Hay en la intimidad un límite sagrado – Ana Ajmátova-

 

(c) Yolanda Jiménez

Hay en la intimidad un límite sagrado

que trasponer no puede aun la pasión más loca

siquiera si el amor el corazón desgarra

y en medio del silencio se funden nuestras bocas.

 

La amistad nada puede, nada pueden los años

de vuelos elevados, de llameante dicha,

cuando el alma es libre y no la vence

la dulce languidez del goce y la lascivia.

 

Pretenden alcanzarlo mentes enajenadas,

y a quienes lo trasponen los colma de tristeza.

¿Comprendes tú ahora por qué mi corazón

no late a ritmo debajo de tu diestra?

 

-Ana Ajmátova –