Cena de empresa. Humor navideño.

Los 4.907.817 parados españoles reservan mesa en el bar Casa Paco para celebrar la “cena de empresa” del INEM

Hasta esta mañana, el lugar elegido para celebrar la cena de Navidad del INEM era el restaurante chino Hai Cheng de Barcelona, donde le habían asegurado a Fátima Báñez, ministra de Empleo, que disponían de mesa para cinco millones de personas en caso de que los datos del paro aumentaran en el último momento y fuera necesario hacer sitio a más comensales. Sin embargo, en el último momento se ha buscado otro restaurante, ya que Gloria Langredo, una parada de Alicante, ha afirmado que no le hace “mucha gracia” cenar en un chino. Finalmente, el local elegido ha sido el bar “Casa Paco” de Barcelona, que organiza cenas de grupos.

“Pondrán varias ensaladas, unos platos así para picar entre todos y luego hay varios segundos para escoger: sepia a la plancha o flamenquines”, ha explicado esta mañana la ministra de Empleo en el Parlamento. La organización de la cena se ha llevado a cabo mediante un multitudinario grupo de Whatsapp. “Ha sido algo caótico”, ha reconocido la ministra, “pero es mejor que todo el mundo pueda opinar porque el año pasado la gente se quejó porque el sitio era caro y este es un gobierno que escucha a todo el mundo, especialmente a los parados”.

“Que no venga la ministra, que nos corta el rollo”

A la cena de Navidad del paro acude tradicionalmente todo el equipo del Ministerio de Empleo “para hacer equipo con la gente y romper barreras”, lo que no tiene muy buena acogida entre los asistentes, que creen que la presencia “de los jefes” puede coartar el comportamiento informal de la cena. “Lo digo cada año: tenemos que organizar la cena nosotros y que los jefes hagan otra si quieren, porque cortan el rollo a la gente mogollón y la cena no es para eso”, se lamenta un parado de larga duración de Girona.

Este parado catalán se queja además de que durante la cena “todo el mundo es muy amigo, te emborrachas ahí con la ministra, rompes la formalidad y al día siguiente todo vuelve a la normalidad y los ministros no se acuerdan ni de tu nombre”.

“Se juntan varias mesas y ya está. El bar es pequeño pero hemos celebrado hasta comuniones. La de mi hija la pequeña mismamente”, explica Germán, el único camarero del Casa Paco, que dice no estar en absoluto preocupado por tener que dar cabida a casi cinco millones de personas. “Al fondo hay sitio”, asegura, aunque confía en que no aumente la cifra del paro para el día de la cena “porque entonces sí que no cabremos”.

Publicado por Kike García.

 

Amarse, permitirse.

Que bello es sentir compasión por uno mismo. Cuánta sabiduría emana de quien sabe tratarse con amor y dulzura, de quien sabe ser tolerante ante sus imperfecciones y mimarse cuando se siente vulnerable o herido

 

Las políticas de ultraderecha: prostituirse para pagar la Universidad .

La actuales políticas de ultraderecha, nos conducen a situaciones inimaginables, hasta hace poco tiempo. La desprotección social, el desmantelamiento del estado del bienestar y la creciente radicalización del capitalismo, polarizan las diferencias entre ricos y pobres. La brutal subida de las tasas universitarias, empujan a muchos estudiantes a pagar el precio de prostituirse. Dejo un artículo sobre éste tema.

La subida de matrículas de Cameron instiga la prostitución universitaria en Reino Unido

Las universidades británicas ingresan cientos de millones de libras procedentes de la industria del sexo. El Sindicato Nacional de Estudiantes denuncia que la brecha entre las ayudas estatales y el coste de estudiar una carrera universitaria fuera de Londres se ha incrementado hasta los 10.500 euros

DAVID BOLLERO Londres 07/12/2012 07:33 Actualizado: 07/12/2012 07:33

  • El número de estudiantes universitarios que recurren a la industria del sexo para costearse sus estudios se ha disparado en Reino Unido. Así lo pone de manifiesto un reciente estudio llevado a cabo por la Universidad de Kingston, que revela que las universidades reciben anualmente entre 103 y 355 millones de libras (126 y 436 millones de euros) procedentes de actividades ligadas al sexo, desde bailes eróticos o barras americanas a servicios de compañía o prostitución.

