El manuscrito de Magdalena: El poder de la alquimia de la magia sexual

 

 

La relación de Jesús y María Magdalena y el poder de la Alquimia de la Magia Sexual

EL MANUSCRITO DE MAGDALENA

Uno

EL MANUSCRITO DE MARIA MAGDALENA
Fui educada en el conocimiento de la magia.
Mi padre era de Mesopotamia y mi madre de Egipto.
Antes de que yo naciera ella había rogado
a Isis que la bendijera con una hija. Yo soy esa hija.
Y fui conocida como María Magdalena.
Cuando tenía 12 años fui enviada a estudiar
con una hermandad secreta de Iniciados bajo las
alas de Isis. Fui instruida en los secretos de
Egipto, las Alquimias de Horus y la Magia Sexual
del culto de Isis. Cuando me encontré con el que llamáis
Yeshua, había acabado todas mis iniciaciones.
Estaba preparada para el encuentro con él en el pozo.
Los Evangelios se refieren a mi como una prostituta,
porque todos los Iniciados de mi orden llevaban
un brazalete de oro que era una serpiente; y era sabido
que practicábamos la magia sexual;
y a los ojos de los Hebreos éramos putas.
Cuando vi a Yeshua y nuestros ojos se encontraron,
supe que habíamos sido destinados el uno para el otro.
Lo que voy a contaros no ha sido
conocido, salvo por aquellos que estuvieron conmigo.
Existen muchas leyendas sobre lo que sucedió.
Pero para mi es una historia del más profundo amor.

Lo que Yeshua tenía como visión del mundo no me compete.
Mi historia es una historia de amor.
Mucha gente seguía a Yeshua. Y las oportunidades
que tuvimos para estar juntos en solitario fueron muy pocas.
No está escrito en los Evangelios porque
nadie lo supo, sólo los más cercanos a nosotros.
Antes de que Yeshua fuera al jardín de Getsemaní,
concebimos una hija, y su nombre fue Sar´h

 
Dos
La historia que voy a contar parece fantástica.MAGIA SEXUAL
Recuerdo los arrecifes de Maries de la Mer,
aunque entonces, por supuesto, no se llamaba así.
Fue el lugar donde nuestro barco atracó. Sar´h
era muy pequeña. No tenía un todavía un año.
Yo estaba rota de pena y desconcierto.
Estaba allí cuando Yeshua fue crucificado.
Le vi en la tumba y le amortajé con
su madre a mi lado. Recordaré siempre
el olor de la mirra. Fue uno de los ungüentos que utilizamos.
Yeshua se me apareció en su luminosa
claridad. No podía dar crédito a mis ojos y entonces
toqué sus heridas. Sus discípulos se sintieron celosos
porque había venido a mi primero.
Me resultaba muy extraño tener a mi amado transportado
a otra esfera, a otro mundo, mientras
yo y nuestra hija cruzábamos solas el Mediterráneo.
No estábamos seguras y tuvimos que abandonar
Egipto porque allí es donde habíamos ido.
Cuando cruzamos hacia las costas de lo que iba a ser
Francia era todo tierra desconocida.

Nos recibieron sacerdotisas del culto de Isis
y nos dirigimos hacia el norte bajo la protección de
los druidas, Isis los había hablado y habían escuchado
la llamada para proteger a su hija, Sar´h.
De este modo fuimos hacia el norte a través de otra gran masa
de agua hacia lo que iba a convertirse en Inglaterra.
Y allí se nos llevó en secreto al corazón más sagrado
de los Druidas, a Tor y Glastombury. Aunque estábamos
más seguras que en Israel o Egipto, la influencia romana
se extendía también a Inglaterra, y permanecimos escondidas.
Vivimos en esta zona durante muchos años,
y Sar´h se casó con un hombre cuyos descendientes
se convertirían en los Caballeros Templarios,
y yo me fui al norte hacia Gales
y viví junto al mar durante el resto de mis días.
Os contaré, que en aquellos años cuando vivía
sola junto al mar, Yeshua me visitaba a menudo.
Por supuesto, no era como antes, porque su cuerpo era
más energía que carne, más luz; pero en cualquier caso
era extraordinario estar con él de nuevo.
Cuando morí él estaba allí y me llevó hacia lo que
algunos llaman cielo, pero es sólo un lugar en el alma.

