Vuelo que no conoce el perdón

(Verso de Juan Gelman)

Otra vez los yunques repiquetean

en la casa del padre

Los muros mudos, el mundo cordial.

Hay un clima de acero,

un arado que huele a fragua.

Los puños claveteados son domingos de abril

la voz cavilando el miedo cada noche.

Los aullidos parecen espinas sobre un espejo real.

Una imagen ronda entre mis sueños de acequia

donde lavar mis primaveras.

Son campanadas lejanas

perdidas en el olvido.

 

– Yolanda Jiménez –