Ron Roberts, el catedrático de Psicología en la Universidad de Kingston que ha dirigido esta investigación, lleva años estudiando el fenómeno y asegura que la situación “ha empeorado significativamente en el último periodo”, con más de un 6% de los universitarios –en su mayoría mujeres– recurriendo al sexo como fuente de financiación para costear sus estudios.

Fuentes del Colectivo Inglés de Prostitutas confirman las palabras de Roberts y apuntan que “en el último año” se ha “doblado” el número de llamadas telefónicas que reciben en su línea de ayuda en Londres protagonizadas por estudiantes que han recurrido a la prostitución.

La subida en el precio de las matrículas universitarias ha sido uno de los desencadenantes de este incremento. En Reino Unido, la práctica habitual es solicitar a los bancos préstamos personales para poder pagar la Universidad, de manera que si el estudiante tiene la fortuna de comenzar a trabajar tras licenciarse –también son práctica habitual las becas sin remuneración con compromisos de permanencia– aun deberá reservar durante unos cuantos años buena parte de su nómina para pagar el préstamo. Así, no son extraños los casos en los que al finalizar la carrera los estudiantes acumulan deudas que superan las 50.000 libras (61.500 euros).

Más de un 6% de los universitarios recurren al sexo como fuente de financiación El estudio liderado por Roberts revela que dos terceras partes de los universitarios están endeudados. De los cuales, únicamente un 5,5% ya lo estaba antes de comenzar sus estudios. Ante esta situación, los estudiantes consiguen con el sexo un modo de vida que difícilmente podrían costear de otro modo. Roberts indica que frente a la media de 650 libras semanales (800 euros) que puede conseguir una trabajadora del sexo, un trabajo convencional tan sólo reporta 155 libras semanales de media (190 euros).

En este sentido, el Sindicato Nacional de Estudiantes (NUS) denuncia que la brecha entre las ayudas estatales y el coste de estudiar una carrera universitaria fuera de Londres se ha incrementado hasta las 8.566 libras (10.500 euros). Así, un estudiante de entre 18 y 20 años que gane un sueldo medio de 4,98 libras a la hora (6 euros), tendrá que trabajar durante todo el año, sin vacaciones, 34 horas semanales para poder hacer frente a este coste, lo que deja poco tiempo no sólo para estudiar sino, incluso poder asistir a las clases.

La oferta y la demanda

La explosión de internet ha simplificado extraordinariamente el modo en que los estudiantes se acercan a la industria del sexo, sin necesidad de acudir a clubs o locales de alterne. Con todo y a pesar de los concursos de camisetas mojadas, el sexo telefónico o el cibersexo, lo más habitual es el baile erótico, seguido del striptease y servicios de compañía. El estudio indica que tres de cada diez estudiantes conoce directamente a algún compañero que trabaja en la industria del sexo habitualmente para pagar su carrera.

Otro estudio similar de finales del año pasado a cargo de la Universidad de Leeds confirma el boom que han experimentado los clubs de striptease en los últimos años. Un crecimiento en el que la incorporación de estudiantes universitarias tiene mucho que ver, pues un tercio de las bailarinas se desnudan para poder pagar su formación.

Dos tercios de los estudiantes están endeudados. Sólo un 5,5% lo estaba antes de comenzar sus carreras

Sin embargo, este superávit en la demanda de empleo ha hecho que la industria del sexo aproveche la coyuntura y los sueldos hayan caído en picado. Así lo indica la directora del estudio, la profesora Teela Sanders, que asegura que  se ha pasado de cobrar 284 libras (350 euros) por turno a 232 libras (285 euros). Cifras que requieren de muchos turnos, puesto que las bailarinas pagan al club una cuota de 200 libras (245 euros) cada noche por bailar en su pasarela, más una comisión del 30%. Sanders asegura que “bailes que antes costaban 50 libras (60 euros) ahora tan sólo cuestan 10 (12 euros)”, lo que propicia que “el 70% de las entrevistadas alguna vez haya terminado el trabajo sin ver una sola libra”.

Además y aunque Sanders asegura no haber detectado indicios de tráfico humano o prostitución organizada,  la disciplina en algunos de estos locales es rígida, multando con 100 libras (122 euros) a las mujeres que lleguen tarde, comen chicle o utilizan el teléfono móvil durante el trabajo.

