Ansiedad y creatividad: una relación dual

 

La ansiedad es una fuerza dual que puede ser tanto destructiva como generativa, dependiendo de cómo lidiemos con ella. Kierkegaard, el filósofo danés, en su tratado El concepto de la ansiedad,  explica la ansiedad como el efecto mareador de la libertad y la inmensidad de la existencia humana: una posibilidad que o te paraliza o te invita a actuar. Escribe:

“La ansiedad es completamente diferente al miedo y a conceptos similares que se refieren a algo definitivo; la ansiedad es la realidad de la libertad como la posibilidad de la posibilidad”.

La ansiedad puede compararse al mareo. Aquél que por casualidad se encuentre mirando hacia el ancho abismo se mareará. Pero, ¿cuál es la razón para esto? Está tanto en su propio ojo como en el abismo, porque supón que no hubiera mirado hacia abajo. Es así como la ansiedad es el mareo de la libertad, que emerge cuando el espíritu quiere proponer la síntesis y la libertad se asoma al abismo hacía su propia posibilidad, echando mano de la finitud para soportarse a sí misma. La libertad se rinde ante el mareo. En ese preciso momento todo ha cambiado, y la libertad, cuando vuelve a surgir, se encuentra con culpa. Entre estos dos momentos está el salto, que ninguna ciencia ha explicado y que ninguna ciencia puede explicar. Aquél que se vuelve culposo en la ansiedad se vuelve tan ambiguamente culposo como es posible volverse.

PROHIBIDO-PIANO

Quizá sin tantos conceptos figurativos podamos entender que la ansiedad de la que habla Kierkegaard es esa parálisis ante lo indefinido. Estamos educados a actuar y tomar decisiones basados en lo limitado, lo finito, lo mesurable. O al menos eso creemos. Pero cuando estamos parados frente al acaso, entonces surge el mareo. Y el mareo es la ansiedad. Pero el filósofo lleva ese concepto un paso más allá diciendo que una vez que hemos sentido ese mareo y esa parálisis ante la libertad, cuando volvemos a sentirlo ya va cargado de culpa. Y la combinación de la culpa y la ansiedad, apunta, “es el peligro de caer; en otras palabras, el suicidio”.

Sin embargo, para Kierkegaard la ansiedad también es una gran educación para los hombres, y argumenta que el fracaso o la fecundidad dependen de cómo nos orientemos en la ansiedad. “Quien esté educado [en la posibilidad] se queda con ansiedad; no se permite a sí mismo ser engañado por su falsificación incontable y recuerda claramente el pasado. Así los ataques de ansiedad, incluso si son aterradores, no lo serán tanto como para que corra de ellos. Para él, la ansiedad se vuelve un espíritu de servicio que contra su voluntad lo lleva a donde realmente desea ir”.

Así, para Kierkegaard la relación entre la creatividad y la ansiedad es muy estrecha. Es precisamente porque es posible crear (crearnos a nosotros mismos, crear nuestras innumerables actividades diarias, escoger un camino y seguirlo) que uno siente ansiedad. Nadie sentiría ansiedad si no hubiera posibilidades. Y naturalmente crear significa destruir algo previo. La culpa de la que habla Kierkegaard tiene mucho que ver con defraudarnos a nosotros mismos al paralizarnos ante las posibilidades y no atrevernos a destruir y crear.  

 

Fuente: pijamasurf.com

 

 

La biología del amar y del conocer: Maturana para principiantes

¿Existe una realidad objetiva? ¿Somos seres totalmente racionales? ¿Cómo afecta eso nuestra vida? Revisemos qué tiene que decir el biólogo Humberto Maturana al respecto y, de pasada, sabremos por qué es tan famoso.

Hace poco, Humberto Maturana (1928) se vio envuelto  en una polémica respecto al coaching y la naturaleza de sus propias investigaciones. Y aunque sería interesante desarrollar el tema de hasta donde el autor de un avance científico, puede intervenir en los posteriores desarrollos y aplicaciones de ese avance, preferí enfocarme en lo que me parece que ha sido el gran legado del Dr. Maturana: La biología del amar y del conocer.

ESPIRAL

Algunos antecedentes: autopoiesis, realidad y lenguaje.

Humberto Maturana, como biólogo, es reconocido a nivel mundial por establecer una definición del fenómeno de la vida, inexistente anteriormente. Con la ayuda de su estudiante, el recordado Dr. Francisco Varela, definió el concepto de autopoiesis, a comienzos de la década de 1970. Para entender este concepto, debemos considerar a todo organismo vivo, como un sistema dinámico, o sea, una colección de elementos relacionados entre sí, y que pueden variar sus relaciones con el tiempo.

Entonces, un sistema autopoiético es aquél que se reproduce, crea y repara sus propios elementos, y para Maturana y Varela, se trata de la propiedad básica y distintiva de los seres vivos, pues al no existir autopoiesis, o sea, al no poder renovar sus células, limpiar las toxinas, etc., el ser vivo muere. Este concepto ha tenido un profundo impacto en la cibernética, la sociología, la psicología y múltiples otros campos.

Respecto a la naturaleza de la realidad, Maturana nos indica que para uno, como organismo, la realidad existe únicamente si la percibimos. Y que además, nuestros cerebros no pueden distinguir en primera instancia la ilusión de la realidad, necesitamos un contexto para darnos cuenta de cuál es cual. Esto tiene interesantes consecuencias para el concepto de “objetividad”, que abarcaremos más adelante.

Sobre el lenguaje, Maturana estima que es básicamente una coordinación de coordinaciones y es lo que, además, nos hace humanos. Al relacionarme con otros a través del lenguaje, voy cambiando mi propia forma de entender las cosas y produciendo cambios palpables a nivel físico, al interactuar desde el lenguaje, pues se establecen nuevas conexiones neuronales. En otras palabras, nuestros cuerpos se van transformando según lo que hacemos desde el lenguaje y, naturalmente, también hacemos en nuestro lenguaje según lo que se transforme en nuestros cuerpos.

