Cinco proverbios Zen

 

El Zen, conocido en el occidente sobre todo por su meditación y sus cuentos de maestros Zen y sus discípulos (koans). Se centra en la vida sencilla y el presente. 

 

Cinco proverbios Zen:

 

Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá

 

Si comprendes, las cosas son como son. Si no comprendes, las cosas son como son

 

Si deseas amor verdadero, aprende a amarte

 

Ser feliz es sencillo, lo difícil es ser sencillo

 

Muévete y el camino aparecerá

 

El consumo y la felicidad

Serge Latouche: “La gente feliz no suele consumir”

 

Propone vivir mejor con menos. Profesor emérito de Economía en la Universidad París-Sud, es una de las voces mundiales del llamado movimiento por el decrecimiento.

Nacido en Vannes (Francia) hace 70 años subraya que el actual ritmo de crecimiento económico mundial es tan insostenible como el deterioro y la falta de recursos en el planeta.

 

Bajo el título de su conferencia El decrecimiento, ¿una alternativa al capitalismo? , reclamó que la sociedad establezca una autolimitación de su consumo y de la explotación medioambiental. Desde su punto de vista no se trata de plantear una involución sino acoplar la velocidad de gasto de los recursos naturales con su regeneración.

Especialista en relaciones económicas Norte / Sur, premio europeo Amalfi de sociología y ciencias sociales, su movimiento decrecentista, nacido en los años 70 y extendido en Francia, defiende la sobriedad en la vida y la preservación de los recursos naturales antes de su agotamiento. A su juicio, si el decrecimiento no es controlado “el decrecimiento que ya estamos experimentando” será consecuencia del hundimiento de una forma de capitalismo insostenible, y además será desmesurado y traumático.

Una bomba semántica. Afirma Serge Latouche que el término decrecimiento es un eslogan, “una bomba semántica provocada para contrarrestar la intoxicación del llamado desarrollo sostenible”, una forma de pensamiento, la sostenibilidad, extendida por el economicismo liberal de los años ochenta, y que propicia pagar por todo, “por ejemplo, en el caso del trigo, obliga a pagar por los excedentes, por su almacenamiento y también hay que pagar por destruir los sobrantes”. “Deberíamos hablar de A-crecimiento”, dijo como una invitación hacia la reflexión sobre nuestro estilo de vida, incluso sobre la exhibición de los superfluo y el enriquecimiento desmesurado.

 

Desde su punto de vista “vivimos fagotizados por la economía de la acumulación que conlleva a la frustración y a querer lo que no tenemos y ni necesitamos”, lo cual, afirma, conduce a estados de infelicidad. “Hemos detectado un aumento de suicidios en Francia en niños”, agregó, para aludir más adelante a la concesión por parte de los bancos de créditos al consumo a personas sin sueldo y patrimonio como sucedió en Estados Unidos en el inicio de la crisis económica mundial. Para el profesor Latouche, “la gente feliz no suele consumir”.

Sus números como economista aseguran que le dan la razón: cada año hay más habitantes en el planeta a la vez que disminuyen los recursos, sin olvidar que consumir significa producir residuos y que el impacto ambiental de un español equivale a 2,2 hectáreas, y que cada año se consumen 15 millones de hectáreas de bosque “esenciales para la vida”. “Y si vivimos a este ritmo es porque África lo permite”, subrayó. Para el profesor Latouche, cual cualquier tipo de escasez, alimentaria o de petróleo, conducirá a la pobreza de la mayoría y al mayor enriquecimiento de las minorías representadas en la grandes compañías petroleras o agroalimentarias.

 

Trabajar menos y producir de forma inteligente. Tachado por sus detractores de ingenuo, postuló trabajar menos y repartir el empleo, pero trabajar menos para vivir y cultivar más la vida, insistió. Desde un proyecto que calificó como “ecosocialista”, además de consumir menos, la sociedad debería consumir mejor, para lo cual propuso producir cerca de donde se vive y de forma ecológica para evitar que por cualquier puesto fronterizo entre España y Francia circulen hasta 4.000 camiones a la semana “con tomates de Andalucía cruzándose con tomates holandeses”. Finalizó con una alabanza al estoicismo representado en España por Séneca: “No se obtiene la felicidad si no podemos limitar nuestros deseos y necesidades”.

 

El poder de las palabras: El sueño del Sultán

 

Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Las palabras tienen mucho poder. El éxito en la vida está asegurado si uno domina el arte de elegir bien sus palabras al comunicarse.