Indefensión y capitalismo

A pesar de su posición en la Universidad de Kingston, el catedrático Roberts se muestra muy tajante al afirmar que “los estudiantes no tienen voz, no están representados absolutamente por nadie”. Desde su punto de vista, en la raíz del problema se encuentra el capitalismo, puesto que “las universidades se han convertido en corporaciones y no les preocupa los más mínimo el bienestar de los estudiantes, sólo el negocio que generan”. El profesor sostiene que “abordar el problema supondría perjudicar su imagen y, con ello, su negocio”.

“Las universidades se han convertido en corporaciones. No les preocupan los alumnos”, dice un catedráticoRoberts tampoco considera que ni políticos ni sindicatos de estudiantes les estén defendiendo en este asunto. De hecho, su estudio revela que un 53% de los universitarios considera que el NUS podría hacer mucho más para apoyar a los alumnos que recurren al sexo para poder seguir estudiando. “Muchos de los representantes en este sindicato tienen aspiraciones políticas y, dado que los partidos no atajan el problema, ellos tampoco”.

A pesar de ello, desde el Centro de Justicia Criminal y Criminología de la Universidad de Swansea, la profesora de Tracey Sagar acaba de arrancar un proyecto de consejo y apoyo a trabajadoras del sexo estudiantes de Gales. La iniciativa se extenderá durante tres años y cuenta con fondos estatales de casi medio millón de libras. Sagar confirma las acusaciones de su colega al afirmar que “las universidades no están abordando este problema, no está en el radar de las organizaciones de apoyo dentro de la Educación”.

Apadrina un estudiante

En las última semana, el asunto de la prostitución universitaria ha cobrado fuerza en la opinión pública británica después de que el diario The Independent destapara la web SponsorAScholar (Apadrina un estudiante)–ahora fuera de servicio– que ofrecía hasta 15.000 libras al año (18.500 euros) a cambio de favores sexuales. Antes de su cierre, la página web presumía de haber conseguido que 1.400 mujeres de entre 17 y 24 años hubieran financiado sus estudios gracias a hombres de negocios ricos en busca de “aventuras discretas”. La página utilizaba un nombre falso de compañía y un número de IVA perteneciente a la compañía de contactosMatch.com.

El diario llegó a grabar con una cámara oculta un vídeo en el que un asesor de la web invitaba a la reportera, haciéndose pasar por estudiante, a acudir a un piso cercano para una “evaluación práctica” en la que poder comprobar “el nivel de intimidad” al que está dispuesta a llegar. Una cuestión de “control de calidad”, según aseguraba el asesor en la cinta.

Esta página web ofrecía pagar el 100% de las matrículas universitarias a cambio de sesiones de dos horas con hombres, en habitaciones de hotel o apartamentos privados, hasta cuatro veces por trimestre. Desde el NUS lamentan que  haya “quienes exploten la pobreza y las dificultades financieras de las estudiantes y las sexualicen, haciendo dinero de mujeres que buscan una educación”.

Practicar sexo, mejorar la salud.

Cuando el desencanto extiende su pesado manto, cubriendo ilusiones, motivaciones y ocultando los colores, cuando la vida transcurre como una película en blanco y negro, en la que somos espectadores de nuestra propia actuación, cuando caen los mitos y el invierno hiela corazones sensibles, es tiempo de cuidarse, de mimar la salud  y es tiempo, como en cualquier tiempo, de practicar sexo… Si no puedes estar con áquel que amas, ama a áquel con el que estás. Empieza amando tu vida.

