Sobre la belleza

“La belleza no es un código estético condicionado por los gustos o los prejuicios seculares, sino un estremecimiento del espíritu que aparece cuando nos entregamos por completo al océano de la realidad. Por eso el verdadero arte es intemporal, surge de una dimensión más allá del tiempo y tiene el poder de conducirnos más allá del tiempo. El anhelo de belleza es también anhelo de verdad, de conocimiento, y anhelo de amor, entendido como el estado de no-dualidad por excelencia. Cuando el estremecimiento que produce la experiencia de la belleza es reducido a una simple excitación provocada por unos determinados cánones estéticos condicionados por las modas cambiantes, el arte muere y en su lugar, aparece una estética frívola y superficial que no nutre ni sacia nuestro anhelo de belleza. Por eso las modas estéticas son tan cambiantes: no producen satisfacción verdadera y deben ser rápidamente cambiadas.

La belleza es la contemplación y el reconocimiento de la armonía inherente a la realidad. Todo está entrelazado con todo. Existe un orden implícito por detrás de las apariencias. La contemplación y la toma de conciencia de este orden es la fuente del éxtasis y del pleno gozo”.

 

* Párrafo de una entrevista con el maestro Zen Dokushô Villalba cuya inteligencia me deslumbró.

 

 

Dibujos ingeniosos que nos hacen pensar en todo lo que se está haciendo mal en el mundo

 

El artista polaco Pawel Kuczynski lleva desde el 2004 haciendo dibujos satíricos, y su principal objetivo es hacer que su audiencia se pregunte el porqué de muchas cosas del día a día. Sus temas van desde la vida social hasta la política o la pobreza, y si miras bién en sus obras te darás cuenta de muchas cosas…

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Príncipe Siddharta: mitología y Buda

La mitología budista no soporta el contraste con la razón científica alumbrada por Occidente, pero no es más fantástica que la cristiana, según la cual una estrella cambió su curso para guiar a unos Magos de Oriente, indicándoles el camino hacia el miserable establo donde había nacido el hijo de Dios. Conviene recordar que nada es gratuito en las religiones. Cada relato encierra un significado simbólico. En su estudio Qué es el budismo, escrito con Alicia Jurado, Jorge Luis Borges señala la dimensión simbólica vinculada a la concepción de Siddharta en el vientre de la reina Maya: “Cuando leemos que el Buddha entró en el costado de su madre en forma de joven elefante blanco con seis colmillos, nuestra impresión es de mera monstruosidad. El seis, sin embargo, es número habitual para los hindúes, que adoran a seis divinidades llamadas las seis puertas de Brahma y que han dividido el espacio en seis rumbos: norte, sur, este, oeste, arriba, abajo. La escultura y la pintura indostánicas, por lo demás, han difundido imágenes múltiples para ilustrar la doctrina panteísta de que Dios es todos los seres. En cuanto al elefante, animal doméstico, es símbolo de mansedumbre”.

El budismo no atribuye mucha importancia a la verdad histórica. Siddharta Gautama no es el único Buddha. Cada 2.500 años nace un Buddha. Cristo se encarnó una vez para redimir a la humanidad del pecado original. Sería inconcebible que su agonía en la cruz se repitiera cíclicamente. Buddha, en cambio, es un término genérico, que designa un estado de la mente y el cuerpo. No hay que preocuparse, por tanto, de averiguar quién fue Siddharta Gautama. Es suficiente saber que Siddharta fue un hombre inspirado por la determinación de huir del sufrimiento. En ese sentido, todos nos identificamos con su peripecia. Algunos entenderán que la extinción del deseo representa una abdicación de la vida, pero casi todos hemos fantaseado con una paz interior que no parece realizable, sin renunciar un poco a nosotros mismos. Buddha, el despierto, el vigilante, ya es un símbolo, un arquetipo, que expresa el conflicto entre la conciencia y el vacío, el ser y la nada, el yo y el no-yo. Schopenhauer coronó su filosofía con el budismo. Al igual que Calderón de la Barca, opinaba que el mayor delito del hombre es haber nacido. Es imposible desnacer, pero pocos hombres no han abominado su propia existencia en algún momento. La nostalgia del útero materno, expresada abiertamente por Miguel de Unamuno y Samuel Beckett, nos revela que Oriente y Occidente resuelven sus diferencias, cuando se enfrentan a la dolorosa experiencia de existir, reconociendo que la vida tal vez sólo es un tumulto, lleno de ruido y furia.

La vida de Siddharta Gautama no es menos improbable que la de Cristo, pero nuestra imaginación tolera con más indulgencia las ficciones de los Evangelios que las de los textos budistas. Hay más evidencias históricas de la existencia de Siddharta, abocado a convertirse en Buddha, que de la peripecia de Jesús de Nazaret. Sin embargo, ni el cristianismo ni el budismo necesitan evidencias empíricas. Su fe brota de la misma matriz: la conciencia del dolor. El cristianismo nos promete la eternidad; el budismo nos habla de la dicha de no ser. Para Montaigne, ambas religiones reflejan la más inhumana de las enfermedades: no aceptar lo que somos, materia efímera enredada en la fatalidad de existir.

 

 

 

Buddha significa en pali y en sánscrito “despierto, vigilante”. Es el nombre con el que se designa a Siddhartha, hijo de Suddhodana, reyezuelo del clan Sakya que gobernaba la ciudad de Kapilavastu, situada en la región de Tarai (actual Nepal), al sur del Himalaya. La tradición sostiene que vivió entre el 543 y el 478 a.C, lo cual le convierte en contemporáneo de Pitágoras, Heráclito y Parménides. Antes de nacer como Siddhartha, Buddha fue un Bodhisattva, un ser (sattva) iluminado por el supremo conocimiento, una “gran mente” (bodhi) impulsada por el amor y la compasión. Llegó a ese estado después de infinitas reencarnaciones, donde consiguió realizar poco a poco el ideal brahmánico de justicia, misericordia, moderación y templanza. Su deseo de liberar a los hombres del sufrimiento le hizo encarnarse por última vez, escogiendo desde el cuarto cielo de los dioses como madre a la reina Maya. Maya, que significa ilusión, apariencia, anhelaba tener hijos, pero hasta entonces no lo había conseguido. Durante un período de rezos, castidad y noches en vela, el cansancio le hizo cerrar los ojos. Soñó que los señores de los cuatro puntos cardinales, la transportaban a las cumbres del Himalaya, donde sus esposas se encargaban de bañarla cuidadosamente en el lago Anutatta. Depositada en un lecho celestial con la cabeza orientada hacia el Este, Maya descubrió que una estrella con una luz deslumbrante avanzaba hacia ella. Al tocar tierra, la estrella se transformó en un elefante blanco de seis colmillos y cabeza roja, con la tonalidad del rubí. El elefante, que sostenía con la trompa un loto blanco, penetró en su cuerpo por un costado.

Al Aldespertar, la reina Maya no experimentó dolor, sino ligereza y serenidad. No sabía que en su interior los dioses habían levantado un palacio, donde el Bodhisattva aguardaría el momento de su nacimiento, rezando y meditando. La reina relató el sueño a su esposo, que consultó a los brahmanes para averiguar su significado. Los brahmanes le comunicaron que nacería “un gran ser”. Algunas leyendas afirman que el embarazo discurrió entre sueños proféticos, donde el niño aparecía sobre un loto, anunciando en mitad de una lluvia de pétalos: “Triunfaré sobre la muerte y extinguiré el dolor que aflige al ser humano”. Al llegar la primavera, Maya salió a pasear por el jardín de palacio, acompañada por sus sirvientas. Un árbol sala se inclinó a su paso y le tendió una rama, ofreciéndole una flor, que la reina aceptó, alzando los ojos hacia el cielo. En ese momento, el Bodhisattva se levantó y salió por su costado, sin causarle ningún daño. Cuatro seres celestiales (devas) lo sostienen en una red dorada, mientras dos elefantes derraman agua, lavando su cuerpo. Después, el recién nacido contempla el mundo y exclama: “¡Soy el primero y el mejor en la tierra y el cielo! Soy el despierto, el iluminado y he venido a liberar al mundo de la rueda de las reencarnaciones (samsara)!”. El universo se estremece de gozo: los ciegos recuperan la vista, los enfermos se levantan de sus lechos, los pobres se olvidan de su miseria, la paz y la armonía se conciertan y producen una melodía perfecta, que recuerda la música de las esferas.

