Mente, construcciones, libertad

En nuestro día a día, mantenemos una permanente conversación con nuestra mente, esta construye una intrincada red de recuerdos y juicios sobre estos, en base a los que construye otra red de proyecciones de futuro compuesta por temores y anhelos. De hecho es como una excepcional directora de cine que decide que es lo que más tememos y que es lo que más deseamos que pase, ella sabe embaucarnos y que nos creamos a pies juntillas la película que ha creado para gobernarnos.

Tenemos mucho miedo de nuestros pensamientos, pero, ¿quién los crea? Tememos a nuestros propios pensamientos, a nuestra propia creación, es como si dibujáramos un horrible monstruo y luego al mirarlo creyéramos que es real y saliéramos corriendo despavoridos. De igual modo con nuestros deseos, nos obsesionamos con ellos hasta el punto de que si no los conseguimos nos enfadamos o nos entristecemos como si realmente hubieran existido y los hubiésemos perdido.

De este modo rehuimos y perseguimos irrealidades, sostenemos situaciones de miedo que derivan en enfermedad o somos capaces de realizar prodigios imposibles gracias a nuestra fe en nuestros pensamientos, la cuestión es ¿sabemos que nosotros los creamos? ¿Por qué nos dirigen ellos a nosotros? ¿En qué momento les entregamos el poder absoluto sobre nuestra libertad?

Foto de OM Narayana.

En el momento que estamos en nuestros pensamientos, no estamos en la realidad, sino que permitimos que nuestra mente la fraccione, la filtre y nos de su propia versión sesgada e interpretada de los hechos, perdiendo así la espontaneidad, la frescura del aquí y ahora, viviendo una versión adulterada y subjetiva de los hechos y actuando como autómatas que repiten patrones una y otra vez, ¿cómo podemos ser felices si no abrazamos las cosas tal y como son? Si huimos de ellas o corremos en pos de otras que no están siendo, nunca podremos experimentar la plenitud de la unión con el Todo, en el Presente, sin ambages sin condiciones.

Sin embargo, ¿Qué sucede si vamos más allá de todo pensamiento? Que hay en la fuente de nuestra consciencia? Sencillamente una inconmensurable Paz, un abrumador sentimiento de Amor, esta es nuestra autentica naturaleza esto es lo que somos en realidad, nuestra raíz última, lo que nos compone.

Puede que amando abiertamente sin condiciones cuanto sucede, obtengamos un punto de vista equidistante, solo el Amor nos da la medida de la realidad. Solo morando en ese estado de conciencia ecuánime anterior a todo miedo o deseo, mas allá de nuestros pensamientos podremos realizarnos como lo que somos, ya que nuestra cualidad última y común a todos cuando retiramos la atención de la mente es amar, da igual todo lo demás, nuestras aptitudes físicas mentales, sexo, raza, credo, si estamos sanos o enfermos… lo único real y común a todos el vínculo universal es el Amor ahí es donde todos somos Uno.

Om Narayana

El Camino Espiritual y las falsas creencias

Los verdaderos maestros espirituales son aquellos que nos ponen a prueba y vienen “disfrazados” de hijos, padres, jefes, amigos, enemigos, animales, plantas y demás. Son aquellos que nos traen problemas.

Cuando comenzamos a transitar el camino espiritual, buscamos la perfección en nuestras vidas. Tratamos de mejorar nuestro carácter, costumbres, ideas, alimentación, y hasta la vida social. A veces, hacemos “SACRIFICIOS” con el fin de alcanzar una vida más plena y feliz; sin embargo, muchas veces no llegamos al estado de éxtasis o plenitud que anhelamos. La decepción puede llevarnos a rechazar la disciplina que habíamos emprendido, o en el peor de los casos, puede desmoralizarnos a tal punto de pensar que “Dios se ha olvidado de nosotros”. En realidad los errores como tales no existen, pues todo nos conduce a un necesario aprendizaje. Todo es un asunto de consciencia que solo puede expandirse a partir de las vivencias que nosotros mismos hemos invocado, sin juicio alguno si tales experiencias son “buenas” o “malas”.

 

El Universo funciona como una gran computadora: hay que saber presionar las teclas adecuadas para obtener lo que se desea. Cuando no lo estamos haciendo, la computadora se detiene, espera fría y silenciosamente la señal eléctrica correcta. El Universo tiene sus “teclas” y la metafísica nos las enseña. ¿Cuáles son? Algunas escuelas esotéricas han tergiversado estas enseñanzas, quizá sin ninguna mala intención, con lo que han llevado a muchas personas a cometer “errores” y a frustrarse en sus expectativas.

