Las fases del perdón

 

El perdón es una decisión consciente de dejar de lado el resentimiento y los pensamientos recurrentes de venganza. Dejar tu rol de herido u ofendido y seguir adelante con tu vida. Si no perdonas, el hecho sigue teniendo el control sobre tu mente, y no te puedes enfocar en otras cosas.

 

Casi todos nosotros nos hemos visto afectados alguna vez en nuestra vida por las palabras o las acciones de terceros. Quizás tu madre te dañó, tu padre no te defendió, tu marido te engañó o

tu colega te saboteó el proyecto de fin de carrera. Estas heridas que pueden dejar sentimientos duraderos de ira, amargura, vergüenza o venganza son necesarias explorarlas en términos de mindfulness.

¿Pero cómo funciona el perdón? El perdón es una decisión consciente de dejar de un lado el resentimiento y los pensamientos recurrentes de venganza. Dejar tu rol de herido u ofendido, y seguir adelante con tu vida. Si no perdonas el hecho sigue teniendo el control sobre tu mente, y no te puedes enfocar en otras cosas. El perdón tiene que empezar por reconocer que tú mereces la comprensión, la empatía y la compasión en primer lugar… Es decir, ponerte a ti en primer lugar, para poder alcanzar la comprensión, empatía y compasión por la persona que te hirió.

 

Perdonar no significa negar la responsabilidad del mal que te causó el otro, no lo minimiza ni lo justifica. Se puede perdonar a la persona pero no se excusan los actos. El perdón te da, sobre todo a ti, una especie de paz que te ayuda a seguir con la vida.

¿Cuáles son los beneficios de perdonar?

Dejar ir el rencor, la amargura, la rabia, la ira, y dar paso a la compasión, la bondad y la belleza que hay en ti. El proceso de perdón puede llevarte en el futuro a:

  • Tener relaciones más saludables.
  • Aumentar tu bienestar espiritual y psicológico.
  • Disminuir la ansiedad, estrés y hostilidad frente a la vida.
  • Aminorar los síntomas de depresión o tendencias suicidas.
  • Minimizar riesgo de abusos y dependencias.

¿Dónde se guarda el rencor en nuestro cerebro?

Cuando te sientes herido por alguien que amabas y en el que confiabas, puedes llegarte a sentir triste, rabioso o confundido. Si vives en hechos de confusión o situaciones dolorosas, llenas de poca claridad, rencor, resentimiento, venganza u hostilidad, esto puede llegar a echar raíces en tu cerebro. Permitiendo que los sentimientos negativos invadan tu amígdala y lleguen a desplazar a los positivos,puede que te encuentres como engullido en tu propio sentimiento de amargura y quieras buscar una justicia que nunca se dará.

Los efectos del rencor en el cerebro son devastadores. No solo pagas el precio del engaño una vez, sino que la trayectoria de las emociones y el pensamiento asociado se graba una vez tras otra en tu memoria, impidiéndote que puedas establecer relaciones y nuevas experiencias. Tu vida puede llegar a quedar secuestrada por el mal que te han hecho, y no se puede disfrutar de nada. Puedes llegar a convertirte en un depresivo, ansioso, o vivir en modo amenaza. Puedes llegar a sentir que tu vida ya no tiene significado o propósito, que estas en desacuerdo contigo. Porque te han quitado la dignidad. Por eso es urgente, más que nada por ti, iniciar un proceso de perdón para conectar con la parte más valiosa, amable y enriquecedora que existe en ti. ¿ Pero como llego a un estado mental de perdón?

 

El perdón es un compromiso primero contigo y como resultado de este se da un proceso de cambio en relación a los otros. Para empezar puedes:

  • Considerar el valor de perdón y su importancia en tu vida, en ese momento en concreto, no hace falta perdonar todo a la vez.
  • Reflexionar sobre los hechos, la situación, y tu reacción y como todas estas cosas llegaron a afectar tu vida, salud y bienestar.
  • Cuando estés listo, empieza a perdonarte a ti mismo, para poder aspirar a perdonar a los que te ofendieron, mintieron o dañaron.
  • Aléjate del rol de víctima, suelta el control y no le des más poder a la persona que te causó el daño. La situación tuvo un recorrido en tu vida, pero no es toda tu vida.

Al dejar de lado los rencores, ya no defines tu vida en la forma en la que fuiste herido, sino en la forma en la que puedes ser amado, comprendido y acompañado.