 
Tres
Comienzo mi historia en el pozo porque en muchos sentidosGOTA DE AGUA CON PAREJA
allí es cuando comienza verdaderamente mi vida.. Todos los años
previos fueron de preparación para este encuentro.
Aquella mañana notaba que algo se removía.
una especie de excitación –un temblor en brazos
y piernas- antes incluso de que me encontrara con él.
Yo estaba ya en el pozo cuando él llegó. Había echado
ya mi cubo al pozo y él me ayudo a subirlo.
Algunos de los apóstoles vieron mi brazalete
de la serpiente de oro y suponiendo que era una puta
quedaron aterrados de que el Maestro pudiera ayudar
a una persona así.
Pero eso no me importó. Estaba en otro mundo,
transportada por los ojos de Yeshua.
Cuando nuestros ojos se encontraron fue como
si estuviera mirando hacia toda la eternidad
y supe que era aquel para quien yo había sido preparada
–y él también.
Seguí al lado de aquellos quienes le seguían,
y en los anocheceres salíamos juntos;
no cada anochecer porque él era constantemente buscado.
Yo, que estaba instruida en las Alquimias de Horus
y en Magia Sexual de Isis, era considerada muy avanzada
por mis maestros, pero por primera vez en los brazos de Yeshua,
era una mujer temblorosa, y tuve que luchar hasta encontrar
el sendero central a través de mi deseo hasta el trono
más alto, porque para ello era mi instrucción.
Yeshua y yo, utilizando las técnicas en las que había
sido instruida junto con los métodos que él había
aprendido en Egipto, pudimos cargar su Ka,
su cuerpo de energía, con mayor luz y fuerza,
de modo que él pudiera trabajar fácilmente
con los que venían a él. Y así fue.
Y todavía me parece irónico que los Evangelios
cuenten que yo estaba en el pozo cuando Yeshua
llegó, sin embargo todas aquellas noches cuando Yeshua
y yo estuvimos solos, él vino a mi pozo,
para tomar de mi los poderes de Isis, para desarrollarse y
fortalecerse él mismo.

 
Cuatro
Estoy ahora mirando todo esto como siARBOL MASCULINO FEMENINO
fuera un sueño y sin embargo, aún, tan vitalmente claro.
Mi corazón palpita cuando vuelvo sobre la historia
como si fuera ayer. Aquella primera noche con Yeshua
aparece en mi mente tan clara como los cielos sobre Jerusalén.
Después de que pude pasar a través de
mis deseos propios como mujer y de ascender
el camino hacia la alquimia espiritual en la que había sido
instruida, podía ver la forma del espíritu de Yeshua
ya luminosa, ya brillante de luz.
Una paloma estaba sobre su cabeza, rayos plateados
de luz desbordaban de ella. Los sellos de
Salomón, de Hator, de Isis, de Anubis y Osiris
estaban en su forma espiritual. Eran señales de que
había pasado a través de esas iniciaciones.
Había otros símbolos que no comprendí
porque venían de culturas que no conocía
o en las que no había sido instruida, pero de los sellos egipcios
que yo conocía, él estaba en el camino
del Alto Dios Horus.
Pero él no había pasado aún a través de su
Iniciación de muerte y supe en mi corazón
tembloroso que eso era por lo que yo había sido llevada
a él en este momento –para fortificar su alma con los
poderes de Isis y la Madre Cósmica de modo que
pudiera pasar por el portal oscuro y
alcanzar el Horus.
Aquella noche, después que hicimos el amor y
utilizamos y armonizamos juntos nuestros cuerpos espirituales,
habiendo comenzado entre nosotros la acción de la alquimia ,
Yeshua se echó a un lado para dormir. Cuando yo le tenía
en mis brazos, sentí un cambio dentro de mi, un deseo
de protegerle, un deseo de estar siempre con él,
y la intuición, como el filo de un frío cuchillo,
de que seríamos separados por fuerzas más grandes

que mi deseo.

 
Cinco
La Iglesia os habría hecho creer que yo eraCOMO ES ARRIBA ES ABAJO
una puta, pero ahora os digo que la Iglesia es
la puta, porque os habría hecho creer que
la mujer está manchada y que las pasiones sexuales
entre un hombre y una mujer son malvadas. Sin embargo
es aquí, en el magnetismo de la pasión, donde se crea
el útero de la ascensión.
Este secreto de los secretos era conocido por todos
los iniciados de Isis y sin embargo yo nunca hubiera imaginado
que sería aquella que lo llevaría a su más completa expresión
en unión con alguien como Yeshua.
Pero para aquellos que desean conocer el viaje
físico….después de la crucifixión de Yeshua, yo y María, su madre,
José de Arimatea, su hijo de doce años llamado Aarón y otras dos
mujeres jóvenes nos pusimos en camino del norte de Egipto.
Irónicamente nuestro camino nos llevó al este antes
que pudiéramos volver hacia el oeste y tuvimos que parar
para buscar provisiones a lo largo de la ruta ya que nuestro barco era
muy pequeño. Nuestro camino nos llevó a Malta y a
la diminuta isla de Oudish, de aquí a Cerdeña
y al extremo de lo que ahora es la Cinque Terra,
finalmente atracamos en Saintes Maries de la Mer e hicimos
nuestra caminata al norte a través de Rennes-le-Chateau
hacia el norte de Francia y cruzamos el canal hacia la actual Inglaterra.

