Noticias importantes para el cambio. El poeta Marcos Ana para estos días de descanso

Noticias importantes para el cambio. El poeta Marcos Ana para estos días de descanso.

Un taller de vulvas para la libertad de las mujeres

Comparto esta iniciativa que va más allá de la creatividad y que reúne elementos que aportan: independencia económica a las mujeres, elementos de socialización, solidaridad, apoyo, autoestima, etc. Además del significado del objeto en si mismo, como herramienta de educación y conocimiento sexual y social.

Un grupo de artesanos de un poblado a las afueras de Lima se dedica a coser vulvas que se utilizan como herramientas de educación sexual y que son el germen de un empoderamiento de la mujer en la región y en otras partes del mundo.

Se oye el sonido de una máquina de coser en una de las casas de Manchay, en las afueras de Lima, en Perú. Y hemos puesto casa en cursiva no por un error, sino porque cuesta denominar como tal a esta humilde morada situada en este asentamiento urbano que no sale en las guías de viaje. El único momento de gloria de los habitantes de estos cerros en los que se apiñan construcciones variopintas, unas de madera, otras de uralita, tuvo lugar cuando se rodó allí la película La teta asustada, galardonada con el oso de oro en el festival de Cine de Berlín de 2009.

Después, Manchay dejó atrás el ambiente festivo de saberse escenario de un film y este secarral polvoriento volvió a su rutina: tráfico de camiones, un sol justiciero, niños que van a la escuela (algunas incluso con internet)… La civilización, poco a poco, va llegando y en la actualidad, algunos de los cerros cuentan con agua corriente y luz eléctrica. Bendito desarrollo…

 

Fotografía cortesía de http://www.vulvalucion.org.

Volviendo a la máquina de coser, Dionisio Ramos cuenta con dos herramientas básicas para su trabajo, la máquina de coser y un móvil con el que toma nota de los pedidos que le llegan. Aunque habría que decir que las verdaderas herramientas de este hombre, que en el pasado fue sastre, son sus manos. Dionisio es el cabeza de familia de un clan formado por otros dos miembros, su mujer y su hija. En Manchay hay asociaciones de mujeres tejedoras, aunque lo que Dionisio cose no son faldas o jerseys al uso. De hecho, los artículos en los que se afana le han costado muchas bromas, incluso él mismo los rechazaba al principio. Decía: «Yo no quiero hacer más esta cochinada». Y cochinada, era el apelativo con el que denominaba a las vulvas que su familia se dedica a coser. Han leído bien: vulvas, y no vayan a creer que los Ramos tienen en Manchay un laboratorio clandestino de cirugía genital. En absoluto. Lo suyo es coser, con todo arte y colorido, las llamadas Vulvas Dolls, una especie de marioneta, de títere, que reproduce, a la perfección, el órgano genital femenino. Moradas, otras de tejidos andinos, rosas para las niñas que acaban de tener su primera menstruación, de seda y terciopelo, con una pequeña rosa representando la uretra y un delicado botón haciendo de clítoris…. ¡Quién le hubiera dicho a Dionisio que sus manos iban a acariciar tantos y tan delicados órganos femeninos!

La historia de las vulvas títere, que se vienen utilizando como instrumento de educación sexual, una forma como cualquier otra de enseñar a las mujeres cómo son sus genitales, se inicia a finales de los ochenta con la educadora sexual norteamericana Dorrie Lane. Ella diseñó la primera y empezó a utilizarla con sus propios hijos, un chico y una chica: hasta ese momento se había servido de libros y documentales, pero el intercambio con sus chicos fue mayor y las conversaciones fueron más espontáneas cuando tuvieron la vulva de por medio. Después, empezaría a usarla en sus cursos y la aceptación fue tal que sus colegas empezaron a reclamarle otras. Lane se dedicaba a confeccionarlas manualmente hasta que las cantidades solicitadas se le empezaron a ir de las manos y entonces entró en contacto con la gente de Manchay, en Perú. Por aquel entonces pululaban por el poblado unas chicas con tintes feministas, que fueron las encargadas de poner en marcha los talleres para diseñar las vulvas. Eso fue en 2005: «Reclutamos a las interesadas en formarse y montamos los talleres, financiados inicialmente con microcréditos de diez mil soles, unos dos mil quinientos euros», comenta Elizabeth Cabrel, una de aquellas chicas feministas que hoy sigue llevando el proyecto adelante a través de www.vulvalucion.org/.