¿Qué pasa si no puedes perdonar a alguien?

El perdón es un gran reto, especialmente si la persona que te ha herido no admite el mal y te lo ha escondido o no quiere reconocer tu dolor. Si te encuentras en esta situación, ten en cuenta la situación de manera asertiva. ¿Por qué esa persona no quiere admitir el mal causado? ¿Tendrá tanta desconexión interna que no puede ni ver la diferencia entre el bien y el mal? ¿Existirá en su mente patrones pervertidos de amenaza, defensa o huida tan fuertes? Si el otro te niega el diálogo, es muy útil buscar ayuda profesional, y empezar a hablar incluso de lo difícil que te resulta hablar. Llevar un diario, meditar, hablar con personas sabias y compasivas.

Diferencias entre perdón y reconciliación

A veces podemos perdonar ese evento doloroso, pero ya no podemos reconstruir la relación. A veces la persona que te ofendió ha muerto, o simplemente ha desaparecido, y es un trabajo tuyo y solo tuyo reconciliarte con esa parte de ti. No puedes renunciar al amor que le tuviste, porque ese amor eres también tú, pero puedes elaborarlo claramente.

Si la otra persona no cambia, no hay razón para no perdonar. Porque el proceso de perdón, tiene que ver “contigo” y no con el otro. El otro puede no querer cambiar, y continuará haciendo daño, ofendiendo y engañando. Pero tú “le quitas” el poder que tenía en tu vida. En este acto de “empoderamiento personal” alcanzas la madurez emotiva que te impedirá caer en el futuro en otras situaciones semejantes.

Antes de iniciar el proceso, medita sinceramente lo siguiente: reconoces con honestidad los errores que has cometido y cómo esos errores también afectaron a otros en el pasado. Al mismo tiempo, evita juzgar al otro con dureza. Tú eres un ser humano, y el otro también, ¿qué vamos a hacer? Si admites que quieres perdonar, admite también que quizás tú también creaste causas de dolor a otros. Habla conarrepentimiento sincero, y escribe quizás una carta de todos aquellos a los que les pides perdón –sin excusas- . No se puede obligar a nadie a que te perdone, ni a que comprenda sus errores. Cada quien necesita mover su mente a su propio tiempo, pero como mínimo te garantizas que en el proceso del perdón habrá: compasión, empatía, respeto y atención. Y quizás eso era parte del problema.

Koncha Pinos-Pey. Espacio MIMIND.

Sueños y significado: una búsqueda interior

 

Existe una Interpretación de los sueños que no es la de Freud, aunque por mucho tiempo fue tanto o más célebre que esta. Se trata de la Oneirokritiká de Artemidoro, un hombre que vivió en el siglo II de nuestra era y que pasó a la historia como “adivinador” o “interpretador” de sueños (títulos que parecen poco justos o precisos para la labor del hombre).

 

La Oneirokritiká, cuya traducción más común refleja palabra por palabra el título de la mayor de las obras freudianas, es, en términos generales, una vasta enciclopedia onírica, un manual de uso o diccionario de sueños que Artemidoro fue compilando conforme escuchaba los de cientos de personas y, a su manera y con los recursos de su tiempo y su entendimiento, intentaba encontrarles sentido.

En buena medida debemos a Artemidoro la noción de que los sueños se componen de significantes fijos o, dicho de otro modo y casi a la manera coloquial, que soñar con algo significa también algo específico. Algunos investigadores sugieren que muchos de los libros que todavía hoy se encuentran sobre “significados de los sueños” descienden directamente de laInterpretación de Artemidoro, pues esta, sumamente extensa, conoció ediciones abreviadas o libremente adaptadas que gozaron de enorme estima entre el público llano, ansioso como ha estado siempre el hombre de entender el enigmático lenguaje onírico.

¿Qué significa soñar con agua, con boda, con niños pequeños?, grita un vendedor que a cada tanto encuentro en el transporte público, ofreciendo un cuadernillo de una treintena de páginas que promete develarme esos secretos.

¿Con qué fin? Esencialmente uno: anticipar el porvenir. La obra de Artemidoro puede mirarse como la cima, el mayor esfuerzo jamás realizado, de esa manera de entender los sueños como mensajes de un mundo paralelo y metahumano, revelaciones de potencias fuera de los círculos del mundo que encuentran en este medio la única forma de comunicarse, hacerse presentes, regresar, avisar, mostrar ―aunque indirecta y crípticamente― lo que se avecina.

