Medicina y salud. La dimensión de la conciencia

“Fui médico y hoy soy médico del alma”. Un testimonio interesante de Ghislaine Lanctot, ex médica, que  nos habla del sistema médico actual en una entrevista realizada por Víctor M. Amela.

Nací en Montreal (Canadá). Fui médico y hoy soy médico del alma. Me he divorciado dos veces y tengo cuatro hijos (de 37 a 28 años) y cuatro nietos. ¿Política? ¡Soberanía individual! Cree en ti: eres divino y lo has olvidado.
La medicina actual fomenta la enfermedad, no la salud: lo denuncio en mi libro “La mafia médica”.
Estoy griposo, ¿qué me receta?
–Nada.¿Ni un poquito de Frenadol?
-¿Para qué? ¿Para tapar síntomas? No. ¡Atienda a sus síntomas, escúchese! Y su alma le dará la receta.

Pero, ¿me meto en la cama o no?
–Pregúnteselo usted mismo, y haga lo que crea que le conviene más. ¡Crea en usted!

¡A los virus les da igual lo que yo crea!
–Ah, ya veo: elige usted el papel de víctima. Su actitud es: “He pillado una gripe. Soy víctima de un virus. ¡Necesito medicinas!”. Pues sí, como todos…
–Pues allá usted… Mi actitud sería: “Me he regalado una gripe. ¡Soy la única responsable! Debo cuidarme un poco”. Y me metería en cama, reposaría, me relajaría, meditaría en cómo me he maltratado últimamente…

¿Se ha “regalado” una gripe, dice?
–¡Sí! Tu enfermedad viene de ti, no viene de fuera. La enfermedad es un regalo que tú te haces para encontrarte contigo mismo.

Pero nadie desea una enfermedad…
–Tu enfermedad refleja una desarmonía interior, en tu alma. Tu enfermedad es tu aliada, te señala que mires en tu alma, a ver qué te sucede. ¡Dale las gracias: te brinda la ocasión de hacer las paces contigo mismo!

Quizá sea más práctica una pastillita…
–¿Hacer la guerra a la enfermedad? Eso propone la medicina actual, y las guerras matan, traen siempre muertes.

No me dirá ahora que la medicina mata…
–¡Un tercio de las personas hospitalizadas lo son por efectos medicamentosos! En Estados Unidos, 700.000 personas mueren al año a causa de

efectos secundarios de medicamentos y de tratamientos hospitalarios.
Morirían igual sin medicamentos, oiga.
–No. No si cambiamos el enfoque: la medicina actual ha olvidado la salud, ¡es una medicina de enfermedad y de muerte! No es una medicina de salud y de vida.¿Medicina de enfermedad? Acláremelo…
–En la antigua China, un acupuntor era despedido si su paciente enfermaba. O sea, ¡el médico cuidaba de la salud! ¿Ve? Toda nuestra medicina es, pues, el fracaso total.

Prefiere medicinas alternativas, pues…
–Respetan más el organismo que la medicina industrial, desde luego: homeopatía (¡será la medicina del siglo XXI!)acupuntura,fitoterapia,reflexoterapia, masoterapia…la practica del yoga..la meditacion .. Son más baratas…
y menos peligrosas.

Pero no te salvan de un cáncer.
–¡Dígale eso a la medicina convencional! ¿Te salva ella de un cáncer?

Puede hacerlo, sí.
–Lo que hará seguro es envenenarte con cócteles químicos, quemarte con radiaciones, mutilarte con extirpaciones…
¡Y, encima, cada día aparecen más cánceres! ¿Por qué? Porque la gente vive olvidando su alma (que es divina): la paz de tu alma será tu salud, porque tu cuerpo es el reflejo material de tu alma. Si te reencuentras con tu alma, si la pacificas…, ¡no habrá cáncer!

Palabras bonitas, pero si un hijo suyo tuviese un cáncer, ¿qué haría usted?
–Alimentaría su fe en sí mismo: eso fortalece el sistema inmunitario, lo que aleja al cáncer. ¡El miedo es el peor enemigo! El miedo mina tus autodefensas. ¡Nada de miedo, nada de sumisión al cáncer! Tranquilidad, convicción, delicadeza, terapias suaves…

Perdone, pero lo más sensato es acudir a un oncólogo, a un médico especialista.
–La medicina convencional debiera ser sólo un último recurso, y muy extremo… Y si tu alma está en paz, eso jamás te hará falta.

Bien, pues tengamos el alma pacificada… pero, por si acaso, pongámonos vacunas.
–¡No! Las fabrican con células ováricas de hámster cancerizadas para multiplicarlas y cultivarlas en un suero de ternera estabilizado con aluminio (eso la de la hepatitis B, con su virus): ¿inyectaría usted eso a sus hijos?

Les he hecho inyectar ya varias…
–Y yo a los míos: fui médico, y por entonces no sabía aún todo lo que hoy sé… ¡Pero hoy mis hijos no vacunan ya a sus hijos!


Yo creo que seguiré vacunándolos…
–¿Por qué? La medicina actual mata moscas a martillazos: no siempre muere la mosca, pero siempre rompe la mesa de cristal. Son tantos los dañinos efectos secundarios…¿Por qué abominó usted de la medicina?
–Yo me hice médico para ayudar. Me dediqué a la flebología, a las varices. Llegué a tener varias clínicas. Pero fui dándome cuenta del poder mafioso de la industria médica, que atenta contra nuestra salud, ¡que vive a costa de que estemos enfermos! Lo denuncié… y me echaron del Colegio de Médicos.

O sea, ya no puede usted recetar…
–¡Mejor! Los medicamentos están fabricados pensando en la lógica industrial del máximo beneficio económico, y no pensando en nuestra salud. Al revés: si estamos enfermos, ¡la mafia médica sigue ganando dinero!

¿Y a quiénes tilda de “mafia médica”?
–A la Organización Mundial de la Salud (OMS), a las multinacionales farmacéuticas que la financian, a los gobiernos obedientes, a hospitales y a médicos (muchos por ignorancia)… ¿Y qué hay detrás? ¡El dinero!

No escoge usted enemigos pequeños…
–Lo sé, pero si me hubiera callado, hubiese enfermado y hoy estaría ya muerta.

¿Cuál ha sido su última enfermedad?
–Hace dos días, ja, ja… ¡una diarrea!

Vaya: ¿qué reflejaba eso de su alma?
–Oh, no sé, no lo he analizado… Me he limitado a no comer… ¡y ya me siento bien!

Pero se pasa mal, ¿eh…?
–Ja, ja… Si la enfermedad te visita, ¡acógela, abrázala! ¡Haz la paz con ella! No salgas corriendo como loco en busca de un médico, de un salvador… Tu salvador vive dentro de ti. Tu salvador eres tú. ¡Tú eres Dios!

