La verdad sobre las relaciones

 

 

Comprender como funcionan las relaciones en uno de los temas de mayor interés en las personas, puesto que es una oportunidad para descubrir la verdadera relación que tenemos con nosotros mismos y a partir de ello aprender a crear relaciones que nos aporten bienestar. El drama que vivimos muchas veces en nuestras relaciones es simplemente una proyección de lo que ocurre en nuestro interior, y a la vez una oportunidad para aprender a conocernos, a amarnos y a vivir en armonía interna.

 

Cuando nuestras relaciones nos duelen, porque atraemos a nuestra vida personas que tienen discordia interna, y esta la proyectan hacia nosotros con actitudes de critica, rechazo, abandono, maltrato físico, verba y/o espiritual, que por su puesto nos causa dolor, es un llamado a mirar dentro nuestro, a descubrir qué es lo que ocurre en nuestro interior y es una invitación al cambio.

Cuando entendamos que todas las relaciones que tenemos son un reflejo nuestro será mucho más fácil construir relaciones consientes que tengan como base el amor, será mucho más fácil poder dirigir un proceso de cambio interno, porque las demás personas nos sirven de espejo para poder mirar lo que nos ocurre internamente. Esto elimina la posibilidad de situarnos como victimas de la vida o de las circunstancias y pensar que tenemos mala suerte con los amigos o los/las novios/as, etc., aunque ellos nos causen dolor en realidad son perfectos para el momento que estamos viviendo, porque nos están ayudando a crecer.

Sanando nuestro Niño Interior

Todas las relaciones dolorosas, principalmente las intimas, (pareja, familia, amigos muy cercanos) son un reflejo profundo y claro de lo que hay en nuestro interior, ellas nos muestran con claridad donde es que tenemos que cambiar o mejorar. Si alguien nos incomoda, es el momento perfecto en nuestra vida para observarnos y entender

qué es lo que nos molesta de esa persona y porqué, o a quién nos recuerda y darnos la oportunidad de sanar nuestro pasado.

En la edad adulta toda las relaciones que son un conflicto son creadas por heridas de la infancia no resueltas que causan dolor en el presente y contaminan nuestra vida y nuestras relaciones.

Cuando las heridas de la infancia no han sido resueltas, no nos hemos dado la oportunidad de aprender de ellas, de digerirlas y metabolizarlas correctamente continúan causando malestar en nuestra vida, principalmente en nuestras relaciones.

Una oportunidad de cambio

Es interesante cambiar la forma de mirar tus relaciones y comprender que cuando estas traen consigo dolor es simplemente una invitación al cambio, una oportunidad para conocerte, aprender, crecer y cambiar; entonces ese dolor se convierte en tu maestro.

Cada momento en nuestra vida es perfecto, cada persona que participa de ella es también perfecta, vivimos un proceso evolutivo y tenemos que avanzar, la vida es una escuela y esta es una de las formas de aprender. Cuando tu descubres porqué has estado atrayendo a tu vida una y otra vez personas que cumplen el mismo rol, y este te causa dolor es porque vienen a mostrarte y/o a enseñarte algo, tienes que cambiar de alguna forma para dejar de atraerlas a tu vida. Generalmente las enseñanzas vienen relacionadas con la autoestima, te invitan a que aprendas a valorarte, aceptarte y amarte; entonces ellas también te valorarán, aceptarán y amarán, y si no pueden hacerlo, porque estas personas también siguen su propio proceso de aprendizaje, se retirarán de tu vida, pues ya no se necesitaran.

 

Las relaciones nutritivas

A diferencia de las relaciones dolorosas, las relaciones que causan alegría y amor también muestran una parte tuya positiva, reflejan tu autoestima, tu generosidad, tu compasión y tu capacidad de amar. Son una proyección tuya que acompaña tu crecimiento y te muestra que estas avanzando, que tu conciencia se está expandiendo y al fin estas comprendiendo que lo que haces a otra persona te lo estas haciendo a ti misma, porque todos somos Uno.

Cuando te encuentres con alguien que te lastima e incomoda, entonces pregúntale en silencio ¿qué vienes a enseñarme? ¿qué tengo que aprender de ti? Y dale gracias porque te esta dando la oportunidad de crecer.

 

Por: Alejandra Plaza.