8 de marzo, día internacional de la mujer

Nació como un día para reclamar por mejores condiciones de trabajo. Sin embargo a lo largo del tiempo a la reivindicación laboral se le fueron sumando otras demandas, otras protestas, otros debates.

Cada 8 de marzo gran parte del mundo occidental celebra el Día Internacional de la Mujer. Ese día mujeres de todos los continentes separadas por diferencias políticas, étnicas, culturales, económicas y religiosas se unen para celebrar los logros y plantear los desafíos de lucha por la igualdad y la justicia.

Cada derecho reconocido, cada avance logrado, cada espacio alcanzado no fue producto de la cesión sino de la conquista y la lucha de mujeres valientes que atravesaron los límites que su tiempo, la geografía o el poder les impuso. Nunca nadie les regaló nada.

La lucha de las mujeres por participar en la política, la cultura, la economía, el arte o el deporte en un plano de igualdad con el hombre se remonta a los orígenes de la humanidad. En la antigua Grecia, Lisístrata inició una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra. En la Revolución Francesa, las mujeres de París exigieron “libertad, igualdad y fraternidad” y marcharon a Versalles para exigir el voto femenino.

Sin embargo fue en el siglo XX que esta lucha cobró mayor sustancia, nutriéndose y alimentando a su vez al movimiento obrero en América del Norte y toda Europa. En este marco, el día de la mujer trabajadora fue conmemorado por primera vez en Estados Unidos un 28 de febrero de 1909. Lo resolvió el Partido Socialista de América en honor una huelga de trabajadoras textiles el año anterior en Nueva York en reclamo de mejores condiciones de trabajo.

Pero ¿cómo llegó a instaurarse la fecha como día internacional? Repasemos la cronología y veamos de qué manera a la reivindicación laboral se le fueron sumando otras demandas, otras protestas y otros debates a lo largo del tiempo.

En 1910 la Internacional Socialista, reunida en Copenhague, le dio carácter internacional a la celebración para honrar al movimiento por los derechos de las mujeres y reunir apoyo para lograr el sufragio universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres de 17 países, que incluía a las tres primeras mujeres electas para el Parlamento Finlandés. Sin embargo en ese momento no se escogió una fecha fija para la conmemoración.

Un año después y como resultado de la iniciativa de Copenhague, el Día Internacional de la Mujer fue celebrado por primera vez (un 19 de marzo) en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, donde más de un millón de mujeres y hombres salieron a la calle para exigir el derecho a votar y a ocupar cargos públicos, formación vocacional y el fin de la discriminación en el trabajo.

Seis días después, en Nueva York, ocurrió el trágico incendio en el que murieron 140 trabajadoras en una fábrica textil. El hecho significó un llamado de atención sobre las condiciones de trabajo y la legislación laboral en Estados Unidos y se convirtió en eje de los siguientes eventos por el Día Internacional de la Mujer.

Durante la Primera Guerra Mundial la conmemoración se transformó en un mecanismo de protesta contra la irracionalidad de la guerra y fue alrededor del 8 de marzo de 1915 que se registraron importantes manifestaciones de mujeres en varias partes de Europa para reclamar por la paz.

Recién en 1975, Naciones Unidas comenzó a celebrar el Día Internacional de la Mujer un 8 de marzo y dos años más tarde, en diciembre de 1977, la Asamblea General adoptó una resolución proclamando un Día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional, que los Estados Miembros pueden celebrar cualquier día del año siguiendo su tradición histórica y nacional.

 

Hay muchas versiones sobre el mito de base que originó la conmemoración. Algunas son más rigurosas que otras con la Historia pero todas coinciden en su origen obrero. Una de ellas -la más difundida tal vez- dice que se eligió el día en homenaje a aquellas mujeres que murieron en el incendio de la fábrica textil estadounidense en reclamo de condiciones de trabajo dignas. Cuenta la leyenda que las telas en las que trabajaban esas mujeres eran de color violeta y que el humo que salía de la fábrica era violeta también. De ahí que el color que identifica al movimiento de mujeres en todo el mundo sea el violeta.

 

Con el paso de los años se fue perdiendo este carácter eminentemente obrero del día sin embargo se sumaron otras reivindicaciones. En la actualidad, la fecha es un punto de encuentro para las mujeres movilizadas de todo el mundo, una oportunidad para sumar acciones en defensa de los derechos humanos, un momento para homenajear a las valientes que las precedieron y un espacio de reflexión sobre las conquistas logradas y las que faltan obtener.