Foto: Fui médico y hoy soy médico del alma.  Ghislaine Lanctot, ex médica, habla sobre el sistema médico actual. Entrevista realizada por Víctor M. Amela.  Nací en Montreal (Canadá). Fui médico y hoy soy médico del alma. Me he divorciado dos veces y tengo cuatro hijos (de 37 a 28 años) y cuatro nietos. ¿Política? ¡Soberanía individual! Cree en ti: eres divino y lo has olvidado.  La medicina actual fomenta la enfermedad, no la salud: lo denuncio en mi libro “La mafia médica”.   Estoy griposo, ¿qué me receta? –Nada.  ¿Ni un poquito de Frenadol? -¿Para qué? ¿Para tapar síntomas? No. ¡Atienda a sus síntomas, escúchese! Y su alma le dará la receta.  Pero, ¿me meto en la cama o no? –Pregúnteselo usted mismo, y haga lo que crea que le conviene más. ¡Crea en usted!  ¡A los virus les da igual lo que yo crea! –Ah, ya veo: elige usted el papel de víctima. Su actitud es: “He pillado una gripe. Soy víctima de un virus. ¡Necesito medicinas!”. Pues sí, como todos... –Pues allá usted... Mi actitud sería: “Me he regalado una gripe. ¡Soy la única responsable! Debo cuidarme un poco”. Y me metería en cama, reposaría, me relajaría, meditaría en cómo me he maltratado últimamente...  ¿Se ha “regalado” una gripe, dice? –¡Sí! Tu enfermedad viene de ti, no viene de fuera. La enfermedad es un regalo que tú te haces para encontrarte contigo mismo.  Pero nadie desea una enfermedad... –Tu enfermedad refleja una desarmonía interior, en tu alma. Tu enfermedad es tu aliada, te señala que mires en tu alma, a ver qué te sucede. ¡Dale las gracias: te brinda la ocasión de hacer las paces contigo mismo!  Quizá sea más práctica una pastillita... –¿Hacer la guerra a la enfermedad? Eso propone la medicina actual, y las guerras matan, traen siempre muertes.  No me dirá ahora que la medicina mata... –¡Un tercio de las personas hospitalizadas lo son por efectos medicamentosos! En Estados Unidos, 700.000 personas mueren al año a causa de efectos secundarios de medicamentos y de tratamientos hospitalarios.  Morirían igual sin medicamentos, oiga. –No. No si cambiamos el enfoque: la medicina actual ha olvidado la salud, ¡es una medicina de enfermedad y de muerte! No es una medicina de salud y de vida.  ¿Medicina de enfermedad? Acláremelo... –En la antigua China, un acupuntor era despedido si su paciente enfermaba. O sea, ¡el médico cuidaba de la salud! ¿Ve? Toda nuestra medicina es, pues, el fracaso total.  Prefiere medicinas alternativas, pues... –Respetan más el organismo que la medicina industrial, desde luego: homeopatía (¡será la medicina del siglo XXI!)acupuntura,fitoterapia,reflexoterapia, masoterapia...la practica del yoga..la meditacion .. Son más baratas... y menos peligrosas.  Pero no te salvan de un cáncer. –¡Dígale eso a la medicina convencional! ¿Te salva ella de un cáncer?  Puede hacerlo, sí. –Lo que hará seguro es envenenarte con cócteles químicos, quemarte con radiaciones, mutilarte con extirpaciones... ¡Y, encima, cada día aparecen más cánceres! ¿Por qué? Porque la gente vive olvidando su alma (que es divina): la paz de tu alma será tu salud, porque tu cuerpo es el reflejo material de tu alma. Si te reencuentras con tu alma, si la pacificas..., ¡no habrá cáncer!  Palabras bonitas, pero si un hijo suyo tuviese un cáncer, ¿qué haría usted? –Alimentaría su fe en sí mismo: eso fortalece el sistema inmunitario, lo que aleja al cáncer. ¡El miedo es el peor enemigo! El miedo mina tus autodefensas. ¡Nada de miedo, nada de sumisión al cáncer! Tranquilidad, convicción, delicadeza, terapias suaves...  Perdone, pero lo más sensato es acudir a un oncólogo, a un médico especialista. –La medicina convencional debiera ser sólo un último recurso, y muy extremo... Y si tu alma está en paz, eso jamás te hará falta.  Bien, pues tengamos el alma pacificada... pero, por si acaso, pongámonos vacunas. –¡No! Las fabrican con células ováricas de hámster cancerizadas para multiplicarlas y cultivarlas en un suero de ternera estabilizado con aluminio (eso la de la hepatitis B, con su virus): ¿inyectaría usted eso a sus hijos?  Les he hecho inyectar ya varias... –Y yo a los míos: fui médico, y por entonces no sabía aún todo lo que hoy sé... ¡Pero hoy mis hijos no vacunan ya a sus hijos!  Yo creo que seguiré vacunándolos... –¿Por qué? La medicina actual mata moscas a martillazos: no siempre muere la mosca, pero siempre rompe la mesa de cristal. Son tantos los dañinos efectos secundarios...  ¿Por qué abominó usted de la medicina? –Yo me hice médico para ayudar. Me dediqué a la flebología, a las varices. Llegué a tener varias clínicas. Pero fui dándome cuenta del poder mafioso de la industria médica, que atenta contra nuestra salud, ¡que vive a costa de que estemos enfermos! Lo denuncié... y me echaron del Colegio de Médicos.  O sea, ya no puede usted recetar... –¡Mejor! Los medicamentos están fabricados pensando en la lógica industrial del máximo beneficio económico, y no pensando en nuestra salud. Al revés: si estamos enfermos, ¡la mafia médica sigue ganando dinero!  ¿Y a quiénes tilda de “mafia médica”? –A la Organización Mundial de la Salud (OMS), a las multinacionales farmacéuticas que la financian, a los gobiernos obedientes, a hospitales y a médicos (muchos por ignorancia)... ¿Y qué hay detrás? ¡El dinero!  No escoge usted enemigos pequeños... –Lo sé, pero si me hubiera callado, hubiese enfermado y hoy estaría ya muerta.  ¿Cuál ha sido su última enfermedad? –Hace dos días, ja, ja... ¡una diarrea!  Vaya: ¿qué reflejaba eso de su alma? –Oh, no sé, no lo he analizado... Me he limitado a no comer... ¡y ya me siento bien!  Pero se pasa mal, ¿eh...? –Ja, ja... Si la enfermedad te visita, ¡acógela, abrázala! ¡Haz la paz con ella! No salgas corriendo como loco en busca de un médico, de un salvador... Tu salvador vive dentro de ti. Tu salvador eres tú. ¡Tú eres Dios!

Espiritualidad integrada en la relalidad cotidiana

 

La naturalidad es la única condición posible para una vida plena. El Universo entero, aunque aparentemente ajeno a mi vida, en realidad ha contribuido con cantidades inimaginables de energía y armonía para que Yo, aquí y ahora, sea. Miles de millones de años han sido necesarios para que Yo, aquí y ahora, sienta el inhalar y exhalar de la respiración. Todo el Universo ha deseado que en realidad la vida que lo impulsa viva en mí. Es urgente que despierte a ello, que por mi propio pie lo sienta y descubra.

 

¿Por qué me aferro al temor? Como hijo del Universo quiero ser total y sin tapujos ni necesidades de protección; la confianza es mi gran valor. Corazón abierto, corazón noble que su calidad obedece a la vida. La transparencia con el mundo ha de tender a la totalidad. En su momento, inesperadamente, espontáneamente, se sabe y se siente en el alma que nada me falta, que siempre he sido completo, y que nada hay que pueda o deba ocultar ni desarrollar. El alma se hace transparente, la energía fluye sin esfuerzo, lo suave vence a lo rígido. En el mundo los valores dejan de estar invertidos, el Rey vuelve a ser Rey, y el siervo, siervo.

 

La distancia con los demás tiende a cero, y aunque la inercia del pasado te sacuda, al igual que un tente tieso, este oscila y el centro se recupera por las mismas leyes naturales que han tomado el mando, sin que nadie intervenga. Nada puedo hacer para que ello suceda, pero simultáneamente todo yo al cien por cien debo estar entregado a ello. El círculo se cierra y la paradoja se resuelve. El esfuerzo deja de tener sentido, la ausencia del mismo es la fuente de la creatividad, y la desconfianza del corazón pierde la razón.

aquiyahora.com

 

Universos paralelos, realidad alternativa

La existencia de Universos paralelos es fuente de debate desde la Física cuántica. Partiendo de la premisa de que un Universo es, en cuanto que es percibido, el tiempo no existe, es una construcción. Es posible percibir varios Universos, que vibran simultáneamente , permitiendo  distintas realidades. Un tema apasionante que, teniendo en cuenta  los conceptos clásicos de tiempo y espacio, invita a investigar sobre las teorías lanzadas por los físicos cuánticos. Comparto una publicación sobre un caso de mundos paralelos donde se mezclan distintas realidades.

