Lo mejor de la vida no se planea, simplemente… sucede

Lo mejor de la vida no atiende a planes o programaciones. La mayoría de las veces basta con dejarnos llevar, con permitir que las cosas sucedan por sí mismas, con la sutileza de la casualidad, con la apertura de quien es humilde y no espera nada, pero en verdad… lo sueña todo.

IMG_20150716_112405

Yolanda Jiménez: Leh (Ladakh)

Es posible que ya hayas oído hablar de la ley de la atracción. Según este principio, las personas deberíamos ser capaces de conseguir o de llegar a ser aquello que deseamos gracias a esas unidades energéticas que se emanan de nuestros propios pensamientos y emociones.

Bajo esta perspectiva entraría pues esa famosa frase de “te conviertes en lo que piensas” y de que en el Universo existe una especie de ley de atracción donde el propio pensamiento nos hace alcanzar nuestros objetivos. Bien, no es nuestro propósito criticar o defender este enfoque, porque en realidad, las cosas pueden llegar a ser mucho más sencillas.

Dejando a un lado esa especie de atracción mente-universo, podríamos decir que la vida, es un maravilloso cúmulo de casualidades donde la felicidad puede esconderse en cualquier esquina, en cualquier rincón. No obstante, no todos pueden ser lo bastante receptivos para poder verlo, para dejarse llevar.

No es cosa de magia, sino de apertura, de querer ver, de salir de la zona de confort y de abrir esas puertas interiores que todos tenemos para permitirnos segundas oportunidades. Si uno se conciencia de que merece ser feliz, ya está haciendo algo grandioso por sí mismo.

Se está “reconociendo”, está nutriendo ese vínculo y esa autoestima donde las cosas pueden empezar a ser mucho más fáciles. Porque la vida no se planea y en muchas ocasiones se empeña en llevarle la contraria a los planes que hemos hecho con toda nuestra ilusión.

La vida simplemente sucede y hay que subirse a ese tren para experimentarla al máximo.

Reflexionemos sobre ello.

1. Conviértete primero en aquello que buscas

P1030269

Yolanda Jiménez: Timosgmang (Ladakh)

Puede que sueñes con encontrar a la pareja perfecta. A esa persona que acompañe tus días con cariño, que sea cómplice de tus deseos y proyectos, amante de tus sonrisas y el refugio de tus abrazos.

Sabes cómo te gustaría que fuera, una persona madura emocionalmente, divertida, comprensiva, dialogante, humilde y sin miedos habitando en sus vacíos.

Así pues, ¿Qué te parece si en lugar de “soñarla” alcanzas tú primero todas esas dimensiones que deseas en la persona amada? Conviértete en alguien con quien valga la pena pasar una vida entera. Sé aquel o aquella que sueñas, porque si tú te sientes bien en cómo eres, la felicidad que aportes a quien esté a tu lado será más completa.

2. Aprende a permitirte lo que mereces, para que llegue lo que necesitas

No, no estamos hablando de la ley de la atracción. Es algo mucho más sencillo. Piensa por ejemplo en esas personas que han vivido un fracaso afectivo y que deciden cerrar las puertas de su corazón. Y aún más, construyen una coraza a su alrededor y viven de la desconfianza, del resentimiento.

P1030244

Yolanda Jiménez: Timosgmang (Ladakh)

Nadie merece vivir así, aún menos en una cárcel que uno mismo se crea. La clave está en empezar aderribar muros interiores: yo merezco ser feliz, yo merezco tiempo para mí, merezco disfrutar de mis aficiones, salir al mundo, merezco reír y verme bien.

 

 

Cuando uno se gratifica a sí mismo y se aporta lo que en verdad merece, vuelve a abrirse al mundo, vuelve a ser más receptivo con lo que le rodea, con lo que le envuelve. Hasta que al final, cuando menos lo esperamos, la vida le trae aquello que necesita.

¿Es magia? ¿Son las cuerdas invisibles del Universo? No, es mantener el optimismo, ser receptivos y mantener una apertura mental y emocional.

3. Cuidado con las altas expectativas, basta con dejarse llevar

Cuidado con los castillos de naipes, con “nuestra felicidad es para siempre” y el “nadie volverá a hacerme daño”. Es imposible alcanzar la invulnerabilidad emocional y una vida de cuento donde cada sueño se cumple porque así está escrito.

P1030021

Yolanda Jiménez: Phyang (Ladakh)

La vida no tiene riendas, nadie puede controlar lo que va a pasar mañana ni aún menos podemos planear objetivos inalcanzables. Soñar no es malo, en absoluto, alimente nuestra ilusión y por extensión la fuerza y los recursos que empleamos para conseguir nuestros objetivos. No obstante, hay que ser humildes y aprender a dejarnos llevar, con más flexibilidad.

 

Ahora bien “el dejarnos llevar” no significa en absoluto poner el piloto automático y permitir que las cosas sucedan de la forma que quiera el azar o la inercia. Todos llevamos el timón de nuestras vidas y sabemos qué rumbo tomar, y guiaremos nuestros días capeando vientos y tormentas. Con fuerza y entereza.

PERO RECUERDA... déjate llevar por los vientos suaves, sal de tu zona de confort y avanza por esas islas desconocidas, mantén la mente abierta, los ojos despiertos y el corazón receptivo. La vida no se planea, simplemente sucede, pero  las casualidades hay que saberlas ver porque en ocasiones, LA VIDA NO ES ESPECIALISTA EN DAR SEGUNDAS OPORTUNIDADES…

http://rincondeltibet.com

Te amo … en mi “ahora”

“Deja amar al que ama y deja que ame lo que ama; es la única forma de que no deje de amarte a ti”
– Proverbio Árabe –

Creo que el amor no se trata de quien diga “Te amo” primero, sino de quien sostiene ese “Te amo” hasta el final…

Mi padre dice que no es necesario pasar toda una vida a lado de alguien para saber si es el indicado para quedarse contigo. Dice que eso lo sabes al poco tiempo de que se te presenta, porque empieza a estar en todos y cada uno de tus momentos, buenos y malos, cuando más lo necesitas y cuando crees no necesitarlo.

