruiz, Justina Ortiz, Mª Lourdes Alonso, Mª Pilar González y a todos los profesionales que han trabajado con ilusión para celebrar esta jornada.

 

Yolanda Jiménez

Aikido verbal: una técnica para defenderte de los ataques verbales

La violencia es el último recurso del incompetente”.

-Isaac Asimov-

El aikido verbal es una técnica derivada del aikido como arte marcial. Este último nació en el Japón moderno, de la mano de un maestro del combate llamado Morihei Ueshiba. Se basa en el principio de que en situaciones de conflicto lo que se debe buscar es la neutralización del contrario, evitando hacerle daño.

Como todas las artes marciales, el aikido no se trata solamente de técnicas de combate. En el fondo de este hay toda una filosofía. Sus ejecutores buscan, sobre todo, la evolución personal. Involucran el plano físico, mental y espiritual en la práctica. No menosprecian a sus contrincantes, sino que tratan de entenderlos y de aprender de ellos.

Con base en estos principios, un conjunto de autores comenzaron a buscar su aplicación en la comunicación. Así desarrollaron el concepto del aikido verbal. Encontraron que es una excelente manera de evitar y/o tramitar los conflictos cotidianos. Se ejerce para traer más paz, serenidad y felicidad a la vida. Como toda técnica, es algo que se puede aprender y los mayores beneficios llegan con la práctica.

El aikido verbal y la respuesta a una agresión

Los promotores del aikido verbal indican que al recibir una agresión de palabra, lo primordial es preservar nuestro propio bienestar. Un ataque verbal puede desatar un huracán de emociones y confundir la mente. Por eso es fundamental mantener la serenidad y enfocarnos en el propósito de resolver el problema, no de agrandarlo.

Lo primero entonces es no reaccionar de forma automática, sino más bien emplear la fuerza del ataque para dar un giro. Este debe ubicarnos en el mismo lugar hacia donde está mirando nuestro atacante. En lugar de mirarlo desde la orilla opuesta, la idea es tratar de ver lo que esta persona está mirando.

Pareja discutiendo representando el aikido verbal

Esto solo se logra si en lugar de preocuparnos por reaccionar, nos ocupamos de escuchar. Tratar de entender su punto de vista. Veamos un ejemplo de este aikido verbal. Alguien lanza el siguiente ataque verbal: “Tú tienes un desempeño laboral pésimo y aún así los jefes te tratan mejor que a mí”. Empleando la técnica del aikido verbal, la respuesta sería: “Es muy frustrante trabajar bien y sentir que no nos dan suficiente reconocimiento. Entiendo perfectamente tu enojo”.

En este ejemplo se esquiva entrar a discutir sobre la persona a quien va dirigido el ataque. Más bien se responde poniéndose en el lugar del otro. Esto ubica el conflicto en otros términos. Casi siempre, detrás de un ataque verbal lo que hay es una persona que está sufriendo. La agresión, aunque sea una forma disfuncional, en ocasiones también es una forma de pedir ayuda.

Técnicas del Aikido verbal

El aikido verbal contempla algunas técnicas específicas para enfrentar un ataque. Se trata de mecanismos que han probado ser eficaces para sortear ese tipo de situaciones. Están inspirados en movimientos del arte marcial.

Las principales técnicas son las siguientes:

  • Consentir y ceder. Se emplea cuando el ataque realmente no nos pone en riesgo y se ha vuelto repetitivo. El trabajo es más interno y consiste en impedir que el ataque verbal nos cause daño.
  • Ceder y mantenerse en la posición de partida. Implica reconocer que en la exposición del otro puede haber parte de razón, pero conservar el punto de vista propio y hacerlo saber. Es adecuado para una disputa de tipo mental o intelectual.
  • Halagar. Se emplea cuando la desavenencia se origina en el deseo del otro de mostrarse superior. El cumplido o halago desactiva la agresividad, pues satisface el deseo del agresor.
  • Réplica desintoxicante. Implica responder a la agresión con un interrogante. Esto tiene dos ventajas. Por un lado, permite que el otro evalúe lo razonable del ataque. Por otro lado, nos da un pequeño margen de tiempo para calmarnos y no reaccionar violentamente también. Es adecuado cuando hay duras ofensas personales.
  • Constatación objetiva. Consiste en hacerle ver al otro que notamos su molestia hacia nosotros. A la vez, expresarle que deseamos resolver la diferencia mediante una comunicación sana. Equivale a una fórmula: “Noto que te incomoda mi idea, pero quisiera explicarte por qué pienso de este modo”.
  • Confrontación. Es una técnica para ponerle tope o freno a una falta de respeto o a una agresión verbal desmedida. Corresponde a algo así: “Puede que yo haya cometido un error, pero no tienes derecho a tratarme de esa manera, por eso te exijo una disculpa”.
  • Moderar el tono. En este caso lo que se busca es hacer consciente al otro de que existe una ofensa y que no se va a admitir. Equivale a: “Si continúas hablándome en esos términos (o en ese tono), voy a dar por terminada esta conversación”.