MUJER MANDALA

Algunos de los “errores” más comunes son los siguientes:

1. ENVOLVERSE EN UNA BURBUJA DE PROTECCIÓN, O EN UNA LUZ, O EN COLOR, O PEDIR A ÁNGELES, O CUALQUIER OTRA FORMA QUE PROTEJA DE LOS PELIGROS QUE EXISTEN AFUERA

Lo único que logra este tipo de ejercicio es fomentar la idea de que algo externo puede tener más poder que nosotros. Nuestra mente percibe que hay algo allí afuera que puede, por ejemplo, lastimarnos o hacernos daño. Pero, según las enseñanzas espirituales, TODO ES DIOS; por lo tanto, nada puede hacernos daño.

 

En realidad, debería practicarse algún tipo de ejercicio de reconocimiento de la seguridad personal. Este ejercicio podría decir: “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo, estoy rodeado de hermanos, vivo en el mundo que Dios ha creado y sólo veo amor en todas partes”. En síntesis, al elegir qué ejercicio mental o meditación hacer, se deberá buscar aquel que nos recuerde la naturaleza divina de la vida y no el peligro que percibe nuestro ego.

Muchas personas creen que repitiendo ciertas afirmaciones pueden transformar su situación personal, lo que encierra un “error”. No son los pensamientos lo que determinan nuestra realidad sino nuestras “creencias”. Solamente los pensamientos que hemos interiorizado y tomado como nuestra verdad son los que se manifiestan. Dicho de otra manera, aquello que sentimos internamente que es así, es lo que toma forma en el mundo externo.

La mente humana produce un promedio de 60,000 pensamientos diarios, la mayoría de los cuales son negativos para quienes se encuentran inmersos en los medios masivos de comunicación. Las afirmaciones son necesarias para lograr implantar una creencia nueva en nuestra mente subconsciente y la repetición de estas afirmaciones es un procedimiento adecuado, pero hasta que no le agregamos la emoción o sensación que acompaña a esa idea, no la interiorizamos como una verdad dentro de nosotros.

La repetición de palabras carentes de emoción no es efectiva. Por lo tanto, si yo repito “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo” pero no me siento realmente seguro, de nada me servirá. Es necesario seleccionar ejercicios mentales, meditaciones o visualizaciones que fomenten las creencias de: paz, armonía y prosperidad.

2. ENVIAR LUZ A OTROS PARA QUE MEJOREN

Se puede enviar luz o energía a otras personas para que se curen de cierta enfermedad, para que mejoren su situación económica, su vida afectiva, y demás. Sin embargo, la mayoría de estos ejercicios se parecen más a una forma de manipulación que a una verdadera ayuda espiritual.

Primero y principal: si se va a ayudar a otro, hay que asegurarse de que la persona lo pida y lo necesite. Si esto no se da, tenemos que trabajar con lo que estamos percibiendo, porque “el problema” es algo personal que nos atañe a nosotros mismos y no a la persona que está sufriendo. Si la persona a ayudar esta inaccesible o inconsciente, habrá que pedírsele permiso a su alma y recibir confirmación de alguna manera antes de proceder.

La mayoría de los problemas o enfermedades son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el “despertar de su conciencia”. Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento. Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretación nunca será correcta ni completa.

El enviar la luz a la persona podría incluso hasta acelerar o entorpecer su ritmo personal. Nuestra intervención es innecesaria y, la mayoría de las veces, no es más que un deseo egoísta de que la persona resuelva rápido su problema porque éste nos despierta angustia o dolor.

Personalmente, recuerdo que una vez se acercó un amigo íntimo a decirme que estaba muy preocupado por mi situación. Yo le respondí que su preocupación no me ayudaba, que si realmente quería hacer algo bueno por mí, tenía que confiar en mí y saber que mi Guía Interior me revelaría en el momento adecuado lo que yo necesitaba hacer.

En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil, comienza por enviarte luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación.

3. CREER QUE VAMOS HACIA DIOS, QUE EVOLUCIONAMOS ESPIRITUALMENTE

No vamos hacia Dios, YA ESTAMOS EN DIOS! Todo lo que nos rodea forma parte del gran cuerpo universal de Dios. No evolucionamos espiritualmente. Nuestro Espíritu es Perfecto y Completo; no puede ni tiene que evolucionar. En realidad, es un problema semántico, ya que la evolución espiritual no existe. Lo que queremos significar con eso es el despertar de nuestra Conciencia a esa perfección y cuanto más rápido lo hacemos, más plenos y felices vivimos.

Tal vez el “error” provenga de las enseñanzas religiosas que nos dicen que Dios está “en el cielo”, como si nosotros estuviéramos separados de Él. Nosotros y el “cielo” somos UNO, y debemos aprender a reconocerlo y a vivenciarlo; en eso consiste nuestra Evolución de Conciencia o Despertar Espiritual. Conócete a ti mismo -profundamente- y despertarás de toda ilusión y engaño implantado por agentes exteriores a ti.