Así, en este paradigma de comprensión, los sueños son un poco como las constelaciones del cielo, con sus estrellas siempre en su lugar, con símbolos que supuestamente siempre significan lo mismo.

A partir de Freud, sin embargo, sabemos que los sueños se comprenden mejor a partir de una perspectiva subjetiva que de esa otra mucho más generalizadora. No deja de ser un poco sorprendente que tantas personas hayan creído y todavía crean que algo tan personal como un sueño puede ser explicado o entendido con una serie de parámetros obtenidos al limar las particularidades del sueño.

 

¿Qué significa soñar con agua, con boda, con niños pequeños? Con toda probabilidad no abundancia ni muerte ni buena fortuna. Paradójicamente, la realidad del sueño es más pedestre, menos metafísica, pero expuesta sobre un abismo subjetivo en el que revolotea un enjambre de significados que lo vuelve confuso y aparentemente incomprensible.

Soñamos con un pariente o un amigo recién fallecido y pensamos que vino a despedirse; soñamos con la mujer que aún no sabemos si nos ama y pensamos que existe un vínculo entre ambos que anticipa el éxito de la conquista; nos soñamos partícipes de circunstancias terribles y, como el personaje de El milagro secreto, el cuento de Borges, nos da miedo que esas escenas sean proféticas.

 

Sin embargo, el significado de nuestros sueños no debemos buscarlo fuera de nosotros, sino en nuestros deseos y nuestros temores, en nuestros motivos de satisfacción y las frustraciones que acarreamos, en lo que quisiéramos ver pronto realizado y lo que quisiéramos que nunca sucediera.

Con este método, alguien que se sueña en medio de una lluvia, corriendo sin encontrar refugio, podría entender, por ejemplo, que esa  lluvia es símbolo de su tristeza, de  la que intentaba huir —inesperadamente, sin nunca sentirse perdido. Y tal vez nadie más que el soñante podría comprender la relación entre ambos significantes y, sobre todo, la inefable sensación de serenidad dejada por el sueño.

 

 

Grafología: lo que tu letra dice de ti

 

¿Que dice tu letra de ti?.  Las letras escritas a mano pueden servir a los grafólogos para establecer pautas y estructuras de personalidad con enorme complejidad y precisión.

La grafología es una de esas ciencias limítrofes que gozan de tantos adeptos como escépticos: en un sentido forense e incluso
writepaleográfico, ubicar y reconocer las recurrencias en la forma de las letras de una persona puede servir no sólo para identificar a sus autores, sino para establecer ciertas pautas de personalidad: el estado emocional sería, si no evidente, sí posiblemente diferenciable a través del énfasis con que apoyamos el instrumento de escritura.

 

Además de servir para identificar más de 5 mil patrones de personalidad, la grafología médica puede ayudar a reconocer etapas tempranas de enfermedades degenerativas. En el siguiente infográfico de National Pen Company se muestran las asociaciones más comunes con las que trabaja esta disciplina de base proyectiva: el tamaño y forma de las letras, el espacio entre ellas, incluso el punto de las íes y el aprovechamiento del espacio de escritura son todas marcas o huellas de la personalidad que las ha dibujado: pues además de significado, una letra escrita a mano es un dibujo que los grafólogos leen como un mapa de la personalidad.

 

ALGUNAS HERRAMIENTAS UTILIZADAS POR LA GRAFOLOGÍA:

 

Glándula pineal: GPS de Dios, Ciencia y Religión

Esa gran desconocida que podría ser el vinculo de unión de todas las religiones. La misma que podemos ver en La plaza del Vaticano, en el báculo que portan los Papas, es el tercer ojo Hinduista, es la que conocían Mayas, Egipcios, Griegos, etc.

Por: Rebecca van Winter.

1. ¿Qué es científicamente la glándula pineal? ¿Cuál es su misión? ¿Qué “Dones” se activan con ella?

2.  ¿Es cierto que se pueden regenerar tejidos?

3. ¿Es algo nuevo o durante siglos, todas las culturas, nos han “mostrado” la Glándula Pineal y a la vez nos han protegido de su potencial durante siglos y hasta la actualidad?

Punto 1.

La Glándula Pineal es un órgano misterioso, poco  explorado y muy pequeño, del tamaño aproximado de un garbanzo, al que el filósofo francés Descartes allá por el siglo XVII definió como El Asiento del Alma.