 

Finalmente, lo que busca el aikido verbal es una gestión inteligente del conflicto. Sin gastar energías en lo que no lo merece y gastando solo las necesarias en lo que sí. Lo ideal es que aprendamos primero a contar hasta 10, para no reaccionar también agresivamente, y luego aplicar alguna de esas eficaces técnicas.

 

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com

Por: Edith Sánchez

La ausencia de juicio favorece la liberación del trauma

 

“Los traumas se liberan si son escuchados sin juicio”

Mike Boxhall es un terapeuta craneosacral con una sensibilidad exquisita y una inmensa sabiduría. Sus manos sanan en lo más profundo.

ENTREVISTA A MIKE BOXHALL

Por: Silvia Díez

    Sus manos son tan grandes en la realidad como poderosas cuando se posan sobre sus pacientes. A través de ellas asegura poder escuchar el alma de las personas que, según nos cuenta, se expresa siempre en el cuerpo de estas. Y la escucha profunda las transforma.

    Mike Boxhall, psicoterapeuta y terapeuta craneosacral británico con una amplia trayectoria, expresidente de la Craniosacral Therapy Association (CTSA) del Reino Unido, hace 15 años que pasa la mayor parte del tiempo viajando por Estados Unidos, Sudamérica y Europa para enseñar su particular técnica de contacto a terapeutas craneosacrales.

    Una forma de trabajar que llenó durante años su consulta de parejas que buscaban resolver su infertidad y que lo ha convertido en «abuelo» de más de cincuenta niños.

    Mike Boxhall, psicoterapeuta y terapeuta craneosacral

    Dibujo: Vicente Ruiz

    Su técnica se enraiza en la terapia craneosacral, un método desarrollado por el doctor estadounidense Andrew Taylor Still, que descubrió que los huesos del cráneo, el cerebro, la médula espinal y las meninges están conectados con el sacro y en todos ellos existe un movimiento rítmico impulsado por el fluido cerebroespinal. Este ritmo expresa los desequilibrios del organismo.

    Pero Mike Boxhall, que se nutre también del psiquiatra Carl Gustav Jung y se asienta en el budismo, después de años de práctica ha llegado a sus propias conclusiones sobre la vida, la enfermedad y los misterios que las conforman.

    —¿Cómo se define?
    —Me gusta verme a mí mismo como un puente entre la ciencia y la sabiduría ancestral. Soy psicoterapeuta y terapeuta craneosacral; es decir, trabajo con la mente y con el cuerpo. Soy también el puente entre ambos y me gusta contribuir a que las personas descubran e integren la espiritualidad en su cuerpo.

    Se habla mucho de espiritualidad sin tener en cuenta que cualquier experiencia espiritual tiene lugar en el cuerpo y corresponde a una sensación. La espiritualidad es ante todo una experiencia sensorial, de lo contrario estaríamos ante un concepto, hablaríamos de ella, pero sin saber realmente qué es.

    —Y este asentamiento de la espiritualidad que usted propicia, ¿es realmente sanador?
    —La sanación tanto del cuerpo como de la mente y el alma es el resultado de la completa aceptación, lo más fácil y lo más difícil a la hora de vivir. Lo digo muy a menudo: no hay ningún sitio al que se tenga que ir, todo está en su sitio, solo tenemos que despertar. Buscando la felicidad, nos alejamos de ella.

    Solo hace falta presencia y quietud. La quietud es un estado en el que somos conscientes de lo que está ocurriendo sin dejarnos atrapar por ello ni apegarnos. Lo que yo facilito es que las personas entren en contacto consigo mismas y vean quiénes son, de dónde proceden…

    Y en el núcleo de mi trabajo está la integración de los principios femenino y masculino, tal y como fueron definidos por Jung. No estoy hablando de géneros. Lo femenino y lo masculino solo pueden ser integrados mediante la confianza.

    Se dice que el pensar es masculino y la intuición es femenina. El mundo en todos los ámbitos –y también en la medicina– tiene exceso de masculino y ha ido suprimiendo lo femenino. En estas condiciones nunca podremos sentirnos ni completos ni equilibrados.

    El trabajo espiritual significa también para mí reequilibrar estos dos principios y regresar a la sensación de plenitud.

    “Todo parece conducir hacia una misma dirección: honrar el corazón, cuya máxima expresión es la confianza y no la búsqueda”.