Primero, confeccionaban únicamente vulvas. A partir de 2007, diversificaron la producción hacia otros artículos, como joyas de plata en las que reproducen la vulva en anillos, pendientes, colgantes… Así, la visibilización era aún mayor. «Los artesanos reciben un justo pago por su trabajo, es comercio justo y con él mantienen a sus familias», comenta Cabrel. Estas familias han podido salir a flote gracias a las vulvas pero aún así, muchas de las mujeres del poblado se resisten a hacerlo: el sexo es tabú en muchos países de Latinoamérica, y si hablamos en femenino, más aún.

Calendario lunar 2014 (1)

«Los Ramos enseñan a coser a sus vecinos, les enseñan a hacer el llenado de la vulva, el cosido, pueden estar dando trabajo a unas cinco mujeres», dice Cabrel. Las vulvas peruanas salen con destino Europa, Australia, Japón… Psicólogos y sexólogos, que las utilizan en sus consultas, son sus principales compradores.

Dionisio se afana sobre el próximo diseño: recorta las telas, hace los moldes, el remallado, que es la costura de seguridad inicial necesaria para que la delicada tela no se deshilache. El relleno (las telas utilizadas vienen de Perú) se hace con napa de silicona, una fibra muy fina. Aproximadamente —dedica una hora y media a cada una y en total— habrá fabricado unas dos mil.

Algunas de las parejas artesanas se han mudado a otros países, donde a buen seguro siguen transmitiendo su saber hacer, y el proyecto ha encontrado hueco en otras latitudes, como por ejemplo, en Australia, donde Laura Doe Harris ha fundado el proyecto www.yoni.com, a través del cual también comercializa sus propias vulvas. «Hay muchas mujeres vulvalucionando el mundo, nosotras en Perú no somos más que un granito de arena», explica Cabrel.

Y es que estas vulvas no son solamente una herramienta de educación sexual, sino una forma de tomar conciencia del cuerpo y de empoderar a las féminas, algo más que necesario en según qué países. «Muchas nunca se han mirado la vulva, no te puedes imaginar la cantidad de mujeres mayores de cincuenta años que nunca han tenido un orgasmo», comenta.

El sexo sigue siendo visto como algo sucio, mucho más si la que lo reivindica es una mujer. Otras no han oído ni siquiera hablar de lo que significa placer, de ahí la importancia de lo que estas chicas están haciendo: empoderar a la figura femenina. «Cuando empezamos, de las cuarenta mujeres que se mostraron interesadas en los talleres, muy pocas acabaron cosiendo la vulva. Lo ven como algo malo, vulgar. La gente se avergüenza de la vulva, a pesar de que venimos de ella», añade. «Existe mucho conservadurismo religioso y en Perú se sigue necesitando educación sexual. Es una labor que no hace el Gobierno, esta información no llega a las escuelas, allí donde interviene la Iglesia no se permite un protocolo de educación sexual», explica.

Liz afirma que en Centroamérica (Nicaragua, Honduras..) el tema está aún peor. «Pero este tema de empoderamiento con la vulva, por ejemplo, se está desarrollando muy bien en Argentina, Brasil», continúa.