Sobre estas bases, Maturana ha ido construyendo un aporte esencial al entendimiento de nuestra experiencia como seres humanos, y que se manifiesta en sus propuestas sobre la biología del amar y del conocer.

En esta interesante entrevista, el Dr. Maturana se explaya sobre la autopoiesis y otros temas. MW Producciones.

Las bases biológicas del conocimiento

Humberto Maturana, partiendo desde la biología, vincula el lenguaje con las emociones, la cultura y el amor. Nos dice que todo el quehacer humano se da dentro del lenguaje, por lo que si no hay lenguaje, no hay quehacer humano. Y simultáneamente, como todo lo que hacemos se hace desde la emoción, entonces todo nuestro quehacer, como seres humanos, ocurre dentro del cruce entre el lenguaje con la emoción. Plantea además que el lenguaje surge desde la aceptación del otro, o sea, desde el amor.

Pero vamos por partes.

El planteamiento básico de Maturana, es que el hecho de conocer, debe tener bases biológicas… porque es claro, sin un sustento biológico, es imposible que podamos tener experiencia humana alguna. Por lo tanto, pensó él, debe haber bases biológicas que determinen la manera en que conocemos las cosas. Algo esencial en esto, es la emoción, que es una respuesta biológica a nuestras necesidades como organismos.

En general, tratamos lo racional como si fuera un fundamento universalmente válido para todo lo que hacemos. Y no es así. Porquetodo sistema racional está basado en premisas aceptadas a priori, de forma arbitraria, desde las preferencias personales. En el fondo, somos seres emocionales, que buscamos validar racionalmente esas emociones. Esto es efectivo incluso en ámbitos tan “fríos” o “abstractos” como la matemática y las ciencias exactas, pues las premisas fundamentales, los puntos de partida, uno los acepta porque quiere hacerlo, lo hace por motivos emocionales, no racionales. (No hace mucho escribí un artículo sobre las premisas de la ciencia que, irónicamente, no pueden ser probadas y que, de demostrarse equivocadas, podrían echar por tierra todo lo que conocemos. Los invito a leerla).

A partir de esta conciencia de nuestra propia emocionalidad, nos podemos dar cuenta que hay dos tipos de desacuerdos. El primero, se centra en cómo entendemos los procedimientos lógicos: si uno dice, por ejemplo, que 1 mas 1 suma tres, o bien explico qué quiero decir con eso o debemos ponernos de acuerdo sobre las reglas. O sea, si yo pienso que 1+1=3, y todo el resto del mundo piensa que es 2, es un tema de cómo se entienden los procedimientos lógicos, y nadie se siente realmente agredido o amenazado por ello.

En cambio, en el segundo tipo de desacuerdos, sí nos sentimos atacados. Cuando estamos en desacuerdo en las premisas fundamentales, esas premisas emocionales que validamos racionalmente, entonces uno siente que el otro es una amenaza para nuestra existencia, pues niega los fundamentos de nuestro pensamiento y nuestra coherencia interior. Muy mal. Entonces, ahí sí que tenemos reacciones explosivas.

Por ejemplo, en el tema del fútbol: si yo soy del equipo A y mi archienemigo del equipo B, dice que el equipo A es de lo peorcillo y que son feítos, si mi identificación con el equipo es muy grande, reaccionaré de forma violenta, pues en el fondo lo que percibo no es que se hable de fútbol… sino que se habla de mí mismo. Y ante esa negación de mi propia existencia, reacciono con muchísimo vigor, con consecuencias que tristemente están a la vista de todos. Situaciones similares ocurren cuando hablamos de nuestra visión política o religiosa, donde es casi imposible mantenerse impasible. Ambas cosas definen, en buena medida, nuestra construcción del mundo.

Una interesantísima entrevista al Dr. Francisco Varela, colaborador de Humberto Maturana, sobre los mismos temas tratados en esta columna. Canal 13 Cable.

Sobre la objetividad

Viendo así las cosas, habría dos formas de entender la realidad. En una de ellas, podemos intentar convencer a alguien de la verdad de nuestras ideas, a través de “argumentos objetivos”. Usando estos argumentos, pretendemos que la realidad es universal y que precisamente esa realidad, la hemos aprehendido de forma racional. Por lo tanto, si la otra persona persiste en sus propios argumentos, la tacharemos de ilógica o de absurda, porque nuestra verdad, sería la verdad absoluta.

Aquí lo que debemos pensar, es cómo accedemos a la realidad. Y es donde aparece esta segunda mirada sobre las cosas.

Para Maturana, no podemos tener acceso a una realidad objetiva independiente, sino que existe un “Multiverso”, donde hay tantas realidades como experiencias. Por lo tanto, lo que existe son dominios, campos, sistemas de explicaciones para nuestras distintas experiencias, los que pueden o no coincidir con los de otras personas.

Uno podrá decir: “pero entonces, ¿cómo es posible el progreso científico, si no hay una sola realidad?”. Y bien, es posible porque existe coincidencia sobre las premisas básicas a utilizar y la lógica que se aplica a ellas. Y dentro de ese campo, que es uno de los tantos posibles, se puede avanzar. De la misma forma que se puede progresar en otros campos que no sean los científicos, en tanto exista coherencia entre las descripciones de la realidad aceptadas por las personas participantes, o sea, que estén de acuerdo en cómo entienden el mundo.

Las bases emocionales de nuestras relaciones

Para Maturana, a medida que crecemos, vamos uniendo las emociones al lenguaje. Al entrelazamiento de emociones y lenguaje, Maturana le llama conversaciones. Y plantea que todo lo que hacemos como seres humanos, lo hacemos en conversaciones.