el sexo es tan bueno para la salud como la vitamina d y el brócoli

La salud del placer: no es solo una fantasía, esta comprobado que el sexo es tan bueno para ti como alimentarte bien, mantener tus niveles de vitaminas y nutrientes o hacer ejercicio.
El sexo tiene para nosotros un sin fin de beneficios, desde extasiantes estados e increíbles sensaciones, hasta beneficios concretos para tu salud física, mental y emocional. Pero cuando hablamos de estos saludables efectos que tiene el sexo no solo nos referimos a los clásicos, como la liberación de estrés, la quema de calorías y la mejora de los ritmos de sueño. También existe otra gama de beneficios que abarca todos los planos de existencia de un individuo. Sirve, por ejemplo, para fortalecer los vasos sanguíneos, combatir la depresión, reforzar el sistema inmunológico e inclusive disminuir los riesgos de contraer cáncer en senos o próstata.
Un artículo del diario Wall Street Journalcompila algunas de las mieles de la actividad sexual, confirmando que esta actividad es una bendición integral: los beneficios de una vida sexual activa se derraman aun hacia los niveles más profundos del ser humano tales como la psique y la bioquímica. El florecimiento de la dopamina y su consecuente activación en los centros cerebrales, así como de la oxitocina, que sirve como un analgésico natural, ayudan a combatir los miedos, nos convidan con un sentimiento de plenitud, estimulan la testosterona entre los hombres favoreciendo su desarrollo muscular y mejoran el estado de ánimo de las mujeres, entre otros muchos efectos positivos.
Así que tal vez sea este el momento para reducir un poco tus jornadas laborales, dejar de lado la absorbente computadora y comenzar así a dedicarle un poco más de tiempo y energía a tu salud: ten sexo, mucho sexo.
Publicado por 

La injusticia de la crisis. Un enfoque sociológico

Contra toda lógica, los que menos tienen, pagan más, mientras que , los que se lucraron con la previa bonanza financiera (provocadora de ésta crisis), aumentan sus privilegios. Recojo un interesante artículo de Ignacio Sánchez-Cuenca, profesor de Sociología en la universidad Complutense, publicado en El país.

La injusticia de la crisis

España apenas ha tomado medidas que reduzcan la sensación de desigualdad social

En medio del naufragio que vive el país desde que entramos en la crisis, se alzan voces cada vez más airadas que proclaman el fin del modelo de democracia forjado en la transición. Según los más críticos, hemos llegado a un punto de no retorno, que exige la refundación de nuestro sistema. Otros no quieren ir tan lejos, pero están convencidos de que los grandes partidos han quedado demasiado tocados por la crisis. La antipolítica, en versión populista o elitista, ha ido ganando terreno en la calle y en la esfera pública. El descrédito de los políticos y las instituciones se percibe en todas partes.

Hay algo extraño en todas estas reacciones. En rigor, la crisis no es consecuencia del mal funcionamiento de la democracia, sino del capitalismo financiero y, concretamente en Europa, también del deficiente sistema constitucional del euro. Por otro lado, los políticos, partidos e instituciones que tenemos ahora son más o menos los mismos que hemos tenido en otras etapas, cuando las cosas funcionaban mejor. Si antes no despertaban tanta animadversión, ¿por qué lo hacen ahora? ¿Por qué una crisis que empezó siendo estrictamente económica ha acabado extendiéndose rápidamente al sistema político? ¿Por qué se habla con tanta insistencia de cambiar el sistema electoral, introducir listas abiertas o modificar el sistema autonómico y se deja en segundo plano la posibilidad de salir del euro, de reformar el Banco Central Europeo o de acabar con el “austericidio”?

Evidentemente, la incapacidad del sistema político para revertir la situación en que nos encontramos es parte fundamental de la respuesta. Después de cinco años de crisis, sigue destruyéndose empleo y tejido empresarial, sigue aumentando la desigualdad y la pobreza, no cesan los desahucios, los inmigrantes regresan a sus países de origen y continúa desmontándose el Estado del bienestar. Todo esto provoca desesperación, que puede traducirse a su vez en un rechazo a los políticos.

Ahora bien, otros países están pasando por situaciones parecidas a la nuestra y sin embargo el desgaste del sistema no es tan fuerte como aquí. Para entender lo que sucede en España es preciso tener en cuenta otros factores aparte de la incapacidad del gobierno en su lucha contra la crisis. En este sentido, creo que la llamada “desafección” democrática es sobre todo consecuencia de una percepción ampliamente compartida en la sociedad de que ciertas injusticias se han agudizado a lo largo de la crisis. Muchas personas se sienten desconectadas del sistema político y se encuentran huérfanas de representación política porque juzgan que los dos grandes partidos políticos no están a la altura de las circunstancias por su falta de compromiso e iniciativa en la lucha contra la injusticia.