Desde 2009, Liz, junto a otras compañeras, lleva a cabo talleres de mujeres y salud sexual, Musas Perú, por toda Latinoamérica e incluso se ha publicado un libro, Yo amo mi vulva, en el que mujeres de diferente edad permiten retratar sus vulvas y cuentan cómo han vivido la sexualidad a lo largo de sus vidas. Con algunos textos que ponen los pelos de punta: «He pasado por muchas intervenciones quirúrgicas. Desde una de esas operaciones ya no pude tener relaciones sexuales con mi esposo, con penetración. Quise que me solucionara ese problema pero el médico que me atendió en el seguro social se burló cuando le conté que la razón era porque me dolía mucho cuando tenía relaciones sexuales. Él dijo: “¿Qué, acaso usted aún tiene relaciones con su esposo?”».

Y es que, como reconoce Liz, el empoderamiento lleva tiempo, no tiene lugar de la noche a la mañana, pero no cabe ninguna duda de que el movimiento iniciado por la sagrada vulva andina de tela, como se la conoce por estos lares, es ya imparable.

http://www.jotdown.es

 

“Yo soy yo”. Una Gestalt en palabras de F. Perls

Yo soy Yo

964d2-agarbol15b15d

Tú eres Tú.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas.
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú.
Yo soy Yo.
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos,
será maravilloso.
Si no, no puede remediarse.
Falto de amor a mí mismo,
cuando en el intento de complacerte me traiciono.
Falto de amor a ti,
cuando intento que seas como yo quiero,
en vez de aceptarte como realmente eres.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.

F.Perls

Belleza sublime sobre un escenario y un poema

Una combinación de danza,  tecnología, y  luz en piezas inolvidables de arte. Por  Enra, una compañía japonesa muy creativa

 

Eres maravilloso

A veces me llaman la cigarra
bichito que siempre sigue cantando
sobre todo cuando hace mucho calor
animandose a si mismo y al mundo entero

Otras veces me llaman el ave Fenix
mítico animal volador
que renace de sus cenizas
cuando ya nadie lo espera

También tengo forma de flor
El edelweiss que crece en soledad
en alta montaña cerca del techo del mundo
y casi en contacto con el sol y la luna

La verdad es que tengo miles de formas
vivo en las rocas, en las nubes, en el mar
en los bosques, en el interior de la tierra
en las estrellas y en el aire del amanecer

soy la esencia, soy la energia
de que están hecho todas las cosas
soy tú, soy ella, soy aquel, soy eso
y nos conocemos desde hace tanto tiempo

te espero con mucha paciencia
para que dejes de tener miedo de ser tú
de ser mi, de ser millones de seres a la vez
de compartir tu esencia sin más

y te darás cuenta en aquel día
cuando todas las cigarras cantan contigo
que tu corazón está lleno de seres mágicos
y que el ser más maravilloso eres tú

Poema Joost Scharrenberg

Meditación orgásmica

Comparto esta práctica que nos propone Nicole Daedone a las mujeres del mundo -ella lo equipara a yoga, running.. o cualquier otro hobbie-, en sus propias palabras para, entre otras cosas, “calmar su hambre interior”. Ahí es nada. Ella lo explica en la web de la compañía que ha fundado ONE TASTE  y en la siguiente charla que ofreció en San Francisco

Según Nicole esa sensación de desasosiego existencial – ella lo describe como hambre interna- que en muchas ocasiones muchas de nosotras experimentamos o sentimos se sacia  a través del orgasmo pues este crea la conexión con nuestro yo interno necesaria. Para ella, el orgasmo femenino es vital para la mujer y entronca con nuestra capacidad fundamental para conectar.

 

¿Cómo?  Para ello, la pareja -ambos- centran su total atención durante 15 minutos -ni uno más ni uno menos- en el sexo de la mujer, concretamente en el clítoris, realizando una serie de descripciones y caricias que a esta le llevarán a relajarse, disfrutar y crear ese vínculo. Concibe esta práctica como una puerta a la vitalidad, a la conexión y a la excitación; y aunque el objeto y centro de la misma es clítoris asegura que puede ser igual de poderosa para ambas partes. Se trata de sentir el momento, de dilatar las sensaciones más placenteras que el orgasmo otorga.