Asita, un ermitaño consagrado a la meditación y el ayuno, bajó de las montañas y examinó al recién nacido: “Tiene las treinta y dos marcas del buen augurio. Es el incomparable”. Entre las marcas, se hallan un centenar de formas dibujadas en la planta del pie: un elefante, un tigre, la flor de loto y una esvástica. Asita aseguró que sería un gran rey, si permanecía en palacio, o un Buddha, si abandonaba el hogar y se consagraba a la meditación y el ejercicio de la virtud. Suddhodana escuchó la profecía con preocupación, pues su reino era pequeño y débil y deseaba un heredero diestro en el arte de la guerra. Decidió construir tres palacios para aislar a su hijo de los males del mundo, particularmente la enfermedad, la vejez y la muerte. Pensó que de ese modo nunca se marcharía de su lado. Al quinto día, se eligió un nombre para el príncipe. Se llamaría Siddharta, que significa “el que lleva todo a buen fin”. Además, se llamaría Gautama, por ser el nombre de su clan. Al séptimo día falleció su madre y se encargó su cuidado a su hermana, Prajapati, que también era esposa del rey. Las madres de los Buddhas siempre mueren al séptimo día porque su vientre es un templo y no puede ser ocupado de nuevo. Es un lugar sagrado y ya no pertenece a este mundo.

Siddharta creció en palacio, rodeado de sabios que le hablaban de reyes, poetas, santos y soldados. A los siete años, visitó el campo durante la fiesta de la siembra. Observó cómo un agricultor labraba la tierra. Un pájaro se acercó a un surco y atrapó un insecto con su pico, levantado el vuelo. El príncipe comentó consternado: “Los seres vivos se devoran entre sí”. Se retiró a meditar debajo de un árbol, sin que la sombra se moviera durante su estado de recogimiento. Su capacidad de ensimismarse y reflexionar puso de manifiesto su profunda inquietud espiritual. Siddharta continúa su formación, ejercitándose en gramática, caligrafía, botánica, lucha, natación, carrera y salto. Durante un certamen de arqueros, su flecha llega más lejos que el resto y en su lugar de caída brota una fuente. A los diecinueve se desposa con Yashodara, hija de Suprabuddha, hermano de la fallecida reina Maya. Durante diez años, Siddharta disfruta de una vida palaciega, sin preocupaciones ni incertidumbres, pero la curiosidad le empuja a traspasar los límites de su encierro, acompañado por su cochero. Se producen entonces los cuatro encuentros que inspirarán las Cuatro Nobles Verdades.

El primer día se cruza con un anciano, extenuado por los años, que le obligan a caminar encorvado. Pregunta al cochero qué le sucede a ese hombre: “Nada –contesta el cochero-. Simplemente es viejo. Todos seremos como él. Es nuestro destino”. El segundo día descubre a un leproso, con la carne tumefacta y un hedor pestilente. Cuando el cochero le explica que todo el que vive está expuesto a sufrir terribles enfermedades, agacha la cabeza, con más confusión que espanto. El tercer día se cruza con una familia que traslada a un muerto para ser incinerado. “Nada vive eternamente. Es la ley de la naturaleza”, comenta el cochero. Siddharta comprendió en ese instante que el poder era insignificante frente a esas calamidades y por primera vez sintió que su vida avanzaba sin rumbo, no menos desdichada que la del resto de los seres humanos. El cuarto día se encontró con un monje mendicante, que había conseguido la paz interior mediante la pobreza, el ayuno y la limosna. Siddharta pensó que sólo hallaría la felicidad, adoptando su estilo de vida. La noticia de que su mujer había engendrado un hijo, Rahula (que significa Impedimento), le hizo volver a palacio, pero a mitad de noche se despierta y la visión del harén que sólo existe para satisfacer sus deseos, le revela definitivamente que había confundido la dicha con el placer efímero. Las mujeres ya no le parecen hermosas, sino desdichadas y su belleza no le conmueve. Saber que deja un heredero al trono le ayuda a marcharse de palacio, pese a la oposición de su padre. En un principio, le acompaña un sirviente y un caballo blanco, pero después de atravesar un río, despide a su criado, le regala la montura y se corta la coleta. La leyenda afirma que los dioses recogen su pelo y lo guardan como una reliquia. También asegura que un ángel desciende del cielo, con la apariencia de un asceta y le entrega las únicas posesiones que consiente un monje mendicante: el sencillo traje amarillo de tres piezas, un cinturón, una navaja, una humilde escudilla para las limosnas, una aguja y un cedazo para filtrar el agua.

Durante siete días, permanece solo, rehuyendo la compañía humana. Después, se interna en el bosque, donde se encuentra con una comunidad de ascetas que sigue una estricta regla, escatimando el sueño y el alimento. La comunidad tolera su presencia y le inicia en la práctica del yoga: concentración mental, introspección del yo, control psíquico del cuerpo. El objetivo es lograr “la esfera de la nada”, donde no hay pensamiento ni ausencia de pensamiento. Después de un tiempo, Siddharta estima que ha emprendido un camino equivocado y se retira a las montañas, con cinco discípulos que le piden permiso para seguir sus pasos. Continúa con la meditación, pobreza extrema y ayuno, buscando la unión del individuo (Atman) con el Todo (Brahma), pero su excesiva entrega a la penitencia y a la privación de comida y sueño hizo que enfermara hasta bordear la muerte. Según la leyenda, escuchó por azar a una niña, ensayando con una cítara, mientras su maestro le explicaba que las cuerdas debían mantener la tensión necesaria. “Si una cuerda está floja, no emite ningún sonido, pero si está demasiado tensa, se rompe”. Comprendió entonces que el camino adecuado era el Camino del Medio, donde se rehúye por igual el placer sin medida y el ascetismo extremo. Aceptó un cuenco de arroz que le ofreció una mujer, se bañó en el río y rompió el ayuno que le había situado en el umbral de la muerte. Sus discípulos lo interpretaron como un gesto de debilidad y lo abandonaron.

Siddharta comenzó entonces una peregrinación hasta Bodhgaya, una región del estado indio de Bihar, buscando un árbol llamado bo o bohdi (ficus religiosa), identificado tradicionalmente con la sabiduría y más conocido por el nombre higuera sagrada o higuera de las pagodas. Cuando al fin lo encontró, se sentó bajo sus ramas y decidió no moverse hasta descubrir la forma de liberarse definitivamente del sufrimiento: “Que se seque la sangre, que se pudra la carne y se rompan los huesos porque hasta encontrar el camino de la Iluminación no me levantaré”. Esperó durante semanas, debatiéndose con la desesperación y los fantasmas de la mente, que incitan la violencia, el egoísmo y la codicia, hasta que un día apareció Mara, el señor de la ilusión, la destrucción y la muerte. Durante una larga noche, Mara le ofreció placeres y riquezas a cambio de abandonar su búsqueda espiritual, pero no consiguió doblegarle. Envió entonces a sus ejércitos, que arrojaron lenguas de fuego sobre Siddharta, pero éste las transformó en palacios de flores. Furioso, Mara ordena a sus propias hijas que se ofrezcan desnudas, pero Siddharta hace una señal con un dedo y las convierte en ancianas decrépitas. Mara renunció a su propósito al amanecer, reconociendo su derrota. Triunfante, sereno, humilde, Siddharta ya no es un hombre, sino el Buddha poseedor de las Cuatro Nobles Verdades.