 

 

4. ANGUSTIARSE O PREOCUPARSE CUANDO HAY UN FAMILIAR ENFERMO O ATRAVESANDO ALGÚN TIPO DE CRISISarbol

En nuestra cultura está bien visto que uno se aflija o sufra a la par de sus seres queridos; sin embargo, eso sólo aumenta el pesar. Si interpretamos nuestro pesar desde otro nivel, esto significa que creemos más en el poder de la enfermedad o la crisis que en la solución.

Cuando te afliges por la enfermedad de un ser querido, agravas esa enfermedad, le das más fuerza y poder, alimentando a la víctima en su propia victimización. La solución es hacer un esfuerzo personal y reconocer que, más allá de nuestro entendimiento, hay una Inteligencia Superior que está actuando y que tiene el poder de restaurar completamente a nuestro ser querido, si así lo desea dicha persona. Lo mismo ocurre con cualquier tipo de problema o crisis. Si nos afligimos, es porque nuestro ego ha aceptado que hay una fuerza más potente que el Poder Divino.

5. CREER QUE UNO HA SIDO “ELEGIDO” POR DIOS

Muchas personas que estudian en escuelas esotéricas se sienten especiales y evolucionadas. Sienten que Dios los ha conducido al lugar adecuado para su crecimiento y evolución; que la información que va a recibir es muy importante y no puede divulgarse a personas que no están tan evolucionadas, porque no tienen la capacidad para entenderla o para darle un buen uso. Esta presunción se convierte en una forma de arrogancia, nada espiritual, que nos hace pensar que somos privilegiados, especiales, elegidos, y que los demás están descarriados o perdidos en la vida.

Esta forma de arrogancia también se ve en las religiones que se sienten propietarias de Dios. Si uno no sigue su culto, está perdido. En el Universo existe un solo Dios y es el mismo para Todos. Los humanos inventan diferentes maneras de rendirle culto, crean dogmas y doctrinas, pero, en esencia, todos adoramos al mismo Dios.

Todos somos iguales ante los “ojos” de Dios. En realidad no existe tal Dios como lo que está pintado en las imágenes de la mayoría de las religiones estructuradas. Solo hay Existencia, el poder de la Vida, en sus multidimensionales e infinitas manifestaciones. Para La Existencia nadie está más adelante ni más atrás. Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretación y clasificación como ser especial corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo existencial.

6. SACRIFICARSE POR OTROS

No hay nada más inútil e insatisfactorio que sacrificarse por los demás. Las tareas que se hagan por los demás deberán hacerse con amor o, de lo contrario, evitarse. Todo lo que se hace con amor es placentero; por lo tanto, no pesa ni molesta. Por el contrario, todo lo que se hace con sacrificio genera presión interna, rencor, enojo, molestia y, a veces, hasta odio.

El sacrificio por los demás está aprobado socialmente y es muy bien visto. Uno puede sacrificarse, por ejemplo, por los hijos, por los padres, por la pareja, por la profesión, por los niños desamparados, por alguien enfermo, por la institución religiosa a la que pertenece, por la empresa que da trabajo. La lista podría ser interminable y no es más que un muestrario de la acción equivocada de nuestro ego.

El sacrificio va muy de la mano con la manipulación. Por ejemplo, una madre que ha dejado su vida de lado por los hijos, tarde o temprano, usará su postura como válida para exigir algo de ellos; el novio o novia que cambia su rutina y deja de hacer ciertas actividades por el otro tratará después de exigir lo mismo.

La próxima vez que vayas a sacrificarte por alguien, pregúntate primero si ese alguien te lo pidió. La actitud de mártir no lleva hacia Dios como muchos creen, sólo el camino del amor. Haz las cosas con amor o no las hagas.

7. DEPENDER DE AMULETOS, ESTAMPAS RELIGIOSAS, CRISTALES, VELAS, IMÁGENES, O CUALQUIER OTRO TIPO DE ELEMENTO

Es cierto que los materiales tienen su propia energía y que el contacto con ellos (en especial, con ciertos cristales cuarzos) producen cambios en nuestra vibración personal y ayudarnos en el proceso curativo. También es cierto que algunas figuras, imágenes y colores producen reacciones psicológicas que nos estimulan; a veces “para bien”, otras “para mal”.

Las estampas religiosas y otros objetos, tales como cadenas con cruces, estrellas de David y demás nos recuerdan nuestras posturas espirituales. El problema es que la mayoría de estos elementos se convierten en amuletos y les damos más poder del que en realidad tienen. Hay personas que se sienten indefensas sin su cruz, la estampita de su santo protector, su cristal preferido o cualquier otro amuleto de su preferencia. El amuleto pasa a ser Dios. Vivir pendiente de un objeto es limitar la Presencia Divina a ese objeto. Dios es Omnipresente: está aquí, allá y en todas partes.

Lo peor sucede cuando una persona extravía su amuleto o éste se le rompe. La mayoría de las veces esto se interpreta como un presagio de que algo malo va a suceder. Esta idea es producto de creer que la persona se encuentra sin su protección y que, en consecuencia, las energías negativas pueden afectarla. De esta forma co-crean su propio infortunio pues vivimos en un Universo Mental.

