Retroceso ideológico a precio de saldo

Años de lucha feminista, de concienciación del hombre prepotente, de superación femenenina , a costa de sacrificios, sobreesfuerzos y solidaridad entre mujeres… Hoy olvidados en algún cajón polvoriento de la memoria, cuando  observamos a una nueva   generación de féminas  saltando hacia atrás, muy atrás en el tiempo y atónitos asistimos a una realidad, cuando menos,  extraña.

Recojo el artículo de Manuel Vicent, publicado en El País, sobre éste tema:

 

Cuerpos

¿Qué es mejor, soportar a un jefe tirano que me explota o a un marido mediocre que me llevará a París si le hago un mohín de gatita?

joven atractiva, mientras se maquilla ante el espejo del cuarto de baño para ir a trabajar, recita una nueva versión del monólogo de Hamlet: ser o no ser, esta es la cuestión, levantarse todos los días a las siete de la mañana y tener que aguantar a un jefe despótico, machista e incompetente, todo por mil y pico euros al mes, o renunciar a esta lucha agotadora y quedarme en la cama para dormir, tal vez soñar, junto a un marido vulgar, a quien con un poco de maña puedo dominar a mi antojo. Este dilema aciago parece haber arraigado en buena parte de la juventud femenina. Frente a aquella generación de mujeres, que en los años sesenta del siglo pasado decidió ser libre y realizó un arduo sacrificio para equipararse a los hombres en igualdad de derechos e imponer su presencia en la primera línea de la sociedad, cada día es más visible una clase nueva de mujer joven, incluso adolescente, que ha elegido utilizar las clásicas armas femeninas, que parecían ya periclitadas, la seducción, la belleza física y el gancho del sexo para buscar amparo a la sombra de su pareja y recuperar el papel de reina del hogar. Puede que la moral de la iglesia católica se haya aliado con la crisis económica para imbuir tenazmente en la mujer la idea que vuelva a casa, críe hijos, se ponga guapa y complazca en todo a su marido. Si una chica acude a diario a machacarse en el gimnasio, si se atiborra de silicona, si camina sobre unas plataformas increíbles, si decora su piel con toda suerte de tatuajes, ¿busca sentirse saludable y fuerte para luchar por sus derechos o, tal vez, solo trata de convertir su cuerpo en un objeto de deseo, en un arma de combate frente a los hombres? Ser o no ser. ¿Qué es mejor, soportar a un jefe tirano que me explota o a un marido mediocre que me llevará a París si le hago un mohín de gatita? Puede que el dilema no sea tan rudo, pero aquellas mujeres que en el siglo pasado lucharon como panteras por su dignidad, sin tiempo para pintarse los labios, tienen ahora unas nietas hermosas, siliconadas, tatuadas con serpientes y mariposas, dispuestas a claudicar en sus derechos, con tal de ganar la otra batalla, el viejo sueño de sentirse adorables y tener al macho de nuevo a sus pies en la alfombra.

 

 

La esencia de las cosas sencillas

Rodeados de un entorno hostil, integrado en una macroestructura orientada al consumo y la explotación social y ecológica, nos vemos arrastrados por la infelicidad. A menudo olvidamos la verdadera naturaleza de nuestro ser y con ello, la maravillosa capacidad de modelar nuestra existencia hacia la belleza.

Hoy os invito a poner atención en las pequeñas cosas cotidianas, a percibirlas intensamente, a disfrutar de olores, texturas, miradas, sabores, sensaciones que acarician el alma y pintan una sonrisa en nuestras caras:

El olor de la hierba mojada. El de la ropa recién lavada. El del pan recién horneado. El tacto de la arena bajo los pies. El brillo de una flor bajo el sol. La delicadeza de las sábanas cayendo sobre la piel. El estrépito de las olas del mar al chocar contra las rocas. El alboroto de los pájaros al amanecer. El de un corazón al enamorarse. La ternura en la sonrisa de un niño, en sus lágrimas, en sus preguntas y en sus respuestas. La calidez del beso de un amigo, el abrazo de una hermana. La expectativa de una despedida. La dulzura de un reencuentro. El perfume de una sorpresa. La emoción en una obra de arte. El entusiasmo de un buen libro. La levedad de un baño de espuma. La lentitud de un incienso que se consume. La placidez de una vela en la noche…

Manuel Torreiro, un hospitalero con mayúsculas

Existen personas ejemplares que realizando su ocupación diaria, ejercen con la máxima responsabilidad y aún van más allá de sus meras funciones laborales. Gentes de bien, que cruzan el umbral de lo personal, para relacionarse, para socorrer, para interesarse por los demás, para apaciguar el ánimo, a veces desorientado por los rigores de la búsqueda a cada paso  o por el caprichoso azar.