    —¿Y cómo podemos recuperar el equilibrio; es decir, recuperar nuestro aspecto femenino?
    —Se trata básicamente de rendirse, de entregarse. Se trata de abandonar los procesos que tienen lugar en la cabeza para permitir que emerja la Inteligencia con mayúsculas, una Inteligencia localizada en el corazón.

    Es aprender a funcionar con el corazón, que es la fuente de sabiduría auténtica –sofía en griego–, acompañados por el cerebro, pero de una forma más equilibrada. Actualmente los científicos cuestionan la soberanía del cerebro y son muchos los que aseguran que es el corazón quien nos dirige.

    Todo parece conducir hacia una misma dirección: honrar el corazón, cuya máxima expresión es la confianza y no la búsqueda. Cuanto más dejamos ir, más cerca estamos de la Inteligencia misma, que es la fuente del universo.

    —¿Y esto es la salud?
    —Absolutamente. Mi trabajo es un viaje emprendido entre dos o más personas a un nivel del ser donde no hay enfermedad. Cuanto más capaces somos de rendirnos, de deshacernos de corazas y de aceptar lo que somos, más cerca estamos de la fuente de Todo.

    Y al visitar o tocar este sitio tan profundo, entonces, según mi experiencia, es posible regresar a tu vida cotidiana sin que vuelvan tus patologías contigo. Es un renacimiento en el presente porque descubres una dimensión más profunda de ti, tu esencia, lo que eres en realidad.

    Y para mí en eso consiste el trabajo espiritual: no se trata de ir en busca de un objeto, sino de recuperar el sujeto que eres.

    —Uno de sus lemas, y algo que repite a sus alumnos, es: “Deja que el trabajo haga el trabajo”.
    —Sí. La mayoría del conocimiento acaba siendo una limitación. Así que yo regreso al “no sé”. Los científicos aseguran que el 90% de nuestras patologías surgen del estrés, que toma forma a nivel físico y psicológico. Después alguien viene, lo etiqueta y acaba tratando la etiqueta, olvidándose de la persona.

    Embarcarse en una travesía espiritual significa entrar en lo desconocido y en lo ilimitado, y eso puede asustar porque no sabemos lo que estamos haciendo. Es lo que enseño a mis alumnos: ningún objetivo, y aprender a confiar en el proceso. Si supieras a dónde vas ya sería una limitación.

    Muestro que me puedo dejar ir, y ¿qué es lo que suelto? Mis limitaciones. Mi pequeño “yo” para acercarme a lo infinito. No hay éxito ni fracaso, no hay copas de plata, solo hay aprendizaje y expansión de la conciencia.

    —¿Y cuál es, en concreto, el papel de la terapia craneosacral en este trabajo espiritual?

    Dibujo: Vicente Ruiz

    —La terapia craneosacral es una forma muy bella de entrar en contacto y de establecer una primera conexión con el cuerpo, pero después voy más allá y me digo: “No sé. Yo confío”. Y allí empiezan a suceder cosas…

    Pongamos que trabajo ahora con Diana, que está aquí con nosotros. Estaría en contacto físico con ella, pero mis manos no son emisoras, sino que simplemente reciben a la persona. Las dos grandes necesidades de un ser humano son ser sostenido y ser escuchado. Y casi nunca las tenemos cubiertas.

    Mi trabajo simbólico se basa en sostener y escuchar a la persona a través de mis manos.

    —¿Es importante colocar las manos en el sitio adecuado?
    —No es relevante el lugar donde se colocan las manos en el cuerpo de la persona porque no trato órganos ni partes, sino que sostengo el Ser.

    Y a medida que ese Ser se siente escuchado, sin ser juzgado ni analizado –lo que en muchas ocasiones es algo extraordinario para él–, entonces empieza a confiar en que está bien tal como es y puede encontrar el coraje suficiente para adentrarse de forma profunda en su sufrimiento.

    El paciente confía en que va a seguir siendo sostenido aunque visite sus lugares más oscuros y se permite a sí mismo explorarlos. Lo mágico es que esos traumas enterrados durante años, ahora escuchados y recibidos sin juicio, se sueltan, aquello contra lo que se han pasado la vida reaccionando de pronto desaparece por el simple hecho de ser atendido.

    —Se puede decir que el cuerpo le cuenta su historia…
    —No sé cuál es la historia porque esto sería una limitación. Lo que sepa siempre será una limitación en el proceso. Lo importante es lo que siente la otra persona, el paciente. Yo animo a mis alumnos a crear las condiciones para que el paciente se empodere y tome conciencia de sus patrones habituales de comportamiento. Pero incluso bajo esas condiciones hay historias.