“Todo lo que Creemos se hace Realidad“. ¿Por qué no creer entonces que el mejor amuleto con el que cuento es mi Naturaleza Divina? Nadie ni nada puede despojarnos de lo que somos realmente. Pero para ello primero hay que concerse a si mismo. Solo así podras amarte a ti mismo, que es el primer requisito para poder amar a otro.

MIRAME EL CORAZON

8. CREER QUE UNO PUEDE GUIAR A OTROS O QUE PUEDE SER GUIADO

Sentir que gracias a uno otras personas se iluminan o, al revés, que la presencia de otros nos devuelve la luz es pura ilusión del ego. La verdadera Guía es Interna, es tu Intuición, la Voz de tu Espíritu. Muchas veces esa voz coincidirá con lo que escuchas de afuera y pensarás que alguien te está guiando. Pero, apenas aceptes a alguien como tu ídolo, comenzarás a fabricar tu propia decepción. Ocurre lo mismo si alguien te ha entronizado y te ha tomado como líder; en algún momento los problemas de tu vida personal lo decepcionarán.

Todos aprendemos y enseñamos al mismo tiempo. Por tal motivo, es conveniente mantener una actitud receptiva hacia las señales que recibimos de nuestro entorno y ver qué resonancia producen en nuestro interior. No eres el salvador ni la guía de nadie. Ninguna vida depende de tus conocimientos ni de tus esfuerzos. Esto es cierto también al revés. Nadie te rescatará ni te salvará, excepto tú mismo.

El mejor Guía con que contamos está dentro de Nosotros. Nos habla con voz suave y paciente, sin obligarnos a nada; nos indica siempre el camino más corto y más feliz, nos da la idea más adecuada y la respuesta que racionalmente no podemos encontrar. Por eso, es conveniente practicar meditación y ejercicios de relajación para poder escuchar esa voz. Si vives de prisa, tenso, angustiado y con un ritmo acelerado, seguramente no oirás la “voz de tu intuición” y buscarás guías externas.

Hay personas que son muy positivas y estimulantes, y podrán ayudarte en un principio. Pero evita idolatrarlas y evita también ser idolatrado. Recuerda siempre que la “Guía más válida y acertada está siempre dentro de ti”.

9. CREER QUE LOS MAESTROS ESPIRITUALES SON AQUELLOS QUE NOS PROVEEN DE LA INFORMACIÓN TEÓRICA

Tendemos a caer muy fácilmente en la creencia de que las personas que nos enseñan son adelantadas y que ya han superado muchas pruebas en su vida. En algunos casos, esto es totalmente cierto; en otros, no. El hecho de que una persona transmita una determinada información no la coloca en un grado superior. Debes recordar que cualquier forma de idealización o selectividad corresponde al terreno del ego. De hecho son escepcionalmente pocos quienes viven autenticamente lo que predican.

Los verdaderos maestros espirituales son aquellos que nos ponen a prueba y vienen “disfrazados” de hijos, padres, jefes, amigos, enemigos, animales, plantas y demás. Son aquellos que nos traen problemas. Ellos son los que realmente nos enseñan las lecciones que tenemos que aprender porque nos ponen a prueba.

Todas las religiones del mundo enseñan que Dios es Amor, que vivir con Dios significa expresar Amor a los demás. Algunas personas asisten a templos, iglesias, o escuelas esotéricas, donde reciben esta información, pero luego van a sus casas y se pelean con sus familiares, critican a sus vecinos, odian a sus jefes, a los políticos, a los animales, a individuos de otras razas o culturas. Ellos todavía no han aprendido la lección y la vida los llevará a enfrentarse una y otra vez con la misma situación o persona… hasta que aprendan a mostrar amor.

Haciendo una comparación con la enseñanza tradicional, los líderes espirituales o religiosos son los “libros” que nos dan la información; las personas que nos traen problemas son los maestros que “nos toman el examen” para ver si pasamos la prueba o no. Existe una Ley en el Universo: Todo lo que nos molesta, complica, enreda, o todo lo que odiamos, se nos “pega”. Esto ocurre hasta que aprendemos a amar la situación. Entonces, ese problema o esa persona se convierten en el maestro espiritual de ese momento.

10. CREER QUE UNO NO PUEDE ENOJARSE, TEMER, O SENTIR CUALQUIER OTRA EMOCIÓN NEGATIVA POR ESTAR EN EL CAMINO ESPIRITUAL

Esta creencia nos lleva a una gran represión de la ira y de los enojos, que hacen su reaparición más tarde bajo la forma de rencor, crítica o rechazo. Mientras estamos en el plano terrenal, vivimos las sensaciones y las emociones de este plano. Algunas de ellas son muy placenteras, otras no. El tener un conocimiento intelectual acerca de la acción destructiva de ciertas emociones no las hace desaparecer.