Y en dichas conversaciones, entonces, se expresan las emociones subyacentes. Por ejemplo, a través de la agresión, el otro es negado en forma directa o indirecta como un otro que puede coexistir legítimamente con uno. En cambio, a través de la indiferencia, sencillamente no vemos al otro como un otro. No tiene presencia y queda fuera de nuestro ámbito de preocupaciones.

En cambio, el amor, es la emoción donde el otro tienen una existencia legítima, donde no se le niega, sino que se le acepta como un otro válido. Y es desde ahí que se puede construir una vida en sociedad, nos dice Maturana.

Otra interesante entrevista al Dr. Maturana, sobre los temas tratados en esta columna. Radio Cooperativa.

La biología del amar

La definición que Maturana da del amor, es desde su perspectiva como biólogo, y considera que es la emoción fundamental que hace posible nuestra evolución como seres humanos. La define de la siguiente forma: “… cuando hablo de amor no hablo de un sentimiento ni hablo de bondad o sugiriendo generosidad. Cuando hablo de amor hablo de un fenómeno biológico, hablo de la emoción que especifica el dominio de acciones en las cuales los sistemas vivientes coordinan sus acciones de un modo que trae como consecuencia la aceptación mutua, y yo sostengo que tal operacion constituye los fenómenos sociales”.

En ese sentido, los seres humanos somos intrínsecamente amorosos, y podemos comprobarlo fácilmente, observando lo que ocurre cuando a una persona se le priva del amor, o sea, se les niega el derecho a existir o se les quita validez a sus propios fundamentos básicos, emocionales, para la existencia. Esta carencia afectiva produce trastornos, como la ansiedad, la agresividad, desmotivación, inseguridad, tristeza y estrés crónico, etc.

Entonces, el amor es una manera de vivir en sociedad. Surge cuando al interactuar con otras personas, no importa quienes sean o su lugar en la comunidad, las consideramos como un legítimo otro, que puede coexistir con nosotros. Esta emoción, entonces, amar, es el fundamento de la vida social, al aceptar la existencia de los demás, sin querer anularlos o negar su propia visión del mundo.

Entonces, ¿qué recomienda Maturana?

Maturana nos indica que lo mejor es aceptar nuestra naturaleza, nuestra propia forma de sentir y experimentar la realidad, no negarla, pues eso genera un estrés innecesario y nos hace la vida más difícil e incluso miserable. En otras palabras, nos recomienda aceptar que no existe una realidad objetiva donde se imponga una sola forma de entender las cosas, pues cada ser humano posee su propia realidad, y de esta forma, no excluimos al resto.

Asimismo, esto obedece al hecho que nuestra naturaleza biológica está fundada en el amor, por lo que la no exclusión de distintas miradas, responde a ello mismo. Así, nuestros pensamientos o creencias no excluyen o niegan las de los demás y viceversa.

Para ello, además, debemos abrirnos al espectro emocional de nuestra existencia y recordar que no constituye una interferencia con el campo intelectual, sino que a la inversa, las emociones entregan sentido y profundidad a nuestro razonamiento.

Además, al relacionarnos desde la aceptación del otro y no desde el conflicto, se producen numerosas reacciones en cadena, que efectivamente nos hacen la vida más llevadera con los demás. Resulta sumamente interesante, que una teoría científica tenga una aplicación tan directa en nuestra vida diaria.

Ustedes dirán que todo esto es un poco “soñador”, pero como dijo un gran sabio, el mundo ideal está a sólo un día de distancia… si todos nos pusiéramos de acuerdo en respetar la existencia del otro.

¿Consideras que es útil este aporte de Humberto Maturana?

 Fuente: http://www.eldefinido.cl
Por Alvaro Lopez B

 

La Sincronicidad según la Mecánica Cuántica: las Causalidades como producto de nuestra mente

 

Cuando ocurren coincidencias sorprendentes, parece que estuviéramos conectados al mundo de una forma misteriosa. Por ejemplo, estás pensando en una canción que no has escuchado durante años y tienes este pensamiento justo cuando la canción comienza a sonar en la radio. En este caso, parece que tu mente estuviera conectada al mundo a tu alrededor, la coincidencia ocurren entre un estado mental y un estado físico.

“Los fenómenos de sincronía están caracterizados por una coincidencia significativa que aparece entre un estado mental (subjetivo) y un evento que ocurre en el mundo externo (objetivo)”, así lo explican los físicos actuales que están llegando a las mismas conclusiones que el Budismo, la Psicología de Carl G Jung y El Cuarto Camino de G. I. Gurdjieff.

Incluso, hay científicos que afirman que la sincronía no puede ser explicada con la física clásica. Ellos ven al entrelazamiento cuántico como explicación para la conexión entre mente y materia y entre las mentes de varias personas.

 

“El entrelazamiento cuántico es un fenómeno en el cual pares o grupos de partículas que estuvieron en contacto parecen seguir conectadas sobre vastas distancias”

 

Ellos usan la mecánica cuántica para examinar la relación entre la mente consciente y la inconsciente y examinar el libre albedrío.

¿Cómo interactúa la mente consciente con el inconsciente?1

En física cuántica, un electrón existe en una forma oscilante de onda, no está en un estado fijo hasta que se mide. La medición hace colapsar a la función de onda.

La mente inconsciente es similar a un electrón en ese sentido. Está en varios estados potenciales y la mente consciente actúa como instrumento de medición que lo fija (al menos temporalmente) en un estado particular. La mente consciente colapsa la función de onda de la mente inconsciente.

Entonces, según esta teoría, hay un proceso cuántico entre las diferentes partes de la mente. Pero el proceso se extiende más allá de la mente del individuo en eventos de sincronía. Entonces, ¿es posible que la mente de un individuo está conectada a un inconsciente colectivo a través del entrelazamiento?