Quien ha tenido la suerte de cruzarse con uno, lo sabe. Manuel Torreiro, un Hospitalero ejemplar, que desde su rinconcito lucense, ejerce su personalísima atención a los “caminantes” que lo precisan, tornando los momento de adversidad en reflexión. Una parada para contemplar con perspectiva, para estar en el momento presente, para percibir los  mensajes que antaño parecían cifrados y que tan nítidos se tornan hoy.

Mi agradecimiento a Torreiro y  a todos los hospitaleros  del mundo, por iluminar los misteriosos caminos interiores y contribuir a la belleza de su recorrido.

 

Positividad, poder y energía

Los recientes estudios científicos avalan la idea de los beneficios de ser positivo, como una actitud global, ante cada una de nuestras percepciones y actos diarios. No solo reporta beneficios, sinó que, obrar de manera positiva nos  dota de la consciencia de los actos en sí mismos; ser consciente de lo que está ocurriendo, el “aquí” y el “ahora”, proporcionan un poder de decisión racional, pensado y en el fondo, conectado con todos los aspectos del existir, entre la maraña de redes de la vida misma.

Presento un artículo interesante sobre un estudio hecho en la Universidad de Kent, sobre éste tema:

 

 

El poder de la POSITIVIDAD
Escrito por Autor   

Ser positivos, la aceptación y el humor, como las estrategias demostradas más eficaces frente a los contratiempos.
 
En la Universidad de Kent, han realizado una nueva investigación que ha revelado un replanteamiento según el cual la actitud positiva, la aceptación y el humor, son las estrategias más eficaces para hacer frente a los fracasos.

En un artículo publicado por la revista internacional Anxiety, Stress & Coping, el Dr. Joachim Stoeber y el Dr. Dirk Janssen, de la Escuela Universitaria de Psicología, describen estas tres estrategias como las más eficaces para el tratamiento de pequeños fracasos y contratiempos, además de ayudar a las personas a mantener alto su ánimo y sentirse satisfechos al final del día.

En el estudio, cogieron una muestra de 149 estudiantes que completaron los informes diariamente de 3 a 14 días, informaron de sus experiencias más molestas a lo largo del día y qué estrategias utilizaron para hacer frente al fracaso, y el grado de satisfacción que sentían al final de la día. Entre ellas estaba el apoyo emocional o instrumental, la auto-distracción, la negación, la religión, la ventilación, el uso de sustancias; el sentimiento de culpa y la ruptura de comportamiento.

De estos, las actitudes de apoyo social (tanto emocional como instrumental), la negación, la ventilación, la separación del comportamiento y la culpa, tuvieron efectos negativos sobre la satisfacción al final del día. La mayoría de los estudiantes que usaron estas estrategias se sintieron más molestos y menos satisfechos al final de la jornada.

Por el contrario, el replanteamiento positivo (es decir, el tratar de ver las cosas de una forma más positiva buscando algo bueno en lo ocurrido), la aceptación y el humor, como actitudes para enfrentar los hechos, tuvieron efectos positivos sobre la satisfacción: los estudiantes que más utilizaron estas estrategias se sintieron más satisfechos al final del día.

Dr. Stoeber es una autoridad en el perfeccionismo, la motivación y el rendimiento, y cree que lo que confirma estos hallazgos serán de gran interés para los médicos, consejeros y todos los que trabajan en la investigación sobre el estrés. «El hecho de que el replanteamiento positivo fuese útil para los estudiantes con altas preocupaciones perfeccionistas es particularmente importante, porque sugiere que incluso las personas de alto nivel perfeccionista, que ostentan una tendencia a estar insatisfechos, no importa lo que consigan, sean capaces de experimentar altos niveles de satisfacción, sobre todo si utilizan el replanteamiento positivo para afrontar la percepción de fallos», indicaba el doctor.