Comienzas a sentirte protegido y valorado, y empiezas a sentir algo que no puedes explicar y que jamás habías sentido antes, y de pronto no quieres pasar un minuto más sin que esa persona esté en tu vida. Es entonces cuando te das cuenta de que siempre estará ahí, aunque no este cerca, te acompañará a todos lados, como un ángel.

P1030102

Fotografía: Yolanda Jiménez. (Ladakh)

Yo sé que lo encontré, y no lo llamaré “El amor de mi vida”, porque no sé qué pasará con nosotros mañana y mucho menos en lo que nos queda de vida, sólo sé que estás conmigo aquí y ahora, que lo que tenemos es real y sé que es ÉL…

Sé que es él porque ya lo esperaba y lo amaba incluso antes de conocerlo, porque siempre me imaginé como sería, tal vez no físicamente, pero sí en todo lo demás.
Sé que es él porque cuando estamos juntos, me siento única en el mundo y cuando estamos lejos me hace sentir que está conmigo, así como yo con él.

Es él, porque ama por igual mis defectos y virtudes. Él me vuelve mejor persona y me hace aspirar a más.
Lo sé porque lo amo desde la cabeza hasta el alma, por las cosas que conozco y por las que me falta por descubrir…

Las razones son infinitas y me gusta saber que gracias a ellas ahora sé que te encontré o tal vez tu me encontraste a mí, no sé.

Sólo sé que no quiero pasar ni un minuto más de mi presente sin que tu esté aquí; porque ahora sé que tú eres es: “EL AMOR DE MI AHORA”.

Publicado por: .  http://sermejorpersona.com

“Una chica excelente, bastante loca de a ratos. A veces tan triste, a veces muerta de risa, a veces mala…”| Julio Cortázar.

La gran madre:Un arquetipo a revisión

Me gusta leer y volver a leer estas palabras de una de mis maestras Pam England, creadora de Birthing from Within, sobre el Arquetipo de la Madre

“Sobre la Gran Madre, dice Carl Jung: la sociedad occidental es monoteísta. Tenemos “una” manera, una respuesta correcta, un Dios. Entonces tendemos a pensar que tiene que haber ‘un camino’, que tenemos que ser coherentes, previsibles, y sentir una cosa. Cuando sentimos un conflicto, el consejo más común que recibimos es: ‘decídete’.

Pero, nada en la naturaleza es rígidamente estático. ¿Entonces porque la mente humana lo tiene que ser?

¿Y cómo puede una madre ser solo una cosa?

P1030110

Fotografía: Yolanda Jiménez. (Ladakh)

El bebé o el niño no es solo de una manera. Siempre se está moviendo, cambiando… esto es lo hermoso de un niño o niña.

Mi madre fue más bien como Kali, pero a mí me dijeron que tenía que adorar a la Madonna. Este cisma me confundió. ¿Y qué tal si todas nos movemos entre la Madonna y la Kali, entre la Madre Nutridora y la Madre Atemorizada, entre la madre que canta nanas y la madre que grita a veces?

La Gran Madre, dijó Jung, era Grande, porque contenía todos los aspectos de la Madre. Cuando creemos que una es mejor, cuando nos forzamos a ser uno de sus aspectos, entonces nuestra mente crea un cisma. Un aspecto está en la Luz, el otro se tiene que reprimir. Cuando los lados de la madre que no se consideran buenos se manifiestan, entonces nosotras (y los demás) nos juzgamos. Este  juicio que es el problema central.

Cuanta más energía gastamos en reprimir ciertos aspectos de ser humano, o ser madre, más energía proporcionamos a esta cualidad. La contra presión en realidad fortalece “el muelle” de esta característica. Cuando se suelta, se manifiesta, y a menudo es más dramático e intenso que si simplemente entraba y salía de una manera natural, de vez en cuando.

Entonces, las madres muchas veces oscilan entre esforzarse demasiado a ser la “Madre Perfecta y Buena” y se rinden, sintiéndose poco apreciadas y resentidas  y tienden hacia patrones destructivos de ser madre. Por ejemplo, siendo la madre perfecta del AMPA y proponiéndose para hacer demasiados proyectos para cumplir con la expectativa de la “Buena Madre”, y luego se colapsa y  enferma o deprime, lo que le permite decir “no”. Pero luego se siente culpable, y otra vez vuelve a esforzarse…

Cuando acogemos a todas las partes, todas las cualidades de ser humano, de ser Madre, este amor propio nos ayuda a regularnos, en vez de crear un cisma en nosotras, en el que sentimos el dolor emocional que tantas madres sienten. Además, demostrar a nuestros hijos que nos queremos a nosotras mismas, con todas nuestras imperfecciones, es un modelo poderoso para ellos, no solo para que se amen a si mismos, sino también para que amen a su madre humana e imperfecta.

… Cuando “perdonamos” a nuestras madres, podemos ser mejores madres. Cuando nuestra sociedad culpa a las madres, las ridículiza en las comedias o en la publicidad, estamos reforzando la “Madre Perfecta” y reprimimos la “Madre Humana”. No puede salir nada bueno de esto.”

 

Texto: Pam England, del foro online de Birthing from Within
http://www.birthingfromwithin.com/pages/pam-england
Traducción: Sophia Style

http://mujerciclica.com/formacion/

Visita a Tibet: un acercamiento al Budismo. Un encuentro con la propia esencia

Viajar entre inabarcables montañas, poderosa naturaleza, templos colgados en imposibles colinas  y la amabilidad de las gentes tibetanas, cuyas sonrisas contagian la intensa luz de sus miradas. Sentirse diminuto ante la grandiosidad del paisaje, comprender la impermanencia. Sentir la poderosa energía que desprende una “puya” (ceremonia budista de oración que incluye repetición de mantras y percusión). Aceptar que todo pasa por alguna razón. Acercarse a la propia espiritualidad. Desmontar la noción de tiempo, de espacio. Fundirse con la inmensidad. Aprender la sencillez de una vida sin apegos… Esto y más, es experimentado al visitar por primera vez los recónditos lugares recostados en los Himalayas. La magia emana de un enorme espacio y envuelta de  alquimia y olor a incienso, la existencia cobra un nuevo sentido. La gratitud me embarga y la emoción fluye. Tenzin Tempa, un hombre de bello corazón y transparente sonrisa me regaló estas enseñanzas:

Los ocho versos de entrenamiento de la mente

1. Pensando que todos los seres sensibles

son más valiosos que la joya que satisface deseos,

con el fin de lograr el objetivo suprermo

siempre los consideraré con cariño.