 

Palabras malsonantes u ofensivas

Desde muy pequeño nos enseñan que es conveniente evitar utilizar las palabras malsonantes u ofensivas. Algo de la mala energia de estas

Palabraspalabras quedará con nosotros, nos ensucian … y ensucian todo lo que está alrededor de nosotros y todos nuestros actos. Nuestros abuelos acertaron mucho (metafóricamente hablando) cuando nos obligaron lavar la boca con jabón al escucharnos decir alguna palabrota.

 

¿Palabras negativas o afirmativas?

Las personas que utilizan por sistema las palabras negativas en su día a día (“no”, “no puedo”, “imposible”, “quizás”, “nunca”), suelen tener problemas de superarse en la vida. Estas palabras negativas no solamente funcionan como obstáculos autolimitadores, sino a la vez llegan a nuestros interlocutores (aunque sea de manera inconsciente) y influyen de manera negativa en sus decisiones hacia nosotros. Todo cambia completamente al pronunciar palabras afirmativas. Un buen vendedor sabe esto muy bien. Le entrenan para evitar las palabras negativas. ¿Verdad que SIIIIIIIIIIII?

El Secreto de las palabras positivas

Las palabras positivas pueden hacernos sentir bien e inspirarnos. Palabras como “me gusta”, “que bien”, “agradezco mucho”, “te amo”, “muchas gracias”, “excelente”, “si quiero”, “¡adelante!”” … son alimento para la mente. Despiertan algo en nosotros que hace que conseguimos realizar con más facilidad nuestros deseos y propósitos. Los grandes gurúes del autodesarrollo utilizan palabras positivas para inspirar y para motivar a gente para que alcanzan sus metas. La Programación Neuro-Lingüística (PNL) es el estudio de cómo el lenguaje afecta nuestro sistema nervioso. Mediante las palabras podemos dirigir el propio cerebro de manera óptima para lograr los resultados que uno desea.

 

El sueño del Sultán

 

Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.

El sabio dijo:
– ¡Qué desgracia, Mi Señor!
– Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra Majestad

.. y el sultán gritó enfurecido:
– ¡Qué insolencia!
– ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa?
– ¡Fuera de aquí! ¡Que le den cien latigazos!

Más tarde el sultán ordenó que le trajesen a otro sabio para aconsejarle sobre lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:
– ¡Excelso Señor!
– Gran felicidad os ha sido reservada.
– El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes.

Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro al sabio.

Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo sorprendido:
– ¡No es posible!
– La interpretación que has hecho del sueño es la misma que el primer sabio.
– No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

El segundo sabio respondió:
– Amigo mío, todo depende de la forma en que se dice.

 

Sloyu.

 

 

Sabiduría del árbol.

 

Aceptar, resistir, fluir…Comparto un bello poema de Susana Sánchez

SABIDURIA DE ARBOL

 

Ritmo de Vida,

silencioso y cadente,

inexorable y tierno.

Pleno.

 

Sangre y oxígeno en todos los seres

donde tu fuerza se expande.

Sinuoso camino

de bucles y laberintos,

de ciclos que abren y cierran

siguiendo el proceso:

Aceptas… continúas

Resistes… sufres

Fluyes… disfrutas.

 

Ritmo de Vida

te abrazo desde la Esencia.

Desde ahí mi Presencia

con los demás –en el mundo-

es la correspondiente. 

 

SSP, 28-913

La gente que me gusta. Benedetti.

 

“Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace.

 

 

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos.

 

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen animo, dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo y de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar sin esperar nada a cambio.

 

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.

 

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A estos los llamo mis amigos.

 

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica, la gente que mediante bromas, nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.

 

Me gusta la gente que con su energía contagia. Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

 

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

 

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuina-mente por no volver a cometerlos. La gente que lucha contra adversidades.

 

Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes, no por un estereotipo social ni como lucen. La gente que no juzga, ni deja que juzguen.

 

Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente que es capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza, aquello que no sale del corazón.

 

La sensibilidad , el coraje, la solidaridad , la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, las alegrías, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, los sueños, la humildad, el arrepentimiento, el amor propio y para los demás, son cosas fundamentales para llamarse GENTE. Con gente como esa me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi, me doy por bien retribuido.”

(Mario Benedetti)

Decepción… Un poema para hoy

 

DECEPCIÓN

 

Saboreo  la decepción  amarga.DECEPCION

El otoño llueve hojas caducas…

Tiempo extinguido, abismo caprichoso,

madrugadas ausentes y el pecho oprimido.