El entrelazamiento de la mente consciente con el inconsciente colectivo (de la gente con la que tenemos lazos emocionales, etc.) explica las coincidencias en las cuales las psiquis de dos o más personas parecen estar conectadas.

Pero la mente consciente está también entrelazada con la materia, dicen, y explican que las coincidencias con el mundo físico a nuestro alrededor parecen esperar nuestros pensamientos.

 

“Uno puede ver posiblemente eventos en sincronía entre los dominios materiales y mentales como consecuencia de un entrelazamiento cuántico entre mente y materia”

 

El universo está lleno de misterios que desafían nuestro conocimiento actual. Existen fenómenos que parecen extraños con el conocimiento del que disponemos y que estimulan la imaginación y abren posibilidades inimaginables. ¿Son verdad? Para poder responder este interrogante consideramos que es necesario investigar y llegar al fondo del conocimiento del Ser Humano, Del Universo y sus Leyes.

 

Fuente: aztlan.com.ar

El misterio de la atracción mental: dos almas que se acarician

 

A veces, dos almas se encuentran como lo hacen las estrellas más antiguas del firmamento. Casi sin saber cómo, entramos en un mismo campo gravitacional donde casi todo encaja. Hablamos de esa seducción mental que va más allá de la física, porque atrapa y encandila, ahí donde dos almas se acarician y navegan con el mismo rumbo.

Este tipo de atracción que va más allá de la piel y que se ahonda en otro tipo de procesos, en realidad, es más común de lo que pensamos. Ello no quita, no obstante, que el peso de la apariencia física siga teniendo su notable importancia. De hecho, tal y como demostró el psicólogo social Solomon Ash en sus “Teorías implícitas de la personalidad” las personas seguimos pensando que todo lo hermoso es bueno, y por tanto, beneficioso. 

 

Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte el dedo encima, eso es admirable
-Mario Benedetti-

 

 GIF LENTO LENTO

No hablamos en absoluto de “almas gemelas“, sino de personalidades que conectan, que están en perfecta sintonía y que son capaces de crear un vínculo fuerte y enriquecedor. Un tema interesante y con muchos matices del que deseamos reflexionar contigo.

 

La atracción mental no busca almas gemelas, busca compañeros de viaje

Empezaremos hablando de un dato curioso que debe invitarnos a la reflexión. Según un estudio llevado a cabo por el doctor Raymond Knee, director del laboratorio de psicología social de la Universidad de Rochester, más de la mitad de las personas creen que las almas gemelas existen. Es decir, que las personas estamos destinadas entre nosotros y que ese tipo de atracción trasciende a lo que a simple vista, es comprensible.

Dentro de la visión del concepto de las almas gemelas, el aspecto de la atracción mental  es sin duda un pilar básico. No obstante, tal y como nos explica este mismo autor a través de artículos como “The Science of Soulmates”, este tipo de atracción iría más allá de los simples procesos mentales asociados a la conjunción en cuanto a valores, necesidades y afectos para llegar a un campo más bien espiritual.

Queda claro que para una visión científica este enfoque no es válido.  No lo es porque hay quien deja en manos del destino aspectos que deben estar bajo nuestro control. Porque la auténtica atracción mental no entiende de magia ni de destinos, sino de la conjunción de dos personalidades maduras que, más allá de un amor eterno, lo que buscan es una relación presente, un compañero/a de viaje por el cual,  luchar cada día.

 

Unidos por el destino o unidos para crecer:

El doctor Raymond Knee sigue a día de hoy inmerso en el estudio sobre la concepción social de las “almas gemelas” . Desde su departamento podemos realizar un test con el cual evaluar nuestra visión sobre el tema. Tras realizar esta prueba sabremos si pertenecemos a alguno de estos dos grupos.

  • Personas que creen en la existencia de las almas gemelas. Desde este enfoque, la atracción mental se entiende como ese proceso mediante el cual, nuestra unión con la otra persona es tan íntima y excepcional, que no necesitamos decir qué queremos o qué nos falta para que el otro miembro lo sepa. Somos un mismo ser.
  • Personas que creen en las relaciones afectivas como parte de su crecimiento personal y emocional. En este caso, el destino tiene poca o ninguna importancia. Nadie está predestinado a nadie, somos nosotros quienes lo creamos invirtiendo tiempo, voluntad y esfuerzo cuando encontramos a ese compañero de viaje.

La atracción mental responde en este último caso a una concordancia en cuanto a intereses, pasiones, valores y la facilidad con la que negociamos, con la que nos entendemos para llegar a acuerdos sin esperar a que la otra persona “adivine” qué nos ocurre. Entenderlo de otro modo nos podría llevar a una profunda frustración.

Las claves de la atraccion mentalAMOR ALEGRIA

La atracción física es algo fuerte, intenso, descontrolado… Lo sabemos y nos encanta. Sin embargo, la auténtica magia que caracteriza a esas relaciones más auténticas y estables se halla en un equilibrio ideal entre ambas dimensiones, ahí donde la seducción mental es cada día el ingrediente más descarado, el más vívido y emocionante.

El amor hace posible la paradoja de dos que se vuelven uno sin dejar de ser dos
-Erich Fromm-

Asimismo, si nos detenemos a ahondar un poco en las claves de la auténtica atracción mental nos daremos cuenta de que, efectivamente, hay muy poco de sobrenatural en ella, pero sí mucho de emociones, de pulsiones, de química y de ese tipo de intuición enterrada en nuestro inconsciente que nos dice que es él o ella la persona que en este momento presente, más nos conviene.

Veamos algunos aspectos.

El primer aspecto es sin duda la reciprocidad, algo tan básico como ser respondidos de forma positiva, sentirnos reconocidos valorados y vernos como figuras importante a ojos de otra persona, conforma una atracción muy significativa.

