Con o sin pareja. Una elección consciente

La cuestión importante de este asunto es saber que el hecho de tener una pareja forma parte de una elección, no de una necesidad. En el momento que surge como una necesidad, aparece la dependencia, el conformismo y la posesión, de tal forma que construimos una relación basada en la desesperación.

¿Es necesario tener pareja?

“A veces confundimos querer estar solos con la necesidad de estar con la persona adecuada” (Francesc Miralles)

Apples

Apples

Tener una relación de pareja que se basa en el respeto mutuo, ofrece muchas satisfacciones,produce un gran bienestar y puede servirnos de gran apoyo. El desarrollo personal es mutuo y ambos adquieren un aprendizaje único y maravilloso.

¿Qué sucede si alguien no tiene pareja o no quiere tenerla?

“Las personas que disfrutan relaciones satisfactorias y estables son seres equilibrados. No andan en busca de alguien que “llene un hueco”. Reconocen su propia valía.” (Andrew Matthews)

Este es un asunto muy personal, ya que muchas personas tienen otras prioridades en la vida que tener pareja, lo cual es muy respetable, y para estas personas tener pareja puede incluso chocar con el estilo de vida que quieren vivir, por eso deciden no tenerla.

Tener pareja es una elección, no es necesario, puesto que depende de lo que cada persona quiera en su vida, se puede vivir perfectamente sin pareja, ya que nuestro valor como personas y satisfacción no depende de tener pareja o no.

Las relaciones de pareja que mantenemos dicen también mucho de nosotros mismos, de nuestras inseguridades, vulnerabilidades y miedos.

En ocasiones, parece que volvemos a repetir el mismo perfil de pareja una y otra vez, aunque nos acabe ocasionando insatisfacción. Esto no ocurre por casualidad, tiene mucho que ver con lo que aún nos queda por aprender para mantener una relación saludable.

¿En qué consiste una relación de pareja saludable?

En muchas ocasiones, nos relacionamos con personas que lejos de sentir una gratificación estando con ellas, nos pueden llenar de amargura e insatisfacción.

La experiencia de vivir el amor en una relación de pareja es un camino de maduración mutua, en el que aprendemos muchas cosas de nosotros mismos; intercambiando gustos, pasiones y placeres. También dificultades, miedos y carencias que corresponden a nuestra apertura interior, con la otra persona con la que hemos decidido unirnos afectivamente. Mostrando así los aspectos más íntimos que no solemos sacar a relucir.

La relación de pareja deja de ser saludable en el momento en el que supone una necesidad,una dependencia emocional; situando nuestro valor en la otra persona. Esta forma de vincularse puede resultar muy perjudicial.

Con pareja o sin pareja, lo más importante es quererse ante todo a uno mismo, valorarse y respetarse. De esta forma, queriendo tener pareja o no, podremos vincularnos afectivamente con los demás de manera satisfactoria; siendo éstos los pilares básicos para mantener una relación sana.

Al fin y al cabo, el objetivo de mantener vínculos afectivos con las demás personas es el desentirnos bien. No obstante, resulta fundamental distinguir entre la necesidad de obtener ese bienestar por medio de alguien o de compartirlo.

Dibujo de: Yolanda Jiménez

Dibujo de: Yolanda Jiménez

La relación sana supone aceptación, para compartir lo que somos con la otra persona en un espacio común, que

también nos permita el derecho de disfrutar de nuestro propio espacio.

 

¿Por qué se tiene la idea de que es necesario tener pareja?

Lo más común en la sociedad en la que vivimos es tener pareja, o al menos eso es lo que nos han hecho creer; lo vemos a través de los medios de comunicación, de la literatura y en nuestra educación.

Seguro que recordarás a más de un familiar preguntándote – ¿para cuándo te vas a echar novio/a? -, ya desde la más tierna infancia. Buscar pareja se puede llegar a vivir como algo obligado, haciéndonos sentir mal el hecho de no tener pareja.

Esta idea también ha sido introducida a través de películas y cuentos; en los que se le da una gran importancia al amor romántico, los príncipes y princesas, la existencia de la media naranja y al hecho significativo de que es preciso sufrir por amor. Todo ello mitos extendidos que aparecen en nuestras mentes como: “Deberías tener una pareja para ser feliz”.

Los matrimonios y la pareja se han consolidado en nuestra cultura como un núcleo fundamental en la organización de nuestras comunidades. Sin embargo, son muchas las personas que deciden no tener pareja, puede ser durante un tiempo determinado o puede ser para el resto de sus vidas.

 

“Saber situar el amor en nuestra vida y saber situarnos en el amor requiere un trabajo de crecimiento personal para no confundir el amor con otras cosas: la posesión, la presión, la anulación, etc. Desarrollar en el día a día el arte de amar es entender el amor como un arte: el arte de compartir, de la armonía, de la creación.” (Fina Sanz)

 

lamenteesmaravillosa.com