Los números de 2015

Los duendes de las Estadísticas de WordPress.com prepararon este informe del año 2015 sobre este blog

Aquí hay un extracto:

El Museo del Louvre Tiene 8,5 Millones de Visitantes por Año. Este Blog FUE visto cerca de 72.000 Veces baño 2015. Si fuese Una Exposición en el Museo del Louvre, se precisarían Alrededor de 3 Días Para Que Toda ESA gente la visitase.

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Amor y Ego – Osho –

“El amor constituye nuestra conexión, nuestras raíces.AMA MUCHO
Al igual que hay que respirar –porque para el cuerpo es esencial; si se deja de respirar, se deja de existir–, el amor es el aliento interno. El alma vive gracias al amor…
El análisis es el camino de la mente; el abrazo es el camino del corazón. La mente es la causa de todas las enfermedades y el corazón es el origen de toda curación”.
Osho:  Libro del Ego

 

Te amo… y no te necesito

Me pregunto si aún te amo… Cuanta verdad hay en mi corazón que te reconoce como ser amado, cuantos latidos siento acalorándome  cada vez que noto tu presencia, cada vez que escucho tu voz, cada vez que tus manos rozan mi piel.  Sí, no hay duda, te amo con todo mi ser.

REGANDONOS

 

Y me he preguntado si te necesito.  Mi respuesta es no. No te necesito; mi amor no está atado a mi necesidad. Te amo desde la plena libertad, te amo cuando estás y cuando no. Mi amor no lo condiciona mi necesidad de ti.  Me gusta tenerte cerca, pero no te necesito.

Disfruto de ti y así como te amo desde la libertad, me llega tu amor  desde el mismo sitio, desde ese amor desapegado, donde formo parte de tu vida, pero no requieres que esté en ella para sentirte pleno.

Amar desde la necesidad solo disfraza un sentimiento de dependencia, que se desvanecerá cuando no te sienta capaz de suplir mi demanda. La dependencia hace realmente imposible amar a alguien más que no sea  uno mimo. Soy independiente de ti y eso hace mi amor  más real, lo aleja de mi ego que siempre  busca el beneficio propio, el llenar espacios, el responsabilizar al otro por las frustraciones propias, el satisfacer mis necesidades de complemento, sin considerar que no necesitamos complementos, que somos perfectos desde nuestra individualidad, que compartir nuestro amor es maravilloso, pero la necesidad por el otro lo oscurece.

No necesito ni necesitas preguntar. Es evidente el lugar que ocupas en mi vida. Procuro tu bienestar, incluso cuando éste no sea a mi lado. Deseo que estes cerca. Te prefiero a ti. Te amo con el corazón y desde el mismo amor, aseguro que no te necesito.

 

“Recuerda que la mejor relación es aquella en la que el amor por cada uno excede la necesidad por el otro”

– Dalai Lama –

Dos monjes y una mujer

 

Dos monjes zen iban cruzando un río. Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo. Así que un monje la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.

El otro monje estaba furioso.
No dijo nada pero hervía por dentro.
Eso estaba prohibido.
Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Recorrieron varias leguas.monjes
Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:

-Tendré que decírselo al maestro.
Tendré que informar acerca de esto.
Está prohibido.

-¿De qué estás hablando? ¿Qué está prohibido? -le dijo el otro.

-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros -dijo el que estaba enojado.

El otro monje se rió y luego dijo:
-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás. Tú todavía la estás cargando…

Y tú… ¿qué cargas?

A veces cargamos con el pasado, la culpa, el resentimiento, etc. Cargamos con tantas cosas, tan grandes y pesadas, que caminamos encorvados, dejando de ver todo lo positivo que hay a nuestro alrededor.

Todos podemos tener una vida mejor. Libérate de las cadenas que te mantienen atrapado. Aprende a soltar, a dejar ir.

 

Fuente: rincondeltibet.com

 

 

Tu eres el resultado de ti mismo. Pablo Neruda

 

No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida. Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.

Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo lugar supieron vencer; las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o la fortaleza de tu corazón.
Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar. No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte; enfréntate con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos. No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro.