  • La atracción mental confluye también en intereses semejantes, en ver el mundo desde una misma perspectiva y bajo unos mismos principios. Pueden haber diferencias en algunos aspectos, claro está, pero esas pequeñas disonancias son respetadas e incluso valoradas.

Asimismo, la atracción mental se enciende a través del desafío. Hay personas que nos hacen sentirnos vivos, que nos retan con su mirada, con sus conocimientos, con esa sutil combinación donde lofamiliar se entremezcla con lo desconocido. Poco a poco, se configura algo que nos emociona, que llena nuestra mente para, irremediablemente, encender nuestro corazón y dejar que nuestras almas se acaricien.

 

Fuente: http://www.mujer.guru

Vía: lamenteesmaravillosa

Oscuridad…Un poema de invierno en primavera

 

“OSCURIDAD”

 

Escalo nubes.ARRIBA ABAJO

Persigo sueños.

Tú te escurres entre grietas de seda y esparto, hacia tu abismo de sombra.

Ya no me dejas lugar a tu lado.

Elegiste otra presencia para atravesar tu desierto.

Mi oasis rebosa de amor inútil.

Corazón dinamitado esparce pedazos de mieles y amargos sobre  tierra baldía.

Rastrojo de invierno hiela mis entrañas.

Tu oscuridad y la mía… Tan distintas y tan iguales.

Caminamos a ciegas entre brumas inciertas.

Somos desconocidos en un paraíso de sombras.

Febrero extraño  de contrastes y ocasos.

 

Yolanda Jiménez

Masaje de amor incondicional. Una experiencia única

 

Espacio cálido. Luz tenue. Aceite caliente. Música para meditar. Conexión con los adentros. Un viaje al origen. Una energía poderosa se despierta. Se expande llenándolo todo. Cuerpos desnudos danzan al son de una Kundalini inquieta. Un hombre sabio. Una mujer curiosa. DELICADEZAEntregados al sentir. Unas manos  expertas deslizan tactos de seda sobre una piel de fuego. Un manantial generoso riega  sentidos sedientos. Delicado abono sobre tierra fértil. El corazón se estremece. Belleza desbordada en lágrimas silenciosas. Dos pares de  pupilas se encuentran, mudas, se dicen todo. El alma colmada.Trascendencia.Sutileza espiritual. Místicos aromas envuelven el profundo éxtasis. Un estado de amor incondicional emerge de las profundidades. Él generoso. Ella agradecida.

Gracias, hombre de corazón grande y mirada profunda.

 

Yolanda Jiménez  

La vía del vacío fértil (IIª parte)

Continuación del texto de Francisco. Peñarrubia. Resumen libre de Yolanda Jiménez :

 

REFLEXIONES SOBRE EL TERAPEUTA Y SU OFICIO

Perls formuló la “oración gestáltica”, propuesta como una orientación:

Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo.

No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.

Y tú no estás en este mundo para llenar las mías.

Tú eres tú y yo soy yo.

Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.

Si no, puede remediarse.

 

Alude claramente a una orientación de la actitud. A la actitud del terapeuta en el encuentro, enfatizando el aspecto existencial, derivado de la conciencia y la responsabilidad de los interlocutores.

 

Las tareas del terapeuta gestáltico, según Joen Fagan:Terapeuta

  • Pautamiento
  • Control
  • Técnicas frente a no-directividad
  • Humanidad
  • Compromiso
  • Inclusión
  • Presencia
  • Compromiso con el diálogo
  • No-explotación
  • Vivir la relación

 

Para Claudio Naranjo, ser terapeuta es ser uno y viceversa. Lo esencial del terapeuta es su autenticidad. En ella se basa su potencial curativo.

 

Perls confiaba en que el hecho de ser era contagioso y el aprendizaje intrínseco de la psicoterapia era suficiente. De este modo, el trabajo interno y la maduración personal tienen más peso que el aprendizaje externo y desplazan la idea de rol.

 

La implicación del terapeuta

 

Las técnicas tienen poco alcance si solo son trucos. Claudio Naranjo, añade: “Las ideas son igual de peligrosas que las técnicas, como sustitutos de la experiencia real”.

Hace falta tacto y talento para ir ajustando el flujo entre el paciente y el terapeuta, para que responda a los intereses de ambos. Es ahí donde el terapeuta tiene una gran responsabilidad con su propia autenticidad. No podemos enseñar a nuestros clientes a ser ellos mismos si nosotros no somos auténticos en la relación.

 

No existe el terapeuta ideal. Es de carne y hueso y mostrará su personalidad, sus limitaciones y sus propios prejuicios en la relación terapéutica.

 

El grado de implicación de un terapeuta es difícil de definir. Cada terapeuta, desde la honestidad, mostrará el punto humano de desarrollo en el que se encuentra, sin forzarse o exigirse.

 

La terapia Gestalt no solo despenaliza, sino que, alienta la expresividad fisica y emocional del terapeuta. Esto incluye que haya contacto corporal entre él y sus pacientes.

 

Sexualidad y agresividad

 

Son los componentes básicos del ser humano y por lo tanto, intrínsecos en la relación terapéutica. La postura gestáltica es evitar hablar del asunto y analizarlo. Por el contrario, sí abordarlo desde el darse cuenta de la experiencia en curso. Perls avisa del componente fantasioso que distorsiona la experiencia, al colocarnos en lo peor o en lo mejor.

 

Uno de los riesgos derivados de la relación terapéutica y temidos por el terapeuta, es la erotización  y la posibilidad de que derive en una relación sexual. La erotización puede surgir de una de las partes o de ambas. La actitud ante esta situación no es negarlo o prohibirlo, sino explorarlo. Lo que está prohibido en Gestalt no es mantener relaciones sexuales, sino, no darse cuenta, no responsabilizarse e interrumpir la experiencia aquí y ahora.

Por el lado del terapeuta, la explicitación de sus sentimientos o autorrevelación, es parte de su trabajo. Cada terapeuta resuelve el riesgo a u manera, según su madurez y según la situación.

