Menstruación y tabú

Históricamente, muchas de las cosas que suceden de la cintura hacia abajo son objeto de vergüenza y de disimulo, de tabú, de hecho que ocurre pero se niega o se ignora, del que se habla pero solo a través del sentido figurado y la metáfora cuidadosamente elaborada, a veces también por medio de la socarronería y la broma.

Tal es el caso, entre varios otros, de la menstruación, ese fenómeno del cuerpo que culturalmente se ha considerado una especie de “cuota” evolutiva que las mujeres tienen que pagar por tener la capacidad de concebir. En este sentido, se trata de algo en torno a lo cual se asocian ideas y valores con cierta carga negativa, de algo que tiene que ocultarse y, cuando esto no es posible, algo sobre lo cual hay que avergonzarse, especialmente cuando se tiene la desgracia de que esta ocurra en público.

Para cuestionar este tabú, la fotógrafa Emma Arvida Bystrom realizó la serie There Will Be Blood, una frase que también fue usada por Paul Thomas Anderson como título de una de sus película y la cual podría traducirse como “Correrá sangre”.

Los retratos de Bystrom son, hasta cierto punto, simples: mujeres en actividades cotidianas que destacan de inmediato por un hilo de sangre o una mancha franca que corre o se acumula en su zona genital. Las mujeres corren, revisan su teléfono portátil, se besan con su pareja, sin que la menstruación afecte estas actividades tan cotidianas, como lo es también  la menstruación.

Tantra: la apertura del amor consciente

Desde hace unos años, el tantra, junto con la sexualidad sagrada y la alquimia sexual, han invadido la curiosidad de muchos. En los últimos años han empezado a emerger libros, artículos, reportajes, cursos. Comparto este  este artículo de Xabier Domenech, donde se aclaran algunos de sus misterios para adentrarnos en su esencia.

 

¿Qué es?

Tantra significa «tejido que entrelaza conciencia». Aglutina una serie de prácticas vinculadas al despertar de este tejido a través del contacto con el estado de presencia.
Se realiza a través de meditaciones muy sencillas que te permiten adentrarte en el flujo de la conciencia. Es una vía mística que no tiene como base ningún tipo de adoctrinamiento ni represión, se fundamenta en la escucha y un respeto profundo por el cuerpo y la propia esencia.

El amor
El tantra considera que el estado de amor es el estado natural del ser humano y la única puerta para entrar en la experiencia consciente (o shamadhi). El amor no es percibido como en Occidente, no atiende a unas reglas para llegar a ser una buena persona o responder a ciertas necesidades de otra persona o del colectivo.

El amor en tantra se considera el estado natural del ser humano. Es una cualidad inherente en nuestra naturaleza, no nos queda otra opción que amar. No es una decisión que puedas tomar, tampoco es realmente una actitud que puedas tener, es tu estado natural.

La mayoría de ejercicios de tantra te guían a ser más consciente de la calidez que se despierta en ti cuando eres consciente de que el amor es probablemente el factor más importante en tu vida. Este te conduce a un estado de rendición consciente que te permite abrazar lo que es, afirmarlo profundamente. En esto suceden los destellos del espacio místico, sagrado y transpersonal. Sucede el entendimiento de que somos pura dicha, celebración.

Meditación
El tantra es y sucede en un espacio de meditación. Meditación no es más que entrar en un espacio donde pueda producirse el fenómeno de la observación, principalmente del cuerpo y sus sentidos. En esa observación sucede el despertar de un sentimiento no dual de unidad y amor. En ese espacio todo lo que nos sucede es acogido de otra manera y ahí reside la alquimia transformadora del tantra.

El tantra tiene otras vías de meditación: desarrolla la observación conservando la plena identificación y experimentación de lo que está sucediendo, sin rechazar ni apartar ningún impulso corporal o afectivo. No necesita crear distancia de la experiencia para meditar, sino todo lo contrario, involucrarse plenamente para poder experimentar más conscientemente. De esta forma, las experiencias más mundanas y corporales, en esa plena aceptación, se vuelven sublimes.

La intimidad como camino de liberación (o moksha)
En la práctica del tantra, uno de los puntos más importantes al que te guían sus ejercicios es al estado de volver a sentir ese espacio donde tu ser se manifiesta de manera inocente y espontánea.