MEDITAR CON HUMOR
Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar: deja de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso; si tú has sido el ignorante, el irresponsable, nadie pudo haberlo sido por ti. No olvides que la causa de tu presente es tu pasado como la causa de tu futuro es tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes; imita a los enérgicos, a los vencedores, a quienes vencieron a pesar de todo. Piensa menos en tus problemas y más en lo que amas y tus problemas, sin aliento, morirán. Aprende a nacer desde el dolor y a ser aún más grande. Mírate en el espejo de ti mismo y comienza a ser sincero contigo mismo, reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.
Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti mismo más libre y más fuerte. Dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tú mismo eres tu destino y nadie puede sustituirte en la construcción de tu propio destino.
¡Levántate y mira por las mañanas y respira la luz del amanecer! Tú eres parte de la fuerza de la vida. Ahora despierta, camina, lucha. Decídete y triunfaras.
Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.
-Pablo Neruda-

 

Tao: el camino del equilibrio

 

Lieh Tzu, Chuang Tzu y Lao Tzu, los tres maestros taoístas hablan únicamente del camino. Tao significa “el camino”; ellos no hablan en absoluto de la meta. Dicen: la meta ya se cuidará por sí misma; no necesitas preocuparte por la meta. Si conoces el camino conoces la meta, porque la meta no está al final mismo del camino. La meta está a todo lo largo del camino; a cada momento, a cada paso está allí. No se trata de que al finalizar el camino llegas a la meta; a cada momento, donde quiera que estés, estás en la meta si estás en el camino. Estar en el camino es estar en la meta. Por consiguiente, ellos no hablan de la meta, no hablan de Dios, no hablan de moksha, nirvana, iluminación; no, absolutamente no. Muy simple es su mensaje: tienes que encontrar el camino.

EQUILIBRIO

Las cosas se vuelven un poco más complicadas porque ellos dicen que el camino no tiene mapa, el camino no está trazado, el camino no implica que puedas seguir a alguien y encontrarlo. El camino no es como una gran autopista; es como un pájaro que vuela en el firmamento; no deja rastros tras de sí. El pájaro ha volado, pero no quedan rastros; nadie puede seguirlos. Por lo tanto, el camino es un camino sin sendero. No está hecho de antemano, no está disponible. No puedes simplemente decidir recorrerlo; tendrás que encontrarlo. Y tendrás que encontrarlo a tu manera. El camino de otros no va a servir.

El Buda lo ha recorrido, Lao Tzu lo ha recorrido, Jesús lo ha recorrido, pero estos caminos no te van a servir de ayuda porque tú no eres Jesús, no eres Lao Tzu, no eres Lieh Tzu. Tú eres tú, un individuo único. Sólo al caminar, sólo al vivir tu vida encontrarás el camino. Esto es algo de gran valor.

Por eso el taoísmo no es una religión organizada, no puede serlo. Es una religión orgánica. Tú puedes ser taoísta, si vives una vida de forma auténtica, espontánea, si tienes el coraje de ir hacia lo desconocido a tu manera, individualmente, sin apoyarte en otro, sin seguir a nadie, simplemente yendo hacia la noche oscura sin saber si llegarás a algo o si te perderás. Si tienes el valor, el riesgo está allí; es arriesgado, es osado.

El cristianismo, el hinduismo, el mahometismo son grandes autopistas. No necesitas arriesgar nada, tú simplemente sigues a la multitud, vas con la masa. Con el Tao tienes que ir solo, tienes que estar solo. El Tao respeta al individuo, no a la sociedad. El Tao respeta al que es único y no a la multitud. El Tao respeta la libertad y no la conformidad. El Tao no tiene tradición. El Tao es una rebelión, y la mayor rebelión posible.