 

Respecto a la agresividad, Perls la consideró como un componente básico del crecimiento, ya que, sin agresión no se transforma el medio para que sea asimilable por el organismo.

 

En la situación terapéutica, paciente y terapeuta temen la agresión propia tanto como la del otro. Esta angustia, al igual que con la sexualidad, solo puede atravesarse experiencialmente. La agresividad del paciente puede descargarse sobre un cojín o de cualquier otra manera que la libere sin riesgos.

Cuando la agresión va directamente contra el terapeuta, éste toma sus medidas, pero no la prohíbe.

 

Cuando la agresividad surge del terapeuta, tampoco se penaliza. Se intenta convertir en herramienta de trabajo. El grado en que el terapeuta exprese sus sentimientos negativos depende se su congruencia. No es un asunto de estrategia o de técnica.

 

La sexualidad y la agresividad son afrontadas por el terapeuta como experiencia. El nivel de riesgo y de cautela es diferente para cada terapeuta. No hay un modelo único.

En el fondo, todo se reduce a la madurez del terapeuta, es decir a su propio proceso de terapia y a la supervisión, como un espacio de reflexión personal y profesional.

 

Transparencia y transferenciaTERAPIA

La transferencia se produce desde el paciente hacia el terapeuta. Puede ser positiva (sentimientos tiernos) o negativa (sentimientos hostiles)

El fenómeno contrario es la contratransferencia, que se produce desde el terapeuta hacia el paciente.

Freud, a partir del psicoanálisis, enfatizó en la contratransferencia. Designó como meta el conocer y dominar la contratransferencia para la comprensión de los procesos psicológicos del analizado. Plantea al psicoanalista como un mero espejo.

Posteriormente hay aportaciones de Jung, Rank y Ferenczi sobre la situación terapéutica, que discrepan de Freud.

Ferenczi, por ejemplo, mantiene que los sentimientos del psicoanalista hacia su paciente son provocados por el propio paciente. El analista no puede ayudar más que al paciente por el que siente afecto. Este enfoque despenaliza la contratransferencia.

 

La transparencia

Es una técnica gestáltica que se basa en: atención al presente; darse cuenta; y hacerse responsable de sí en el encuentro Yo-Tú.

Para la Gestalt, el terapeuta y su cliente son dos personas comprometidas en una relación dual, autentica. Aunque sus estatus y sus tareas sean diferentes. Cada uno desarrolla una atención a sí y al entorno, donde el entorno es el otro, el Tú.

 

Desde la Gestalt se pide al terapeuta una actitud muy clara como parte de su crecimiento personal. El terapeuta gestaltico utiliza sus propios sentimientos, su resonancia afectiva, de forma activa en terapia. Desde esta perspectiva, él es propia técnica. Tal respeto solo puede ser válido si el terapeuta comprende que las dificultades de sus pacientes en el vivir, no son muy diferentes de las suyas.

 

En la terapia grupal la oportunidad de proyectar es mayor que en las sesiones individuales. Perls se interesó especialmente por las proyecciones, a la vez que consideraba la situación grupal como un espacio privilegiado, donde contrastar dichas proyecciones y distorsiones. Valora en el grupo, su autoridad y fiabilidad ante el paciente resistente.

 

Encuadre, diagnóstico y supervisión

 

El encuadre se acuerda entre el terapeuta y el paciente. Habitualmente se pautan sesiones semanales de 45 minutos. Pueden ser sesiones individuales, con parejas o con varios miembros de la familia.

 

Sobre el diagnostico, está muy relacionada con el estilo del terapeuta. Perls, por ejemplo  no hablaba de diagnóstico, pero tenía un ojo clínico para ver la esencia del juego neurótico existencial del paciente.

A mayor experiencia y madurez del terapeuta, menor importancia y necesidad de diagnóstico.

 

La supervisión es la terapia del terapeuta. Ser terapeuta es tan difícil y arriesgado como ser persona. Peñarrubia no lo concibe como un rol ni como una profesión. Como máximo, lo considera un oficio, una vocación. Un oficio artístico que se enraíza en el trarapeuta.

La supervisión del terapeuta es importante en toda la práctica, pero especialmente entre los terapeutas principiantes. Ocurre que los principiantes atraviesan un estado de euforia. A medida que se acumula más experiencia y más sabiduría, más somos conscientes de lo poco que sabemos.

 

El grupo en terapia Gestalt

 

La terapia Gestalt se imparte con frecuencia en formato grupal. El grupo gestaltico es una terapia en grupo. Perls insistió en la idea de autorregulación organísmica en cuanto a la salud personal. Sin embargo, no tenía fe en la autorregulación del propio grupo, al igual que sí la tenia Rogers. Perls introdujo un modelo de terapeuta más directivo, pero por otro lado, muy respetuoso: es decir, que no apoyar al paciente más allá de sus mínimos es infantilizarlo y es no respetar que sea él mismo el que eche mano de su propio autoapoyo.

 

Modelos de grupos gestalticos:

 

  • El de Zinker que define el grupo como una comunidad creativa de aprendizaje.
  • Kepner plantea la interacción de la terapia Gestalt dinámica de grupos. Considera una doble función: el desarrollo de los individuos en el grupo y el desarrollo del grupo como un sistema social
  • Frew relaciona los cinco mecanismos neuróticos clásicos: introyección, proyección, retroflexión, deflexión y confluencia. Los considera como cinco estilos de contacto, con las fases del grupo.
  • Castanedo aporta diferentes ejercicios grupales y fantasías dirigidas para trabajar desde lo emocional con el grupo
  • Modelo mixto: Gestalt grupal: no directividad o al contrario, intervención (devolver lo obvio que el grupo no percibe). Rondas grupales. Juegos de acercamiento/distanciamiento. Fantasías dirigidas.