 

Bendita lluvia, que respiro humedad, de reseco amor,

perdido el rumbo…Y tu te vas hacia otros soles.

Y en tu gineceo te refugias.

Y te alejas de mi oasis,

sediento de otros pozos.

 

Silencioso avanza mi desierto.

Tú cultivas primaveras soleadas,

cálidas latitudes que te embriagan de placeres.

No quiero mentiras piadosas,

siempre me bastó tu palabra.

 

Efímero es tu fuego.

Recojo leña mojada

y crecen setas en sus troncos,

¿veneno o vida? …

Nunca me amaste

y yo te amé primero.

 

                                    Yolanda Jiménez.    3 – 10-2013.

Características de los autorealizados

 

1.- Percepción de la Realidad: presentan una mayor aptitud para realizar juicios certeros sobre las personas. Del mismo modo, su habilidad

para detectar los aspectos deshonestos y ruines de la personalidad era muy superior a la media. Otro aspecto a destacar era su acierto a la hora de predecir el futuro. Estas predicciones solían carecer de influencias propias del carácter del mismo. Su relación con lo desconocido, al contrario que el resto, era muy positiva; se podría decir que disfrutaban ante lo misterioso e ignoto.

2.- Aceptación: “… les resulta fácil aceptarse a sí mismos y a su propia naturaleza sin lamentarse… miran al mundo con ojos grandes e inocentes, ni críticos ni exigentes, simplemente percibiendo y observando lo que sea, sin discutirlo o exigir que sea de otro modo…” (Maslow 1970, 201). Señala el autor que en relación con la aceptación estos individuos presentan una excepcional falta de autodefensa o fingimiento neurótico respecto a sus actos. Asimismo, sienten verdadera repulsión ante las personas que manifiestan estos comportamientos.

3.- Espontaneidad: son personas poco convencionales (más en sus opiniones y pensamientos que en su conducta manifiesta), siendo la sencillez y naturalidad los acompañantes de sus actos. Aunque suelen ser los individuos más éticos, su moral nada tiene que ver con la del resto de la comunidad. Maslow apunta nuevamente que la motivación de las personas autorrealizadas no responde a la satisfacción de las necesidades. Para ellos la motivación sería la madurez y desarrollo del carácter.

4.- Centrarse en Problemas: parecen ser personas que tienen una misión impersonal en la vida. Sus temas de interés son filosóficos y su marco de referencia responde a la universalidad. Estas características hacen que su centro de interés sean los problemas que acontecen y raras veces ellos mismos.

5.- Soledad: no sienten sufrimiento alguno ante la soledad, más bien suelen disfrutar de ella con mayor asiduidad que el resto de personas. Como apunta Maslow (1970, 208): “… no necesitan a los demás en el sentido corriente… es evidente que el promedio de las personas no aceptarán su distanciamiento con facilidad … tienen más «libre albedrío» y son menos «dirigibles» que la media”.

6.- Autonomía: son personas autosuficientes que toman sus propias decisiones y que responden de sí mismos. Las opiniones del resto de personas no les influencian, ni tampoco dependen del cariño de los demás.

7.- Experiencias Límites (cumbres): como hemos comentado, Maslow entiende este tipo de experiencia como aquella en la que el ego es trascendido, producto de una intensificación de la vivencia. Aún así, el autor encontró que no todos los hombres autorrealizados habían tenido este tipo de experiencias. Esta diferencia la consideró muy significativa señalando que “… los autorrealizados sin experiencias límites tienden mucho más a ser personas prácticas y eficaces, mesomorfos que viven en el mundo y les va muy bien en él. Los de las experiencias límite también parecen vivir en el reino del Ser, de la poesía, la estética, los símbolos, la trascendencia, ‘la religión’ de lo místico…” Maslow (1970, 213). Posteriormente rebautizó a estos últimos como hombres Z, lo cual es abordado en el próximo apartado.

8.- Afinidad Humana: poseen un hondo afecto y simpatía por toda la humanidad. A pesar de que su comportamiento externo sea distante en algunos momentos, su afinidad con las personas es profunda. Este hecho no evita que en ocasiones sientan tristeza e incluso lleguen a irritarse ante lo que Maslow denomina “defectos del hombre medio”.