– Osho –

 

Publicado en el blog: rosanasalinas.wordpress.com

El sentido del cuerpo

El dualismo persona-cuerpo domina la tecnociencia, que ha convertido al cuerpo en un accesorio de la presencia. Pero la felicidad no se teje con la técnica, sino con el sentido que damos al cuerpo y a la existencia, declara el sociólogo y antropólogo David Le Breton. Comparto la interesante entrevista hecha por Elisabeth Gilles:

Una empresa californiana ha conseguido dos patentes que le reconocen derechos comerciales sobre embriones humanos obtenidos por clonación. Aparentemente, se trata de una buena causa. Resistirse a la cirugía estética se va a convertir pronto es heroísmo o un acto de inconsciencia. Tolerar el menor indicio de grasa, una actitud obscena. Y hacer el amor en la cama, una actividad desfasada porque en Internet el cibersexo florece. Es limpio, sin riesgos y no compromete a nada.
Son ejemplos inéditos de los posibles usos del cuerpo y no hay más que observar el mundo para conocerlos. En su obra “El adiós al cuerpo” (Editions Métailié), David Le Breton, profesor de sociología y antropología en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Estrasburgo, describe los excesos y derivas de lo que denomina “el extremo contemporáneo”, que evoluciona entre la voluntad de control absoluto y el narcicismo.

BICI

¿Qué le lleva a decir que el cuerpo se ha convertido en un accesorio, una especie de kit?

La formidable convergencia de prácticas relativamente recientes, o cuyo éxito es reciente, hacen que el cuerpo sea vivido hoy a menudo como un accesorio de la presencia. Un material a bricolar para ponerlo a la altura de la voluntad del individuo. El cuerpo es un objeto imperfecto, un borrador por corregir. ¿Qué hace la cirugía estética? Se intenta cambiar el cuerpo para luego cambiar la vida. El culturismo va en la misma línea: no es cuestión de contentarse con el cuerpo que uno tiene, sino que hay que perfeccionarlo, controlarlo. Una tercera lógica está en juego: a falta de poder controlar la existencia en un mundo que se presenta cada vez más inaccesible, se controla el cuerpo. Una manera simbólica de no perder su espacio en el tejido del mundo y de procurarse un sentido, un valor, proyectos, etc.

¿No es paradójico hablar del adiós al cuerpo al mismo tiempo que se le exalta?

No. El cuerpo exaltado no es el cuerpo en el que vivimos, sino un cuerpo rectificado, redefinido. Una anécdota: durante una amplia investigación sobre el tatuaje y el piercing, llevada entre cincuenta alumnos de la universidad de Estrasburgo (la mayoría tatuados o con piercings), una de las estudiantes nos dijo, llorando, que después de haberse tatuado se sentía metamorfoseada, completa. Ella había colmado así un defecto que sentía desde la infancia. Este ejemplo nos indica que el cuerpo como tal no era suficiente para asegurarle una existencia plena. Hacía falta cambiarlo para que alcanzara una dignidad que no tenía. La misma lógica se encuentra en el culturismo, el transsexualismo, la moda de la cirugía estética, la importancia de los regímenes alimenticios, etc. El cuerpo es un objeto a someter, no a vivir como tal con alegría. Si el cuerpo fuera realmente libre, no se hablaría de él.

¿El problema no es el viejo dualismo occidental cuerpo-espíritu?

En parte. Pienso que el dualismo contemporáneo no opone el cuerpo al espíritu o al alma, sino al hombre con su cuerpo. Por eso hablo de un “alter ego”. Se hace del cuerpo un socio que se mima o un adversario al que se le combate para darle la forma deseada. Las facciones radicales de la cibercultura americana van aún más lejos en este dualismo. Consideran que el cuerpo es despreciable en estos momentos en que podemos comunicarnos en cuestión de segundos de un extremo al otro del mundo. Nos hace perder el tiempo, enferma, está abocado al envejecimiento, a la muerte, etc. A sus ojos es un fósil, un anacronismo. Por eso sueñan con la posibilidad de que el espíritu humano pueda ser archivado en un disco de ordenador, volcado en Internet, es decir, piensan en la erradicación de la carne a favor de innumerables prótesis informáticas.

