Pisando flores, un tango para hoy

Las propiedades terapéuticas de la escritura

 

 

Las propiedades terapéuticas de la escritura

 

Algunas personas escriben por placer y su impulso creativo les incita a escribir sobre distintos temas como el amor, horror, crimen o ciencia. Existen también escritores de no ficción que abarcan una amplia gama de temáticas. Tienen algo que contar acerca de temas de actualidad o temas que les interesan o apasionan.

Muchos han hecho de la escritura su profesión e incluso en ciertos casos, se trata de una actividad que no pueden evitar. Como dijo alguien por allí: “Escribo por la misma razón por la que respiro, porque si no lo hago siento que voy a morir.”

Pero escribir no es algo que solo pueden realizar los profesionales, sino que cualquier persona puede beneficiarse realizando esta actividad e inclusolos psicólogos han reconocido los beneficios de la escritura como una forma de terapia para enfermedades psicológicas que se producen tras algunos acontecimientos traumáticos, como el duelo, pérdida de trabajo, divorcio y otras situaciones que provocan estrés.

 

 

ESCRIBIR AYUDA A ALIVIAR LA TENSIÓN EMOCIONAL

Lo curioso es que son muchos los que escriben para aliviar la tensión emocional. Sus escritos se convierten en su confesionario privado. Escriben sobre temas muy personales con un gran componente emocional como las relaciones familiares, elduelo, la ira, el distanciamiento, la ruptura amorosa, etc. Tratan en sus escritos de temas que les avergüenza mencionar en voz alta.

Los pensamientos negativos, si se dejan acumular sin ofrecerles salida, pueden afectar a todos los aspectos de la vida, tanto física, como mental y espiritual. Escribir supone la liberación del dolor y otras emociones. El proceso resulta catártico.

¿QUÉ DICEN LOS ESTUDIOS REALIZADOS AL RESPECTO?

Se han llevado a cabo pruebas en estudiantes universitarios, solicitándoles que escribieran, durante quince minutos cada día, durante cuatro días consecutivos, sobre alguna experiencia traumática en la vida.

Se comprobó que aquellos que escribieron y dieron rienda suelta a los sentimientos que experimentaron durante el incidente, fueron capaces de encontrar alivio emocional mucho mejor que quienes se limitaron a relatar los hechos simplemente.Como resultado sorprendente, se redujeron las enfermedades físicas y las visitas al médico.

¿POR QUÉ LA ESCRITURA TIENE PROPIEDADES TERAPÉUTICAS?

Normalmente, cuando se produce un trauma, nuestro mecanismo de evasión nos lleva a evitar enfrentar una realidad que no somos capaces de asimilar. Intentamos bloquear ese recuerdo que nos causa dolor.
Cuando reprimimos nuestras emociones negativas durante mucho tiempo, los efectos negativos sobre nuestra salud física y emocional no se hacen esperar. Al escribir sobre ello, poco a poco dejamos salir las emociones y obtenemos un efecto curativo, acabando con la tensión contenida y el estrés.

Escribir sobre un asunto problemático te obliga a reflexionar, a buscar un cierto sentido a aquello que ocurrió.Esto te facilita comprender y asimilar el hecho. Por más dolorosa o traumática que haya resultado la vivencia, la liberación emocional siempre es saludable. 

CÓMO UTILIZAR LA ESCRITURA

¿No lo haces todavía y te gustaría comenzar a escribir? Pues lo importante es, simplemente, empezar a escribir sobre lo que sientes y tus pensamientosrespecto a tu vida, tu familia, lo que anhelas en la vida y sobre todo lo que te interese o preocupe. El asunto que realmente te afecta se irá descubriendo poco a poco, facilitando la comprensión de lo que te ocurre.

Obviamente, si un incidente en cuestión es demasiado grave y el trauma es muy fuerte, esta técnica debe ser supervisada por un profesional, un psicólogo.

Las cuatro fases del ciclo menstrual

Desde la sencillez de atender a nuestra condición en base al género y  nuestra fisiología, supone una útil herramienta de conocimiento que arroja luz sobre algunos interrogantes. Comparto un artículo publicado en la interesante página del escritor y periodista Juan Peláez: 

 

Las cuatro fases del ciclo menstrual

 “El ciclo menstrual puede ser una maravillosa fuerza positiva en nuestra vida como mujeres” 

De Miranda Gray, autora de “Luna Roja”

¿Te suena rara esta frase? Durante mi adolescencia hasta los veinticinco años me hubiera sonado como una broma de mal gusto: en esta época pasaba dos días en la cama con dolores de regla agudos, después de una semana de altos y bajos emocionales y con el cuerpo hinchado e incomodo. Al dejar de tomar la píldora anti-conceptiva – es lo que mi doctora me recetó para mis reglas dolorosas, emprendí un largo y fascinante recorrido para entender las raíces de mis malestares.

Una de las herramientas más importantes que encontré fue la práctica de observar los cambios físicos, emocionales y mentales que experimentaba cada mes, con una mirada respetuosa.  Después de casi un año de anotar mis experiencias, me di cuenta que en realidad, vivían en mi cuatro mujeres diferentes! Cada una, según la fase del ciclo, tiene distintas necesidades y habilidades: al reconocer esto, nació algo nuevo en mí como mujer. En vez de pretender seguir siempre con el mismo ritmo, descubrí que al vivir más en sintonía con mi ciclo y con estas cuatro fases, mis síntomas premenstruales y menstruales casi desaparecieron, y me sentía cada vez más feliz, más efectiva y sobre todo, reconciliada con mi feminidad.

