Tantra: Alquimia sexual

 

Sexo consciente, sexualidad trascendental, expresiones que se escuchan cada vez con más insistencia, son las nuevas denominaciones para algo que existe desde hace miles de años en oriente: el Tantra. Esta valiosa herramienta permite transformar algo aparentemente mundanal, el coito, en algo elevado. La práctica de esta alquimia desencadena un proceso de autorrealización cuya consecuencia más importante es una nueva manera de ser, de vivir, de pensar y de sentir más consciente.

 

 

La pareja tántrica unida por la devoción mutua, más allá del egoísmo, experimenta su verdadera naturaleza divina y extrae lo mejor que hay en el interior de cada uno de sus miembros.

En el Tantra se adora a la energía femenina en comunión con la masculina. Cada uno de nosotros, tanto hombres como mujeres, tenemos ambas energías en nuestro interior. Shakti, el principio femenino, creativo y sensual, envuelve a Shiva, el principio divino inmortal y masculino, hasta fusionarse y convertirse en un solo ser que liga los opuestos, en unas bodas místicas, para conectar con la energía primordial. El amor humano se convierte entonces en un puente hacia el amor divino.

Si aceptamos al ser humano como ser espiritual, ser mental y ser corporal, este último aspecto, el cuerpo físico, se convierte en un Templo dedicado a nuestro ser más elevado, que debe mantenerse sano y en armonía por respeto a la divinidad que habita en su interior. En ese momento se puede unir sexo y conciencia y aplicar trascendencia en nuestras relaciones y subir así uno de los escalones de la escalera que conducen hacia la Libertad. El sexo que nos dio la existencia ayudará a nuestra liberación.

El Hombre/Shiva

Debe desarrollar la habilidad para alargar e intensificar el acto amoroso, cuanto más goce su pareja más energía generará su ser. El placer no se encuentra en eyacular sino en hacer gozar a la pareja.

El Tantra considera importante que el hombre no eyacule porque la energía que normalmente se libera hacia fuera debe ser dirigida hacia planos superiores y sutiles. La clave está en la respiración, con ella se calma la mente y con la mente en calma se puede gobernar la eyaculación. El afán de crecimiento interior debe presidir el acto y se debe descartar la idea de sexo rápido y fácil que sólo sirva para liberar la ansiedad y desahogar un instinto
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Mujer/Shakti

Descubre que es la fuente mágica del deseo para el hombre. Ella, cuando es consciente de su poder, hechiza al varón y como caudal de fuerza creadora que es, conduce al hombre hasta su esencia más elevada. Ella debe esforzarse por extraer lo que él simbólicamente le niega, su fuerza, representada por el semen que sólo será expulsado por un acto voluntario del varón.

 

 

Sexo común Sexo tántrico
Se pierde energía. Retroalimentación energética.
Muy limitado en el tiempo. Puede durar horas.
Cae en la rutina. Amplia la conciencia.
Agota el deseo y la pasión. Intensifica el deseo y el fuego interno.
La mujer es pasiva. El hombre es pasivo.
Se basa en el egoísmo. Es la unión de dos almas.
Envejecimiento prematuro. Potencia la longevidad.
Ata al pasado instintivo/animal. Conduce al futuro humano/espiritual.

 

Por: Antonio Newman.