La mujer que despertó en un mundo paralelo

 

Lerina-Garcia-en-un-mundo-paralelo

 

¿Qué pasaría si un día despertaras en una cama diferente a la tuya, que tu lugar de trabajo no es el mismo, y descubres que tu pareja no existe? Esta fue la supuesta experiencia que vivió en 2008 una mujer llamada Lerina García, quien afirmó que todo lo explicado anteriormente fue lo que le pasó.

Lo que comenzó siendo un día normal y corriente, se convirtió en una serie de terribles e inquietante situaciones de una mujer desesperada perdida en un mundo extraño: nuestro mundo. Cuando Lerina García se despertó una mañana, se dio cuenta de que las sábanas y su pijama eran completamente diferentes. Ella no era capaz de reconocer nada. Pero hizo caso omiso a todo lo que estaba viendo y comenzó su rutina de la mañana. Pero Lerina García no tardaría en saber que una después de despertarse entró en otra realidad. Su vida, su pasado, todo lo más preciado para ella, ya no estaba.

A medida que iba pasando la mañana se dio cuenta de pequeñas incongruencias como cosas fuera de su lugar, ciertos elementos que faltaban o artículos que no habían comprado. Y no tardó mucho tiempo en observar que no estaba en su mundo. Rápidamente, escribió en Internet buscando a alguien quien le pudiera ofrecer una explicación a su pesadilla y tal vez ayuda:

“Un día me desperté y me di cuenta de que todo era distinto, nada espectacular o que tengan que ver con los viajes en el tiempo y esas cosas. Simplemente me desperté en el mismo año y el día en que me fui a la cama, pero muchas cosas eran diferentes. Eran cosas pequeñas, pero lo suficientemente importante como para saber que había un punto en el que todo era diferente”.

“Para que me entiendan, he estado separada de mi pareja durante siete años. Nos separamos y yo comencé una relación con un compañero de mi barrio. Lo conozco muy bien, después de haber estado con él durante cuatro meses. Sé su nombre, apellidos, dirección, donde trabaja, su hijo de otra relación, y donde estudia. Bueno, pues ese hombre ya no existe. Parecía haber existido antes de mi “salto”, pero no hay rastro de él. He contratado a un detective para encontrarlo, pero me ha dicho que no existe”, explicó Lerian en su correo.

 

Lerina explicó al detalle todo lo que pensó que no reconocía. Su coche no era el mismo y aunque continuaba trabajando en la misma empresa desde hacía 20 años, en el mismo edificio, se sorprendió al enterarse de que su departamento ya no existía. Su oficina estaba ahora en otro departamento en una parte completamente diferente del edificio. Al no poder creer todo lo que estaba viviendo, se dirigió al departamento de dirección para informar que se sentía indispuesta. Se dirigió al médico, el cual le sometió a unas pruebas de drogas y alcohol… todo correcto. En su bolso estaban las tarjetas de crédito, carne de identidad, todo.

 

Mundo-paralelo

 

Toda la realidad ha desparecido

Según dijo Lerina, cansada de la situación visitó a un psiquiatra y le explicó todo, absolutamente todo. El psiquiatra le dijo que eran simples alucinaciones, que no se tenía que preocupar, pero ella sabía que no era el caso. Para Lerina todo era completamente nuevo, su ex novio en su mundo se encontraba con ella como si nada hubiera pasado, mientas que Agustín, el novio en su realidad, parece no haber existido nunca. Él no vive en el apartamento que solía vivir y no pudo encontrar a su hijo.

“Juro que todo lo que estoy diciendo es verdad y que estoy muy cuerda. Mi propia familia no recuerda cosas como la cirugía realizada en el hombro de mi hermana hace unos meses. Ella dice que nunca se ha operado”,continuó explicando Lerina.

 

 

El drama de Lerina

Como cualquier persona se puede imaginar, la vida traumática de Lerina en este nuevo mundo con una pareja que había roto en el otro mundo le causó grabes ataques de estrés y depresión. Ella termina su historia con una petición de ayuda:

“Por favor, si alguien ha tenido una experiencia similar, por favor póngase en contacto conmigo para ver lo que me puede haber sucedido. No encuentro ninguna patología que coincida con mi experiencia. Durante cinco meses que he estado leyendo todas las teorías que he encontrado y estoy convencida de que ha sido un salto entre planos o algo así, una decisión o medida adoptada que ha causado que las cosas cambien.”

 

 

¿Existen explicaciones para este tipo de casos?

Esta es la dramática historia de Lerina, que para muchos se tratara de una historia de ficción, pero que para otros es toda una realidad. Pero por desgracia, no hay ninguna explicación científica para cualquiera de los hechos descritos. Aunque, como ya explicamos en “Universos Paralelos, un viaje a la realidad alternativa”, el caso de Lerina sería un acceso directo a las diferentes realidades.

En este caso en concreto, Lerina habría accedido a un “universo divergente”, donde la vida ocurre de manera diferente entre dos universos y las acciones son diferentes a medida que transcurre el tiempo desde aquel punto. Pero existe una segunda teoría, donde los dos universos mantienen entre si ciertas semejanzas. Cada persona en su un universo tendría una parte en el otro universo con su mismo nombre, la misma ascendencia, la misma apariencia, los mismos gustos pero con una personalidad muy diferente, justo el caso de Lerina García.

Pero no podemos descartar la teoría científica, donde algunos físicos cuánticos teorizan sobre la existencia de una infinidad de universos creados. Cada universo es como una burbuja infinita de nuevos universos, nuevas burbujas ilimitadas. El tiempo no existe. En su lugar todo es una eternidad de ahora. Según explican ciertos científicos, los multiversos están vibrando a diferentes velocidades y algunos mundos paralelos, literalmente, se superponen a nuestra realidad. Los físicos también han tenido atisbos de estas otras realidades en experimentos en los que las partículas sub-atómicas “se apagaban” de la propia existencia y luego reaparecían. Este sorprendente descubrimiento puede ser por que estén saltando de dimensiones, o en realidad viajan entre multiversos, nadie lo sabe a ciencia cierta. Por último, la teoría cuántica y la teoría de cuerdas reconocen una relación simbiótica entre la conciencia cognitiva y el universo. En esencia, un universo en realidad no puede existir a menos que la mente perciba. La mente influye sobre los cuantos y las influencias quánticas de la mente. Es una calle de dos vías.

Pero dejando aparte las teorías científicas, existen más casos como el de Lerina, que hace pensar que debemos tener la mente más abierta. Pero, también es cierto, que hay muchas preguntas sin respuesta, sin embargo, se debe empezar por alguna parte. Como siempre cada uno debe sacar sus propias conclusiones, ante uno de los grandes misterios de nuestra historia.

Aurora boreal n

 

 

 

El amor: dimensión social y política

El amor romántico, como concepto es una construcción que responde a un orden social pre-establecido.  La dimensión que  desprende, supone todo un engranaje de piezas que encajan el el mundo social y político. Esta carga que arrastramos, nos viene impuesta desde la cultura, como inherente al desarrollo de la dinámica social.  De manera automatizada respondemos al plan sin cuestionarlo, interpretando el papel que se nos asigna. El precio que pagamos puede llevarnos desde la insatisfacción y la baja autoestima, hasta el sentimiento de fracaso, cuando no se cumplen las expectativas esperadas. Quizá es tiempo de cuestionar y elegir con absoluta libertad sobre el rumbo de nuestro amor. Comparto un  artículo de Coral Herrera, una invitación a cuestionar, a contemplar  el amor con una mirada amplia.

 

Lo romántico es político, y el sistema no funciona

Es hora de que empecemos a hablar de amor, de emociones y de sentimientos en   espacios en los que ha sido un tema ignorado o invisibilizado: en las Universidades, en los congresos, en las asambleas de los movimientos sociales, las asociaciones vecinales, los sindicatos y los partidos políticos, en las calles y en los foros cibernéticos, las comunidades físicas y virtuales. Hay que deconstruir y repensar el amor para poder crear relaciones más igualitarias, más sanas, más abiertas, más libres, más bonitas. Tenemos que hablar de cómo podemos aprender a querernos mejor, a llevarnos bien, a crear relaciones bonitas, a extender el cariño hacia la gente y no centrarlo todo en una sola persona. 