Fase dinámica

Quizás una de las maneras más fáciles de entender las cuatro fases del ciclo menstrual está en su gran proximidad con las cuatro estaciones. La semana después de tener la regla coincide con la primavera, con la renovación, con un aumento en nuestra energía física y en nuestras capacidades analíticas, de concentración y de planificación. Durante esta fase, nombrada la fase dinámica por Miranda Gray en su último libro “The Optimized Woman”, es el mejor momento de nuestro ciclo para empezar proyectos nuevos, para tomar acción, trabajar sola y lograr resultados.

Fase Expresiva

La semana siguiente, coincidiendo con la ovulación, corresponde con el verano y es nuestra fase expresiva, sociable, empática y radiante. Podemos aprovechar esta fase de nuestro ciclo para resolver conflictos, quedar con amigos o familia (o una cena romántica!), y presentar nuestros proyectos o ideas a los demás.

Fase Creativa

Luego empieza la notoria fase premenstrual, quizás con la que más nos tenemos que reconciliar. Esta encaja con el otoño, cuando empieza a bajar nuestra energía física y notamos la necesidad de ir para dentro, de limpiar y soltar lo que no nos beneficia, tal como caen las hojas de los árboles. El gran reto de esta fase es canalizar nuestras altas capacidades criticas hacia cosas concretas para resolver problemas, pero no hacía nosotras o los demás. De una fase que puede ser muy destructiva, la podemos reconducir hacia una fase creativa y liberadora, de conexión con nuestro inconsciente e intuición.

Fase Reflexiva

Generalmente nuestro ritmo y energía van bajando hasta que llegamos al invierno, con la menstruación, una fase para ir a lo esencial, priorizar, y en cuanto podemos, tomar más tiempo para descansar y simplemente estar. Esta es la fase reflexiva, el final de un ciclo, un momento para parar, evaluar y conectar con lo que realmente es importante para nosotras.

En cuanto más conozcamos y respetemos nuestra naturaleza cíclica, aunque sea solo con pequeños pasos o actos, más recuperaremos dentro de nosotras una fuente de poder y autoestima que ira creciendo con cada ciclo.

 

 

 

Como ser un hombre multiorgásmico

En el sexo, como en  cada ámbito de la existencia, hay múltiples caminos que invitan a su recorrido. Allí donde se comienza con pasos bacilantes , se afianza la marcha con la consciencia de la mano del estar, del momento presente. Cada instante es único.  Cada recorrido personal y exclusivo. Comparto  el interesante artículo de Pere Estupinya, sobre los hombres multiorgásmicos, desde la óptica de un hombre:

 

Un hombre multiorgásmico

Os prometo que hace unos meses eso de tener orgasmos sin eyacular me podía sonar tan extraño como a la mayoría de vosotros.

No ayudaba que los practicantes de tantra me hablaran de chakras, energías o kundalinis, en unos términos que a mi vocabulario científico le parecían demasiado esotéricos. Entonces me di cuenta que en parte (y sólo en parte) el no entendimiento llegaba por utilizar un lenguaje diferente. Donde ellos decían energía otro podría decir dopamina, y cuando hablaban de concentrarse en los chakras se podía interpretar como aumentar el flujo sanguíneo o la sensibilidad nerviosa.

Mover la energía cósmica de un chakra a otro para evitar la eyaculación me continuaba desconcertando, pero cuando leyendo sobre fisiología de la respuesta sexual vi que “el orgasmo es la activación de unos nervios y la eyaculación la activación de unos músculos”, y que “los dos fenómenos suelen suceder juntos pero en realidad son fisiológicamente diferentes”, la capacidad de controlar tu cuerpo y tener orgasmos sin eyaculación empezó a parecerme mucho más plausible.

Multiorgasm fisiol 2La clave empieza por asumir que en última instancia la instrucción de tener un orgasmo ocurre en el cerebro. Piensa en la diferencia entre los nervios sensitivos y los motores. Los nervios sensitivos “reciben” la información (el pudendo por ejemplo, del pene). Esa información viaja a la médula y el cerebro, y allí en un momento determinado se activan nervios simpáticos que “emiten” una respuesta orgasmática.

Esta sensación orgasmática la sientes mucho más intensa en los genitales, pero en realidad ocurre en todo tu cuerpo: la activación del sistema simpático hace que se liberen sustancias químicas, activen más áreas cerebrales, incremente drásticamente la presión y ritmo cardíaco, dilaten bronquios y pupilas, haya contracciones pélvicas, active el reflejo eyaculatorio… todo ocurre en conjunto, pero en realidad son reacciones independientes y no es descabellado imaginar que puedan separarse. De hecho una masturbación rápida puede provocar eyaculación pero una reacción corporal y sensación placentera mucho menos intensa. Hay muchos estudios (material para otro post) comparando efectos como liberación de prolactinasatisfacción orelajación, entre coito y masturbación.

A lo que íbamos; ¿se podría tener un orgasmo y sentir todas las reacciones corporales y placenteros neurotransmisores sin que se activaran los músculos de la eyaculación? Sí rotundo. Y es más; resulta más sencillo de lo que podemos imaginar. Los tántricos lo explican de manera demasiado complicada. De hecho quizás ya has sido (como pensé yo) multiorgásmico sin saberlo.

Aprender a controlar la eyaculación

Sobre todo de jovencitos, muchos hombres se han encontrado en la tesitura de estar en medio de un coito y notar que el final se acerca mucho más pronto de lo deseado. Se suele recurrir a la táctica de pensar en la nevera para intentar reducir la excitación (por poner un ejemplo suave), o buscar un casi infalible cambio de postura con el que disimuladamente enfriar un poco y ganar unos minutos más. Pues bien; seguro que si apurasteis demasiado, en medio de este cambio de postura algunos habréis sentido como unas pulsaciones preorgásmicas y apretasteis con fuerza los músculos para evitar el final. Si os fijáis, habiendo sentido y superado esas contracciones, después tardasteis mucho más en llegar al punto de no retorno.