2. Siempre que esté en compañía de otros,

me veré como el más insignificante entre ellos,

y desde lo más profundo de mi corazón

apreciaré a los demás como supremos.

3. En cada una de mis acciones, vigilaré mi mente

y en el momento que surjan emociones destructuvas,

las confrontaré con fuerza y las apartaré,

ya que nos harian daño tanto amí como a los demás.

4. Siempre que vea seres con malas intenciones,

o aquellos abrumados por conductas negativas y sufrimiento

les apreciaré como algo muy escaso,

como si hubiese encontrado un tesoro que no tiene precio.

5. Siempre que alguien por envidia,

me haga mal atacandome o despreciandome,

tomaré la derrota sobre mi

y daré la victoria a los demás.

6. Incluso cuando alguien al que yo haya ayudado,

o sobre el cual haya puesto grandes esperanzas

me mealtrate muy injustamente,

contemplaré a esa per4sona como un verdadero maestro espiritual.

7. En breve, directa o indirectamente,

ofreceré ayuda y felicidad a todas mis madrese,

y en secreto, haré mio

todo su daño y sufrimiento.

8. Aprenderé a mantener estas practicas

libres de la corrupción de los pensamientos de las ocho preocupaciones mundanas.

¡Que reconozca todas las cosas como ilusorias,

y sin apego, que obtenga la liberación de la esclavitud!

Geshe Langri Thangpa

P1020968

Fotografía: Yolanda Jiménez. (Ladakh)

Gueshe Langri Tangpa (གླང་ རི་ ཐང་ པ ་.; Wylie: gLang ri thang pa) (1054-1123) es una figura importante en el linaje de los Kadampa y guelug escuelas del budismo tibetano . Nació en el Tíbet central , como Dorje Senge (རྡོ་ རྗེ་ སེང་ གེ; Wylie: rdo rje seng ge). Su nombre deriva de Langtang , la zona en la que se dice que ha vivido. Era un maestro Kadampa, y discípulo de Potowa.

En el segundo año de aves acuáticas que fundó el monasterio de Langtang (གླང་ ཐང་; Wylie: gLang thang), como un monasterio Kadampa. Más tarde se convirtió en un Sakya monasterio.

Él es el autor de ocho estrofas de entrenamiento de la mente (བློ་ སྦྱོང་ ཚིགས་ བརྒྱད་ མ ་.; Wylie: blo sbyong tshigs brGyad ma), considerado un resumen sucinto de la Loyong (བློ་ སྦྱོང་; Wylie: blo sbyong) enseñanzas del budismo Mahayana . De él se dice que es una emanación de Buda Amitabha .

 

 

Te amo sin apegos, consciente

 

¿Un amor sin apegos? ¿Amar de modo consciente? ¿Es que todos nosotros no ofrecemos ya un amor a los nuestros de esta forma? La verdad es que no siempre, y de ahí la importancia de reflexionar un momento en estas ideas.

Amar de forma consciente es querer con el corazón y la mente abierta, es ofrecer madurez a la vez que enriquecimiento personal. Son muchos los que a día de hoy solo saben ofrecer ese amor inconscienteque busca dominar, y poseer.

Que alguien sienta celos a cada instante no significa que te quiera más, ni  tampoco te mostrará más amor aquel que pone muros a tu mundo para hacerte cautivo de sus necesidades emocionales y sus vacíos.

El amor consciente favorece el crecimiento personal, respeta y sabe alimentar cada día un amor sencillo que se nutre de las pequeñas cosas.amor consciente amor sin apegos

Amar sin apegos para ayudarte a crecer

En psicología el  término “apego” tiene una importancia vital. Todo niño, por ejemplo, necesita del apego de sus padres para crecer con seguridad sabiéndose querido, atendido y amado. Es un modo de fortalecer el vínculo.

Hay que saber que existen apegos saludables y apegos tóxicos. Pensemos por ejemplo en “los niños burbuja” criaturas sobreprotegidas a quienes los padres impiden poder avanzar con madurez, por miedo a que les ocurra algo, por temor a que se alejen de su lado y queden en soledad. Estos, son ejemplos de apegos dañinos que impiden nos crecer como personas libres y capaces.

amor (1)

Pensemos ahora en esa vertiente más espiritual, ahí donde muchos de nosotros caemos a menudo en la necesidad de apegarnos firmemente a lo material, a esos bienes físicos de los que dependemos, hasta tal punto que si no disponemos por ejemplo de determinadas cosas, sufrimos enormemente.

Los apegos, en su mayoría, nos hacen prisioneros. Si yo ejerzo un apego intenso sobre mi pareja, me obsesionaré en saber dónde se encuentra a cada instante, dudaré de sus palabras temiendo ser traicionada/o en algún momento, y lo que es peor, veré a esa persona como el centro de mi universo olvidándome de mí mismo.

Los apegos obsesivos son cárceles emocionales y prisiones para nuestra alma. Aferrarnos de forma inconsciente a nuestras parejas genera sufrimiento, hasta el punto de que muchos llegan a olvidar su identidad solo por centrar todo su mundo en esa persona. No seas cautivo del amor ni hagas prisioneros, construye vida, enriquece momentos favoreciendo siempre tu crecimiento y el de aquel o aquella que está a tu lado.