Uno puede saber lo malo que es el enojo y, sin embargo, no puede evitar enojarse. En realidad, uno sí puede evitar enojarse, o asustarse o angustiarse, pero eso exige un entrenamiento. Durante dicho entrenamiento, hay momentos en que podemos dominar la rabia y la ansiedad, y otros en los que nada puede calmarnos. Una vez que aparece el enojo, lo mejor es descargarlo de la manera más positiva posible. Es mucho peor reprimirse e intentar decir: “Todo está bien en mi mundo”, cuando uno internamente está sintiendo el deseo primitivo de querer atacar a alguien.

 

La mayoría de las personas que transitan el terreno espiritual son muy exigentes consigo mismas y pretenden erradicar completamente de sus vidas este tipo de reacciones. Esto no resulta desacertado pero se logra a través de un proceso. Sé amable contigo mismo y, de vez en cuando, date el permiso necesario para maldecir, golpear un almohadón, gritar, llorar y expresar, como mejor te resulte, todas las emociones negativas que te toca vivir, evitando arrojar tu malestar sobre otros. Todo lo que hagas hacia otro te será devuelto con creces, al margen de que sea “bueno” o “malo” lo que hayas vertido.

ROSA

Conclusión:

La mayoría de las creencias aquí enunciadas están generados por la actitud crítica de nuestro propio ego. El ego no puede desaparecer porque necesitamos de él para actuar en este plano. La “solución” es ponerlo alineado con nuestro Espíritu. Amablemente, le podemos decir al ego que: “A partir de ahora, deberá seguir las indicaciones de un nuevo Maestro amoroso, amable, paciente y permanente, que nunca juzga y que sabe que siempre estamos haciendo lo mejor que podemos”. Si seguimos las indicaciones de nuestro Maestro Interno, nunca podemos fallar.

APRENDE A CONOCERLO EN LA QUIETUD DE TU SILENCIO INTERIOR

 

Autor Desconocido. Publicado en “El mágico templo del alma”

Preguntémonos…Quizá algo cambie…Quizá cambiemos algo

La tecnología ha provocado que en nuestro día a día, nuestras vidas pasen muy rápido y de forma comprimida. Todo es accesible, nada parece permanecer quieto.

Teniendo esto consideración, es importante encontrar el tiempo preciso para desconectar, para hacer una pausa, para descomprimir y reflexionar sobre el mundo que nos rodea.

AIRE

Fotografía: Yolanda Jiménez

 

Algunas preguntas que quizá podrían ayudarnos a cambiar la forma en la que pensamos el mundo:

1. ¿Qué edad tendrías si no supieses que edad tienes?
2. ¿Qué es peor? ¿Fallar o no haberlo intentado nunca?

3. Cuando todo está dicho y hecho, ¿sueles haber dicho más de lo que has hecho?

4. ¿Qué es lo que más te gustaría cambiar del mundo?

5. ¿Estás haciendo las cosas en las que crees? ¿O sencillamente te conformas con lo que está haciendo?

6. ¿En qué medida contralas verdaderamente el curso que ha tomado tu vida?

7. ¿Estás precocupado en hacer las cosas correctamente? ¿O en hacer las cosas correctas?

8. Si pudieras darle a un niño solo un consejo, ¿cuál le darías?

9. ¿Quebrantarías la Ley para salvar a alquien a quien quieres?

10. ¿Viste alguna vez locura donde más tarde has visto creatividad?

11. ¿Sabes de alguna cosa que sepas que te diferencie de la mayoría de las personas?

12. ¿Cómo es posible que aquellas cosas que te hacen feliz no hagan a todo el mundo feliz?

13. ¿Qué es aquello que aun no has hecho y tienes muchas ganas de hacer? ¿Qué te detiene?

14. ¿Pulsas el boton del ascensor más de una vez? ¿De veras crees que le hará llegar antes?

ARBOL

Acuarela: Juan Peláez

15. ¿Por qué eres quien eres?

16. ¿Eres el tipo de amigo que quieres tener como amigo?

17. ¿Qué preferirías? ¿Perder toda tu memoria? ¿O ser incapaz de tener nuevas memorias?

 

18. ¿Es posible conocer la verdad sin desafiarla primero?

19. Tu mayor temor, ¿se ha hecho alguna vez realidad?

20. ¿En qué momento de tu reciente pasado te has sentido más vivo y apasionado?

21. Si no ahora, ¿entonces cuándo?

22. Si no lo has conseguido ya, ¿qué tienes que perder?

23. ¿Has estado alguna vez con alguien, sin decir ni una palabra, y marchado sintiendo que habías tenido la mejor de las conversaciones?

24. ¿Cuándo fue la última vez que te sumerjiste en la oscuridad con la única luz de una idea en la que creías firmemente?

25. Si supieses que todas las personas a quien conoces iban a fallecer mañana, ¿a quién irías a ver hoy?

26. ¿Estarías dispuesto a reducir en 10 años tu vida a cambio de ser extremadamente famoso o atractivo?