Hay que romper con la idea de que el amor solo puede darse entre dos personas, y hay que romper con los miedos que nos separan: los racismos, la homofobia, la transfobia, la xenofobia, la misoginia, el clasismo… para poder crear mundos más horizontales, más abiertos, más solidarios. Ahora más que nunca, necesitamos ayudarnos, trabajar unidos por mejorar nuestras condiciones de vida y luchar por los derechos humanos.

lo romantico es politico

El amor romántico que heredamos de la burguesía del siglo XIX está basado en los patrones del individualismo más atroz: que nos machaquen con la idea de que debemos unirnos de dos en dos es muy significativo. Bajo la filosofía del “salvesé quién pueda”, el romanticismo patriarcal se perpetua en sus esquemas narrativos en los cuentos que nos cuentan en diferentes soportes (cine, televisión, revistas, etc) , y nos ayudan a escaparnos de una realidad que no nos gusta. Así es como consumiendo estos productos  románticos aprendemos a soñar con  una utopía emocional  y política que nos ofrece un mundo mejor al que habitamos, pero solo para mí y para tí, los demás que se busquen la vida.  

Frente a las utopías religiosas o las utopías sociales y políticas como el marxismo, el anarquismo, el comunismo, etc. el amor romántico nos ofrece una solución individual, y nos mantiene entretenidas soñando con finales felices.

El romanticismo sirve también para ayudarnos a aliviar un día horrible, para llevarnos a otros mundos más bonitos, para sufrir y ser felices con las historias idealizadas de otros, para olvidarnos de la realidad dura y gris de la cotidianidad. Sirve para que, sobre todo las mujeres, empleemos cantidades de recursos económicos, de tiempo y de energía, en encontrar a nuestra media naranja, creyendo fielmente que nuestra vida será mejor cuando encontremos al amor ideal que nos adore y nos acompañe en la dura batalla diaria. Sirve para que adoptemos un estilo de vida muy concreto, para que nos centremos en la búsqueda de pareja, para que nos reproduzcamos, para que sigamos con la tradición y para que todo siga como está.

tramonto

Las industrias culturales y las inmobiliarias nos venden paraísos románticos para que nos encerremos en hogares felices y por eso una gran parte de la población permanece adormilada, protestando en sus casas, aguantando la pérdida de derechos y libertades, asumiéndolas como desgracias o mala suerte. Cada uno rumiando su pena y su desesperación, como las víctimas de los desahucios bancarios, desesperadas y solas.

Los medios jamás promueven el amor colectivo: podría destruir patriarcado y capitalismo juntos. Las redes de solidaridad podrían acabar con las desigualdades y las jerarquías, con el individualismo consumista y con los miedos colectivos a los “otros” (los raros, las marginadas, los inmigrantes, las presidarias, los transexuales, las prostitutas, los mendigos, las extranjeras). Por ello es que se prefiere que nos juntemos de dos en dos, no de veinte en veinte: es más fácil controlar a dos metidos en su hogar que a grupos de gente que va y viene.

El problema del amor romántico es que lo tratamos como si fuera un tema personal: si te enamoras y sufres, si pierdes al amado o amada, si no te llena tu relación, si eres infeliz, si te aburres, si aguantas desprecios y humillaciones por amor, es tu problema. Igual es que tienes mala suerte o que no eliges a los compañeros o compañeras adecuadas, te dicen. Pero el problema no es individual, es colectivo: son muchas las personas que sufren porque sus expectativas no se adecúan a lo que habían soñado, porque temen quedarse solas, porque se ven obligadas a cumplir con el rito para demostrar éxito social, y porque aunque así nos lo vendan, el amor romántico no es eterno, ni es perfecto, ni es la solución a todos nuestros problemas.

Lo personal es político, el romanticismo es patriarcal: asumimos modelos sentimentales, roles y estereotipos de género, y patrones de conducta patriarcales a través de la cultura. Y estos patrones los tenemos muy dentro, incorporados a nuestros sistema emocional. De este modo, también la gente de izquierdas y los feminismos seguimos anclados en viejos patrones de los que nos es muy difícil desprendernos. Elaboramos muchos discursos en torno a la libertad, la generosidad, la igualdad, los derechos, la autonomía… pero en la cama, en la casa, y en nuestra vida cotidiana no resulta tan fácil repartir igualitariamente las tareas domésticas, gestionar los celos, asumir separaciones, gestionar los miedos, comunicarse con sinceridad, expresar los sentimientos sin dejarse arrastrar por el dolor…

No nos enseñan a gestionar sentimientos en las escuelas, pero sí nos bombardean con patrones emocionalesrepetitivos y nos seducen para que imaginemos el amor a través de una pareja heterosexual de solo dos miembros con roles muy diferenciados, adultos y en edad reproductiva. Este modelo no solo es patriarcal, también es capitalista: Barbie y Ken, Angelina Jolie y Brad Pitt, Javier Bardem y Penélope Cruz, Letizia y Felipe… son algunos de los modelos exitosos que nos venden en la prensa del corazón, en los comics, las series de televisión, las novelas románticas, las películas, los telediarios, los realities… fácil entender, entonces, porqué damos más importancia a la búsqueda de nuestro paraíso que a la de soluciones colectivas.

Para cambiar el mundo que habitamos hay que tratar políticamente el tema del amor, reflexionar sobre su dimensión subversiva cuando es colectivo, y su función como mecanismo de control de masas cuando se limita al mundo del romanticismo idealizado, heterocentrado y heterosexista.

Es necesario pensar el amor, deconstruirlo, volverlo a inventar, acabar con los estereotipos tradicionarles, contarnos otras historias con otros modelos, construir relaciones diversas basadas en el buen trato, el cariño y la libertad.  Es necesario proponer otros “finales felices” y expandir el concepto de “amor”, hoy restringido para los que se organizan de dos en dos. Para acabar con las soledades hambrientas de emociones exclusivas e individualizadas necesitamos más generosidad, más comunicación, más trabajo en equipo, más redes de ayuda.

Solo a través del amor colectivo es como podremos articular políticamente el cambio. Confiando en la gente, interaccionando en las calles, tejiendo redes de solidaridad y cooperación, trabajando unidos para construir una sociedad más equitativa, igualitaria y  horizontal. Queriéndonos un poquito más, pensando en el bien común, es más fácil aportar y recibir, es más fácil dejar de sentirse solo/a, es más fácil elegir pareja desde la libertad, no desde la necesidad, y es más fácil diversificar afectos. Queriéndonos bien, y mucho, vaya.

 

HOY

 