La ‘técnica’ como tal, está explicada (en inglés) en este vídeo paso a paso

Zooey Deschanel

 

Acepto que el orgasmo relaja, despeja, libera endorfinas, tonifica, da luz a la piel, quema calorías y nos lleva a la tierra de los pequeños ponis de crines de arcoíris cada vez que lo experimentamos. Pero, hay que sañalar que hay desasosiegos, miedos, ansias, preocupaciones o bloqueos que necesitan además, de reflexión y trabajo personal a otros niveles diferentes de la experiencia orgásmica. El ser humano es una criatura muy compleja y el sexo no es más que una parte de la psique.

find the clit

 

http://weloversize.com

Los rituales y sus beneficios.Una mirada sociológica.

La sociedad, entendida como una sincronía espacio-temporal entre un grupo de personas que deriva en una determinada atmósfera de prácticas, hábitos y creencias, involucra múltiples dinámicas que terminan por fortalecer la cohesión del grupo. Esa misma fricción que puede ocasionar turbulencias al interior de una población, en ocasiones termina por enraizar la autopercepción compartida y dar vida a intensas conjugaciones que reafirman la identidad grupal.

La existencia de rituales colectivos, que involucren el llevar estados sensoriales a extremos catárticos, está presente en múltiples culturas alrededor del planeta. En este registro podríamos incluir, entre muchas otras, a los temerarios saltadores tribales de bungee, en Vanuatu, las celebraciones de ciertas facciones musulmanas durante el Día de Ashura, particularmente los chiítas, en el cual los participantes se flagelan fieramente, o a las peregrinaciones, un fenómeno popular en decenas de tradiciones, y que generalmente implica el llevar al cuerpo físico a un extremo metasensorial.

Otro ejemplo de rituales colectivos, es el recientemente memético ice bucket challenge, el cual, motivado por un altruismo pop, implica someter al cuerpo a un breve estado de shock mediante el vaciarle una cubeta de agua gélida. Este ultimo caso es particularmente interesante ya que a fin de cuentas es un ritual colectivo en la medida en la que se comparte, y genera asociación entre aquellos que lo han llevado a cabo. Pero en realidad, en un plano físico, corresponde a hechos aislados y no a un acto masivo o estrictamente grupal.

 

Santuario de la Naturaleza. Findhorn.Fotografía de Yolanda Jiménez.

“Santuario de la Naturaleza”.Comunidad espiritual de Findhorn (Escocia).

Fotografía de Yolanda Jiménez,

 

La efervescencia colectiva es un concepto acuñado por el sociólogo francés Emile Durkheim, que se refiere al envolvimiento casi eléctrico, extático, de un grupo alrededor de un ritual. El contexto permite una entusiasta sintonía de las frecuencias emocionales que, alimentándose entre si, terminan por crear una intensa adherencia entre los participantes. Incluso podríamos hablar de la plena fusión de voluntades y de un trance durante el cual el grupo se convierte en una sola entidad. Esta excitación se traduce en una unificación momentánea que, aunque eventualmente terminará disgregándose, deja a su paso una especie de impronta compartida que mantiene viva la cohesión del clan.

A lo largo de la vida vamos acuñando ciertas secuencias de comportamiento que, por diversas razones, consideramos particularmente propicias para enfrentar con éxito determinadas circunstancias. Durante la historia humana estos protocolos conductuales sintonizados con un marco simbólico, que comúnmente llamamos rituales, han desempeñado un papel de notable relevancia en prácticamente toda cultura —ya sean estos colectivos o individuales, con fines religiosos o mundanos, verbales, corporales, abstractos, etc.

Para entender qué es un ritual, es importante diferenciarlo de, por ejemplo, un hábito. Aquí entra en juego el valor simbólico que se le asigna a dicho acto, más allá de su simple repetición. Los rituales generalmente se construyen en torno a un cierto código referencial, un marco cultural, ya sea religioso, ideológico, comunitario, tradicional, histórico, o incluso íntimo, y comúnmente conllevan una cierta dosis catártica, asociada por cierto con la programación, a voluntad, de las circunstancias.