27. ¿Cuál es la diferencia entre estar vivo y vivir verdaderamente?

28. ¿Qué harías de forma diferente si supieses que nadie te iba a juzgar?

29. ¿Cuándo fue la última vez que sentiste el sonido de tu propia respiración?

30. Las decisiones se están tomando en este preciso momento. La pregunta es: ¿las estás tomando tu, o estás dejando que otros las tomen por ti?

 

Publicado en: rincondeltibet.com

Efectos espirituales del habla

Una de las cosas que diferencia al ser humano de las demás especies es que podemos hablar para comunicarnos. La mayoría de nosotros habla de forma regular y durante el día. Con el tiempo, la manera de hablar de la gente ha cambiado. La forma en que algunas personas hablan es hostil y exagerada. Hoy en día, muchas personas hablan en voz alta para llamar la atención o para imponer sus puntos de vista. Insultar y decir malas palabras en la interacción social se ha vuelto muy común.

Investigaciones espirituales han demostrado que la forma en la que hablamos lleva consigo sus propias vibraciones espirituales que nos afectan a nosotros y a aquellos alrededor nuestro. En este artículo se exploran los efectos espirituales de hablar en voz baja versus hablar en voz alta así como los efectos de usar un lenguaje inapropiado.

Investigación espiritual sobre los efectos del insulto o decir malas palabras

La mayoría de los idiomas tienen palabras que son consideradas inapropiadas. Estas palabras también son conocidas como malas palabras o lenguaje grosero y la gente suele utilizarlas para expresar emociones como enojo, frustración o sorpresa o para conseguir un resultado social como insulto, acoso o humor. Estudios recientes de conversaciones grabadas revelan que aproximadamente entre 80 a 90 palabras habladas diariamente (un 0.5% a un 0.7% de todas las palabras) son malas palabras, cuyo uso varía de entre el 0% al 3.4% (Ref: Jay T. (2009): The Utility and Ubiquity of Taboo Words (La utilidad y ubiquidad de las palabras tabú).

Desde una perspectiva espiritual, las intenciones comunes por detrás del insulto, como ser la búsqueda de atención o expresar sentimientos negativos, nos alejan de Dios hacia la Gran Ilusión (Māyā). Además, nuestra investigación espiritual ha demostrado, que las malas palabras por sí solas atraen energía negativa. Así como el Nombre de Dios atrae frecuencias divinas, las malas palabras atraen frecuencias espirituales negativas. Esto significa, que con sólo decirlas sin ninguna intención subyacente tienen un efecto espiritual negativo.

A continuación compartimos una imagen basada en conocimiento sutil dibujada por la Señora Yoya Vallee, quien tiene un sexto sentido avanzado de visión, y que muestra los efectos sutiles de decir groserías. Todas las imágenes basadas en conocimiento sutil obtenidas por Yoya son revisadas por Su Santidad Dr. Athavale antes de ser publicadas.

La precisión de la imagen de abajo es de un 80%, porcentaje que está muy por encima de la habilidad de un artista sutil o clarividente promedio.

 

  • El ego se activa cuando se insulta.
  • Las vibraciones de los insultos generan energía de atracción (Ākarshaṇ-shakti) que atrae energía afictiva del ambiente.
  • Un anillo de energía aflictiva se activa en la mente subconsciente (chitta).
  • Debido al ego y los defectos a nivel mental, la energía aflictiva fluye al chakra localizado en la región del corazón (Anāhat) y hacia el chakra del entrecejo (Ādnyā) debido a los pensamientos.
  • Energía aflictiva fluye de la persona hacia el ambiente contaminándolo espiritualmente.

El impacto negativo a nivel espiritual puede afectarnos también a un nivel psicológico o físico. Por ejemplo, uno puede tener más pensamientos negativos o se puede sentir  náuseas.

Otro punto que la Sra. Yoya notó fue que no hay conexión con Dios al usar malas palabras debido a los defectos de egocentrismo, actitud de juzgar a otros, falta de respeto, presunción, etc. La persona que usa malas palabras incurre en pecados y su ego puede aumentar más.

Por ello, se recomienda evitar completamente el uso de malas palabras.

Investigación espiritual sobre los efectos de hablar en voz alta

Uno puede hablar en voz alta debido a que quiere atraer la atención de alguien o quiere discutir. Buscar la atención de otros es una señal de ego y discutir es un combustible para las reacciones negativas en la mente. Tanto el ego como las reacciones negativas nos alejan de Dios hacia la gran ilusión, además de  generar vibraciones espirituales negativas.