Y añadía que, una recomendación útil para cualquiera que trate de afrontar algo, sería tratar de encontrar rasgos positivos en esos hechos que consideran como “fracasos” y replantearlos de una forma más positiva, por ejemplo, centrarse en lo que se ha logrado, en lugar de lo perdido. “No sirve de nada quedarse rumiando los pequeños fracasos y contratiempos y dejar que te arrastren más abajo,” aconsejaba. “Es más útil, en cambio, probar a aceptar lo que haya sucedido, buscar los aspectos positivos, y si es algo pequeño, reírse de ello.”

Referencia: University of Kent, 04 de julio 2011.

Trasgénicos y corrupción

La desnaturalización de los alimentos, modificados genéticamente para su comercialización a grandísima escala, esconde terribles concecuencias que van desde la destrucción de tierras virgenes y el exterminio de sus pobladores, hasta los nefastos efectos sobre la salud y el medio ambiente. La corrupción practicada por los políticos consentidores de éstas prácticas o su silencio ante dudosas actuaciones, alentan el uso indiscriminado de nocivos pesticidas y modificaciones genéticas, con el único objetivo de un lucro ilimitado.
La paradoja es algo así como una regla inversa: “cuantos más alimentos se producen, menos personas tienen acceso a ellos”. Es la perversidad de una distribución desigual que priva a una gran mayoría, para ofrecer amplísimos abanicos de posibilidades alimentarias a una minoria… aunque, éstos alimentos estén cargados de quimicos nocivos y su producción cueste vidas humanas, reservas naturales y contamine el planeta. Cabe preguntarse si, en verdad el hombre es un depredador de sí mismo…

A propósito de los trasgénicos, recojo una interesante presentación de Josep Pamiés

COMISIÓN EUROPEA , DICTADURA Y TRANSGÉNICOS

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Hace unos días me ha llegado un vídeo de unos 20 minutos , de un documental censurado en Francia  http://vimeo.com/41182807  , donde pone en evidencia  la Dictadura Europea que nos gobierna, los estudios científicos que avalan que los transgénicos de soja y maiz nos pueden enfermar y el dominio de Monsanto sobre las decisiones de la Unión Europea.

¡¡¡¡¡Y encima aún pedimos mas Europa !!!!

Más Europa, donde los lobbys de esta mafia farmacéutica y alimentaría, tienen mas poder que los votos de mas de 400 millones de Europeos.

Podrán ver en este documental, como después de hacer llegar los estudios de peligrosidad de los transgénicos a los ministros de medio ambiente de toda la Union Europea , en su reunión de Bruselas, deciden por mayoría no aprobar el consumo en humanos  de  los transgénicos por los daños comprobados  en riñones, hígado, páncreas, sangre y testículos  de las ratas con las que se investigó.

Como la decisión no fue por mayoría absoluta, nuestra Unión Europea  permite que la Comisión Europea  (Gobierno ejecutivo de la Union),  los apruebe por mayoría simple. Es decir los ministros de Medio Ambiente de todos los países miembros  no aprueban el consumo en humanos de los transgénicos y un organismo nombrado a dedo por el presidente de la Comisión Europea, tiene mas poder que la decisión de los ministros que representaban a los diferentes Gobiernos de la Unión.

Tenemos pues un problema. Tenemos un Gobierno de la Unión Europea sometido a los intereses de Monsanto y de otras multinacionales por el estilo y nuestros votos y las decisiones de los diferentes Estados,  quedan anulados por una Comisión vendida a los intereses asesinos de estas empresas.

Propuestas:

–Menos Europa y mas auto gestión de los territorios, regiones o Estados.

–Secuestrar a estos Comisarios y durante su cautiverio, alimentarlos hasta que revienten de alimentos transgénicos. Y en vez de sacrificar inocentes ratas para ver los daños en sus órganos internos, pedirles que hagan alguna donación desinteresada de los suyos para poderlos analizar .

Respuestas ciudadanas

Estudiantes en huelga durante seis meses, manifestaciones y protestas, causadas por la brutal subida de tasas universitarias (75%),  los recortes que destrozan derechos sociales y la corrupción política, han culminado en una convocaroria anticipada de las elecciones en Quebec  (Canadá). Cabe establecer un paralelismo con el caso de Islandia y con el sentido común: Cuando los gobiernos conducen a los cuidadanos a la desesperación, a base de sacrificios fuera de toda moralidad, “es de ley”, desmontar el sistema y ahí es donde los ciudadanos entramos en escena… ya se sabe que más vale actuar a tiempo que lamentarse toda la vida. En el caso de Quebec, el campo social, abonado de caos y represión, ha desembocado en un hecho violento, cuando la ganadora de las elecciones anticipadas, intervenía publicamente y alguien disparó contra  ella, con un resultado de una persona muerta otra herida de gravedad.