 

Ritualidad contemporánea  

En la sociedad contemporánea los rituales están orientados a fortalecer potenciales beneficios, según el contexto y el deseo intencionado: ya sea que se trate de reforzar nuestra confianza en un momento decisivo —por ejemplo al instante de cobrar un penalty o de hacer una presentación frente a una audiencia—, reducir nuestra ansiedad ante un escenario ‘indeseable’, agudizar nuestra lucidez o desempeño físico ante un reto especial o, por qué no, fertilizar el entorno para que nos favorezcan las fuerzas involucradas metafísicamente.

Si bien en las antiguas sociedades el ritual era generalmente ejercido de acuerdo a un objetivo místico, medicinal, o ligado a actividades como el cultivo de la tierra, la cacería, o el acto de emprender un viaje, lo cierto es que ese hábito nos fue heredado —o quizá incluso es parte de la esencia de nuestra psique—, y en la actualidad millones de personas, sin importar contextos socioculturales o geográficos, recurren a estas prácticas.

 

Aquí me gustaría enfatizar en la diferencia entre rituales institucionales y aquellos que, aunque no sean necesariamente individuales, mantienen en cambio una genuina disposición para realizarse, independiente de herencias culturales o predisposiciones psicosociales. Es cierto que la esencia del ritual esta ligada en buena medida a un marco colectivo y tradicional, pero aquellos protocolos individualizados, es decir los generados por una persona como reforzamiento íntimo, tienen una fuerza al menos tan significativa como los otros.

 

Los beneficios del acto ritual410px-Sepik_River_initiation_PNG_1975

Analizados desde una perspectiva racional, los rituales parecerían supersticiosas extravagancias, actos incoherentes diseñados para mitigar nuestro temor o nuestra ignorancia ante una situación determinada. Sin embargo, si realmente el ritual fuese un recurso poco efectivo, ¿cómo podría haber sobrevivido su práctica a lo largo de decenas de generaciones?

Estudios recientes han demostrado que los rituales pueden traducirse, con notable efectividad, en beneficios concretos. Una pareja de científicos conductuales, Michael I. Norton y Francesca Gino, investigadores de la Harvard Business School, se dedicaron a analizar las consecuencias de llevar a cabo rituales frente a situaciones emocionalmente demandantes.

Despedir a un ser querido o terminar con una relación significativa, es un acto que entre múltiples culturas inspira la necesidad de un ritual. En uno de sus experimentos, Norton y Gino pidieron a los voluntarios que escribiesen sus memorias alrededor de este tipo de experiencias,  algunas de ellas incluyeron rituales y otras no. Tras analizar las crónicas, los académicos detectaron un evidente patrón: aquellos que ritualizaron su experiencia experimentaron menor sufrimiento por la pérdida en cuestión. Posteriormente realizaron una dinámica similar pero ante una pérdida mucho menos entrañable, un sorteo donde se rifaban 200 dólares, y obtuvieron los mismos resultados: aquellos que realizaron un ritual tras conocer su derrota experimentaron menor frustración.

Otra investigación, realizada en Brasil por miembros del Departamento de Psicología de la Universidad de Texas, se propuso determinar qué tipos de ritual eran más efectivos y, sobre todo, detectar los patrones que compartían aquellos protocolos que gozaban de mayor éxito. Los brasileños recurren con frecuencia a las simpatias, rituales formulados para resolver problemas, curar males, o alejar la mala suerte. Los investigadores notaron que dentro de la percepción popular, aquellos procedimientos que incluyen mayor cantidad de pasos o que involucran más variables, que tienen que realizarse a cierta hora del día o en un lugar específico, se asumen como más efectivos. Lo anterior sugiere que la minuciosidad de la secuencia de algún modo fortalece el acto ritual.    

