Nuevo año, nuevo orden

La energía nueva está llegando y haciéndose notar en cada uno de nosotros, pero para manifestarse necesita que soltemos el control de a falsa seguridad del cómo se han hecho las cosas hasta ahora. A medida que se aceleran los días, sujetarse a lo antiguo o no posicionarse, comienza a doler y nos golpea con una fuerza increible. En ocasiones cuesta verlo, siendo cada nuevo envite una gran oportunidad de ver en qué seguimos aferrándonos a lo conocido

Quizá ha llegado el momento de ser nosotros. Soltar las necesidades del yo pequeño que solo se fija en el detalle y ver que puede aportar todo eso a la humanidad en su conjunto. Sin olvidarme de ese yo que es mi referente y que, como un sensor, me irá marcando a través del modo en el que me voy sintiendo, si estoy alineado o no con mi misión del alma.

Quizá ha llegado el momento del nosotros, como un grupo de seres en desarrollo que eligen dejar de competir para empezar a compartir y hacer algo todos juntos, cada uno desde su autenticidad, desde lo que tienen para aportar y desde el sentir profundo de su alma.