Asertividad y entrenamiento

 

  La asertividad es una habilidad social entrenable, y básicamente, consiste en decir “sí” cuando queremos decir “sí”, decir “no” cuando queremos decir “no”, y sentirnos bien con el monosílabo que hemos escogido. Es decir, sin sentirnos culpables de nuestra decisión. Es la comunicación óptima de lo que realmente sentimos, teniendo en cuenta nuestras necesidades y respetando las de la otra persona. En los polos extremos habría la comunicación agresiva (dominar a los demás) y la pasiva (subordinación a los demás).

Si una persona te pide que le ayudes a hacer un trabajo, cuando tú tienes que irte. ¿Qué opción utilizas habitualmente?

  1. Siempre, haces igual. Ya estaba a punto de irme. ¡Ahora imposible! ¡Apáñatelas! (Agresiva)
  2. De acuerdo, ahora mismo me pongo a hacerlo (pasiva)
  3. Lo siento, pero hoy tengo que marchar y me es imposible hacerlo. Si te parece, me pongo mañana a primera hora (asertiva)

¿Por qué dices “sí” cuando realmente estás deseando decir “no”?

Quizá por vergüenza, por miedo al qué dirán o pensarán, para agradar o complacer a la otra persona, por miedo a mostrarte como eres, por pensar primero en las necesidades de la otra persona antes que en las tuyas, porque te sientes en un nivel inferior respecto al otro, para evitar conflictos, para evitar sentirte mal … Los motivos pueden ser diversos. Sea lo que sea, lo que tenemos que tener en cuenta es que realmente, cuando lo hacemos, engañamos a la otra persona, y sobre todo, nos engañamos nosotros mismos. En consecuencia, no nos respetamos.

A menudo, nos imaginamos muchas cosas que pensará o dirá la otra persona, nos da miedo su reacción. En cambio, seguro que si intentas recordar una ocasión en la que nos hemos atrevido a decir no, nos damos cuenta de que no ha pasado nada, que la otra persona lo entiende y respeta perfectamente, y nosotros nos sentimos muy bien. Son las malas jugadas que nos hace el pensamiento; siempre nos adelantamos y tendemos a escuchar nuestro diálogo interno, a menudo sesgado por nuestra educación y cultura.

Como de bien lo escribía Benedetti, “ya lo sabemos, es difícil decir que no, decir no quiero”.  La buena noticia, es que podemos aprender a ser asertivos, lo podemos entrenar.

 

En primer lugar debemos tener claro que todas las personas tenemos derecho a

  • Cambiar de opinión (por eso somos seres en constante evolución).
  • Equivocarnos.
  • Decir NO.
  • No dar argumentos o excusas para justificar nuestra decisión.
  • Decidir si queremos buscar soluciones o ayudar a la otra persona.
  • Decir que no lo sabemos, que necesitamos más información o que no lo entendemos.
  • Expresar nuestros sentimientos y / o pensamientos positivos y negativos.
  • Tener opiniones diferentes de los demás.

Beneficios al escoger SÍ cuando queremos decir SÍ, y NO cuando realmente queremos decir NO

  • Defender nuestros derechos.
  • Manifestar lo que necesitamos.
  • Expresar claramente lo que queremos.
  • Decir lo que pensamos, mostrar firmeza en nuestras opiniones.
  • Evitar que otros se aprovechen de nosotros.
  • Ser coherentes (entre lo que pensamos y sentimos, con lo que decimos y hacemos).
  • Dejar de autoengañarnos, de justificarnos, de sentirnos culpables, de renunciar a lo que queremos.
  • Reforzar nuestra autoestima y confianza.

Entrenar la conducta asertiva

1. Autoconocimiento: si nos conocemos bien, y sabemos qué queremos, qué nos gusta, qué no, podremos establecer mejor los límites hacia los demás. Esto les dará pistas sobre qué y cuándo nos pueden pedir o no, y a que se muestren respetuosos cuando digamos “no”.

2. Identificar situaciones habituales concretas que no nos gustan o molestan, en las que  decimos que “sí” cuando queremos decir “no”, en las que quisiéramos ser más asertivos, etc. y escribirlas en una lista. Ordenarlas de menor a mayor dificultad para afrontarlas.

3. Escribir cuál sería la respuesta asertiva a las situaciones marcadas de menor dificultad (si no lo sabemos, podemos imaginar qué diría una persona que admiramos y que habla de forma asertiva). Ensayar mentalmente, ante el espejo o con una grabadora las respuestas preparadas. Ponerlo en práctica en próximas situaciones concretas que se presenten (cuantas más veces mejor, para ir creando el hábito y ganar seguridad a la hora de decirlo), y progresivamente ir haciendo lo mismo con las de mayor dificultad.

4. No juzgar a la otra persona. En vez de enfocarnos al por qué ha dicho o hecho tal cosa, enfocarnos en QUÉ. Enfocarnos en los “que” nos ayuda a que la otra persona no se sienta herida, ni juzgada, nos expresamos de forma objetiva.  Es mejor decir “No me gusta que llegues tarde” que “no entiendo porque siempre eres impuntual”.

5. Argumentar / proponer con educación y convicción nuestra idea respetando la del otro. Con buena educación, se puede decir todo.

Decir no cuando realmente queremos decir no, nos refuerza la autoestimamejora nuestras relaciones, y sobre todo, nos predispone y prepara en la lucha por nuestros objetivos y nuestros sueños.  Nos da el poder de ser quién queremos ser, de ser nosotros mismos.

4 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Benjamín Recacha
    Jun 12, 2013 @ 10:46:42

    Llevaba tiempo pensando en escribir un post sobre cómo le cuesta a la gente decir no. Ahora tendré que plantearlo de forma diferente porque va a ser difícil superar éste… Muy interesante… y útil!

    Responder

  2. Mary Mar Camino
    Jun 12, 2013 @ 18:00:37

    Hola Yolanda!

    Te he descubierto “cotilleando” en el FB de Benjamín, y me he llevado una grata sorpresa!!
    Me encanta tu post, la forma en que expones el tema, porque se aprecia una sensibilidad.

    La mayoría de los artículos que he leído en este sentido acaban haciéndote pensar es un problema grave o algo similar, sin embargo las razones que expones son muy amplias, yo creo que casi podría encajar cualquier persona en cualquier momento de su vida.

    Encantada de saludarte y me quedo por aquí!!
    Mary Mar Camino

    Responder

  3. Crissanta
    Jun 12, 2013 @ 18:42:33

    Oh, es muy cierto. Yo apenas, a mis 30, estoy empezando a trabajar en este tipo de cosas. Ahora me resulta más fácil decir ‘no’ o decir mis verdaderas opiniones, aunque a veces hasta me sorprendo de mi misma. Interesante entrada 🙂 Saludos.

    Responder

  4. Trackback: Recopilación de artículos publicados en este primer año | Yolanda Jiménez. Escritora

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