En el proceso de reconocimiento de la verdad interior que provocan los ejercicios y rituales tántricos lo viejo y falso en ti empieza a morir. Empieza a manifestarse esta parte de uno que siempre ha estado allí, que siempre ha permanecido allí, una parte de ti tan extremadamente sencilla y honesta como verdadera, profunda y estridentemente real. En el compartir tu intimidad con otra persona te enriqueces, te abres, te vuelves más cálido, flexible, te expandes, tus opiniones son relativizadas y, al ser proyectadas, pierden valor y peso.

 

¿Qué se hace?
Recorrer el silencio, el amor, el placer y la celebración consciente de la existencia de una manera libre de dualidad, dentro y fuera de ti.

Esto sucede a través de varios senderos: la sadhana o práctica tántrica tiene como objetivo el reconocimiento de nuestra esencia (o amrita). Se accede a este estado a través de varias vías: devoción (bhakti), respiración consciente (pranayama), meditaciones activas, meditaciones tántricas del Vijnanan Bhairava Tantra y otros textos sagrados, ejercicios de consciencia corporal, despertar de las polaridades femenina y masculina “Shiva Shakti”, despertar de los chacras, bioenergética tántrica, el toque de “anhata” (chacra del amor), el tantra de la emoción, danzas tántricas, la unión mística, “satsang” (el reconocimiento de tu verdad), celebraciones y rituales donde asentarse en nuevos estados de conciencia y nuevas comprensiones.

Son siempre ejercicios muy simples destinados a que acontezca ese despertar. Poner la mano en elcorazón de otro ser; mirarse a los ojos; sentir el contacto de tu piel en una caricia; respiraciones y ejercicios energéticos que facilitan que suceda un fluir de la propia energía; permitir que tu cuerpo emocional respire, sea visto, reconocido y acogido por tu cuerpo consciente; reposar tus manos en determinados puntos del cuerpo y descansar profundamente allí tu consciencia.

Estos ejercicios aparentemente tan sencillos son guiados por una dakini o un daka, que es aquel que ha entendido la naturaleza del corazón. Este usa estos canales y otros para inducir a su discípulo a inimaginados estados de reconocimiento interior, trance, expansión energética y obertura a la propia inocencia o desnudez del alma. Experiencias a veces crudas y profundamente amargas y reveladoras otras increíblemente extáticas, profundas y transformadoras.

¿Qué relación tiene con el sexo?
Reconoce el sexo como origen de nuestra vida. Por lo tanto, en la observación meditativa o contemplativa de esta, se identifica con ese movimiento esencial.

Eso no significara siempre que sus prácticas sean sexuales, la gran mayoría de hecho no lo son. Pero en ellas reside el respeto y el reconocimiento a ese movimiento energético dentro de ti y por doquier en toda la existencia. El tantra se mueve en el oleaje de la magnitud de esta energía tan primordial en nosotros y en el cosmos.

 

¿Tantra es no eyacular y tener más orgasmos?
No. Que no eyacules o que tengas más orgasmos no significa que eso sea tantra. El tantra lleva en sí una comprensión más profunda de tu naturaleza y de tu sexualidad, y eso, inevitablemente, conlleva cambios profundos en cómo se manifiesta tu sexualidad y tu manera de relacionarte. Pero esos cambios son un fruto, una consecuencia, no una meta o un objetivo.

Son los cambios que suceden cuando tú empiezas a reconocerte a ti mismo como un ser sensible, consciente, humano y divino a la vez, limitado e ilimitado a la vez, vulnerable y extenso al mismo tiempo. El tantra pone el énfasis en el respeto, el amor, el cuidado y el sentir. Se empieza a dejar que la consciencia se vuelva a apoderar de los sentidos y demás vías de contacto del cuerpo y del ser (los tattvas). En definitiva, a sentir capas más profundas y sensibles de nuestra configuración humana.

Aunque existen tratados de alquimia sexual que describen cómo modificar el comportamiento de tu sexualidad, el tantra no está interesado realmente en que tú crees ningún tipo de modificación en tu sexo. Te invita más bien a que lo abraces, a que lo cuides, a que le aportes calidez, amor, y en este gesto se da una apertura a unas dimensiones mayores en nuestra sexualidad. Es aportar un espacio de meditación profunda en tu sexo, en tu cuerpo y en tu vida.