    Una mujer que estoy tratando actualmente tenía unos cuatro años cuando cogió el teléfono tal y como cogen las niñas el teléfono a esa edad, descolgando rápidamente y diciendo: “Hola”. Entonces una voz le dijo: “Deberías ir a buscar a tu madre porque tu padre ha sido asesinado”.

    A lo largo de los años siguientes fue perdiendo audición gradualmente y ahora está totalmente sorda. Limitó su escucha debido a este episodio. Estoy ahora trabajando con ella y espero que también, de forma gradual, vaya mejorando, pero ya veremos.

    —¿Qué es lo que nos enferma?
    —Creo que en buena medida tiene que ver con no estar presentes y estar atados a asuntos no digeridos que continúan fermentando dentro de nosotros. La tendencia a castigarnos cuando no somos perfectos, una energía que nos mantiene atrapados en la insatisfacción.

    Y el cuerpo encuentra la manera de expresar su descontento, su sufrimiento o el trauma vivido, que puede no ser propio sino de los padres y también puede afectarnos. La solución pasa por regresar al presente, donde la causa de este sufrimiento ya no existe, y responsabilizarse en lugar de seguir en el papel de víctimas.

    En ese momento de consciencia presente se encuentra la posibilidad de abrir una puerta para soltar lo que nos atormenta. Simplemente expandiendo la conciencia se observa la transformación de las personas.

    A sus 85 años, Mike Boxhall irradia energía. Lleva 45 años como terapeuta craneosacral y psicoterapeuta, pero antes fue empresario, militar y plantador de caucho. El acercamiento al budismo y la psicología de Jung cambió su vida. Ahora busca crear un modelo coherente de terapia corporal que integre mente y cuerpo. Entre sus libros destacan Conversaciones en quietud (Ed. Advaitia, 2015), y La silla vacía (Ed. El grano de mostaza, 2012).

     

    Por: Silvia Díez

     

      El poder de los pensamientos

       

      El fascinante mundo cuántico abre una enorme y misteriosa puerta al mundo espiritual. Somos como grandes antenas electromagnéticas. Dependiendo de nuestra energía vamos a atraer a unas posibilidades o a otras, de las infinitas que nos ofrece el universo.

      La pregunta es: ¿qué señal estás tu transmitiendo al universo? Porque puede depender de ella lo que recibas. Siendo conscientes de esto tenemos la capacidad de cambiar nuestra energía,  para ello primer paso es cambiar el pensamiento, salir de nuestra rutina, de nuestro tiempo y de nuestro cuerpo.

      Fotografía: C. S.

      Imaginar situaciones deseadas es una forma muy sencilla de hacerlo ya que al imaginar nuevas situaciones, como el cerebro no tiene ojos, no sabe si lo que pensamos, soñamos o imaginamos, está pasando de verdad o no. De esa forma nos adelantamos a lo que queremos,  las funciones celulares de la felicidad se ponen en marcha: serotonina, endorfinas, dopamina…  Y co-creamos con el universo.

      Puedes crear tu propio mundo. Si el pensamiento que transmites sobre lo que quieres es bien claro y definido, lo atraerás. Podemos relajarnos, confiar en la vida, co-crear con el universo y disfrutar de nuestra existencia. Compartir e interactuar con las personas es lo que de verdad nos va a hacer felices .Somos seres espirituales y además de necesitar cosas necesitamos nutrirnos de amor, compartir y sentir paz y serenidad. insspirito / Pixabay.

      La ciencia  ha  demostrado  que el pensamiento influye contundentemente en la realidad. Este experimento es tan trascendental para la humanidad que no entendemos cómo es que en las Universidades, periódicos, radios y televisoras no están disertando sobre esto en primeras planas, para finalmente tomar la decisión más básica del mundo: educar en las escuelas básicas a nuestros niños para cambiar a un pensamiento positivo sobre su realidad, ya que son responsables de crearla.

       

      En el momento actual, se hace necesario tomar consciencia y comenzar a vivir con una actitud más responsable: pasar de ser reactivos, a ser proactivos. Para que ante la conflictividad que vivimos, seamos más adultos y reflexionemos, para elegir de nuestros pensamientos, los más positivos, los más constructivos para solucionar las problemáticas . Los pensamientos tóxicos dañan a uno mismo.   Por el contrario, si nos hacemos cargo de nuestra responsabilidad, con consciencia, construimos para un mundo mejor. Es una opción personal, si sientes que el momento es ahora.

      Extracto de:  Cómo repercute la física cuántica en nuestras vidas

      Lea más en: https://soyespiritual.com/ciencias/oficialmente-la-ciencia-admite-que-nuestros-pensamientos-crean-nuestra-realidad.html

      Fuente: soyespiritual.com

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