Nos asentamos en Glastonbury durante algunos años, hasta que Sar´h cumplió doce.
Tras su duodécimo cumpleaños nos pusimos en marcha hacia
el sitio entre los arrecifes donde habíamos tocado tierra.
Allí, tan cerca de Egipto, como nos era posible ir de un modo seguro,

inicié a mi hija en el culto de Isis y la bañé en las aguas del Mediterráneo según las

enseñanzas que había recibido.
Después volvimos a Glastonbury, hasta
que Sar´h, mi hija y la de Yeshua se casó a la edad
de 16 años. Se unió a una familia bien conocida
cuyos herederos llegaron a ser los Templarios aunque
en aquel tiempo los Caballeros Templarios no existían.
La línea hereditaria de esta familia, a través de Sar´h,
fue llevada hacia los mismos Templarios. Cuando
Sar´h estuvo casada y segura en su nueva vida,
me marché al norte de Gales y viví en una pequeña
cabaña de piedra junto al mar durante el resto de mis días.
Detrás de mi cabaña pasaba un arroyo que bajaba de la colina
y me sentaba allí muchos días. Había veces que este arroyo
se dividía en dos, y los dos arroyos seguían uno al otro
y luego uno giraba a la izquierda y otro a la derecha.
Me sentaba allí entre ellos pensando sobre la corriente de mi vida
y de la de Yeshua – como, durante un tiempo, fluyeron juntas
y luego se separaron.

 
Seis
Recordaré siempre la primera vez que YeshuaPareja  mística
vino a mi después de su resurrección.
Había luna nueva y el cielo estaba claro.
Una niebla luminosa colgaba del brezo y todo estaba plateado
por la luz de la luna y de las estrellas. Vi aproximarse a mi
una figura sobre el sendero tortuoso que llevaba a mi cabaña.
Irónicamente, había salido para sacar agua del pozo y allí estaba él.
Era el mismo, aunque con un resplandor-inconfundible.
Mis ojos se llenaron de lágrimas; mi corazón palpitaba.
Corrí hacia él y paré en seguida, recordé
sus palabras justo después de su resurrección.
“No me toques aún”, había dicho entonces
“porque no he ascendido al Padre”
¡Oh, como yo, una iniciada de Isis, había anhelado
todos estos años mantener el recuerdo claro!
¿Qué significaban estas palabras?
Los cristianos han heredado sólo una parte de la verdad.
La mayor parte de ella está oculta en los misterios de la Gran Madre;
y dado que la Iglesia buscó privar de derechos a las mujeres y a todo
lo que es femenino, arrojó lejos esta verdad.
Y la verdad tiene que ver con el mismo cuerpo Ka
–lo que nosotros aprendimos como iniciados a llamar
el Doble Etérico o Gemelo Espiritual- porque
el cuerpo Ka cuando está cargado con energía suficiente
y vitalidad aparece como el cuerpo físico. Sin embargo
no está hecho de carne sino de energía en sí misma –energía y luz.
Y así cuando Yeshua vino a mi tras su resurrección
estaba en su Ka pero no estabilizado todavía
porque no había ido al Padre, es decir hacia
el Gran Espíritu de su propia alma. Así,
antes de que pudiera hacerlo,
tenía que pasar a través del portal de la muerte y viajar
a través del inframundo de su propio ser.
Hizo esto por dos razones tal como yo conocí.
La primera, como un maestro del alma, fue porque
hacer tal cosa trae un gran poder al Ka. Y la
segunda para abrir un paso a través de la misma muerte
de modo que otros pudieran seguirle y pasar
más fácilmente a través del mundo oscuro
siguiendo la estela de su luz.
Y así la primera noche que nos
reencontramos –lo siento ahora todavía vívidamente claro y
fuerte- mi corazón se llenó de alegría estando con
él de nuevo. Vino a mi esa noche justo antes de la medianoche
y se marchó justo antes de amanecer.
Durante aquellas horas estuvimos echados juntos, nuestros cuerpos Ka
se interconectaron de nuevo, sin necesidad de hablar.
Nuestra comunicación fue telepática. Y sin
el acto físico del sexo, el Poder de la Serpiente
dentro de él se unió al poder de la serpiente dentro de mi
y ascendimos hacia arriba a través de los caminos sagrados
de nuestras espinas dorsales hasta el trono de las coronas
de nuestras cabezas llevándome hasta un absoluto éxtasis y dicha.
Y así fue como sucedió durante muchos años.
Venía a mi de este modo varias veces cada año.
A veces hablábamos. La mayoría del tiempo
permanecíamos en unión.
Le pregunté donde estaba cuando no estábamos juntos.
Dijo que había ido a muchos lugares sagrados
de la tierra – que se había reunido con mucha gente
diferente. Dijo que estaba dejando un camino de luz.
Durante una de sus visitas le pregunté
que me explicara ese concepto tan extraño.
Dibujó un círculo en el piso de tierra de mi cabaña
y entonces reconocí como dos triángulos en intersección,
para hacer el trono de Salomón convertirse en la estrella de David.
Dijo que había muchas tierras que nosotros, en esta parte
del mundo, no conocíamos. Muchas de ellas tenían puntos que

correspondían a los del Sello de Salomón. Al ir a estas
zonas se aseguraba que su tarea tendría unas raíces más

profundas en el suelo de este mundo.

 

* Para seguir leyendo, pinchar este enlace:  http://www.lainterconexionarcoiris.com/index.php?option=com_content&view=article&id=60&Itemid=58

 

“The Magdalen Manuscript” de Tom Kenyon y Judi Sion.

 

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