Eso es porque en realidad experimentasteis algo muy cercano al orgasmo sin eyaculación. Físicamente hicisteis fue parecido a lo que practican los tántricos. La gran diferencia es que ellos saber erotizar el momento y potenciar el resto de sensaciones corporales, mientras que vosotros estabais concentrados en reducir la excitación y sentir lo menos posible. Pero físicamente has tenido un pequeño orgasmo, y de repetirlo podrías considerarte multiorgásmico.

A nivel muy básico (los tántricos expertos dominan muchas otras técnicas), se trata simplemente de estar en un coito normal, pero empezar a acercarse muy pero que muy lento hacia el momento del orgasmo. Cuando crees que estás cerca, haz movimientos pausados e intenta mantenerte un buen rato en ese punto fronterizo cercano al no retorno. Debes ir muy lento, porque cualquier movimiento violento provocará una eyaculación inmediata. Entonces, cuando te sientas preparado, muy poco a poco ve permitiendo que se acerque el orgasmo. Pero respira muy hondo al mismo tiempo, intenta tensar los músculos de la zona pélvica, y haz como si quisieras retirar toda la atención nerviosa (o energía) hacia detrás del pene y enviarla hacia dentro del cuerpo.

En esas condiciones puede suceder que tu sistema nervioso simpático empiece a activarse, tu cerebro libere los neurotransmisores del placer, notes unas rampas en los brazos parecidas a cuando las mujeres dicen que han tenido un orgasmo “más corporal”, sientas todo lo parecido a un orgasmo (quizás menos intenso y no tan localizado en el área genital), experimentes incluso el bienestar y la relajación posterior, pero sin la eyaculación y la pérdida de erección que comporta. Tras unos segundos, si quieres, podrás seguir con el coito hasta volver a alcanzar ese punto de no retorno y repetir el “orgasmo seco”. Te habrás convertido en multiorgásmico.

En realidad son orgasmos menos intensos. Si tu única intención era tener uno convencional, pues la experiencia no te habrá servido de mucho aparte de dejarte “energizado (hay taoístas que evitan constantemente la eyaculación con este objetivo). Pero si estás planeando una sesión extensa de sexo, puede ser una experiencia muy especial. Tanto para ti como para tu pareja. A ella (como te ocurre a ti) le encantará verte disfrutar tantas veces, y tu es muy posible que entres en un estado de mayor sensitividad.

Sé que para practicantes de tantra esto es muy básico. Ellos utilizan técnicas de yoga, meditación e infinidad de ejercicios para acumular energía sexual y situar la experiencia en otra dimensión. Pero yo prefiero dejarlo aquí. Durante las entrevistas del libro mucha gente me ha preguntado por la multiorgasmia masculina, a menudo con bastante escepticismo sobre la posibilidad de tener orgasmos sin eyaculación. Sólo pretendía confirmar que sí es algo que la fisiología puede explicar, y  me pareció un bonito ejemplo de fusión entre conocimientos científicos con experiencias ancestrales.

El árbol de la vida

 Como un árbol expuesto al viento del norte y a la brisa cálida, oscilamos continuamente entre la luz y la sombra.  El árbol representa al mundo que nos dará aquello que proyectamos en él: sombra, refugio, furia, aliento, desasosiego…

 

 

El árbol de los deseos

Una antigua fábula hindú nos relata lo siguiente:

A un hombre le han contado que existe un árbol con la milagrosa facultad de hacer realidad todos los deseos del que se guarece bajo su sombra.

Este hombre, después de años de encarnizada búsqueda, encuentra ese árbol. Se sienta bajo él y piensa en una suculenta cena. De inmediato aparecen múltiples y maravillosos manjares. Cuando de cansa de comer, imagina bellas mujeres. Aparecen entonces hermosas muchachas que le permiten satisfacer sus deseos. Ahíto de los placeres carnales, pide riquezas. Aparecen cofres llenos de joyas y monedas de oro. El hombre comienza a temblar, temiendo que vengan a robarle sus tesoros. Entonces, aparece una banda de sanguinarios ladrones que lo cortan la cabeza y se llevan todo cuanto había acumulado.

Cuento encontrado en el libro Cabaret Místico de Alejandro Jodorowsky

Asertividad y entrenamiento

 

  La asertividad es una habilidad social entrenable, y básicamente, consiste en decir “sí” cuando queremos decir “sí”, decir “no” cuando queremos decir “no”, y sentirnos bien con el monosílabo que hemos escogido. Es decir, sin sentirnos culpables de nuestra decisión. Es la comunicación óptima de lo que realmente sentimos, teniendo en cuenta nuestras necesidades y respetando las de la otra persona. En los polos extremos habría la comunicación agresiva (dominar a los demás) y la pasiva (subordinación a los demás).

Si una persona te pide que le ayudes a hacer un trabajo, cuando tú tienes que irte. ¿Qué opción utilizas habitualmente?

  1. Siempre, haces igual. Ya estaba a punto de irme. ¡Ahora imposible! ¡Apáñatelas! (Agresiva)
  2. De acuerdo, ahora mismo me pongo a hacerlo (pasiva)
  3. Lo siento, pero hoy tengo que marchar y me es imposible hacerlo. Si te parece, me pongo mañana a primera hora (asertiva)

¿Por qué dices “sí” cuando realmente estás deseando decir “no”?

Quizá por vergüenza, por miedo al qué dirán o pensarán, para agradar o complacer a la otra persona, por miedo a mostrarte como eres, por pensar primero en las necesidades de la otra persona antes que en las tuyas, porque te sientes en un nivel inferior respecto al otro, para evitar conflictos, para evitar sentirte mal … Los motivos pueden ser diversos. Sea lo que sea, lo que tenemos que tener en cuenta es que realmente, cuando lo hacemos, engañamos a la otra persona, y sobre todo, nos engañamos nosotros mismos. En consecuencia, no nos respetamos.