¿Qué sabemos de ella?

Cuando comencé a documentarme sobre la glándula pineal, en el año 2009 poca información relevante obtuve: “Que tiene forma de piña pequeña” “Que segrega la hormona del crecimiento”. “Que es importante en el desarrollo de la pubertad” “Que posee influencia en el sueño” y poco más…, pero hubo un comentario que me llevó a investigar por otras vías más… profundas, de esas del “Alma”. Fue otra frase de Descartes que narraba:

“La Glándula Pineal, es la unión de cuerpo y alma” 

Fue entonces cuando me tope con un mundo increíble y unos experimentos más increíbles todavía. glandula pineal 1

Ahora, visto desde la posición cómoda que da el TIEMPO, pienso que tal vez se conoce poco a nivel científico y más a nivel “MÍSTICO” porque todo esto del “Alma” “Misticismo” “Chacras” “Viajes astrales” o “Experiencias extracorpóreas”, suena a “cosas raras”, que tienen que ver con el más allá y esas “cosas”, son temas para hablar en el salón de la casa, en la sobremesa de un café o para aquellos más atrevidos con una buena copa/cubata, después de una cena con amigos.

Pero hace ya mucho tiempo que observo lo siguiente:

Estos “Temas Místicos” ¡Todos lo hablamos!, unos con mofa, otros con mucho respeto, pero a todos interesa ¡Ahora bien!, hablar de ello abiertamente es…, otro tema.

Por eso, deseo dar mi más sincera enhorabuena y mi admiración a aquellos hombres y mujeres del ámbito científico que han sabido desterrar esos tabús y han indagado como yo hice en un pequeño órgano tan interesante, sorprendente, e instructivo y del que mucho se va a hablar en años venideros.

Doctores como Rick Strassman  profesor Clínico de Psiquiatría de la Universidad de Medicina de México y presidente co-fundador de la Fundación de Investigación de Cottonwood (investigación de la conciencia), explicó que el “TERCER OJO” el Crown de los Chacras, nombre con el cual también se conoce a la Glándula Pineal, aparece en el embrión humano exactamente a los 49 días de gestación y curiosidades de la vida, 49 días es el tiempo que los monjes tibetanos creen que tarda un alma en reencarnarse de nuevo.

Esto me llevó a la primera pregunta: ¿Cuál es la función real de la Glándula Pineal?

Descubrí que ese pequeño órgano que segrega una sustancia química llamada DMT (Dimetiltriptamina) puede ser activado al tener un nivel elevado de conciencia mística pero hay otras personas que sí poseen eso DON de forma natural y esa revelación me llevó a la segunda y tercera pregunta  ¿Se puede activar la Glándula Pineal? ¿Cómo? 

La glándula pineal situada en la intermediación de los dos hemisferios craneales (izquierdo y derecho) está extremadamente protegida del estrés, pero ¿Qué ocurre si la estresamos artificialmente con estímulos, con ondas electromagnéticas?

Científicos como Strassman, El Doctor Persinger, neuropsicólogo de la Universidad Laurentian de Canadá, o el Doctor Sergio Felipe de Oliveira, entre otros, han comprobado científicamente que la glándula pineal al estimularla, estresarla artificialmente, es capaz de convertir estas ondas electromagnéticas en estímulos neuroquímicos.

¿Qué significa eso?, pues que las ondas electromagnéticas influyen en el comportamiento de las neuronas de nuestro cerebro llevándolas a realizar “Actos” que más tienen que ver con el mundo denominado místico con esos  “Dones” esa “Sabiduría” que algunos elegidos poseen.

Así es como me enteré que existía la Psicobiofísica, la ciencia que integra la Biología, , la física y la  Psicología. (Biología que estudia los lóbulos frontales, en especial el derecho responsable de la creatividad; Física que estudia el cerebro eléctrico; Psicología puesto que el cerebro es la esencia del pensamiento critico)

Mediante la Glándula Pineal se explicaría científicamente la espiritualidad ¿por qué? Os estaréis preguntando.

Por que cada uno de estos doctores y otros que no nombro, pues la lista podría ser extensa, han demostrado:

  1. Que el DMT  a niveles elevados, genera estados paralelos de conciencia, los denominados “Viajes al más allá” “Desdoblamientos astrales”. Es decir, es el “Portal” para que “El espíritu” se marche fuera del cuerpo.
  2.  Activando el cerebro con ondas electromagnéticas, “nuestra nuez”, es capaz de convertir estas ondas electromagnéticas en el estimulo suficiente para que esos “Dones” se activen.