 

Paisajes espectaculares

 

¿Espíritu aventurero, curiosidad, sed de belleza?. Nada como una noria de espectaculares imágenes para saciarlo… o acrecentarlo. Desde Islandia a Sudáfrica, pasando por Euskadi o Escocia.  Comparto unas imágenes de bellos  paisajes en nuestro planeta. Y si  ” una imagen vale más que mil palabras”, disfruten de las vistas

1. Monte Kirkjufell (Islandia)

Monte Kirkjufell

2. Montañas de San Juan (Colorado, EUA)

Montañas de San Juan

3. Lago Peyto (Parque Nacional Banff, Canadá)

Lago Peyto

4. Hole in the wall (Wild Coast, Sudáfrica)

Hole in the Wall

5. Half Dome (Parque Nacional Yosemite, California)

Half Dome

6. Playa de Barrika (Vizcaya, España)

Playa de Barrika

7. Valle de Mugeon-ri (Corea del Sur)

Valle de Mugeon-ri

8. Lago Eibsee (Bavaria, Alemania)

Lago Eibsee

9. Cannon Beach (Oregón, EUA)

Cannon Beach

10.  Sedona (Arizona, EUA)

Sedona

11. Camino a la Cueva del Rey (Isla de Arran, Escocia)

Camino a la Cueva del Rey

12. Cataratas de Iguazú (Argentina / Brasil)

Cataratas de Iguazú

13. Cueva de Hinagdanan (Isla de Panglao, Filipinas)

Cueva de Hinagdanan

14. Ketchikan (Alaska)

Ketchikan

15. Gran Cuenca (Utah, EUA)

Gran Cuenca

 

Esculturas sónicas digitales

    • El artista australiano Andy Thomas crea lo que él describe como “formas de vida sónicas”, animaciones 3D que responden específicamente a cada entrada de audio. Para el vídeo, utiliza grabaciones de aves procedentes del Netherlands Institute for Sound and Vision (además de sus propias grabaciones) para crear estas novedosas esculturas sónicas digitales que reaccionan de forma diferente a los cantos de cada ave.

 

Temía…. Una reflexión de vida para hoy

Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo.
Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso cuando no lo intento.
Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta que de todos modos opinan.
Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo..
Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.
Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.
Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.
Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo.
Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.
Temía al pasado, hasta que comprendí que es sólo mi proyección mental y ya no puede herirme más.
Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.
Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.
Hagamos que nuestras vidas cada día tengan más vida y, si nos sentimos desfallecer, no olvidemos que al final siempre hay algo más.
Hay que vivir ligero porque el tiempo de morir está fijado.

Hemingway

¿Por qué se queda una mujer en una relación violenta?

Para entender…RESPETATE

“La creencia de que las mujeres que son maltratadas permanecen con su agresor porque ‘les gusta’ o porque son masoquistas es uno de los mitos más asumidos cuando la sociedad trata de encontrar una explicación al hecho de por qué una mujer se queda en una relación en la que lleva años viviendo violencia, o por qué no interpone una denuncia, si las estructuras para ello ya están creadas, o como sucede con mucha frecuencia, por qué retira la denuncia una vez que se ha atrevido a ponerla.

Un mito se compone de un complejo conjunto de símbolos, rituales, temas e historias que se eligen y se adoptan como propios. Estos suelen ser personales o compartidos por una pareja, una familia, una comunidad o una sociedad. También pueden ser compartidos por los miembros de una familia por generaciones, afectando sus relaciones con las personas significativas y la forma cómo interpretan los acontecimientos cotidianos.

La violencia, junto con el conocimiento y el dinero, es una de las principales fuentes de poder. La misma siempre estuvo ligada a la forma en que se resolvían los conflictos en los espacios públicos, hasta que se puso en evidencia que también formaba parte de la forma en la que se resolvían los conflictos en la familia.

La violencia doméstica es una problemática social muy compleja y condicionada por muchos factores. Los profesionales especializados en el tema hemos trabajado con las mujeres víctimas de violencia doméstica […] y realizado investigaciones científicas que han puesto de manifiesto las terribles consecuencias que tiene sobre su salud física y emocional, pues de lo que se trata es que el espacio más personal e íntimo de ellas ha perdido estas características y se ha convertido en un lugar inseguro y peligroso.