 

 

El simbolismo como ingeniería existencial

La ritualidad nos remite a la idea de que nuestra realidad es aquello que somos capaces de platicar sobre ella –el lenguaje como ingeniero de mundos. El recurrir a rituales es un acto estrechamente ligado a la metaforización de la realidad, asignar valores específicos a cada uno de los elementos que componen el protocolo, los cuales están enlazados bajo correspondencias analógicas a fenómenos tangibles. A fin de cuentas los humanos somos seres esencialmente simbólicos, y al adjudicar un cierto sentido a objetos, acciones, o seres, entre otros, construimos patrones simbólicos que terminan por animar nuestro universo.

 

Una herramienta para editar la realidad

El acto ritual es una especie de software que configuramos para programar nuestra voluntad alrededor de una meta concreta. Para ello apelas a fuerzas o variables ‘invisibles’, a un engranaje etéreo al cual consideras, consiente o inconscientemente, responsable de una porción decisiva de la realidad. Y precisamente esto es lo que más me apasiona del fenómeno, ya que representa una intersección entre la metafísica y los alcances del yo (voluntad, confianza, talento), por un lado implica humildad, en el sentido de que depositas confianza en fuerzas que están más allá de ti, pero ello no excluye la responsabilidad de aquel que protagoniza el acto. Sin duda Michael Jordan no se convirtió en lo que fue por el simple hecho de jamás haber jugado un partido sin portar debajo de su jersey de los Bulls, una camiseta del equipo de su universidad, North Carolina. Pero este ingrediente indudablemente reforzó, en momentos clave, el principal motor de su éxito, su talento y dedicación.

Continuando con esta premisa, el ritual es una de las más elegantes herramientas de auto-programación que tenemos a nuestro alcance. Además me parece que conlleva una actitud bastante sana, aunque no siempre consciente, asociada con la sacralización del entorno. Los rituales fortalecen el tejido simbiótico al interior de una comunidad (llámese equipo, tribu, ejército, etc), y también nos ayudan a perfilar, con mayor agudeza, nuestra intención frente a un objetivo determinado.

Si les resuena el tema les recomiendo que ritualizen sus vidas, que busquen configurar sus protocolos personales para sortear momentos especiales, que recuerden que si bien ‘la voluntad mueve montañas’, al incluir un ritual de por medio esos mismos montes podrían danzar. A fin de cuentas nada es verdad, pero todo es sagrado.

 

http://www.pijamasurf.com 

 

Sensaciones e intuición. Como trabajarlas

 

Si tienes la sensación de que te mienten,MIRAME EL CORAZON

Si tienes la sensación de que te ocultan información,

Si tienes la sensación de que manipulan hechos,

Escucha tu intuición. La sensación es primero que la emoción

Tendrás la certeza,

Tendrás desconfianza,

Tendrás decepción, quizá dolor.

 

¿Tú te has creído a ti, lo que sientes, tus intuiciones?

¿Y si dejas que salga la emoción, dándole espacio?

 

Lo obvio es lo que se repite ¿Cómo puedo asistir a tu experiencia desde mi experiencia?

RESPONDER CONSCIENTEMENTE

 

Aceptar lo que es. Esto es descubrir lo extraño, que puede estar dentro de nosotros mismos. Hacemos un trabajo personal para reconocer lo que tiene el otro.

El hecho de tomar conciencia de algo, ya te sitúa en el disparadero, ya estás trabajándolo. “No solo es lo que nos pasó, sino qué hicimos con ello”

 

Después del contacto profundo, hay una retirada, pero queda algo del contacto.

 

Sacar partes sin juzgar (fenomenología, método Gestalt). Elaborar un nuevo discurso en el que no haya juicios. Reconstruir un relato con personajes, que recoja la historia. Damos muestras de lo que tenemos en las mazmorras…

 

Yolanda Jiménez.

 

Anteriores Entradas antiguas