El Doctor Persinger realiza experimentos con el llamado “Casco de Dios” cuyos resultados en pacientes voluntarios han sido: Experiencias extracorpóreas; Ver luces en un túnel; Notar presencias…etc.

Dicho todo esto, veo por fin que la ESPIRITUALIDAD, los DONES ampliados que algunas personas poseen (se puede comprobar científicamente) Es una nueva corriente, un nuevo pensamiento llamado “Pensamiento Espirita”.

Pero : ¿Todo esto es nuevo? ¿La Glándula Pineal se acaba de “descubrir”?

¡Nada más lejos de la realidad!  glandula sumerios egipcios

Sumerios; Incas; Atlantes; Egipcios; Griegos; Romanos; Budistas; Hinduistas y un largo etcétera conocían su poder y se han realizado alegorías a esa fuente de sabiduría y conocimiento, a ese portal al más allá.

¿Cómo os estaréis preguntando?

Muy sencillo, cuando algo se quiere ocultar es mejor colocarlo delante de las narices de todo el mundo o reflejarlo en la literatura o en películas de esas de “Ciencia ficción”.

Por ejemplo:

“En plena plaza del Vaticano hay una estatua de la glándula pineal. En los báculos de poder que llevan los Papas… en sinfín de lugares que si me permitís iré desvelando en los siguientes artículos”

Pensamientos y medicamentos

 Bruce Lipton (Estados Unidos, 1944) ha conseguido aunar ciencia y espíritu. No es poco mérito el suyo si tenemos en cuenta lo “alérgicos” que son los científicos a los temas trascendentales.  Lipton es doctor en Biología Celular y fue pionero en la investigación con células madre. Reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la capacidad de curar de la energía, mucho más eficaz que los medicamentos.
Usted asegura que la medicina convencional va por muy mal camino. ¿Tan peligrosos son los medicamentos que nos recetan?
Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda.
¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?
Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren.

Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?” ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad.

¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?
Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.

En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil?
No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.

¿Está diciendo que el efecto placebo –creer que algo nos sanará– es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.
Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una cápsula? Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia.
Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración.
He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer. La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.
Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía. 
Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario. De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema  inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas.  Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células. La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible. Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.
Y eso enlaza con la física cuántica. Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?
La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo. Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas.  Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado.
Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento?
Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo.
Pero no lo podemos controlar.
Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.
Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se ‘programa’ su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!
La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.

¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?
Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: “¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?”. Los pensamientos positivos, el conocimiento… solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes. Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente.

Con su investigación, ha aunado ciencia y creencia, un binomio que evita la mayoría de los científicos. ¿Usted cree en la eternidad?
Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis celulas y las tralado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno. Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.

¿Eso le hizo creer que tenemos espíritu?
Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate?  Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado? Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser. Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.

Montse Cano.

 

Contrarios y ley del karma

Contrarios

Donde hay belleza, hay fealdad. 
Cuando algo está bien, alguna otra
cosa está mal.
El conocimiento y la ignorancia dependen
el uno del otro.
El engaño y la iluminación se condicionan
mutuamente.
Ha sido así desde el principio.
¿ Cómo podría ser de otra forma ahora?.
Pretender desembarazarse de una y aferrarse
o la otra es una comedia ridícula.
Has de seguir tratando con todo, eternamente
cambiante, incluso cuando dices que todo
es maravilloso.

Ryokan (1758-1831).

 

Ley del karma

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Amistad, redes sociales y Aristóteles

Amistad es una palabra que se usa con mucha facilidad para todo tipo de relaciones, pero la auténtica amistad es algo muy especial y no tan común. Es una conexión entre dos personas que empieza en uno mismo. Se siembra al abrirte a las demás personas y compartir tu esencia con ellas .

En el paisaje social que nos toca vivir en este momento, en que se llama “amistades” a un cúmulo de personas que frecuentamos en redes
sociales y plataformas virtuales, es importante considerar lo que el concepto “amistad” realmente conlleva. La manera en que la amistad resalta el bienestar no tienen nada que ver con la cantidad y todo que ver con la calidad.