Ritos sexuales y amorosos en las culturas del mundo

Los entresijos  que conforman las distintas culturas, componen un mosaico de creencias,  ritos, costumbres y modos de vida, que , más allá de la Antropología, nos aporta variados puntos de vista. La riqueza de una mirada amplia nos dota de entendimiento y aceptación, necesarios en la eliminación de tabúes y de posiciones rígidas. En este caso, comparto un interesante artículo de Noemí Maza:

 sex1
“De las 2.570 páginas que he escrito, sólo 280 (es decir, un 10%), tratan de sexualidad. ¿Quién se atrevería a decir que este asunto sólo representa la décima parte de nuestras preocupaciones conscientes, tanto entre los indígenas como entre los europeos?”
Verrier Elwin, antropólogo.
 “No puedes ahumar bien el pescado fresco si le pones el fuego encima. 
Pon la leña debajo”
Proverbio de la etnia gun.
En la tribu de los mendi, de Nueva Guinea, se produce un curioso cortejo amoroso llamado “tanim het. Durante el mismo, las parejas de enamorados se frotan mutuamente, cada vez con mayor rapidez. Finalmente, hacen el amor sobre el suelo, cubierto con hojas de caña de azúcar.
La localidad leridana de Isil, España, ha preservado una antigua fiesta de iniciación sexual: las Fallas de Isil. La tarde previa al solsticio de verano, los jovenes solteros suben a las cimas circundantes mas elevadas a buscar el fuego solar, al anochecer bajan cargando troncos prendidos a la espalda. En el pueblo les esperan las chicas solteras, cada una escoge a un chico, al que le da un ramito de plantas afrodisiacas y abortivas. Despues, pasan la noche juntos.
En 1938 se observó que las jóvenes Dahomey llevan en su mejilla izquierda una pequeña escarificación en forma circular. Dicha señal palidece cuando están emocionadas, y significa que es allí donde hay que besarlas. En la parte interna de los muslos llevaban una red de turbadoras incisiones llamadas zidón (“empújame”).
 sex2
Entre los miembros de la etnia nuba, habitantes de la zona meridional de Sudán, el amor funciona de una maneras muy libre, pero plantea una gran exigencia física. Para acceder al interior de la cámara nupcial es necesario estar delgado y tener gran agilidad, ya que el único acceso a este espacio intimo es un pequeño orificio de 35 centímetros de diámetro, situado a un metro y medio de altura. El sistema resulta incómodo, pero tiene una finalidad muy precisa: proteger el habitáculo del viento, el calor, y sobre todo de las terribles serpientes.
Cada muchacha designa a su compañero, levantando la pierna sobre los hombros del elegido. Este no puede mirar, solo guiarse por las sensaciones olfativas que desprende la joven, convenientemente embadurnada de aceites y cremas. Esta tribu considera el amor como una actividad refinada, que va unida a la música y la danza.
sex3
En el estado de Madya Pradesh, al noroeste de la India, los jóvenes muria son iniciados en la práctica del amor por otros chicos y chicas mayores en una choza comunal llamada “ghotul”. Antes de realizar el acto amatorio, los adolescentes de ambos sexos acostumbran  a danzar alrededor del lugar. Actualmente, la visita de su territorio, que se halla bajo la vigilancia del ejercito indio, esta prohibida a los fotógrafos y cámaras extranjeros. Sin embargo, en 1991, el reportero Philippe Body pudo comprobar que la costumbre de acudir al ghotul seguía vigente. En los años cincuenta, un pastor ingléss llamado Verrier Elwin, pasó un tiempo con los muria y les interrogó sobre la procedencia de esta institución. “Es para que los chavales nos dejen en paz!”, bromeaba un viejo señalando a los niños, “¡menudos bichos! Estábamos hartos de sus jaleos, del ruido que armaban. Así que decidimos hacerles una casa”. En realidad, admiten otros, se trata de alejar a los niños de la estera donde los padres se enlazan entre gemidos. Ocurre que los matrimonios son concertados por los parientes, incluyendo el pacto de la dote. Si tanto uno como la otra se han acostado con todos los miembros del ghotul, la curiosidad sexual habrá sido satisfecha, y las tentaciones adulteras se reducirán tras el matrimonio. Elwin perdió la fe para seguir la doctrina de Gandhi.
sex4

En Chad, antes de bailar frenéticamente ante los jóvenes, las muchachas de la tribu sara son objeto de un “curioso” ritual estético y erótico. Con una cuchilla, se les practica una incisión sobre el vientre hasta formar un dibujo. Después les arrojan ceniza en la cicatriz para aumentar el relieve.

En algunas partes del Congo y Abisinia, las matronas enseñan danzas eróticas a sus pupilas y las preparan para el acto sexual a fuerza de masajes íntimos.

En las montañas de Yunán (China), tiene lugar un caso único en el mundo. Allí, los campesinos “na” no se casan jamás, y los hijos carecen de padre conocido. Las mujeres permanecen durante toda su vida con sus hermanos y hermanas, cuidando en comunidad a los hijos de cada una. Mientras tanto, reciben ocasionalmente la visita nocturna de algún amante furtivo, que nunca será reconocido como progenitor. Es, quizá, el legado de una época en la que era frecuente que los padres murieran en guerras, vivieran como nómadas o fueran monjes budistas que habían hecho voto de castidad y, por consiguiente, no iban a reconocer a su descendencia. En ausencia de los hombres, las mujeres recogían las cosechas, daban de comer a las familias e imponían las normas. Por su parte , sus hermanos y tíos maternos visitarán las casas de otras mujeres. “Cuando un galán quiere probar una bella mujer que lo mira, le birla la cesta o el gorro. Si ella se enfada, no hay nada que hacer. Si sonríe, es que está dispuesta.” cuenta el etnólogo chino Cai Hua. Ahora bien, “sin saberlo, una mujer puede ser fecundada por un medio hermano natural, un tío, o un sobrino desconocido, llegado de otro caserío” “El incesto sólo existe dentro de una misma casa”. En la intimidad del hogar, el tabú es acatado con la mayor severidad: una chica no mira la televisión en compañía de un hermano o un tío materno, no anda en la oscuridad cerca de él, no baila ante sus ojos. Entre ellos, toda emoción compartida sería una vergüenza. Los mosuo tienen una tradición parecida.
 sex5

En Níger, durante la celebración de la fiesta anual llamada “worso”, que marca el fin de la estación de lluvias y la renovación de la vegetación, los jóvenes bororo se maquillan profusamente para participar en una suerte deconcurso de belleza llamado geerewol. Los jóvenes bailan alineados frente al jurado, formado por las mujeres. La operación del maquillaje es primordial, y puede durar seis días y seis noches. Todos los danzantes van pintados de la misma manera con el fin de que sólo la belleza de cada uno sea el criterio de elección. Después, beben una infusión estimulante a base de hierbas y cortezas mezcladas con leche con el fin de aguantar en plenas condiciones. Mientras bailan, deben lucir lo blanco de sus ojos y su dentadura.Tras el desfile, ellas eligen pareja y se dirigen a los afortunados a consumar el acto sexual en la maleza. Las esposas insatisfechas pueden escoger un nuevo marido tras sacrificar un animal.

