Enamorarse para no regresar

“…Enamórate de alguien que lee, de alguien que siente demasiado, de alguien que escribe… enamórate de alguien culto, mago, delirante, loco. Enamórate de alguien que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; alguien seguro de sí mismo. Enamórate de alguien que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; de alguien que ame la poesía (esos son los más especiales), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. Enamórate de alguien a quien le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Alguien que no le guste ver televisión. Alguien que es bello sin importar las características de su cara y de su cuerpo. Enamórate de alguien intenso, lúdico, lúcido e irreverente. Enamórate de alguien así porque merece la pena. Porque cuando te enamoras de alguien así, se quede  contigo o no, te ame  o no, de ese alguien, de una mujer así, de un hombre así, JAMAS se regresa…”

 

 

 

 

“Gástame los labios”
…en el perfume de tus besos, que son carne blanda presta del deseo.

Gástame los labios como has sabido consumir mi corazón con tus miradas, como has bebido mi alma en tus suspiros…

Gástame los labios en tus besos, que mis labios en tus labios, se hacen labios nuevos. Y mis besos en tus besos, besan todos los astros de los cielos.