El debate que se podría derivar de asuntos similares pasaría por examinar las formas de explotación social, la corrupción en las élitas políticas, los priviegios de una minoria frente a una mayoría empobrecida y desposeida paulatinamente de derechos fundamentales y dignidad social e individual, en relación con los movimientos sociales que se derivan de éste descontento, como  forma de cambio. El abuso ejercido desde el poder, genera  un ambiente hostil y la locura de la violencia planea sobre el triste espectáculo del sufrimiento y la represión. ¿Cómo evitarlo?, quizá una toma de conciencia, recordando que la ciudadania tiene el poder de cambiar las situaciones injustas, que la empatía es una herramienta muy clarificadora y que el respeto a uno mismo y hacia los demás, nos conecta con un “todo”, que , en el fondo es la sociedad, las actitudes, la convivencia, la ecología, la vida…

 

Soñar libertad

Soñar es gratis o casi. A diario miles de jóvenes intentan dejar atrás una vida sin esperanza, para llegar a Europa, su sueño distorsionado de abundancia, falso en sí mismo, donde les espera la miseria de la marginación y el desprecio de una sociedad insolidaria, enferma de  prisa, sumisa de poder y anulada de decisiones… aunque ésto, los jóvenes soñadores aún no lo saben y se lanzan a la conquista de  sus ilusiones, encaramándose a vallas imposibles o en islotes desiertos, con el coraje de los que desprecian el riesgo, deslumbrados por su sueño de Libertad.

Para ellos y para tod@s los soñadores de un mundo justo, éste poema de Labordeta, tantas veces cantado con la rotundidad de su voz única .

CANTO A LA LIBERTADJosé Antonio Labordeta

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.

Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.

Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.

Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad

Especuladores del hambre

Periódicamente se repiten las hambrunas que asolan los paises más pobres, causando enfermedades y miles muertes por inanición y un sufrimiento atroz a grandes poblaciones que se consumen ante la mirada distante de los que vivimos en otros hemisferios. Cuando ésto ocurre, el fenómeno se nos presenta, a través de los medios de comunicación en forma de conmovedoras imágenes que incitan a una forma de solidaridad, entendida como “donativo” hacia las ONGS, que intentan parchear el desolador panorama. Pero, preguntémonos acerca del porqué de esas hambrunas y descubriremos la figura de los especuladores en la distribución de alimentos. Comparto un artículo muy esclarecedor de Principia Marsupia, publicado en Público, a modo de reflexión, en un primero de mes cualquiera, en éste septiembre único…

 

Cómo Goldman Sachs creó una crisis alimentaria internacional

Crédito de la fotografía: Save The Children

Entre 2007 y 2008, los precios mundiales de los alimentos se dispararon. El número de personas viviendo en la extrema pobreza alcanzó los 150 millones. La ONU encargó a Oliver De Schutter una investigación sobre las causas de esta crisis alimentaria. La conclusión de su informe es estremecedora: potentes especuladores internacionales provocaron una enorme burbuja en el mercado mundial de alimentos.

En este post vamos a explorar la responsabilidad de algunas instituciones financieras en semejante catástrofe humanitaria. Veremos cómo Goldman Sachs jugó un papel central. Pero, antes de nada, necesito introducir un concepto importante: “los derivados financieros”. 

 ¿Qué son los “derivados financieros”?

 En las noticias sobre la crisis bancaria seguro que habéis escuchado el término “derivados financieros”. Pero, ¿qué es un “derivado financiero”? Vamos a verlo con un sencillo ejemplo.

 Un ejemplo de “derivado financiero”

Imaginemos a un agricultor que produce trigo y a un panadero que necesita el trigo para hacer pan.

El precio del trigo fluctúa con el tiempo. Ni el agricultor sabe por cuánto podrá vender el trigo en el futuro, ni el panadero sabe cuánto le costará comprarlo. Por ejemplo, si dentro de una año hay una gran sequía, la cosecha será escasa y el precio del trigo aumentará.

La mayor preocupación del agricultor es que el precio del trigo baje. Imaginad que compra semillas y tractores calculando que podrá vender cada tonelada de trigo por 100 euros y unos meses después, cuando termina la cosecha, en el mercado sólo le pagan 5 euros.  ¡Desastre!