En el pueblo kalash, en la región de Hindu Kus, al norte de Pakistán, en el solsticio de invierno celebran una fiesta llamada chaumos, verdadera orgía verbal para exaltar el amor y la fecundidad. No faltan insultos entre los habitantes de distintas aldeas, y al final de la fiesta, los hombres se visten de mujeres y viceversa, y de esta guisa se lanzan todo tipo de obscenidades y provocaciones sexuales que encienden los deseos colectivos, también ayudados por el vino (no son musulmanes). Sólo después del sacrificio de cabras, pueden formarse las parejas por la noche. Se trata de acrecentar el deseo para que parejas y rebaños sean fecundados en los tiempos de abstinencia invernal. “El lenguaje del pene” dicen los kalsh, sirve para apretar lazos y regenerar fuerzas vitales.
sex6
Los u’wa constituyen un peculiar grupo étnico de 3.000 miembros que viven replegados en las verdes montañas cubiertas de selva tropical del noreste colombiano. Consideran que sus tierras son sagradas, y han conseguido rechazar a todos los intrusos, desde los españoles a los soldados del ejército colombiano o los guerrilleros. Entre sus costumbres figura una. Al llevar a la pubertad, las jóvenes deben cubrirse la cabezacon una máscara-gorro hecha de hojas de palmera, que lucirán a la vista de todos durante cuatro años, hasta el momento de su matrimonio.
En Groenlandia, entre los inuit, cuando llegaba un visitante se juega al “apagado de lámparas”: los extranjeros son obsequiados con mujeres como bienvenida.
sex7
En las Islas Trobiand, el padre no llega a conocer a su hijo hasta pasadas seis semanas, en las que la madre está recogida en la choza. A partir de entonces, él se ocupará del pequeño tanto como la madre, pero nunca será reconocida su paternidad. El parentesco sigue únicamente la linea materna; de ella depende la adscripción al grupo familiar y la sucesión de los bienes y propiedades.
Entre los Huaorani, la sensualidad no se centra en los genitales ni es dominio exclusivo de la heterosexualidad adulta. Ellos no erotizan ni sexualizan su sensualidad: sensualizan la vida en común. No distinguen la sensualidad de otros placeres corporales, todos los distintos placeres corporales son simplemente “bienestar” en su vida común. Por ejemplo un huaorani no distingue entre el placer del coito y el placer que obtiene un niño cuando mama la leche materna. La necesidad de confortabilidad y de contacto físico no se interpreta como sexual, y el deseo de afecto no se toma como deseo de sexo. No erotizanlas relaciones íntimas y tampoco tienen categorizaciones que distingan unos comportamientos sexuales de otros (homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad…). Los huaorani saben que el sexo es necesario para perpetuarse y por tanto toda su sexualidad va dirigida a fines reproductivos. Para ellos hacer sexo es simplemente dos personas (hombre y mujer) realizando el coito en una hamaca, con fines reproductivos. Como es difícil que una mujer se quede embarazada en el primer coito, todos deben contribuir a la creación de niños, de ahí que no sea raro que varios hombres pasen por la misma hamaca de una mujer. Repetir las relaciones sexuales se considera necesario para que una mujer quede embarazada y para que el feto crezca.
sex18
“No puedes ahumar bien el pescado fresco si le pones el fuego encima. Pon la leña debajo”, reza el viejo proverbio de la etnia gun. No siempre es fácil descifrar los códigos y las claves ocultas en los cuentos y las historias eróticas africanas, pero Agnès Agboton, cuentacuentos beninesa e investigadora de la narración oral de su país, lo entendió. Entre los honvienu, un pueblo de Benín, la posición sexual del misionero (hombre arriba, mujer abajo) se considera superficial e incompleta. Dicho de otra manera: “Para que el humo penetre bien en el pescado, la leña debe arder debajo”. En Benin, cuenta, para decir “Te quiero” usan una expresión que significa “me gusta tu olor”. Así, esta cuentacuentos nos habla del problema que tuvo Mawu, el dios hacedor de todas las cosas, para colocar el sexo femenino (koto) en el lugar adecuado. Tras probar en la oreja y en la nariz, se inclinó por situarlo en una de las axilas, lo que generó graves problemas pues estaba demasiado evidente y aquella visión perturbaba a los hombres. Hasta que por fin, la diosa Minona dio con la clave y propuso la entrepierna como la mejor ubicación. Y el pueblo gun empezó a llamar al sexo femenino también con el nombre de nesuhue, que significa “el refugio del falo”.
CELEBRACIÓN TIBETANA DE AÑO NUEVO

La poliginia es una costumbre conocida entre algunas tribus africanas y de los árabes de alto rango, aunque también los mormones relanzaron el viejo hábito hebreo del matrimonio plural. Por ejemplo, en el reinoazandé de Sudán, como los ricos tenían muchas mujeres, éstas se convertían en un bien escaso, así que los jóvenes guerreros de la corte tomaban como esposa a un adolescente de su mismo sexo que cumplía con todas las funciones sexuales, domésticas y agrícolas, hasta que se casaba con una mujer.

La poliandria es admitida por muy pocos pueblos del mundo. Una de ellas es la etnia tibetana de ning-ba, en el noroeste de Nepal, donde se registra por ejemplo un curioso caso del matrimonio de una mujer con todos los hermanos de una familia. La mujer también hereda la propiedad de la tierra para evitar que ésta se fragmente. También se da la poliandría entre los tre-ba del Tíbet y entre los indígenas Bhotias / Butias de Kumaon.
 sex10
El antropólogo Malinowski se debatía en su choza: “Me falta ella. Su cuerpo se me antoja idealmente bello y sagrado. Tengo sueños eróticos…” “He vuelto a ver en sueños a mis figuras ideales: Zenia, T., N., dormidas en una misma habitación, separadas por tabiques de chapa ondulada.” escribía en su diario. Al estallar la Pimera guerra mundial, se vió atrapado en las islas Trobiand en Melanesia. “La castidad es una virtud desconocida para estos trobiandeses” escribía. Desde la pubertad, los adolescentes van al bukumatula, una casa apartada donde se ejercitan en las técnicas amatorias. Otra tradición establece que las muchachas no casadas sirvan la comida a los visitantes venidos de lejos, y que a los postres se ofrezcan en son de bienvenida. Las mujeres “persiguen a todo extranjero macho, le arrancan la hoja púbica y lo maltratan de la forma más ignominiosa” escribía en Los argonautas. Pero en las sociedades aparentemente más liberales hay reglas, tabúes que imposibilitan ciertas categorías de relaciones, nos dice.  
Y es que la promiscuidad del buen salvaje en el que soñaban Rousseau o el pintor Gauguin en las islas Marquesas, 
que murió sifilítico y desencantado, 
no existe.
sex11
Publicado por: Entre tanto magacine

Fuentes:

http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/2012/12/la-le%C3%B1a-bajo-el-pescado-.html
Geo, una nueva visión del mundo. Nº 145 Feb. 1999.
http://es.scribd.com/doc/6669896/Antropologia-de-La-Sexual-Id-Ad-y-Divers-Id-Ad-Cultural
http://antropologia-online.blogspot.com/2007/10/sexo-y-socialidad-etnografias.html

Pensamientos inspiradores

Frailecillo globo

 

“Aparentemente somos todo eso, pero en el fondo, adentro, más abajo de nuestra conciencia y de nuestros pensamientos hay otra vida más poderosa y enorme… y si soportamos todo es porque creemos que soportando o procediendo como lo hacemos llegaremos por fin hasta la verdad … es decir, a la verdad de nosotros mismos.”
Roberto Arlt

 

 

Algunas citas del reconocido sabio y místico Ramakrishna:Anochecer en la playa

“El dinero solo puede darte el pan. No lo consideres como tu único ideal”.

“La mujer que tiene al rey por amante no aceptará galanteos de un mendigo. El alma que ha logrado la gracia de recibir una mirada del Absoluto, no se enamorará de la insignificantes cosas de este mundo”.

 

 

 

Y ademas una cita de Nisargadatta:

“Sin amor, todo es mal. La vida misma, sin amor, es un mal”.

MOSAICO

Autoconocerse y entender que nuestro cuerpo funciona bien

Un artículo interesante publicado en la página del escritor Juan Peláez sobre los tabúes, la autopercepción de nuestro cuerpo y sus consecuencias en la salud.

Recojo un artículo estupendo de la Dra. Miriam Al Adib Mendiri en su página: http://www.miriamginecologia.com

Absolutamente en todas las funciones del cuerpo humano, tanto en las fisiológicas (=normales) como las patológicas siempre inciden una multitud de factores: genéticos, biológicos, psicológicos, ambientales, incluso sociales y culturales…

MARIPOSAS

 

 

En nuestra cultura, el cuerpo de la mujer es sometido al juicio constante
Así, lo social y lo cultural deja una profunda huella en cómo nos percibimos a nosotras mismas. No solamente a nivel estético (que de eso no voy a hablar, pues sobradamente conocemos el impacto de los cánones de belleza establecidos), también a nivel de la concepción de salud-enfermedad.

La desconexión con nuestra particular fisiología femenina es una constante en nuestra cultura, lo cuál hace que percibamos patologías donde no las hay.