9.- Humildad y Respeto: las personas autorrealizadas son democráticas en un sentido muy profundo. De este modo, “… Estos individuos, que son una élite en sí, eligen por amigos a una élite, pero ésta es de carácter, de capacidad y talento, y no de nacimiento, raza, sangre, familia, edad, juventud, fama o poder”. Poseen “… la tendencia, … de sentir un cierto respeto por cualquier ser humano por el simple hecho de serlo … no parecen desear traspasar un punto mínimo, incluso con sinvergüenzas, de rebajar, de atentar contra la dignidad” (Maslow 1970, 215).

PIRAMIDE

 

 

10.- Relaciones Personales: suelen tener seguidores o discípulos, aunque este tipo de relación no es del agrado del autorrealizado. Éste tratará de evitar las relaciones devocionales, sin embargo si se ve forzado a ellas tratará de ser afable. Puesto que sus relaciones son muy profundas no suelen tener muchos amigos. Un hecho a destacar es el gran afecto que sienten por los niños con los que se conmueven rápidamente. Por otra parte, “… sus relaciones hostiles hacia los demás son: 1) merecidas, y 2) por el bien de la persona atacada, o por el bien de otro” (Maslow 1970, 216).

11.- Fines y Medios: en la mayoría de las ocasiones, lo que para el resto de individuos serían medios, son fines en sí mismos para el autorrealizado. Estos disfrutan por el simple hecho de realizar algo y no por la consecución de la meta correspondiente. Se podría decir que sus acciones no son instrumentales sino finales.

12.- Humor: no suelen reírse de las mismas cosas que el resto de personas. Ni tampoco lo hacen con la misma frecuencia. Su humor responde a temas más bien filosóficos y no suele ser de carcajada. No suelen reír sino sonreír.

13.- Creatividad: en ellos “… es diferente a la de un talento especial del tipo de Mozart … es más bien afín a la creatividad ingenua y universal de los niños no mimados … Estas personas parecen ver lo verdadero y lo real con más facilidad. Debido a esto parecen creativos a otros hombres más limitados” (Maslow 1970, 220).

14.- Resistencia a la Enculturación: no suelen ser personas adaptadas a la cultura en un sentido profundo, aunque superficialmente sus actos responden a los patrones culturales del contexto social en el que se desenvuelven. Así, “… a casi ninguna de estas personas se les puede llamar rebeldes a la autoridad en el sentido adolescente o en sentido estricto … La falta de dependencia de la cultura … se refleja en la no dependencia de otras personas …, como también en una menor necesidad de lo familiar y lo cotidiano, de lo que es habitual en el promedio de la gente” (Maslow 1970, 222).

15.- Imperfecciones: que el ser humano perfecto no existe es algo que parece querer dejar claro Maslow respecto a los autorrealizados. De este modo, defectos corrientes podemos encontrarlos en ellos: tozudos, aburridos, desconsiderados. El autor señala que pueden mostrar una crueldad imprevista. Asimismo, pueden sentir tristeza, culpa o conflictos pero nunca de un modo neurótico.

16.- Valores: debido a la diferencia de percepción de la realidad y de todo lo señalado anteriormente, los valores de estos individuos difieren de los del resto de personas. Estos valores son idiosincráticos y singulares, aunque la tolerancia sería el valor del que participarían la totalidad de estos individuos.

17.- Solución de Dicotomías: las polaridades no tienen sentido para los autorrealizados. Los actos/personas son buenos y malos o egoístas y no egoístas. “En estas personas, el ello, el yo y el superyo colaboran y son sinérgicos… Lo mismo sucede con lo cognitivo, lo impulsivo y lo emocional, que se funden en una unidad organísmica y en una interpenetración no aristotélica” (Maslow 1970, 230).

 

 

Abraham Maslow: “El hombre autorealizado”

El hombre de hoy sigue siendo un esclavo. Claudio Naranjo

 

A sus 76 años, el psiquiatra chileno Claudio Naranjo es considerado como uno de los maestros contemporáneos en vida. Profesor de una docena de prestigiosas universidades de todo el mundo y doctor honoris causa por la italiana de Udine, es autor, entre otros ensayos, deCarácter y neurosis y Cambiar la educación para cambiar el mundo. También es el fundador del programa Searchers After Truth (SAT), orientado a promover el autoconocimiento y el desarrollo personal, integrando herramientas y disciplinas occidentales y orientales. Naranjo ha sido invitado recientemente por Esade para reflexionar sobre cómo impulsar una formación más humanista como respuesta a la deshumanización de las empresas y de la sociedad.