 

El trabajo corporal

 

La terapia Gestalt ocupa un lugar  relevante entre las terapias psicocorporales. Desde la libido freudiana, pasando por los aportes de Kepner y Reich, hasta Perls.  Éste describe  su técnica para restablecer por medio de la concentración  las funciones del ego; diluir la rigidez del cuerpo y el ego petrificado en el carácter.

Entre los gestaltistas, algunos piensan que el abordaje corporal clásico de la terapia Gestalt es suficiente. Y hay otros que lo perciben deficiente y se inclinan por una síntesis de  Gestalt y otras metodologías. Este es el caso de Claudio Naranjo.

 

La espiritualidad. Gestalt transpersonalPREGUNTATE

 

Al hablar de espiritualidad, es fácil asociarlo con el pensamiento no científico y con connotaciones religiosas. El término “transpersonal” evita esta concepción y permite encuadrar la espiritualidad en la experiencia interior, personal. Ésta es única e individual, aunque, a la vez esté recogida en todas las grandes tradiciones metafísicas de Oriente y Occidente.

El surgimiento de la Psicología Humanista en Occidente, se llamó “tercera fuerza”, respecto al Psicoanálisis y al conductismo y se posicionó:

 

“Sobrepasar los límites tradicionales de la Psicología para incluir métodos de comprensión de la experiencia humana y la experiencia del potencial de cada uno. Insistir en las experiencias que favorecen la realización de sí mismo, la responsabilidad individual, autenticidad y trascendencia. Proponer una percepción de la persona total: corporal, mental, emocional, espiritual…”

 

A partir de aquí se ha desarrollado la Psicología Transpersonal. Apunta al campo de la investigación psicológica, incluyendo otras áreas de la experiencia, más allá de la concepción clásica. El término tanspersonal se refiere a las experiencias que afectan a la conciencia y a una extensión de la identidad que va más allá de la individualidad y de la personalidad. Se nutre de la ciencia occidental y de la sabiduría oriental, en un intento de integrar ambos conocimientos en el desarrollo del potencial humano.

Esto tiene que ver con trascender los límites del ego. Entendiendo por ego el autoconcepto, la imagen condicionada y empobrecida de nosotros mismos con la que nos identificamos.

 

La psicoterapia constituye un tipo de abordaje espiritual. El simple hecho de prestar atención a lo que está ocurriendo en nuestro interior, puede ser considerado como un acto espiritual.

 

La terapia Gestalt en el contexto transpersonal

 

A nivel del “ego”, se alude a la identificación del hombre con una representación o imagen mental, más o menos precisa de su organismo total… Aquí están las dualidades psique/cuerpo, consciente /inconsciente. El proceso terapéutico consiste en restablecer el contacto con la sombra y reapropiarse de lo proyectado fuera hasta qu el individuo adquiera una imagen de sí más exacta y aceptable. Más correcta con su organismo total.

 

Un paso más allá está la cuestión existencial. Aquí se ubica la Terapia Gestalt. Se trata de alejarse de escindir el organismo (psique/cuerpo, consciente/inconsciente). Sí de concebir a la persona de manera holística, como un organismo total. Aquí la polaridad es entre el organismo y el medio: se trata de restablecer el equilibrio entre las necesidades del individuo y las de su entorno. Se ocupa de las crisis que ocurren  y de apoyar las potencialidades de la persona, para desarrollarse mejor e intervenir más adecuadamente en su medio.

En el nivel de la mente, operan las terapias o practicas espirituales, que trascienden el sutil dualismo del testigo frente al testimoniado. Cuando despierta la mente, ambos son la misma cosa. Es la experiencia del universo por el universo. Es la conciencia cósmica intemporal e inespacial de la que hablan el budismo mahayana, el taoísmo, el sufismo, algunas formas de misticismo cristiano, etc.

Es difícil describir el proceso terapéutico. Igualmente es difícil describir el desarrollo espiritual.

 

 

La espiritualidad de la Gestalt

 

Dentro de la terapia Gestalt es innegable el carácter existencial. También lo es la influencia de la teoría holística. De ahí deriva el concepto de polaridad gestaltico. Es un salto cualitativo para trascender la dualidad y entenderla como polaridad, como equilibrio entre opuestos,

    • La integración gestaltica de polaridades. Tiene un sentido espiritual: para vivir la experiencia mística es necesario ir más allá de todas las dualidades. En Gestalt no hablamos de dualismo, sí de integración.
    • La influencia del Zen también está presente en la terapia gestalt. Perls lo conoció a través de Weiss y ya en California, lo practicó en un monasterio durante dos meses. Le interesó  el Zen como una posibilidad de religión sin dios; como sabiduría y actitud no moralista. La gestalt que Perls desarrolló en esta época es la plasmación de esta búsqueda.
    • Para Claudio Naranjo “la conciencia meditativa constituye el autoapoyo más profundo.
    • La iluminación o satori, el budismo lo define como la paz que viene en si misma, la revelación. Para Perls era el descubrimiento de la verdad personal, de la esencia o del ser.
    • La maya, término budista también, se refiere a la fantasía, a una concepción del mundo sustentada por la cultura. Para Perls era la zona intermedia, esa que distorsiona la experiencia interna/externa. Maya Es lo que  confunde fantasía con realidad  y hay que atravesarla. No se trata de destruir a maya, sino de verla tal como es, o ver a través de ella.
    • Continuum of awarness gestáltico o meditación vipassana: la terapia gestalt ha desarrollado una metodología de la conciencia que, en esencia es una práctica meditativa. El continuum of awrnwess o continuo atencional es atención focalizada en el presente. Abierta a todos los contenidos que emergen puntualmente a la conciencia. El budismo alude a esta práctica como una perdida del yo. Cuando se ejercita este continuo darse cuenta, se enfoca la actividad en la mente (pensar, imaginar, recordar) y se acentúa la atención en los contenidos emocionales y sensoriales. El Zen mantiene que el hombre liberado s el hombre sin mente. Perls habla de abandonar la mente y volver a los sentidos.
    • El chamanismo es otro aspecto esencial de la espiritualidad gestáltica. El chamán es el antecesor del rol del terapeuta gestaltico: el rol de un guía experimentado, un conductor consciente. Lo que le hace chamannístico es su versatilidad, su movimiento orgánico entre los dominios sensorial, afectivo, cognitivo, interactivo e imaginativo. (Claudio Naranjo)
    • Otras resonancias espirituales en la terapia gesatat: el taoismo, con su fe en la sabiduría espontánea. Del sufismo, en concreto del cuarto camino, la insistencia en el trabajo, la no evasión del sufrimiento: el sufrimiento consciente, el trabajo con la atención.