A menudo, nos imaginamos muchas cosas que pensará o dirá la otra persona, nos da miedo su reacción. En cambio, seguro que si intentas recordar una ocasión en la que nos hemos atrevido a decir no, nos damos cuenta de que no ha pasado nada, que la otra persona lo entiende y respeta perfectamente, y nosotros nos sentimos muy bien. Son las malas jugadas que nos hace el pensamiento; siempre nos adelantamos y tendemos a escuchar nuestro diálogo interno, a menudo sesgado por nuestra educación y cultura.

Como de bien lo escribía Benedetti, “ya lo sabemos, es difícil decir que no, decir no quiero”.  La buena noticia, es que podemos aprender a ser asertivos, lo podemos entrenar.

 

En primer lugar debemos tener claro que todas las personas tenemos derecho a

  • Cambiar de opinión (por eso somos seres en constante evolución).
  • Equivocarnos.
  • Decir NO.
  • No dar argumentos o excusas para justificar nuestra decisión.
  • Decidir si queremos buscar soluciones o ayudar a la otra persona.
  • Decir que no lo sabemos, que necesitamos más información o que no lo entendemos.
  • Expresar nuestros sentimientos y / o pensamientos positivos y negativos.
  • Tener opiniones diferentes de los demás.

Beneficios al escoger SÍ cuando queremos decir SÍ, y NO cuando realmente queremos decir NO

  • Defender nuestros derechos.
  • Manifestar lo que necesitamos.
  • Expresar claramente lo que queremos.
  • Decir lo que pensamos, mostrar firmeza en nuestras opiniones.
  • Evitar que otros se aprovechen de nosotros.
  • Ser coherentes (entre lo que pensamos y sentimos, con lo que decimos y hacemos).
  • Dejar de autoengañarnos, de justificarnos, de sentirnos culpables, de renunciar a lo que queremos.
  • Reforzar nuestra autoestima y confianza.

Entrenar la conducta asertiva

1. Autoconocimiento: si nos conocemos bien, y sabemos qué queremos, qué nos gusta, qué no, podremos establecer mejor los límites hacia los demás. Esto les dará pistas sobre qué y cuándo nos pueden pedir o no, y a que se muestren respetuosos cuando digamos “no”.

2. Identificar situaciones habituales concretas que no nos gustan o molestan, en las que  decimos que “sí” cuando queremos decir “no”, en las que quisiéramos ser más asertivos, etc. y escribirlas en una lista. Ordenarlas de menor a mayor dificultad para afrontarlas.

3. Escribir cuál sería la respuesta asertiva a las situaciones marcadas de menor dificultad (si no lo sabemos, podemos imaginar qué diría una persona que admiramos y que habla de forma asertiva). Ensayar mentalmente, ante el espejo o con una grabadora las respuestas preparadas. Ponerlo en práctica en próximas situaciones concretas que se presenten (cuantas más veces mejor, para ir creando el hábito y ganar seguridad a la hora de decirlo), y progresivamente ir haciendo lo mismo con las de mayor dificultad.

4. No juzgar a la otra persona. En vez de enfocarnos al por qué ha dicho o hecho tal cosa, enfocarnos en QUÉ. Enfocarnos en los “que” nos ayuda a que la otra persona no se sienta herida, ni juzgada, nos expresamos de forma objetiva.  Es mejor decir “No me gusta que llegues tarde” que “no entiendo porque siempre eres impuntual”.

5. Argumentar / proponer con educación y convicción nuestra idea respetando la del otro. Con buena educación, se puede decir todo.

Decir no cuando realmente queremos decir no, nos refuerza la autoestimamejora nuestras relaciones, y sobre todo, nos predispone y prepara en la lucha por nuestros objetivos y nuestros sueños.  Nos da el poder de ser quién queremos ser, de ser nosotros mismos.

Contigo me quedaría, una canción para hoy

Una preciosa canción de Manolo García, para todos los días,  para días como hoy, para tí, para mi, para tod@s

Contigo me quedaría

Calmas mi soledad con tus palabras
Calmas mi soledad con tu poesía.
Calmas ese dolor sobrero
Con quiebro mágico, indeleble entrega.
Con juego de regocijos,
Que alientan a esta amadora austera.
Llenas los días de rima y verso
Con tu presencia de manos tiernas.
Llenas los días con tu prestancia
Que algo me enmienda y nunca me daña.
Contigo me quedaría.
Contigo me quedaría.
Contigo.
Me quedaría contigo
Porque eres del paisaje,
La granítica roca desnuda.
Me quedaría contigo
Porque eres el remanso, la crecida
Un espíritu-veleta a cuatro vientos.
En la soledad del mundo de las maquinas
Nave que cerró contacto
Alejándose hacia galaxia ignota.
Calmas mi soledad con tus palabras
Calmas mi soledad con tu poesía.
Calmas ese dolor rastrero
Y es tu guiño de afecto, el necesario.
Es racimo de malvasía
Que embriaga cuando te veo.
Llenas los días de salto y mata
Tendido en breves orillas blancas.
Con tu prestancia llenas los días
Como aguacero que adorna charca
De flores raras.
Contigo me quedaría.
Contigo me quedaría.
Contigo.
Me quedaría contigo
Porque eres del paisaje,
La granítica roca desnuda.
Me quedaría contigo
Porque eres el remanso,
La crecida
Un espíritu-veleta a cuatro vientos.
En la soledad del mundo tecnológico
Nave que cerró contacto
Rumbo a desconocida galaxia.
Hombre erguido eres, dispuesto aún al borde de agujero de luz y sombra.
Me quedaría contigo
Porque eres del paisaje,
La granítica roca desnuda.
Porque eres el remanso,
La crecida
Un espíritu-veleta a cuatro vientos.
En la soledad del mundo
De las maquinas
Nave que cerró contacto
Alejándose hacia galaxia ignota.