Claves para construir un amor consciente y sin apegos

Olga Popkova

Sabemos que para muchos de nosotros no es fácil conseguirlo, porque en realidad, es muy difícil controlar ese amor que nos empuja y nos arrastra por mareas increíbles, amores que quitan el aliento y nos hacen querer con los ojos cerrados y el corazón encendido.

No obstante, es necesario que aprendamos a mantener el equilibrio, a construir un amor cotidiano que se enriquece de los detalles humildes y de las emociones sinceras que se ofrecen con altruismo, sin esperar nada a cambio. Te damos unas claves sencillas.

  • Amar sin apegos es querer sin depender. No pongas tu felicidad en el bolsillo de la otra persona, no construyas toda tu realidad alrededor de la persona amada. Construye también tu universo sintiéndote una persona completa, madura y que se ama a sí misma. Si dispones de una buena autoestima sabrás hacer felices a los demás. Si tu alma está llena de carencias y de vacíos, querrás que los demás los “llenen” o te satisfagan, entonces también “harás prisioneros”.
  • No te obsesiones en buscar a la pareja ideal. Conviértete tu primero en tu propio ideal, en ese alguien que se siente orgulloso de sí mismo, alguien con quien vale la pena compartir una vida.
  • Para amar sin apegos debes permitir que la otra persona logre sus aspiraciones, que te vea como un acompañante en ese sendero que vais a construir entre los dos. Todo ello se consigue mediante la confianza, la complicidad y el respeto.
  • El amor consciente es el que se ofrece con los ojos abiertos y el corazón protegido, es seguir siendo dos construyendo una unidad en común, sin egoísmos, sin manipulaciones ni chantajes emocionales.

amor (2)

El amor consciente es el que sabe ofrecer alas al crecimiento personal de la persona amada, a la vez que raíces para alimentar el vínculo. Es alentar en cada paso para que la pareja sea feliz sin olvidarnos nunca de nosotros mismos. No te aferres a los miedos o las desconfianzas o quedarás prisionero de tus propias emociones.

http://rincondeltibet.com

 

Sexo más allá de los genitales

Por lo general, tenemos la tendencia a asumir que el sexo tiene que involucrar a los genitales y que cualquier otro sentir de excitación erótica o sexual tendrá que dar lugar a la participación genital.

Dibujo: Juan Peláez

Dibujo: Juan Peláez

Esto se debe a que durante mucho tiempo lo hemos asociado con la reproducción sexual y si que se necesita interacción genital para la reproducción.

Sin embargo, el sexo en los seres humanos no es principalmente una función reproductiva.

Si pensamos en el sexo solo en lo genital o tener que involucrar a los genitales nos perdemos un mundo de experiencias.

Por ejemplo, si tienes un fetiche particular por llevar cierta ropa, puedes sentir una sensación erótica elevada por usarla.

Que disfrutes puede ser suficiente en sí mismo, no tiene por qué conducir a sexo.

Por el contrario, puedes sentir una gran sensación erótica con tantas experiencias como la comida, la música, el arte, el deporte o la actividad física etc.

De hecho, cualquier actividad placentera que lleva a la liberación de “hormonas de la felicidad” en nuestro cuerpo, es de alguna manera sexual ya que conduce a la sensación de excitación.

Tú ves cómo todo se vincula: tu mente, corazón, cuerpo y espíritu o esencia. Estimulas una parte y haces que todo se sienta muy bien.

Puedes sacarte la etiqueta de lo que crees hasta ahora que es “sexo” porque te estás limitando y perdiendo un campo amplio de mucho disfrute.

Puedes mirar a una persona atractiva, sentir una agitación sexual y disfrutar simplemente de ese sentimiento.

O puedes ir a un concierto fabuloso y que sea como un juego previo que te lleve luego a querer un compromiso genital.senos cd

Toda la vida puede ser una especie de juego previo ¿te lo imaginas? donde vives en un estado de más alegría y eso gusta mucho.

¿ El sexo es erótico y es agradable? por supuesto es todo eso.

Puedes llevar este maravilloso sentimiento hacia cualquier parte y momentos de tu vida de los cuales el juego genital es solo una pequeña (aunque fascinante) parte.

 

PD: Si esta la publicación  te hace eco y te es útil, comparteló con tu pareja, familia, amigos, clientes, colegas. Con cualquier persona que necesite un poco de aliento mientras está construyendo nuevos hábitos y cambios en su vida sexual, íntima y amorosa.

Gracias por leer y compartir. Es un honor para mí sentir tu amabilidad y generosidad.

Por:Pilar H. Pérez

http://www.unmundoentretuspiernas.com

 

¿Que es el amor?

Una animación que muestra la belleza y el desarrollo del amor. Una bonita manera de presentarlo:

 

¿Acostarnos sólo con personas que tienen buena energía ?

Al menos entre los hombres, y cada vez más también entre las mujeres bajo la cultura del bienestar sexual, la promiscuidad es percibida como algo deseable –ya sea porque se cree que el sexo es una fuente de salud o porque es vista como una marca de estatus (que satisface el deseo de ser deseado)… y entonces es necesario practicar.

Coinciden revistas como Cosmopolitan con publicaciones científicas de las más alta seriedad: el sexo como ejercicio, como detonador de cócteles neuroquímicos de relajación y cómo lazo emocional, es una especie de grial de bienestar. Por otro lado, no ejercer una sexualidad activa, en una sociedad ya no sólo bombardeada de imágenes sexuales (espectros libidinales), sino también de la información que ubicuamemente confirma ese bienestar a través del sexo, se revela como una patología psicosocial –una presión de participar en el gran banquete secreto que en nuestros tiempos se publicita. Así para algunos esta ansiedad social parece no poder aliviarse sin sesiones maratónicas, de alto performance, con parejas que cumplan con el paradigma de lo sexy. El Eros, esa emanación celeste, primogénito del cosmos, se multiplica en el mercado y debe ser consumido (y consumado) por todos, todo el tiempo.

