“Te quiero” ¿Puedes decirlo? ¿puedes sostenerlo?

 

“Te quiero” Dos palabras sencillas, amables, universales, ligeras y tan estigmatizadas. A veces las cargamos de un peso innecesario y se convierten en dificultad para decirlas, para escucharlas, para sostenerlas. Quizá solo son palabras, un medio de expresar, una forma de vínculo, de libertad, de respeto.

Os invito a perder el miedo, fluir, acoger y si lo sentís, a practicarlas.

 

“Te quiero sin mirar atrás”. Un bellisimo poema de Benedetti.

 

Te quiero mansamente, entre las sombras

de las falsas ilusiones…

 

Te quiero como para leerte cada noche,

como mi libro favorito quiero leerte,

linea tras linea, letra por letra,

espacio por espacio…

 

Te quiero para tomarte de la mano bajo el firmamento

y mostrarte los te amo escondidos entre las estrellas…

 

Te quiero para buscarte entre las frases,

entre los pensamientos enterrados,

entre las maneras complicadas.

Quiero encontrarte y no dejarte…

 

Te quiero como para llevarte a mis lugares favoritos

y contarte que es ahí donde me siento a buscarte

en la niebla de miradas que no son tuyas

pero aún así te busco…

 

Te quiero para volvernos locos de risa,

ebrios de nada y pasear sin prisa por las calles,

eso si, tomados de la mano,

mejor dicho, del corazón…

 

Te quiero como para sanarte y sanarme y sanemos juntos,

para reemplazar la herida por sonrisas

y las lágrimas por miradas

en donde podremos decir más que en las palabras…

 

Te quiero por las noches en las que faltas,

te quiero como para escuchar tu risa toda la noche

y dormir en tu pecho, sin sombras ni fantasmas,

te quiero como para no soltarte jamás…

 

Te quiero como se quiere a ciertos amores, a la antigua,

con el alma y sin mirar atrás…

 

-Mario Benedetti –