 

Durante siete días, Siddharta permanece bajo la higuera sagrada, cuidado por los dioses, que lo alimentan, lo visten y queman incienso para honrarlo. Se desata una tormenta, pero Muchilinda, rey de los Nagas, surge de debajo de la tierra, se enrosca alrededor de su cuerpo y compone una sombrilla con sus sietes cabezas de serpiente. Cuando se calman los elementos, Muchilinda recobra su aspecto humano y se convierte en su primer discípulo. Buddha se dirige a Benares y encuentra a los cinco monjes que le abandonaron. Sin mostrar ningún rencor, les enseña la Vía del Medio. Mientras habla, se aproximan los desconocidos, hasta formar una multitud. Buddha enuncia las Cuatro Nobles Verdades. La primera verdad revela que “el nacimiento es dolor, el ocaso es dolor, la enfermedad es dolor, todo lo efímero es dolor (duhkha)”. La segunda verdad afirma que el dolor procede del deseo, del querer. Nuestro apego a las cosas, nuestros afectos, nuestros temores y esperanzas son la causa de nuestro sufrimiento. La tercera verdad afirma que el dolor puede ser abolido. Si logramos aniquilar el deseo, ya no sufriremos más, pues nos libraremos de la pérdida, el miedo, la ilusión, el hastío, la decepción, la envidia, la ambición, la avaricia, la ansiedad, la angustia o el miedo. La cuarta verdad nos muestra el camino del Octuple Sendero o Camino del Medio, que nos enseña la vía hacia el Nirvana o extinción del dolor: comprensión, pensamiento, palabra, acción, ocupación o medios de existencia, esfuerzo, atención y contemplación. La comprensión de las cosas y los buenos propósitos nos proporcionan sabiduría; la palabra justa, las buenas acciones y un trabajo digno nos enseñan a observar una conducta ética; el esfuerzo, la atención y la contemplación nos permiten mantener la mente ágil y despierta, cerca de la verdad y lejos del engaño o la mentira.

Las Cuatro Nobles Verdades implican una serie de normas éticas: abstenerse de destruir la vida, abstenerse de robar, abstenerse de mentir, abstenerse de conductas sexuales dañinas o inapropiadas, abstenerse de propagar falsas doctrinas. Siguiendo estas enseñanzas, podremos liberarnos de la rueda del samsara o ciclo de las reencarnaciones, donde cada vida está determinada por el karma, una energía trascendente, invisible e inmensurable, que se deriva del conjunto de actos, palabras y pensamientos realizados en existencias anteriores. El karma determina el sentido ascendente o descendente del samsara. El bien o el mal causados a veces necesitan varias reencarnaciones para recibir el castigo o la recompensa correspondientes. El Nirvana representa la extinción del sufrimiento que se obtiene con la iluminación. Es un estado mental y físico que anticipa el Para Nirvana, la paz eterna, la extinción completa, el no ser.

Después del sermón de Benares, brahmanes, reyes y ascetas se convirtieron a la nueva doctrina, acatando los preceptos de su Ley (dharma) y las normas de su Comunidad (sangha). El aluvión de convertidos obliga a Buddha a permitir que las mujeres puedan constituir sus propias comunidades de monjas. Se dirige a su antiguo reino, seguido por veinte mil discípulos. Se reencuentra con su hijo Rahula, que se convierte a las Cuatro Nobles Verdades. Desgraciadamente, no tardan en aparecer las divisiones y las querellas internas. Devadatta, primo y discípulo de Buddha, intenta asesinarlo. Envía a unos arqueros para que le tiendan una emboscada, pero los conjurados son incapaces de disparar sus flechas a la perfecta encarnación de la santidad y la virtud. Devadatta desaparece en las entrañas de la tierra, condenado a arder en los infiernos. En Vesali, una cortesana agasaja y ofrece su hospitalidad a Buddha, que acepta con sencillez. Pasan los años y Mara le tienta de nuevo, invitándole a cambiar de vida, pero Buddha le rechaza otra vez y le anuncia que morirá dentro de tres meses. Al oír la noticia, se oscurecen los cielos, tiembla la tierra. Los dioses y los hombres le piden que viva eternamente, pero contesta que ningún ser debe cambiar el orden del mundo y que sus enseñanzas describen el Nirvana como la paz definitiva. Acepta unas trufas o, según otras versiones, un trozo de carne salada, que le producen un agudo malestar, precipitando una muerte que la tradición no considera accidental, sino voluntaria. Buddha se bañó por última vez, bebió agua y se tendió a la sombra de un bosque de mangos en Kushi-Nagara, a unos 175 kilómetros al noreste de Patna, rodeado de sus seguidores. Advirtió sobre futuros cismas, insistió en la importancia de la virtud y repitió las Cuatros Nobles Verdades. Murió acostado sobre el flanco derecho, con la cabeza orientada hacia el norte, el rostro mirando hacia poniente. Sus funerales se asemejaron a los de un rey. Antes de ser incinerado a las puertas de la ciudad, se entonaron elegías y se celebraron juegos y danzas durante seis días. Al séptimo día, se colocó su cuerpo sobre una pira, pero los intentos de encender la hoguera fracasaron una y otra vez, hasta que por fin surgió una llama del corazón de Buddha y consumió el cuerpo. Se arrojó miel sobre los restos calcinados para conservarlos y se repartieron entre los dioses, los Nagas y ocho reyes. Los dioses los enterraron en el cielo; los Nagas en profundidades remotas, lejos de la superficie, y los reyes en diferentes puntos de la geografía, levantado sobre ellos monumentos que se convirtieron en lugares de peregrinaje.

 

Fuente: http://rafaelnarbona.es

 

Carta de una bruja a un príncipe azul

Querido Príncipe Azul

Como no hago parte de la nobleza y mi pasado fue más bien tormentoso, eso de comer cuentos de hadas siempre me causó indigestión, por tanto nunca me interesó que me coronaran y mucho menos convertirme en la princesa de alguien. La verdad es que me dan lástima esas damiselas de cabellos laaargos, que prefirieron pasar sus vidas esperando en el balcón hasta que tú llegaras algún día a rescatarlas de una vida aburrida.

Decidí hacer cosas productivas y empecé a estudiar Magia para desarrollar a grandes escalas mi intuición femenina y otros dones, además no soy como la Cenicienta que está esperando un marrano que la saque de pobre, mejor dicho, nunca me ha interesado depender económicamente de nadie.  Años después me gradué con honores en la Escuela de Brujas, siendo mí tesis uno de los hechizos más célebres entre los 7 reinos. Poco a poco mi renombre creció tanto que a punta de sortilegios, manzanas “premiadas” y pociones me volví una empresaria exitosa y compré mi propio castillo.

 

 

Quiero decirte que no tengo nada en contra tuyo, pero sucede que el azul no es mi color favorito y pienso que no le luce a todo los tipos. Entiendo que a la larga no eres culpable de vivir en el pedestal en donde te elevaron desde tiempos ancestrales y sospecho que muchas féminas con la ayuda de Disney se montaron en la película del final feliz contigo. Y es entonces cuando te volviste igual de mítico que Pie Grande, Cupido y el Monstro del lago Ness.

 

Me cuesta creer que seas la combinación perfecta de todas esas cursilerías contradictorias con  que sueñan las niñas. Un caballero con su lado salvaje, Inteligente no sabiondo, sensible sin ser pendejo, millonario pero sencillo, guapo y nada narciso, amante del compromiso, buen polvo, que escribes poemas y también practicas kickboxing, que no miras a otras… en fin, solo te hace falta flotar con tu capa para ser una especie de Superman.  Hmmm llámame pesimista pero creo que de eso tan bueno no dan tanto, me parece que tú y tu corcel blanco no encajan en estos tiempos y prefiero vivir en la realidad.

Aunque no ha sido fácil la vida de emancipación que escogí y en ocasiones algunos aldeanos me fastidiaron durante mis tres siglos de soltería, porque hablaba con mi gato negro y mi empleada del servicio era un duende. Luego me encantaba ver sus caras de pánico cuando se acordaban que soy bruja y entonces no volvían a hacer ningún comentario por temor a que les pusiera una verruga gigante en sus caras o los convirtiera en algo que ya eran: sapos o lagartos.

 

Mientras la Bella Durmiente se quedó roncando durante 100 años con la esperanza que aparecieras, yo opté por divertirme y de vez en cuando salí con “tinieblos” en el sentido literal pues los muy lobos aparecían en luna llena, sin embargo tengo buenas historias que contar y además nos revolcábamos de lo lindo. Así mismo cada semana sigo disfrutando de  planes con las “brujis” como el respectivo aquelarre o la noche de karaoke.