La importancia de nuestro nombre

Tu nombre

Interesante artículo de Alejandro Jodorowsky, escritor y psicoterapeuta, sobre las cargas con los nombres que llevamos. Tema interesante que abarca las Constelaciones Familiares.
Cuando bautizamos a un hijo debemos saber que junto con el nombre le pasamos una identidad. Evitemos por tanto los nombres de los antepasados, de antiguos novios o novias, de personajes históricos o novelescos.
Los nombres que recibimos son como contratos inconscientes que limitan nuestra libertad y que condicionan nuestra vida. Un nombre repetido es como un contrato al que le hacemos una fotocopia, cuando en el árbol genealógico hay muchas fotocopias el nombre pierde fuerza y queda devaluado.
Según Cristóbal Jodorowsky, el nombre tiene un impacto muy potente sobre la mente. Puede ser un fuerte identificador simbólico de la personalidad, un talismán o una prisión que nos impide ser y crecer.
Ya hemos comentado en otro artículo que en los árboles narcisistas cada generación repite los mismos nombres de sus ancestros y con ello se repiten los destinos.
¿Atraen ciertos barrios a personas cuyo estado emocional corresponde al significado oculto de esos nombres?
Dice Alejandro Jodorowsky que en Santiago de Chile vivió en La plaza Diego de Almagro, un lugar que él sintió como oscuro y triste. Resulta posible pensar que ese lugar era el reflejo de su interior en aquel momento de su vida.
Diego de Almagro fue un conquistador frustrado. Por engañosos consejos de su cómplice Pizarro, partió de Cuzco hacia las tierras inexploradas del Sur creyendo encontrar templos con tesoros fabulosos. Después de muchas calamidades volvió como alma en pena a Cuzco, donde su traidor socio, no queriendo compartir las riquezas robadas a los incas, lo hizo ejecutar.
Podríamos dedicar unos minutos a observar el lugar donde vivimos: en la calle de un poeta, de una santa benefactora, de un descubridor o tal vez en la de un general asesino.
Nada es casual, el mundo es como un espejo que nos refleja, cada vez que realizamos una mutación interior también cambia nuestro exterior.
¿Podríamos decir que los nombres tienen una especie de frecuencia que sintoniza con ciertos receptores? ¿Qué tipo de receptores?
Inconscientemente nos sentimos atraídos por cientos nombres que reflejen lo que somos (a veces son exactos y otras veces están ocultos detrás de máscaras, sólo hay similitudes léxicas o fonéticas):
  • Nuestra parte sana y positiva es un receptor que sintoniza con ciertos nombres, porque nos hacen gozar y sentirnos seguros.
  • Nuestra parte enferma y negativa es otro receptor que sintoniza nombres determinados, porque hay una intención supraconsciente de resolver el conflicto.
Reflexionemos de nuevo en los nombres de lo que hemos atraído a nuestro mundo:
-El nombre de nuestra empresa, centro de trabajo, escuela…
-El nombre de nuestra pareja, amigos, jefes, profesores…
-Personas que se cruzan en nuestro camino por “accidente” y se llaman exactamente igual que nuestro padre (o madre, hermano…)
¿Hay una programación inscrita en nuestro nombre y apellidos?
Según Alejandro Jodorowsky, tanto el nombre como los apellidos encierran programas mentales que son como semi­llas, de ellos pueden surgir árboles frutales o plantas veneno­sas. En el árbol genealógico los nombres repetidos son vehícu­los de dramas. Es peligroso nacer después de un hermano muerto y recibir el nombre del desaparecido. Eso nos condena a ser el otro, nunca nosotros mismos. Cuando una hija lleva el nombre de una antigua novia de su padre, se ve condenada a ser “la novia de papá” durante toda su vida.
Un tío o una tía que se suicidaron convierten su nombre, durante varias generaciones, en vehículo de depresiones. A veces es necesario, para detener esas repeticiones que crean destinos adversos, cambiarse el nombre. El nuevo nombre puede ofrecernos una nueva vida. En forma intuitiva así lo comprendieron la mayoría de los poe­tas chilenos, todos ellos llegados a la fama con seudónimos.
 
