Decálogo de la mujer empoderada

Entre la bruma oscura de la política dictatorial y los despojos de los derechos sociales, a antojo de legislador, leyes como la del aborto, viajan hacia un  pasado remoto, al ritmo frenético que marcan los radicales cavernícolas.  Especialmente las mujeres somos vapuleadas con este estilo paternalista en el que el Estado decide por nosotras, sobre las cuestiones más íntimas. Aquí os dejo  el decálogo de la mujer empoderada, para tener a mano… también en tiempos de huracanes.

Una mujer empoderada:
MUJER SEMILLA

1. Cuida su bienestar personal, profesional, financiero y emocional. Sabe que es importante estar bien en todos los aspectos de su vida, incluidos el financiero y el emocional.  Le dedica tiempo a cada área de su vida y busca mantenerse sana.  Si detecta que le falta fortalecer alguno, es congruente y trabaja a favor de ello.

2. Asume la responsabilidad de sus actos. No le gusta responsabilizar a los demás de lo que pasa en su vida y asume las consecuencias de sus decisiones, ya sea que éstas se reflejen en acciones u omisiones.  Si comete errores, aprende de ellos; si tiene aciertos, los valora y sigue adelante.

3. Disfruta su sexualidad y la ejerce con conciencia. Reconoce que la sexualidad es un aspecto importante de su vida; la cuida y ejerce con respeto hacia si misma. Se protege y toma acciones congruentes con lo que cree y valora.

4. Sabe que el silencio es una opción y no una condición. Sabe que su palabra tiene valor y la respeta. Se calla cuando decide hacerlo y no permite que la obliguen a callar por ser mujer. Apoya a otras mujeres a expresarse y es respetuosa de los puntos de vista y opiniones diversas a la suya.

5. Busca soluciones y no justificaciones. No le gusta justificarse, le gusta comprender lo que sucede y encontrar respuestas y soluciones a las situaciones que no entiende o que no resultaron como las planeó o pensó.  Sabe que errar es parte del aprendizaje y no se detiene, más que para aprender, cuando tiene que hacerlo o simplemente, decide hacerlo.

6. Reconoce y apoya el talento en otras mujeres.  Sabe que la solidaridad es central para el desarrollo y crecimiento de las mujeres y también sabe que las mujeres unidas hacen la diferencia. Cuando conoce –y reconoce- el talento en otras mujeres no se siente amenazada, al contrario, lo apoya y valora.

7. Sabe que el temor sólo se vence enfrentándolo. No se detiene por el miedo, reconoce que lo tiene, toma precauciones y sigue adelante. Sabe que los miedos no desaparecen solos, hay que enfrentarlos, y si es necesario, pide ayuda para poderlo hacer.

8. Evita la violencia y construye puentes.  Sabe que la violencia sólo genera violencia y prefiere tender puentes cuando es posible hacerlo.  Los puentes unen a las personas, la violencia las destruye. Si es imposible construir, lo reconoce, y sigue adelante buscando opciones, pero no considera la violencia como alternativa.

9. Sabe que  es un factor de cambio y transformación para su comunidadSabe que forma parte de una sociedad y que puede tener múltiples pertenencias (familia, trabajo, colonia, país, asociaciones, etcétera). Como tal, se asume parte de la(s) misma(s) y aporta lo mejor de si misma. Lo que hace, repercute en su entorno, y por ello, trata de hacer y dar lo mejor.

10. Decide cómo sentirse ante los desafíos y no responsabiliza a las demás personas de sus emociones.  Sabe que su bienestar y equilibrio emocional es responsabilidad suya, no hace a  las demás personas responsables de su sentir y pensar. Se sabe dueña de sus pensamientos y decisiones, y entre ellas, está el decidir cómo sentirse ante las cosas que pasan.  En consecuencia, decide actuar con base en sus ideas y creencias, no en función de las de los demás.

 

En resumen, una mujer empoderada es un activo para la justicia, la democracia y la economía. Lo que necesita un país son ciudadan@s responsables, comprometid@s y capaces, empoderados.  Un ciudadano o ciudadana empoderada tiene “poder para” y lo ejerce. Propone, se informa, participa, es una parte del balance de poder, exige rendición de cuentas y promueve el diálogo.  Una persona empoderada en términos económicos y financieros mueve el motor de la economía, toma decisiones que afectan el mercado, incide, genera, emprende, innova, crea, propone, contribuye. Una persona empoderada exige justicia, cree en ella  y la promueve.

 

En otras palabras, promover el empoderamiento de las niñas y las mujeres nos conviene a tod@s. El desarrollo, la justicia y la equidad  benefician a los y las integrantes de una comunidad y de un país y es lo que buscamos ¿o  no?

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