Aprendí… un poema de Anna B pellicer

 

(C) Yolanda Jiménez: Templo Budista en el Himalaya indio

Aprendí a verte con el alma.
A sentir tu frescura con mi piel.
A pensarte.
A pensarte.
A pensarte.
Aprendí a dar un paso atrás
y dejar el recuerdo
colgado en cada esquina
En el repliege ausente de tu piel.
Aprendí
a llevar en el bolsillo de mi corazón la esencia del encuentro,
el freno temporal que nos aleja.
Aprendí a guardar los anhelos.
A dejarlos al fresco
y respirar a destiempo.
para no olvidar.
Aprendí a pensarte.
A pensarte.
A pensarte.
Manteniendo la frescura de tu alma.
Del segundo que me dejaba sin habla.
Rebobinando recuerdos que no caducan.
Aprendí a esperar y acomodarme
a una existencia que le falta tu sonrisa.
Tus grandes ideas. Travesuras futuras.
La esperanza sigue ahí,
pausada entre nuestras almas.
Miro al cielo y sigo caminando.

-Anna B. Pellicer –