 

La espiritualidad en la Gestalt, según Naranjo se basa en el equilibrio. El desarrollo de una actitud voluntaria y el desarrollo de la espontaneidad. Si podemos ver lo psicoterapéutico y lo transpersonal, podemos percibir la profunda espiritualidad de la gestalt. Es una perspectiva integradora.

 

Arte y creatividad en terapia

 

La dicotomía entre Ciencia y Arte es una constante. Para la mente discursiva, el Arte carece de lógica. A diferencia de la ciencia, el Arte no trabaja para eliminar de su campo el azar, lo irracional o lo espontáneo. Lo utiliza y lo integra.

Las terapias sicoanalíticas, comparten con el Arte este respeto por la experiencia irracional. Y así lo hace la Terapia Gestalt, especialmente interesada por este fenómeno. Perls lo llamó “el vacío fértil”: Una vivencia similar a la psicosis, atemorizante para la mente controladora, pero familiar para la mentalidad del artista.

 

El terapeuta como artistaTERAPIA 2

 

El encuentro terapéutico es una obra de arte sin realizar. Está llena de riesgos, temores y posibilidades. Si terapeuta y paciente no se desprenden de sus preconceptos, difícilmente podrán pasar a otro nivel de conciencia

    • La actitud creativa es inseparable de la disolución. Lo que en gestalt llamamos autoconcepto, ego traspersonal.
    • Perls insistía en el precepto Zen de abandonar la mente y recuperar los sentidos.
    • En la recuperación de lo sensorial, la imaginación es tan engañosa para el artista como las convicciones.
    • La búsqueda del terapeuta, como del artista, ha e abandonar su voluntad en favor de una entrega serena.

 

En gestalt se trata del “arte de ser uno mismo”. Los artistas, como los terapeutas, buscan su propio estilo. El terapeuta gestaltista lo hace  pasando del apoyo externo al autoapoyo. Atravesando de lo fóbico a lo explosivo. Del vacío estéril al vacío fértil.

Claudio Naranjo describe entre las aptitudes específicas del gestaltisa:

  • Desprecio de la actividad conceptual
  • La fe en la autenticidad
  • La confianza en la naturaleza
  • La concepción paradójica del cambio

 

Vista de este modo, la terapia es un arte. Es un proceso espiritual. En este sentido, hay un paralelismo con el jainismo (corriente del judaísmo) y su postulado de la alegría de la salud.

La figura del terapeuta maduro es una persona sin pretensiones, humilde, lleno de sabiduría, que sabe hacer las cosas. Que ha madurado en el proceso de ser uno mismo. Ha ido afinando (como el artista creador), su propio estilo a través del despojamiento . Su grado de hacer/no-hacer, refleja su grado de autoconocimiento.

 

Opinión personal

Leer este libro de Peñarrubia me ha aportado un nuevo punto de vista que no encontré en otras lecturas  sobre Gestalt.

Creo que  se acerca al mundo de  lo creativo y al mundo espiritual, mostrando las similitudes, más allá de las formas o del lenguaje. Muestra la profundidad y la conciencia de dedicarse a esta profesión.

En mi resumen, he obviado la parte más teórica básica, de sobra conocida y ya estudiada y recogida en la mayoría de la bibliografía en la que he trabajado en estos tres años de formación en Terapia Gestalt.

Por el contrario, me ha interesado más sintetizar  los contextos de surgimiento y desarrollo de la Gestalt, así como, las reflexiones sobre el terapeuta y su oficio.

 

Me ha gustado conocer los detalles de las interacciones entre diferentes profesionales del mundo de la Psicología con otros profesionales del mundo del Arte, la Cultura o El Teatro. Las aportaciones que se han producido, me ayudan a comprender el modo de trabajar del terapeuta gestáltico.

Por otro lado, la influencia de las distintas filosofías espirituales y el conocimiento y práctica en ellas, aporta un sentido trascendental al trabajo irrepetible que se desarrolla en las sesiones terapéuticas.

 

El autor, Francisco Peñarrubia recoge en este texto, múltiples  testimonios de los profesionales que más o menos directamente han estado ligados al desarrollo de la Terapia Gestalt. Además, va hilando con acierto los estadíos y avances de este desarrollo. Esto me ha permitido centrar mi interés en los detalles, a partir de los cuales, he comprendido el propio proceso de desarrollo.

 

En conclusión, es un texto clarificador, que  desgrana los procesos, desde los orígenes.  Por ello y por el empleo de un lenguaje sencillo,  contribuye a una comprensión óptima de la Terapia Gestalt y de la profesión de terapeuta. En este sentido, transmite una gran responsabilidad para con uno mismo y hacia el paciente. Invita a trabajar en el crecimiento personal para desde ahí, ejercer la terapia con honestidad. Me quedo con esta idea que me resulta coherente con todo  estudiado en la teoría y en todo lo experimentado a lo largo de los tres años de  formación en terapia Gestalt.

 

Yolanda Jiménez.

Terapeuta Gestalt

 

 

 

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