 

Francis Bacon la describió como “el alivio y la descarga de inflamaciones y saturaciones del corazón” y Henry David Thoreau como “una de las grandes recompensas de la vida”, y es sabido que ninguno de ellos tuvo más de siete u ocho amigos en su vida. “Lo bueno de los tiempos difíciles”, dice el dicho popular, “es que ahuyenta a las falsas amistades”. Pero quizá valga la pena remontarse a lo que dijo, primero que nadie, Aristóteles.

Esto es lo que explora el profesor de filosofía de CUNY, Massimo Pigliucci, en Answers for Aristotle: How Science and Philosophy Can Lead Us to a More Meaningful Life [Respuestas para Aristóteles: cómo la ciencia y la filosofía pueden llevarnos a una vida más significativa]. Primero que nada nos recuerda que Aristóteles reconocía tres tipos de amor –agape, eros y philia—los cuales sobrevivieron como un profundo modelo para iluminar la naturaleza de las relaciones. Pigliucci describe la taxonomía:

Agape es un tipo de amor vasto, el tipo que personas religiosas sienten que Dios tiene por nosotros, o que una persona secular podría tener por la humanidad entera. Eros,naturalmente, tiene más que ver con el amor que tenemos por parejas sexuales, aunque los griegos lo consideraban de manera más amplia que nosotros. Philia es el tipo de amor que nos concierne aquí porque incluye la clase de sentimientos que tenemos por amigos, familia e incluso compañeros de trabajo.

 

Por un genuino amor a las listas y a las taxonomías, subsecuentemente Aristóteles clasifica las amistades en tres categorías distintas: de placer, de utilidad y de virtud.

En la amistad de placer, tú y otra persona son amigos por el placer directo que su amistad brinda; por ejemplo, te gustan y te haces amigo de personas que son buenos conversadores, o con quien puedes ir a conciertos, etcétera. Las amistades de utilidad son aquellas en las que tú obtienes un beneficio tangible, ya sea económico o político, de la relación. La explotación de otras personas no esta necesariamente implicado por la idea de amistades de utilidad: primero porque la ventaja puede ser recíproca, y segundo porque una relación laboral o política no excluye tener sentimientos genuinos o afecto el uno por el otro. Para Aristóteles, no obstante, la más alta clase de amor era uno de virtud: tú eres amigo de alguien por el tipo de persona que es, es decir, por sus virtudes (entendiendo las éticas de la virtud en el antiguo sentido griego, y no en el estrecho sentido moderno, derivado en gran medida de la cristiandad).

Todo lo anterior apunta a que la amistad nos permite un punto de vista más dimensional para vernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea; ayudándonos, por lo tanto, a atisbar algunas pistas sobre el significado de la vida. A continuación Pigliucci nos remonta de nuevo a Aristóteles, compartiendo dos conceptos por lo demás encantadores: los espejos y laeudaimonia. Los primeros son la metáfora perfecta de las relaciones del humano con el mundo, la segunda, la eudaimonia, es un concepto griego que define la “alegría” como un demonio que nos posee, e implica en su definición que la felicidad es siempre una visita, nunca una permanencia; idea que habla claramente de la amistad como un medio intermitente y confiable para ser “poseídos” por ese bello demonio.

 

 

La opinión de Aristóteles era que los amigos sostienen un espejo el uno al otro; mediante ese espejo pueden ver al otro en maneras que de otra manera no sería accesible para ellos, y es este espejeo (recíproco) el que los ayuda a mejorarse como personas. Los amigos, entonces, comparten un concepto similar de eudaimonia [griego para “tener un buen demonio”, a menudo traducido como “alegría”] y se ayudan el uno al otro a obtenerlo. Así que no sólo es que los amigos son instrumentalmente buenos porque enriquecen nuestra vida, sino que son una parte integral de lo que significa vivir una buena vida, de acuerdo con Aristóteles y otros antiguos filósofos (como Epicúreo). Por supuesto, otra razón para valorar la idea de la amistad es su dimensión social. En palabras de la filósofa Elizabeth Tefler, la amistad proporciona “un grado y un tipo de consideración por el bienestar de otros que no puede existir afuera”. http://faenasphere.com

 

12 frases célebres sobre la amistad

 

La única manera de hacer un amigo es serlo – Ralph Waldo Emerson

Los verdaderos amigos pueden crecer separadamente sin quedar divididos por la distancia – E. Foley

Cada amigo representa un mundo dentro de nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido si no lo hubíeramos conocido – Anais Nin