 

couple in bed

Con esta introducción no quiero acercarme a una especie de puritanismo, ni siquiera a una crítica de la saturación sexual de nuestra cultura y sus efectos (sobre ese tema se puede leer aquí), solamente ubicarnos, a manera de contrapunto, en un estado general de las cosas, no necesariamente exento de confusión. Sí, por supuesto, el sexo es una las actividades más importantes que existen en la vida de un ser humano –en un sentido biológico (y qué podemos decir que es superior a la biología), la más importante. Pero esto no significa que todo sexo es “bueno” –como si fuera un mecanismo que automáticamente generara esos neurotransmisores de la felicidad que todos estamos buscando– y no me refiero con esto al desempeño o la habilidad amatoria necesariamente. El caso es más complejo que, por ejemplo, hacer ejercicio y comer bien. Comer una zanahoria o hacer 20 lagartijas, generalmente producen resultados similarmente positivos. Tener sexo con una persona diferente o incluso con la misma en otro momento no suelen producir el mismo resultado. Aunque en la comida también pueden pulular una serie de fantasmas o psiquismos (como es el caso de algunos desordenes alimenticios), esta legión de fantasmas que alteran los resultados del experimento es mucho mayor en el sexo. El coito casi nunca puede extirparse de la fantasía y de toda una carga de procesos mentales que en la más profunda intimidad de los cuerpos entrelazados parecen también compartirse. A la vez, aunque no sea fácil de cuantificar, los seres humanos contamos con un campo bionergético el cual se ve interferido por el contacto físico –nunca tanto con en el sexo, para bien o para mal. Así que tal vez podamos decir que las personas no son zanahorias (aunque estas también tengan codificado cierto campo energético). Aquí aclaro que el hablar de que el sexo es un intercambio de energía –más allá de la energía que ganamos o perdemos a través del ejercicio físico durante el acto– es sobre todo una intuición basada en lo que experimentamos cotidianamente. Se abre una puerta difícil de cerrar si creemos en esto: el sexo es el máximo escenario de intercambio de energía al cual puede acceder el ser humano, y de su aprovechamiento depende en buena medida su estado energético cotidiano. (Hay que recalcar que este intercambio de energía sexual no ocurre solamente en el coito sino en todo tipo de interacciones, y puede cultivarse de diferentes formas).

El hecho de que existe un intercambio de información a través del sexo, queda constatado por investigaciones que muestran material genético de ex parejas puede heredarse a los hijos. Esto es altamente significativo y da sustento a esta teoría de intercambio de energía, puesto que en sistemas como el qi-gong o la misma física cuántica la información puede considerarse un constituyente básico que es capaz de afectar la energía de un sistema.

PAREJA

 

Se entreve aquí la posibilidad de llevar a cabo una selección sexual, de la misma manera que la evolución lleva a cabo una selección natural de lo más apto. Esta es una idea peligrosa, en tanto a que presenta una tentadora eugenesia erótica/energética. Podemos ir rápidamente del darwinismo a una versión de sexismo (imaginamos ya: sex energy nazis). ¿Sólo debemos de coger con personas con auras angelicales? ¿Copulemos sólo con individuos de grandes chakras abiertos, girando en el arrobo de la luz? O incluso, si no creemos en el crisol (melting pot) abierto de la bioenergía, pero comulgamos con la teoría de la epigenética (que sostiene que existe una transmisión de información genética que proviene del medio ambiente y de las experiencias que vivimos), ¿debemos solamente de dormir con personas genéticamente superiores, con supermodelos, y así parecernos a ellas? ¿Sólo debemos de mezclar nuestros jugos corporales con personas sanas y bellas? (Y es que, ¿acaso no has visto operando una mimesis en movimiento, y las personas que están juntas se parecen?) Y nada como el sexo para hacernos como el otro. Este misma selección tiene una manifestación química. Algunos estudios sugieren que a través del olfato podemos detectar genes del complejo de histocompatibilidad diversos a los nuestros, lo cual en teoría permitiría una reproducción más efectiva (con menos riesgos de retrasos mentales y otras complicaciones). Por ejemplo, las mujeres que no están tomando anticonceptivos se ven atraídas por el sudor de un hombre que tiene una histocompatibilidad distinta. En el mundo de la bioquímica la diversidad reina. Otros estudios han demostrado que una mujer tiene mayor probabilidad de tener un orgasmo con un hombre de complexión simétrica –la simetría es un indicador de un sistema inmune más sano. Nuestro cuerpo, seamos conscientes de ello o no, comúnmente se encuentra realizando una selección sexual –pero diversos factores, que van desde el uso de hormonas o desodorantes hasta el bloqueo crónico de las respuestas instintivas (la falta de fluidez), hacen que estas señales generalmente se convierten en un ruido cognitivo que no logra articular la claridad erótica del impulso natural, propia de los ritmos telúricos. Pocas veces vivimos como animales, y dejamos que una energía erótica, como un viento (como un dios), nos arrastre –tal vez a copular con un desconocido que hemos visto en la calle, sintiendo el ardor de la flecha– pero lo cierto es que esto más que una sofisticación de la civilización es generalmente un embotamiento o una falta de sensibilidad.

Lo anterior puede colocarnos en una situación apremiante, especialmente si somos partidiarios de la diversidad y de la celebración democrática de todos los ámbitos de la existencia. Porque significa que existen personas que por diferentes razones no son dignas o al menos no tienen las cualidades necesarias para tener sexo con nosotros. Esto es una realidad, cruel y discriminatoria o no. Quizás debamos recordar que entre muchas especies animales son solamente un grupo selecto los que consiguen reproducirse –la mayoría de los miembros de la especie jamás tendrán sexo, muchos de ellos incluso perecerán en el intento (siguiendo la urgencia del género hacia un desfiladero). La reproducción, el sexo, es un privilegio en el mundo amimal. En la sociedad moderna, en la que hemos averiguado sus múltiples beneficios, parece ser un derecho (aquí las prostitutas sirven como los médicos, los sacerdotes y los abogados). Pero aunque copular sea relativamente fácil de lograr para cualquier ser humano, quizás debido a un factor mental y espiritual hacerlo no necesariamente nos produce el bienestar ansiado. Por una parte el mundo del mass media y la sociedad del consumo hacen que para muchos la sexualidad este disociada de su propia realidad –entredevorada de una fantasía inalcanzable e insaciable. Por otro lado es posible que la sexualidad como cúlmen de la existencia –en su fruta máxima de amor y erotismo– sólo pueda ser alcanzda a través de una cierta compatibilidad, de una cierta disciplina, de una cierta refinación energética. Y que de otra forma, en la carencia de lo anterior, es sobre todo experimentada como una llamarada de petate, como un deporte extremo, como un deseo tantálico del fuego que es todo los fuegos.