Cuando hablamos en voz alta, es más fácil para que las energías negativas (fantasmas, demonios, diablos, etc.) nos afecten . Alguien que habitualmente habla fuerte es más susceptible de experimentar malestar espiritual.
Efectos sutiles de hablar en voz alta:

  • Un anillo de emoción se crea en el chakra del corazón (Anāhat) Una cobertura de energía negra se forma alrededor de la persona ya que hablar en voz alta es un indicativo de ego.
  • Un anillo de energía negra se forma alrededor de la boca de la persona y un flujo de energía negra va del chakra Anāhat hacia la boca.
  • La boca de la persona emite partículas de energía negra y energía activa hacia el ambiente. También, la persona emite ondas de ego debido al incremento de sus expectativas de otros.

En resumen, hablar en voz alta tiene un efecto espiritual nocivo. Por eso se recomienda no hablar en alto. Las personas que tienen una discapacidad auditiva hablan naturalmente más alto. Aquellos que hablan con estas personas también necesitan hablar en voz alta para que esa persona pueda escucharlos. En estos casos, no hay efecto espiritual nocivo.

Investigación espiritual sobre los efectos de hablar en voz baja

Hablar suavemente o en voz baja es complementaria al desarrollo de las cualidades espirituales como ser la actitud de escuchar, la humildad y la introversión. Por introversión nos referimos a la cualidad de ver hacia nuestro interior, tratar de estar en comunión con Dios y realizar todas las acciones con este objetivo en mente. Estas cualidades nos acercan más a Dios y nos ayudan en nuestra práctica espiritual. Por lo tanto generan vibraciones espirituales positivas.

Hablar habitualmente en voz baja nos ayuda  en nuestra práctica espiritual y nos protege contra los ataques de energías negativas. Esa clase de lenguaje es mucho más agradable para aquellos que lo escuchan.

A continuación se muestra una imagen basada en conocimiento sutil dibujada por la Sra. Yoya Vallee sobre los efectos sutiles de hablar en voz baja. La veracidad de este dibujo es del 80%.

*    El ego es menor cuando se habla en voz baja porque se piensa en otros y se los respeta

  • El chakra del entrecejo (Ādnyā) genera vibraciones de emoción positiva en pequeña proporción y la persona emite algunas ondas y partículas de energía cuando habla con movimientos normales.
  • La energía dominante es la Conciencia Divina (Chaitanya). La boca emite ondas de Conciencia Divina hacia el ambiente.
  • Se forma una cobertura protectora de Conciencia Divina alrededor de la persona. También se genera y activa Conciencia Divina en el chakra Ādnyā.

Se recomienda entonces hablar en voz baja por los beneficios espirituales que se obtienen.

Por qué hablar en voz baja – experimento de la dimensión espiritual

Animamos a todos a realizar un experimento sutil de tal forma que puedan experimentar los beneficios de hablar en voz baja. Cante primero el nombre de Dios por unos minutos y después hable en voz baja por algún tiempo. Observe cómo se siente y después cante una vez más durante 1 o 2 minutos. Después hable en voz alta por algún tiempo y note cómo se siente. Al hacer esto, uno puede experimentar lo que sucede en la dimensión sutil cuando se habla en voz baja en lugar de hablar en voz alta.

Comparación – resultado sutil del insulto, hablar en voz alta y en voz baja

A continuación se muestra una tabla en la que se hace una comparación entre los efectos del insulto, hablar en voz alta y en voz baja:

Insultar o usar malas palabras Hablar en voz alta Hablar en voz baja
1. Energía positiva 1A.Conciencia Divina (Chaitanya) 2.3
1B. Energía (Shakti) 3 2
2. Energía negativa 2A. Ego 3 3 2
2B. Emoción 2.5 1.2
2C. Energía de atracción 2 1
2D. Aflicción 4 2.8
3. Naturaleza (Vrutti) Extrovertida Extrovertida Introvertida
4. Efecto 4A. En uno mismo Incremento de emocionalismo y ego Atraer la atención de otros hacia uno e incremento de las expectativas en otros Sentir tranquilidad a nivel físico (Nota 1) y psicológico
4B. En otros Como la mente está dolida, está inestable Incremento en la inquietud y la inestabilidad de la mente Sin efectos negativos
4C. En el ambiente Incremento de Raja-Tama y negatividad
5. ¿Se incurre en pecado? Si Si No

Nota 1 – Al hablar de forma suave y tranquila cada acción del cuerpo, por ejemplo, movimientos físicos,  expresiones en la cara, están en calma (estables).

Conclusión

Hablar suavemente y evitar usar malas palabras, nos ayuda a tener más Sattva y lo propio para quienes están a nuestro alrededor.

La práctica espiritual regular como el canto del Nombre de Dios crea una cobertura espiritual de protección alrededor nuestro que nos protege de elementos nocivos de la dimensión espiritual, como los que se generan cuando otros hablan en voz alta o usan malas palabras.

Hacer práctica espiritual de forma regular, ayuda a desarrollar nuestro sexto sentido y podemos comprender con profundidad lo que es sátvico y lo que es tamásico. Esto facilita hacer elecciones sátvicas como hablar suavemente puesto que interiormente entendemos la importancia de hacerlo.