La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido – Rabindranath Tagore

La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno – Erasmo de Rotterdam

Amistad que acaba, no había comenzado – Publio Siro

La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas – Aristóteles

No busques al amigo para matar las horas, sino búscale con horas para vivir – Khalil Gibran

Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene – Baltasar Gracián

Probamos el oro en el fuego, distinguimos a nuestros amigos en la adversidad – Isócrates

Es el privilegio de la amistad el decir tonterías y que éstas sean respetadas – Charles Lamb

Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere – Elbert Hubbard

 

Creatividad y aprendizaje

 La inmersión en el sistema social viene determinada por la experiencia de los años de aprendizaje en los centros educativos. La escuela es un lugar de socialización pero también es un modo de modelaje que puede anular la iniciativa natural hacia la creación y el Arte. Es importante apoyar la   innovación,  porque ahí reside el atrevimiento de la creatividad.  El experto en Educación, Sir Ken Robinson  expone en la siguiente entrevista la necesidad de un sistema educativo que enseñe a innovar:

“La creatividad se aprende igual que se aprende a leer”

 

Un día visitando un cole vi a una niña de seis años concentradísima  dibujando. Le pregunté: “¿Qué dibujas?”. Y me contestó: “La cara de Dios”.

¡. ..!
“Nadie sabe cómo es”, observé. “Mejor – dijo ella sin dejar de dibujar-,ahora lo sabrán”.

Todo niño es un artista. 
Porque todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse… Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.

Los niños también se equivocan. 
Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.

Los exámenes hacen exactamente eso.
No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.

¿Se puede medir la inteligencia? 
La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.

¿Cuál es ese tipo de talento? 
Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.

La mano de obra aún es necesaria. 
¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.

Pero se nos repite: ¡innovación! 
La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición

No hay nada más pasivo que una clase. 
¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.

¿Cuáles son las consecuencias? 
Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.

Tipos con suerte… 
Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.

“Sé humilde: acepta que no te tocó”. 
¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.

¿La creatividad no viene en los genes?
Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.

Por ejemplo… 
Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison… ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!

Y… 
Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.

A pesar del colegio, fueron genios. 
A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque “desafinaba”. A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet…

Ahí, sir, acertaron de pleno. 
Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.

¿Una niña hiperactiva? 
Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y… ¡estaba bailando!

Pensando con los pies. 
Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.

Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada. 
Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20101103/54063818455/la-creatividad-se-aprende-igual-que-se-aprende-a-leer.html#ixzz2jkmoevMu

Instrucciones para la vida

Transitamos por el camino de la vida por un sendero de decisiones, de miedos, de placeres y sinsabores, de aciertos y equivocaciones. Es la capacidad de afrontamiento la que nos impulsa cada paso.  Unas instrucciones del Dalai Lama:

 

 

1.  Ten en cuenta que los grandes amores y los grandes logros entrañan un gran riesgo.
2.  Si pierdes, no pierdas la lección.
3.  Aplica las tres erres:
Ø  Respétate a ti mismo,
Ø  Respeta a los otros,
Ø  Responsabilízate de tus acciones.
4. Recuerda que, a veces, no conseguir lo que quieres es un maravilloso golpe de suerte.
5. Aprende las reglas para que sepas incumplirlas cuando conviene.
6. No permitas que una pequeña discusión empañe una gran relación.
7. Cuando te des cuenta de que has cometido un error, toma inmediatamente las medidas necesarias para corregirlo.
8. Pasa algún tiempo solo todos los días.
9. Abre tus brazos al cambio, pero no abandones tus valores.
10. Recuerda que, a veces, el silencio es la mejor respuesta.
11. Vive una buena vida honrada. Después, cuando seas mayor y mires hacia atrás, serás capaz de disfrutarla de nuevo.
12. Un entorno de amor en tu hogar es la base de tu vida.
13. Cuando no estés de acuerdo con tus seres queridos, preocúpate únicamente por la situación actual. No hagas referencias a anteriores disputas.
14. Comparte tus conocimientos. Es la forma de lograr la inmortalidad.
15. Sé bueno con la Madre Tierra.
16. Una vez al año, acude a un lugar al que nunca hayas ido antes.
17. Recuerda que la mejor relación es aquella en la que el amor mutuo es mayor que la necesidad mutua.
18. Juzga tu éxito en función de aquello a lo que has renunciado para conseguirlo.
19. Ama y cocina con absoluto derroche.

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