Es probable que experimentemos la sexualidad en proporción directa a la energía y a la conciencia que logremos cultivar. Tanto en el plano mismo del acto sexual como en ls parejas que atraemos. Bajo esta luz, no resulta disparatado que muchas tradiciones esotéricas cultivaran un ascetismo sexual. Esto es más que un celibato, un entrenamiento de la mente y el cuerpo en preparación al acto sexual y al encuentro de la pareja (grooming); la virginidad entonces tiene otra acepción, más que la negación del acto sexual, es la afirmación de la pureza del cuerpo (el templo) para recibir la energía del género opuesto (la búsqueda de una eclosión, de un estado floral). Aquí se fusionan el arte de la seducción con la magia y el yoga… La búsuqeda de un estado de conciencia más elevado requiere de un estado de energía elevado, el cual a su vez requiere del cuidado, la lustración del cuerpo (que es el vehículo para la percepción de dimensiones más sutiles). Este cuidado corporal puede ser alterado y perturbado por otras energías, por improntas y formas de pensamiento ajenas; tener sexo con alguien es de alguna forma unirnos a la persona con la que tenemos sexo. Habría añadir, como excepción, que ciertas prácticas energéticas como el qi-gong cuentan con ciertos ejercicios para blindar la propia energía, formar una camisa de hierro invisible, para proteger el ki, pero estas son enseñanzas avanzadas, difíciles de amaestrar. Del otro lado de este espectro estarán quienes no sólo no intercambian energía sexualmente, sino sólo se alimentan, también a través de prácticas esotéricas de manejo de energía ligadas a la brujería y a una especie de vampirismo sexual.

Quizás sea oportuno recordar “las enseñanzas de Don Juan” , el legado recibido por Carlos Castaneda en su obra de antropología (o ficción). Ahí, el brujo yaquí le advierte en diversas ocasiones que para limpiar su energía y consolidar su esencia de “nagual”, Carlos debe recapitular y hacer una serie de ejercicios destinados a cortar los filamentos de energía que lo unen con sus parejas sexuales. Esta idea de “cortar” los lazos que nos unen (como si fueran un pozo energético común) a una pareja es una constante en diversas tradiciones ocultas. Sugiere que existen conexiones por las que fluye energía entre una pareja (o también entre padres e hijos), y explica por qué en ocasiones ciertas relaciones parecen tener un drenaje más allá de que las personas puedan estar alejadas. En un ámbito epigenético podmeos pensar que al tener sexo con una persona tenemos sexo con todas las personas con las que ha estado en menor grado de intensidad. Es difícil explicar científicamente como funciona esta aparente conexión a distancia entre dos personas que han estado en contacto íntimo. Podemos aventurarnos y decir que tal vez pueda operar un mecanismo de entrelazamiento cuántico, un principio de la física que señala que cuando dos partículas han entrado en contacto permanece una conexión entre ellas pese a que puedan estar separadas millones de kilómetros: hay una reacción inmediata al estado en el que se encuentra un fotón en ese otro fotón al cual ha estado ligado. Este mismo principio es la base de la magia simpática que practican numerosas tribus en todo el mundo.

having-sex-bed-blog-deepak-rana

Por otro lado el poder de la cópula, esa unión de espejos en la epidermis de la luz, no debe de ser subestimado. El mismo Don Juan, con su formidable y aterrador sentido del humor, le dice en alguna ocasión a Castaneda que él es el resultado de una cogida aburrida, y por eso debe de trabajar toda su vida para reestablecer su fuerza, encontrar su energía entera. Aleister Crowley realizaba “misas sexuales”, bajo cierta alineación astrológica y usando una serie de invocaciones para entrar en contacto con entidades de otras dimensiones (lo que él llamaba “el santo ángel guardián”). Crowley famosamente rezaba en el momento del orgasmo, bajo el supuesto de que el “pequeño relámpago” potenciaba su intención. En el coito y en el instante del orgasmo confluyen la misma energía que dio origen al universo –podemos pensar, y esto puede ser un desafío y una responsabilidad, que el acto sexual es un microcosmos del Big Bang.

Mi forma de verlo es que (quizás como atavismo evolutivo de su función primaria) el sexo es casi siempre reproductivo. Evidentemente en muchos casos no se concibe un nuevo ser humano; pero siempre se conciben nuevos seres mentales (tulpas en el budismo), nuevas conexiones neurales (el sexo genera neurogénesis) y nuevas conexiones emocionales. Lo sexual es lo que une a dos y hace un otro –y si bien esto no depende exclusivamente del coito, es ahí donde se vuelve más “creativo”, en tanto a que la intimidad, la cercanía de los cuerpos, permite una mayor fricción y fusión: un posible choque, una posible implosión de elementos. Si el ser humano es un pequeño universo, una especie de espejo de carne y luz condensada del cosmos, el paralelo entre el sexo sería con las colisión de estrellas en el espacio. De estas colisiones estelares, sabemos hoy, se generan elementos pesados como el oro y la plata, los metales más preciados, símbolos de la elevación espiritual. En la energía de los opuestos que se arremolina se pueden gestar nuevos mundos, galaxias imaginales, paraísos secretos que pueden ser habitados aunque no tengan un lugar per se en el espacio material. De estos explosivos encuentros también se pueden gestar estrellas de la muerte, grandes agujeros negros, infámes cañerías y ductos de energía. Lo que parece ser indiscutible es que el sexo es la gran arena de intercambio de energía: puede ser un atanor (athanatos: lo inmortal), el sublime horno de la alquimia de todas las eras que transmuta el cuerpo en espíritu o puede ser en el reverso de la magia el escenario de una profunda pérdida: el alma que se abisma en la materia, y el cuerpo es su tumba.