¿Hay ejemplos que nos permitan comprender la importancia del nombre?
Nuestro nombre nos tiene atrapados, ahí está nuestra “individualidad”
Barrick Gold (oro en inglés es gold) se convirtió en el mayor productor de oro del mundo.
Brontis “voz de trueno” se dedica al mundo del teatro con una potente voz…
Maria, Inmaculada, Consuelo se asocian a la pureza, la virginidad, nombres que exigen perfección absoluta, que nos limitan
Miguel ÁngelRafael, Gabriel, los nombres de ángeles dan problemas con la encarnación
-César, poderoso y asociado a la ambición
¿Cómo sé si el nombre que he recibido me perjudica?
Estudiar los nombres del árbol genealógico es igual que acceder al inconsciente. En los nombres encontramos secretos. Es importante ver cómo funciona el nombre que nos dieron.
Algunas cuestiones:
-Lo primero es saber la persona que nos nombró. ¿Papá?, ¿mamá?, ¿abuelo?, ¿la hermana?, ¿el padrino?… El que nombra, toma poder sobre lo nombrado y no es lo mismo llamarme Micaela por mi abuela paterna, si el nombre se le ocurrió a mi padre para repetir el nudo incestuoso, o por mi madre, para ser aceptada en la familia de mi padre, dándole una hija-clon de su suegra.
-¿De pequeño/a me gustaba mi nombre o me hubiese gustado llamarme de otra manera? Los niños tienen una intuición especial y una fresca desinhibición que les permiten rechazar de pleno lo que les contamina.
-Investigar de donde viene nuestro nombre:
*Si es de algún familiar, es bueno analizar su destino y los caminos que recorrió en su vida, porque probablemente venimos a repetirlos. Llamarse René después de un hermano muerto, es cargar con él toda la vida.
*Si es de alguien significativo para quién nos nombró, nos caerá la carga de darle a éste lo que el otro no le dio.
*Si es de algún personaje histórico, novelesco, as del fútbol o princesa de Mónaco, viviremos frustrados y fracasados si no seguimos el guión.
*Si es por algo material, adquiriremos las propiedades de ese elemento. Por ejemplo, “si me llamo por la muñeca de mi hermana, me convertiré en su muñeca, ella jugará conmigo, me dominará”.
*Si me llamo por algo inmaterial, tenderé a fines abstractos ideados por nuestros padres, desatendiendo lo real e incluso, por oposición a ellos, llegaré a materializar lo contrario a lo que llevo escrito en el nombre. Llamarse Libertad, Paz, Luz, no siempre es sinónimo de ser libre, vivir en paz y tener las cosas claras.
-Los diminutivos: “Me llamo Manuel como mi abuelo, pero me dicen Manolito”, han proyectado en ti la figura de tu abuelo, pero tienes prohibido crecer y superarlo.
-Los nombres compuestos: “Me llamo José Luís, por mi padre y mi abuelo”. Pobre de ti si la relación entre ellos era farragosa. “Me llamo “María José”, como dice Jodorowsky, “¡Catástrofe sexual!”.
-Los nombres feminizados o masculinizados: Mario, Josefa, Carmelo, Paula, corresponden a deseos frustrados de que naciéramos del sexo contrario.
¿Por qué no cambiarnos de nombre cuando este va cargado por un lastre que nos inmoviliza?
Nos aterra cambiarnos de nombre ya que tememos que dejaremos de ser reconocidos por nuestro clan. Tememos no ser reconocidos, ni identificados, no ser amados es el mayor temor que tenemos. Somos seres gregarios y pensamos que podemos morir si nuestro “clan” nos abandona, lo que es una herencia de nuestro cerebro arcaico.
Metafóricamente, el nombre que nos dan los padres es como un archivo del GPS que nos va indicando caminos digitalizados y guardados en la memoria familiar. Al nacer, nos instalan el archivo y vamos deambulando por el mundo por rutas más o menos pedregosas, pero nos sentimos como en casa, porque ya fueron trazadas por el sistema operativo del árbol. Cambiarnos de nombre es arrojar el GPS por la ventanilla del coche y empezar a ver y  a recorrer nuevos caminos, conquistar territorios que no habían sido archivados por nuestro árbol. Es hacernos cargo de nuestro propio destino.
¿Cómo entonces llamar a nuestros hijos cuando nacen?
Alejandro Jodorowsky afirma que cada uno tenemos un nombre (podemos hacer aparecer a nuestro guía interior y pedirle nuestro nombre en un ejercicio de meditación o de visualización) que viene con nosotros incluso antes de ser concebidos. Es posible que durante la gestación, este nombre les llegue al mismo tiempo a ambos padres de forma telepática, si tienen suficiente capacidad de percepción. Si no es así, es el niño el que debe nombrarse más adelante. En el caso de tener que decidir como llamar al bebé, el nombre no debe haber existido en la historia de su árbol genealógico, ni haber pertenecido a personas o ideales de los que lo nombran.
¿Cómo podemos cambiarnos el nombre?
Cristóbal Jodorowsky dice que: “cambiar nuestro nombre interno nos permite continuar creciendo… Imaginemos que quiero recuperar ese nombre que me dieron, pero que está lastrado por innumerables proyecciones familiares… Supongamos que se trate de mi nombre: CRISTOBAL
-Moldearé con arcilla las letras de mi nombre, una a una…
-Las coceré una vez secadas para convertirlas en algo cerámico…
-Pintaré cada una de esas letras de forma que su mitad izquierda sea plateada y su derecha dorada…
-Con ese nombre que he creado lo introduciré en el interior de una gran bola de arcilla (como una pelota) Sobre esa inmensa pelota de arcilla pegarás las fotografías de todos los ancestros de tu familia: padres, abuelos, bisabuelos…
-Dejaremos que seque lentamente. (Durante nueve meses)
-Transcurrido ese tiempo, con un martillo dorado rompemos el “huevo”(es decir la pelota de arcilla que contiene en su interior las letras de nuestro nombre)
-Lavamos con agua bendita las letras de nuestro nombre. Las perfumaremos bien…
-Enterramos todo el material del huevo que hemos roto a martillazos y plantamos una bella flor.
-Para finalizar ese nombre debemos dejarlo en nuestro altar particular. Ese que ya nos hemos creado en algún lugar de nuestra casa.
(Nos habrá costado, pero de esa forma recuperamos el nombre…)
Gracias Alejandro Jodorowsky por este articulo tan interesante.
 