IMPORTANTE AUTOCONOCERSE Y ENTENDER QUE NUESTRO CUERPO FUNCIONA BIEN

Las mujeres no seguimos un patrón lineal, sino cíclico, y aunque esto no sea “descubrir la pólvora” esto es muy importante asumir como normal/natural, alejandonos de concepciones patológicas ante cualquier variante de la normalidad. Me explico mejor: nuestra biología femenina sigue un patrón cíclico, en unas mujeres estos cambios se hacen más evidentes o intensos que en otras, pero de algún u otro modo todas somos cíclicas, según el momento del ciclo menstrual en que estamos estaremos sometidas al influjo de unas hormonas u otras. Señalar también, no existe un patrón único de ciclo que deba durar estrictamente 28 días y que fuera de esto entremos en patologías, de esto hablé ya en este post:http://www.miriamginecologia.com/blog/?p=990.
Así, desde el punto de vista biológico, cada mujer tiene su particular patrón cíclico (unas tienen ciclos más largos, otras más cortos, unas refieren unos cambios más intensos, otras menos…). Dependiendo del momento del ciclo se producen determinadas fluctuaciones de las hormonas gonadales (estrógenos y progesterona), dichas hormonas interaccionan con procesos neurológicos mediados por neurotransmisores implicados en la regulación de las funciones del humor, cognitivas y del comportamiento. Esto es lo biológico, pero en este post me centraré en el peso de los factores medioambientales: socio-culturales, educacionales, experiencias pasadas…que influyen en la percepción que hacemos de las funciones normales de nuestros cuerpos que se repiten de forma cíclica en la etapa fértil, ya hablaré de la menopausia más adelante, pues esta etapa merece otro post aparte.

La conexión y entendimiento de la función de nuestro cuerpo femenino evitaría a muchas mujeres el percibirse a sí mismas como “enfermas”, así por ejemplo, en el Síndrome Premenstrual (SPM), la percepción que hace la mujer de sus síntomas y su habilidad para sobrellevarlos juegan su papel en la incidencia de dichos síntomas y en su gravedad/intensidad. Hay incluso quienes niegan la existencia del SPM, algunos hablan exclusivamente de factores socio-culturales. Como he dicho al inicio del post, en todas las funciones del cuerpo (sean normales o patológicas) inciden multitud de factores, y aunque bien es cierto que hay otros factores que influyen en el SPM, si al menos restásemos el impacto que ejerce lo cultural/social/educacional ya tendríamos mucho terreno ganado, y así, posiblemente o bien no percibiríamos SPM (percibiríamos cambios que los aceptaríamos como normales y no los viviríamos como enfermedad), o al menos, el SPM sería más leve (evidentemente no voy a negar que existan otros factores que no son socio-culturales, en este post hablé de todos los factores implicados en el SPM:http://www.miriamginecologia.com/blog/?p=835)

 

 

EL PESO SOCIO-CULTURAL

-mm767cap-e1272600636926 (1)

A nivel social y cultural tampoco está muy bien visto ni aceptado los procesos naturales de las mujeres.

Empecemos:

-El modelo de mujer “en-mi-cuerpo-todo-sigue-igual-nadie-me-nota-nada“: se centra en no aceptar los cambios normales y que, además, nadie me note nada (o sea, empezamos mal: se centra más en “el otro” que en una misma).
Así por ejemplo, para vendernos esas compresas súpermegachulis esos tampones megaideales nos imponen esa imagen de mujer que está superguay con esa ocultación casi obsesiva de su menstruación, y no me refiero tanto a ocultar el sangrado en sí, sino que consiguen ocultar que probablemente puedan necesitar otras cosas, como por ejemplo un poco de más descanso o de calma durante la regla, estas mujeres cara a la galería conservan las mismas ganas de hacer las mismas cosas que seguramente a la mayoría les apetecería hacer en otro momento. Algunas de ellas, en esos anuncios, hasta llegan a tener unas ganas locas de bailar toda la noche embutida en un minitrapo blanco (=vestido?) en plan restriegue con el musculitos de turno, y ya sabéis como acaba el anuncio, no? “conseguido! el chico está coladito por mis huesos y además ni ha notado mi menstruación” (o sea: mujer objeto, y encima negando sus no-ganas para tanto “bailoteo”. Aunque para gustos los colores, a la mayoría de las mujeres no les apetece bailar toda una noche el día que le baja la regla y menos embutida en un minitrapo. A esta mujer falta decirle: “guau! apúntate un pin, nadie ha notado que tienes la regla!”. Son miles de anuncios publicitarios que transmiten este tipo de mensajes, por no hablar de la cantidad de anuncios que nos dan a entender que la menstruación es algo tan desagradable y maloliente que hay que “camuflar” con esos superolores de las compresas o toallitas perfumadas.

-El modelo de mujer “superwoman-yo-puedo-igual-que-ellos” que entra en la rueda de la competitividad, que literalmente llega a igualarse a los hombres a costa de renunciar a su particular fisiología femenina también ha hecho mucho daño. Insisto, las mujeres tenemos que contar con nuestra particularidad cíclica (y sobra añadir que aquellas que nos convertimos en madres además pasamos por muchos otros cambios en el embarazo, parto y puerperio). Deberíamos vivir más conectadas con nuestros procesos naturales aceptando la normalidad de los mismos, pero claro, la sociedad de la competitividad nos lo pone muy complicado. He frecuentado conversaciones entre mujeres en plan “concurso”: a ver quien ha conseguido aguantar más tiempo trabajando estando embarazada o a ver quien se ha incorporado antes al trabajo, como si fuera un logro haber pasado un embarazo haciendo todo lo mismo que fuera del mismo, como si no hubiera pasado nada. En nuestro país hemos llegado a ver a una ministra haciendo gala de ir “embarazadísima” a ver a las tropas españolas donde ya sabéis y otra (del partido contrario) apenas terminado de parir se reincorporaba a su trabajo, ohh!! qué responsables con su “misión”, y lo peor, es que estas acciones se entienden como buen ejemplo a seguir, la cultura del deber y el trabajo (en términos de producción y competitividad) tal y como la concebimos en nuestra sociedad no acompaña para nada a las mujeres. Hace que existan dos bandos: las “flojas” (que no logran poner a raya sus procesos naturales) y las “superwoman” (que consiguen poner a raya su condición femenina y disimularlo todo). Y qué me decís de algunas mujeres del mundo de la moda rápidamente vuelven a las pasarelas para “demostrar” que sus cuerpos siguen igual de perfectos. Evidentemente el embarazo si va bien es un proceso natural, no estamos enfermas, se puede hacer más o menos lo que sueles hacer antes, pero de ahí a pasar al otro extremo de “a ver cuanto que aguanto haciendo ciertas cosas que no cumplen con los cuidados básicos de una embarazada” hay un largo trecho. En mi caso, confieso, lo he vivido en mi trabajo (solamente en mi primer embarazo, aprendí la lección para el resto) esa presión (de la que ni yo misma era consciente) de tener que aguantar haciendo guardias de 24 horas, todas las demás lo hacían, yo no podía ser menos, claro (ahora me parece absurdo)… Ciertos trabajos como por ejemplo trasnochar haciendo guardias de 24 horas no son los ideales, y no hace falta ser ginecóloga para entenderlo así, basta con un poco de sentido común. Sin embargo parece que en ciertos contextos está bien valorado y bien visto este tipo de acciones que no nos ayudan nada a las mujeres.
No se trata ni de considerarnos enfermas y que no nos pueda ni rozar el aire, pero tampoco irnos al otro extremo de “luchar” contra lo que nos pide nuestro cuerpo. Es más sencillo: comprender y aceptar que en cada momento necesitamos cosas distintas, esto no es bueno ni malo, hay que entenderlo como normal y ya está, y no sentirnos mal por tener menos ganas de trabajar el día que baja la regla, ni sentirnos melindrosas por estar con nauseas en el embarazo ni considerarnos enfermas por ello ni mucho menos.