Twitter del autor, Alejandro Mar G: @alepholo
via pijamasurf

 

Felicidad o sufrimiento. Tú elijes

“No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo decides. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento”.

 La domesticación y el sueño del planeta.

¿Son las cosas como las vemos, como las sentimos, o básicamente interpretamos lo que nos han enseñado a interpretar?

Para la milenaria cultura tolteca (México) la “realidad” que asumimos socialmente no es más que un sueño colectivo, el sueño del planeta. Desde el momento mismo de nacer, interpretamos la realidad mediante acuerdos, y así, acordamos con el mundo adulto lo que es una mesa y lo que es un vestido, pero también lo que “está bien” y lo que “está mal”, e incluso quiénes somos o cuál es nuestro lugar en el mundo (en la familia, en clase, en el trabajo). A este proceso el filósofo mexicano de origen tolteca Miguel Ruiz lo denomina domesticación.al1

“La domesticación es tan poderosa que, en un determinado momento de nuestra vida ya no necesitamos que nadie nos domestique. No necesitamos que mamá o papá, la escuela o la iglesia nos domestiquen. Estamos tan bien entrenados que somos nuestro propio domador. Somos un animal autodomesticado”.

 

El juez y la víctima.

En el transcurso de este aprendizaje incorporamos en nuestra propia personalidad al juez y a la víctima.

El juez representa esa tendencia en nuestra mente que nos recuerda continuamente el libro de la ley que gobierna nuestra vida -lo que está bien y lo que está mal-, nos premia y, más frecuentemente, nos castiga. La víctima es esa parte en cada persona que sufre las exigencias de su propio juez interior. Sufrimos, nos arrepentimos, nos culpabilizamos, nos castigamos por la misma causa una y otra vez, cada vez que el recuerdo nos pasa factura.

Y como consecuencia del propio sistema, el miedo se instaura en nuestra vida.

El miedo y las autoexigencias son los peores enemigos de nuestro pensamiento, y por ende, de nuestra vida. Durante el proceso de domesticación nos formamos una imagen mental de la perfección, lo cual no está mal como camino marcado a seguir. “El problema es que como no somos perfectos nos rechazamos a nosotros mismos. Y el grado de rechazo depende de lo efectivas que han sido las personas adultas para romper nuestra integridad”, según M.R.

Si el libro de la ley que gobierna nuestra vida (nuestra moral, nuestra lógica, nuestro “sentido común”) no cumple sus objetivos, que en su base fundamental consistiría en hacernos seres humanos felices y en armonía, es porque evidentemente éste no funciona. Y como no funciona hay que cambiarlo. Y ello lo hacemos revisando nuestros acuerdos (nuestra interpretación incuestionable, nuestro sistema de valores), desenmascarando los que no valen y sustituyéndolos por otros.

 

La filosofía tolteca nos propone cuatro acuerdos básicos:

1. Sé impecable con la palabra.

Las palabras poseen una gran fuerza creadora, crean mundos, realidades y, sobre todo, emociones. Las palabras son mágicas: de la nada y sin materia alguna se puede transformar lo que sea. El que la utilicemos como magia blanca o como magia negra depende de cada cual.

Con las palabras podemos salvar a alguien, hacerle sentirse bien, transmitirle nuestro apoyo, nuestro amor, nuestra admiración, nuestra aceptación, pero también podemos matar su autoestima, sus esperanzas, condenarle al fracaso, aniquilarle. Incluso con nuestra propia persona: las palabras que verbalizamos o las que pensamos nos están creando cada día. Las expresiones de queja nos convierten en víctimas; las crítica, en jueces prepotentes; un lenguaje machista nos mantienen en un mundo androcéntrico, donde el hombre es la medida y el centro de todas las cosas, y las descalificaciones autovictimistas (pobre de mí, todo lo hago mal, qué mala suerte tengo) nos derrotan de antemano.FELICIDAD

Si somos conscientes del poder de nuestras palabras, de su enorme valor, las utilizaremos con cuidado, sabiendo que cada una de ellas está creando algo.

“Utiliza las palabras apropiadamente. Empléalas para compartir el amor. Usa la magia blanca empezando por ti. SÉ IMPECABLE CON LA PALABRA”.

 2. No te tomes nada personalmente.

Cada persona vive su propia película en la cual es protagonista. Cada persona afronta su propia odisea viviendo su vida y resolviendo sus conflictos y sus miserias personales. Cada cual quiere sobrevivir el sueño colectivo y ser feliz. Y cada cual lo hace lo mejor que puede dentro de sus circunstancias y sus limitaciones.

Las demás personas sólo somos figurantes en esa película que cada cual hace de su vida, o a lo sumo personajes secundarios. Si alguien me insulta por la calle (o yo lo percibo así) con casi toda seguridad no tiene nada o muy poco que ver conmigo; es simplemente su reacción a algo que está pasando fuera (un mal día con su pareja o en el trabajo, una discusión con su hija), o más probablemente dentro (preocupaciones, ansiedad, frustración, impaciencia, una gastritis o un dolor de cabeza).

La impaciencia o las exigencias de tu pareja, de la vecina del rellano o de la cajera del supermercado, las críticas de tu hijo o en el trabajo, nada de eso es personal. Cada cual está reaccionando a su propia película.

Hay mucha magia negra fuera, lo mismo que la hay dentro de ti misma, o de mí. En cualquiera, en algún momento de su vida, en algún momento del día. Todo el mundo somos “depredadores emocionales” alguna que otra vez.

“Tomarse las cosas personalmente te convierte en una presa fácil para esos depredadores, los magos negros… Te comes toda su basura emocional y la conviertes en tu propia basura. Pero si no te tomas las cosas personalmente serás inmune a todo veneno aunque te encuentres en medio del infierno”, asegura Miguel Ruiz.