Los preceptos de Delfos

 

Delfos fue el santuario oracular más importante del mundo griego y en el Templo de Apolo se recogían los principales preceptos morales por los que se debían regir los griegos. Eran 147 Preceptos Délficos o Máximas Pitias que se atribuían a los Siete Sabios de la Antigüedad: Tales de Mileto, Pítaco de Mitilene, Solón de Atenas, Bías de Priene, Cleóbulo de Lindos, Periandro de Corinto y Quilón de Esparta.
El más famoso de ellos es la máxima “Conócete a ti mismo” (Γνῶθι σαυτόν) que, junto con “Nada en exceso” (Μηδέν άγαν) y “Tú eres” (Ε, εἶ ), era lo primero que leían los visitantes que entraban en el templo.
Algunos de estos preceptos:
·  Έπου θεῴ. Obedece al dios.
·  Νόμοις πείθου. Obedece a las leyes.
·  Θεούς σέβου. Respeta a a los dioses.
·  Γονείς αίδου. Respeta a tus padres.
·  Ηττώ υπέρ δικαίου. Sométete a la justicia.
·  Γνῶθι μαθών. Aprende a aprender.
·  Ακούσας νόει. Reflexiona sobre lo que hayas escuchado.
· Γνῶθι σαυτόν. Conócete a ti mismo.
·  Εστίαν τίμα. Honra tu casa.
·  Άρχε σεαυτού. Manda de ti mismo.
· Φίλους βοήθει. Ayuda a tus amigos.
·  Θυμοῦ κράτει. Domina tu carácter.
·  Όρκῶ μη χρω. No te sirvas de los juramentos.
·  Φιλίαν αγάπα. Ama la amistad.
·  Παιδείας αντέχου. Persevera en tu educación.
·   Σοφίαν ζήτει. Busca la sabiduría.
·   Ψέγε μηδένα. No censures.
·  Επαίνει αρετήν. Ensalza la virtud.
·  Πράττε δίκαια. Actúa de modo justo.
·  Φίλοις ευνόει. Sé benévolo con tus amigos.
·  Εχθρούς αμύνου. Aparta a tus enemigos.
·  Ευγένειαν άσκει. Ejercita la nobleza.
·   Κακίας απέχου. Aléjate del mal.
·  Εύφημος ίσθι. Aprende a ser bienhablado.
·   Άκουε πάντα. Escúchalo todo.
·   Μηδέν άγαν. Nada en exceso.
·   Χρόνου φείδου. No pierdas el tiempo.
·  Ύβριν μίσει. Aborrece la arrogancia.
·  Ικέτας αίδου. Respeta a los suplicantes.
·   Υιούς παίδευε. Educa a tus hijos.
·   Έχων χαρίζου. Sé generoso cuando tengas.
·   Δόλον φοβού. Cuídate del engaño.
· Ευλόγει πάντας. Háblale bien a todos.
·  Φιλόσοφος γίνου. Hazte amante del saber.
·   Όσια κρίνε. Estima lo sagrado.
·  Γνους πράττε. Obra de acuerdo con tu conciencia.
·   Φόνου απέχου. No mates.
·  Σοφοίς χρω. Ten trato con los sabios.
·  Ήθος δοκίμαζε. Examina tu carácter.
·  Υφορώ μηδένα. No mires a nadie con desconfianza.
·   Τέχνῃ χρω. Haz uso del arte.
·  Ευεργεσίας τίμα. Honra la buena conducta.
·   Φθόνει μηδενί. No envidies a nadie.
·  Ελπίδα αίνει. Alaba la esperanza.
·  Διαβολήν μίσει. Aborrece la calumnia.
·  Δικαίως κτω. Obtén las cosas justamente.
·  Αγαθούς τίμα. Honra a los buenos.
·  Αισχύνην σέβου. Ten sentimientos de pudor.
·  Ευτυχίαν εύχου. Desea la felicidad.
·  Εργάσου κτητά. Trabaja por lo que es digno de ser adquirido.
·  Έριν μίσει. Odia la discordia.
·  Όνειδος έχθαιρε. Aborrece la injuria.
·  Λέγε ειδώς. Habla cuando sepas.
·  Βίας μη έχου. Renuncia a la violencia.
·  Φιλοφρόνει πάσιν. Muestra benevolencia con todo el mundo.
·   Γλώττης άρχε. Domina tu lengua.
·  Σεαυτόν ευ ποίει. Hazte el bien a ti mismo.
·  Ευπροσήγορος γίνου. Sé amable con todos.
·  Αποκρίνου εν καιρῴ. Responde en el momento oportuno.
·  Πόνει μετά δικαίου. Esfuérzate más allá de lo necesario.
·  Πράττε αμετανοήτως. Actúa sin arrepentimiento.
·  Αμαρτάνων μετανόει. Arrepiéntete cuando te equivoques.
·  Οφθαλμού κράτει. Domina tu mirada.
·   Βουλεύου χρήσιμα. Piensa en lo útil.
·   Φιλίαν φύλασσε. Conserva la amistad.
·   Ευγνώμων γίνου. Sé agradecido.
·  Ομόνοιαν δίωκε. Busca la concordia.
·  Άρρητα μη λέγε. No digas lo indecible.
·  Έχθρας διάλυει. Aniquila el odio.
·  Γήρας προσδέχου. Acepta la vejez.
·  Επί ρώμη μη καυχώ. No alardees de tu fuerza.
·  Ευφημίαν άσκει. Ejercita una buena reputación.
·  Απέχθειαν φεύγε. Evita el resentimiento.
·  Πλούτει δικαίως. Enriquécete de manera honrada.
·  Κακίαν μίσει. Aborrece el mal.
·   Μανθάνων μη κάμνε. No te canses de aprender.
· Ους τρέφεις αγάπα. Ama a quienes te alimentan.
·  Απόντι μη μάχου. No combatas contra aquel que está ausente.
·  Πρεσβύτερον σέβου. Respeta al anciano.
·  Νεώτερον δίδασκε. Enseña a los más jóvenes.
·   Πλούτω απόστει. Distánciate de la riqueza.
·   Σεαυτόν αιδού. Respétate a ti mismo.
·  Μη άρχε υβρίζων. No seas dominado por la arrogancia.
·  Προγόνους στεφάνου. Corona a tus antepasados.
·  Θνήσκε υπέρ πατρίδος. Muere por tu patria.
·   Επί νεκρώ μη γέλα. No te burles de los muertos.
·  Ατυχούντι συνάχθου. Siente compasión por los desgraciados.
·  Τύχῃ μη πίστευε. No confíes en la suerte.
·  Τελεύτα άλυπος. Muere exento de sufrimiento.