Los más beneficiados del ‘boom’ no están contribuyendo ahora en las horas bajas

El caso más extremo es el de los desahucios. Una inmensa mayoría de los españoles considera sencillamente inaceptable que los bancos estén recibiendo generosas ayudas públicas (en forma de avales, préstamos baratos, inyecciones de liquidez, “banco malo”, etc.), mientras la gente que no puede pagar sus hipotecas es expulsada de sus viviendas y continúa luego aplastada por la deuda acumulada. La ciudadanía no puede entender que ni el PP ni el PSOE, tanto en el gobierno como en la oposición, se hayan hecho cargo de este problema hasta que la situación social se ha vuelto claramente insostenible con la publicidad sobre los primeros suicidios. A diferencia de lo que ocurre con la prima de riesgo o con el saldo comercial, cambiar la regulación de los desahucios entra dentro de las capacidades de los gobiernos. Por eso hay tanta gente irritada con que allí donde sí hay margen, los gobiernos de España hayan reaccionado tan tarde y tan mal.

En nuestro país muchos opinan, con buenos motivos, que el reparto de sacrificios no está siendo equilibrado en la crisis. Quienes más se beneficiaron de los años buenos, de los años del boom, no son precisamente quienes más están contribuyendo en las horas bajas de la economía. En algunos países de nuestro entorno se han establecido impuestos especiales a los bienes de lujo, a las grandes fortunas, a la banca y a las grandes empresas con beneficios. Y se han tomado medidas severas contra el fraude fiscal. En España no ha sucedido nada de esto, o ha sucedido mínimamente, de forma tan tímida que no se ha rebajado apenas la sensación de injusticia. Ya sea por falta de sensibilidad social de los partidos, ya sea porque estos están maniatados por intereses creados, ni el gobierno socialista anterior ni el gobierno conservador actual han actuado con decisión en este terreno.

Los economistas ortodoxos piensan que las subidas de impuestos a los más poderosos son pura demagogia porque su impacto sobre los ingresos públicos es más bien limitado. Sin embargo, cabe un planteamiento alternativo, que se tome en serio la importancia fundamental que los esquemas de justicia tienen sobre el comportamiento social. En múltiples experimentos se ha demostrado que la disposición de la gente a cooperar en empresas colectivas depende no sólo de los costes y beneficios personales, sino también de consideraciones de justicia. Los humanos tenemos un sentido muy arraigado de cuáles son nuestras obligaciones hacia los demás y de qué es lo que cada uno merece. A pesar de lo que suponen muchos modelos económicos, el sentido de la justicia genera motivaciones fundamentales para entender la acción humana.

Por eso, atender las injusticias no es una cuestión meramente “filosófica”: cuando la gente percibe que la situación en la que se encuentra es profundamente injusta, se produce desafección política, se polarizan los conflictos y, sobre todo, se vuelve inviable cualquier apelación al conjunto de la sociedad para encontrar una salida consensuada a las dificultades. Todo eso tiene consecuencias directas e indirectas sobre la crisis. Las políticas públicas se vuelven ineficaces, las soluciones cooperativas desaparecen, el país se hace menos atractivo ante el exterior, el sistema político se deslegitima y los ciudadanos pierden la esperanza. Llegados a este punto, es imposible pedir sacrificios colectivos o esfuerzos comunes, demasiada gente ha dejado de confiar en unos partidos que no han sabido hacerse cargo de las tremendas injusticias que ha generado esta crisis. Así vamos.

Ignacio Sánchez-Cuenca es profesor de Sociología de la Universidad Complutense

Desde la individualidad al todo

…Caerse y romperse por dentro le hizo recordar que ella  no era nadie ni nada. Ella solo era un pequeño ser y su único objetivo debía ser el de convertirse en un vehículo para que la energía de la existencia llegase a los demás, esa era su verdadera esencia…

Foto

 

 

Así nos ve una periodista alemana: lo que no nos cuentan.

Un interesante artículo sobre España, publicado en Alemania, muy aclaratorio. Así nos ven. Un análisis objetetivo de la realidad actual.

 

 

Traducción de un artículo publicado el jueves en varios periódicos económicos alemanes, por su corresponsal en España
Hoy, 6 de septiembre, se encuentran en Madrid los gobiernos de Alemania y España, acompañados de un nutrido grupo de empresarios, y donde seguro hablarán sobre las condiciones para poder otorgar más ayudas financieras a España o a su sistema bancario. En los dos lados se ha elevado el tono en los últimos meses y es con gran expectación que España espera ahora la decisión que va a tomar el Tribunal Constitucional alemán, que esa sí es crucial, el día 12, sobre la conformidad o no del rescate europeo y las obligaciones derivadas para los alemanes.