De manera resumida, podríamos convenir que los aspectos que entendemos de mayor relevancia son: primero, la persona abusadora suele tener un discurso muy cargado de ideas autoritarias, como por ejemplo: ‘el que manda aquí soy yo’, ‘tú me perteneces’, ‘sin mí no eres nadie’, ‘ella tiene la culpa’, ‘ella me provoca, me saca de quicio’. Segundo, los estereotipos de la masculinidad y la feminidad aceptan la dominación del hombre sobre la mujer como sinónimo de seguridad y protección, quedando la mujer en una posición que promueve el abuso, a pesar de haber adquirido mayor poder en la sociedad actual. Tercero, la mujer ha sido socializada sobre unos esquemas que la llevan a internalizar que ella debe ser ‘buena’, ‘atenta’, ‘servicial’ con su marido, llevándola a confundir ‘amor’ con ‘ser necesitada’, y asumir el daño y el dolor que la relación le esté ocasionando, sobre todo si tiene hijos, porque [se supone que] ‘ella tiene la obligación de proteger y defender la familia por encima de ella misma’.

¿Por qué se queda una mujer en una relación violenta?  "La creencia de que las mujeres que son maltratadas permanecen con su agresor porque 'les gusta' o porque son masoquistas es uno de los mitos más asumidos cuando la sociedad trata de encontrar una explicación al hecho de por qué una mujer se queda en una relación en la que lleva años viviendo violencia, o por qué no interpone una denuncia, si las estructuras para ello ya están creadas, o como sucede con mucha frecuencia, por qué retira la denuncia una vez que se ha atrevido a ponerla.  Un mito se compone de un complejo conjunto de símbolos, rituales, temas e historias que se eligen y se adoptan como propios. Estos suelen ser personales o compartidos por una pareja, una familia, una comunidad o una sociedad. También pueden ser compartidos por los miembros de una familia por generaciones, afectando sus relaciones con las personas significativas y la forma cómo interpretan los acontecimientos cotidianos.  La violencia, junto con el conocimiento y el dinero, es una de las principales fuentes de poder. La misma siempre estuvo ligada a la forma en que se resolvían los conflictos en los espacios públicos, hasta que se puso en evidencia que también formaba parte de la forma en la que se resolvían los conflictos en la familia.  La violencia doméstica es una problemática social muy compleja y condicionada por muchos factores. Los profesionales especializados en el tema hemos trabajado con las mujeres víctimas de violencia doméstica [...] y realizado investigaciones científicas que han puesto de manifiesto las terribles consecuencias que tiene sobre su salud física y emocional, pues de lo que se trata es que el espacio más personal e íntimo de ellas ha perdido estas características y se ha convertido en un lugar inseguro y peligroso.  De manera resumida, podríamos convenir que los aspectos que entendemos de mayor relevancia son: primero, la persona abusadora suele tener un discurso muy cargado de ideas autoritarias, como por ejemplo: 'el que manda aquí soy yo', 'tú me perteneces', 'sin mí no eres nadie', 'ella tiene la culpa', 'ella me provoca, me saca de quicio'. Segundo, los estereotipos de la masculinidad y la feminidad aceptan la dominación del hombre sobre la mujer como sinónimo de seguridad y protección, quedando la mujer en una posición que promueve el abuso, a pesar de haber adquirido mayor poder en la sociedad actual. Tercero, la mujer ha sido socializada sobre unos esquemas que la llevan a internalizar que ella debe ser 'buena', 'atenta', 'servicial' con su marido, llevándola a confundir 'amor' con 'ser necesitada', y asumir el daño y el dolor que la relación le esté ocasionando, sobre todo si tiene hijos, porque [se supone que] 'ella tiene la obligación de proteger y defender la familia por encima de ella misma'.  Estos esquemas se van a encargar de perpetuar modalidades autoritarias y abusivas que van a facilitar el hecho de que si son [violentadas por la pareja] tiendan a justificarlo, a aguantar y a no denunciar al papá de sus hijos, creando las bases para que la mujer víctima de violencia doméstica se cierre a la ayuda que la pueda sacar de esa situación que está viviendo.  La violencia doméstica suele aparecer sin que la mujer pueda identificarla como tal. Muchas mujeres maltratadas reportan que un primer momento fue durante el noviazgo o en la noche de bodas. Este hecho sugiere que a mayor nivel de compromiso, el hombre se podría sentir con más libertad para agredir, pues supone que será más difícil que la mujer lo deje.  Por otro lado, estos episodios de agresión se dan por ciclos, no son constantes, se alternan con episodios de cariño y afecto. En una primera fase, se produce una especie de acumulación de tensión, luego viene la explosión o los golpes y por último el arrepentimiento, la reconciliación o la promesa de que no va a volver a ocurrir. Este ciclo se instala en la relación sin que la mujer pueda discriminar qué aspecto de su conducta se relaciona con cada una de estas fases. Esta confusión atrapa a la mujer en una esperanza de cambio sostenida por la fase de arrepentimiento, y esta esperanza se convierte en el refuerzo potencial que la lleva a quedarse en la relación. Al quedarse en la relación se va desarrollando en ella una vulnerabilidad emocional y psicológica que refuerza el comportamiento violento del hombre y facilita la repetición de los episodios de violencia cuya intensidad suele ser progresiva.  Dicha vulnerabilidad, unida a la manipulación que suelen utilizar los hombres agresores, hacen que la mujer se [sienta] impotente para evitar los ataques y buscar ayuda. El aislamiento, el control, la dependencia económica y emocional, más la desconsideración, la intimidación, el menosprecio, el rechazo, las amenazas y el chantaje emocional, la hacen [creerse] incapaz de abandonar a un cónyuge violento y la llevan a desarrollar síntomas clínicos, tales como: depresión, trastornos de ansiedad y trastorno de estrés postraumático, quedando completamente a merced de su agresor.  Recuperar su valoración personal, elevar su autoestima, aprender que ellas no fueron culpables por lo sucedido, volver a confiar en sí mismas, será el reto que estas mujeres tendrán por delante. El mismo solo lo lograrán alejándose de su agresor y entrando en un proceso terapéutico con profesionales con experiencia en este tema."  Texto: Ligia Valenzuela