Crecer: el coste de vivir

 

 Imposible atravesar la vida sin que una amistad cause decepción,  sin padecer algún quebranto de salud,  sin que un amor nos  
abandone,  
sin que nadie de la familia fallezca, sin equivocarse en un trabajo.  Este es el costo de vivir.

Lo importante no es lo que sucede,  sino cómo reaccionamos ante lo que sucede.

Si coleccionamos heridas eternamente sangrantes, viviremos como pájaros heridos incapaces de volver a volar. 
Uno Crece…
Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, 
ni debilitamiento de voluntad,  
ni pérdida de confianza.  
Uno crece cuando acepta la realidad  
y tiene aplomo de vivirla.  
Cuando acepta su destino
y tiene voluntad de trabajar para cambiarlo.
 
Uno crece asimilando lo que deja por detrás,
construyendo lo que tiene por delante
y proyectando lo que puede ser el porvenir.
Uno crece cuando supera, valora y sabe dar frutos.
Uno crece cuando abre camino dejando huellas,
asimila experiencias ¡Y siembra raíces!
 
Uno crece cuando se propone metas,
sin importarle “el qué dirán”, ni los prejuicios,  
cuando da ejemplos,
sin importarle burlas, ni desdenes,
cuando cumple con su labor.
 
Uno crece cuando se es fuerte por carácter,
sostenido por la formación
y sensible por temperamento
¡Y humano por nacimiento!
 
Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas,  
recoge flores aunque tengan espinas 
y marca camino aunque se levante el polvo.
 
Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse con residuos de flores,
¡Y de encenderse con residuos de amor!
 
Uno crece ayudando a sus semejantes,
conociéndose a sí mismo
y dándole a la vida más de lo que recibe.
 
Uno crece cuando se planta para no retroceder,
cuando se defiende como águila para no dejar de volar,
cuando se clava como anclay se ilumina como estrella.
Entonces…Uno Crece.
 
  La palabra Crisis procede del griego, en su significado etimológico responde a “replantear       la cuestión” y “poner en marcha”. La connotación de la palabra crisis no es negativa en si misma sino todo lo contrario. Una crisis es la oportunidad para involucrarnos en reconducir la realidad que nos rodea. Nuestra sociedad, inmadura emocionalmente, la aborda coloquialmente desde el temor y la incapacidad de afrontar nuevos retos. Sin embargo, por el simple hecho de ser humanos contamos con la capacidad de sobreponernos ante la adversidad sin rompernos. Las crisis son naturales en cualquier realidad organizada que es inestable, incierta y sujeta a evolución.
Una crisis es una situación que viene desencadenada por un fuerte sentimiento de pérdida y dolor emocional, que una vez superado, convierte el suceso en una gran oportunidad de crecimiento. Son periodos de la vida que fortalecen. Del caos aparece el orden. La naturaleza nos muestra esta danza homeostática constantemente. La crisis junto con el dolor son necesarios para crecer y así alcanzar el equilibrio. Cuando la inercia deja de servirnos como guía aparece una invitación a revisar determinados aspectos de la vida. El principio del cambio está en el replanteamiento de una determinada situación y el siguiente paso siguiente es comenzar a disolver las pautas de comportamiento reactivas y repetitivas.
Las crisis ofrecen una mirada en una nueva dirección. La ruta es reconocer la parte que nos toca, aceptar el movimiento impredecible de los acontecimientos de la vida y resolver asignaturas pendientes. Al elaborar las dificultades surge la renovación del guión de nuestra propia vida. Si miramos las distintas pérdidas que la vida nos plantea como un gran ensayo de la pérdida final que es la propia muerte aprendemos a mirar la vida de otra manera. Vida y Muerte están íntimamente relacionadas. Mirando la vida como un juego en el que vamos ganando y perdiendo desarrollamos la capacidad de darnos cuenta que vivir tiene un sentido más profundo. Tener presente la vida más allá de las formas, permite que adentremos mucho más en el fondo, descubriendo que vivir va más allá de los sucesos físicos, mentales y emocionales. Vivir se convierte en un asunto existencial donde la casualidad deja de tener sentido. La Alegría de vivir viene de la plena consciencia de lo que acontece en la vida.
Cuando entramos en crisis, en general la sociedad sustentada en un sistema de control, nos invita a mirar hacia otro lado con frases del tipo: “Ya pasará”, “No mires hacia atrás”, “Hombres y mujeres hay a montones”. Esta sociedad nos alienta a ignorar y a sustituir rápidamente el animal, objeto o persona perdida por otra. Así evitamos entrar en una parte más íntima y profunda, evitamos traspasar el dolor, parando, observando e integrando. Al realizar este paso de forma consciente además de preguntarnos ¿quién ha perdido qué?, también nos preguntamos ¿cuáles han sido las pérdidas y cómo nos han ido afectando? Y algo todavía más profundo, nos podemos llegar a preguntar ¿Quién soy? Cuestión que toca una dimensión transpersonal provocando un gran descubrimiento y transformación de cada individuo y, por tanto, de la sociedad.
Ahora, detente un momento. Revisa tu biografía vital y pregúntate:  
 
¿Cuál ha sido la pérdida más significativa de tu vida?
¿En qué sentido creciste con ello?
¿Cómo ha cambiado tu vida desde entonces?

 

 

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