 

No me imagino paseando contigo en tu lujoso carruaje por la verde pradera, en primer lugar porque tengo mi escoba y segundo también puedo volar. Tampoco preciso que me protejas con tu espada cuando camino por el bosque pues sé defenderme bastante bien.  No quiero un salvador sino un compañero, por eso eres alguien impensable en mi existencia y solo con el pasar del tiempo supe que no necesitaba que me ofrecieras tu mundo simplemente porque ya tengo el mío.

Hace algún tiempo conocí a un sujeto maravilloso, hasta el punto de dudar que tal vez el mito no era ilusorio y existía la posibilidad que fueras tú. Por fortuna me equivoqué al comprobar que el prospecto que me gusta, es un ser humano autentico, con defectos, que suda, que se despeina, que se emberraca, sin embargo me trata como a una reina y me está haciendo feliz.

Así que empecé a escribir mi propio cuento en donde soy dueña de mi destino y mi comarca, con las botas sobre la tierra para entender que tu “señor perfecto” o mejor conocido como el Príncipe Azul no eres mi tipo de hombre por la sencilla razón que no existes.

FIN

 

http://blogs.elespectador.com/solterasdebotas/

 

 

 

 

Técnicas para manejar la tristeza y la apatía

 

Los sentimientos de tristeza y apatía son necesarios para nuestro crecimiento y desarrollo, sin embargo pueden volverse crónicos y afectar nuestros estados emocionales y nuestro campo aurico a largo plazo. Una tristeza y apatía “sana” no debe durar mas de tres días

Algunas técnicas que pueden resultar de utilidad  par el manejo de sentimientos como la tristeza o la apatía:

1. Permitir sentirse tristes, nunca hemos de sentirnos mal o menos personas por el simple hecho de estar tristes

2. Permitirse  llorar el tiempo que sea necesario, pero si esta situación excede los tres días, es mejor pedir ayuda porque ya se trataría de un caso crónico.

3. Enfocarse en actividades productivas para cada uno: espiritualidad, música, manualidades, baile…


4. Entender que cada situación que causa tristeza o malestar es una oportunidad de cambio, ayuda en el proceso que cada uno vive. Valorar el momento y permitirse vivirlo teniendo en cuenta que es un proceso y no define ni delimita la vida.

4. Dar  importancia a la atención y la intención. La  atención energiza y la intención crea. Es importante poner la atención en los sueños y no en los miedos. Decidir ignorar los miedos por periodos de tiempo, conduce a ver como con la practica estos miedos pierden poder.

5.Darse un gusto a menudo, no es necesario objetos materiales ni lujos,: un atardecer, un helado, una conversación con un amigo, cualquier cosa que genere felicidad ayudara a reconectarnos con la esencia de la abundancia y la felicidad.

6. Tener claro que nuestra vida tiene muchas facetas importantes. Si una no funciona, las demás si. Si una de ellas esta mal no implica  que toda nuestra vida esté mal.

7. Tener siempre la certeza de que todo es temporal. Todo pasa y cuando pasa es siempre por algo. Todo lo que sucede son lecciones de vida.

8.Cada uno de nosotros  crea su vida, nadie nos salvara y no podremos salvar a nadie. Podemos aceptar consejos, pero escuchemos nuestra intuición que siempre nos dirá que camino tomar.

 

SOMBRILLA COLOR

 

El mágico Templo del alma

Curiosidades de nuestro cuerpo

 

1. Si te pica la garganta, ráscate el oído:
Al presionar los nervios de la oreja, se genera un reflejo inmediato en la garganta que produce espasmos y alivia la molestia.

2.Para escuchar mejor usa solo un lado del oído:
Si estás en una discoteca y no oyes bien lo que te dicen, gira tu cabeza y usa sólo tu oído derecho, ya que éste distingue mejor las conversaciones, mientras el izquierdo identifica mejor las canciones que suenan bajo.

3. Para aguantar las ganas de ir al baño piensa en sexo:
Cuando no resistes las ganas de orinar y no tienes un baño cerca, piensa en sexo. Eso entretiene a tu cerebro y el estrés disminuye.

4. Toser mientras te vacunan reduce el dolor:
Un grupo de científicos alemanes, descubrieron que si toses al momento que te inyectan, se aumenta la presión en el pecho y en la espina dorsal, lo que inhibe los conductores de dolor de la médula.

5. Si tienes la nariz tapada:
Presiona tu paladar y la parte superior de la nariz. Toca el paladar con la lengua fuertemente y con un dedo sujeta la nariz bajo el entrecejo. Esto permite que las secreciones se muevan y puedas respirar.

6. Cuando tengas acidez duerme sobre tu lado izquierdo:
Esto permite crear un ángulo entre el estómago y el esófago, para que los ácidos no puedan pasar a la garganta.

7. Cuando te duela una muela frota un hielo en tu mano:
Debes pasar el trozo de hielo por la zona en forma de “v” que se produce entre el dedo pulgar y el índice por la parte contraria a la palma. Esto reduce en un 50% el dolor, ya que este sector está conectado a los receptores de dolor de la cara.

8. Cuando te quemes, presiona la herida con un dedo:
Luego de limpiarla zona afectada, haz presión con la mano en la quemadura, ya que esto permite volver a la temperatura inicial y evita la aparición de ampollas. (para pequeñas quemaduras)

 

PIES

 

 

9. Cuando estés ebrio:
Apoya la mano sobre una mesa o superficie estable. Si haces esto, tu cerebro recobrará la sensación de equilibrio y evitarás que todo gire a tu alrededor.

10. Al correr, respira cuando apoyes el pie izquierdo:
Esto evitará que sientas picor en el pecho, ya que si respiras cuando apoyas el pie derecho, causas presión en el hígado.

11.Si te sangra la nariz, haz presión con tu dedo:
Si te echas para atrás puedes ahogarte con tu sangre, así que lo mejor es apretar con tu dedo el lado de la nariz en que tienes la hemorragia.

12. Para controlar los latidos cardiacos cuando estés nervioso:
Pon el dedo pulgar en tu boca y sopla, esto ayudará a que tu corazón deje de latir tan rápido a partir de la respiración.

13. Para aliviar el dolor de cabeza cuando tomas agua muy helada:
Al beber algo muy congelado, el paladar se enfría y el cerebro lo interpreta. Por eso debes colocar tu lengua sobre el paladar para que vuelva a su temperatura normal.

14. Previene la falta de visión cuando estás frente al PC:
Cuando pones tu vista en un objeto cercano como un computador, la vista se cansa y falla. Para ello, cierra tus ojos, contrae el cuerpo y aguanta la respiración por un momento. Luego relaja todo. Santo remedio.

15. Despierta a tus manos y pies dormidos moviendo tu cabeza:
Cuando se te duerma un brazo o la mano, gira tu cabeza de un lado a otro y verás como la sensación pasa en menos de 1 minuto, ya que las extremidades superiores se duermen, por presión en el cuello. En tanto, si es una pierna o un pie, solo camina unos segundos.

16. Fácil método para aguantar la respiración bajo el agua:
Antes de sumergirte, haz muchas respiraciones rápidas y fuertes para lograr que el ácido de la sangre desaparezca, pues éste es el que causa la sensación de ahogo.

17. Memoriza los textos en la noche:
Cualquier cosa que leas antes de dormir, la recordarás con más facilidad…

CUANDO ALGUIEN COMPARTE ALGO DE VALOR CONTIGO, TE BENEFICIAS
Por ello tienes la obligación moral de compartirlo con los demás.

Palabras en clave de música

 

“La vida no es algo lineal y plano; la vida es una suma de etapas”.

Pensemos en una partitura. Con el tiempo aprendes a no menospreciar ninguno de sus compases… Hay silencios, síncopas… Aprendes que existen etapas que, como las notas, son blancas o negras, que otras son fusas y otras difusas…
No sobra ningún compás en tu partitura.