Estos esquemas se van a encargar de perpetuar modalidades autoritarias y abusivas que van a facilitar el hecho de que si son [violentadas por la pareja] tiendan a justificarlo, a aguantar y a no denunciar al papá de sus hijos, creando las bases para que la mujer víctima de violencia doméstica se cierre a la ayuda que la pueda sacar de esa situación que está viviendo.

La violencia doméstica suele aparecer sin que la mujer pueda identificarla como tal. Muchas mujeres maltratadas reportan que un primer momento fue durante el noviazgo o en la noche de bodas. Este hecho sugiere que a mayor nivel de compromiso, el hombre se podría sentir con más libertad para agredir, pues supone que será más difícil que la mujer lo deje.

Por otro lado, estos episodios de agresión se dan por ciclos, no son constantes, se alternan con episodios de cariño y afecto. En una primera fase, se produce una especie de acumulación de tensión, luego viene la explosión o los golpes y por último el arrepentimiento, la reconciliación o la promesa de que no va a volver a ocurrir. Este ciclo se instala en la relación sin que la mujer pueda discriminar qué aspecto de su conducta se relaciona con cada una de estas fases. Esta confusión atrapa a la mujer en una esperanza de cambio sostenida por la fase de arrepentimiento, y esta esperanza se convierte en el refuerzo potencial que la lleva a quedarse en la relación. Al quedarse en la relación se va desarrollando en ella una vulnerabilidad emocional y psicológica que refuerza el comportamiento violento del hombre y facilita la repetición de los episodios de violencia cuya intensidad suele ser progresiva.Mujer camiseta

Dicha vulnerabilidad, unida a la manipulación que suelen utilizar los hombres agresores, hacen que la mujer se [sienta] impotente para evitar los ataques y buscar ayuda. El aislamiento, el control, la dependencia económica y emocional, más la desconsideración, la intimidación, el menosprecio, el rechazo, las amenazas y el chantaje emocional, la hacen [creerse] incapaz de abandonar a un cónyuge violento y la llevan a desarrollar síntomas clínicos, tales como: depresión, trastornos de ansiedad y trastorno de estrés postraumático, quedando completamente a merced de su agresor.