Al contrario, lo que más preocupa al panadero es que el precio del trigo suba. Imaginad que invierte dinero en su panadería calculando que podrá comprar el trigo a 100 euros y unos meses después resulta que vale 200. ¡Desastre!

Como los riesgos del agricultor y del panadero son complementarios (el agricultor teme que baje el precio del trigo y el panadero teme que suba), ambos pueden protegerse firmando un contrato que diga:

“Yo (agricultor) me comprometo a venderte una tonelada de trigo por 100 euros dentro de 9 meses. Y tú (panadero) te comprometes a comprármelo.”

Este contrato es un ejemplo de derivado financiero. Un derivado es un instrumento cuyo valor depende del precio de un bien subyacente. En nuestro ejemplo, “el instrumento” es el contrato de compra-venta y el “bien subyacente” es el trigo.

Hasta aquí, los derivados financieros pueden ser muy beneficiosos para la economía: al disminuir los riesgos, panaderos y agricultores pueden invertir en sus negocios sin temer la bancarrota si un año llueve un poco más o menos de lo habitual.

Goldman Sachs y los grandes especuladores entran en escena

Sigamos con nuestro ejemplo donde teníamos panaderos y agricultores. Ahora introducimos unos participantes nuevos: los especuladores.

Al contrario que panaderos y agricultores, los especuladores ni producen trigo ni necesitan trigo. Sin embargo, en su justa medida, los especuladores benefician tanto a los panaderos como a los agricultores. Por ejemplo, imaginad que un agricultor produce 100 toneladas de trigo al año. Tendría que encontrar a muchos panaderos para vender la totalidad de su cosecha y firmar un contrato diferente con cada uno de ellos. Para el agricultor es más sencillo vender su trigo a un especulador, quién, a su vez, asume el riesgo de encontrar a los panaderos. Dicho en la jerga económica: “los especuladores proporcionan liquidez al mercado”.

La crisis alimentaria estalló cuando un “invento” de Goldman Sachs junto a un cambio legal en EEUU provocó que los grandes especuladores se convirtieran en los únicos jugadores relevantes en el mercado de alimentos.

Allá por los 90, los banqueros de Goldman Sachs se inventaron un derivado financiero sobre un índice que mezcla los precios de 24 materias primas, entre ellas, el café, el trigo, el maíz y la soja (“Goldman Sachs Commodity Index”). En 1999, la agencia norteamericana encargada de vigilar este tipo de productos financieros decidió desregularlos, permitiendo a los especuladores ciertas operaciones antes prohibidas (en particular, las llamadas “posiciones a largo”).

Goldman Sachs diseñó su derivado financiero para los inversores que buscaban “aparcar” su dinero. Los alimentos parecen la apuesta perfecta: las empresas tecnológicas pueden quebrar si la competencia inventa un producto mejor, pero la humanidad siempre necesitará comida. ¿Qué mejor lugar para invertir?

La desregulación provocó un enorme flujo de capital hacia los derivados sobre alimentos. Se calcula que entre 2000 y 2008, la inversión en estos productos financieros se multiplicó por 50. La consecuencia fue una tremenda burbuja: cuanta más demanda para derivados financieros sobre alimentos, más sube el precio futuro de los alimentos y cuanto más sube el precio futuro de los alimentos, más demanda para los derivados. La crisis financiera no ha frenado esta tendencia: los alimentos siguen siendo un “valor seguro” para los especuladores (ver esta gráfica).

Permitidme terminar con el esclarecedor testimonio ante el Senado estadounidense de Michael W. Masters, ex-manager de un hedge fund que especula en el mercado de los alimentos:

“En este mismo momento, hay cientos de miles de millones de dólares preparados para entrar en los mercados de las materias primas. Si no se toma una acción inmediata, los precios de la energía y los alimentos seguirán subiendo. Esto podría tener consecuencias catastróficas para millones de consumidores estadounidenses. Y podría significar, literalmente, la muerte por inanición de millones de personas en los países más pobres”.

Nota.- Si estáis interesados en este tema, os recomiendo: 1) El informe de Oliver de Schutter para la ONU, 2) Este artículo de Frederik Kaufman en Foreign Policy y 3) El testimonio completo de Michael W. Masters ante el senado norteamericano.