Cuando te coma el miedo, la soledad, o cuando no sepas si llegaste allí huyendo o buscando, recuerda que en esta melodía existen tempos que son moderados, otros que son allegro y otros que lloran adagios…Tú sólo has de cerrar los ojos, dejarte llevar y seguir bailando…

Recuerda que, si quieres, en la canción de tu vida tú tomas la batuta, y que el miedo no existe si tú estás contigo y el metrónomo no es otro que tu corazón…”

 
PARTITURA

Trata de no resistirte a los cambios que vienen en camino. 
En su lugar, deja que la vida viva a través de ti. 
..Y no te preocupes de que tu vida se esté poniendo del revés. ¿Cómo sabes que el lado al que estás acostumbrado es mejor que el que ha de venir?…”
Rumi.

ABSTRACIÓN

Pintura de Juan Talavera

Sobre el aura

El Aura es el campo energético que desprenden todos los seres vivos, una radiación electromagnética que nos rodea, y nos da información sobre el que la emite. Todos tenemos aura, incluido el Planeta Tierra. También los objetos tienen su propia aura.
Cada persona, animal y vegetal, tiene un aura diferente, incluso a veces más de una capa de luz en la misma persona. Todos tenemos varias capas áuricas, porque el aura está dividida en siete estratos o capas relacionadas directamente con los siete chakras. 

→ El Aura alrededor de objetos vivientes conscientes (personas, plantas …) cambia con el tiempo, algunas veces muy rápido, en cuestión de minutos.
→ El Aura alrededor de objetos como piedras, cristales, agua… es esencialmente fija.
Algunas serán de muchos colores, otras tal vez de un solo color, algunas serán como pequeñas luces sin brillo y otras serán grandes y brillantes.
Por qué los niños ven el Aura de forma natural y los adultos no :
Niños muy jóvenes (hasta los 5 años de edad) ven auras naturalmente. Ellos frecuentemente miran SOBRE una persona en frente de ellos. Cuando no les gusta el color del aura sobre la cabeza, o si este color es muy diferente al aura de sus padres, lloran, no importa cuantas sonrisas la persona haga. Normalmente las personas cuando se convierten en adultos olvidan que siempre han podido ver el aura de todo lo que les rodea. Pero esto no quiere decir que a tí te vaya a pasar, pues si prestas atención a diario, nunca se te olvidará.
Otra razón de por qué los niños ven auras mucho más fácilmente que los adultos es porque su visión central no está dañada todavía. Una vez que van a la escuela se les dice que usen su visión en una cierta manera, y gradualmente pierden su vista áurica natural.

¿Para qué te sirve ver el aura en las personas?
Los colores e intensidad del aura, especialmente alrededor y sobre la cabeza tienen significados muy especiales. Viendo el aura de otra persona puedes realmente ver los pensamientos de la otra persona antes de que los escuches expresados verbalmente. Si no están de acuerdo con lo que esta persona esta diciendo, efectivamente ves una mentira todo el tiempo. Nadie puede mentir en frente de ti sin ser detectado. No podemos fingir el Aura.
Además, el aura es nuestra firma espiritual. Cuando ves a una persona con un aura brillante y limpia, puedes estar seguro de que esa persona es buena y espiritualmente avanzada, aún si ella es modesta y no es consciente de ello. Cuando ves una persona con una aura gris u oscura, puedes estar seguro de que tal persona tiene intenciones no claras. Es por eso que los niños tienen auras mucho más limpias y fuertes que la mayoría de los adultos.
Al ver nuestra aura o la de otras personas podemos conocer los pensamientos e intenciones antes de que se realicen.
Nuestra Aura siempre está en movimiento y en constante cambio. Su color y su energía cambian a la par con nuestras emociones, sentimientos, pensamientos y acciones. Un Aura vibrante proviene de un cuerpo sano, equilibrado y alegre. Un aura oscura o gris, por lo regular se manifiesta ante la angustia, el estrés o la enfermedad. Y tú puedes ver eso en su Aura.
El Aura además, tiene la cualidad de “contagiarse” a quienes están a tu alrededor. Esto es porque nuestras auras interactúan siempre con las demás auras. Es un intercambio de energía. Así que podemos influirnos unos a otros en nuestros campos áuricos. Si enviamos pensamientos de Amor incondicional a las personas puede que veas un cambio en su aura, tal vez más brillante. Si sientes que quieres hacerlo al ver el aura triste de alguna persona hazlo, pues el Amor es la mejor medicina que existe en el Universo. Recuerda que Todos Somos Uno.
Así que ya sabes que las auras nos cuentan cómo se sienten las personas en un momento dado, y que cambian de color y de forma casi continuamente. Hay que prestar mucha atención para ver esas formas y colores. Las auras nos dicen si alguien está triste, enfermo, feliz o enfadado. Los colores brillantes y claros te indicarán que una persona siente felicidad, amor, dicha, salud, confianza, alegría y paz. Los colores oscuros y opacos te dirán que esa persona siente tristeza, dolor, enfermedad, inseguridad… Si un color es muy fuerte como el rojo por ejemplo, quizás te indique que está enfadada. 


Puedes ver las auras completas, como un huevo que envuelve a la persona, o quizás sólo veas la parte superior en la cabeza y hombros.
Al igual que a las personas, puedes enviar Amor y Paz al aura del Planeta Tierra, pues el planeta también posee su propio campo energético en el cual todos influimos con nuestros pensamientos y sentimientos.
VER Y SENTIR EL AURA DE LAS PERSONAS
MÉTODO PARA SENTIR TU AURA
Sentir que tenemos aura nos proporciona más seguridad a la hora de intentar verla. Hay diversos métodos para intentar sentirla, pero sin duda el más conocido y fácil de hacer es juntando las palmas de las manos.
Para sentirlo ponemos nuestras palmas de las manos una al lado de la otra y con una distancia de 30 cm. Así en esa posición prestamos especial atención a qué sentimos en nuestras manos y cómo lo sentimos. Estaremos unos tres minutos.
Pasados los tres minutos acercaremos las palmas de las manos a unos 20 centímetros y repetiremos el proceso de prestar atención a qué sentimos y cómo lo sentimos. Estaremos otros tres minutos.
Pasado ese tiempo acercaremos nuestras manos unos 10 centímetros y repetiremos el mismo proceso que las otras veces.
Finalmente acabaremos a una distancia de entre 3 y 5 centímetros en la que realizaremos el mismo proceso. Lo más normal es que sea en esta última fase en la que notemos una ligera presión.
Analiza especialmente los cambios que vas notando a medida que acercas las palmas de las manos. Lo más tradicional suele ser notar un cambio de temperatura, pero se pueden notar muchas más cosas.

Realiza este ejercicio hasta que tengas totalmente controlada y analizada la sensación de tu aura. Tómate todos los días que te hagan falta.
VER EL AURA A OTRA PERSONA
1.- Busca una pared de color blanco, o si no lo puede ser, al menos procura que el color sea uniforme. Cuida que esté iluminada, pero no tanto que refleje la luz intensamente. Pide a una persona que se ponga de espaldas, pegado a la pared.
2.- Colócate a una distancia aproximada de un metro de la persona y escoge un punto para concentrar tu vista. El mejor punto es en medio de la frente, donde está nuestro Sexto Chakra o tercer ojo.
3.- Enfoca tu vista en ese punto de 30 a 60 segundos.
4.- Después de 30 segundos, analiza con tu visión periférica el alrededor SIN QUITAR TU VISTA DEL MISMO PUNTO. Mantén tu concentración y resiste la tentación de mirar a otro lado. Notarás que el fondo de la persona empieza a tornarse de un color distinto y con más brillo. A mayor concentración mejor visión.
Con práctica, podrás ver con facilidad el aura de otras personas con solo enfocar tu atención y tu vista al sexto chakra, en medio de la frente.
Ahora puedes practicar viendo el aura de tus amigos, de tu familia, de tus mascotas o de las plantas !!! 


CÓMO VER TU PROPIA AURA
Ponte de pie aproximadamente 1.5 m en frente de un espejo de buen tamaño. Al principio es mejor si el fondo detrás de ti es blanco natural y no hay sombras. La iluminación debe ser muy suave y uniforme, no brillante. Sigue las mismas instrucciones de antes para ver el Aura.
Practica por lo menos 10-15 minutos cada día.