En Alemania crece la crítica contra la supuesta “mentalidad de fiesta” de los españoles; en España los medios cada vez son más negativos con la supuesta dureza de la canciller Merkel. Pensamos que la situación es mucho más compleja de lo que presentan ambos gobiernos y la mayoría de los medios. España no es Grecia, pero España puede ser un paciente crónico si Alemania, junto con Europa, no contribuye a solucionar sus verdaderos problemas.


España no debería recibir más dinero sin que se cambie a fondo el sistema político y económico, hoy en manos de una oligarquía política aliada con la oligarquía económica y financiera, y sin que se aumente la participación ciudadana real en las decisiones políticas.
 Para no perpetuar la crisis y endeudar a los españoles durante generaciones, el Gobierno español debe reformar a fondo la administración de las comunidades autónomas y los ayuntamientos, en su mayoría en bancarrota y completamente fuera de control, sometiendo a referéndum el modelo de Estado.
Este tema es la clave del futuro de España, porque las regiones, ayuntamientos y diputaciones son los responsables de los dos tercios del gasto público -234.000 millones frente a 118.000 el Estado en 2011-, excluyendo la Seguridad Social -23.000 millones-, y este gasto se realiza en condiciones de descontrol, despilfarro y corrupción totalmente inaceptables. Las razones verdaderas de la crisis del país, en consonancia con lo dicho, nada tienen que ver con salarios demasiado altos -un 60 % de la población ocupada gana menos de 1.000 euros/mes-, pensiones demasiado altas -la pensión media es de 785 euros, el 63% de la media de la UE-15- o pocas horas de trabajo, como se ha trasmitido a veces desde Alemania. A España tampoco le falta talento, ni capacidad empresarial ni creatividad. Tiene grandes pensadores, creativos, ingenieros, médicos excelentes y gestores de primer nivel.