El lenguaje: el lenguaje coloquial está cargado de frases hechas que no nos deja muy bien paradas. Por todos es conocido las formas a las que denominamos a la menstruación: con eufemismos “esos días”, o directamente con menciones patologizantes “ponerse mala”. Me impresiona como las mujeres histerectomizadas explican la cirugía que les han hecho así: “me vaciaron todo” (una frase muy mutilante, no?). Cuando una mujer está pasando una etapa en la que se siente más irritable si tiene más de 45 enseguida se le dice con su toque despectivo: “es que estás menopausica”. Y ya si nos metemos en la esfera sexual son alucinantes los términos despectivos del lenguaje para referirse a la sexualidad femenina, de eso se puede hacer una larga lista…

Con este tipo de construcción social de estos fenómenos naturales en la mujer: se distorsiona la forma de ver la sexualidad femenina en general. El ciclo menstrual (y para las que sean madres: embarazo, parto y lactancia), ante cualquier tipo de molestia o choque de nuestra naturaleza cíclica con la sociedad lineal, es fácil caer en sentirnos mal (cuando en realidad todo está bien). Muchas cosas que nos suceden, que probablemente con un poco de tiempo y/o descanso sin más se solucionarían, ya estarían fuera de la representación de ese modelo de mujer superwoman, lo cual puede hacerte percibir que tu cuerpo funciona mal. Si en cambio, viviésemos en sintonía con nuestro cuerpo, la actitud en los días de la regla o durante el embarazo o el puerperio sería otra bien distinta a la de esas mujeres de anuncio. La sociedad nos pone muy difícil aceptar que probablemente ciertos días no nos apetezca hacer nada, que simplemente el cuerpo nos pida un poco de descanso extra y ya está. Es curioso como en culturas ancestrales tenían en cuenta la naturaleza cíclica de la mujer y se vivía en perfecta sintonía con sus procesos.

 

7eb5d-ciclos_lunares3

APRENDER A ESCUCHAR A NUESTRO CUERPO

Conectar/escuchar lo que nos pide nuestro cuerpo, aceptarlo, y darle lo que necesita es el punto clave. Esto implica derribar todos los tabúes que tenemos forjados. Alejarnos de esos modelos falsos en los que parece que tenemos que ser lineales. Insisto, somos cíclicas: aceptemos que no siempre estamos igual, que por tanto, nuestro cuerpo, nuestras necesidades y nuestras sensaciones cambian a lo largo del ciclo y también a lo largo del embarazo parto y puerperio.
Posiblemente por temas laborales muchas no puedan hacer esto, pero escuchar las necesidades de nuestro cuerpo en cada etapa y darle lo que necesita sería lo ideal. Si percibimos que nos alejamos de la mujer lineal que nos venden, entonces, podemos percibir y juzgar equivocadamente que nuestro cuerpo no funciona bien, y entonces quedan tres salidas:

-Estoy enferma y me lo creo. Hasta en el lenguaje coloquial esta idea está muy adherida. En muchas ocasiones he escuchado a mujeres refiriéndose a la regla como “ponerse mala”, de modo que en lugar de decir “me vino la regla el día 5″ dicen “me puse mala el día 5″.

-Lucho/reniego contra ello, entonces me pongo aun peor.

-Me siento culpable por no poder atender mis obligaciones al mismo ritmo de cuando no tengo la regla, también me pondré peor.

 

 

laberinto-kirchneristaLA EDUCACIÓN

Desde niñas a muchas se les da a entender algo así como que “ser mujer duele”. Es un temor generalizado en las niñas preadolescentes, temen a la regla, eso que dicen que “te convierte en mujer”, que te duele, que es tan molesto, que te fastidia las vacaciones, que es tan desagradable, sucio, feo, que a partir de entonces puedes ser madre…

Es muy importante la relación que la madre establece con su propio cuerpo, ya que las niñas captan todo como una esponja, si la madre está horrorizada con su menstruación y lo vive como algo malo, probablemente a la hija le sucederá lo mismo llegado el momento.

He escuchado a muchas muchas madres transmitirles mensajes a sus hijas sobre el horror que es la menstruación. También he oído decirles lo malo que es cuando se retira la regla, eso de la menopausia (esto lo dejo para otro post), también sobre lo que duele un parto, o incluso cuando ven a sus hijas dar el pecho a su hij@ les dicen alegremente que su leche no alimenta. Y no nos hacemos a la idea lo que influye todo este tipo de mensajes, recibidos a lo largo de la vida, en nuestra psique. Parece que todo lo relativo a la feminidad duele, se oculta o está mal hecho.

En cuanto a la educación sexual para no repetir las cosas en este punto podéis verlo aquí: http://www.miriamginecologia.com/blog/?p=1102

Es impresionante como influyen las ideas que nos forjamos sobre nuestro cuerpo en el funcionamiento normal del mismo, hasta qué punto nos afecta todo lo que captamos a través de la sociedad y la cultura. Relacionado con estos temas hace un tiempo hablé en un post de un estudio sobre como el tener miedo al parto hace que éste se prolongue y aumenten las probabilidades de ser un parto instrumental o una cesárea:http://www.miriamginecologia.com/blog/?p=843, en otro post hablé sobre como afecta positivamente a la evolución de un parto el acompañamiento (que una mujer se sienta acompañada y apoyada por alguien de plena confianzahttp://www.miriamginecologia.com/blog/?p=502)…hay muchísimas piezas en la intersección entre lo biológico y lo cultural y cuanta menos distancia exista entre lo biológico y lo cultural mucho mejor.

Cuanto más conscientes seamos de nuestro cuerpo y más nos autoconozcamos por encima de las barreras y tabúes socio-culturales menos “pseudoenfermedades” tendremos.

 

Fuentes:

http://www.historiacontemporanea.ehu.es/s0021-con/eu/contenidos/boletin_revista/00021_revista_hc34/es_revista/adjuntos/34_11.pdf

http://scielo.unam.mx/scielo.php?pid=S0036-36342001000500004&script=sci_arttext

http://servicios2.abc.gov.ar/lainstitucion/revistacomponents/revista/archivos/anales/numero01-02/ArchivosParaImprimir/16_art_checa.pdf

http://revistarayuela.ednica.org.mx/sites/default/files/Art.%20Ma.%20Teresa%20Hurtado%20de%20Mendoza%20Zabalgoitia%20y%20Ramiro%20Jesús%20Sandoval.pdf

http://psicoactualidad.com/principal/articulos-y-publicaciones-de-psicologia/71-las-mujeres-y-sus-lunas.html

http://webs.uvigo.es/pmayobre/textos/la_identidad_femenina_y_los_nuevos_mitos.doc

 

 

Todos somos responsables

 

 

Cuando miramos a nuestro alrededor y examinamos el estado del mundo que nos rodea, comprendemos que la situación actual con todos los problemas medioambientales es el legado que vamos a dejar a las futuras generaciones después de explotar sistemáticamente los recursos del planeta.

 

Al observar tal escenario rápidamente podemos detectar la polución, el desperdicio y los perjuicios que se están causando.

 

No tenemos, sin embargo, la misma rapidez en detectar las tendencias negativas que hemos permitido que se desarrollen en nuestro interior y que, con frecuencia, se expresan en el día a día de nuestras vidas.

 

A nivel de nuestros pensamientos deberíamos revisar: ¿Son de calidad benevolente, pensamientos llenos de buenos deseos para nuestros compañeros de viaje, la familia humana? O, ¿son pensamientos llenos de críticas y quejas, pensamientos que atacan y culpan?

 

A nivel de nuestras intenciones, ¿queremos siempre lo mejor para los demás? O, ¿están nuestras intenciones coloreadas a veces por el egoísmo y la avaricia?

 

A nivel de los resultados, ¿celebramos los logros que consiguen los demás o a veces nos hacemos a un lado con sentimientos de envidia o celos?

 

Todas nuestras vidas empiezan en nuestra conciencia. Los lagos y los paisajes de nuestra mente e intelecto son los lugares donde todos vivimos la mayor parte del tiempo. ¿Los mantenemos limpios y libres de contaminación? ¿Podemos encontrar ahí la belleza y la armonía?

 

Si la respuesta es negativa, entonces necesitamos enfocarnos en limpiar nuestro interior antes de condenar a otros en el exterior. Ya que todo lo que existe en el mundo que nos rodea es sólo un reflejo de lo que hay dentro!

 

Quizás es por eso que no se puede culpar a nadie ya que todos somos responsables.

 

Siguiente Entradas recientes