Recuperar su valoración personal, elevar su autoestima, aprender que ellas no fueron culpables por lo sucedido, volver a confiar en sí mismas, será el reto que estas mujeres tendrán por delante. El mismo solo lo lograrán alejándose de su agresor y entrando en un proceso terapéutico con profesionales con experiencia en este tema.”

Texto: Ligia Valenzuela

Algo está cambiando

La Tierra está evolucionando espiritualmente. Las personas están experimentando intensos cambios en sus vidas, en sus trabajos, en sus relaciones personales. Muchos están despertando a un ritmo que solo puede ser descrito como excepcional pero, ¿cómo sabemos si realmente estamos despertando?

PUENTE REFLEJADO

25 Características comunes que podemos encontrar en nosotros mismos y en los demás.. y que indican un cambio: 

1: En ocasiones los lugares públicos, con la gente nerviosa y abrumada, nos sienta realmente mal. Intentamos huir a sitios donde podamos encontrarnos más solitarios. Eso es debido a que la influencia social amortigua nuestra fuerza y sabiduría innatas.

2: Empezamos a sentirnos con una conciencia de unidad. Estamos unidos a todo.

3: Nosotros sabemos cosas sin entenderlas intelectualmente y en ocasiones nuestros sueños se vuelven precognitivos para alcanzar finalmente esa precognición en nuestros pensamientos conscientes.

4: Reconocemos nuestra imperfección y lo hermoso que es esa imperfección en nuestro ser. Gracias a ello somos únicos y dejamos de formar parte del rebaño de roles impuestos.

5: Cada vez vemos menos la televisión y los medios de la corriente principal, incluyendo periódicos y algunas películas de Hollywood desagradables.

6: Poco a poco dejamos de tener apego a nuestras cosas materiales y empezamos a querernos a nosotros mismos.

7: Empezamos a reconocer ciertas señales que nos dan la clave de la verdad que nos ocultan.

8: Nos volvemos más empáticos de lo normal e incluso algunas enfermedades las cogemos por empatía con algunas personas. Este problema puede solucionarse conectándonos a la Tierra emocionalmente, como por ejemplo andando descalzo, sobre un césped. De este modo fortalecemos los chakras.

9: Dejamos de odiar a las personas que son muy Matrix y empezamos a sentir compasión por ellos.

10: No sentimos la necesidad de despertar a cada persona que vemos. Descubres que eres un misionero.

 

FLORES LILAS

11: Aprendemos a defendernos de los vampiros energéticos que curiosamente vienen a nosotros como la luz atrae a los insectos. Así que tenemos que ser más vigilantes con nosotros mismos.


12: Nos volvemos curanderos de nosotros mismos utilizando las antiguas tradiciones de sanación, alimentos naturales, hierbas o medicina holística en sus diversas formas.

13: Empiezas a padecer el Efecto Copérnico, que al igual que todo el mundo decía que estaba equivocado, él estaba convencido de que estaba en lo cierto, como así fue.

14: Nos volvemos más creativos: cantamos, pintamos, escribimos… Nuestra imaginación se agudiza.

15: Aceptamos las experiencias buenas y malas y aprendemos de ellas.

16: Descubrimos que la energía del amor está en todas partes, lo impregna todo y es infinita.

17: Necesitamos más soledad que la media de las personas.

18: Podríamos aburrirnos con facilidad, pero nos volvemos realmente buenos en entretenernos a nosotros mismos.

19: Cada vez nos cuesta más hacer las cosas que no queremos hacer.

20: Nos obsesiona encontrar la verdad y la luz.

21: Empezamos a elevar nuestra conciencia y perdemos ciertos miedos que antes nos parecían normales.

22: Perdemos la percepción del tiempo. En ocasiones, un día lo sentimos como un minuto y una semana como un día.

23: Aborrecemos la rutina.

24: Solemos estar en desacuerdo con la autoridad (por razones obvias). Algunas personas lo llaman la anarquía o la rebelión.

25: Estamos a gusto con las personas amables e intentamos alejarnos o estar poco tiempo con los egoístas y groseros así como las personas que están obsesionadas con ellas mismas, personas que son insensibles a los sentimientos o puntos de vista de otras personas.

Artículo de: Josh Richardson

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