El baile de las emociones

 

 Cuando te sientes muy bien, una serie de emociones gratificantes te inundan. Cuando te sientes mal, pierdes la tranquilidad y un malestar te invade. ¿Cuál fue el detonante de esas emociones? Si estás atento te darás cuenta de que las emociones negativas o positivas empezaron después de unos pensamientos. Unos pensamientos las activaron. Habitualmente las rutinas de pensamiento llevan asociadas mecanismos emocionales. Es fundamental observarlo y hacerse consciente de cómo sucede eso en ti.

Crees que si no piensas no estarás vivo y te perderás. ¡Menudo disparate!. Gracias a la providencia que hace que frecuentemente dejes de pensar de forma natural, como cuando duermes, puedes recuperarte de la tortura que te infringen tus propios pensamientos. Nunca estarás más vivo que cuando diriges tu atención consciente al sentimiento de sentirte a ti mismo. Y eso sólo tomará fuerza cuando comprendas muy bien qué es pensar, porque luego abandonarás ese vicio.

El pensar puede ser útil para planificar y moverte en el mundo de las personas, pero no dejes que el pensamiento te diga quién eres. Necesitas sentir lo que eres y sólo si acallas el ruido podrás comprenderlo de primera mano.

 

Publicado por: aquiyahora.com