¿Qué vínculos existen entre la biología y la informática? d2ba94f3222b824cf3568813b993f00a_XL

Estrechos, en la medida en que, sin los procedimientos de cálculo y de memoria informáticas, el proyecto genoma humano, por ejemplo, sería impensable. El ordenador multiplica al infinito el poder del hombre en la investigación científica, para lo mejor o lo peor, según las circunstancias. Por otra parte, biología e informática intercambian su vocabulario. El cuerpo humano es percibido cada vez más como una metáfora informática: se piensa que los genes programan las características físicas o psicológicas, que contienen información, etc. Una forma más de confirmar este fantasma que se cierne sobre el cuerpo humano, que se expresa hoy en algunas corrientes ideológicas que pretenden encontrar fundamentos genéticos ineluctables a todos los comportamientos humanos. Y por la misma regla de tres a construir una humanidad perfecta gracias a la intervención genética en el útero o a la cirugía genética.

¿En qué medida la tecnociencia transforma los datos antgropológicos, como el límite entre lo viviente y lo inanimado?

La tecnociencia rompe las fronteras genéticas entre las especies, por ejemplo en lo transgénico. También rompe las fronteras entre lo viviente y lo inanimado, por ejemplo con la mitología de la vida artificial o introduciendo chips en el cuerpo humano. ¿Soy un hombre o una máquina? Este era el drama central de Blade Runner. Probablemente se convierta en una cuestión lancinante en el futuro, cuando la humanidad esté remendada con prótesis y chips en su búsqueda desesperada para suprimir la muerte.

Las cuestiones que suscita la tecnociencia, ¿no se sitúan más bien en el ámbito de la economía?

Es uno de los aspectos del problema, pero no es el único. Es verdad que las investigaciones transgénicas las desarrollan frecuentemente empresas privadas que sólo persiguen el beneficio al ultranza, y no la preservación de los recursos naturales para las generaciones futuras.

Usted cita esta frase de Levi-Strauss: “los últimos refugios de la trascendencia se encarnan en la biología”. ¿Qué significa esta afirmación?

Alrededor del proyecto secuencial del genoma, florece un discurso científico de maestría absoluta. El desciframiento del genoma pretende, según algunos de sus promotores, facilitarnos todas las claves no sólo de las enfermedades, sino también del comportamiento humano. Asistimos así a un delirio de prepotencia inquietante porque se trata por lo general de personas que disponen de un gran poder. Este discurso de perfeccionamiento del cuerpo es un discurso religioso del que algunos científicos son los profetas o los apóstoles.

¿A qué nos enfrenta la cibersexualidad?

"CONSCIENCIA I" Yolanda Jiménez

“CONSCIENCIA I” Yolanda Jiménez

A la abolición del cuerpo en la relación con el otro. El otro es descartado a favor de los signos de su presencia. El puritanismo se conjuga con el mito de la salud perfecta. La sexualidad sin cuerpo elimina cualquier riesgo de contaminación o de encuentro y no aporta nada al confort de la vida cotidiana. Desaparece la necesidad de salir de uno mismo y de someterse a la seducción y al encuentro con el otro. El cuerpo del otro será un día un disquete, un fichero, un programa, un site. Eros electrónico. Para algunos defensores de la cibercultura americana, la sexualidad está superada y la perciben incluso como insípida.

¿Qué limites ha de tener la tecnociencia?

La cuestión del gusto por la vida me parece fundamental. El progreso de la ciencia, ya se sabe trágicamente hoy, no tiene nada que ver con el progreso moral. Las técnicas no son sino medios, pero tienden a convertirse en un fin por sí mismas. Cuando vemos lo mal que se vive en las sociedades occidentales, el miedo al futuro, el abismo terrible que separa a ricos de pobres, a las sociedades occidentales de las otras, sólo puede llegarse a la conclusión de que hay que hacer una pausa, de tomar tiempo para vivir. En este mundo en el que las técnicas abundan, el sentido desaparece. La felicidad de los hombres no se teje con la acumulación de técnicas, sino en el sentido que damos a la existencia.

Publicado en: www.tendencias21.net

Condensado de la entrevista original publicada en la revista Construire, nº 19, 09-05-2000.
Se reproduce con autorización de sus editores.

Reseña sobre Antropología del dolor (Antropologie de la  doleur) de David Le Breton

 

 

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