 

http://www.spiritualresearchfoundation.org

Sueños y datos

“Tenemos que obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños. Hay que seguir soñando hasta abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible, hasta realizarnos y descubrirnos que el paraíso estaba ahí, a la vuelta de todas las esquinas”.

– Julio Cortázar –

CRECIMIENTO

Los sueños son secretos fragmentados en la psique, desahogos emocionales, deseos conflictivos, un pasado olvidado y frustraciones escondidas. Soñar es una actividad misteriosa, interesante y curiosa que todos vivimos, queramos o no.Muchos grandes artistas se han inspirado en sus sueños para sus creaciones, y a pesar de ser un tema que siempre ha despertado interés y curiosidad, poco es lo que sabemos de ellos, así que a continuación dejamos 15 datos que seguramente no sabías acerca de los sueños.

 

1. Sólo cinco minutos después de despertar ya habrás olvidado la mitad de tu sueño, y luego de diez, el 90 por ciento se habrá ido. Así que sólo recordarás un 10 por ciento de lo que en realidad soñaste.
2. Difícil de creer, pero las personas ciegas, también sueñan. Aquellos que nacieron y después quedaron ciegos, sin importar la causa, pueden ver imágenes al soñar. Por otra parte, los que nacieron sin el sentido de la vista no pueden apreciar imágenes, sin embargo tienen sueños igual de vívidos, estos incluyen sus sentidos más desarrollados: el oído, el olfato y el tacto.
3. Absolutamente todos sueñan. A excepción de las personas quienes sufren algún desorden mental, todos los seres humanos sueñan aunque no lo recuerden.4

4.  Durante nuestros sueños sólo vemos rostros que ya conocemos. Nuestra mente no inventa caras, éstas son reales. Rostros de personas que hemos visto en nuestra vida pero quizá no recordemos. Miles de rostros han sido archivados en nuestra mente, contamos con un suministro de personas con las que nos hemos cruzado en el camino, por eso el cerebro utiliza esta información durante los sueños.
5. No todos sueñan en colores, el 12 por ciento de las personas videntes sueñan exclusivamente en blanco y negro. Los demás sí sueñan a color. Durante la primera mitad del siglo XX, estudios sostenían la idea de que todos los sueños eran en blanco y negro, fue hasta 1960 que los resultados cambiaron. En la actualidad sólo el 4.4 por ciento de los sueños de menores de 25 años son en blanco y negro. Recientemente, investigaciones han dicho que estos cambios pudieron haber sido alterados por el cine y la televisión, pasando del blanco y negro al color.2

6. Soñar con un tema en particular no significa que se trate de eso, los sueños tienen un lenguaje simbólico.
7. La emoción más común al soñar es la ansiedad, pues es más frecuente que se sientan emociones negativas durante los sueños.
8. Se puede soñar en promedio de una a dos horas cada noche, y durante éstas se producen de cuatro a siete sueños.3

9. Estudios que se han realizado en diferentes animales demuestran que las ondas cerebrales, mientras duermen, son iguales a las de los humanos, esto quiere decir que ellos también sueñan. Si se observa a un perro dormir se pueden apreciar movimientos y sonidos como si estuviera persiguiendo a alguna presa.
10. El sueño REM (Rapid eye movement) es una etapa normal del sueño que se caracteriza por movimientos rápidos de los ojos, como señala su nombre en inglés. En adultos, el sueño REM ocupa al menos un 20-25 por ciento del sueño total, alrededor de 90 a 120 minutos de una noche. Lo curioso es que durante el REM, el cuerpo se paraliza con el fin de evitar que los sueños causen que el cuerpo físico se mueva. Posiblemente, esto se activa antes, durante o después del sueño normal.
11. La mente interpreta los estímulos externos que nuestros sentidos perciben cuando dormimos, haciéndolos parte de nuestros sueños; esto quiere decir que muchas veces, cuando soñamos, escuchamos un sonido de la realidad y lo incorporamos al inconsciente.5

12. Los hombres tienden a soñar con otros hombres, casi un 70 por ciento de los personajes con los que sueñan son del mismo sexo, así como suelen tener más emociones agresivas. Por otra parte, las mujeres sueñan con hombres y mujeres en el mismo porcentaje.
13. Encuestas indican que existe un porcentaje entre 18 y 38 por ciento de personas quienes han experimentado sueños premonitorios, mientras que el 70 por ciento experimenta un déjà vu. Entre el 63 y 98 por ciento de la gente cree que los sueños de precognición o premonitorios son posibles.
14. Es imposible soñar mientras se ronca.
15. No sólo se experimentan sueños eróticos placenteros, también se puede sentir un orgasmo tan fuerte como uno real mientras se sueña, las sensaciones sentidas como el tacto, gusto y placer pueden alcanzar el mismo nivel que las sensaciones en el mundo real.

 

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Vía CulturaColectiva

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