“Adaptarse a esta sociedad enferma no es un síntoma de inteligencia”

“El líder que necesita la empresa es un hombre libre, consciente y sabio”

Pregunta. ¿Cómo es posible que se deshumanicen los seres humanos?

Respuesta. Cada ser humano cuenta con dos fuerzas antagónicas en su interior. Uno es el falso yo, más conocido como ego o personalidad, relacionado con la ignorancia, la inconsciencia, el egocentrismo, la insatisfacción y el miedo. El otro es el verdadero yo, nuestra verdadera esencia y que está conectado con la sabiduría, la consciencia, el bienestar y el amor incondicional. Cualquier persona que no esté en contacto con su esencia está en vías de deshumanizarse, pues poco a poco va olvidando y marginando sus verdaderos valores, lo que repercute en su forma de pensar, vivir y relacionarse con los demás.

P. ¿Cómo se sabe que una persona vive identificada con su ego?

R. Es fácil: en primer lugar, porque a pesar de hacer y tener de todo siente un vacío en su interior, como si le faltara algo esencial para vivir en paz. De tanto dolor acumulado, finalmente se desconecta de su verdadera humanidad. Desde el ego, las personas actúan movidas por el miedo y la necesidad de supervivencia física y emocional. Su objetivo es conseguir que la realidad se adapte a sus deseos, necesidades y expectativas egoístas, lo que les lleva a vivir una vida marcada por el sinsentido, el malestar y la necesidad constante de evasión y narcotización de sí mismos.

P. ¿Por qué prevalece la deshumanización de las empresas y de la sociedad?

R. Porque llevamos muchas décadas condicionando a los seres humanos con falsas creencias sobre quiénes son y cuál es su relación con el mundo. Debido a la ignorancia ha prevalecido el ego, desde el que se ha construido una sociedad competitiva, agresiva, avariciosa, superficial, insatisfecha, vacía y ambiciosa, que a su vez sigue condicionando a las nuevas generaciones para preservar elestablishment.

P. ¿A qué se refiere?

R. El mundo se ha convertido en un negocio en manos de las grandes corporaciones. Debido al sistema monetario, todas las instituciones funcionan bajo un mismo principio creador: su propia supervivencia. Tanto los Gobiernos como las entidades financieras, las empresas y las instituciones religiosas, que tanta influencia tienen en la sociedad, están orientadas a optimizar sus recursos para tener el mayor lucro posible. El bienestar de la humanidad y del medio ambiente les trae sin cuidado porque no es rentable.

P. De ahí la dificultad de tener verdaderos líderes humanistas…

R. Exacto. A la maquinaria del sistema monetario sólo le interesa que las cosas sigan como están, incluyendo los 40 conflictos armados existentes hoy y que tanto dinero generan a la industria armamentística mundial. Por eso, líderes como los hermanos Kennedy, Gandhi, Luther King y tantos otros fueron asesinados. Los que tienen el poder tan sólo están interesados en continuar teniéndolo, y para eso necesitan seguir esclavizando a los pueblos por medio de la deuda y los intereses bancarios, que impiden que la humanidad salga de este círculo vicioso.

P. ¿Y cuál es su propuesta?

R. Un cambio radical en el proceso de formación humano. Ahora prevalece el condicionamiento egoico, que provoca que el hombre siga siendo un esclavo. En cambio, una educación basada en nuestra verdadera naturaleza potencia el desarrollo de nuestra conciencia, lo que nos libera de las falsas creencias acumuladas por el ego y que tanto limitan nuestra existencia. La crisis económica tan sólo pone de manifiesto nuestra crisis de conciencia. Es un indicador de que algo está funcionando muy mal.

P. Usted suele hablar de “la búsqueda de la verdad”…

R. Todos los grandes sabios de la humanidad, como Buda, Lao Tse, Jesucristo o Sócrates, han dicho lo mismo: el sentido de la vida es aprender a trascender nuestro egoísmo y egocentrismo para que podamos ver a los demás y al medio ambiente que nos rodea como parte de nosotros mismos. No existe la fragmentación, sólo la unidad: todos somos uno. Buscar la verdad implica cuestionar el condicionamiento sociocultural recibido para recuperar el contacto con nuestra verdadera naturaleza. No es ningún síntoma de inteligencia adaptarse a una sociedad como la actual, profundamente enferma. El líder que las empresas necesitan para mejorar la realidad debe ser, ante todo, un hombre consciente, libre y sabio. –

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