SIGNIFICADO DEL AURA Y SUS COLORES
Aquí tienes lo que indica el color del aura en las personas, pero cuando aprendas a ver el Aura bien, podrás verificarlo por ti mismo, concentrándote en ciertos pensamientos mientras mires tu Aura (podrás ver cómo cambia de forma o color), o diciendo a las personas cuáles son sus pensamientos cuando ves su Aura, así comprobarás que lo que piensa corresponde con el color de su aura.
Normalmente, las personas tienen uno o dos colores dominantes. Pero además de estos colores dominantes, al reflejar el Aura los pensamientos, sentimientos y deseos, éstos aparecerán como “flashes”, “nubes” o “llamas”, usualmente más lejos de la cabeza.
Significado de los COLORES BÁSICOS del Aura (colores del arcoiris, brillantes, monocromáticos):
Violeta: Indica pensamientos espirituales.
Azul Índigo: Persona equilibrada, llena de vida, buena salud, sistema nervioso aliviado, transmitiendo fuerza y energía. Las personas con color azul en su Aura son relajadas, balanceadas. Si tienes en un momento puntual un pensamiento que relaje el sistema nervioso, de relajación de tu mente, estarás teniendo un pensamiento azul, y así lo estarás viendo en su aura.
Azul Turquesa: indica una persona dinámica, con personalidad altamente enérgica. Pueden hacer muchas cosas a la vez y son buenos organizadores. Si tienes un pensamiento acerca de organizar o influenciar a otros, estarás teniendo un pensamiento Turquesa.
Verde: Las personas con una natural habilidad para sanar suelen tener el Aura Verde. Estar en presencia de una persona con este aura es una experiencia muy pacífica y tranquila. Un estado de descanso y sanación es un pensamiento Verde.
Amarillo: Ver un halo amarillo alrededor dela cabeza indica un alto desarrollo espiritual, un maestro espiritual.
Naranja: El Aura de color naranja se presenta en personas con gran habilidad para ser maestros y guías espirituales. Las personas con este perfil son buscadas para obtener consejo y ayuda. Cuando el naranja es dominante, usualmente contribuye a un halo amarillo, que después se vuelve dorado, indicando un gran maestro espiritual.

Rojo: Indica que esa persona está teniendo pensamientos materialistas o pensamientos sobre el cuerpo físico.
Rosa: El Aura Rosa indica que la persona ha conseguido un balance entre el mundo espiritual y el mundo material. Las personas más avanzadas espiritualmente no solo tienen un halo amarillo alrededor de la cabeza (como color dominante en el Aura) sino también un Aura rosa grande extendiéndose más lejos.
Significado de ver colores Sucios: (colores más oscuros que el fondo, los vemos más como humo que como brillo)
Marrón: persona que niega la espiritualidad.
Gris: las Auras grises representan dolencias físicas o malestares mentales. Pueden también provenir de sentimientos de depresión o malas intenciones. Puede incluso indicar pensamientos oscuros, intenciones no claras…
Blanco: Representa dolores fisicos, una enfermedad seria.

 

15 rituales sexuales fascinantes

En esta sociedad capitalista, nuestros rituales de apareamiento están tan extendidos que tendemos a pensar que son  la única gama de formas de relacionarnos sexualmente con los otros. En la época del Tinder, el poliamor y los encuentros de una sola noche, tenemos la sensación de habernos deshecho de todas las decoraciones y estar acabando uno por uno con nuestros prejuicios sexuales, pretendemos haber encontrado la salida del templo de la sociedad, cuando en realidad seguimos reproduciendo sus rituales, pero sin que sean siquiera más liberales e imaginativos de los que se han practicado en otros lugares y otros tiempos.

En un artículo para Nerve, Kate Hakala nos revela 15 prácticas sexuales que definitivamente nos harán cuestionarnos la forma en que nos relacionamos sexualmente como seres humanos:

1. En la antigua cultura hawaiana todo el mundo tenía nombres públicos para sus genitales. La realeza y los plebeyos tenían distintos cantos sobre genitales que describían sus órganos literal y figurativamente.

sambia

2. En la tribu Sambia de Nueva Guinea, los hombres jóvenes son alejados de las mujeres por un periodo de tiempo en el que deben practicar sexo oral y tragarse el semen de los mejores guerreros, antes de poder acostarse con las mujeres.

3. En las islas Trobriand, de Papua Nueva Guinea, los niños inician su vida sexual entre los 6 y 12 años. Las mujeres son tan promiscuas como los hombres y nada de esto implica algún estigma social.

4. Algunos piensan que en el antiguo Egipto, se creía que el crecimiento del río Nilo era causado por las eyaculaciones del dios creador Atum. Debido a esto, los faraones se masturbaban ritualmente eyaculando en el Nilo.

grecia

5. La homosexualidad era socialmente importante en laAntigua Grecia, pero solo si se practicaba entre hombres mayores y adolescentes. Era mal vista una relación entre dos hombres de la misma edad y clase social, pues el sexo era un acto de poder y ser pasivo era ser feminizado.

6. Los Guajiros de Colombia realizan una danza ceremonial en la cual, si una joven tropieza con un muchacho, deben tener sexo.

7. La homosexualidad masculina y los matrimonios del mismo sexo fueron una practica común por siglos entre miembros de la tribu Siwa de Egipto. Los hombres que no tenían prácticas y actitudes homosexuales eran socialmente marginados.

8. Los habitantes de la pequeña isla de Inis Beag, cerca de la costa de Irlanda, son considerados una de las sociedades más reprimidas sexualmente que han existido. Los adultos deben vestir ropa interior todo el tiempo durante el coito y la gente considera el sexo malo para la salud.

kreung

9. La tribu Kreung en Cambodia construye chozas del amor para sus jovenes cuando alcanzan la adolescencia. Diversos muchachos pasan la noche en las chozas con las jovenes hasta que finalmente encuentran con quien quedarse. El divorcio es ilegal, así que deben pensarselo bien antes de tomar una decisión.

10. En la aldea de Mehinaku en Brasil, los hombres compiten para tener sexo con una mujer dándoleobsequios de pescado.

11. Mangaia, una diminuta isla en el Pacífico Sur, es hogar de uno de los primeros y más avanzados programas de educación sexual. A los 13 años los niños se acuestan con mujeres mayores, las cuales les enseñan cómo controlarse y durar más para complacer a una mujer.

edadmedia

12. En la Edad Media, la Iglesia dictaba que la posición de misionero era la única forma adecuada de tener sexo. Elcoito a tergo (hacerlo por atras, como los animales) era considerada la posición más pecaminosa.

13. Los Aweikoma de Brasil hacen las cosas fáciles y comparten la misma palabra para comer y tener sexo, pues ambas palabras implican meter algo dentro de tu cuerpo. Esto revela además una visión femenina del acto sexual.

14. Algunas tribus en los Himalayas practican la poliandría, costumbre según la cual los hermanos comparten a una misma compañera sexual. Esto para que no haya una sobrepoblación de niños en la escasa tierra que comparten.

15. En las Islas Marquesas, era considerado completamente normal ver a tus papas tener sexo.

 

Fuente: pijamasurf

 

 

 

El erotismo en las mujeres. Anaïs Nin

“La literatura erótica escrita por hombres no satisface a las mujeres y es tiempo de que escribamos nuestra propia literatura”

Desde mi experiencia, diría que las mujeres no han separado aun el amor de la sensualidad como los hombres lo han hecho. Ambos están combinados en la mujer: ella necesita amar al hombre que se entrega o ser amada por él. Después del acto sexual, parece que necesita asegurarse de que es amor y que el acto sexual de la posesión es parte de un intercambio que es dictado por el amor. Los hombres se quejan a menudo de que las mujeres demanden una confirmación o una expresión de amor. La cultura japonesa reconoce esta necesitad y en los tiempos antiguos era una regla estricta que, después de la cúpula, el hombre debía escribir un poema y dedicárselo a su amada antes de que ella despertara. ¿Qué es esto, sino la conexión del acto sexual con el amor?