Comprender y asumir este acuerdo nos aporta una enorme libertad. “Cuando te acostumbres a no tomarte nada personalmente, no necesitarás depositar tu confianza en lo que hagan o digan sobre ti las demás personas. Nunca eres responsable de los actos o palabras de las demás personas, sólo de las tuyas propias. Dirás “te amo” sin miedo a que te rechacen o te ridiculicen”. Siempre puedes seguir a tu corazón.

Respecto a la opinión ajena, para bien o para mal, mejor no depender de ella. Ésa es otra película. NO TE TOMES LAS COSAS PERSONALMENTE.

3. No hagas suposiciones.ACTUAR

Tendemos a hacer suposiciones y a sacar conclusiones sobre todo. El problema es que al hacerlo creemos que lo que suponemos es cierto y montamos una realidad sobre ello. Y no siempre es positiva o está guiada por la confianza o el amor, sino más frecuentemente por el miedo y nuestra propia inseguridad.

Deduzco que alguien se ha enfadado conmigo porque no respondió a mi saludo al cruzarnos y mi mente organiza toda una realidad sobre eso. Y se rompen puentes entre la otra persona y yo, difíciles de salvar. Lo mismo con nuestra pareja, con la vecina, con la escuela. Creamos realidades en base a comentarios o elementos sueltos (cuando no en base a chismes malintencionados).

“La manera de evitar las suposiciones es preguntar. Asegúrate de que las cosas te queden claras… e incluso entonces, no supongas que lo sabes todo sobre esa situación en particular”, insiste Miguel Ruiz. En última instancia y si te dejas guiar por la buena voluntad, siempre te queda la confianza… y la aceptación.

Nunca nada que pasa fuera es personal. Pero en cualquier caso, NO SAQUES CONCLUSIONES PRECIPITADAMENTE.

 

4. Haz siempre lo mejor que puedas.

El cuarto y último acuerdo permite que los otros tres se conviertan en hábitos profundamente arraigados: haz siempre lo máximo y lo mejor que puedas. Siendo así, pase lo que pase aceptaremos las consecuencias de buen grado. Hacerlo lo mejor posible no significa que tú y yo tengamos que hacerlo de la misma manera, ni siquiera que mi respuesta en estos momentos sea la misma que en otro que me siento cansada, o no he dormido bien, o me siento llena de amor y confianza y tremendamente generosa. Se podría decir que en cada momento de nuestra vida somos diferentes, en unas circunstancias y con unas limitaciones concretas. A veces podemos responder a lo que interpretamos como una “provocación” con una sonrisa irónica o divertida, con sentido del humor, o con una carcajada retadora, o incluso a gritos. Pero siempre podemos intentar ser impecables con la palabra, no tomárnoslo personalmente y no sacar conclusiones precipitadas… dentro de nuestras limitaciones físicas, anímicas y en general, de cada momento. Si lo intentamos, de la mejor manera que podemos, ya es suficiente.MUJER EVOCADORA

“Verdaderamente, para triunfar en el cumplimiento de estos acuerdos necesitamos utilizar todo el poder que tenemos. De modo que, si te caes, no te juzgues. No le des a tu juez interior la satisfacción de convertirte en una víctima. Simplemente, empieza otra vez desde el principio.”

Con la práctica será cada vez más fácil hasta que, sorpresa, la identificación es prácticamente completa y los cuatro acuerdos forman parte de nuestra manera de ser. Simplemente somos así.

Sin duda nuestra vida será más sencilla y satisfactoria, para nosotras mismas y para las demás personas que nos rodean.

 

 

Por: Miguel Ruiz.

Publicado en: sermejorpersona.com

El orgasmo femenino explicado

Mallanaga Vatsiaiana, autor del kamasutra, exploró, desde hace siglos, las respuestas a la estimulación lejos de los prejuicios. Un misterio encantador, palpitaciones que desconectan… un tema de interés y fascinación en este “manual del autoconocimiento en pareja” es el orgasmo femenino, que, a diferencia del masculino, visible por la eyaculación, el femenino carece de señales evidentes que prueban la obtención del orgasmo. Tema repleto de tabúes aún en la actualidad.

orgasmo-femenino

El orgasmo femenino es aún un misterio para muchos, después de años de investigación, ahora se sabe que justo en el momento del orgasmo, que puede durar hasta 20 segundos, el cerebro de la mujer se “desactiva”, de esa idea surgió el término “la petite mort”.

Fue durante las década de los 70 cuando inició la producción del DIU con iones de cobre y plata, incrementando así la eficacia que le hacía falta y resultando un  método anticonceptivo más confiable. Ya 20 años antes había aparecido la píldora anticonceptiva, pero no era tan eficaz, así que su empleo no fue tan popular. Fue hasta la llamada Revolución Sexual que la píldora trifásica permitió que las mujeres lograran confiar en un nuevo método anticonceptivo y así disfrutar más su sexualidad.

1971BettyMarch

Durante la década de 1970 la revolución sexual permitió a las mujeres la posibilidad de reivindicar un derecho de placer en el dormitorio; por primera vez en la sociedad pública las mujeres fueron capaces de entender mejor sus propios cuerpos y descubrir lo que era disfrutar  el orgasmo.

A cuatro décadas de la liberación sexual femenina, el orgasmo tan misterioso  incluso para algunas mujeres que uno de los grandes problemas que dicen tener con respecto a su clímax sexual, es que aseguran no saber bien si lo que sientes es o no un orgasmo. Y es que no es un secreto que muchas mujeres fingen tenerlos.

el orgasmo

El primer paso para lograr un orgasmo en pareja es conseguir uno a través del autoconocimiento, es decir: con la masturbación. Este y otros temas en relación al orgasmo son los que trata El orgasmo femenino explicado, un documental producido por el grupo de radio y televisión SBS.

*El documental está narrado en francés, con subtítulos en inglés.

Fuente: Vía CulturaColectiva y  http://www.elciudadano.cl

Anteriores Entradas antiguas