La razón de la enfermedad de España es un modelo de Estado inviable, fuente de todo nepotismo y de toda corrupción, impuesto por una oligarquía de partidos en connivencia con las oligarquías financiera y económica, y con el poder judicial y los organismos de control a su servicio
. En España no existe separación de poderes, ni independencia del poder judicial, ni los diputados representan a los ciudadanos, solo a los partidos que los ponen en una lista. Todo esto lleva también a una economía sumergida que llega al 20% del PIB y que frena la competencia, la eficacia y el desarrollo del país. Además, detrae recursos con los que podrían financiarse educación y sanidad.
Las ayudas para España, igual que para otros posible candidatos de rescates, no deben ir a bancos ya casi en bancarrota y fuertemente politizados. En la CAM, el Gobierno ha comprometido 16.000 millones de dinero público en lugar de cerrarla; en Bankia, 23.000, y el Ejecutivo acaba de darle 5.000 millones urgentemente para cubrir pérdidas en vez de cerrarla, y además de forma tan extraña que despierta todo tipo de recelos. ¿Por qué se ha utilizado el dinero de los españoles (FROB) en vez de esperar los fondos de la UE? Es lícito suponer que la razón es la siguiente: los bancos no quieren que la UE investigue sus cuentas.
Control estricto y duras condiciones. Ya el caso de Grecia ha demostrado que las ayudas europeas tienen que estar vinculadas a un control estricto y condiciones duras. Esas condiciones no pueden solamente representar recortes sociales o subidas brutales de impuestos, como hace ahora el Gobierno de Mariano Rajoy con la excusa de Europa. Se tiene que cambiar más en España que cortar gasto social, que de todos modos es mucho más bajo que en Alemania, y hay otros gastos infinitamente más relevantes que se pueden eliminar. Además, los casos de corrupción resultan tan escandalosos, incluso en el propio Gobierno, que uno solo puede llegar a una conclusión:el dinero de Europa no puede ser manejado por personas tan increíblemente venales.
La pasada semana el ministro de Industria Soria -imputado también por corrupción urbanística en Canarias- acusó al ministro de Hacienda en el Consejo de Ministros de favorecer descaradamente a la empresa líder de renovables, Abengoa, de la que había sido asesor, en la nueva regulación de estas energías, que reciben más de 7.000 millones de euros de subvenciones anualmente. Y Rajoy, al que entregó una carta probatoria, ni dijo ni hizo absolutamente nada.
No puede permitirse por más tiempo este nivel de corrupción, y menos aún a 17 regiones funcionando como estados independientes, con todos los organismos multiplicados por 17, desde 17 servicios meteorológicos a 17 defensores del pueblo, con 200 embajadas, 50 canales de TV regionales en pérdida, 30.000 coches oficiales o 4.000 empresas públicas que emplean a 520.000 personas, creadas específicamente para ocultar deuda y colocar a familiares y amigos sin control ni fiscalización alguna. En conjunto, unos 120.000 millones, equivalentes al 11,4% del PIB, se despilfarran anualmente en un sistema de nepotismo, corrupción y falta de transparencia.
Y con esto se tiene que acabar, entre otras cosas, porque ya no hay dinero. Los últimos datos de las cuentas públicas conocidos la pasada semana son escalofriantes. El déficit del Estado a julio ascendió al 4,62% del PIB, frente a un déficit del 3,5% comprometido con la UE para todo el año (del 6,3% incluyendo regiones y ayuntamientos). Pero lo realmente inaudito es que España está gastando el doble de lo que ingresa. 101.000 millones de gasto a julio frente a 52.000 millones de ingresos, y precisamente para poder financiar el despilfarro de regiones y ayuntamientos, que no están en absoluto comprometidos con la consolidación fiscal.
El tema del déficit público es algo que roza la ciencia ficción, y que ilustra perfectamente la credibilidad de los dos últimos gobiernos de España. En noviembre de 2011, el Gobierno dijo que el déficit público era del 6% del PIB; a finales de diciembre, el nuevo Gobierno dijo que le habían engañado y que el déficit era superior al 8%, y que se tomaba tres meses para calcularlo con toda precisión. A finales de marzo, se dijo que definitivamente era del 8,5%, y ésta fue la cifra que se envió a Bruselas. Dos semanas después, la Comunidad de Madrid dijo que sus cifras eran erróneas y el Ayuntamiento de la capital igual… el déficit era ya del 8,7%.
Sin embargo, la semana pasada el INE dijo que el PIB de 2011 estaba sobrevalorado y, con la nueva cifra, el déficit era del 9,1%; dos días después, Valencia dijo que su déficit era de 3.000 millones más; o sea, que estamos en el 9,4% y las otras 15 CCAA y 8.120 ayuntamientos aún no han corregido sus cifras de 2011. Lo único que sabemos es que están todas infravaloradas. El déficit real de 2011 puede estar por encima del 11%, y en 2012 se está gastando el doble de lo que se ingresa. Como dice el Gobierno de Rajoy, “estamos en la senda de convergencia”. Y es verdad… de convergencia hacia Grecia.
Claramente, la joven democracia española tiene todavía muchos déficits de representatividad y de democracia que deberían interesar a la canciller Merkel y también a Europa, si queremos evitar una Grecia multiplicada por cinco y salvar el euro. Esto es lo que ha hecho posible el despilfarro masivo de las ayudas europeas, con una asignación disparatada de las mismas, a pesar de que estas ayudas han supuesto una cifra mayor que la del Plan Marshall para toda Europa.


Es frustrante que a causa de este sistema oligárquico nepotista y corrupto se destroce talento y creatividad y que ahora muchos jóvenes se vean forzados a trabajar fuera, muchos en Alemania. Esa situación nos ha llevado a una distribución de riqueza que es de las más injustas de la OECD. La antaño fuerte clase media española está siendo literalmente aniquilada.

Resumiendo: no es una falta de voluntad de trabajo, como se piensa tal vez en algunos países del norte de Europa, lo que hace que España sufra la peor crisis económica de su Historia. Es un sistema corrupto e ineficiente. La crítica del Gobierno alemán y sus condiciones para un rescate de España se deberían concentrar en la solución de esos problemas. En caso contrario, solo conseguirán que una casta política incompetente y corrupta arruine a la nación para varias generaciones.
*Stefanie Claudia Müller es corresponsal alemana en Madrid y economista;

Nunca dejes de viajar. Una actitud de vida.

A veces, seguir el camino que uno siente que tiene que recorrer, no es del todo alegre. La toma de decisiones puede desencadenar en una serie de consecuencias perturbadoras. El viaje de la vida está repleto de interesantes matices que hacen vibrar el alma con la curiosidad del niño que fuimos. Saborear cada momento enriquece nuestro camino…

 

Siguiente Entradas recientes