A mi parecer, las mujeres todavía se preocupan por una partida prematura o una falta de reconocimiento del ritual que ha tenido lugar, todavía necesitan palabras, necesitan la llamada telefónica, la carta, los gestos que hacen del acto sensual algo particular, algo que no es anónimo y meramente sexual.

Este fenómeno pudiera o no desaparecer en las mujeres modernas que decidirán poner un punto final a sus predecesoras; tal vez sí logren separar el amor del sexo que, en mi opinión, disminuye el placer y reduce la calidad intensiva del coito. Porque éste es mejorado, elevado e intensificado por las emociones. Comparen la diferencia entre un intérprete solitario y la grandeza alcanzada por una orquesta.

Intentamos quitarnos de encima todo lo falso de nosotras, lo que nos es inculcado por nuestra familia, nuestra cultura y nuestra religión. Es una tarea enorme porque la historia de las mujeres no ha sido contada completamente de la misma forma que la de los negros. Algunos acontecimientos han sido ocultados. Culturas como las de India, Camboya, China y Japón tienen una vida sensual accesible y popular, pero a través de la perspectiva masculina. Muchas veces, cuando las mujeres han querido revelar algunos aspectos de su sexualidad, son reprimidas. No de manera tan obvia como sucedió con la ardiente obra de D. H. Lawrence, o la censura de Henry Miller o James Joyce, sino de una manera que es denigrante, constante y continúa por los críticos. Muchas escritoras recurrieron a los pseudónimos masculinos para evitar los prejuicios. Tan sólo hace un par de años Violette Leduc escribió la más explícita, elocuente y conmovedora descripción del amor entre dos mujeres. Simone de Beauvoir fue quien la descubrió para el público y aun así todas las reseñas que he leído son juicios morales contra su apertura. También hubo muchos juicios morales sobre el comportamiento de los personajes de Henry Miller, sobre todo criticaban su lenguaje, pero en el caso de Violette Leduc era contra ella misma.

Leduc en La Bâtarde es totalmente libre:

“Isabelle me recostó de espaldas sobre el edredón, me levantó y me sostuvo entre sus brazos: me llevaba a otro mundo que era completamente desconocido para de allí lanzarme a otro mundo que ni siquiera había imaginado. Sus labios abrieron los míos ligeramente, me humedecieron los dientes. Su lengua carnosa me daba miedo, pero su extraña virilidad no batalló para entrar en mí. Distraída y calmadamente, esperé. Sus labios recorrieron los míos. Mi corazón latía fuertemente y yo deseaba prolongar la dulzura de su huella, la nueva experiencia del roce sobre mis labios. Isabelle me está besando, me decía a mí misma. Trazaba un círculo alrededor de mi boca, encerraba el ruido, dejaba un beso frío en cada comisura, dos notas staccato en mis labios. Siguió presionando su boca contra la mía, una hibernación… Nos abrazamos, queríamos engullirnos una a la otra… Conforme Isabelle se recostaba sobre mi corazón abierto, yo quería sentirla cómo entraba. Ella me enseñó a abrirlo en flor… Su lengua, su pequeña flama, ablandó mis músculos, mi carne… Una flor abierta en cada poro de mi piel…”

Tenemos que abandonar la consciencia. Las mujeres tienen que evitar copiar a Henry Miller. Está bien tratar a la sexualidad caricaturizándola con humor y picardía, sin embargo esa es otra forma de relegarla a lo casual, a las áreas ordinarias de la experiencia.

Las mujeres han sido amedrentadas para revelar su propia naturaleza sensual. Cuando escribí Spy in the House of Love en 1954, muchos críticos serios llamaron a Sabina [el personaje] una ninfómana. La historia de Sabina es la de una mujer que ha tenido solamente dos amantes y una amistad platónica con un homosexual. Fue la primera historia de una mujer que intenta separar el amor de la sexualidad de la misma forma que un hombre para poder alcanzar la libertad sensual. Incluso fue etiquetada de pornográfica cuando apareció. Aquí uno de los fragmentos “pornográficos”:

Ambos huyeron de los ojos del mundo, de los proféticos, estridentes y ováricos prólogos del cantante. Hacia las barandas oxidadas de las escaleras del subsuelo nocturno, hacia el primer hombre y la primera mujer en el comienzo del mundo, un mundo sin genitivos para poseer uno al otro, sin música de serenatas, sin regalos de cortesía, sin torneos para impresionar y forzar una caricia, sin instrumentos secundarios, sin ornamentos, collares, coronas que sojuzgar, sólo un solo ritual, un gozoso, alegre, jubiloso y dichoso empalamiento de una mujer en el mástil de un hombre.

Aquí otro pasaje etiquetado como pornográfico por los críticos:

Sus caricias eran tan delicadas que se sentían como una provocación, un reto evanescente que ella temía corresponder por temor a que se desvaneciera. Sus dedos la incitaban y se alejaban cuando la excitaban; su boca la estremecía y luego se retiraba; su rostro y cuerpo se acercaron, esposó cada uno de sus miembros para luego deslizarse en la oscuridad. Él exprimía cada curva y recoveco para extraer el placer de su fino cuerpo y después permanecía quieto, dejándola en suspenso. Cuando tomaba su boca, él apartaba las manos de ella; cuando ella respondía al placer de sus muslos, él cesaba de exprimirla. En ningún momento él permitía que aconteciera una fusión total sin saborear cada abrazo, cada parte del cuerpo de ella para luego desertarlo, como encender la llama y luego eludir el derretimiento. Un corto circuito de sentidos, provocador y tibio, trémulo y elusivo, tan móvil e incesante como era él durante el día; pero ahora aquí en la noche, con las lámparas de la calle develando la desnudez de ambos, pero no la de su mirada, ella era incitada a un casi insoportable y previsto placer. Él había convertido su cuerpo en un manojo de rosas para exfoliar el polen de cada una de ellas.

FLOR EROTICATan postergado, tan incitado que la posesión llegó para vengar la espera con un largo, prolongado y profundo éxtasis”.

Las mujeres en sus conversaciones revelan una persistente represión. En el diario de George Sand leemos el siguiente incidente: [Émile] Zola la cortejó y tuvieron una noche de amor. Por el hecho de haberse entregado sin reservas sexuales, él le dejó dinero en el buró cuando se retiró, implicando así que una mujer apasionada no podía ser sino una prostituta.

Sin embargo, si seguimos estudiando la sensualidad de las mujeres nos encontramos con que en última instancia no hay generalizaciones, que hay tantos tipos de mujeres como mujeres mismas. Hay un punto en común: que la literatura erótica escrita por hombres no satisface a todas las mujeres y que es tiempo de que escribamos nuestra propia literatura, y que hay una diferencia en nuestras necesidades eróticas, fantasías y actitudes. Barracas explícitas o palabras clínicas no excitan a la mayoría de las mujeres. Cuando el primer libro de Henry Miller fue publicado, yo predije que a muchas mujeres les gustaría. Pensé que les gustaría la manifestación honesta del deseo, el cual estaba a punto de desaparecer en una cultura puritana; sin embargo, no hubo respuesta alguna en cuanto al lenguaje agresivo y vulgar. El Kama Sutra, el compendio de sabiduría erótica india, remarca la necesidad de acercársele a la mujer con sensibilidad y romanticismo, no ir directamente a la posesión física, sino prepararla con cortesía amorosa. Estas costumbres, hábitos y prácticas varían de un país a otro. En el primer diario escrito por una mujer (escrito en el año 900), La historia de Gengi de Murasaki [Shikibu],[1] el erotismo es extremadamente sutil, está envuelto en poesía, y se enfoca en partes del cuerpo que el mundo occidental raramente toma en cuenta, como el cuello desnudo que se muestra entre el cabello largo y el kimono.

No obstante, sí hay un punto común, que es que la zonas erógenas de la mujer están dispersas en todo su cuerpo, que es más sensible a las caricias y que su sensualidad no es directa ni inmediata como la del hombre. Hay una atmósfera vibrante que necesita explorarse y que tiene una conexión con el último incitamiento.

La feminista Kate Millet es injusta con Henry Miller. Sea lo que sea que implique ideológicamente, ella no fue lo suficientemente atenta para ver en su trabajó, y aquí es donde yace el verdadero sentido, a Miller le preocupaba la respuesta de la mujer.

Mi pasaje favorito de El amante de Lady Chatterly es este:

“Entonces, conforme él se fue convulsionando, hundido en el orgasmo inexorable, surgió en ella un nueva y extraña onda excitante en su interior. Ondeaba, ondeaba, ondeaba como delicadas flamas consumiéndose unas a otras, suaves como plumas, despidiendo pavesas exquisitas, exquisitamente derritiéndose y fundiéndose dentro de ella. Como campanas ondeando incesantemente hasta la culminación. Cayó desvanecida por los gemidos que espetó hasta el final… sintió en sus adentros los brotes de él, un extraño ritmo fluyendo hacia ella con un extraño pasmo in crescendo, hinchándose una y otra vez hasta que llenó y atravesó su consciencia, y después, una vez más, la indecible moción inamovible, remolinillos puros y profundos de sensación girando adentro y más adentro de sus tejidos y su consciencia, hasta que ella toda fue un sentimiento fluido perfecto y concéntrico. Cayó llorando, inconsciente, lloridos inarticulados. ¡La voz brotó de la profunda noche, era la vida!”

BESO SENSUAL

Fue una desilusión, en nuestros tiempos modernos, descubrir que el cortejo entre las mujeres no adoptó necesariamente una forma más sensual y sutil de obtener placer sin proceder con la misma agresión y el ataque directo de los hombres.

Desde mi perspectiva, esto es lo que creo: el brutal lenguaje que usa Marlon Brando en El último tango en París, lejos de afectar a la mujer, le resulta repulsivo. Denigra y vulgariza la sensualidad; ofrece la mirada puritana acerca de ella como algo bajo, maldito y sucio. Es una perspectiva puritana. No provoca ninguna excitación porque bestializa la sexualidad. Muchas mujeres ven esto como una destrucción del erotismo. Entre nosotras hemos hecho una distinción entre lo pornográfico y lo erótico: lo pornográfico trata a lo sexual grotescamente para llevarla a un nivel animalesco; lo erótico incita lo sensual sin menester de lo animal. Y muchas mujeres con las que he discutido al respecto quieren desarrollar un escritura lejos de los parámetros masculinos. El cazador, el violador para quienes la sexualidad es simplemente un impulso y nada más.

Ligar el erotismo a los sentimientos, al amor y a la selección de determinada persona, personalizarlo e individualizarlo, es una tarea para las mujeres. Así habrá cada vez más y más escritoras que escribirán basándose en sus propios sentimientos y experiencias.

El descubrimiento de las cualidades eróticas de las mujeres, así como la expresión de los mismos, vendrán cuando dejemos de culpar a los hombres por nuestras penas. Si no les gusta el cazador y la caza, es nuestra tarea expresar lo que sí nos agrada y revelárselo a los hombres, de la misma manera que lo han hecho las historias orientales, a los placeres de otras formas de amar. Hasta ahora, la escritura de mujeres ha sido negativa: solamente escuchamos lo que no les gusta. Repudian el rol de la seducción y el encanto  para crear la atmósfera erótica con que sueñan. ¿Cómo puede un hombre enterarse de la sensibilidad corporal de la mujer cuando ella viste pantalones de mezclilla que hacen ver a su cuerpo como el de sus contrapartes y sí solamente hay una sola ranura que sirve para la penetración? Si acaso es verdad que la sensualidad de la mujer yace en todo su cuerpo, entonces la forma en que se viste hoy en día es una total negación de este factor.

Ahora bien, hay también mujeres inquietas por el papel pasivo al que son confinadas. Algunas quieren tomar, invadir y poseer al igual que el hombre. Es la fuerza liberadora de nuestra consciencia actual la que queremos renovar para que cada mujer sea un patrón individual, no uno generalizado. Me gustaría que hubiera una computadora que le otorgara a cada mujer un molde diseñado especialmente para sus propios deseos. Esta es la excitante aventura en la que nos encontramos hoy en día: cuestionar todas las historias, las estadísticas, confesiones, autobiografías y biografías para crear nuestro propio patrón individual. Para lograrlo, es menester aceptar lo que nuestra cultura siempre nos ha negado, que es la necesidad de la examinación individual introspectiva. Esta simple tarea nos permitirá saber lo que somos, saber nuestros reflejos, gustos y disgustos, y a partir de aquí podremos actuar sin culpa ni dudas para saber nuestras capacidades. Existe un tipo de hombre que busca hacer el amor igual que nosotras, y hay al menos un hombre así para cada mujer. Sin embargo, para reconocerlo, primero debemos conocernos a nosotras mismas, conocer los hábitos y las fantasías de nuestro cuerpo, los dictados de nuestra imaginación. No solamente debemos saber lo que nos mueve, nos excita y provoca, sino también cómo obtenerlo y alcanzarlo. Y, al final, la mujer debe generar su propio patrón erótico de satisfacción a través de una enorme cantidad de mitad información y mitad revelación.

El puritanismo está muy arraigado en la literatura anglosajona y esto es lo que hace a sus escritores escribir sobre la sexualidad como algo bajo, vulgar y como un vicio animalesco. Algunas escritoras han imitado a estos escritores debido a que no tienen modelos a seguir y en lo único que han tenido éxito es en dar una vuelta a los roles: sus personajes femeninos se comportan como si fueran hombres, hacen el amor y a la mañana siguiente se retiran sin decir una palabra tierna o sin una promesa de continuidad. La mujer se convirtió así en una depredadora, en una agresora. Nada cambió con esto. Todavía nos hace falta descubrir cómo siente una mujer y sobre todo va a tener que expresarlo en la escritura.

Las mujeres jóvenes de ahora sostienen reuniones para explorar su sensibilidad y disipar sus inhibiciones. Una joven profesora de literatura, Tristine Rainer, invitó a varias estudiantes de la Universidad de California en Los Ángeles a discutir literatura erótica y sobre por qué las mujeres se inhíben tanto al momento de escribir de sus sentimientos. Había un tabú muy grande. Pero apenas lograron comunicarse entre ellas sus fantasías, sus deseos y sus experiencias, la escritura, de igual forma, también fue más libre. Estas jóvenes buscan nuevos modelos porque se han percatado que imitar a los hombres no conduce a la libertad. Las mujeres francesas han sido capaces de producir bella literatura erótica porque no lidiaron con el tabú puritano, y algunas de esas escritoras voltearon la mirada hacia el erotismo sin haber sentido que la sexualidad era algo vergonzoso y que debía ser tratado con desdén.

Lo que tendremos que alcanzar, lo ideal, es el reconocimiento de la naturaleza sexual femenina, la aceptación de sus necesidades, el conocimiento de su variedad de temperamentos, y una actitud feliz hacia ella como parte de su naturaleza, tan natural como el brotar de una flor, las olas del mar y el movimiento de los planetas. La sensualidad como naturaleza con posibilidades de éxtasis y goce. O en palabras zen, con posibilidades de alcanzar el satori. Aún vivimos bajo la opresión puritana y el hecho de que las mujeres escriban sobre el sexo no significa que sean libres, porque lo hacen con la misma actitud vulgar y pobre que los hombres, no lo hacen con orgullo y goce.

ABRAZO VIOLIN

La verdadera liberación del erotismo estriba en aceptar el hecho de que tiene miles de facetas, hay muchas formas eróticas, muchos objetos, situaciones, atmósferas y variaciones de él. Primero que nada tenemos que dispensar la culpa de su expansión, después abrirnos a sus sorpresas y variadas expresiones y (aquí añado mi consejo personal para su completo disfrute) fusionarlo amorosa y pasionalmente con una sola persona, mezclarlo con los sueños, las fantasías y las emociones para que llegue a su máximo potencial. En el pasado tal vez haya habido rituales colectivos en los cuales el desfogue sensual haya sido la norma, pero ya no vivimos en una época así, y cuanto más fuerte sea la pasión por una persona, el ritual de sólo dos personas será más concentrado, intenso y extático.

Del texto: “El erotismo en las mujeres”. Anaïs Nim.

 

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